Las leyendas son relatos de determinados sucesos extraordinarios o fantásticos, que el pueblo considera fehacientemente ocurridos en determinado tiempo y lugar. Se basan en personajes o hechos reales o supuestos, en indicios naturales, en creencias religiosas y en supersticiones.

Antiguamente, se refería a la historia o en relación de la vida de uno o más santos. Hoy es el relato de sucesos que, partiendo de una base histórica, han sido dibujados por la imaginación popular, es decir, que tienen más de tradicionales o maravillosos que de históricos o verdaderos.

Los relatos que en vez de narrar un acontecimiento notable de este tipo, exponen simplemente una creencia y la acreditan con episodios anecdóticos, no constituyen leyendas propiamente dichas. De todos modos, si tienen unidad narrativa, suele llamárselos leyendas, lo mismo que los relatos anecdóticos, sin veracidad documental, relativos a sucesos o personajes históricos.

La dinámica de estas leyendas y relatos afines es la tradición popular. Ella los conserva en el patrimonio espiritual de la comunidad, reelaborándolos con matices locales.

El Duende


Se dice que es un niño que murió sin ser bautizado o un niño malo que golpeó a su madre. Es muy pequeño, lleva un sombrero grande y llora como una criatura. Tiene una mano de hierro y otra de lana, cuando se acerca a alguien le pregunta si con cuál mano desea ser golpeado. Algunos dicen que, sin importar la elección, el duende golpeará siempre con la de hierro. Otros, en cambio, aseguran que los desprevenidos eligen la de lana y que es ésta la que en realidad más duele.

Posee unos ojos muy malignos y dientes muy agudos. Suele aparecer a la hora de la siesta o en la noche en los cañadones o quebradas. Tiene predilección para con los niños de corta edad, aunque también golpea sin piedad a los mayores.

Coquena
Algunos mitos y leyendas Argentinas


En las inmensas soledades de la puna, los ganados están protegidos. Un enanito misterioso, un duendecillo, que todo lo ve, es quien defiende sus vidas de las crueldades humanas. Nadie a visto a Coquena. Es fama que tiene cara de cholo y viste casaca y pantalón de vicuña. Lleva también diminutas ojotas y ancho sombrero de suave pelo. Desde las alturas contempla sus bestias sin ser visto. Sólo se ha escuchado su silbido, que es mágico llamado. Pero es tal la seguridad de su presencia que todos le temen. Por eso no matan vicuñas ni llamas para utilizar su pelo.

Prefieren cortar suavemente el vellón. Tampoco maltratan a las arrias cuando cargadas de sal, bajan de los cerros. Se cuentan historias, en que justiciero, Coquena ha quitado las llamas a quien no sabía valorar ese don; y como ha premiado a los buenos pastores que, en tormentas de nieve, cuando el viento blanco amenazaba cubrirlo todo, salvan con peligro de su vida su hato de cabras en plena borrasca. Y está su persona tan ligada a los hechos que ocurren por estas regiones, que, en Salta, cuando aparece un forastero, para adquirir provisiones y, tocándose con el codo, murmuran: "Es coquena".

El Pombero

Fantasmas


Este duende recorre las provincias del litoral, de Chaco y Formosa. Anda por los bosques, generalmente a la hora de la siesta, en forma invisible. Es un duendecillo bueno que ayuda a quien le pide protección. Para ello adquiere la imagen de un indio o de un árbol o de lo que sea necesario, para ayudar al compañero en peligro o en apuros.

En Misiones lo corporizan en un hombre alto, delgado, que se .cubre con un amplísimo sombrero de paja y que lleva una larga caña en la mano. Algo parecido al Sachajoy, el duende de Santiago del Estero, el cuidador. de los árboles de los bosques y de las colmenas de miel.

En Misiones, anda a grandes trancos, cuidando los árboles y los pájaros. Cuando oye voces se esconde detrás de los árboles y allí espera para ver quiénes han penetrado en el mundo de los árboles y qué es lo que van a hacer. Si ve que se aprestan a derribar un ejemplar hace mil triquiñuelas para evitarlo: imita la voz de uno de los hombres para llamarlos a los compañeros y alejarlos; remeda los ladridos de perros en ataque... Hace cualquier cosa para impedir que se hache un árbol. Y si ve que son cazadores de aves se adelanta y les espanta las presas con silbidos, con gntos y ademanes.

