Animales extraños Criptozología

Langosta peluda

Animales extraños Criptozología primera parte

Biólogos marinos han descubierto un crustáceo en el Pacífico Sur que se parece a una langosta y que está recubierta de lo que parece un pelaje sedoso. La Kiwa hirsuta es tan distinta de otra...

Historia:
La Kiwa hirsuta es tan distinta de otras especies que los científicos han creado una nueva familia taxonómica para ella. Las pinzas del animal están recubiertas de hilos sinuosos tipo cabellos.
El equipo, liderado por científicos estadounidenses, encontró el animal el año pasado en aguas profundas (2.300 metros) en una zona a 1.500 kilómetros al sur de la Isla de Pascua, explicó un experto.
Los detalles del descubrimiento fueron revelados en la publicación del Museo Nacional de Historia Natural, de París.
El animal es blanco y mide 15 centímetros de largo, según Michel Segonzac, del Instituto de Investigación Francés de Explotación del Mar (Ifremer).
En lo que describe como una "característica sorprendente", las pinzas del animal está cubiertas de hilos sinuosos, tipo cabellos. Se estima que el animal reside en los alrededores de respiraderos hidrotérmicos en las profundidades del Pacífico, que arrojan fluidos que son tóxicos para muchos animales.
El doctor Segonzac afirmó en declaraciones de la BBC que las pinzas "peludas" contienen mucha bacteria filamentosa.
Algunos científicos creen que esas bacterias detoxifican minerales del agua, permitiendo sobrevivir a la K. hirsuta en las inmediaciones de esos respiraderos.
En otro caso, el animal probablemente se alimenta de la bacteria que vive en los hilo tipo cabellos de sus pinzas.
Pero observaciones de su comportamiento sugieren que se puede tratar de un carnívoro general. Segonzac afirmó que él y sus colegas vieron al animal luchando con otras dos langostas por un pedazo de camarón.
La K. hirsuta es ciega; los investigadores descubrieron que sólo tenía el "vestigio de una membrana" en lugar de ojos, afirmó Segonzac.
Los investigadores agregaron que mientras legiones de especies oceánicas nuevas son descubiertas cada año, es poco frecuente encontrar una que amerite una nueva familia.
La nueva familia fue llamada Kiwaida, por Kiwa, la diosa de los crustáceos en la mitología polinesia.
La expedición de buceo fue organizada por Robert Vrijehoek del Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterrey, en California.

El monstruo del Lago Ness

especies

raro

Cuando el comandante Gould investigó por primera vez las observaciones sobre el "monstruo" del lago Ness, en 1933, debía limitarse a valorar exclusivamente las declaraciones de los testigos....

Historia:
Aunque recomendó el uso de la fotografía para una investigación más activa del fenómeno, Gould se dio cuenta de que sería imposible lograr una identificación positiva únicamente por este método.

El primer intento activo de lograr pruebas "sólidas" tuvo lugar en el mismo año 1933. Se contrató a un cazador de caza mayor y a un fotógrafo; los dos se dedicaron a explorar la costa y pronto se vieron recompensados por una "pista", fabricada con una pata de hipopótamo disecada. Esta espléndida broma se convirtió en precedente, tanto de los bromistas del lago Ness como de la comprensible tradición de prudencia científica con respecto al mismo. Desde entonces quedó acuñada la imagen tópica y un tanto ridícula del cazador "ortodoxo" del monstruo: paciente y optimista, aguarda bajo la lluvia, con cámara y prismáticos, esperando el caprichoso afloramiento de "Nessie".

Las numerosas y repetidas observaciones realizadas en el lago Ness sugieren la existencia de una población de animales grandes en sus aguas. Esto, y algunos descubrimientos científicos inexplicables, particularmente los realizados gracias al sonar, son todo lo que tenemos en la actualidad. El comportamiento del "monstruo" en la superficie es tan poco característico que no se pueden establecer pautas.
Se dan más observaciones en los meses de verano, y se localizan particularmente en la desembocadura de los ríos. Pero las condiciones climáticas y la mayor afluencia de turistas deben ser tomadas en consideración.

Además de las observaciones de los testigos, están las fotos que registran las apariciones. Aunque la imagen fotográfica parezca irrefutable y se considere que presenta pruebas concretas que pueden evaluarse de forma independiente, las limitaciones de las lentes hacen muy difícil esa valoración. Las cámaras corrientes son más imprecisas que el ojo desnudo y, desgraciadamente, resulta muy fácil manipular los negativos.

