"Gente hay mucha, ideas pocas: todos pensamos aproximadamente lo mismo y las ideas nos las traspasamos, las pedimos prestadas, las robamos". La frase de Milan Kundera -recuperada por el periodista salvadoreño Mario Alfredo Cantarero en un artículo de saladeprensa.org- se reactuliza a diario en la experiencia de muchos usuarios, víctimas y victimarios del plagio on line. El menú es tentador y está a pocos clics de distancia.
El tema volvió a las primeras planas a partir de casos en España (el periodista y docente Ramón Salaverría denunció la reproducción ilegal de una entrada de su blog e-periodistas en elmundo.es ) y EE.UU (Un periodista de The New York Times renunció mientras era investigado por este tipo de prácticas, luego de una denuncia de The Wall Street Journal ).
Surgen algunas preguntas básicas en el ecosistema on line del copy-paste (copiar y pegar): ¿Qué criterios se utilizan para identificar las fuentes originarias del contenido? ¿Cuáles son las normas estipuladas para procesar la información? ¿Cómo desarrollar el uso creativo de este contenido sin alterarlo o borrar las huelas de su existencia? ¿Qué herramientas existen para comprobar posibles plagios?
En el ambiente educativo, por ejemplo, ya existen algunas experiencias como el modelo de webquest , que apunta a incentivar a los alumnos a recrear contenido original y de manera colectiva a través de materiales ya existentes gracias al uso de la tecnología (también cabe mencionar los sitios wiki). Muchos medios on line trabajan con esa lógica, ya que la urgencia de la actualización al instante y la tiranía del último momento ( breaking news) obligan a un constante mix de contenidos de diferentes fuentes (internet, TV, radio, diarios, blogs, agencias de noticia, etc.).
Sin embargo, esta práctica no debe eludir cuestiones básicas de la profesión: la contrastación y cita obligada de fuentes con la inclusión de los links correspondientes (sean grandes organizaciones o blogs individuales), el contacto con el creador original de un contenido para pedir autorización de republicación, la no alteración del contenido ajeno y la verificación de datos ( fact checking ). En todo caso, resulta clave distinguir el plagio -que disimula u oculta la autoría de una obra- de la republicación de contenido con la cita correspondiente, muy propia de la naturaleza colaborativa y colectiva de Internet.
No solo concuerdo con el tema si no que internet y su contenido se convirtio en una marania de la informacion, No todas las fuentes son fiable y no todos lo contenido son redactados por la persona a la que se la acredita.
Entender la Red es bastante complejo porque nadie se juega una reputacion si no es un medio tradicional por lo que encontrar algo fiable solo es posible si la comprencion lectora sabe decifrar el contenido.
:buenpost:
No solo concuerdo con el tema si no que internet y su contenido se convirtio en una marania de la informacion, No todas las fuentes son fiable y no todos lo contenido son redactados por la persona a la que se la acredita.
Entender la Red es bastante complejo porque nadie se juega una reputacion si no es un medio tradicional por lo que encontrar algo fiable solo es posible si la comprencion lectora sabe decifrar el contenido.
Gracias a eso existe un 80% de taringa y un 90% de usuarios
no me parece mal el copy/paste al fin y al cabo lo que esta en internet es casi como de todos, lo malo es adjudicarse la autoria de lo que estamos copiando y pegando
no me parece mal el copy/paste al fin y al cabo lo que esta en internet es casi como de todos, lo malo es adjudicarse la autoria de lo que estamos copiando y pegando
11 comentarios
Entender la Red es bastante complejo porque nadie se juega una reputacion si no es un medio tradicional por lo que encontrar algo fiable solo es posible si la comprencion lectora sabe decifrar el contenido.