La PachaMama


mitos



Para los quechuas es la Madre Tierra, deidad máxima de los cerreros peruanos, bolivianos, y del Noroeste Argentino. Pacha es universo, mundo, tiempo, lugar, mientras que Mama es madre. Se trata de una divinidad femenina que produce, que engendra. Su morada está en el Cerro Blanco (o Cerro Nevado de Cachi) y se cuenta que en la cumbre existe un lago que rodea a una isla habitada por un toro de astas doradas que al bramar emite por la boca nubes de tormenta.
En la región del NOA, su fiesta se celebra el 1º de agosto. Ese día los pobladores que participan del ritual entierran cerca de sus viviendas una olla de barro con comida cocida. También colocan coca, alcohol, vino, cigarros y chicha para "carar" (alimentar) a la diosa. Ese mismo día –sostienen sus fieles – hay que ponerse unos cordones de hilo blanco y negro confeccionados con lana de llama, hilada hacia la izquierda. Tales cordeles se atan en cuello, tobillos y muñecas para evitar el castigo de la Pacha Mama.


Leyendas de Viudas


leyendas

Las descripciones de la Viuda que llegaron hasta nuestros días, al menos en la provincia de Salta, son disímiles. En la zona del chaco salteño, colindante con Santiago, la describen como una mujer algo joven, de unos cuarenta años, alta, esbelta y aparentemente bella, aunque nunca nadie le pudo ver el rostro. En los valles de Lerma y Calchaquí, la descripción es distinta. Se trataría de una anciana, bajita, y a la cual, tampoco se le puede ver el rostro. Ambas usan -obviamente, como buenas viudas que son- ropa y mantón de color negro, con el cual las "vallistas" se cubren de pie a cabeza, mientras que las "chaqueñas", esconden la cara pero muestran un tanto las piernas.
Algunos aseveran que aparece cuando una mujer murió en forma trágica a consecuencia de un engaño amoroso; ya porque ha sido asesinada por su marido infiel, o por la mujer que integra el fatídico triángulo de amor y muerte.
Hay también quienes atribuyen su macabra aparición, a que un ladino varón no dio cumplimiento al juramento de fidelidad-seguramente obtenido bajo presión- de no volver a casarse o juntarse, en el caso que ella muriera antes. En ambos casos, las apariciones tendrían por objeto atormentar - más bien continuar- a sus ex maridos por la nueva vida que hace junto a otra mujer después de su muerte.


Las descripciones de la Viuda que llegaron hasta nuestros días, al menos en la provincia de Salta, son disímiles. En la zona del chaco salteño, colindante con Santiago, la describen como una mujer algo joven, de unos cuarenta años, alta, esbelta y aparentemente bella, aunque nunca nadie le pudo ver el rostro. En los valles de Lerma y Calchaquí, la descripción es distinta. Se trataría de una anciana, bajita, y a la cual, tampoco se le puede ver el rostro. Ambas usan -obviamente, como buenas viudas que son- ropa y mantón de color negro, con el cual las "vallistas" se cubren de pie a cabeza, mientras que las "chaqueñas", esconden la cara pero muestran un tanto las piernas.
Algunos aseveran que aparece cuando una mujer murió en forma trágica a consecuencia de un engaño amoroso; ya porque ha sido asesinada por su marido infiel, o por la mujer que integra el fatídico triángulo de amor y muerte.
Hay también quienes atribuyen su macabra aparición, a que un ladino varón no dio cumplimiento al juramento de fidelidad-seguramente obtenido bajo presión- de no volver a casarse o juntarse, en el caso que ella muriera antes. En ambos casos, las apariciones tendrían por objeto atormentar - más bien continuar- a sus ex maridos por la nueva vida que hace junto a otra mujer después de su muerte.

