Malvinas-Secuelas de Guerra-Soldados

Malvinas - Secuelas de Guerra.

Malvinas-Secuelas de Guerra-Soldados


Hola amigos aca les dejo Un fagmento de un analisis cualitativo que estoy haciendo sobre Malvinas....

I. PLANTEO DEL PROBLEMA:


Luego de muchos años de reclamo por la soberanía de Malvinas y sin la obtención de respuestas, el Estado Argentino rompe las relaciones diplomáticas con el Estado Británico y decide iniciar el 2 de Abril de 1982 la invasión militar de las “Islas Malvinas”, dando origen al conflicto bélico. Tras varios días de enfrentamiento, con un saldo de 326 soldados caídos y un panorama político-estratégico-militar no muy alentador, el 14 de junio de 1982 se proclama un cese del fuego y la rendición por parte de las fuerzas argentinas.
La Guerra de Malvinas ha golpeado duramente al país, provocando heridas muy difíciles de cerrar, particularmente en aquellas personas que combatieron. Es a partir de esto que se identifican ciertos puntos oscuros en el tema, ocultados involuntariamente por negación ante la derrota, o mas triste aun como parte de un plan para borrar delitos y abusos cometidos por quienes detentaban el poder. Mucho se ha dicho sobre el conflicto por Malvinas, pero pocas veces se ha tomado el tema con la cientificidad y seriedad que merece. La verdad sobre lo sucedido muchas veces se ve deformada ante criterios ideológicos y unidireccionales que solo tratan de defender una posición ocupada al momento del conflicto. Es así que entre tantas idas y vueltas, parecieron olvidados los verdaderos participes de la Guerra, aquellas personas que anteponiendo su vida juraron defender la patria, y que hoy en el peor de los casos son considerados “locos de la Guerra”. Evidentemente la derrota cayó sobre los hombros de aquellas personas, ya que uno se puede preguntar “¿no es el objetivo final de cualquier soldado defender su patria?”, tarea que nuestro combatientes supieron hacer con responsabilidad ante las peores condiciones. ¿Hubiese sido distinto si se hubiera ganado la guerra? Eso resulta difícil de responder, lo que si resulta obvio, es que merecen el reconocimiento de que fueron “Nuestros Soldados”, planteado de manera seria y con el fin último de conocer la verdad, objetivo que solo se logra por medio de la cientificidad. Por lo tanto, el siguiente trabajo tiene como finalidad realizar un análisis de la “Guerra de Malvinas” desde el proceso histórico social en el cual estuvo inserto, considerando la complejidad del fenómeno, entendiéndolo desde sus causas políticas económicas y sociales hasta sus consecuencias más diversas. El objeto de estudio se centrara en las consecuencias derivadas de la participación en el conflicto en aquellos soldados que residen actualmente en la provincia de San Juan.


II. OBJETIVOS:

 Reconstruir el proceso político; económico y social, nacional que contextualizó el conflicto bélico por la soberanía de las islas Malvinas.
 Describir el grupo de excombatientes, caracterizados por edad; fuerza y división; cargo; lugar de combate; etc.
 Indagar acerca de las secuelas físicas; psíquicas y/o sociales presentes en el excombatiente que pudieran ser consecuencia de su participación en la guerra.
 Indagar sobre las secuelas de tipo social, particularmente en el plano familiar, institucional, estatal y laboral.
 Averiguar si sufrieron o sufren actos y/o actitudes discriminatorias por su condición de excombatientes.

III. MARCO CONTEXTUAL:

Sin intenciones de realizar un análisis histórico sobre el conflicto por Malvinas, resulta necesario conocer los orígenes y situaciones particulares que lo caracterizaron, a modo de facilitar e incrementar la comprensión de los testimonios analizados. El objetivo es tratar de comprender la percepción de legitimidad del conflicto por parte de los excombatientes e inferir como ésta pudo condicionar los efectos que les produjo, tanto al momento del conflicto como en el periodo post guerra.

malvinas

ORIGEN DE LA DISPUTA DE SOBERANÍA.

