La Ciudad de Buenos Aires o Ciudad Autónoma de Buenos Aires es la capital de la República Argentina. Está situada en la región centro-este del país, sobre la orilla occidental del Río de la Plata, en plena llanura pampeana. Se trata de una ciudad de unos 3 millones de habitantes, que integra un aglomerado urbano mucho mayor llamado Gran Buenos Aires, que totaliza casi 13 millones de habitantes, el mayor del país. Como tal, el Gran Buenos Aires se encuentra entre los mayores centros urbanos del planeta, y es un importante núcleo de actividad artística e intelectual. El ejido urbano se asemeja a un abanico que limita al sur, oeste y norte con la provincia de Buenos Aires y al este con el río. Oficialmente la ciudad se encuentra dividida en 48 barrios que derivan de las antiguas parroquias establecidas en el siglo XIX.

Las proyecciones para 2009 estiman la población de la ciudad en 3.050.728 habitantes y en su aglomerado urbano, el Gran Buenos Aires, en 12.925.000 habitantes;[5] siendo la segunda mayor área urbana de Sudamérica y una de las veinte mayores ciudades del mundo.

Buenos Aires es una ciudad autónoma, constituye uno de los 24 distritos en los que se divide el país. Tiene sus propios poderes Ejecutivo, Legistativo y Judicial, además de su propia policía.

La Ciudad de Buenos Aires tuvo dos fundaciones. La primera en 1536 por Pedro de Mendoza (arrasada por los indios en 1541), y la segunda en 1580 por Juan de Garay y en ambas ocasiones perteneció al Virreinato del Perú del Imperio Español. En 1776 fue designada por el Rey de España, capital del recién creado Virreinato del Río de la Plata. Durante la primera de las invasiones inglesas, ocurrida en 1806, la ciudad fue ocupada por fuerzas armadas inglesas y quedó por unos meses bajo la bandera del Reino Unido. En 1810, los pobladores de la ciudad realizaron la Revolución de Mayo, que expulsó al virrey, estableció una junta de autogobierno y dio inicio a la guerra por la independencia de Argentina. Durante el gobierno de Domingo Faustino Sarmiento se la declara capital del país y en 1880, durante el gobierno de Nicolás Avellaneda, fue federalizada. La reforma de la Constitución Argentina de 1994 estableció la autonomía de la ciudad.

El Gran Buenos Aires fue uno de los principales destinos del proceso inmigratorio que tuvo la Argentina. En 1913 se inauguró el Subte de Buenos Aires, primer metro de Iberoamérica. Tras la Reforma de la Constitución Argentina de 1994 la ciudad pudo contar con su propia Constitución y con un gobierno autónomo de elección directa.

La ciudad es sede central de muchas de las grandes empresas del país. El principal sector económico de Buenos Aires es el sector servicios, que representa el 78% de su Producto Bruto Geográfico en términos constantes. Uno de los sectores más dinámicos fue la construcción, ya que la cantidad de permisos para construir aumentó un 44%, siendo las comunas 6, 8 y 11 las de mayor crecimiento con un 164%, 132% y 130% respectivamente. La influencia del sector en el PBG alcanzó los 7.480 millones de pesos en 2006.

Buenos Aires es el principal centro educativo del país. Entre sus instituciones de renombre se encuentran el Colegio Nacional de Buenos Aires y la Universidad de Buenos Aires.

Su perfil urbano es marcadamente ecléctico. Se mezclan, a causa de la inmigración, los estilos art decó, art nouveau, neogótico, y el francés borbónico. El rascacielos es otro elemento muy común del skyline porteño. Fue elegida por la Unesco como Ciudad del Diseño, en 2005.[7


Desde su fundación hasta 1810
Dibujo de Buenos Aires, poco después de su primera fundación.

El 3 de febrero de 1536, el español Pedro de Mendoza, estableció el asentamiento al que le dio el nombre de Nuestra Señora del Buen Ayre en una región habitada por aborígenes pampas conocidos como querandíes. Después de hambrunas y conflictos, la posición fue finalmente arrasada por los querandíes en 1541.

