Hago este post porque vi 2 sobre grandes inventores y en ninguno habia 1 solo argentino, nosotros tenemos inventos que cambiaron el mundo de la medicina, ingenieria y uso cotidiano porque no, asi que ante un poco de indignacion a los copy paste y poca investigacion voy a postear algunos de nuestros inventores.

Luis Agote (Buenos Aires, 22 de septiembre de 1868 – 12 de noviembre de 1954)

inventores argentinos
Primera transfusión de sangre citratada: Hospital Rawson, 9/11/1914.


Médico e investigador argentino. El médico belga Albert Hustin y Luis Agote, trabajando independientemente y sin conocer los resultados de las investigaciones del otro, fueron los primeros en realizar transfusiones de sangre indirectas sin que la sangre se coagulara en el recipiente que la contenía.

Primeras transfusiones registradas

La primera transfusión de sangre registrada fue la hecha entre perros por el médico inglés Lower alrededor de 1666. En 1667 el científico francés Juan Bautista Denys hizo una transfusión a un ser humano usando sangre de carnero. En el siglo XIX se hicieron experiencias de transfusión directa de sangre entre personas, a veces con consecuencias fatales por la ignorancia de las incompatibilidades sanguíneas. La delicada tarea se llevaba a cabo conectando la arteria del dador con la vena del receptor a través de una complicada intervención quirúrgica. Se necesitaba un lugar con asepsia extrema, no se podía medir con precisión la cantidad de sangre transferida, el dador necesitaba mucho tiempo para recuperarse y se exponía a riesgos como infecciones, embolias y trombosis.

En el año 1900 el investigador austríaco Karl Landsteiner identificó algunas de las sustancias sanguíneas responsables de la aglutinación de los glóbulos rojos, logrando por primera vez identificar grupos sanguíneos y algunas de sus incompatibilidades.

Las transfusiones directas todavía se practicaban a comienzos del siglo XX porque era imposible conservar la sangre extraída inalterada para su posterior uso. Al cabo de pocos minutos (de seis a doce) comenzaba su coagulación, manifestada inicialmente en un aumento gradual de viscosidad que terminaba con su casi completa solidificación. La coagulación es una defensa del organismo para taponar las heridas y minimizar las hemorragias. Hoy se sabe que un coágulo está casi totalmente formado por eritrocitos sujetos por una red de filamentos de fibrina. La fibrina no existe normalmente en la sangre, se crea a partir de la proteína plasmática fibrinógeno por la acción de la enzima trombina. La trombina, a su vez, no está naturalmente presente en la sangre, se genera a partir de una sustancia precursora, la protrombina, en un proceso en que intervienen las plaquetas, algunas sales de calcio y sustancias producidas por los tejidos lesionados. Como los coágulos no se generan si falta cualquiera de estos elementos, la adición de citrato de sodio (que elimina de la sangre los iones de calcio) evita su formación.

La investigación de Agote

Luis Agote, preocupado por el problema de las hemorragias en pacientes hemofílicos, encaró el problema de la conservación prolongada de la sangre con la colaboración del laboratorista Lucio Imaz. Sus primeros intentos, como el uso de recipientes especiales y el mantenimiento de la sangre a temperatura constante, no dieron resultado. Buscó entonces alguna sustancia que, agregada a la sangre, evitara la coagulación. Luego de muchas pruebas de laboratorio in vitro y con animales, Agote, aunque sin conocer el origen bioquímico del comportamiento, encontró que el citrato de sodio (sal derivada del ácido cítrico) evitaba la formación de coágulos. Esta sustancia, además, era tolerada y eliminada por el organismo sin causar problemas ulteriores. La primera prueba con personas se hizo el 9 de noviembre de 1914, en un aula del Instituto Modelo de Clínica Médica, teniendo como testigos al Rector de la Universidad de Buenos Aires, Epifanio Uballes, el decano de la Facultad de Medicina, Luis Güemes, el Director General de la Asistencia Pública, Luis Güemes Baldomero Somer, y el intendente municipal, Enrique Palacio, además de numerosos académicos, profesores y médicos. Durante la misma un enfermo que había sufrido grandes pérdidas de sangre recibió la transfusión de 300 cm3 de sangre previamente donados por un empleado de la institución y conservados por la adición de citrato de sodio. Tres días después el enfermo, totalmente restablecido, fue dado de alta.

Luis Agote, lejos de los centros científicos más importantes y avanzados, logró resolver el problema de las transfusiones que angustiaba a los miles de médicos reclutados por los ejércitos europeos durante la Primera Guerra Mundial. Fue un gran aporte a la medicina mundial, que contaría desde entonces con un método de transfusión de sangre simple, inocuo y fácil de ejecutar por un profesional idóneo. El periódico estadounidense New York Herald publicó una síntesis del método de Agote y percibió sus proyecciones futuras, afirmando que tendría muchas otras aplicaciones además del tratamiento de hemorragias agudas.


Vicente Almandos Almonacid 25 de diciembre de 1882 (algunos historiadores dicen que en 1883)

inventos

Primera Guerra Mundial

En agosto de 1914, cuando Francia entra en La Gran Guerra, Almonacid se enrola en la Legión Extranjera Francesa como soldado de segunda clase. Dos meses más tarde, se incorpora a la aviación. En 1915 es destacado a una escuadrilla de combate, donde luego asciende a cabo por su victoria ante varios monoplanos "Taube" alemanes.Gracias a su coraje bajo el fuego gana el grado de sargento.