La imagen usual de un objeto en el lago consiste en una imagen oscura contra un fondo claro. Esto facilita muchísimo la falsificación del negativo, ya que basta con dibujar una silueta en el negativo o en la copia y después fotografiar el resultado, produciendo así un "negativo" original. Una de las maneras más fáciles y frecuentes de falsificar fotos consiste en fotografiar objetos corrientes fuera de contexto: esto abarca desde el simple truco de un par de neumáticos con una piedra arrojada al agua para alterar la superficie, hasta "monigotes" de gran complejidad.

A veces aparecen fotografías que tienen un interés real. Las que fueron tomadas desde 1933 hasta hoy pueden dividirse en dos grupos: las "malas" que bien podrían ser genuinas y las "buenas" que probablemente no lo son.

En 1962 se organizó el Buró de Investigación del lago Ness, destinado en primer término a centralizar la información, y en segundo lugar a promover la investigación activa. Alentado, quizá, por algunas de las fotos más populares del "monstruo", el Buró inició un programa de vigilancia fotográfica intenso, prolongado y sistemático. A lo largo de los 10 años siguientes se rodaron varias películas, interesantes pero no espectaculares. En 1968 el Buró ya había comprendido que aunque se rodara una película con éxito, difícilmente se conseguiría la identificación del animal. Sin embargo, al ser las películas más difíciles de falsificar que las fotografías, proporcionan datos más valiosos. Dos de las secuencias cinematográficas tienen un valor excepcional.

Nessie Filmado y Fotografiado

La primera fue filmada el 23 de abril de 1960 por Tim Dinsdale, desde la desembocadura del río Foyers a un tercio de la distancia según se sube desde Fort Augustus. Muestra una giba que se mueve lentamente alejándose del punto de filmación, después gana velocidad cuando cruza el campo visual, y se sumerge. La película fue presentada a la citada organización; en términos muy amplios, los analistas llegaron a la conclusión de que el objeto era "probablemente viviente", tenía más de 1,50 m de ancho, se movía por el agua a una velocidad de unos 16 km/h, y parecía sumergirse.

La segunda película, filmada por Richard Raynor durante una expedición al lago Ness, en la mañana del 13 de junio de 1967, resulta excepcional por su calidad técnica. Tomada desde la orilla opuesta a Dores, en el extremo norte del lago, muestra una estela en cuyo extremo aparece de vez en cuando un objeto sólido, que se sumerge cuando una barca entra en el campo visual. Raynor está dispuesto admitir la posibilidad de que el animal fuera una nutria (el objeto era, sin duda, viviente); los investigadores estimaron que la parte que aparece en la superficie podría tener 2 m de longitud; una nutria de este tamaño sería excepcional.

La fotografía submarina comenzó a utilizarse como sistema de investigación en 1970. Sus posibilidades son en teoría enormes, ya que debería permitir la obtención de un perfil completo; en la práctica, sin embargo, el agua turbia y las limitaciones de los equipos normales de submarinismo reducen drásticamente su alcance y dificultan su interpretación. Las más interesantes son dos fotos, intensificadas por computadora, de un objeto parecido a una aleta, tomadas en 1972 por el doctor Robert Rines de la Academia de Ciencias Aplicadas de Boston (Estados Unidos) con una cámara con disparador automático y dotada de flash estroboscópico. Sean las que sean las discusiones sobre esta foto, si el objeto es una aleta no se parece a la de ninguno de los animales que habitan en el lago.

Rines tomó otras fotografías en 1975. Se ha sugerido que dos de ellas son de objetos animados. Algunos sostienen que uno de los objetos, al que se ha llamado la "cabeza", es suficientemente simétrico como para sugerir una criatura viviente, dotada de cuernos que usaría para respirar sin crear ondas. Desgraciadamente, lo desmiente el hecho de que dos tercios de las imágenes fotografiadas en el mismo período de 24 horas y en las mismas condiciones son totalmente inanimadas. Dada la forma de la cámara y la luz estroboscópica que llevaba sujeta arriba, pudo haberse inclinado hacia arriba o hacia abajo, si tocó el fondo.