El 11 de junio de 1580, Juan de Garay fundó la Ciudad de La Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre, con 76 de colonos y 200 familias guaraníes asignadas, en un sitio presumiblemente cercano al de Mendoza. El motivo de esta fundación queda explicado por las palabras de Juan de Matienzo, oidor de la Audiencia de Charcas, quien en 1566 mencionó la necesidad de abrir una puerta a la tierra, es decir, darle una salida al Atlántico a todo el territorio que existía desde Potosí hacia el sur. En esta ocasión los nativos querandíes, comandados por Tububá, fueron diezmados hasta su exterminar su cultura.

Originariamente era la capital de una gobernación que dependía del Virreinato del Perú. Durante unos dos siglos los porteños sufrirían todo tipo de necesidades: el poblado más austral de América estaba alejado de todo centro comercial importante, no existían ninguno de los elementos necesarios para mantener el estilo de vida europeo y no podían fabricarlos en la ciudad. España privilegiaba los puertos sobre el Pacífico y por lo tanto marginaba a Buenos Aires, que sólo recibía dos navíos de registro por año, y hubo lustros en los que no llegó ninguno. Esto llevó a que los habitantes (apenas unos 500 en 1610) buscaran burlar la ley y vivir del contrabando, que venía fundamentalmente desde Brasil. Este contrabando era pagado con la única fuente de riqueza que existió hasta principios del siglo XVII, que era la venta del cuero que se obtenía de la matanza de rebaños (vaquerías) de bovinos sin dueños que vagaban por los campos. El resto, carne, sebo, etc, se tiraba.

En 1680 los portugueses, separados hace poco de España, llegaron con una expedición a Colonia del Sacramento, en la costa opuesta del Río de La Plata, pretendiendo establecerse en ese territorio, hasta entonces de aquel país. El gobernador de Buenos Aires, José de Garro, después de enviarle un ultimátum, rechazado por los portugueses, para que se retiraran, reunió a los habitantes (tres mil hombres venidos de las ciudades más cercanas) y con su apoyo organizó un ataque, comandando a los guaraníes asignados. El resultado fue una contundente victoria, que le permitió a Buenos Aires adquirir un mayor prestigio.

La industria del cuero fue progresando, y hacia mediados del siglo XVIII existía una industria local importante. Por otra parte, dado que en Buenos Aires sólo se podía progresar por lo que uno era o tenía, el valor social no lo daban los apellidos o la cercanía con la aristocracia, sino por el éxito que uno hubiera logrado por mérito propio. Esto la diferenciaba del modo de ser de otras ciudades vecinas.

En 1776 fue nombrada capital del Virreinato del Río de la Plata. Las causas principales de esta decisión fueron: la necesidad de frenar el avance extranjero en la zona, intentar terminar con el contrabando, y por ser el lugar por el que tenía más fácil acceso España desde el Atlántico. Comienza así un período de gran prosperidad, pues la ciudad fue beneficiada por la Corona española con un tipo de comercio más abierto, flexible y liberal, dado por el Reglamento de Libre Comercio. Podía introducir mercaderías de cualquier región, y conectarse con otros puertos, sin pedir permiso a las autoridades reales. De esta manera cortó con su dependencia política y comercial de Lima. La ciudad vivió un exponencial progreso entre 1780 y 1800, recibiendo además una fuerte inmigración, fundamentalmente de españoles, y en menor medida de franceses e italianos
Vista del Cabildo en 1817.

y se pobló fundamentalmete de comerciantes y unos cuantos estancieros. Tenía, en comparación con las demás ciudades vecinas, pocos prejuicios aristocráticos, o de castas.

Desde su creación hasta 1807 la ciudad sufrió varias invasiones, en 1582, un corsario inglés intentó un desembarco en la isla Martín García pero fue rechazado. En 1587 el inglés Thomas Cavendish intentó apoderarse de la ciudad, sin lograrlo. En 1658 se produce el tercer intento, ordenado por Luis XIV, rey de Francia, pero el Maestro de campo, don Pedro de Baigorri Ruiz, a la sazón gobernador de Buenos Aires, logró defender con éxito el puerto. El cuarto intento estuvo a cargo del aventurero Mr. de Pintis, pero el vencindario lo rechazó. En 1699 se produce la quinta invasión a cargo de una banda de piratas daneses que fue rápidamente rechazada. Durante el gobierno de Bruno Mauricio de Zabala, el francés Étienne Moreau desembarcó en la costa oriental del Río de La Plata, donde las tropas españolas lo rechazaron y mataron.