Almonacid preguntó al jefe de escuadrilla si había considerado vuelos nocturnos, éste dejó translucir una actitud curiosa, ya que pensaba que este hombre podría estar loco. Cuál seria la sorpresa del oficial francés al escuchar el zumbido característico de un avión algunas noches después. La hazaña le valió cuatro días de arresto. Luego su jefe le advierte "no reincidir, pues de lo contrario sería destinado a la primera línea de la infantería". Almonacid cumplió con el castigo, pero volvió a las andadas. Comento en sus escritos lo siguiente:

"Me parecía que se podía volar (de noche). ¿Y cómo no? Se distingue bastante en la red de caminos, de FFCC, el hilo plateado de los ríos. Claro que lo volveré a hacer, y si cumplen con la amenaza y me mandan a las trincheras, ¡qué importa! ¡Si de todo modos he venido aquí a pelear y nada de eso hago aquí!



Almonacid repite su vuelo nocturno, esta vez con plena carga de bombas, que descarga sobre posiciones alemanas. Al regresar, su comandante lo recibe con gran amabilidad, ordenándole que entrene y conduzca una escuadrilla especializada en vuelos nocturnos.

En 1916 organiza una escuadrilla que se hará célebre por sus hazañas, y que estará equipada con aviones Farman, Bréguet "Torpedo" y Sopwith "Camel". Inventa un mecanismo lanza-bombas para aviones que será adoptado por las naciones aliadas.

Sus horas en vuelos de combate superan el millar, y termina la guerra con el grado de capitán, su pecho cruzado por las más altas condecoraciones francesas, entre las cuales están la "Medaille Militaire" y "Croix de Guerre", Insignia de la Légion d'Honneur, e Insignia de la Ligue Aéronautique francesa.

Postguerra

En 1919, Almonacid regresa a la Argentina como miembro de una Misión Aeronáutica Francesa, y aunque una ley propone su incorporación al ejército argentino con el grado de capitán, por inexplicable razón no se cumple. En 1920 se dispone cruzar la Cordillera de los Andes de noche a través de su punto más elevado. Sus amigos gestionan la adquisición de un caza Spad XIII, con motor de 220 hp. La fábrica, al saber que Almonacid sería el destinatario lo envía sin cargo, agregando que "los aviones franceses no se venden para el capitán Almonacid, se le regalan". El 20 de marzo de 1920 parte de El Plumerillo a las 19:00h y completa con éxito el primer cruce nocturno de la Cordillera de los Andes. Al organizarse la filial argentina de "Lignes Aéropostales", Almonacid es nombrado Director Gerente, transformándose así en uno de los precursores de la aviación comercial en la Argentina. Alma inquieta, en 1925 inventa nuevos sistemas de navegación nocturna para aviones, armamentos y guías para bombarderos que son adoptados por la aviación militar francesa.


Guerra del Chaco

Al estallar la Guerra del Chaco, ofrece sus servicios como piloto al Paraguay. Un camarada paraguayo dijo:


La palabra "guerra" empezó a vibrar en todos los corazones, a ser pronunciada sin temor entre los paraguayos. La República Argentina llamó, con tal motivo a sus jefes y oficiales componentes de la misión (nota del autor: se refiere a la Misión Militar argentina contratada por el gobierno parguayo en Noviembre de 1931). En tal circunstancia, un argentino de fama legendaria ofreció sus servicios al pequeño país, que según las presunciones de todos los demas de América iba a ser pasto de la mayor capacidad bélica de su obstinado contendor. Vicente Almandos Almonacid, aviador de prestigio internacional adquirido en su gloriosa intervención a favor de los Aliados en la Primera Guerra Mundial, tuvo la virtud de despertar la confianza publica, la fe y el entusiasmo de los patriotas, además del odio enemigo, movido por el temor de su futura acción. Fue recibido como un verdadero Mesías en aquellos momentos angustiosos, decisivos e históricos de la vida nacional. Como nunca el pueblo esperanzado se desbordó en las calles al servicio de la nacionalidad amenazada, lo más caro de sus bienes. Las damas y niñas de todas las escalas derramaron flores a su paso triunfal por las calles de la ciudad, mientras que los varones batían sus manos encallecidas. Se decía que Almonacid no sólo traía la contribución de su valor, su técnica y su experiencia personal, sino que además habia conseguido con su actividad y prestigio, con poderosos simpatizantes por la causa paraguaya en una nación amiga, la contribución de cuarenta y dos aviones de guerra que tras él, llegarían a las playas de Asunción, para su empleo en el choque cruel al que habíamos sido convocados.


Su pobreza le obliga a vender sus pertenencias y condecoraciones para costearse el trayecto. En el Paraguay es designado Mayor y Director General de Aeronáutica, hasta entonces cargo inexistente. Publica un manual de aviación para operaciones en el Chaco, organiza la 1ra Escuadrilla de Caza y la 1ra Escuadrilla de Reconocimiento y Bombardeo con los Wibault 73 C.1 y Potez XXC existentes. Goza de popularidad entre la gran mayoría de sus camaradas, en particuar del teniente Leandro Aponte. Sin embargo nota en ciertos grupos una sorda "resistencia pasiva". Almonacid, en silencio, continúa con la misión asignada. Ambas escuadrillas toman parte en la gran batalla de Boquerón donde realizan vuelos de reconocimiento, bombardeo y reglaje del tiro de artillería pedido del comandante del I Cuerpo de Ejército, coronel José Félix Estigarribia.

La inferioridad del material aeronáutico empleado por el Paraguay, tanto en calidad como en número, en relación al equipo utilizado por el adversario era notoria, por lo que el coronel Estigarribia transcribió una directiva terminante de rehuir en lo posible todo encuentro con el enemigo en el aire. Al respecto, el Mayor Aponte en sus memorias de la guerra aérea en el Chaco dice:


"No hubiera sido prudente comprometer la suerte de nuestras escasas máquinas en combates aéreos, que cuando más hubieran proporcionado algunas glorias personales para los aviadores que consiguieran la victoria, y en ningún caso hubieran podido evitar la repetición de las incursiones aéreas del enemigo. La vida misma de la nación se hallaba en juego y no era posible anteponer pequeños intereses y satisfacciones personales como hubiera sido la conquista de algún triunfo para los pilotos o la de presentar batallas aeréas espectaculares para los otros combatientes"


Almonacid cumplió a rajatabla con esta directiva, muy a pesar suyo, pues en su interior consideraba que, si con medios inferiores se había logrado neutralizar a la aviación boliviana, en igualdad de medios ni sería desatinado pensar que se lograría el control de los aires. Pero no cabe olvidar que en aquella época Bolivia presentaba una de las mejores fuerzas aéreas de América.