Pero sin duda, los datos más importantes son los proporcionados por el explorador de ecos y por el sonar. Desarrollado durante la segunda guerra mundial para detectar la presencia de submarinos, el sonar es el único instrumento efectivo para "ver" debajo del agua, particularmente cuando el agua es turbia. En 1960 se había perfeccionado hasta tal punto que se usaba comercialmente para la pesca... y en la investigación del lago Ness.

El sonar viene a ser el equivalente submarino del radar, con la diferencia de que transmite sonidos en vez de ondas de radio. Esos sonidos producen ecos cuando golpean cualquier objeto cuya densidad es mayor o menor que la del agua. Cuanto mayor sea la diferencia de densidad, más fuerte es el eco de modo que no sólo registra los objetos sólidos, como el fondo, sino también volúmenes de aire. Esto permite al sonar descubrir la presencia de peces y animales. Los tejidos vivientes tienen una densidad muy parecida a la del agua, de modo que casi no producen ecos, pero la mayor parte de los vertebrados acuáticos poseen cavidades de aire: los peces tienen vejigas natatorias y los mamíferos y reptiles, pulmones.

Ya en 1964, una expedición combinada de Oxford y Cambridge logró obtener señales que consideró más fuertes que las producidas por los salmones. Tres barcos, equipados con sondas de sonido de 28 kilohertzios, se desplazaban simultáneamente por el lago, en un intento de detectar el paso de la criatura si se deslizaba por debajo de ellos, y de empujarla, llegado el caso, hacia una orilla. El intento fracasó, pues como señaló el grupo, no era posible obtener ecos de criaturas que estuvieran cerca de la superficie, en los lados o en el fondo. Estos problemas siguen planteándose.

En 1968 un grupo llevó al lago un sonar digital de investigación sectorial (50 kHz). fue instalado en la orilla, con el haz proyectado hacia la bahía de Urquhart, y vigiló automáticamente la zona durante 150 horas. El 28 de agosto registró la presencia de un objeto que se elevaba desde el fondo a una velocidad de unos 12 km/h. También registró otro objeto que se desplazaba a 25 km/h. Estas velocidades sugerían seres vivientes, y es improbable que se tratara de bancos de peces.

El primer trabajo con un sonar de exploración se llevó a cabo en 1969. Un Scanner Honeywell 11(100 kHz) fue montado en un barco que recorría el lago de forma sistemática. El contacto más interesante se realizó el 10 de octubre, a una profundidad de 70 a 160 metros, y fue seguido durante tres minutos.

También en 1969 se probó en el lago el sumergible Pisces, de Vickers Oceanics, así como un pequeño submarino privado, el Viperfish, construido por el norteamericano Dan Taylor. Este último tenía la intención de disparar dardos para extraer muestras de los tejidos del monstruo, una vez localizado éste por radar. Desgraciadamente, este submarino no estaba equipado para navegar en aguas turbias.

En el lago Morar se intentó acabar con este estancamiento: gracias a las observaciones efectuadas allí en 1970-72, se originó una leyenda de "monstruos" similar. La gran ventaja que presenta este lago es que sus aguas son muy claras. En 1974, las expediciones comenzaron a utilizar vehículos tripulados de observación submarina: los observadores ocupaban por turnos una cabina de observación sumergible (Machan) dotada de una cámara con gran angular, que descansaba pasivamente en el lecho del lago. Además de esta vigilancia se utilizó la televisión subacuática. Resultaría muy interesante poder filmar los movimientos: los peces y reptiles, por ejemplo, ondulan horizontalmente; los mamíferos, verticalmente.

Las expediciones al lago morar nunca tuvieron la exclusiva finalidad de probar la existencia de un "monstruo"; querían identificarlo, de modo que las técnicas subacuáticas se consideraron valiosas sólo si podían proporcionar un perfil completo de la criatura.

Para resolver las ambigüedades del sonar, el paso lógico era combinarlo con la fotografía submarina. La expedición de 1976 calibró las posibilidades de usar delfines amaestrados para acercarse a un contacto de sonar y fotografiarlo. Desgraciadamente surge el problema de que los delfines no se adaptan al agua dulce. Además, existían otros inconvenientes: el transporte de delfines era peligroso, alimentarles resultaba complicado, las bajas temperaturas del lago Ness, especialmente por debajo del termoclima, no eran adecuadas para los delfines.., y, finalmente, ¡los delfines son lo bastante inteligentes como para negarse a trabajar en circunstancias tan poco cómodas! De ahí que se abandonara este proyecto.