En 1806 comenzó lo que se conoce con el nombre de invasiones inglesas, cuyo origen debe buscarse en las guerras napoleónicas: desde los inicios de la Conquista de América, Inglaterra se había interesado en las riquezas de la región y España estaba en un principio aliada a Francia, y por lo tanto era su enemigo. El 27 de junio el mayor general inglés William Carr Beresford se apoderó de Buenos Aires, casi sin resistencia, pues no existía un ejército fuerte y organizado. Tomó el gobierno pero fue derrotado el 12 de agosto de 1806 por un ejército proveniente de Montevideo comandado por el francés Santiago de Liniers.

En 1807 una segunda expedición inglesa al mando de John Whitelocke tomó la plaza fuerte de Montevideo y permaneció en este enclave por varios meses. El 5 de julio de 1807, Whitelocke intentó ocupar Buenos Aires, pero sus habitantes y las milicias urbanas, ahora organizadas —y una vez más con ayuda de Liniers— derrotaron a los ingleses.

La resistencia del pueblo y su participación activa en la defensa y la reconquista aumentó el poder y la popularidad de los líderes criollos, al tiempo que incrementaba la influencia y el fervor de los grupos independentistas. Buenos Aires ganó en poder militar (conformado principalmente por criollos) y prestigio moral. Paralelamente, quedó en evidencia la insuficiencia de la metrópoli en cuanto a enviar tropas que pudiesen defender a sus colonias, ahora deseadas con avidez por otras potencias emergentes. Todo esto, y la llegada de ideas liberales y fundamentalmente la ocupación de España por el ejército napoleónico, permitió la creación de movimientos emancipadores, que desataron en 1810 la Revolución de Mayo y la creación del primer gobierno patrio.

Como consecuencia de esto se produjo la deposición del poder de los españoles por parte de los criollos. La ciudad, de unos 40.000 habitantes, se transformó en un importante puerto consumidor de productos manufacturados que provenían principalmente de Gran Bretaña y se produjo el desmembramiento del Virreinato del Río de la Plata. Buenos Aires se constituyo en un primer momento en centro hegemónico, pero debió imponerse a las oligarquías provinciales, que tenían sus propios proyectos económicos.
Hasta fines del siglo XIX
Jura de la Constitución del Estado de Buenos Aires, en 1854.
El puerto de La Boca alrededor de 1880.

El gobierno que sucedió al virrey, la Primera Junta, consideró que tenía todos los poderes de aquel. Lo mismo entendieron los gobiernos que le sucedieron (Junta Grande, Primer y Segundo Triunvirato, y Directorios). La Primera Junta pretendió además designar a los gobernadores-intendentes, enviar ejércitos y recaudar los derechos de aduana. Esto hizo que el resto del virreinato sintiera que la revolución sólo había sustituido el poder central del virrey por el de Buenos Aires, sin obtener ninguna ventaja.

En 1815 se produjo la primera rebeldía del interior contra el gobierno central al ser designado Carlos María de Alvear como Director Supremo. Éste fue depuesto tres meses después, lo que obligó a insuflar un nuevo motivo de fervor por la Revolución. Así surgió la necesidad de declarar, en el Congreso de Tucumán de 1816, lo que ya era un hecho: la independencia del virreinato con respecto a España. Aquel Congreso se trasladó luego a Buenos Aires, y elaboró la constitución de 1819, que no funcionó y fue desechada por los federales. Al año siguiente las fuerzas federales derrotaron al Directorio y se creó la Provincia de Buenos Aires, siendo su primer gobernador Manuel de Sarratea quien firmó con los vencedores el Tratado del Pilar. Luego de un período de inestabilidad Martín Rodríguez fue designado gobernador y sus ministros, entre los que se destacaba Bernardino Rivadavia, iniciaron un período de orden y reformas: se creó el Registro nacional, se fundó la Administración de Vacuna y el Archivo General de Buenos Aires y se inauguró la Bolsa Mercantil. En el aspecto cultural se destacó la inauguración de la Universidad de Buenos Aires y se creó la Sociedad de Ciencias Físicas y Matemáticas.
Bernardino Rivadavia.