Almonacid, en reporte elevado al Comando del Ejército Paraguayo, aconseja adoptar como nuevo avión de combate, el Curtiss Wright CW 14R, que ya utilizaban los bolivianos. Se estudia la adquisición de 12 unidades; en momentos que el embargo es declarado contra el Paraguay por la Liga de Naciones, temporalmente es rescindido.

La orden ya estaba por ser cursada, pero no hicieron caso a Almonacid y la orden de los aviones Curtis quedó en suspenso. En su lugar se tramita una orden por un número más reducido de aviones de caza Fiat CR.20 bis, que prueban ser no sólo peligrosos, sino totalmente inferiores a los "Osprey" recomendados.

Ofendido en su honor, sintiéndose desautorizado, Almonacid presenta su renuncia y a principios de abril de 1933 regresa a su patria. Una vez allí, publica un libro de poesías llamado "Estrofas".


Postguerra

En 1938 es designado cónsul argentino en Boulougne-Sur-Mer, cuyas oficinas defiende de tropas alemanas que intentaron profanarlas. Este sencillo y preclaro hijo de la patria argentina, cuyo mero nombre ocasionó una vez innumerables brindis entre los "boulevardiers" de París, compañero de aventuras de Roland Garros, de Jean Mermoz, de Antoine Saint-Exupéry, aquel hombre que cruzó los Andes en vuelo nocturno, que en endebles aviones desafió los vientos de la Patagonia bravía, fallece en la pobreza en Buenos Aires el 16 de diciembre de 1953.


Homenaje

El aeropuerto nacional de La Rioja lleva su nombre. También se debe señalar que su nombre está escrito en el Arco del Triunfo de París. Recientemente se ha creado una plaza con un monolito y una placa conmemorativa llamadalaza Capitán Vicente Almandos Almonacid.


Luis Beltrán (n. Mendoza, 7 de septiembre de 1784 - † Buenos Aires, 8 de diciembre de 1827)

Argentina


fue un fraile argentino de la Orden de los Franciscanos, de brillante actuación como fabricante y organizador de la artillería del Ejército de los Andes.

El apellido de su familia, de remoto origen francés, era Bertrand. Estudió en Buenos Aires y Córdoba, y se ordenó sacerdote en 1805 en Santiago de Chile.

Se hallaba en Chile cuando estalló la revolución independentista, a la que apoyó enérgicamente. Fue capellán del Director Supremo del Estado, José Miguel Carrera y trabajó en la maestranza del ejército con el grado militar de teniente. Tuvo que estudiar química, matemática y mecánica, ciencias que llegó a dominar ampliamente.

Después de la derrota de Rancagua regresó a Mendoza, donde el general José de San Martín lo hizo jefe del Parque de Artillería del Ejército de los Andes. Colaboró con José Antonio Álvarez Condarco en la fábrica de pólvora y lo suplantó desde que aquél llevara a cabo una misión de espionaje en Chile.

Bajo su dirección se fabricaron todo tipo de armas, municiones, pólvora, herrajes y uniformes. A sus órdenes llegaron a trabajar hasta 700 hombres. En Chile, dio vida en 1811 a lo que en la actualidad son las Fábricas y Maestranzas del Ejército de Chile (FAMAE). En 1816 abandonó los hábitos, y al año siguiente participó en la campaña a Chile. Diseñó equipos especiales para transportar cañones a lomo de mula, aparejos de su invención para subir las laderas más escarpadas, y puentes colgantes transportables para hombres y mulas.

Combatió en la batalla de Chacabuco y en la sorpresa de Cancha Rayada. Después de esta batalla, cuando San Martín intentaba levantar el ánimo de los militares vencidos, Beltrán los convenció de que tenía municiones de sobra. Era mentira, pero logró fabricar en unos días varias decenas de miles de municiones, con las que San Martín logró la victoria en la batalla de Maipú, que fue definitiva.

Continuó el equipamiento del Ejército de los Andes, esta vez para la Campaña del Perú, en sus talleres en Valparaíso. Instaló una nueva maestranza en Lima en 1821, y proveyó de armas a varias expediciones marítimas y terrestres. Trasladó sus talleres a Trujllo debido a la toma del puerto de El Callao por los realistas. Permaneció en su puesto hasta 1824, cuando fue reemplazado por los oficiales de Simón Bolívar. A órdenes de Antonio José de Sucre participó de la victoria definitiva de la causa americana, la batalla de Ayacucho.

En 1825 sufrió una severa crisis nerviosa a consecuencia de un altercado con Bolívar e intentó suicidarse. Fue trasladado a Buenos Aires, donde se incorporó a la maestranza del ejército que marchó a la Guerra del Brasil, pero pronto debió regresar.

Pasó sus últimos años en Buenos Aires donde falleció el 8 de diciembre de 1827. Fue sepultado en esa ciudad con el hábito de su Orden.


Ladislao Biro (n. Budapest 29 de septiembre de 1899 - m. Buenos Aires 24 de noviembre de 1985)

inventores argentinos
Ladislao Biro, a fines de la década de 1970.

conocido en la Argentina como Ladislao José Biro, fue un inventor y periodista húngaro, nacionalizado argentino que realizó un total de 32 inventos, entre ellos el bolígrafo, que le dio fama internacional.


Biografía

En su país natal su carácter inquieto lo había llevado a desempeñar oficios variados: despachante de aduana, corredor de automóviles, vendedor a domicilio, escultor, pintor e inventor.

