Proyecto de nueva ley de Entidades Financieras

LA PROXIMA DISCUSIÓN EN EL CONGRESO

Proyecto de nueva ley de Entidades Financieras


La ley sancionada hace 32 años regula escasamente a los bancos y les permite a fijar sus propias reglas en el mercado”, opina Cornide, de CAME.

Proyecto de nueva ley de Entidades Financieras



Objetivos centrales de la ley de Servicios Financieros para el Desarrollo Económico y Social:


• Promover el acceso universal a los servicios financieros

• Proveer medios de pago y transaccionales eficientes para facilitar la actividad económica y las necesidades de los usuarios

• Fortalecer el ahorro nacional mediante productos financieros acordes a las necesidades de los usuarios

Proteger los ahorros colocados en las entidades financieras, en particular a los correspondientes a los pequeños y medianos ahorristas.

Impulsar el financiamiento productivo general, en particular de las micro, pequeñas y medianas empresas nacionales

• Promover el crédito destinado a satisfacer las necesidades de vivienda y consumo de las personas y grupos familiares

• Alentar una distribución regional equitativa de la actividad financiera

Preservar la estabilidad del sistema financiero.




La falta de financiamiento productivo a las pymes y las excesivas tasas que cobran los bancos por créditos al consumo podrían superarse si se modificara la Ley de Entidades Financieras, una norma sancionada hace 32 años, que es la base del funcionamiento del negocio bancario actual pero arrastra un defecto radical: establece amplias libertades a los bancos, permitiéndoles operar con escasas regulaciones y fijando sus propias reglas en el mercado.


Esto ha dado lugar a un problema histórico en la Argentina: el predominio de la inversión especulativa sobre la inversión productiva, que opera en contra de la producción y el desarrollo, las dos razones elementales que le dan sentido a la existencia del sistema bancario.




"Tratamos que el sistema haga por medio de la regulación lo que nunca va a hacer en forma voluntaria", manifestó Heller al explicar su proyecto.



Un poco de historia


El sistema financiero argentino está regulado por la Ley de Entidades Financieras (Ley 21.526), sancionada el 14 de febrero de 1977 por José A. Martínez de Hoz, durante la dictadura de Rafael Videla. Con esta Ley, que liberalizó completamente el mercado financiero, la actividad financiera dejó de estar al servicio de la inversión productiva y el consumo sostenible, y se consolidó como un negocio meramente privado.

Si bien a lo largo de tres décadas se han realizado 16 modificaciones a la Ley, ninguna de ellas cambió el espíritu de esa banca descomprometida del desarrollo argentino gestada en la década del ’70.


“Este proyecto supone un cambio de paradigma: entender al sistema financiero como un servicio público pensado desde los usuarios y no sólo de las entidades”, expresó Sabbatella




¿Qué debería cambiar en la Ley 21.526?


Convertir al sistema bancario en una institución para la promoción del desarrollo: la Ley de Entidades Financieras prioriza el sistema bancario como “negocio” en sí mismo sin reparar en que debería ser una gran institución que opere en forma coordinada con el Banco Central para la promoción del desarrollo económico. Actualmente, las entidades financieras son el actor relevante en la Ley, y consumidores y empresarios están en un plano secundario. En el esquema actual, la rentabilidad de la banca es más relevante que el fomento de la inversión.

Cambiar el posicionamiento estratégico del BCRA en el sistema: El Banco Central debería dejar de ser un mero controlador de entidades y tener mayor injerencia en la ejecución de políticas activas y el redireccionamiento del crédito. Con este cambio, la autoridad monetaria tendría la posibilidad de realizar “política monetaria activa” a través de la organización de redescuentos para otorgar créditos a pymes y fijando, mediante ese instrumento, las condiciones de plazo, las tasa y el régimen de penalidades.

Redireccionamiento del crédito: La Ley de Entidades debería establecer límites al porcentaje de la cartera de crédito de las entidades que pueden ser destinadas a consumo y financiamiento del Estado, empujándolas así a incrementar el financiamiento a pymes. Para redireccionar el crédito se podrían establecer encajes fraccionados. También habría que establecer limitaciones a los plazos de financiamiento, impulsando el crédito de mayor plazo.


“Se está tratando de acotar la rentabilidad a criterios de razonabilidad y que las entidades no sean reguladas simplemente por el mercado; las crisis del mundo han demostrado que esto no deber ser así”, argumentó Heller.



Poner topes a los costos de financiamiento: la Ley actual, no establece topes sobre las tasas y costos financieros que pueden cobrar los bancos. Cuando se la sancionó, se argumentó que la desregulación de tasas incrementaría la oferta de crédito y la mayor competencia reduciría esos ratios. Sin embargo, eso no ocurrió y los elevados intereses estimularon el crédito al consumo en detrimento de la producción. Mientras persista el esquema actual, será imposible orientar el crédito bancario hacia la producción, y los bancos continuarán priorizando su rentabilidad destinando el financiamiento hacia sectores que permiten mayor rentabilidad en menor plazo (préstamos personales o tarjetas de crédito). Una vía para cambiar esto es que el BCRA otorgue redescuentos a bancos comerciales a una tasa equivalente a 50% de la tasa utilizada para operaciones activas del Banco Nación.


Exigir la presencia de las entidades bancarias en todo el país: La Ley 21.526 no solo hizo desaparecer a los bancos regionales, sino que alentó la concentración geográfica de los bancos en pocas zonas del país al no exigir la presencia mínima de entidades en determinadas regiones.



fuentes:
http://www.ieco.clarin.com/economia/Financieras-Entidades-Ley_0_70200006.html
http://jmfonrouge.blogspot.com/2010/04/proyecto-de-nueva-ley-de-entidades.html

2 comentarios - Proyecto de nueva ley de Entidades Financieras

@gurubito
Algunos años atras era el momento de sacarla, no?