Los comienzos de Patricio Rey

Complementando la versión casera, te ofrecemos una especie de biografía de la banda, con datos de las presentaciones a lo largo de los años, distintas formaciones y demás data:

redondos


Una mirada diferente al comienzo de la movida Redonda...


A todo esto eran los fines de los ya despiertos años '70. De esa reunión de amigos de los muertos años '60, quedaron el "Indio" Solari y "la negra Poly" Castro; la incondicional ingeniera de el místico Sr. "Patricio Rey", que nunca fue abandonado por los "redonditos de ricota". También estaba el Sr. "pincel Rocambole" (Ricardo Cohen), quien después termina ilustrando las tapas de los discos y haciendo las escenografías de los shows redondos, además de Guillermo Beilinson, hermano mayor del "señor cielo" (alias Skay), apodo colocado en los inicios de este viaje por Marta Minujin debido al color de los ojos de Don Eduardo Beilinson.
El grupo, viendo que las diagonales platenses no los podían contener, arman sus monos y a la costa gesselina parten mientras el año 1965 ya estaba en los comienzos. Costas donde se encuentran con otros personajes que también hicieron parte de lo que hoy es llamado "rock nacional".
Después levantaron el equipaje y a Tandil partió la "trouppe" y más tarde a los aledaños de "Sierra de la Ventana", en donde el paraíso terrenal se hizo presente, pues vivían de "la caza y la pesca" y alguna que otra bonificación del vecindario.
Podridos del exilio, volvieron, y cuenta se dieron que seguían sin ser aceptados por las calles de La Plata, ya que no llamaba la atención lo que ellos pretendían mostrar. Entonces se adhieren a la "Cofradía de la Flor Solar".
No bien pasa esa vivencia, y cansados del olor a incienso y a todo lo relativo al movimiento que emulaba a la "Power Flower" del Tío Sam, la abandonan y parten hacia una chacra en Tolosa, siempre en convivencia (hoy gracias al altísimo que eso ocurrió) y si hubo motivos de disolución en esos tiempos agradecidos estamos de que lo hayan resuelto.
A partir de ahí comienza a gestarse una movida entorno a ellos, y en un recóndito lugar de las esquizofrénicas diagonales se ponía en marcha esta historia, hoy alcanzando límites inimaginables para ese entonces.
Así va naciendo ese nombre extraño que en un principio se leía en las "carteleras de la semana" de algunas revistas.
Después de eso vienen los discos y finalmente "Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota" no pudieron ser nunca más ignorados. Siempre se creyó que Patricio Rey emulaba al Indio Solari (pues era el que se llevaba las mejores fotos) y que, lo que quedaba del nombre se refería al resto de la banda. En todo caso, mal creído no estaba (pese a que así no es) porque fue él quien puso la piedra basamental para que esta bola de música, mística y pura polenta crezca hasta explotar. De ahí en más siempre mantuvieron una histórica trayectoria a la par de la independencia, manejando el carro ellos tres: Solari, Beilinson y Castro (El Trío Celestial) y acomodando los melones cada vez que alguno se salía de su lugar, de ahí viene el axioma que dice: "cuando el carro se mueve los melones se acomodan".
Y ahora esto, la popularidad tan merecida, aunque nunca esperada, pues todo lo hicieron con el corazón.
Ahora los hipócritas no entienden como esos shows a los que llamamos "misas" sean pasión de multitudes, pues bien se los explicaremos: "Todo esto fue un trabajo paciente como es el de la siembra y que no por casualidad supieron cosechar muy, pero muy bien. Ahora está desencadenada esa pasión por su majestad el "Rey Patricio", héroe mitológico que lleva adelante esta aventura, que comenzó con los denominados "Lozanasos" bajo esas luces difusas y con abundante ricota en un subsuelo platense.
Señor Don Patricio: Para terminar con esta cortita y concisa presentación, los creadores de esta página tan virtual, pero a la vez tan real le decimos que escuchar su música nos es placentero. No sabemos que le genera a usted cuando la compone, si es ansiedad, dolor, beneplácito, etc., realmente no lo imaginamos pues oír esa música no nos trae sufrimiento alguno, ni nos requiere nada de esfuerzo. Solo tenemos que ponerla en el aparato musical que se adecue, para escuchar eso tan íntimo que usted mezcla con ciertas vivencias urbanas. Y después de eso ? que más ? ilustrísimo Rey Patricio. Si ya sabemos que más...¡ que ladren !....¡ lo que ladren los demás!.

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