un anciano labrador que tenía un viejo caballo para
cultivar sus campos. Un día el caballo escapó hacia las montañas.
Cuando los vecinos del anciano se acercaron para condolecerse con él y
lamentar su desgracia el labrador expresó:
¿Buena suerte?, ¿Mala suerte?, ¿Quién sabe?...

Una semana después el caballo volvió de las montañas trayendo una
manada de caballos salvajes. Entonces los vecinos felicitaron al labrador por
su buena suerte. Este les respondió: ¿Buena suerte?, ¿Mala suerte?, ¿Quién sabe?...

Cuando el hijo del labrador intentó domar uno de aquellos caballos salvajes,
cayó y se rompió una pierna. Todo el mundo consideró ésto como una desgracia.
No así el labrador, quien se limitó a decir:
¿Buena suerte?, ¿Mala suerte?, ¿Quién sabe?...

Una semana mas tarde, el ejército entró en el pueblo y fueron reclutados
todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones.
Cuando vieron al hijo del Labrador con la pierna rota, lo dejaron tranquilo.
¿Había sido Buena suerte?, ¿Mala suerte?, ¿Quién sabe?...

El sabio labrador solo expresó: Todo lo que a primera vista parece un
contratiempo puede ser realmente benigno o viceversa

historias para reflexionar acerca de la vida

PARA REFLEXIONAR

Dos amigas se encontraban tomando un café y una le comenta en tono de queja a la otra:
-"Mi mamá me llama mucho por teléfono para pedirme que vaya a platicar con ella.
Yo voy poco y en ocasiones siento que me molesta su forma de ser.
Ya sabes como son los viejos: cuentan las mismas cosas una y otra vez.
Además, nunca me faltan compromisos: que el trabajo, que los niños, que los amigos...

-"Yo en cambio..." - le dijo su compañera - "...platico mucho con mi mamá.
Cada vez que estoy triste, voy con ella; Cuando me siento sola, cuando tengo un
problema y necesito fortaleza, acudo a ella y me siento mejor.

-"Caramba..." se apenó la otra ... Eres mejor que yo.
-"No lo creas, soy igual que tú" respondió la amiga con tristeza,...

Visito a mi mamá en el cementerio. Murió hace tiempo, pero mientras estuvo
conmigo, tampoco yo iba a platicar con ella y pensaba lo mismo que tú.
No sabes cuanta falta me hace su presencia, cuanto la echo de menos y cuanto la
busco ahora que ha partido. Si de algo te sirve mi experiencia, platica con tu
mamá hoy que todavía la tienes, valora su presencia resaltando sus virtudes
que seguro las tiene y trata de hacer a un lado sus errores que de una forma
u otra ya forman parte de su ser.

No esperes a que este en un panteón, porque ahí la reflexión duele hasta el
fondo del alma, porque entiendes que ya nunca podrás hacer lo que dejaste
pendiente, será un hueco que nunca podrás llenar.
"No permitas que te pase lo que me pasó a mi".

En el automóvil, iba pensando la muchacha en las palabras de su amiga.
Cuando llegó a la oficina, dijo a su secretaria:
-"Comuníqueme por favor con mi mamá, no me pase mas llamadas y tambien
modifique mi agenda porque es muy probable que este día, se lo dedique a ella!!!"

Desafortunadamente no siempre estamos devaluando el cariño o la amistad
que otras personas nos ofrecen y en ocasiones lo perdemos miserablemente
porque no sabíamos que tan importante era hasta que ya no nos pertenece.
Haz una retrospectiva de tu vida y dale la dimensión correcta a las personas
que ahora te rodean, probablemente sea tu última oportunidad.



CADA UNO ELIGE

Un joven ya no daba más con sus problemas. Cayó de rodillas y rezando, dijo:
“Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada”.

Dios, como siempre, acudió y le contestó: “Hijo mío, si no puedes llevar el
peso de tu cruz, guárdala dentro de esa habitación, después abre esa puerta
y escoge la cruz que tu quieres”.

El joven suspiró aliviado. “Gracias señor”, dijo, e hizo lo que le había dicho.
Al entrar, vió muchas cruces, algunas tan grandes que no podía ver la parte
de arriba. Al fondo, vió una pequeña apoyada en un extremo de la pared.
“Señor”, susurró, “Quisiera esa que está allá”, dijo señalando.
Y Dios le contestó: “Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar”.

la mayoria de nosotros cuando tenemos un problema y lo hacemos tan grande cuando en verdad es insignificante y no nos damos cuenta de los verdaderos problemas

historias
EL VUELO DEL HALCON

Un rey recibió 2 pequeños halcones y los entregó al maestro de cerrería como
obsequio para que los entrenara. Pasado unos meses, el maestro le informó al
rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía lo
que le sucedía, no había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó.
El rey mandó a llamar curanderos y sanadores para que vieran al halcón,
pero nadie pudo hacerlo volar.
Al día siguiente el monarca decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una
recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.

A la mañana siguiente, vió al halcón volando ágilmente por los jardines.
El rey le dijo a su corte: “Traedme al autor de este milagro”.
Su corte le llevó a un humilde campesino.
El rey le preguntó: ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste?
¿Eres acaso un mago?...Intimidado el campesino le dijo al rey:

“Fue fácil mi Señor, sólo corté la rama y el halcón voló, se dió cuenta
de que tenía alas y se largó a volar.”

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