El Zonda

duendes

En el noroeste es conocida esta leyenda, cuyo protagonista es Gilanco, un indio altivo y dominador, caudillo de su tribu y temido por su valor. Era el mejor cazador y por eso despertó varias veces las iras de Llastay y de la Pachamama, quienes le recriminaban la matanza despiadadas de aves y guanacos. Un día la Pachamama le anunció por ello su castigo: vendría El Zonda, viento cálido y seco, incendiando los campos y dejando yermas las tierras entonces fértiles. “Por la soberbia de Gilanco –dicen los concejos- “El Zonda” arruina las tierras de Calchaquí, y cuando las rachas que le preceden silban tristemente colándose por entre las piedras de la pirca y las quinchas de los ranchos, tienen miedo los nativos y se santiguan creyendo que es el alma del cacique condenada a vagar, convertida en viento y llega a contarles su castigo e impetrar perdón de su pecado”


La Luz Mala





A los fuegos fatuos (incendio de ciertas materias que se elevan de las sustancias animales y vegetales en putrefacción y forman pequeñas llamas que se ven en el aire, particularmente cerca de cementerios o lugares pantanosos), el gaucho, que ignoraba su origen, la consideró cosa sobrenatural y le dió el nombre de "luz mala" y la consideró como la representación de un ánima en pena, que según las creencias era el alma de un difunto que abandonaba su sepultura y andaba por el mundo de los vivos para pedir venganza, porque había sido muerto en mala ley o reclamando por haber sido enterrado en el cementerio.

La "luz mala" inspiraba terror supersticioso y su aparición era comentada en todos los fogones. Se recordaban viejas leyendas oídas a los mayores y no faltaba alguno que contara un "trance fiero", en que tuvo que vérselas con una "luz mala", que lo había seguido un largo rato, y de la que se salvó prometiéndole encender una vela a su memoria.

Para librarse de ella es prudente rezar y morder luego la vaina del cuchillo.


El hombre da la bolsa


casas



Llamado así en Argentina y Uruguay, también se lo conoce como Hombre del Saco (España y México), Viejo del Costal (México) y Sacoman (en spanglish, zonas fronterizas de México)

Personaje de unos 50 años, de estatura normal y con ropas gastadas de color oscuro, encorvado y con una bolsa de arpillera a la espalda. Se lo utiliza para infundir miedo en los niños (con los mismos fines que el cuco). Su origen se fundamentaba en la mala traza de algunos mendigos, pordioseros o trabajadores "golondrina" que por lo general, migrando hacia donde hay trabajo, llevan todas sus pertenencias en una bolsa, o personas sin hogar.

Un personaje estrechamente emparentado con éste es el CUCO, o COCO cuya función es asustar a los chicos en relación a una conducta determinada. Son seres oscuros e imperceptibles que actúan únicamente en la más profunda espesura de la noche. Sus víctimas predilectas son los niños y las mujeres, a quienes agarra con fuerza de la ropa.

Es utilizado por las madres como amenaza si no se duermen, se niegan a comer, desobedecen las órdenes de los mayores, exploran lugares marcados como prohibidos, se entregan a vicios solitarios o andan fuera de casa a deshora (especialmente después de medianoche). Las acciones más temidas por parte del Cuco son dos: devorar al niño travieso (te comerá...) o llevárselo a un lugar muy lejano, del que no se da retorno (te llevará).


El Condor(Por qué el Cóndor usa la golilla)


El cóndor no siempre usó la golilla que lleva tan elegantemente en el cuello. Se acostumbró a su uso después de haber sido derrotado, luego de una vergonzosa lucha, en la que lidió con un diminuto rival. La cosa ocurrió así: Don Cóndor había bajado al valle en ocasión de unas “chinganas” que se celebraban con motivo de la Semana Santa. En uno de los tantos bodegones instalados cerca de una plaza, don Cóndor conoció a un compadrito charlatán y pendenciero, muy conocido en el pago por su apodo de “Chusclín”. Se trataba nada menos que de un vulgar chingolo. Luego de una entretenida charla, en la que don Cóndor y el Chusclín alardeaban de hazañosas pendencias y famosas “chupaderas”, como fin de la charla, formularon entre sí una singular apuesta. Se desafiaron a beber vino: el que “chupara” más sin “curarse” (en Cuyo “curarse” significa embriagarse), ganaría la apuesta y el perdedor, es decir, el que se “curara” más pronto, pagaría el vino consumido y la vuelta para todos. Tanto don Cóndor como Chusclín empinaron sus respectivas damajuanas y se inició la puja. Don Cóndor, de buena fe, trataba de agotar el líquido “de una sentada”, sin reparar que Chusclín cada sorbo que bebía lo arrojaba al suelo sin que don Cóndor lo notara.

