Aunque ya es una historia conocida, te vamos a dar los puntos importantes de las razones de porque nuestro país debería poseer soberanía sobre las Islas.

Las Islas Malvinas, un archipiélago constituido por doscientas islas, apróximadamente, entre las que predominan la Isla Gran Malvina y la Isla Soledad, el primer avistamiento de dicho territorio, aunque no es del todo certero, data del 18 de abril de 1501, según una carta escrita por Américo Vespucio a Piero Francesco Soderini, en el que cuenta su viaje. "Era tal la tempestad que toda la flota abrigó gran temor [...] Y mientras soportábamos esta tempestad, el día siete de abril avistamos nuevas tierras, que bordeamos por unas 20 leguas; y observamos que toda ella era una costa árida y no vimos en ella puerto ni habitantes", este fragmento del comunicado sumado a las cartas de navegación harían creer que se refería al grupo de las Georgias, integrantes del archipiélago.

¿Por qué Argentina reclama la soberanía de las Islas Malv

Otro avistamiento, tal vez más probable que el anterior, hasta el momento, se dio en las expediciones que la corona español realizó en busca de unir el Océano Atlántico con el Pacífico, y fue Pedro de Vera, quien pudo haber llegado a las Malvinas en 1525, al mando de la Anunciada.

Otros investigadores, sin embargo, afirman que el primer avistamiento se dio por Thomas Cavendish en 1591 o por el célebre navegante Richard Hawkins en 1594 mientras navegaba la zona patagónica.

Pero el único avistamiento probado es el que se dio en 1599 por el buque Geloof, de origen Holandés, comandado por el Capitán Sebald de Weert. Así es como los holandeses le otorgan el primer nombre a las Islas, a las que bautizan como su descubridor Islas Sebaldes, de hecho hoy los mapas holandeses las marcan con ese nombre. Luego habría por los menos 3 visitas posteriores por barcos con la bandera de Holanda, pero en ninguna se hizo desembarco ni posesión de territorio por los peligros que podría acarrear una zona desconocida.

El primer hombre que pisó las Islas, según registros confirmados, fue John Strong quién bautizó al estrecho entre las islas principales del archipiélagos como Falkland Channel (en la actualidad Falkland Sound o estrecho de San Carlos), en honor de Anthony Cary, 5º vizconde de Falkland (Fife, Escocia), quien había financiado la travesía. La corona británica, luego, las bautizaría como Islas Falkland y como parte de su posesión. Esto desató la bronca de España que decía ser propietaria del archipiélago por haber registrado el primer avistamiento. De esta manera en 1740 se produjo el primer enfrentamiento por el territorio entre ambos países, a punto tal que hubo un cruce armado, sin un claro vencedor, a partir de ahí se dejó de lado el conflicto por un tiempo.

guerra

Hasta que en 1764 el conde y aventurero francés Louis Antoine de Bougainville produjo el primer asentamiento en la isla Soledad, al que bautizó como Port Louis. Unos días después tomo posesión de las Islas en nombre del Rey de Francia, pese a que originalmente se había negado a financiar el viaje. De esta manera nombró a las Islas, pertenecientes a la corona francesa, como Malouines, en honor a Saint-Malo, la ciudad portuaria de donde habían partido las embarcaciones rumbo al archipiélago. Luego se traduciría al español por fonética y quedarían con el nombre actual: Malvinas.

En 1766 España volvió a reclamar la soberanía de las tierra, esta vez ante Francia, que reconoció y cedió ante el pedido, pero con la condición de indemnizar a Bougainville, ya que él había financiado el viaje de exploración con sus bienes. Se le otorgó el beneficio y los colonos que habitaban la isla quedaron bajo el gobierno de Felipe Ruiz Puente. Bajo su mandato se procedió a crear un capilla (Nuestra Señora de la Soledad, que luego le daría el nombre a la segunda isla principal) y varios edificios de usos comunitarios, como cuarteles y cocinas. También se estableció en la isla la Gobernación de las Islas Malvinas. La sede de gobierno inmediata se encontraba en puerto Nuestra Señora de La Soledad, denominación que dieron los españoles al Port de Saint Louis; aunque luego prevaleció para este puerto el nombre de San Carlos.

