¿Como actuar frente a determinadas situaciones?

Por favor leanlo con atencion:


Pautas de comunicación y de actuación:

¿Como actuar frente a determinadas situaciones? psicologia

1. INFORMACIÓN: Saber en que consiste el trastorno y cómo repercute en los pensamientos, sentimientos y conductas de quien lo padece. Gracias a la información los padres pueden ponerse en el lugar del paciente y ayudarle afrontar su situación. También servirá para evitar comentarios como los siguientes: “¿Y eso es un problema?, eso nos pasa a todos; lo que ocurre es que él/ ella se lo toma a la tremenda”; “Lo hace todo para llamar nuestra atención, es un egoísta”.



2. COMUNICACIÓN FAMILIAR:

COMENTARIOS QUE INTERFIEREN EN LA MEJORÍA Y ALTERNATIVAS



a) COMENTARIOS CRÍTICOS: Alusiones negativas a conductas, actitudes, sentimientos o pensamientos del paciente. Por ejemplo: “Te montas unas películas…”, “A ver si dejas de llamar la atención y espabilas”, “Ponte a estudiar inmediatamente”, “¿Cómo vas a querer morirte por esa tontería?”

ALTERNATIVA: CAMBIAR EXIGENCIAS Y CRÍTICAS POR PETICIONES Y CUIDAR LA COMUNICACIÓN. Observar qué comentarios hacen daño al paciente y cuáles pueden emplearse en su lugar.

b) HOSTILIDAD POR GENERALIZACIÓN: Definir a la persona en su totalidad por rasgos negativos. Por ejemplo: “Eres un inútil”, “Eres un insoportable”, “No me extraña que pierdas a todos tus amigos”…

ALTERNATIVA: FIJARSE EN LAS CUALIDADES POSITIVAS. Preguntarse por ellas y si no se viene una a la cabeza, buscarla.

c) SOBREIMPLICACIÓN EMOCIONAL: Presencia de excesivo autosacrificio y preocupación extrema por la persona con el trastorno. Por ejemplo: “Tengo que estar pendiente de él las 24 horas porque no es capaz de cuidarse solo”

ALTERNATIVAS:

- PERMITIR APRENDER DE LA PROPIA EXPERIENCIA. Es importante que el paciente sea capaz de proponer soluciones y que las ponga en práctica porque si no, se fomenta la dependencia. Aunque pida consejo, debe ser el paciente el que tome la última decisión de forma que asuma responsabilidades y no tenga a quien culpar de sus errores.

- HUIR DEL CONTAGIO EMOCIONAL. La persona con el trastorno no es capaz ,en un principio, de controlar su malestar aunque si sus reacciones. Si las personas que le rodean se contagian de su estado emocional, el paciente puede sentirse culpable y no expresar sus sentimientos lo que añadiría más sufrimiento.

d) INTRUSIVIDAD: Querer controlar al paciente e invadir su intimidad.

ALTERNATIVA: NO TRANSGREDIR LÍMITES QUE AFECTEN AL RESPETO PERSONAL Y A LA INTIMIDAD Y EN CASO DE DUDA, PREGUNTAR DIRECTAMENTE POR CUÁLES SON LOS LÍMITES.

e) LECTURA DEL PENSAMIENTO: Creer que se sabe lo que piensa la persona con el trastorno.

ALTERNATIVAS:

- NO ANTICIPARSE. La desconfianza puede llevar a los padres a dar soluciones sin dejar que el hijo/a busque por el mismo, lo que resta autonomía.

- ESCUCHAR ACTIVAMENTE. Observar no solo los comportamientos, si no también los sentimientos. Ante un comportamiento inadecuado es importante no dejarse llevar por las propias conclusiones y preguntar por qué ha reaccionado de esa forma.

f) ATRIBUCIÓN DEL ROL DE ENFERMO: Implica considerar que la persona está enferma en su totalidad, impidiendo cualquier iniciativa de responsabilidad, autonomía o crecimiento personal que pueda tener el paciente.

ALTERNATIVA: AMPLIAR LOS TEMAS DE COMUNICACIÓN, NO CENTRARSE EN EL TRASTORNO.



¿CÓMO ACTUAR ANTE DETERMINADAS SITUACIONES?



· MUESTRAS DE INTIMIDAD

Las personas con el trastorno cambian de opinión con bastante frecuencia, así mismo, su estado de ánimo es variable. Por esta peculiaridad es habitual que una misma persona muestre un acercamiento a las personas de su alrededor y al momento, muestre rechazo a la intimidad. Cuando la persona decida compartir su intimidad, hay que considerarlo como un momento pasajero y no intentar ir más allá de lo que la persona pueda o quiera dar. Y si se está dispuesto a escuchar, se ha de estar dispuesto también a:

- No juzgar.