A fines de 1824 se reunió un congreso para redactar una constitución nacional pero a los pocos meses estalló la Guerra del Brasil, lo que obligó a formar un ejército urgentemente, y se pensó que también se tenía que formar un Poder Ejecutivo Nacional para unificar el mando militar. De modo que, sin empezar siquiera a discutir una constitución que le diera marco legal al cargo, el 6 de febrero de 1826 se sancionó la ley de presidencia, creando un Poder Ejecutivo Nacional Permanente, con el título de «Presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata». Se nombró a Rivadavia como el primer presidente en febrero de 1826, lo que no fue bien recibido en las provincias. Los hacendados, alarmados por las consecuencias que podía tener la capitalización, dejaron de apoyar a Rivadavia, y este quedo políticamente aislado. Luego de 3 meses la constitución fue aprobada pero todas las provincias la rechazaron.

Mientras tanto, en 1825, desembarcó en la costa oriental la expedición libertadora de Juan Antonio Lavalleja y sus Treinta y Tres Orientales y luego de poner sitio a Montevideo reunieron un congreso que declaró que la Banda Oriental se reincorporaba a la Argentina. El Congreso Nacional aceptó la reincorporación pero Rivadavia decidió entonces deshacerse de la guerra con Brasil ya que un bloqueo naval impuesto por aquel afectaba el comercio, base de la recaudación de rentas del estado. Entonces, a pesar de la contundente victoria sobre Brasil, se firmó un tratado deshonroso que reconocía la soberanía del Imperio sobre la Banda Oriental y se comprometía a pagarle al enemigo una indemnización. Aunque ante las críticas Rivadavia rechazó el convenio igualmente sufrió el costo político del pacto, que se convertiría en una de las razones de su futura renuncia.

Durante lo que se conoció como la «época de Rivadavia» la ciencia y la cultura prosperaron de manera significativa en el país. Su impulso reformista dio a la vida intelectual una dinámica desconocida hasta entonces, creando un clima propicio que fructificó en diversos campos a través de la obra personal de muchos individuos. Su renuncia provocó el exilio de la mayor parte de los protagonistas comprometidos con el régimen caído, lo que empobrecería notoriamente el quehacer intelectual de tendencia europeizante, principalmente en Buenos Aires.

Rivadavia presentó al Congreso un proyecto de capitalización de Buenos Aires, la ciudad y gran parte de la campaña circundante se proclamaba capital del Estado. El federalismo porteño se opuso, en defensa de las instituciones de las provincias garantizadas por la ley fundamental, en especial el puerto y la aduana, principal fuente de recursos de la provincia. No obstante, la ley fue sancionada en 1826. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Las Heras, cesó en su cargo por decreto del Poder Ejecutivo. La Junta de Representantes fue disuelta, y se nacionalizaron el ejército de la provincia, las tierras públicas, la aduana y todas las propiedades provinciales. Rivadavia, además de ganarse la enemistad de las provincias del interior gracias a la Constitución de 1826 y a todas las medidas centralistas que tomó; se encontró con que la guerra con el Brasil había agotado los recursos. El régimen presidencial concluyó al renunciar Rivadavia y exiliarse en Inglaterra. El país regresó a su anterior situación, es decir, cada provincia se gobernaba por sus propias instituciones pero confiaban en Buenos Aires el manejo de las Relaciones Exteriores.

De manera que se abrió un período de cuestionamiento a los supuestos que hasta entonces habían fundamentado las relaciones entre Buenos Aires y el resto del país. En 1830 Juan Manuel de Rosas llegó al poder después de derrotar al partido unitario. Después de dejarlo en 1832 volvió en 1835 encabezando una coalición formada por la mayor parte de la elite federal y tradicionalista de la ciudad y derrotó al ejército unitario. Los rivadavianos y unitarios se vieron obligados a emigrar.

El censo de 1836 realizado en la ciudad a pedido de Rosas indicaba que había 62.000 habitantes. En 1852 ya había 85.000 en 350 manzanas edificadas.

Al derrotar Urquiza a Rosas en la batalla de Caseros, este último se exilió en Inglaterra, y así en Buenos Aires el centro de poder político quedó en manos de liberales y unitarios. Vicente López y Planes fue designado gobernador provisorio de la provincia de Buenos Aires y por el Acuerdo de San Nicolás la aduana de la ciudad fue nacionalizada, y sus ingresos manejados por Urquiza, al designárselo Director de la Nación.