Las Islas Malvinas formaron parte del área bajo jurisdicción de España desde la entrada en vigor de los primeros instrumentos internacionales que delimitaron el “Nuevo Mundo” poco después del descubrimiento de 1492. En el curso del XVII las Islas Malvinas fueron avistadas por navegantes de otras naciones. Pero toda la región austral de América, con sus costas, mares e islas, quedo indiscutiblemente preservada bajo la soberanía española a través de los diversos tratados suscriptos en este periodo.
Hacia mediados de este siglo, las Islas Malvinas comenzaron a ser objeto de interés para Gran Bretaña y Francia, que aspiraban a contar con un establecimiento estratégicamente ubicado frente al estrecho de Magallanes. En 1749, España se enteró de un proyecto británico para establecerse en las Islas Malvinas y protestó firmemente ante el gobierno de Gran Bretaña, que desistió de llevarlo a cabo.
Cuando en 1764 Francia formó el establecimiento de “Port Louis” en la isla Soledad, España se opuso y obtuvo el reconocimiento de Francia de su derecho a las Islas. Al año siguiente de la instalación francesa, una expedición británica llego clandestinamente al archipiélago y, como seguimiento de ella, en 1766 marinos ingleses levantaron un fuerte, España tuvo conocimiento de ello y protestó exponiendo sus derechos, de esta manera expulsó por la fuerza a sus ocupantes.
En 1790, con la firma del tratado de San Lorenzo de El Escorial, Gran Bretaña se comprometió a no formar ningún establecimiento en las costas tanto orientales como occidentales de América Meridional ni en las Islas adyacentes ya ocupadas por España, tal el caso de las islas Malvinas.
En 1820, bajo las difíciles condiciones de las luchas internas que enfrentaba el estado Argentino en formación, el oficial de Marina David Jewett tomo posesión de las Islas Malvinas en nombre de las provincias unidas del Río de la Plata en un acto de público en Puerto Soledad. El 10 de junio de 1829 el gobierno argentino promulgo un decreto creando la comandancia Política y Militar de las Malvinas. En noviembre el Reino Unido protesto dicho decreto, en el marco de un renacimiento de su interés estratégico en el Atlántico Sur.
A fines de 1831 un buque de guerra de los Estados Unidos arraso Puerto Soledad en represalia por la captura de buques loberos de esa nacionalidad que habían sido hallados en infracción a la legislación de pesca por las autoridades argentinas. Cuando el orden en Puerto Soledad había sido restaurado, una corbeta de la Marina Real británica apoyada por otro buque de guerra que se encontraba en las cercanías, amenazó con el uso de la fuerza superior y exigió la rendición y entrega de la plaza. Tras la expulsión de las autoridades argentinas y los pobladores, el gobierno inglés, en 1834, asignaría a un oficial de la Armada para que permaneciera en las Islas y recién en 1841 tomaría la decisión de “colonizar” las Malvinas, nombrando un “gobernador”.
El 16 de enero de 1833, el gobierno Argentino pidió explicaciones al Encargado de negocios británico, que no estaba al tanto de la acción de los buques de su país. El 22 de enero, el Ministro de Relaciones Exteriores presento una protesta frente al funcionario británico, que fue renovada y ampliada en reiteradas oportunidades por el representante argentino en Londres. Las presentaciones argentinas tropezaron con respuestas negativas de parte del gobierno del Reino Unido. En 1884, ante la falta de respuesta a sus reiteradas protestas, la Argentina propuso llevar el tema a un arbitraje internacional, lo cual también fue rechazado sin dar razones por el Reino Unido.
Desde entonces y hasta el presente, la República ha reivindicado permanentemente su justo reclamo en el nivel bilateral, formulando las respuestas correspondientes. Hasta que en 1982 tuvo lugar el conflicto del Atlántico Sur y la Argentina y el Reino Unido rompieron relaciones diplomáticas.
Desde tiempo atrás la Marina había ideado un plan para recuperar las Islas, ya que las negociaciones iníciales con Gran Bretaña y luego con los Kelpers no habían prosperado. La crisis comenzó por un incidente menor, cuando un grupo de obreros de una empresa Argentina, que había sido contratada, para desarmar unas antiguas instalaciones balleneras, desembarco en las islas Georgias. El gobierno Ingles, por su parte reacciono en forma inmediata, al tomar conocimiento de la presencia de “intrusos” en las Georgias del Sur, envió a Buenos Aires el 22 una nota de todo amenazante anunciando que se despacharía para retirarlos al buque de guerra y así se precipitó el conflicto que los militares argentinos estaban aguardando. Buscado o no, el incidente ponía en manos de la Junta Militar un excelente pretexto para acelerar sus planes. El 26 de marzo ordeno la movilización de las fuerzas previstas para la ocupación del Port Stanley, y el 28 la Flota de Mar al mando del contralmirante Gualter Allara zarpaba el puerto Belgrano. Cuatro días antes algunos efectivos especiales –los “lagartos”- al mando del teniente de navío Alfredo Astiz desembarcaron en las Georgias del Sur para apoyar a los obreros que serian objeto de la evacuación ordenada por Londres.
Estas noticias y las duras declaraciones del canciller Costa Méndez inquietaron a la opinión pública Argentina pero no llegaron a alarmar. Más inquietud suscito la manifestación de la CGT realizada el 30 de marzo en todo el país, que fue enérgicamente reprimida por las fuerzas policiales con el saldo de varios detenidos, muchos heridos y un jubilado muerto a tiros en Mendoza. En Londres, los sucesos no pasaban de suscitar una distraída atención, aunque el mismo día 30 los diarios anunciaron el envió de los submarinos atómicos al sur. Pero, a esta altura de los hechos, el gobierno de Thatcher tenía la clara sensación de que se estaba en vísperas de una invasión argentina a las Malvinas y dispuso un vasto operativo diplomático que incluyo, probablemente, un pedido para que Reagan terciara en el asunto.
En la noche del 1º al 2 de abril, mientras las naves argentinas enfilaban hacia Port Stanley, el presidente de Estados Unidos dialogó telefónicamente con Galtieri. “Reagan intento disuadir a su colega argentino de una aventura bélica. Con toda claridad, Reagan advirtió que Thatcher –mi amiga- habría de responder adecuadamente a un eventual ataque, y que EEUU apoyaría a Gran Bretaña. Por su parte Galtieri reitero que la decisión de adoptar una iniciativa concreta era irreversible”
En efecto mientras los presidentes dialogaban, la “Operación Rosario” se llevaba a cabo exitosamente. Fue una tarea limpia, perfecta, de la que pudieron sentirse orgullosos sus planificadores y autores. Buzos tácticos y efectivos del regimiento 25 de Infantería desembarcaron antes de la madrugada del día 2 en las cercanías del Port Stanley, sostuvieron escaramuzas con los fusileros británicos, ocuparon la casa del gobernador y obtuvieron su rendición a las 9:30 de la mañana. En la mañana del 2 de abril el país se enteraba de la noticia asombrosa, increíble, de que las fuerzas argentinas habían recuperado las Malvinas después de casi un siglo y medio de usurpación.
Un acto de guerra no hace otra cosa que poner en marcha una guerra, y esto implica acciones en diversos campos. La primera derrota Argentina, a partir de la ocupación del Port Stanley, rebautizado después como Puerto Argentino, tuvo lugar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, cuando el organismo, reunido urgentemente el 3 de abril, ordeno el retiro de “todas las fuerzas argentinas de las islas”. Ni China ni la URSS retaron esta resolución, adoptada por 10 votos contra 1 (Panamá) y 4 abstenciones. Para lograr esta resolución, que calificaba implícitamente a nuestro país de agresor, la diplomacia británica se movió rápida y eficazmente. Nuestro delegado en la ONU, Eduardo Roca, acababa de asumir su cargo y fue desbordado. El voto de la ONU ponía a Gran Bretaña en una situación jurídica favorable. A partir de la resolución 502, Gran Bretaña logro la solidaridad de Francia, Alemania, Japón, el Mercado Común Europeo y, por supuesto, el Commonwealth. La resolución justificaba, además, la formidable concentración de fuerzas que empezó a reunirse en diversos puertos ingleses bajo el contralmirante John Woodward.