Cuando Ladislao tuvo la idea del invento que lo haría famoso, el bolígrafo, ya había inventado la lapicera fuente, una máquina para lavar ropa, un sistema de cambios automático en los autos y un vehículo electromagnético. La historia cuenta que estaba molesto por los trastornos que le ocasionaba su pluma fuente cuando esta se le atascaba en medio de un reportaje y que obtuvo la idea de su creación observando a unos niños mientras jugaban en la calle con bolitas. En algún momento una de ellas atravesó un charco y al salir de este siguió trazando una línea de agua sobre la superficie seca de la calle. La dificultad de trasladar ese mecanismo a un instrumento de escritura residía entonces en la imposibilidad para desarrollar esferas de un tamaño suficientemente pequeño. Con esta idea Biro patentó en Hungría, en 1938, un prototipo. Pero nunca se llegó a comercializar.

En 1943 él y su hermano emigraron a la Argentina junto con Juan Jorge Meyne, su socio y amigo que lo ayudó a escapar de la persecución nazi. Tiempo después su esposa Elsa y su hija Mariana desembarcarían también en Buenos Aires. La principal razón por la que habían elegido este destino fue que en 1938, Agustín Pedro Justo, que era presidente de la Argentina, lo había invitado a radicarse en ese país cuando de casualidad lo conoció en momentos en que Biro estaba en Yugoslavia haciendo notas para un periódico húngaro. Agustín Justo lo vio llenando un telegrama con un prototipo del bolígrafo y maravillado por esa forma de escribir se puso a charlar con él. Biro le habló de la dificultad para conseguir una visa y Justo, que no le había dicho aún quien era, le dijo que en Argentina su invento tendría grandes posibilidades de fabricarse a escala. Le dio entonces una tarjeta que decía: Agustín P. Justo: presidente.

El 10 de junio de 1940 formaron la compañía Biro Meyne Biro. En un garaje con 40 operarios y un bajo presupuesto perfeccionó su invento y lo lanzaron al mercado bajo el nombre comercial de Birome (Acrónimo formado por las sílabas iniciales de Biro y Meyne). Al principio los libreros consideraron que esos «lapicitos a tinta» eran demasiado baratos como para venderlos como herramienta de trabajo y los vendían como juguetes para chicos. Al respecto, en su última entrevista antes de fallecer, Biro afirmó: "Mi «juguete» dejó 36 millones de dólares en el tesoro argentino, dinero que el país ganó vendiendo productos no de la tierra sino del cerebro".

Cuando comenzaron a promocionarse se les llamaba esferográfica y se hacía hincapié en que siempre estaba cargada, secaba en el acto, permitía hacer copias con papel carbónico, era única para la aviación y su tinta era indeleble.

En 1943 licenció su invento a Eversharp Faber, de los Estados Unidos, en la entonces extraordinaria suma de USD 2.000.000, y en 1951 a Marcel Bich, de Francia.
La sociedad formada por Biro y sus socios quebró, aquejada por falta de financiamiento y por nuevos inventos que no tuvieron éxito comercial. Un antiguo proveedor, Francisco Barcelloni, intentó entusiasmar a Biro para fabricar un bolígrafo de bajo costo. No logró convencerlo y se instaló por su cuenta; mejoró el flujo de tinta y ensayó una bolilla de triple dureza. Posteriormente, Barcelloni contrató a Biro para la dirección de la nueva fábrica.


ingenieria argentina
Así eran las biromes fabricadas por los hermanos Biro y Meyer

Otros inventos

A lo largo de su vida desarrolló muchos otros inventos, algunos de los cuales se han vuelto muy populares. Entre ellos:

* Inventó un perfumero usando el mismo principio que el bolígrafo. Más tarde, con el mismo principio se crearon los desodorantes a bolilla.
* Un modelo de pluma estilográfica (1928)
* Una máquina de lavar (1930) que, según la anécdota, construyó para su esposa Elsa Schick;
* Una caja de cambios automática mecánica (1932), cuya patente fue adquirida por General Motors que al mismo tiempo estaba desarrollando una caja hidráulica. Se presume que GM adquirió su invento para eliminar la posible competencia.
* Un termógrafo clínico (1943).
* Un proceso continuo para resinas fenólicas (1944).
* Un proceso para mejorar la resistencia de varillas de acero (1944).
* Un dispositivo para obtener energía de las olas del mar (1958).
* Un sistema molecular e isotópico para fraccionamiento de gases (1978).

En Argentina el 29 de septiembre, día de su nacimiento, se conmemora el Día del Inventor.


Quirino Cristiani (Santa Giuletta, Italia, 2 de julio de 1896 - Bernal, Argentina, 2 de agosto de 1984)

inventores argentinos
Quirino Cristiani fotografiado en 1955 para la revista Dibujantes

Fue un caricaturista y director de animación argentino responsable de los dos primeros largos de animación y del primer largo de animación sonoro del mundo.

Labor profesional

En 1916 fue contratado por Federico Valle para dibujar caricaturas e incluírlas en sus películas informativas de cortometraje. Ante la indicación por parte de Valle que no admitiría imágenes fijas en sus filmaciones, Cristiani debio idear una manera de darle movimiento a sus dibujos. Con estas influencias fue que desarrolló las técnicas de la animación que le permitieron realizar en 1917 el primer largometraje de dibujos animados de la historia, El Apóstol. El largometraje fue producido por el propio Valle y financiado por el dueño de la cadena de cines (de apellido Franchini), dónde se proyectaría la película. En 1918 realizó el segundo largometraje, Sin Dejar Rastros, que fue secuestrado por la policía por motivos de alta diplomacia. A raíz de este incidente perdió mucho dinero.

En ese tiempo volvió a dibujar caricaturas e historietas para los periódicos, pero en vista que el ingreso monetario no era suficiente para mantener su familia comenzó un nuevo negocio. Éste consistía en recorrer aquellos barrios de la ciudad que no tenían cine y proyectar películas en una pantalla al aire libre. El Public-cine, como él lo llamó atrajo a muchas personas, sin embargo, las autoridades municipales opinaban que interrrupía el tráfico y perturbaba la paz y le clausuraron el negocio.