En la actualidad, la búsqueda de restos orgánicos hasta los 300 metros de profundidad constituye uno de los principales objetivos de las expediciones llevadas a cabo por buceadores y trabajos de dragado. Las dificultades de estas operaciones, de momento, son considerables, pero este sistema, si se utiliza metódicamente, será decisivo, en uno u otro sentido. Si durante los últimos 6 000 años hubo animales grandes en el lago Ness, ahora tiene que haber animales muertos en él.
Ahora que se dispone de medios adecuados, se ha sugerido que los investigadores deberían proseguir su tarea sin criticar al establishment científico por su supuesta inercia. Si tenemos fe en la naturaleza humana, el mero volumen de testimonios acerca del lago Ness justifica la búsqueda. Pero las pruebas "serias" sólo pueden ser confirmadas por medios que están disponibles desde hace poco tiempo. Los cazadores de monstruos deberán tener algo más de paciencia.
Mientras tanto, estos cazadores deben facilitar sus conocimientos a otros hombres de ciencia que trabajan en campos menos controvertidos de la biología de agua dulce, para saber más sobre las profundidades desconocidas de los lagos escoceses como posible hábitat de "monstruos". La exploración plena de nuestro "mundo perdido".

El Tigre de Tasmania

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Este carnívoro, declarado extinto en 1986, vuelve a ser noticia. Su ADN ha sido resucitado. El tilacino (Thylacinus cynocephalus) también es conocido como lobo de Tasmania, lobo marsupial o ..

Historia:

Es nativo de Australia y se estima que también existió en Nueva Guinea hasta que fue exterminado. Es carnívoro, de cuerpo estilizado y patas no muy largas y finas, así como cola delgada. Puede llegar a pesar 35 kgs. Su pelaje es corto y de color leonado, con franjas de rayas negras o marrones oscuras. Normalmente, los machos son más grandes y robustos que las hembras. Éstan poseen lo que se llama el marsupio, que es un pliegue de la piel que recubre las mamas y forma una bolsa epidérmica que hace las veces de incubadora, donde las crías lactarán hasta que se desarrollen. Su mandíbula está provista de 46 dientes y puede llegar a alcanzar los 120º abierta, lo que les permite engullir alimentos de gran tamaño. Se dice que su sonido es similar al ladrido de un fox terrier. Dado el extraordinario parecido que tiene con los cánidos (carnívoros digitígrados como el perro, el zorro, el lobo, el coyote o el chacal), el tigre de Tasmania es un claro ejemplo de convergencia evolutiva. Al Tilacino se le conoce como tigre de Tasmania porque cuando lo descubrieron los europeos, sólo subsistía en Tasmania (curiosamente, el tilacino es la imagen del escudo nacional de Tasmania).

Sin embargo, el registro fósil delata que existieron más especies de tilacinos por todo el continente australiano desde al menos el Mioceno, período que comenzó hace 23 millones de años en el que se elevaron las cordilleras de los Pirineos, el Himalaya o los Alpes. Entonces sobrevivió a la aridez y se limitó a estas zonas australes y a Nueva Guinea, hasta que los navegantes asiáticos que llegaban al país introdujeron el dingo, una especie de perro salvaje, lo que significaba una gran competencia para el Tilacino, que no pudo hacerle frente y se extinguió. Los últimos tilacinos que se vieron por la zona fueron en la región de Kimberly, al oeste de la isla, pero el dingo consiguió superponerse al tilacino debido a su mayor agilidad y variedad de posibles presas, pues el tilacino suele cazar animales de tamaño medio. Ya en siglo XVIII y XIX se constató su existencia al llegar los británicos a Tasmania. Y con éstos, también llegaron los colonos con sus rebaños de ovejas, lo cual suponía, por un lado, una presa fácil para el tilacino y una grave consecuencia para el gobierno, que comenzó a considerar el exterminio de este marsupial, por las mismas razones por las que ahora se persigue al diablo de Tasmania, otro marsupial carnívoro.