El gobierno argentino, por su parte, obnubilado por las masivas concentraciones que ahora aclamaban a sus autoridades y siempre convencido de que los EEUU no permitirían que se llegara a una confrontación en el hemisferio americano, iba endureciendo su posición. Las imprudentes palabras de Galtieri ante la multitud y frente a periodistas cerraban progresivamente las posibilidades de una negociación razonable.
El 25 de abril, un primer contacto entre las fuerzas argentinas y británicas, aunque no del modo como lo había imaginado la opinión pública de nuestro país. Fue en las Georgias, donde el teniente Astiz se rindió sin combatir. Fue un golpe para la moral interna que fantaseaba con la heroica resistencia de “los lagartos”. Pero el hecho fue tapado por el desborde triunfalista que se derramaba por todos los medios de comunicación, alentados por el gobierno.
La flota británica avanzaba sin pausa hacia el Atlántico Sur y, entre tanto, las circunstancias del teatro de operaciones obligaban a los mandos argentinos a adoptar una estrategia que llevaría fatalmente a la derrota. Nuestros buques de guerra, por ejemplo, no estaban en condiciones de hacer frente a los submarinos atómicos que desde mediados de abril ya se encontraban en la zona de operaciones, en consecuencia, salvo algunas salidas, debieron permanecer en sus bases y solo la aviación naval pudo cumplir posteriormente un papel significativo. La carencia de apoyo naval obligo por ende a tender un puente aéreo entre el continente y el archipiélago, enlace cuya continuidad dependía de la enorme distancia que debía recorrerse. En un esfuerzo sobresaliente, se transportaron a lo largo del mes de abril casi 10000 efectivos, equipos y armamentos. Pero se trataba de conscriptos poco entrenados, provistos de ropas inapropiadas, mal alimentadas y carentes de un apoyo adecuado de artillería.
El 2 de mayo un submarino ingles disparo 2 torpedos contra el crucero ARA General Belgrano y lo hundió. Fue el primer acto de guerra importante y, a la vez, un acto bárbaro e inútil, porque el buque argentino se encontraba fuera de la zona de exclusión fijada por Londres y se trataba de una vieja unidad, veterana de la segunda guerra mundial, que no podía cumplir ninguna misión ofensiva, mas de trescientos muertos fue el saldo de este acto. Pero los torpedos que hundieron al Belgrano hicieron naufragar las gestiones del presidente Belaunde Terry, que aparentemente estaban bien encaminadas y fueron declinadas por el gobierno argentino cuando se entero de la agresión británica. La guerra empezaba a cobrar vidas. Dos días después vino la contraofensiva argentina. Aviones de la Marina hundieron el destructor Sheffield. Fue la presentación de los misiles Exocet, lamentablemente, nuestros pilotos solo contaban con cinco Exocets y tenían que recorrer de 700 a 1000 Km. para tomar contacto con el enemigo y regresar a sus bases patagónicas.
En las jornadas subsiguientes hubo amagos de desembarco por parte de los británicos en las cercanías del Puerto Argentino, que fueron respondidos con eficacia por nuestras fuerzas. Un operativo de comandos británicos destruyo una docena de aviones argentinos situados en la isla Borbón y helicópteros ingleses hundieron el transporte Isla de las Estados. Por su parte, los defensores abatieron varios aviones enemigos. Pero la flota de Woodward dominaba el mar, del que se habían retirado nuestras naves de guerra, y solo esperaba encontrar el punto adecuado para desembarcar.
Finalmente el desembarco británico se concreto. En la noche del 20 al 21 de mayo, varios buques de guerra y el transporte Canberra desembarcaron a varios centenares de Royal Marines y paracaidistas en la zona de San Carlos. Un destacamento del Regimiento 25 de Infantería ofreció alguna resistencia y se batió en retirada después de transmitir a Puerto Argentino la novedad. Había ocurrido lo que muchos militares argentinos estimaban como imposible. Pero ese día, y los cuatro siguientes, aviones de la Fuerza Aérea y de la Marina, en un admirable esfuerzo lograron hundir a las fragatas Ardent y Antílope, al destructor Coventry y con dos Exocets, al transporte de helicópteros Atlantic Conveyor.
A partir de ese momento, los soldados ingleses, al mando del Gral. De brigada Julián Thompson, reforzados por sucesivas olas de desembarcos, avanzaron hacia la capital del archipiélago. Desde Buenos Aires se instaba Menéndez a desplegar sus fuerzas.
El 29 de mayo, el único foco de resistencia argentino en el interior, situado Goose Green, debió rendirse ante la enorme superioridad técnica y numérica del enemigo. Mil soldados, al mando del comodoro Wilson Pedrozo, se entregaron a las tropas británicas después de sostener un intenso combate. El 8 de junio nuestros aviones hundieron en Bahía Agradable a los transportes Sir Galahad y Sir Tristram, con un gran numero de bajas enemigas. Fue la última victoria Argentina.
En la noche del 11 al 12 las fuerzas británicas fueron desalojando a los argentinos de los montes Harriet, Dos Hermanas y Longdon. Ataques de la fuerza Aérea aliviaron algo el avance británico pero no fueron suficientes para equilibrar las ventajas del moderno armamento y la superior organización del enemigo. Y aunque fue destacable el desempeño de 5º batallón de Infantería de Marina y del Regimiento 6 de Infantería la suerte estaba echada.
El 13 de junio Menéndez se comunico con Galtieri planteando las dificultades crecientes de su posición. El presidente se limito a decirle “no hay que aflojar” “hay que poner todo”. Pero ya no había nada que poner: en la mañana del 14 las defensas argentinas se desplomaron, y el repliegue general de los dispersos impidió que el Regimiento 3 iniciara un contraataque.
A las 9:30 Menéndez volvió a comunicarse con Galtieri, confeso “hemos llegado al limite de nuestras posibilidades” “nuestro soldados ya no pueden mas” Galtieri contestaba; “los ingleses también están agotados, hay que aguantar, hay que impulsar a las tropas, hay que sacarlas de los pozos para ir hacia adelante. ¡Hay que pelear!”
A las 21 Moore y Menéndez firmaban la capitulación de todas las fuerzas argentinas en la Isla. Era la pero derrota militar de toda la historia argentina. Todas nuestras fuerzas en Malvinas pasaron a ser prisioneras de guerra y se perdieron todos los armamentos. 730 muertos argentinos y cerca de un millar de heridos fue el luctuoso saldo del episodio, del lado ingles hubo 255 muertos y 777 heridos.
Galtieri renuncio el 17 de junio. La Marina y la Fuerza Aérea decidieron desvincularse de la Junta Militar; el Ejercito nombró presidente al general Reynaldo Bignone, quien prometió institucionalizar al país. La derrota austral puso en evidencia los errores del Proceso. Las desapariciones y los negociados trascendían; la civilidad clamaba por una investigación; los cuadros militares exigían deslindar responsabilidad. Todos los frentes se unieron con el objetivo de dar el golpe de gracia al régimen, el nuevo mandatario tuvo que llamar a elecciones generales. Mientras tanto la Junta Militar preparo una auto amnistía que le garantizara un resguardo jurídico para la intervención en la represión. Por ultimo se convocaron a elecciones generales para el 30 de Octubre de 1983, entre dificultades económicas y rebeldías gremiales. Lo que quedaba en el gobierno solo mostraba las flaquezas de un régimen en liquidación, vencido en el campo militar y cuestionado por el pueblo.

