Introducción
A inicios del siglo XX fue firmada la convención internacional que estableció el sistema de husos horarios sobre la tierra, utilizando como meridiano origen al de Greenwich, origen de las longitudes. Esta decisión fue un paso fundamental en la coordinación horaria mundial. El sistema de husos horarios permite que cada país defina su hora oficial siguiendo el régimen de luz solar que desde siglos regula nuestras actividades, y permite al mismo tiempo una conversión sencilla entre horas de diferentes países, como así también una armónica coordinación de actividades entre regiones diferentes del planeta.

El territorio de la República Argentina se encuentra casi en su totalidad dentro del huso horario de 4 horas al oeste de Greenwich. El meridiano central de este huso se encuentra a 60° al oeste de Greenwich, y pasa por la localidad bonaerense de Chivilcoy. Solamente la zona cordillerana ingresa en el huso de 5 horas oeste.

La escala de tiempo que es utilizada actualmente para la coordinación horaria internacional el tiempo universal coordinado UTC. El Bureau International des Poids et Mesures (BIPM) es responsable del cálculo de UTC en base a la contribución de datos de relojes atómicos operados en 62 laboratorios y observatorios en todo el mundo. En la Répública Argentina, con tribuyen a la formación de UTC el Observatorio Naval Buenos Aires y el Instituto Geográfico Militar.

UTC sucedió al tiempo medio de Greenwich (GMT) como referencia internacional en 1972.

La hora oficial argentina debería ajustarse al huso que geográficamente nos corresponde, es decir UTC-4 h. La Argentina tiene escasa extensión el longitud, y por lo tanto no se justifica la adopción de horas correspondientes a dos husos diferentes; debe notarse que no existen países donde esto suceda, quienes tienen sus horas coordenadas con varios husos horarios lo hacen a partir de tres.

Los países desarrollados adoptan la llamada “hora de verano”. Esta maniobra consiste en adelantar en una hora los relojes desde mediados de la primavera hasta mediados del otoño, con el objetivo de brindar un mejor aprovechamiento de la luz solar. Haciendo esto, el sol sale y se pone más tarde; cuando el reloj indica por ejemplo, las 18 h, el sol estará en la posición que normalmente tendría a las 17 h.

Adoptando esta práctica, la hora oficial argentina entre mediados de octubre y mediados de marzo debería ser UTC-3 h.

La hora oficial argentina ha sufrido alteraciones considerables en los últimos veinte años. Alternadamente han existido períodos donde se ha ajustado a UTC-4 h en invierno, y adelanto de verano en la temporada estival, períodos prolongados donde se ha permanecido en hora de verano, y un período durante el cual la hora de verano correspondía a UTC-2 h. Para solucionar estos vaivenes que en algunos casos no han favorecido a la población (como es el caso de UTC-2 h), en 1999 se aprobó la ley que regía la hora oficial argentina, reemplazando de esta manera los decretos presidenciales que la hacían inestable, y en algunas ocasiones, poco lógica. Tuve el privilegio de asesorar a la cámara de diputados de la Nación en las etapas preparatorias de esta ley, que lamentablemente nunca fue aplicada, y que fijaba para todo el territorio nacional la hora UTC-4 h, con adelanto de una hora en el verano. La ley establece igualmente que el cambio de horario deberá realizarse simultáneamente con los demás países del MERCOSUR, en un intento de coordinación.

Hora de verano en UTC- 2h?
Fui directora del Observatorio Naval Buenos Aires desde 1991 hasta 1999. El ONBA es responsable del mantenimiento de la hora oficial argentina. Durante una parte de mi gestión la hora oficial de verano se ajustaba a UTC – 2h, es decir, al meridiano que pasa por las Islas Azores, en la costa occidental de Africa.

Qué consecuencias provoca este adelanto estival de dos horas? A medida que avanzamos en el territorio hacia el oeste, la diferencia entre la “hora solar” y la “hora legal” se hace más grande. Sobre el meridiano de 60° oeste, el mediodía solar se produce a las 14h; a medida que nos desplazamos hacia el este el mediodía solar va a producirse más temprano, mientras que desplazándonos hacia el oeste la culminación superior del sol se producirá cada vez más tarde, acercándose a las 15 h en el huso de 5 h oeste. Las provincias del noroeste argentino se enfrentan de esta manera a una situación climática compleja: la máxima temperatura en el día se produce hacia las 17h, y la noche comienza muy tarde.

Como consecuencia de estas irregularidades, manifestadas en mayor o menor intensidad en distintas regiones del país, a principios de la década del 90 vivimos la extraña situación de tener solamente dos provincias acatando la hora oficial argentina UTC-2h (Buenos Aires y Tierra del Fuego), y el resto del país decretando horas provinciales según UTC-3h y UTC-4h.

Todo esto dentro de un país cuya extensión en longitud no justifica adoptar más de una hora oficial.

Es curioso recordar las razones que llevaron a nuestro país y a tantos otros a la adopción de horas oficiales. Cuando el ferrocarril comenzó a ser interprovincial, el sistema de horas locales, mantenidas por las iglesias o los municipios, se evidenció inadaptado al ferrocarril que vinculaba localidades en distintas provincias. Para resolver es caos que provocaban los cambios de horarios de los trenes en sus recorridos, se decidió la adopción de una hora oficial única sobre todo el territorio de la república. Esto sucedió hace más de 160 años. La descentralización horaria que se quiso paliar va a perderse nuevamente, como sucedió con las horas provinciales en la década del 90.

La hora en Europa
Un comentario frecuente es que la hora de Europa está corrida una hora de UTC en invierno, y dos horas en verano. La hora sobre al meridiano de Greenwich puede considerarse idéntica a UTC. El Reino Unido, Portugal y España insular tienen hora de invierno coincidente con UTC, no así el resto de Europa, que se prolonga hasta casi el huso de 3h al este de Greenwich. La adopción de un horario único parece ser posible si se logra un compromiso que satisfaga igualmente a los territorios del este y del oeste europeo, razón por la cual se adopta UTC+1, que corresponde al huso que contiene al centro de Europa. Por otra parte, debe considerarse que casi todo el territorio europeo se encuentra en latitudes más extremas que la Argentina.

Datos biográficos
Elisa Felicitas Arias estudió astronomía en la Universidad Nacional de La Plata. Realizó su doctorado en el Observatorio de París (Francia), obteniendo el grado de Doctora en Astronomía, especializada en astrometría, mecánica celeste y geodesia.

Realizó su carrera docente universitaria en La Plata, llegando a ocupar el cargo de Profesor Titular en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas (FCAGLP). Como investigadora, se inició en La Plata en temas vinculados a la rotación terrestre y los sistemas de referencia, y se especializó en el Observatorio de París en los sistemas de referencia espaciales. Es investigadora del CONICET. Creó y dirigió grupos de investigación en la FCAGLP. Fue responsable entre 1990 y 2000 de actividades en el Internacional Earth Rotation and Reference Systems Service (IERS).

En 1991 se hizo cargo de la dirección del Observatorio Naval Buenos Aires, cargo que ejerció hasta fines de 1999.

Desde noviembre de 1999 reside en Francia, donde se desempeña como jefe de la sección de tiempo, frecuencia y gravimetría del Bureau International des Poids et Mesures (BIPM). Tiene bajo su responsabilidad el mantenimiento de la estala internacional de tiempo UTC.

Fuente: http://www.fcaglp.unlp.edu.ar/extension-y-difusion/informe-acerca-del-proyecto-de-cambio-de-la-hora