En el año 1927, la empresa cinematográfica estadounidense MGM lo contrató como director de publicidad de la filial argentina. Paralelamente fue formando sus propios estudios.

En 1931 estrenó Peludópolis, el primer largometraje de animación sonoro. El largometraje le produjo grandes pérdidas económicas.

Ante la imposibilidad de competir con Disney, dada su mayor tecnología y capacidad presupuestaria, el laboratorio de Crsitiani se dedicó al doblaje y subtitulado de las películas extranjeras.

En 1941, Walt Disney viajó a la Argentina ante el estreno de Fantasía. El empresario estadounidense al conocer la obra de Cristiani le ofreció empleo en sus estudios, pero el argentino lo rechazó. Sus laboratorios se habían convertido en uno de los más importantes del país y no quería dejar su empresa para viajar a los Estados Unidos.

Dos incendios, uno en 1957 y el otro en 1961 destruyeron todas sus películas, con la única excepción de "El Mono Relojero", la única que se conserva en la actualidad.

Después del incendio Cristiani se retiró y fue olvidado por un largo período, hasta que en los años 80 se le rindieron homenajes tanto en la Argentina como en Italia.

Murió en su casa el 2 de agosto de 1984 en la ciudad de Bernal, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Filmografía

* 1943 - Carbonara
* 1941 - Entre pitos y flautas
* 1938 - El mono relojero
* 1931 - Peludópolis
* 1925 - Gastronomía
* 1925 - Rhinoplastia
* 1924 - Humberto de Garufa
* 1924 - Uruguayos Forever
* 1923 - Firpo-Brennan
* 1923 - Firpo-Dempsey
* 1918 - Sin dejar rastros
* 1917 - El Apóstol
* 1916 - La intervención en la provincia de Buenos Aires


José Mario Fallótico

Político e inventor argentino, creador -entre otros artículos- del enormemente difundido bastón blanco para ciegos.

Militancia

Nacido el 10 de octubre de 1897 en San Vicente, Provincia de Santa Fe, se alistó en su juventud en las filas de la Unión Cívica Radical, y a partir de entonces, fue ocupando sucesivamente cargos distintos y de confianza en las filas partidarias: secretario del Comité Aristóbulo del Valle, de San Vicente (dpto. Castellanos - Provincia de Santa Fe), Secretario del Comité Dr. Leandro N. Alem, de Rosario, vócal de comité Pro-candidatura presidencial Dr. Hipólito Irigoyen, y miembro activo del Comité Popular Irigoyenista de la Capital Federal; habiendo sido además, fiscal en todos los comicios, desde que inició su actuación.

Los grandes inventos argentinos

En breves palabras, cuentan los historiadores que un mediodía, Fallótico vio a un ciego esperando para cruzar en una esquina. Siendo un hombre de bien como era, ayudó al discapacitado, pero quedó obsesionado con una pregunta: ¿Cómo hacer para distinguir a un ciego y poder ayudarlo?

La idea siguió a este santafesino, que por aquel entonces vivía en el barrio de Flores (Buenos Aires), hasta que dio en el clavo. Un bastón blanco para ciegos serviría. El 22 de junio de 1931 lo ofreció a la Biblioteca Argentina para Ciegos. Poco después se convertiría en un símbolo universal.

Historia del invento

Cuentan los historiadores que el mediodía del 22 de junio de 1921, Fallótico vio a una persona, a la cual entendió que se trataba de un ciego, que se encontraba esperando para cruzar en la esquina de la calle Medrano y Lezica de la Ciudad de Buenos Aires. Fallótico ayudó al discapacitado, pero quedó obsesionado con una pregunta: ¿Cómo hacer para distinguir a un ciego y poder ayudarlo?

La idea siguió a este santafesino, que por aquel entonces vivía en el barrio de Flores en la Ciudad de Buenos Aires, hasta que dio con la solución que consultó en la Biblioteca Argentina para Ciegos: un bastón blanco serviría para distinguirlo.

José Fallótico nunca patentó su invento, fueron los estadounidenses quienes se adueñaron de la novedad, cuando George Benham, presidente del Club de Leones de Illinois, propuso para uso de los discapacitados visuales un bastón blanco con extremo inferior rojo, a fin de que se les otorgue prioridad de paso.

La propuesta fue aceptada y en poco tiempo el uso de dicho elemento se hizo universal. Curiosamente los estadounidenses celebran el "Día Internacional del Bastón Blanco", pero desconociendo quién es el inventor.


René Favaloro (1923 - 2000)

inventos
Dr. René Favaloro

Fue un médico cirujano torácico argentino, quien realizó el primer bypass aorto-coronario en el mundo. Estudió medicina en la Universidad de La Plata y una vez recibido, previo paso por el Hospital Policlínico se mudó a la localidad se Jacinto Aráuz para reemplazar temporalmente al médico local que tenía problemas de salud. A su vez leía bibliografía médica actualizada y empezó a tener interés en la cirugía torácica. A fines de la década del 60 empezó a estudiar una técnica para utilizar la vena safena en la cirugía coronaria y funda a principios de los '70 la fundación que lleva su nombre.

Se desempeñó en la Conadep, condujo programas de televisión dedicados a la medicina y escribió libros.

En la crisis del 2000 su fundación tenía una deuda y solicitó ayuda al gobierno sin recibir respuesta, lo que lo induce a suicidarse. El 29 de julio de 2000 previo escribir una carta al Presidente De la Rúa criticando al sistema de salud, se quita la vida de un disparo al corazón.

