como criar hijos exitosos parte 1 (para reflexionar)

este es un texto es muy largo para ponerlo todo junto asi q lo voy a poner en partes

EL SECRETO PARA CRIAR HIJOS EXITOSOS

como criar hijos exitosos parte 1 (para reflexionar)

CONSEJO: No diga a sus hijos que son inteligentes. Más de treinta años de investigación muestran que el énfasis en el esfuerzo – no en la inteligencia o en la capacidad – es la clave para el éxito en el estudio y en la vida.

Por Carol S. Dweck

Como brillante alumno que era, Jonathan cursó la escuela primaria sin tropiezos. Cumplía con sus tareas y estudios con facilidad y siempre obtenía “sobresalientes”, casi rutinariamente. A Jonathan siempre le intrigó la causa por la cual algunos de sus compañeros tenían que luchar tanto con las tareas escolares, y sus padres le dijeron que él era un niño especialmente dotado. Sin embargo, en séptimo grado, Jonathan perdió todo interés en la escuela, rehusando a hacer la tarea o a estudiar para las pruebas. Como consecuencia, sus notas cayeron en picada. Sus padres trataron de elevar la autoestima de su hijo asegurándole era muy inteligente. Pero sus intentos fallaron para motivar a Jonathan. La escuela, decía su hijo, era aburrida e inútil.

Nuestra sociedad endiosa al talento, y mucha gente da por sentado que la posesión de inteligencia o habilidad superiores –junto con la confianza en esa habilidad- es la receta para el éxito. Sin embargo, el hecho es que más de treinta años de investigación científica indican que poner demasiado énfasis sobre el intelecto o el talento hace a las personas vulnerables al fracaso, temerosa de los desafíos y sin ánimos para superar sus carencias.

Los resultados se ven en niños como Jonathan, que discurren por los primeros años de estudio bajo la peligrosa noción de que el éxito académico logrado sin esfuerzo los define a ellos como inteligentes o dotados. Tales chicos creen implícitamente que la inteligencia es innata y fija, haciendo que el esfuerzo y la dedicación al estudio sean mucho menos importantes que ser (o mostrarse) inteligentes. Esta creencia también les hace ver los desafíos, los errores, equivocaciones y hasta la necesidad de empeñarse y esforzarse como amenazas hacia su ego, en lugar de sentirlos como oportunidades para mejorar y avanzar. Y cuando el trabajo no les resulta ya tan fácil, hace que pierdan la motivación y la confianza en sí mismos.

El hecho de alabar las habilidades innatas de los chicos, tal como hicieron los padres de Jonathan (este personaje no existe, es el compendio de varios niños), refuerza este asentamiento de la mente, que puede llegar a impedir lograr todo su potencial a jóvenes atletas, trabajadores y hasta a los matrimonios. Opuestamente, nuestros estudios
indican que enseñarles a las personas a lograr una “mente que crece”, que anima a enfocarse más en el esfuerzo que en la inteligencia o el talento, les ayuda a obtener logros más altos en la escuela y en la vida.

LA OPRTUNIDAD DE LA DERROTA

En la década de 1960, cuando era una estudiante graduada de Sicología en la Universidad de Yale, comencé a investigar los fundamentos de la motivación humana –y de cómo la gente persevera después de los contratiempos. Los experimentos

inteligencia

realizados por los sicólogos Martín Seligman, Steven Maier yRichard Solomon de la Universidad de Pennsylvania han demostrado que luego de repetidos fracasos la mayoría de los animales concluyen que una situación es sin esperanzas y fuera de su control. Los investigadores vieron que luego de una experiencia así un sujeto animal a menudo permanece pasivo, aún cuando pueda realizar un cambio, un estado que llamaron impotencia aprendida.

Los humanos también pueden aprender a ser impotentes, pero no todos los individuos reaccionan ante los contratiempos en esa forma. Y me pregunté: ¿por qué algunos estudiantes se dan por vencidos cuando enfrentan a una dificultad, mientras que otros que no son tan habilidosos continúan luchando y aprenden? Pronto descubrí que una respuesta está en lo que la persona cree son los motivos de su fracaso.

Particularmente, culpar a la falta de habilidades por el bajo rendimiento, deprime más a la motivación que culpar a la falta de esfuerzo. En 1972 di clases a un grupo de chicos de enseñanza primaria y media que tenían un comportamiento de impotencia en la escuela y les hice ver que la falta de esfuerzo (más que la falta de habilidad) los había llevado a equivocarse en sus problemas de Matemática, y aprendieron a seguir probando aún cuando los ejercicios se ponían más difíciles. Resolvieron muchos de los problemas, también en la parte dificultosa. Otro grupo similar de niños que eran simplemente recompensados por su éxito en problemas fáciles no mejoraron en su desempeño para resolver problemas difíciles de matemática. Estos experimentos fueron una temprana indicación de que la focalización en el esfuerzo puede ayudar a resolver la impotencia y generar el éxito.

Los estudios subsiguientes demostraron que los alumnos más persistentes no cavilaban mucho sobre sus propios errores y en cambio pensaban en las equivocaciones como si fueran problemas a ser resueltos. En la Universidad de Illinois, en la década de 1970, en compañía de mi, por entonces, estudiante graduada Carol Diener, le pedimos a 60 alumnos de 5º que pensaran en voz alta mientras resolvían unos muy difíciles problemas de reconocimiento de patrones. Algunos estudiantes reaccionaron defensivamente ante sus errores, denigrando sus habilidades con comentarios como: “Nunca tuve buena memoria” y su estrategia de resolución del problema, se deterioraba.