- No hacer gestos que expresen desacuerdo con lo que se está escuchando.

- No utilizar este momento para echar en cara todo lo que se guarda por miedo a las reacciones de la persona.

- No utilizar la información personal o íntima en una próxima discusión.

- No intentar que los momentos de intimidad se alarguen indefinidamente.

- No volver a hablar del tema hasta que la persona lo saque de nuevo en otro momento de intimidad.

- No ignorar a la persona para evitar tener enfrentamientos. Si no se sabe que decir, a veces, en función del estado de ánimo, se puede confesar abiertamente que no se sabe que decir.

- Reconocer que no se sabe contestar a una pregunta del paciente.

- Irse y retomar la conversación en otro momento, si se prevé una discusión.

- No sucumbir ante aparentes provocaciones.

- No quitar importancia a los sentimientos negativos, aunque se haga con la mejor intención. Evitar, por tanto, comentarios como “no es para tanto”.

- No amplificar los sentimientos negativos del paciente porque puede sobrevalorar la importancia de los mismos.

· EL CONTAGIO EMOCIONAL

Puede ocurrir en ambas direcciones, paciente- familiar y familiar – paciente, y si la persona es consciente de que otra persona se ha contagiado de su estado emocional, se puede sentir responsable y por tanto, culpable. O, puede ocultar su estado emocional para evitar el contagio, lo que interfiere en la comunicación familiar y dificulta la comprensión de actitudes, sentimientos y comportamientos en la familia.

En casa, es importante mantener una estabilidad emocional y construir un entorno seguro y tranquilo que transmita apoyo al paciente. La persona con el trastorno tiende a pensar de forma negativa y es frecuente que ante una decepción crea que nada tiene sentido, se hunda y se sienta como un fracaso. Esto puede resultar incomprensible para los familiares que reaccionan quitando importancia a los hechos que le han sucedido a su hijo/a, reacción errónea. Ante estas situaciones (donde no se consiguen resultados), ambas partes deben centrarse en lo que funciona, en lo que hacen bien. Ante un “error” no hay que olvidar lo positivo.

Y un último aspecto, los familiares no han de olvidarse de si mismos. No siempre tienen que anteponer las necesidades del paciente a las suyas propias, lo cual es esencial para su salud y para la relación familiar.

· SABER ESCUCHAR

Las discusiones frecuentemente tienen su origen en que los diferentes miembros de la familia se fijan en diferentes aspectos de un mismo tema y el que se desencadene o no la discusión, depende de la capacidad de cada uno para escuchar y ser flexible con los puntos de vista de los demás.

Las discusiones se agravan cuando se aluden a diferentes niveles de comunicación en lo que al contenido y a la forma se refiere o a la hora de relatar hechos relacionados con personas significativas para nosotros, a las que queremos u odiamos, pero hacia las que tenemos unos sentimientos que vivimos de forma muy intensa. Cuando se añaden sentimientos y emociones a las conversaciones, disminuye la capacidad racional. Ejemplo:

Familiar: ¡Saca la basura ahora mismo! (Se centra en el objetivo que quiere conseguir, en el nivel del contenido)

Paciente: No me hables así. (Se centra en la actitud, en el nivel de la forma del mensaje)

Las personas con el trastorno, una vez que se desata la emoción, tienen problemas para ser objetivos y pueden olvidar o bloquear contenidos o distorsionar la realidad. Además, todos los implicados en la discusión pueden modificar sus recuerdos y adaptarlos a lo que a ellos les ha afectado. De esta forma es difícil llegar a un acuerdo porque cada uno recuerda una versión diferente de lo comentado.

El familiar debe atender al contenido de los comentarios de su hijo/a, intentando que las emociones que surjan no invadan su mente y convirtiéndose en el punto de estabilidad. Hay que tratar de no alimentar la emoción de ninguna de las partes con palabras cargadas de emoción. Para ayudarse, es importante explorar cuales son las intenciones del paciente y por qué reacciona de una determinada forma.

· INTERFERENCIAS QUE AFECTAN A LA COMUNICACIÓN:

- Los familiares creen saber lo que la persona está pensando o lo que va a decir.

- Los familiares hablan a la defensiva o niegan los sentimientos de la persona.