Primeros años

Nació y se crió en el barrio “El Mondongo” de La Plata, Argentina junto a sus padres, un carpintero y una modista. René Favaloro siempre estuvo comprometido con el conocimiento, gracias en parte a su abuela materna, que le transmitió su amor por la naturaleza y la emoción al ver cuando las semillas comenzaban a dar sus frutos. A ella le dedicaría su tesis del doctorado: "A mi abuela Cesárea, que me enseñó a ver belleza hasta en una pobre rama seca"

Realizó la primaria en la escuela nº45 situada en la calle 68 y diag 73. En esta escuela se levantó un mural en su memoria y sobre la rambla de la diagonal los vecinos plantaron un árbol e hicieron un homenaje con tablones pertenecientes a la cancha de su querido equipo. Curiosamente la escuela queda a la vuelta del hospital policlínico "Gral San Martín"

En 1936, después de aprobar el examen de ingreso, Favaloro comenzó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de La Plata. Finalizada esta etapa ingresó en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. En el tercer año comenzó las prácticas en el Hospital Policlínico y empezó a tomar contacto por primera vez con los pacientes. Excediendo lo exigido por el programa, volvía por las tardes para controlar la evolución de los pacientes y dialogar con ellos.

Asimismo observaba a los alumnos de sexto año de Rodolfo Rossi o Egidio Mazzei, profesores titulares de Clínica Médica. Y además observaba las cirugías de José María Mainetti y Federico E. B. Christmann, que le enseñó las técnicas de simplificación y estandarización que aplicó después en la cirugía cardiovascular, su contribución a las operaciones del corazón y las grandes arterias.

Su preparación profesional la realizó en el Hospital Policlínico donde se recibían los casos complicados de toda la provincia de Buenos Aires. Vivió en el hospital durante los dos años de residencia, aprendiendo a tratar a los enfermos con respeto y estando en actividad durante 48 0 72 horas seguidas. Se recibió en 1949 e inmediatamente se produjo una vacante para médico auxiliar, puesto al que accedió en forma interina y a los pocos meses intentaron confirmarlo pero en la tarjeta con los datos para completar figuraba una cláusula en donde aceptaba la doctrina del gobierno de turno y se tenía que afiliar al Partido Justicialista, lo que no aceptó.

Un tío que residía en Jacinto Aráuz, una localidad de 3500 habitantes cuyo médico local estaba enfermo y se debía tratar en la Capital Federal, lo invitó a que reemplazara a este doctor por dos o tres meses. Favaloro aceptó la oferta a la espera de que las condiciones políticas cambiaran. Llegó al pueblo en mayo de 1950 y rápidamente se relacionó con el doctor Rachou quien falleció unos meses después debido a un cáncer de pulmón

Al poco tiempo su hermano, Juan José, médico también, empezó a trabajar en la clínica con él, integrándose muy pronto a la comunidad por sus condiciones humanas. Durante los años que ambos permanecieron en Jacinto Aráuz fundaron un centro asistencial y buscaron elevar la calidad de vida de la población.

Con la ayuda de los maestros, los representantes de las iglesias, los empleados de comercio y las comadronas, de a poco fueron logrando un cambio de actitud en la comunidad que permitió ir corrigiendo sus conductas. Desapareció la mortalidad infantil de la zona, se redujo la cantidad de infecciones en los partos y la desnutrición, crearon un banco de sangre de personas vivas con donantes que se presentaban cada vez que los necesitaban y realizaron charlas comunitarias en las que hacían prevención de salud.[

Cirugía torácica

Favaloro se actualizaba con publicaciones médicas y realizaba cursos de capacitación en La Plata. Se interesó por las intervenciones cardiovasculares, que en ese tiempo se estaban empezando a desarrollar, y por la cirugía torácica. Empezó a ver la forma de terminar su etapa de médico rural y capacitarse en Estados Unidos, el profesor José María Mainetti le aconsejó la Cleveland Clinic.

Dudando de abandondar su profesión de médico rural se convenció de que con los conocimientos que incorporaría en los Estados Unidos su contribución a la sociedad sería mayor. Se radicó en Cleveland y se desempeñó primero como residente y luego en el equipo de cirugía en colaboración con médicos locales, concentrando su trabajo en enfermedades valvulares y congénitas, posteriormente se interesó en otros temas como cineangiocoronariografías y estudiando la anatomía de las arterias coronarias y su relación con el músculo cardíaco.[

A comienzos de 1967, Favaloro estudió la posibilidad de utilizar la vena safena en la cirugía coronaria, haciendo prácticas con sus ideas en mayo de ese año. La estandarización de esta técnica, llamada del bypass o cirugía de revascularización miocárdica, fue el principal trabajo de su carrera, lo que le dió prestigio internacional, ya que el procedimiento cambió radicalmente la historia de la enfermedad coronaria. En 1970 editó un libro llamado Surgical Treatment on Coronary Arteriosclerosis, que fue también editado en español con el nombre Tratamiento Quirúrgico de la Arteriosclerosis Coronaria.

Creación de la Fundación Favaloro

En 1971 Favaloro regresó a la Argentina con el sueño de desarrollar un centro de excelencia similar al de la Cleveland Clinic, que combinara la atención médica, la investigación y la educación.[

Con ese propósito junto a otros colaboradores fundó la Fundación Favaloro en 1975, que además es un centro de capacitación donde estudian alumnos de diferentes partes del mundo y cada dos años se celebra el congreso Cardiología para el Consultante. Además en 1980 Favaloro creó el Laboratorio de Investigación Básica, manteniéndolo con dinero propio por un largo tiempo, dependiente del Departamento de Investigación y Docencia de la Fundación Favaloro. Con posterioridad, pasó a ser el Instituto de Investigación en Ciencias Básicas del Instituto Universitario de Ciencias Biomédica. Esta es la base de la creación, en agosto de 1998, de la Universidad Favaloro

En 1992 se inauguró en Buenos Aires el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Fundación Favaloro, entidad sin fines de lucro. Con el lema "tecnología de avanzada al servicio del humanismo médico" se brindan servicios altamente especializados en cardiología, cirugía cardiovascular y trasplante cardíaco, pulmonar, cardiopulmonar, hepático, renal y de médula ósea, además de otras áreas. Favaloro concentró allí su tarea, rodeado de un grupo selecto de profesionales.