Como don Cóndor no estaba acostumbrado al vino como Chsuclín, pronto comenzó a sentir dolor de cabeza y para atenuarlo se ató un pañuelo, a modo de vincha. Cuando don Cóndor advirtió el juego de Chusclín, lo apostrofó y se le fue encima. Chuclín, veterano peleador, lo espero sereno y confiado. Poco duró la pelea porque Chusclín con un certero golpe sangró la nariz de su contrincante, que solo atinaba a defenderse. En el entrevero, el pañuelo que don Cóndor tenía atado a la cabeza, se le cayó y desde entonces lo lleva allí.


El Lobisón o Lobizón


brujas


Este ser llegó a la Argentina a través de Brasil, y se tiene noticias de él en el Litoral (N.E.).

Si una familia tiene siete hijos varones, la maldición cae sobre el séptimo. Se dice que es un hombre alto, delgado y con mucho pelo. Antes de convertirse anda muy nervioso y se enoja fácilmente, puede transformarse en los cementerios o cercanías y sobre todo cuando el acólito florece y la luna está llena. Se alimenta con carroña y cuando anda por el monte puede morder a los desprevenidos.
Cuando muerde o salpica con sangre o saliva a sus víctimas, éstas pueden transformarse.

Según Elena Bossi, para protegerse del lobisón hace falta:

- una bala bendecida en 3 iglesias (7 según otros). No se debe apuntar al bulto sino a la sombra.

un cuchillo bendecido que tenga forma de cruz.

una linterna con pila bendecida (de lo contrario no alumbrará).

una alpargata (cuando se le pega al lobisón con una alpargata, se vuelve persona).

Se lo puede atar; pero tiene que ser con lana abierta de tejer. Así se queda quietecito cuando lo enlazan. Si es perro lobisón hay que sujetarlo del cuello; si es perra lobisona, de la mitad de la espalda (media res).
Hay que herirlo sin que se dé cuenta, de lo contrario atacará y matará.

El Basilisco


mkv



Era muy utilizado por nuestros padres y abuelos el término "Esta hecho un basilisco", o "Es un basilisco", en referencia a cuando alguien está como endiablado, enloquecido, enfurecido.

Este reptil es un animal muy extraño, semejante a una lagartija con un solo ojo en la frente redondo y sin párpados. En otros casos lo representan como una animal con cabeza de gallo y cuerpo de serpiente (seguramente proveniente de la mitología europea).

DICE LA LEYENDA que nace de los huevos pequeños y sin yema que ponen algunas gallinas y en algunas regiones se comenta que de los huevos puestos por gallos viejos. Paleari completa este concepto diciendo que nace de "un huevo sin yema puesto por un gallo y empollado por un sapo sobre el estiércol".

El basilisco puede esconderse en cualquier recoveco de la casa y la persona que lo vea al ojo puede morir de inmediato o quedar ciega. Una forma de combatir a este prodigio es lograr que se observe en un espejo y muera del espanto.

La muerte del basilisco[/color] Hay que tener cuidado de destruir los huevos antes de que
el animal nazca, pues su gestación dura alrededor de un día.



Las Brujas

Argentina


Del mismo modo que el séptimo hijo varón de una familia es un lobisón, la séptima hija mujer es una bruja.

Por lo general andan en sus escobas buscando niños para comer. Otros dicen que la que vuela es su cabeza, que se desprende cuando las brujas se acuestan. La forma de descubrirlas, es atrapando su cabeza y marcándola o bien dando vuelta el cuerpo sin cabeza para que se le pegue al revés.