Mientras tanto, otros se fijaban en corregir sus errores y aguzar sus destrezas. Uno se aconsejaba a sí mismo: “No debo apresurarme y darme cuenta de esto”. Dos alumnos fueron especialmente inspiradores. Uno, al presentarse una dificultad, se levantó de la silla, se frotó las manos, chasqueó las labios y exclamó :”¡Me encantan los desafíos!”. El otro, al enfrentarse con un problema difícil, miró al experimentador aprobatoriamente y declaró: “¡Yo creí que esto iba a ser informativo!”. Como era de esperar, los estudiantes con esta disposición superaron a sus compañeros en estos estudios.


pensar

DOS VISTAS DE LA INTELIGENCIA

Varios años más tarde elaboré una teoría más amplia acerca de los motivos que separan las dos clases generales de estudiantes –los impotentes versus los dominadores de la mente. Me di cuenta de que estos tipos distintos de estudiantes no sólo explican sus fracasos de forma diferente, sino que tienen diferentes “teorías” sobre la inteligencia. Los impotentes creen que la inteligencia es un rasgo fijo, que las personas tienen una

cierta cantidad y eso es todo. A esto los llamo “set de mente fija”. Las equivocaciones mellan, dañan su autoestima porque atribuyen sus errores a una carencia de habilidad, a la cual consideran que no pueden cambiar, se sienten impotentes. Evitan o eluden los retos y desafíos porque en ellos hay más probabilidades de errores y al cometerlos se verían torpes. Como Jonathan, estos chicos evitan esforzarse porque creen que al tener que trabajar duramente significaría que no son inteligentes.

Los chicos “domina- mentes”, por su parte, piensan que la inteligencia es maleable y que puede desarrollarse por medio de la educación y el trabajo esforzado. Quieren aprender, por sobre todas las cosas. Después de todo, si tú crees que puedes acrecentar tu inteligencia, eso es precisamente lo que deseas hacer. Como los errores son provocados por una falta de esfuerzo, no de capacidad, pueden ser remediados por más esfuerzo. Los retos y desafíos son más energizantes que intimidantes; representan oportunidades para aprender. Predijimos que los estudiantes con esta visión de “mente que puede crecer” estaban destinados a un mayor éxito académico y muy posiblemente a superar a sus homólogos.

Convalidamos estas expectativas en un estudio publicado a principios de 2007. Los sicólogos Lisa Blackwell, de la Universidad de Columbia y Kali Trzesniewski de la Universidad de Stanford y yo monitoreamos a 373 estudiantes durante dos años, mientras hacían la transición de primaria a secundaria , cuando el estudio se hace más arduo y las calificaciones más rigurosas, para determinar cómo sus posiciones mentales podrían afectar sus calificaciones de Matemática. Al comienzo de 7º grado evaluamos la disposición mental de los estudiantes preguntándoles si estaban de acuerdo o en desacuerdo con declaraciones tales como “Tu inteligencia es algo muy fundamental en ti, y es algo que en realidad no puedes modificar”. Luego, también evaluamos sus creencias acerca de otros aspectos del aprendizaje y observamos qué ocurriría con sus calificaciones.

Tal como predijimos, los estudiantes con la mentalidad de crecimiento sentían que aprender era una meta mucho más importante en la escuela que obtener buenas notas. En adición, valoraban mucho el trabajo esforzado, convencidos de que mientras más te dediques tú a algo, mejor resultarás en ello. Comprendían que aún los genios tienen que trabajar duro para lograr sus grandes realizaciones. Enfrentados con algún contratiempo, tal como una calificación decepcionante en una prueba, los alumnos con la visión de mente-que-puede-crecer dijeron que estudiarían más o que probarían una estrategia distinta para dominar el tema en cuestión.

Los estudiantes con “set de mente fija”, por el contrario, estaban más preocupados por aparecer como inteligentes, pero con muy poco interés en aprender. Tenían una visión negativa sobre el esfuerzo, convencidos de que tener que trabajar duro en algo era un signo de poca capacidad. Pensaban que una persona inteligente o con talento no necesitaba trabajar fuerte para hacer bien las cosas. Atribuyendo sus bajas calificaciones a su falta de capacidades, los “mente fija” dijeron que estudiarían menos en el futuro, que tratarían de no anotarse en esa materia y que tratarían de copiar en futuras pruebas.

cerebro
hijos

lo recomiendo para leer y reflexionar si no tienen tiempo ahora guardenlo en favorito por q vale la pena

9 comentarios - como criar hijos exitosos parte 1 (para reflexionar)

@soiicarooo
como criar hijos exitosos parte 1 (para refloxionar)


jajja,,voi a refloxionar
@KurtNeverDie
soiicarooo dijo:
como criar hijos exitosos parte 1 (para refloxionar)
jajja,,voi a refloxionar

ajajaja mato el title
@De_bueyes
Le hubieran avisado a los padres de
@famacania26
como criar hijos exitosos

preguntale a un chino
@ocipledamot
muy bueno...muchisimas gracias +10Escribir un comentario...
@DonMario
interesante lo guardo para leerlo despues
@gerard14
No soy padre, espero nunca serlo (QUIERO VIVIR DE JODA VIEJO!) pero soy el mejor tio del mundo