guerra de malvinas

EL CARÁCTER INTERNACIONAL DE LA GUERRA.

El 3 de abril el Reino Unido logró que la ONU aprobara la resolución 502, exigiendo a Argentina que retirara sus tropas de los archipiélagos ocupados como condición previa a cualquier proceso negociador.
Alexander Haig, Secretario de Estado de Estados Unidos, recorrió miles de kilómetros intentando evitar la guerra entre dos firmes aliados, no tuvo éxito. La URSS, por su parte, se dedicó a observar el devenir de los acontecimientos con alegría disimulada: dos fuertes aliados de los estadounidenses, ambos con gobiernos de derechas —una democracia y una dictadura—, se enfrentaban irremisiblemente. Moscú era consciente de que, más pronto que tarde, Washington tendría que decantarse por uno de los dos. Hacerlo implicaba romper la OTAN o romper el TIAR. Cualquiera de las dos opciones resultaba beneficiosa para los soviéticos.
En el contexto de la Guerra Fría, Estados Unidos daba más importancia a la OTAN, concebida directamente para detener a la URSS, que al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) orientado a contener el comunismo en América del Sur y percibido como de interés secundario por Washington.
En efecto, la neutralidad era imposible. Hacia finales del mes de abril el presidente estadounidense Ronald Reagan se decantó por los «primos» británicos y por la OTAN. Al hacerlo incumplían el TIAR, aplicable en casos de guerra, para favorecer a un miembro de la OTAN. Su unilateralidad, en vez de mantener neutralidad por pertenecer a dos tratados de defensa, le valió el descrédito internacional por flagrante incumplimiento de los tratados. Tanto la URSS como Cuba criticaron a Estados Unidos por este abandono del más débil, y Castro llegó a ofrecer su apoyo a la junta militar argentina.

EL DENOMINADOR COMÚN.

El “Proyecto de Reorganización Nacional” no era más que la idea obsesiva y excluyente que inspiraba a sus dirigentes a terminar con la subversión a cualquier costo, como método ideológico para fundamentar la aplicación de un modelo de desarrollo basado en la lógica de la aristocracia financiera.
Para los hombres de las armas la Argentina era el campo de batalla de una conspiración marxista internacional y en consecuencia, se trataba de librar una guerra total, no solamente contra las organizaciones militares sino contra sus inspiradores ideológicos.
Por lo tanto, toda la acción del futuro gobierno había de condicionarse al objetivo de aniquilar la subversión y restablecer el orden de todos los planes de actividad del país, política, económica y social. El objetivo de aniquilar la subversión, se llevó a cabo por la junta militar desde su instauración a través de secuestros, torturas aniquilamientos, etc., que el gobierno hacía pasar por enfrentamientos armados.
Luego de varios años de infundir terror a través de las armas y de la desinformación como parte de la guerra sucia contra el enemigo interno (la subversión), el pueblo argentino comenzó paulatinamente a manifestarse en contra del régimen militar, fundamentalmente a través de los reclamos por los derechos humanos, como así también por los reclamos de los sectores obreros que apoyaban el regreso de la democracia. Ante este inconveniente era necesario buscar un elemento que les permitiera a los militares perpetuarse en el poder, y mantener al frente interno tranquilo y manejable ideológicamente. De esta manera, la dictadura militar que se había mantenido incólume e impune, a fines de 1981 se encuentra en decadencia , en ese momento el presidente de facto era Leopoldo Galtieri, quien por su afán de dominación trató de buscar una motivación que sea común a todo el pueblo argentino, buscó hasta que finalmente encontró ese sentimiento que era común, “La recuperación de las islas Malvinas”.
Galtieri encontró en Malvinas, el denominador del pueblo argentino que le brindaría apoyo y legitimación a su gobierno; es decir, escondiendo bajo un manto de olvido la lucha y las injusticias contra el “enemigo interno”, con una guerra justa y aprobada por todos.
El presidente de EEUU, advirtió a Galtieri de desistir de la aventura bélica ya que su apoyo sería para Gran Bretaña. Sin embargo Galtieri no se sintió intimidado por esta noticia ya que estaba absolutamente convencido de que el gobierno de Margaret Thatcher no le presentaría batalla si se realizaba el desembarco en las islas.
Galtieri se aventuró al enfrentamiento armado, y el 2 de Abril de 1982 tropas argentinas desembarcaron en Puerto Stanley, sin duda el comandante en jefe olvidó que un acto de guerra, no hace otra cosa que poner en marcha una guerra.
Movido por sus convicciones y por una irrealizable ilusión, Galtieri convocó al pueblo argentino a la plaza 25 de mayo , donde a través de un discurso informó que se presentaría batalla contra Inglaterra para recuperar la soberanía de las islas Malvinas,-la plaza quedó prácticamente copada, éste suceso sin duda siguió alimentando los sueños absurdos de Galtieri, al sentir que tenía a todo el frente interno de su lado.
Este sentimiento lo llevó a rechazar la resolución 502 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que ordenaba el retiro de las islas , ya que evidentemente su aceptación implicaba el descontento del pueblo que había logrado acaparar.
La claridad de los hechos, demostraba que la representación de la guerra –que tenían los militares argentinos- se había convertido en realidad, a pesar de ello la actitud caprichosa de Galtieri fue continuar hasta las últimas consecuencias con tal de seguir soñando con perpetuar el eventual apoyo del pueblo.
Se puede suponer que Galtieri proyectaba ganar la guerra de Malvinas, con este hecho lograría un apoyo incondicional que le permitiría aventurarse en un sueño más, el de ser el próximo presidente democrático. Ganar la guerra provocaría echar al olvido los crímenes cometidos durante los años que duró el proceso.

IV. MARCO CONCEPTUAL:

NOCIONES PSICOLÓGICAS.