Siguió fomentando la prevención de enfermedades e incorporando en sus pacientes reglas de higiene básicas que ayudaran a disminuir las enfermedades y la tasa de mortalidad. La Fundación desarrolló estudios para detectar enfermedades y diversos programas de prevención, cursos contra el tabaquismo y se realizaron a traves del Centro Editor de la Fundación varias publicaciones. El Centro Editor funcionó hasta el 2000

Participación en la CONADEP

Fue uno de los integrantes de la CONADEP, que investigó los crímenes cometidos por la última dictadura. Finalmente renunció a participar por una diferencia de criterios. Él consideraba que los crímenes ya habían comenzado antes de la dictadura militar, tanto por elementos subversivos cuanto por personas vinculadas al Estado, y que todos ellos también debían ser juzgados. Alegó que esta Comisión adolecía de "falta de ética y objetividad"

Reconocimientos y distinciones

Favaloro participó en varias sociedades, en veintiseis fue miembro activo: Fue miembro correspondiente en cuatro y honorario de otras cuarenta y tres. Recibió los premios John Scott 1979, otorgado por la ciudad de Filadelfia, EE.UU; la creación de la Cátedra de Cirugía Cardiovascular "Dr René G. Favaloro" (Universidad de Tel Aviv, Israel, 1980); la distinción de la Fundación Conchita Rábago de Giménez Díaz (Madrid, España, 1982); el premio Maestro de la Medicina Argentina (1986); el premio Distinguished Alumnus Award de la Cleveland Clinic Foundation (1987); The Gairdner Foundation International Award, otorgado por la Gairdner Foundation (Toronto, Canadá, 1987); el Premio René Leriche 1989, otorgado por la Sociedad Internacional de Cirugía; el Gifted Teacher Award, otorgado por el Colegio Americano de Cardiología (1992); el Golden Plate Award de la American Academy of Achievement (1993); el Premio Príncipe Mahidol, otorgado por Su Majestad el Rey de Tailandia (Bangkok, Tailandia, 1999)

Enrique Finochietto (Buenos Aires, 13 de marzo de 1881 - 17 de febrero de 1948)

Biografía

Enrique Finochietto era hijo de Tomás y Ana, inmigrantes italianos. Su padre fallecio cuando Enrique era aun un niño En 1897, con apenas 16 años, ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Cuatro años después ingresa como practicante en el Hospital de Clínicas, dependiente de la Universidad, donde es discípulo de Alejandro Posadas. En 1904, como médico interno con guardia permanente del Hospital Rawson de Buenos Aires, toma a su cargo el servicio de piel y enfermedades venéreas. Entre 1906 y 1909 viaja por Europa, realizando prácticas y aprendizaje en centros m´dicos de Alemania, Suiza, Italia y Francia. Al regresar al Rawson comienza a aplicar técnicas quirúrgicas avanzadas, como la cirugía de tiroides.

Ya en ese tiempo, Finochietto comenzó a imaginar aparatos e instrumental. Para poder representar adecuadamente sus ideas, aprendió dibujo técnico entre 1912 y 1913; todas sus publicaciones y trabajos posteriores se destacaron por la precisión y calidad de las ilustraciones que realizaba.

En 1914 obtiene su título de Profesor en Medicina, con la tesis "Los métodos operatorios para la exclusión del píloro". En 1918 viaja nuevamente a Europa, y en febrero de ese año se hace cargo del servicio de cirugía del Hospital Argentino Auxiliar 108 de Passy, junto al Bois de Boulogne. El hospital había sido creado a iniciativa del embajador argentino en Francia, Marcelo Torcuato de Alvear, para asistir a los heridos de la I Guerra Mundial. En mérito a sus contribuciones, el gobierno francés le otorgó la Legión de honor y otras dos medallas de guerra. Regresa a la Argentina en 1919, afectado por una enfermedad contraída en Europa (presuntamente sífilis) que, conforme a la moral de la época, lo haría permanecer soltero el resto de su vida.

Regresa a Europa en 1922, habiendo preparado antes los planos para la construcción de la que sería su escuela de cirugía, el Pabellón IX del Hospital Rawson. Al retornar a su país, Finochietto realiza varias cirugías torácicas de alta complejidad, incluyendo la primera incisión paradojal, una técnica que él había inventado y denominado así porque la incisión se realizaba en sentido inverso al establecido por los métodos de la cirugía clásica.

Trabajando junto con sus hermanos Miguel Ángel y Ricardo, conforma el equipo que se convertirá en el más afamado de la Argentina en su tiempo. A punto tal llega su celebridad, que a finales de los años 20 y durante la década del 30 era popular la expresión "¡Pero quién te crees que sos! ¿Finochietto?" para expresar que el interlocutor exageraba.

En 1924 desarrolla y aplica una nueva técnica quirúrgica que había inventado para las operaciones de estómago, intestino y duodeno. En 1929 realiza por primera vez en la Argentina un taponamiento cardíaco, salvando la vida de un niño herido de bala en el corazón.

Agravada su enfermedad, Finochietto renunció a la Cátedra de Clínica Quirúrgica en 1933. Ese año el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires lo designó Profesor Honorario. Sin embargo, continuó con su tarea de cirujano en el Rawson, a dónde acudían pacientes de todo el país y el exterior. El 8 de marzo de 1940 realiza su última operación (le extrae un quiste hidatídico a un indio mapuche) en otra intervención magistral, y que sólo él parecía capaz de realizar. Al poco tiempo, la enfermedad ataca su cerebro. Pierde la lucidez, y queda semiparalizado. Muere el 17 de febrero de 1948.