Esta especie se extinguió antes de que pudiera ser estudiada en profundidad, por lo que no se sabe muy bien cuáles eran sus técnicas de caza, pero se presupone que lo hacía mediante el olfato y el oído. En 1830 ya hay indicios de que se pagaba recompensa por cada tilacino muerto, por parte de la compañía Van Diemen Co, pero fue exactamente en 1888 cuando comenzó la campaña de exterminio masivo. Incluso el propio Gobierno de Tasmania incentivaba con una libra por cada cabeza de tilacino hasta repartir un total de 2180 recompensas. Al año siguiente, al tigre de Tasmania se le declaró en peligro y muchos zoológicos quisieron hacerse con un ejemplar. El zoo de Londres desembolsó 150 £ por un animal. En 1933 se capturó el último ejemplar que fue llevado a Tasmania y murió en 1936. Se creó una catedral de Zoología con el objetivo de estudiar la especie. Desde entonces, a pesar de que sigue habiendo posibles avistamientos, como por ejemplo el de que un ejemplar fue matado en 1961, no existe pruebas fehacientes que certifiquen su actual existencia, por lo que en 1986, transcurridos los 50 años sin pruebas que exige la comunidad científica internacional, fue declarado extinto. Después de los múltiples estudios llevados a cabo por los científicos, se especuló con la posibilidad de clonación de un tilacino. Hasta entonces, se conservaban cientos de restos óseos conservados en formol, pero esto no aportaba nada, pues el formol destruye el ADN), pero fue en 1999 cuando un grupo de científicos australianos hallaron en un frasco tejidos de un tigre de Tasmania de 100 años, conservados en etanol en los fondos del Museo Victoria de Melbourne. Al poco tiempo, se consiguió la replicación de la enzima de ese ADN, pero por motivos desconocidos, el Gobierno Australiano, que había financiado el proyecto, dejó de hacerlo y la investigación se paralizó.

En mayo de 2008 se ha conseguido retomar dicha investigación, consiguiendo satisfactoriamente la recuperación del ADN de un Tigre de Tasmania. El proyecto consistía en insertar el gen Col2a1 en un feto de ratón de 2 semanas parte del material genético del tilacino, para así poder retomar el estudio de una especie que ya no existe, cómo funciona su biología y comprobar sus posibles usos farmacológicos. La investigación ha sido todo un éxito, puesto que este ADN recuperado controla la generación y desarrollo de cartílagos y huesos. Así se demuestra que aún hay esperanza para la biodiversidad genética de esta especie, tal como explicaba la investigadora Marilyn Renfree de la Universidad de Melbourne.

El gnomo de Girona

criptozología

Una extraña entidad capturada en un bosque cerca de Gerona, Cataluña, se conserva en un frasco con formaldehído en la casa del parapsicólogo y experto en vampiros catalán Ángel Gordon

Historia:
Una extraña entidad capturada en un bosque cerca de Gerona, Cataluña, se conserva en un frasco con formaldehído en la casa del parapsicólogo y experto en vampiros catalán Ángel Gordon.

Conocí la historia a través del ufólogo neoyorquino, de origen barcelonés, Manuel Fernández. El relato apareció en la revista “UFO Universe”, en un artículo del ufólogo chileno Antonio Huneeus.

Fernández, durante sus vacaciones de Año Nuevo de 1990, se entrevistó con Gordon y éste le habló de la criatura. A insistencia de Fernández, Gordon le permitió ver y fotografiar al “gnomo”.

Se trata de un ser de sólo 12 centímetros, de grandes ojos rojos, una piel suave de color amarillento, brazos cortos, orejas parecidas a las de un conejo y un prominente apéndice en la frente, y tres pelos bien diferenciados detrás del cogote.

Gordon afirmó que el ser emitía sonidos como de risa humana, era dócil e inteligente. Vivió cuatro días en cautiverio, negándose a comer ningún alimento. Se supone que fue capturado vivo por dos matrimonios que hacían “picnic” en un bosque cercano a Gerona. Repentinamente apareció la criatura,
(de gran parecido con los personajes de las caricaturas) que emitía sonidos como de risa “similar a la de un anciano”, según declararon sus captores.

Los amigos escuchaban música en un reproductor de audio casete y se supone que el extraterrestre salió de los matorrales hipnotizado por las notas musicales. Luego se subió al aparato de música y comenzó a emitir unos alaridos. Uno de los testigos, Mario Añaños, dijo que mientras preparaba la barbacoa, oyó unos ruidos o gemidos.
En ese momento vio al pequeño ser que le observaba detenidamente con ojos penetrantes.

Junto con Mario se encontraban su esposa y un matrimonio de apellido Pujals. No se dieron los nombres completos de los testigos. Los sucesos ocurrieron en septiembre de 1989.