A partir de la delimitación socio-histórica del fenómeno, surge la necesidad de conceptualizar nociones teóricas, referentes a los efectos psico-sociales consecuentes de la participación en un conflicto bélico, que servirán de guía en la consecución de los objetivos planteados por la investigación. La presente investigación demanda la utilizacion de categorías psicológicas propiamente dichas, no como cuestiones de análisis sino como instrumentos de medición que argumenten las características particulares observadas en personas que experimentaron situaciones traumáticas como los excombatientes. También es necesario entender, para así explicar, el proceso social por el cual dichas características se transforman en cualidades negativas socialmente.
Para empezar se puede decir que; el conflicto bélico que enfrentó nuestro país en el año 1982, en las Islas Malvinas, significó uno de los hechos más traumáticos dentro del llamado proceso de reorganización nacional, llevado a cabo por la dictadura militar desde 1976 a 1983, que tuvo como principales protagonistas a los soldados, quienes combatieron desde posiciones especificas, y en situaciones distintas.
Los antecedentes de La psicología demuestran que las personas expuestas a una situación de guerra tienden a presentar ciertas patologías específicas, es valido aclarar que estas generalmente se presentan de forma conjunta y de manera difusa, teniendo en cuenta que el objeto de este estudio no es realizar un análisis psicológico, y en el caso que lo fuere trascendería las capacidades de nuestra disciplina, solo se precederá a explicarlas de manera escueta de modo que permita reconocer el grado y/o cantidad de secuelas que la guerra produjo en el excombatiente.
Trastorno de estrés postraumático (PTSD por su sigla en inglés), es una condición debilitante, que a menudo se presenta después de algún suceso aterrador por sus circunstancias físicas o emocionales, que hace que la persona que ha sobrevivido ese suceso tenga pensamientos y recuerdos persistentes y aterradores de esa terrible experiencia. Quienes padecen PTSD se sienten con frecuencia paralizados emocionalmente. Se trata de un diagnóstico bastante nuevo en la psiquiatría, comparado con la depresión, la esquizofrenia o cuadros de ansiedad. Apareció en los sistemas de calificación médica después de algunos conflictos bélicos del siglo XX, en particular tras la guerra de Vietnam" explica el doctor Rodrigo Erazo.
El estrés post- traumático es un trastorno psiquiátrico que no solo adviene tras una situación de desastre, sino que se produce en situaciones de extrema ansiedad, como son las que se viven en una violación, o un atraco a mano armada con violencia y/o muerte, de extremo peligro para el involucrado. En los desastres la instalación del cuadro de estrés post-traumático es una respuesta tardía. El rango de eventos traumáticos es amplio, pero en general se trata de hechos graves para la mayoría de los sujetos de un contexto social Frente a hechos dolorosos, lo normal es una reacción de pena, de sufrimiento y de angustia; pero eso no implica síntomas psiquiátricos o psicológicos. La “normalidad” de esas reacciones dependerá de la duración e intensidad del sufrimiento, que puede llegar a ser invalidante. "Hay sujetos que a poco andar dejan de desempeñarse con un mínimo de estabilidad en la vida cotidiana. Eso es señal de que de la respuesta normal se ha pasado a una respuesta patológica" explica el doctor Erazo.
Revivir... no sólo recordar
Los individuos que padecen este trastorno sufren una angustia emocional, mental y física extrema cuando se ven expuestos a situaciones que les recuerdan el suceso. Los síntomas no empiezan inmediatamente después del hecho traumático. En general comienzan semanas, meses o años después. Algunos de ellos vuelven a vivir el trauma repetidas veces en forma de pesadillas o recuerdos perturbadores cuando están despiertos. "Lo más característico son los episodios reiterados de reminiscencia: revivir con mucha claridad y de modo evidente las características del evento traumático. A veces son sueños, terror nocturno angustioso, en que se despierta llorando y con la sensación de estar reviviendo lo ocurrido. Las personas acosadas por estos recuerdos, sea en forma de imágenes, sonidos, olores o sentimientos, por lo general creen que el suceso traumático está volviendo a ocurrir.

Algunas situaciones consideradas traumáticas:

 Accidentes graves.
 Catástrofes naturales.
 Catástrofes provocadas por el hombre.
 Ataques personales violentos.
 Combate militar.
 Malos tratos en la infancia.

san juan


SÍNTOMAS DEL TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

Podríamos agrupar la sintomatología asociada más común en tres grandes bloques:
1. RE-EXPERIMENTACIÓN DEL EVENTO TRAUMÁTICO ;
a. Flashbacks. Sentimientos y sensaciones asociadas por el sujeto a la situación traumática;
b. Pesadillas. El evento u otras imágenes asociadas al mismo recurren frecuentemente en sueños;
c. Reacciones físicas y emocionales desproporcionadas ante acontecimientos asociados a la situación traumática;
2. INCREMENTO ACTIVACIÓN;
a. Dificultades conciliar el sueño;
b. Hipervigilancia;
c. Problemas de concentración;
d. Irratibilidad / impulsividad / agresividad;
3. CONDUCTAS DE EVITACIÓN Y BLOQUEO EMOCIONAL;
a. Intensa evitación/huida/rechazo del sujeto a situaciones, lugares, pensamientos, sensaciones o conversaciones relacionadas con el evento traumático;
b. Pérdida de interés;
c. Bloqueo emocional;
d. Aislamiento social;

Los tres grupos de síntomas mencionados son los que en mayor medida se presentan en la población afectada por el trastorno por estrés postraumático, sin embargo es común observar en la práctica clínica otros problemas asociados al mismo.
Entre los TRASTORNOS más comúnmente asociados destacan:


1. ATAQUES DE PÁNICO

Los individuos que han experimentado un trauma tienen posibilidades de experimentar ataques de pánico cuando son expuestos a situaciones relacionadas con el evento traumático.
Estos ataques incluyen sensaciones intensas de miedo y angustia acompañadas de síntomas como taquicardias, sudoración, nauseas, temblores, etc.

2. DEPRESIÓN

Muchas personas sufren episodios depresivos posteriores, pérdida de interés, descenso de la autoestima e incluso en los casos de mayor gravedad ideaciones suicidas recurrentes.
Estudios recientes muestran, por ejemplo, que aproximadamente el 50% de las víctimas de violación muestran ideas recurrentes de suicidio.

3. IRA Y AGRESIVIDAD

Se tratan de reacciones comunes y, hasta cierto punto lógicas, entre las víctimas de un trauma. Sin embargo cuando alcanzan límites desproporcionados interfiere de forma significativa con la posibilidad de éxito terapéutico así como en el funcionamiento diario del sujeto.

4. ABUSO DE DROGAS

Es frecuente el recurso a drogas como el alcohol para tratar de huir/esconder el dolor asociado. En ocasiones esta estrategia de huida aleja al sujeto de recibir la ayuda adecuada y no hace más que prolongar la situación de sufrimiento.

5. CONDUCTAS EXTREMAS DE MIEDO / EVITACIÓN

La huida/evitación de todo aquello relacionado con la situación traumática es un signo común en la mayoría de los casos, no obstante, en ocasiones este intenso miedo y evitación se generaliza a otras situaciones, en principio no directamente asociadas con la situación traumática lo que interfiere de forma muy significativa con el funcionamiento diario del sujeto.
Estos y otros síntomas, en la mayoría de los casos, disminuyen de manera significativa durante el tratamiento, sin embargo en ocasiones, y dada su gravedad, pueden requerir intervenciones adicionales específicas.