Islas Malvinas

Al mismo tiempo Gran Bretaña intentó asentarse en la Isla Trinidad, en Port Egmont, pero España, sin llegar al conflicto armado, logró que desistiera de hacerlo en el marco del Tratado de Nutka, mediante el cual la corona británica reconocía la soberaía española sobre el archipiélago a cambio de asentarse en la Isla Nutka, lo que el gobierno hispano aceptó. Según muchas fuentes británicas, el gobierno de ese país dejó una placa que asegura ceder total derecho soberanía de las Islas, por lo que actualmente no podrían hacer ningún tipo de reclamo.

Durante la Rvolució de Mayo, los habitantes de la isla fueron llamados a pelear en Montevideo en nombre de la corona española. De esta manera las islas fueron evacuadas, y al igual que los británicos, dejaron una placa cediendo todo derecho de soberanía.


Las Islas, luego de la declaración de Independencia de Argentina, las islas quedaron en su posesión por proximidad y estuvieron desiertas hasta 1820, cuando desde Buenos Aires se decidió enviar un fragata para tomar posesión y reafirmar los derechos. Al comienzo las Islas dependía directamente del Gobierno de Buenos Aires y la utilizaban como reclusión de delincuentes.

En esos años el gobierno de Buenos Aires le debía a Jorge Pacheco, comerciante, asociado con el hamburgués Luis María Vernet, una suma importante de dinero que no podía abonarle y le ofreció que se resarciera con el usufructo de los ganados alzados que había en las islas Malvinas. Vernet el socio de Pacheco, acepto el ofrecimiento. Hizo una primera expedición al archipiélago en 1823; volvió en 1826 y desde Puerto Soledad se dedicó a la organización de sus futuras operaciones; el 5 de enero de 1828 el gobierno le otorgó la tierras que ambicionaba y que había explorado. El 10 de junio de 1829 se creó la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas con asiento en la isla Soledad y jurisdicción en las islas adyacentes al Cabo de Hornos; Luis Vernet fue designado comandante en Puerto Soledad.

Argentina

Vernet, en agosto de 1829, desembarcó con colonos ingleses y alemanes y fundaron, sn las proximidades de San Carlos, Puerto Luis al fondo de la bahía San Luis entre la península de Fresinet al sur y la península de San Luis al norte. La gente comenzó a dedicarse a la ganadería, a la salazón de pescado, a la plantación de árboles, a levantar corrales, pero la actividad principal fue la caza de ballenas. Estos cetáceos habían mermado mucho en su número por los abusos de los barcos balleneros. Vernet trató de limitar los excesos y el 1° de agosto de 1831 apresó a la goleta Harriet, norteamericana, en la bahía de San Salvador, por violación de la reglamentación de pesca; el 18 del mismo mes hizo lo mismo con la Breackwater, y con la Superior. Así los balleneros iniciaron una protesta y un tiempo después, no existen registros exactos, la corbeta de guerra Lexington desembarcó su marinería en Puerto Soledad, destruyó las instalaciones, apresó a los colonos y puso fin a la empresa de Vernet. De esta manera las Islas quedaban desiertas nuevamente.

Estados Unidos envió gente para que negociara con el gobierno de Buenos Aires el tema de la prohibición, ya que decían que no tenían derecho a limitar la pesca en lo que era parte de su jurisdicción. En tanto Inglaterra, enterado del conflicto, envió un buque para tomar posesión de las tierras.