Pero la Legislatura de Buenos Aires, gracias al alegato de Bartolomé Mitre, rechazó el acuerdo, lo que provocó la renuncia del gobernador López. Urquiza pretendió asumir la conducción de Buenos Aires, pero los porteños, tras la revolución de septiembre de 1852 retomaron el control de la ciudad.

De esta manera, si bien el Estado de Buenos Aires no se declaró libre, se apartó del resto de las trece provincias que conformaron la Confederación Argentina.

A partir de Caseros la ciudad se abrió hacia la inmigración. Miles de europeos, especialmente de Italia y España le cambiaron la fisonomía a la ciudad y a su idiosincrasia. Se realizaron construcciones de todo tipo, incluyendo el primer ferrocarril de la Argentina, que unía la ciudad con el pueblo de Flores, que en aquel entonces estaba en la provincia. Los palacios y casas fueron construidos u ornamentados al estilo italiano, reemplazando al "estilo colonial".
Partidos de la Provincia de Buenos Aires antes de la federalización de la Ciudad de Buenos Aires. En rojo, la ciudad actual con sus barrios.

La fundación en 1854 de la Municipalidad permitió ordenar la ciudad. Pero la falta de higiene era un gran problema y fue recién después de la epidemia de fiebre amarilla de 1871 que diezmó literalmente la población que se mejoró el problema del agua corriente y se mejoraron las condiciones de vida de la población, que en algunos lugares vivía hacinada y en 1875 se creó el amplio espacio verde del Parque 3 de Febrero.

Durante el largo proceso que llevó a la creación del Estado Nacional Argentino, Buenos Aires fue elegida lugar de residencia del Gobierno Nacional, aunque éste carecía de autoridad administrativa sobre la ciudad, que formaba parte de la provincia de Buenos Aires. La necesidad del gobierno nacional de federalizarla, sumada al movimiento de tropas ordenado por el gobernador de la provincia, Carlos Tejedor, produjo en 1880 una serie de enfrentamientos que terminarían con la derrota de la provincia de Buenos Aires y la federalización de la ciudad. Posteriormente, la Provincia de Buenos Aires cedió los partidos de Flores y Belgrano, los cuales fueron anexados al territorio de la Capital Federal. A cambio de ello, la Provincia de Buenos Aires recibió una compensación económica.

En 1882 el Congreso Nacional creó las figuras del intendente y el Concejo Deliberante de la Ciudad. El intendente no era elegido por voto popular, sino que era designado por el Presidente de la Nación en conformidad con el Senado. El primero en ejercer el nuevo cargo fue Torcuato de Alvear, designado en 1883 por Julio A. Roca. En cambio el Concejo Deliberante sí era votado por los habitantes.

Además la ciudad se volvió cosmopolita, a diferencia del resto del país, y desarrolló una potencialidad financiera y cultural. La Nación hizo todo lo posible por agrandar y embellecer la ciudad que ahora le pertenecía. De 337.617 habitantes en 1880, la ciudad pasó a tener en 1895 649.000 de los que sólo 320.000 eran nativos.
Hasta la actualidad
El puerto principal estuvo ubicado durante siglos en el margen del Riachuelo.
Conventillo ubicado en el barrio de La Boca.

El aumento del tráfico comercial requería la construcción de un nuevo puerto en la ciudad. Eduardo Madero había presentado varios proyectos para su construcción en 1861 y 1869, pero fue en 1882 cuando su proyecto es aceptado gracias a su tío Francisco Madero, vicepresidente de la Nación durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca. El puerto fue inaugurado en 1854, pero la dársena norte y el dique 4 fueron inaugurados recién en 1857. Este puerto tuvo muchas deficiencias; por lo que en 1908 el Congreso de la Nación estableció la construcción del Puerto Nuevo, que fue inaugurado en forma provisoria en 1919, compuesto por dársenas abiertas y está ubicado al norte de la Avenida Córdoba.