- Para evitar estas interferencias:

ü Cuando se quiere decir algo: Centrarse en el mensaje y ser consciente de la forma de hablar. Ante cualquier duda, preguntar y no hacer suposiciones o dar por hecho algo que no se ha corroborado.

ü Cuando la persona quiere transmitirnos algo: Es importante escuchar activamente y no pensar en lo que se cree que va a decir, ni interferir mientras la otra persona habla, prestando atención también a su expresión corporal. Se deben buscar conjuntamente soluciones no defensas, excusas o justificaciones. En el caso de los familiares, han de detectar el por qué de las palabras de los pacientes y evitar ignorar a la persona o ponerse a la defensiva.

ü No limitarse a las quejas, pensar y comunicar alternativas.

ü El paciente debe ser claro acerca de su malestar y pedir ayuda directamente cuando la necesite. Así contribuye a que los familiares le entiendan mejor y puedan ayudarle de manera más efectiva y se evitan situaciones estresantes.

· CUIDAR LA COMUNICACIÓN= CUIDAR LAS FORMAS

Ser coherente con lo que se dice y permitir que el paciente exprese sus miedos y/o preocupaciones abiertamente.

- No emplear expresiones autoritarias ni imperativas del tipo: “Tu lo que tienes que hacer es…”, si no expresar deseos personales asumiendo que la responsabilidad y la decisión la tienen la otra persona.

- No manifestar grandes expectativas sobre la otra persona. Centrarse en el presente y no hablar de comportamientos a largo plazo.

- No enfadarse cuando cambian de respuesta y emplear comentarios como: “Siento que cambiaras de opinión”.

- Ante una propuesta, estar preparado para recibir un no como respuesta y respetarlo y no insistir en que cambie de idea.

- No mostrar desaprobación ante iniciativas personales por muy inviables que sean. Evitar comentarios del tipo: “Eso que acabas de decir es una locura”, “Eso no tiene sentido, a ver si utilizas la cabeza”. Todo es negociable. Las personas con el trastorno están tan acostumbradas a que sus propuestas sean invalidadas o puestas en duda que rara vez dicen lo que ellos creen que podría funcionar porque la inseguridad se lo impide.

- No hacer comparaciones del tipo, “yo a tu edad…”

- No sermonear. Por ejemplo: “A ver si dejas de autolesionarte, porque así no puedes llegar a ser una persona normal con un futuro, un trabajo, una familia…”

- Hacer coincidir lo que se dice con la forma en que se dice. Cuidar las miradas, los gestos y mantener el contacto visual con la persona a la que se habla.

- Expresarse con sinceridad y evitar la ironía y el sarcasmo.

· EVITAR LAS PRUEBAS DE FUEGO

Cuando mejora la relación familiar, se produce un cambio que aunque positivo, también requiere la adaptación de los miembros de la familia al mismo. Es conveniente observar una serie de actitudes:

- No pretender que un cabio positivo se amplifique por medio de presiones. Por ejemplo: “Si ayer no saliste, es que puedes quedarte en casa cuando quieras y hacer otras cosas”

- No desafiar ni tantear. Poner a prueba al paciente para comprobar si continúa con hábitos perjudiciales sólo sirve para la tranquilidad de los familiares pero se arriesgan a que el paciente lo interprete como una falta de confianza en que mejore y empiece a sentirse inseguro.

- Puede ser el propio paciente el que no tenga confianza en si mismo y recurra a antiguos patrones de comportamiento para observar la reacción de los padres. Los padres deben seguir confiando en su mejoría.

- No caer en el círculo de quejas- soluciones- quejas. No convertir las soluciones en quejas, por ejemplo: “Haga lo que haga nunca será suficiente para ellos”.

- No festejar los esfuerzos que a corto plazo pueden causar sufrimiento al paciente. Por ejemplo, cuando el paciente acepta un fármaco no por sí mismo, si no porque un familiar le ha convencido. El paciente estará enfadado y si ve que sus familiares se alegran, puede interpretarlo como que disfrutan viéndole mal.

- Mantener la calma ante las dudas del paciente, es algo que es normal que pase.



3. ESTABLECIMIENTO DE LÍMITES: Las personas con el trastorno tienen dificultad para respetar los límites propios y los de los demás pero a los familiares, también les cuesta respetar los límites del paciente y verle como una persona independiente, de forma que si el paciente tiene un problema, lo hacen suyo (“No se cuida nada y eso me está matando”) y si ellos tienen un problema, lo hacen del paciente (“Estoy enferma por su culpa”). Esto es muy negativo para ambas partes por ello, es fundamental diferenciar los límites.


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