El 2 de enero de 1833 arribo a Isla Soledad, desde Río de Janeiro, el buque Clio, al mando del capitán John James Onslow, de bandera inglesa para tomar posesión de las Islas. En tanto desde Buenos Aires habían enviado al buque Sarandí al mando de José María Pinedo, encargado de transportar a las Malvinas al nuevo comandante civil y militar interino de Puerto Soledad, sargento mayor de artillería Esteban José Francisco Mestivier. La Sarandí tenía orden de tomar posesión de la isla Soledad y demás adyacencias hasta Cabo de Hornos; en caso de agresión dejaría a Mestivier los elementos que necesite para la defensa. Mestivier y Pinedo se instalaron en la isla y mientras la Sarandí recorría los litorales del archipiélago y ahuyentaba a los pesqueros extranjeros, la guarnición dejada a Mestivier en Puerto Soledad se sublevó y dio muerte a su jefe. Tal fue el espectáculo que halló Pinedo al regresar de sus viajes. El 2 de enero de 1833 entró en la bahía la nave de guerra británica Clio y su comandante Onslow comunicó al jefe argentino que iba a reafirmar la soberanía británica y retomar posesión de las islas en nombre del rey de Inglaterra. Pinedo no se consideró en condiciones de resistir y optó por embarcar a sus hombres. Al día siguiente desembarcaron las fuerzas británicas, izaron el pabellón inglés y arriaron el que había dejado Pinedo, que abandonó al día siguiente las aguas de la isla y fondeó en la rada interior del puerto de Buenos Aires el 15 de enero, e informó al día siguiente al gobierno de lo ocurrido.

La prensa de Buenos Aires atacó a los autores del atentado, protestaron los representantes, los ciudadanos, el gobierno, el embajador argentino en Londres, Manuel Moreno, se pidió entonces una reparación, pero no se ha logrado nada y las Malvinas siguieron bajo el dominio de Gran Bretaña.

En 1842 la casa bancaria Baring Brothers envió a Buenos Aires un comisionado para llegar a un arreglo en el pago de la deuda atrasada, cuyo servicio no se abonaba desde 1828. Rosas ofreció, y encargó a Manuel Moreno de la propuesta, la cesión de las Malvinas a Inglaterra, a cambio del empréstito y de las deudas vencidas, pero la gestión no dio resultado. En nombre del gobierno de Rosas, el ministro Felipe Arana daba el 31 de noviembre de 1838 estas instrucciones al ministro de relaciones externas en Londres, Manuel Moreno: “Insistirá, así que se le presente la ocasión, en el reclamo respecto de la ocupación de las islas Malvinas, y entonces explorará con sagacidad sin que pueda trascender ser idea de este gobierno si habría disposición en el S. M. B. para hacer lugar a una transacción pecuniaria, que sería para cancelar la deuda pendiente del empréstito argentino”.

Se volvió sobre este asunto en ocasión de la llegada en 1842 del comisionado de la casa Baring Brothers, Paliciou Falconet, pero éste no quiso admitir el arreglo propuesto. En marzo de 1844, el ministro de Rosas, Insiarte, reiteró el ofrecimiento de dichas islas en pago de la deuda.


Desde 1843 el gobierno británico puso bajo administración del gobierno de las Malvinas a las llamadas Dependencias de las islas Malvinas, territorios que mantuvieron un estatus separado con autonomía financiera. Ese año las dependencias sólo correspondían a las islas Georgias del Sur, pero fueron ampliadas en 1908 para abarcar a las Sandwich del Sur, las Orcadas del Sur, las Shetland del Sur y la Tierra de Graham. Al crearse el Territorio Antártico Británico en 1962, las dependencias quedaron reducidas a las Georgias del Sur y Sandwich del Sur, hasta que en 1985 fueron transformadas en el Territorio británico de ultramar de las islas Georgias y Sandwich del Sur.

En conclusión, debido a la renuncia al derecho de soberanía en 1766, al otorgamiento por parte de España luego de la Independencia, a la ocupación ilegitima de 1833 y a la negación de aceptarlas como parte de pago de una deuda, pese a que eran habitadas por británicos, las Islas Malvinas, fueron, son y serán parte del territorio de la República Argentina, por su historia, por su geografía y por los caídos entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982.

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