Hacia fines del siglo XIX y principios del siglo XX la ciudad sufrió una transformación importante; la prosperidad económica que atravesaba el país sumada a las preparaciones para el I Centenario que se celebraría en 1910 permitieron que la infraestructura urbana se desarrollara. Se mejoraron los servicios públicos y en 1913 contó con el primer subterráneo de Iberoamérica. En lo urbanístico se modificó en estilos, edificios altos y en la traza urbana. Se discutieron y formularon planes para hacer de Buenos Aires el símbolo de una nueva y progresista nación.

Desde 1895 a 1914 la ciudad creció con una de las tasas anuales más grandes del mundo y en 1914 era la duodécima ciudad más grande del mundo con 1.575.000 habitantes y también creció cultural y comercialmente, todo esto a raíz de la llegada de las grandes corrientes inmigratorias.

Esto trambién trajo otros aspectos menos agradables. Era frecuente la construcción de conventillos, construcciones precarias que eran alquiladas a los recién llegados, quienes debían convivir en una situación de hacinamiento y falta de higiene. También comenzaron a formarse las primeras villas de emergencia, que si bien se desarrollaron a partir de la década de 1930, existían desde fines del siglo XIX.

Durante finales del siglo XIX y principios del siglo XX existió un gran desarrollo del sistema tranviario. La primera línea de tranvía fue inaugurada el 14 de julio de 1863. El desarrollo de la red continuó, para la década de 1920 la red contaba con 875 km de líneas, 3.000 vehículos y 12.000 empleados. El sistema continuó funcionando hasta que un decreto de 1961 lo suprime, siendo el último día del servicio el 19 de febrero de 1963, casi 100 años después de su aparición. Sin embargo, 18 años después, un grupo de entusiastas agrupados en la Asociación Amigos del Tranvía lograron reinstalar un servicio histórico para evocar aquel sistema, y crearon el "Tramway Histórico de Buenos Aires" , que desde entonces funciona gratuitamente todos los fines de semana y feriados en el barrio de Caballito.
La red completa de autopistas ideada en 1976.

Hacia 1976 (plena dictadura militar), con vistas a un parque automotor en constante expansión, fue ideado el Plan de autopistas urbanas, firmemente ejecutado por el intendente Cacciatore, que contemplaba una red de autopistas con peaje. La construcción comenzó en 1978, y las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno fueron finalmente inauguradas el 6 de diciembre de 1980. Una importante cantidad de terrenos fueron expropiados, en muchos casos de manera forzada, y con profundo malestar y rechazo de gran parte de los vecinos afectados. Muchos de ellos fueron trasladados a barrios construidos por proyectos estatales de vivienda. Otras obras fueron comenzadas y luego abandonadas, y dichos terrenos fueron ocupados ilegalmente.

El 17 de marzo de 1992 a las 14:45 horas, un coche-bomba explotaba contra el edificio de la Embajada de Israel causando 29 muertes. El atentado, era el primero que sufría la Argentina, aunque no tardaría en repetirse. El 18 de julio de 1994 a las 9:53 se cometía el segundo atentado terrorista en Buenos Aires. Esta vez el blanco fue la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), instalada en el país desde 1894, causando 85 muertos y más de 300 heridos.

Tras la Reforma de la Constitución Argentina de 1994 la ciudad pudo contar con su propia Constitución y con un gobierno autónomo de elección directa. El 30 de junio de 1996 se celebraron las elecciones que designarían al Jefe de Gobierno de la Ciudad, así como a los legisladores que sancionarían la Constitución de la Ciudad. En las elecciones del Poder Ejecutivo resultó ganadora la fórmula de la Alianza para la Justicia, el Trabajo y la Educación de Fernando de la Rúa, convirtiéndose de esta forma en el primer Jefe de Gobierno. Tras dos meses de deliberaciones, la Convención Constituyente finalmente sancionó el 1 de octubre de 1996 la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires.

Durante los años siguientes la Ciudad continuó con su desarrollo cultural y de su infraestructura. Comenzaron las obras de ampliación de la línea de subterráneos; a la vez que fueron inaugurados y refaccionados diferentes museos, teatros y centros culturales.

En diciembre de 2001 la Ciudad fue testigo de algunos de los cacerolazos y marchas que pedían la renuncia del Ministro de Economía, Domingo Cavallo, y del Presidente de la Nación, Fernando de la Rúa. La represión policial ordenada por el Gobierno Nacional causó varios muertos tanto en las cercanías de la Casa Rosada como en las del Palacio del Congreso. El conflicto finalizó con la renuncia del Presidente, y dio lugar a una de las peores crisis institucionales que sufrió la República Argentina.