Insensibilidad, embotamiento o anestesiamiento afectivo ha sido mencionado como un efecto psicológico de los desastres por casi todos los reportes, ya sea como síntoma aislado o como parte del estrés agudo o del estrés post-traumático. Se trata de la disminución de la capacidad para sentir emociones que se experimenta en muchas personas después de un desastre. En ese estado la persona parece anonadada y aturdida. Wolfenstein hizo la siguiente observación como posible explicación del hecho: «Puesto que la victima del desastre ha sido forzada a recibir más de lo que ella puede asimilar por el momento, hay una resistencia a admitir mas estímulos. EI organismo ha sido inundado de esto y no tiene la capacidad para aceptar más, durante un tiempo dado. Por tal motivo, la victima es insensible a lo que ocurre a su alrededor».

Anhedonia es la incapacidad para experimentar placer, la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Se considera una falta de reactividad a los estímulos habitualmente placenteros. Constituye uno de los síntomas o indicadores más claros de depresión, aunque puede estar presente en otros trastornos
Algunas personas que padecen anhedonia son incapaces de experimentar placer y disfrute en ninguna circunstancia, mientras, en otros casos, el problema se reduce a aspectos concretos, como el apetito por la comida, las relaciones sexuales, las relaciones sociales o las actividades de ocio, situaciones que antes les resultaban placenteras. De cualquier forma, existen grados, por lo que hay quienes sufren una incapacidad total de disfrutar y obtener placer y otros sólo un descenso en dicha capacidad.

Quiénes padecen de anhedonia

Padecen de anhedonia personas con enfermedades como la esquizofrenia y los adictos a las drogas durante la abstinencia de las mismas. Pero la situación más frecuente es la anhedonia que se da en la depresión.
Cuando una persona sufre una depresión profunda, nada le motiva ni le alegra o le hace disfrutar. La persona deprimida se queda "congelada" emocionalmente, incluso respecto a las personas que más quiere o las actividades que más le hacían disfrutar.
La anhedonia de la depresión aparecerá, más frecuentemente, tras situaciones estresantes y disgustos. Según desaparezcan los síntomas de la depresión, también irá desapareciendo la anhedonia.
Depresión (del latín depressus, que significa "abatido", "derribado" ) es un trastorno emocional que en términos coloquiales se presenta como un estado de abatimiento e infelicidad que puede ser transitorio o permanente. El término médico hace referencia a un síndrome o conjunto de síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: la tristeza patológica, el decaimiento, la irritabilidad o un trastorno del humor que puede disminuir el rendimiento en el trabajo o limitar la actividad vital habitual, independientemente de que su causa sea conocida o desconocida. Aunque ése es el núcleo principal de síntomas, la depresión también puede expresarse a través de afecciones de tipo cognitivo, volitivo o incluso somático. En la mayor parte de los casos, el diagnóstico es clínico, aunque debe diferenciarse de cuadros de expresión parecida, como los trastornos de ansiedad. La persona aquejada de depresión puede no vivenciar tristeza, sino pérdida de interés e incapacidad para disfrutar las actividades lúdicas habituales, así como una vivencia poco motivadora y más lenta del transcurso del tiempo. Su origen es multifactorial, aunque hay que destacar factores desencadenantes tales como el estrés y sentimientos (derivados de una decepción sentimental, la contemplación o vivencia de un accidente, asesinato o tragedia, el trastorno por malas noticias, pena, y el haber atravesado una experiencia cercana a la muerte). También hay otros orígenes, como una elaboración inadecuada del duelo (por la muerte de un ser querido) o incluso el consumo de determinadas sustancias (abuso de alcohol o de otras sustancias tóxicas) y factores de predisposición como la genética o un condicionamiento paterno educativo. La depresión puede tener importantes consecuencias sociales y personales, desde la incapacidad laboral hasta el suicidio.
Los estados depresivos se inician muy sutilmente. A medida que avanza la depresión, se ve afectada la manera de encarar la vida, el sueño, los hábitos más simples como comer o asearse y en algunos casos puede acabar con la vida de la persona enferma víctima de sentimientos suicidas o agravamiento de los efectos del abandono.
Si no se encara el tratamiento correspondiente, la enfermedad tenderá a empeorar en el tiempo y acabará tomando cada aspecto de la vida personal, familiar, laboral y social del enfermo, obstaculizando un normal desarrollo de las actividades cotidianas y las relaciones interpersonales.
Existen distintas causas que producen depresión y otras tantas formas específicas de la enfermedad de acuerdo a los aspectos que se ven más perjudicados. Lo que inicialmente parece un sentimiento de lógica tristeza o apatía (un divorcio, la muerte de un ser querido, etc.), puede intensificarse convirtiéndose en severa depresión, de allí la importancia de buscar la ayuda pertinente de un profesional para revertir la enfermedad a tiempo.

La culpa es un sentimiento que todos los autores registran asociada a los desastres, y que esta vinculada a diversas situaciones. La culpa es un sentimiento de auto reproche, critica y condena, que el sujeto se propicia así mismo cuando realiza un acto, o deja de realizarlo, que entra en contradicción con su sistema de valores, convicciones y creencias. En medio de un desastre, las personas se culpan por no haber previsto las medidas pertinentes que ahora les parecen lógicas; el no haber tendido una mana de socorro o el no haber cooperado para ayudar a alguien a salir de una situación de peligro; el no haber persuadido al otro para que abandonara su hogar, que luego fue barrido por las aguas o el viento, etc.
También ha sido descrita la «culpa por la muerte». Se trata de una sensación de auto condena por haber vivido después que otros murieran. En fin, cualquier situación, que a ojos actuales, Ie parezca a la persona, que se produjo por su irresponsabilidad, será causa de una vivencia de culpa, real o imaginaria. Pero la culpa en los desastres se produce también por otra vía: se asocia al estado de ánimo depresivo o alas depresiones que suelen aparecer en los perjudicados por la tragedia.