Además de su pasión por la cirugía, Finochietto estuvo vinculado al ambiente del tango, siendo amigo de Carlos Gardel. El compositor Julio de Caro le dedicó, en 1925, el tango "Buen amigo".


Contribuciones técnicas

Finochietto concibió y elaboró instrumentos y aparatos para uso quirúrgico que se extendieron a todo el mundo. Inventó el frontolux, un sistema inspirado en las lámparas de los mineros que, ceñido a la frente del cirujano, permite iluminar el campo operatorio; el "empuja ligaduras", para detener las hemorragias; el porta-agujas, en diversas medidas y formatos; la pinza doble usada para hemostasia y como pasahilos; el aspirador quirúrgico para limpiar la sangre del campo operatorio; las "valvas Finochietto", para abrir heridas; la cánula para transfusiones; la mesa quirúrgica móvil, manejada con pedales e impulsada por motor electrico, que permite colocar al paciente en cualquier posición para facilitar la operación; el banco para cirujanos, que permite operar sentado; y el separador intercostal a cremallera para operaciones de tórax, conocido universalmente como "separador Finochietto"

Distinciones y homenajes

* Miembro de la Legión de honor
* Miembro honorario de la Academia Nacional de Medicina (Argentina)
* Presidente de la Sociedad de Cirugía de Buenos Aires
* Miembro de las sociedades de cirugía de Bolonia y Montevideo
* Asociado extranjero de la Sociedad de Cirugía y de la Academia de Cirugía de París
* Miembro de Honor de la Asociación de Medicina de Río de Janeiro
* Una calle de Buenos Aires, en el barrio de Barracas, lleva su nombre.



Valentín Grondona ( 1898 - 1977 )

Argentina
Nació en Rosario (Argentina) el 16 de diciembre de 1898. Hijo de Josefa Marelli (Rosarina) y Santiago Grondona (porteño), descendientes de genoveses.

Cursó estudios en la Escuela Industrial. En el último año desarrolló el “Proyecto de un Internado”, donde se presentan láminas pintadas a mano con acuarelas, tinta y carbonilla, de exquisita terminación y detalle, acompañadas de un volúmen encuadernado con los detalles técnicos, cálculos estructurales, cómputo y presupuesto de la obra.

Ingresa en la Universidad Nacional del Litoral (hoy Universidad Nacional de Rosario), cursando con los que serían los primeros Ingenieros Profesionales recibidos en la ciudad de Rosario el 9 de octubre de 1925: Rodolfo Parfait, Francisco Erausquín, Félix Brindisi, Eduardo D. Mazoni, Juan Spirandelli, Marcelino Abalerón, Rómulo Bonaudi, Armando Pastorino y Luis A. Chiarello. Y los Agrimensores Juan Olguin, David A. Siburu, Fernando Lonca, Mario Perfumo, César Torriglia, Modesto G. Pagnaco, Carlos Dieulefait y Fermín Cantero. Durante sus estudios comienza a trabajar en la empresa constructora de Candia, colaborando en el proyecto y ejecución de obras tales como el edificio Palace (calle Cordoba y Corrientes, hoy Avgvstvs), el Hotel Savoy (San Lorenzo y San Martín).

Al recibirse se asocia al Ing. Mazzuccheli e inician la empresa “Mazzuccheli & Grondona”. Junto su hermano Andrés, recibido en 1928, y tras el fallecimiento de su socio, la empresa constructora tomó el nombre de V. & A. Grondona.

Simultáneamente a su tarea profesional, Valentín Grondona enseña Matemáticas en la Escuela Industrial y en la Facultad de Ingeniería: Física (Optica y Mecánica). En el Profesorado Normal, enseña Física (Acústica y Mecánica); Cosmografía en Colegios Nacionales Secundarios y el Seminario Diocesano. Es Director de la Escuela Optica Tecnica, y profesor de Metrología.

En 1956 se jubila de Ingeniero Civil, dejando la empresa en manos de su hermano Andrés. Durante los lamentables días de persecución religiosa e ideológica previos a la Revolución Libertadora, Valentín Grondona se niega a afiliarse al partido peronista y debe dejar su puesto de profesor universitario. Desde entonces se dedica a la investigación y el desarrollo de distintos aparatos experimentales.

Fallece el 12 de noviembre de 1977 en la ciudad que lo vió nacer, a la edad de 79 años. Su currículum incluye una buena cantidad de obras dedicadas al culto católico, siendo uno de los grandes constructores de iglesias de Rosario en los años ´40. Sin embargo, debido a su personalidad humilde y su bajo perfil,muchas de ellas, como el templo Maria Auxiliadora, Ntra. Sra. Del Carmen, la cripta y proyecto del templo superior de Lourdes suelen atribuírsele al Ing. Micheletti, contemporáneo y amigo de Valentín.

Patentes

PATENTE Nº DESCRIPCION

Argentina 57090 Telemetro Topografico
Argentina 59424 Instrumento Restituidor Estereofotográmetrico
Argentina 110851 Sistema de lentes correctoras para un objetivo de proyección
Gran Bretaña 630066 Improvements in Stereogrammetric Apparatus
Gran Bretaña 644982 Improvements in Range-Finding Surveyng Instruments
Norteamerica 2618067 Topographical Range Recorder
Norteamerica 2647318 Stereophotogrammetric Restorer
Suiza 262585 Mit einem Bassis-Enferungsmesser versehenes, ein Teleskop aufweisendes Vermesungsgerât


Diseño de instrumentos

INSTRUMENTO

Optometro oftalmico universal
Esferometro de reflexion
Micrometro corneo para lentes de contacto
Ocular micrografico gran-angular
Reticulos (fotografiados mediante microscopio)
Lentes anamorficas para Cinemascope
Prototipo del Telemetro Topografico
Condensasdor Aplanetico

Es, además, poseedor del más completo museo de Óptica en Argentina (instrumental 1840-1940) y de un pequeño Observatorio Astronomico


Fuente: wikipedia


inventores argentinos 2º parte