La criatura, al parecer, era inteligente y dócil. Los hombres trataron de atraparla, lo que lograron con el sencillo procedimiento de echarle encima una manta. Al tocarlo sintieron que su piel tenía una textura muy suave

Luego se la encerró en una jaula de pájaros durante cuatro días. Como el duende se negó a comer cualquier clase de alimentos, al poco tiempo murió. Fue guardado en un frasco de café con formaldehído, como ya se ha dicho, y al poco tiempo fue vendido a Gordon. Al estar dentro del frasco de formol, su color se fue transformando a un amarillo verdoso.

El parapsicólogo barcelonés cree que el parecido de su criatura con “papá pitufo” no es ninguna coincidencia pues, según él, el personaje de las caricaturas está basado en entidades reales del folklore germano que viven en la Selva Negra de Alemania.

Nueva especie de pantera de Borneo

Animales extraños Criptozología primera parte

Ha sido descubierta una nueva especie de pantera en Borneo y Sumatra, el nuevo felino, que vive en el sudeste asiático, en las islas de Borneo y Sumatra, pertenecía a la misma especie que la...

Historia:
Se calcula que de la pantera nebulosa de Borneo, que es como han denominado a este nuevo felino, existen hasta 18.000 ejemplares, 11.000 ejemplares en la isla de Borneo y otros 7.000 en Sumatra.
Las diferencias genéticas entre la pantera nebulosa del continente y la de Borneo, explican los científicos, son similares a las que existen entre los grandes felinos, como leones, tigres, leopardos, jaguares y leopardos de las nieves.
Las panteras nebulosas, que alcanzan el tamaño de los leopardos pequeños, son los predadores de mayor tamaño en Borneo y son los felinos con los caninos más grandes en proporción con su tamaño corporal de todo el mundo.
La pantera nebulosa continental, también llamada pantera longibanda, está cubierta de grandes manchas irregulares con borde negro e interior pardo, pero las de la especie de Borneo son de un color más vivo y tienen pequeñas manchas oscuras en su interior. Los expertos, que creen que las dos especies se diferenciaron hace 1,4 millones de años.
Las panteras nebulosas fueron descritas científicamente por primera vez en 1821 por el naturista británico Edward Griffith. Hasta ahora se creía que las que había en el continente y las de las islas eran una única especie.
Pero las pruebas de ADN realizadas en el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos mostraron unas 40 diferencias genéticas, lo que indica que podrían haberse bifurcado hace 1,4 millones de años.
En comparación, según WWF, existen 56 diferencias genéticas entre el león y el leopardo común.
Las conclusiones fueron respaldadas por los resultados de los estudios relativos a la coloración de la piel y del pelaje realizados por biólogos de los Museos Nacionales de Escocia.
La pantera nebulosa de la que se cree hay entre 5. 000 y 11.000 ejemplares en Borneo y entre 3.000 y 7.000 en Sumatra tiene una pauta de pelaje con manchas grandes ('nubes') menores y muchos puntos bien definidos dentro de esas nubes, la coloración es más grisácea y muestra una doble raya dorsal.

Kraken

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Es un enorme monstruo marino Escandinavo. Las historias del Kraken, se remontan a terribles encuentros de barcos con calamares gigantes. El 30 de noviembre d 1896, encontraron el cadáver de ...

Historia:
El profesor de biología de la Universidad de Yale, Addison Verrill acudió de inmediato al lugar y lo identificó como un pulpo o calamar gigantesco, cuyos tentáculos median hasta 60 mts,las muestras de tejido que extrajeron del cuerpo del Kraken estan guardadas en el Instituto Smithsoniano de Boston, Massachussets, en USA.
Como punto de comparación, la especie de pulpo con los tentáculos mas grandes reconocidos oficialmente hasta hoy, miden aprox. 7 mts. El Kraken es tal vez quien inspiró al escritor y visionario francés Julio Verne, para escribir el ataque del calamar gigante que aparece en su novela "20,000 Leguas de viaje Submarino"
Aunque la leyenda cuenta que EL KRAKEN NO ERA UN CALAMAR GIGANTE...
Las redes estaban a punto de reventar. Algo hacía hervir el agua rebosante de peces. Los hombres trabajaban denodadamente, sabedores de que el monstruo oculto que aterrorizaba a la pesca podía emerger en cualquier momento del mar y dar cuenta en un instante de la embarcación.
O tal vez preferiría devorar uno a uno a los pescadores sobre cubierta.
Todos sabían que se trataba de «kraken», el mayor de los gigantes marinos.
Un sinfín de relatos semejantes abundan en la literatura noruega, pues la leyenda asegura que los pescadores, a lo largo de los tiempos, enmudecen de pavor cuando aparece el leviatán.