Detallados los trastornos de índole estrictamente psicológica es necesario tener en conocimiento aquellas patologías que afectan al individuo socialmente y el proceso por lo cual esto sucede:
Una de las primeras categorías teóricas a destacar es la discriminación, y puede ser definida de la siguiente manera:
La Discriminación es una situación en la que una persona o grupo tratada de forma desfavorable a causa de prejuicios, generalmente por pertenecer a una categoría social distinta. Entre esas categorías se encuentra raza, religión, el rango socioeconómico, la edad, discapacidad, etc. Desde el punto de vista jurídico, se considera como discriminación o practicas discriminatorias a todas aquellas acciones directas o indirectas que atentan contra el goce o el ejercicio de los derechos humanos o libertades fundamentales de los individuos. Estas prácticas no se explican por las características atribuidas a las personas o grupos afectados, sino que tienen sus raíces en los procesos sociales, culturales, económicos y políticos que constituyen y atraviesan la institucionalidad en diferentes niveles y en ámbitos tanto públicos como privados.
Existe una amplia legislación contra la discriminación en la materia de igualdad de oportunidades de empleo, vivienda, bienes y servicios. La legislación de cada país debería ser el medio para combatir la discriminación, pero con frecuencia son precisamente estas leyes las que de forma activa o pasiva, alientan las prácticas discriminatorias. Por lo general se ha observado que la discriminación aumenta de forma considerable en periodos de recensión económica, en donde la población vuelca su insatisfacción sobre los grupos considerados como presuntos causantes de tal situación. Las modernas constituciones prohíben la discriminación, a partir de la proclamación de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.
Discriminar consiste en privarle a algún grupo de los mismos derechos que disfrutan otros grupos sociales; es un fenómeno de relaciones inter-grupales, y tiene su raíz en la opinión que un grupo tiene sobre otro. Los grupos en cuestión pueden ser parte interna de otra sociedad mayor o bien pueden ser un elemento externo.
La discriminación hacia los excombatientes puede ser considerada como una patología social, con la cual deben enfrentarse por el solo hecho de pertenecer a un grupo determinado. Esta patología se presenta de múltiples formas, desde el olvido y la negación como grupo (debido a la mal interpretada relación con el gobierno de facto y sus crímenes), hasta la privación de ciertos beneficios legales.

PROCESO DE ESTIGMATIZACIÓN.

Según Erving Goffman el concepto de estigma, ya utilizado por los griegos, es el punto de partida. Con el se refiere a determinados atributos negativos que van a suponer, con mucha frecuencia, un serio obstáculo en las relaciones interpersonales e inter-grupales de las personas que lo poseen.
“La persona estigmatizada se enfrenta en sus relaciones, la mayoría de las veces el estigma supone un obstáculo insalvable que impide la comunicación plena. Tanto por causas propias del individuo que se retira del juego social encubriendo o enmascarando su realidad y por lo tanto sin asumirla como parte del medio social que establece un conjunto de categorías sociales en las que se sitúan las personas”.
Algunas precisiones:
• El estigma es considerado como un atributo negativo que origina o se hace patente en unos rasgos sociológicos que nos llevan a alejarnos de la persona que lo posee anulando sus otros atributos positivos. Frente a la persona estigmatizada encontramos a la persona normal que sería la que no se aparta de las expectativas sociales que establecen los individuos en sociedad.
“La persona estigmatizada se enfrenta en sus relaciones, la mayoría de las veces el estigma supone un obstáculo insalvable que impide la comunicación plena. Tanto por causas propias del individuo que se retira del juego social encubriendo o enmascarando su realidad y por lo tanto sin asumirla como parte del medio social que establece un conjunto de categorías sociales en las que se sitúan las personas”.
• Podemos encontrar infinitos tipos de estigma, los más frecuentes son los que hacen referencia a:
 Abominaciones del cuerpo (deformidades o defectos físicos).
 Defectos del carácter: falta de voluntad, deshonestidad, creencias rígidas, pasiones tiránicas,...
 Estigmas tribales de raza, nación, religión transmitidos por herencia y que contamina a todos los miembros de la familia.
Por la forma de exteriorizarse los estigmas, las personas que los poseen pueden ser:
 Desacreditado: su calidad de diferente es ya conocida o se percibe en el acto, suele dar lugar a la indiferencia. No crea tensiones excesivas.
 Desacreditable: su calidad de diferente no es conocida ni perceptible directamente. Mantendrá la tensión en el manejo de la información para evitar ser desacreditado. Encubrimiento.
 Con frecuencia, a medida que transcurre el tiempo o se intensifica la interacción, "las transacciones", la persona estigmatizada pasa por las dos situaciones. Puede ocultar su estigma pero no para todos ni para siempre.
Es el medio social el que establece las categorías personales, la "categoría social" a la que pertenecemos nos hará una serie de demandas que "en esencia" servirán para ofrecernos nuestra "identidad social virtual". Suele ocurrir que nuestros atributos no coincidan con esa imagen ideal por lo que frente a ella está "la identidad social real". La discrepancia entre ambas, entre lo que de nosotros se espera y lo que podemos ofrecer, a la vez que daña la identidad social, aísla a determinadas personas de la sociedad.
En función del estigma se establecen las relaciones sociales que pueden dar lugar a alienaciones endogrupales, si por efecto de un estigma las filiaciones son cerradas da lugar al etnocentrismo, chauvinismo, endogrupismo. También pueden aparecer alienaciones exogrupales, consideración del estigmatizado desde el grupo de normales, sociedad más amplia. Si se sigue la línea marcada socialmente llegamos a la madurez, si no lo hace será una persona deteriorada.


“La sociedad a lo largo de la Historia va creando normas de identidad ante las que debemos ajustarnos”.


VI. ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN:


A partir del análisis de datos provenientes del lenguaje de los actores surgieron los siguientes aspectos y subaspectos:

1. PERFIL DE LOS ENTREVISTADOS:
1.1. EDAD DE LOS VETERANOS DE MALVINAS;
1.1.1. ACTUAL;
1.1.2. DURANTE EL COMBATE;
1.2. RELACIÓN CON LAS FUERZAS ARMADAS;
1.2.1. CONSCRIPTOS;
1.2.2. DE PROFESIÓN MILITAR;
1.3. POSICIÓN DE COMBATE EN LA GUERRA DE MALVINAS;
1.3.1. PRIMERA LÍNEA;
1.3.2. COMBATE ESTRATÉGICO;
1.4. SITUACIÓN LABORAL ACTUAL;
1.4.1. OCUPADO;
1.4.2. DESOCUPADO;
1.4.3. RETIRADO;
1.4.3.1. SITUACIÓN DE RETIRO;
1.4.3.2. BAJA OBLIGATORIA;
2. ADIESTRAMIENTO RECIBIDO DENTRO DE LAS FUERZAS;
2.1. SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO –CONSCRIPTOS–;
2.2. CARRERA MILITAR;
3. EXPERIENCIAS ADQUIRIDAS;
3.1. CONSIDERADAS POSITIVAS;
3.2. CONSIDERADAS NEGATIVAS;
4. CAMBIOS A PARTIR DE LA PARTICIPACIÓN EN EL CONFLICTO;
4.1. PROYECTO DE VIDA;
4.2. EN LA PERSONALIDAD;
4.3. RELACIONES INTERSOCIALES;
5. SECUELAS EN LOS VETERANOS DE MALVINAS;
5.1. PSÍQUICAS;
5.1.1. ESTRÉS POSTRAUMÁTICO;
5.1.2. ANHEDONIA/EMBOTAMIENTO;
5.1.3. SIN DIAGNOSTICO;
5.2. EMOCIONALES;
5.2.1. SENTIMIENTO DE CULPA/ANGUSTIA;
6. DISCRIMINACIÓN;
6.1. SOCIEDAD ESTADO;
6.2. INSTITUCIONES;
6.3. PERSONAS;
6.4. LABORAL;
6.4.1. SECTOR PÚBLICO;
6.4.2. SECTOR PRIVADO;
7. SIGNIFICACIÓN DE LA GUERRA;
8. GRUPO DE CONTENCIÓN;
8.1. FAMILIA;
8.2. GRUPO DE PARES