El dorso de un «kraken» adulto tenía una longitud de dos kilómetros y medio. Debido a la joroba de su espina dorsal y de los tentáculos que flotaban como flecos de algas, se le confundía con una isla de regular tamaño.

Era un templo viviente, y así lo dijeron varios antiguos escritores nórdicos cuando se refieren al «kraken».

En 1755, el obispo Pontoppidan de Bergen (Noruega) escribía que las islas flotantes que en los mares del norte aparecían y desaparecían súbitamente eran sin duda «krakens».

El obispo de Midaros levantó un altar sobre la roca de una playa y celebró la Santa Misa. No sabía que se hallaba sobre el lomo de un «kraken». El monstruo esperó respetuosamente a que el obispo terminase y luego, tranquilamente, se deslizó hasta el agua y desapareció. Pero el escepticismo moderno no se aviene a la existencia de los «krakens» y afirma que son calamares gigantes que confunden a visionarios. Pero ¿quién conoce del todo la profundidad de los mares? Tal vez, como escribió Tennyson:

“Bajo las agitadas aguas superficiales; lejos, muy lejos en el mar abisal, su antiguo y no turbado sueño duerme el «kraken».

Calamares Gigantes

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animles

Desde hace miles de años, han existido leyendas sobre monstruos marinos. Sin duda alguna la mayoría de estas historias, cuentos y leyendas, son invenciones de los antiguos hombres del mar, p...

Historia:
Pero hoy, podemos afirmar casi con seguridad que algunas de esas fantásticas historias, podrían estar basadas en encuentros y avistamientos reales de animales marinos hasta hace pocos años desconocidos para la ciencia.
Posiblemente, el monstruo marino mas terrible de las leyendas, haya sido el llamado KRAKEN; una gigantesca bestia de múltiples brazos que le salían de la cabeza, capaz de atacar barcos, arrancar a los marineros de cubierta y devorarlos o de envolver las embarcaciones con sus tentáculos y hundirlas.
Ya Homero, en la Odisea nos cuenta (900 a. de C.) como Ulises se tiene que enfrentar a una criatura perversa llamada Escila, con doce piernas deformes que son como tentáculos, a quien nadie aunque fuera un dios, alegraría ver.

Perseo también hace su descripción de Medusa, como un monstruo femenino, que le salen muchas serpientes de la cabeza, con unos ojos de un poder terrible, que quien los mira se queda petrificado. (Tanto Homero como Perseo, podían estar refiriéndose a relatos escuchados de monstruos con los brazos que salen de sus cabezas
con enormes y mortales ojos. Siempre relacionados con el mar de una manera u otra, viven en islas lejanas y estrañas , en cuevas profundas, solitarios, etc). Aunque es mucho imaginar, existe esa posibilidad.
Aristoteles también introdujo el termino Teuthos,para diferenciar el calamar gigante de la variedad normal de calamar- teuthis. (Con lo cual se hacia eco de los relatos de avistamientos de calamares gigantes)
Algo mas tarde Plineo el Viejo en su Historia Natural habla sobre un pulpo (ó polypo) gigantesco pescado en la costa Atlantica Española, aunque su descripción es más que exagerada, parece que se refería a un calamar gigante.
Después de esto pasaron muchos años sin ninguna documentación escrita (ya sea mitológica o histórica) con pocas o vanas referencias a algo parecido a calamares gigantes (aparte de las leyendas orales ,sobre todo en la mitología Noruega, aunque leyendas de monstruos marinos, serpientes marinas gigantescas, etc, las hubo siempre y en todas las zonas del mundo).
Hasta 1555 en que el arzobispo Católico de Suecia Olaus Magnus (1490-1557) en su Historia de la Gente de las Regiones Nórdicas describe algunos monstruos marinos: Dando unas descripciones terroríficas y exageradas, pero se puede extrapolar de sus descripciones que algunas están basadas en relatos deformados por el folklore popular de auténticos animales marinos aún desconocidos en esa época.
El zoólogo renacentista Ulises Aldrovandi, de Bolonia, atribuyó a estos enormes pulpos instintos feroces.
Un misionero noruego, Hans Egede, informó de la aparición de un monstruo marino en la costa de Groenlandia el 6 de julio de 1734. El misionero escribió que el cuerpo de la bestia era tan grueso como el de un barco y tres o cuatro veces mas largo, y que el monstruo surgía de las aguas con un salto ágil y volvía a sumergirse.
En 1752 el obispo Bishop Eric Pontoppidan en su "Historia Natural de Noruega" describe al kraken como un monstruo "grande como una isla, con el dorso cubierto de esponjas crecidas a lo largo de los siglos, y con múltiples brazos que apresaban a los barcos y los arrastraban a las profundidades. Fue el obispo el primero que utilizo el termino kraken (es una palabra noruega que significa "monstruo marino legendario ", fue para describir una historia que le contaron de una gran serpiente marina, que paso cerca de un barco en las costas noruegas en 1746.
También Linneo se dejó influir por las leyendas y en su "Systema Naturae" habla de sepias gigantes.
En 1856 el zoólogo danes Japetus Steenstrup da el primer testimonio científico fiable de la existencia de calamares gigantes en el mar presentando como prueba un pico de uno de estos colosos. Desmitificando en parte la leyenda del Kraken como monstruo marino y sobrenatural.
Hasta estas fechas la ciencia se mantenía muy reacia a aceptar la existencia de estos enormes invertebrados, tachando de historias y leyendas cualquier relato sobre avistámientos.
El 17 de Noviembre de 1861, la tripulación del Barco de guerra Francés "Alecton" tuvo un encuentro con un calamar gigante frente a las costas de Tenerife (Islas Canarias), justamente en la zona de Anaga. A pesar de los esfuerzos de los marineros por izarlo a bordo, el ejemplar se desgajo en dos partes y los arponeros solo pudieron conservar la increíble cola de unos 8 metros de longitud, no habría mas que imaginare cuanto mediría el ejemplar completo contando los tentáculos. Tras la presentación de un detallado informe ante la Academia Francesa de las Ciencias, aquella información avivo el interés por el increíble tamaño que podían alcanzar algunas especies marinas. Este acontecimiento inspiro a Julio Verne el episodio del pulpo gigante en su novela "20.000 leguas de viaje submarino":

Tortuga Gigante o Ballena en descomposición

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criptozología

Animales extraños Criptozología primera parte

Navegando por la red encontré hace unas semanas una noticia que por las fotografías que mostraba me impactó de inmediato, en la noticia y sin citar fuentes se aseguraba que se había encontrado una tortuga de gran tamaño muerta y en estado de descomposición, el animal había llegado a una playa de la Polinesia, al revisar las imágenes mi primera duda surgía:

¿En la Polinesia la población tiene rasgos africanos?

Obviamente las imágenes mostradas no parecían cuadrar con la descripción por lo que traté de indagar mas.

En la segunda fuente se mencionaba que la procedencia de las fotografías eran de una costa en Guinea (dato más probable debido a la etnia de las personas que aparecen) y se hablaba de la posibilidad de tratarse de una porción del cuerpo putrefato de alguna ballena, de inmediato me vino a la mente un caso que revisé hace unos años.

Dudas fundadas

En mi búsqueda de animales extraños para actualizar lo más correctamente la sección de criptozoología encuentro casi cada semana algún descubrimiento, redescubrimiento o noticia relacionada con nuevos animales catalogados por la ciencia. El descubrimiento de una nueva especia animal es una noticia que cualquier medio de comunicación recoge y plasma pues es de gran interés social. Que un hallazgo de semejante calibre no fuese una noticia a nivel mundial ya me hace pensar que probablemente exista una explicación a dichas fotografías.

Un ser así sin duda sería estudiado y si un estudio del ADN del animal hubiese reflejado que se trataba de una especie nueva de tortuga o un ejemplar con algún extraño caso de gigantismo hubiese sido un bombazo que habría acaparado espacios televisivos, en periódicos y en cualquier medio de comunicación.

Los precedentes

Como ya cité arriba hace unos años me encontré con un caso similar el de un supuesto Plesiosaurio Japonés donde un tiburón peregrino en descomposición se había confundido con una especie de dinosaurio marino extinto hace millones de años. Indagando más en el tema localizé datos de un supuesto pulpo que apareció en las playas de Chile al que al realizarsele estudios de ADN pudo comprobarse que se trataba de parte del aparato digestivo de una ballena muerta.

Vean Animales extreños Criptozología segunda parte