VII. CONCLUSIÓN: CONSECUENCIAS DERIVADAS DE LA POSICIÓN DE COMBATE.

La presente investigación analizó la realidad de un grupo de excombatientes de la guerra de Malvinas sanjuaninos, en lo que respecta a las consecuencias derivadas de su participación en la guerra contrastadas a partir de la ubicación en el conflicto. De acuerdo al análisis de la información brindada por los excombatientes de la guerra de Malvinas, se puede concluir lo siguiente:
En primer lugar es menester recordar la diferencia existente entre los excombatientes; por un lado se encuentran los “Conscriptos”, siendo estos civiles afectados al Servicio Obligatorio de Conscripción y por otro lado los soldados de “Profesión Militar” quienes se incorporan a las fuerzas de manera voluntaria. La distinción anterior es de suma importancia para establecer las relaciones subsiguientes; ya que su relación con las fuerzas armadas y el tiempo de instrucción condicionaron de manera significativa su ubicación en el enfrentamiento armado, siendo este último aspecto el que marca un punto de inflexión entre quienes lucharon en “Primera Línea” y quienes desarrollaron un “Combate Estratégico”. Entonces es necesario preguntarse ¿Que diferencia existe ante la posición de combate?. Imaginemos a partir del lenguaje de los entrevistados. Si bien la guerra representa una experiencia traumática desde cualquier punto en que se la experimente, el combate en primera línea presenta un numero mayor de adversidades a cualquier otra posición ocupada, que van desde las condiciones climáticas al contacto constante, prolongado y espacialmente cercano. A partir de esto se puede suponer que el combate en primera línea ocasionaría mayores secuelas, tanto en cantidad como en magnitud en comparación con otras posiciones.
¿Las percepciones y consecuencias de la guerra en los excombatientes de Malvinas varían en función del lugar de combate? Inicialmente puede responderse que si, -teniendo presente que es una muestra significativa y no se puede aventurar a la generalización-; los aspectos que demuestran esta relación están presentes en que, los entrevistados que combatieron desde puntos estratégicos no expresan secuelas psicológicas aparentes. Por el contrario quienes combatieron desde primera línea, independientemente de su relación con las FFAA y de las actividades tácticas realizadas, presentan diagnostico y/o síntomas de Síndrome de Estrés pos-traumático y sus consecuencias derivadas.

Otro tipo de secuela que se desprende del conflicto, es la discriminación y el proceso de estigmatización social que sufren los excombatientes. Ambos aspectos se encuentran relacionados y convergen en la separación estigmatizada de los excombatientes como grupo desacreditado.
La discriminación se manifiesta desde el plano Estatal, Institucional y Laboral.
Dentro del plano estatal la principal falencia es el no reconocimiento y olvido del excombatiente como “aquellos que lucharon por la patria” y también el desamparo legal en cuanto a beneficios de pensiones y asistencia de salud. En lo que respecta a la discriminación institucional, se refiere particularmente a una demanda hacia las propias FFAA en el plano de asistencia a los traumas pos-guerra, siendo esta demanda expresada por aquellos que continuaron siendo parte de las fuerzas una vez finalizado el conflicto. La discriminación laboral hacia los excombatientes está presente tanto en el plano público como privado y está centrado en las posibles secuelas psicológicas de quienes participaron en el enfrentamiento.
A partir de la discriminación se establece el estigma por ser considerados como grupo diferente, pero sin embargo lo que cobra singular importancia dentro de la estigmatización es la identificación de los excombatientes de Malvinas –en especial aquellos de profesión militar- como represores, ello se vincula con el contexto en el cual tuvo lugar la guerra y el objetivo de la misma (ya que pretendía la recuperación de legitimidad del gobierno militar). Por tanto se puede establecer que son doblemente estigmatizados, impidiendo de esta forma su inserción plena en el sistema social total.

VIII. HIPÓTESIS.

 La posición de combate en primera línea –independientemente de su relación con las FFAA– expone al excombatiente a una mayor probabilidad de sufrir secuelas de tipo psicológicas.
 El fenómeno de discriminación y estigmatización social se encuentra vinculado en mayor medida al contexto socio histórico en el cual se desarrollo la guerra, que a las características particulares del excombatiente.

excombatiente


bueno eso fue todo compañeros.....

la info lamentablemnte esta muy recortada (ya que era mucho y no tenia

sentido subir todo) por eso fue que coloque algunas nociones de estructura

por si alguien desea obtener o colaborar con la investigacion como asi

tambien para dar derecho a replica si no hay algo con lo que concuerden...

desde ya muchas gracias por haber visitado el post,,

Y NO OLVIDEMOS NUNCA A NUESTROS SOLDADOS....


si alguien desea obtener el documento completo (con entevistas y analisis )contactese conmigo estoy dispuesto a compartir la info

gurca

Fuentes de Información - Malvinas-Secuelas de Guerra-Soldados

Dar puntos
37 Puntos
Votos: 7 - T!score: 5.5/10
  • 1 Seguidores
  • 16.928 Visitas
  • 4 Favoritos

5 comentarios - Malvinas-Secuelas de Guerra-Soldados

@walasvl Hace más de 4 años
Muy Buena La Info Y el Post
van mis 10 de hoy x el laburo
+10
@Patricia25 Hace más de 4 años
Excelente....
@Dylan2010 Hace más de 2 años
Gracias capo.
@Ezio1205 Hace más de 1 año
muy bueno lo tuyo