En 2003 fue promulgada la Unión Civil, tanto para las parejas homosexuales como para las heterosexuales, convirtiéndose en la primera ciudad en América Latina en oficializar dichas uniones.
El destituido Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra.

En el 2004 la Ciudad sufrió una de sus mayores tragedias cuando el 30 de diciembre se produjo un incendio en el local República Cromañón, que causó 194 muertos y 714 heridos. Este hecho produjo además una investigación para determinar la responsabilidad política del Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra. Tras la investigación la Legislatura decidió suspenderlo provisoriamente en sus funciones e iniciarle Juicio Político, reemplazándolo provisoriamente el Vicejefe de Gobierno Jorge Telerman. Finalmente el 7 de marzo de 2006 la Sala Juzgadora de la Legislatura decidió destituirlo, por lo que Telerman reemplazó permanentemente a Ibarra en su cargo.

En 2007 volvieron a realizarse elecciones para elegir Jefe de Gobierno, resultando ganadora la fórmula Mauricio Macri-Gabriela Michetti en la segunda vuelta, al vencer al binomio Daniel Filmus-Carlos Heller con el 60,96% de los votos; habiendo triunfado en la vuelta previa con el 45,62%, con una diferencia de más del 20% respecto de sus principales competidores. De esta forma Mauricio Macri se convirtió en el Jefe de Gobierno electo, y asumió su cargo el 10 de diciembre de 2007.

En 2010 en la ciudad se realizaron los actos centrales del Bicentenario de Argentina, durante los cuales también se celebró la reinauguración del Teatro Colón, luego de los trabajos de restauración hechos a raíz de su deterioro.
Traslado de la Capital
Durante la presidencia de Raúl Alfonsín fue sancionado por el Congreso de la Nación Argentina el último proyecto para trasladar la Capital Federal fuera de Buenos Aires.

Al ser Buenos Aires un polo donde se concentra la actividad política, económica y cultural del país, el espíritu del Proyecto Patagonia es quitarle su facultad política y trasladarla hacia Distrito Federal de Viedma - Carmen de Patagones. Los que impulsan este proyecto creen que descentralizar Buenos Aires dara una oportunidad al interior y nivelara el grave desequilibrio territorial y de recursos que cuenta la Argentina.

Los primeros proyectos de trasladar la Capital Federal fuera de la Ciudad de Buenos Aires datan de finales del siglo XIX. En 1868 el Presidente Bartolomé Mitre vetó la Ley 252, que pretendía mudar la capital a la ciudad de Rosario. Domingo Sarmiento también vetó dos leyes que pretendían mudarla al mismo destino: la Ley 294 en 1869 y la 620 en 1873. También vetó en 1870 la ley 462, que pretendía trasladarla a Villa María.

El 3 de mayo de 1972, durante la presidencia de facto del general Alejandro Agustín Lanusse se dictó el decreto-ley 19.610, el cual declara la necesidad de trasladar la Capital de la Nación fuera de la Ciudad de Buenos Aires.

Posteriormente, el 27 de mayo de 1987, durante la presidencia del Dr. Raúl Alfonsín el Congreso de la Nación sancionó la ley 23.512 en la que se declara como la nueva Capital Federal a los núcleos urbanos erigidos y por erigirse en un futuro en el área de las ciudades de Viedma, Carmen de Patagones y Guardia Mitre (Distrito Federal de Viedma - Carmen de Patagones), junto con un amplio territorio de campos en la zona del Valle Inferior del río Negro, cedido por las Legislaturas de las provincias de Buenos Aires y Río Negro. Este proyecto, el cual es conocido como Proyecto Patagonia, tenía como objetivo no solo descentralizar la Ciudad de Buenos Aires, sino también poblar y desarrollar la región patagónica. Para cumplir con el proyecto, el 21 de julio de 1987, a través del decreto 1156, se creó el Ente para la Construcción de la Nueva Capital - Empresa del Estado (ENTECAP). Cuando Carlos Saúl Menem asumió la presidencia, en 1989, decidió disolver el ENTECAP.

Con el proyecto de traslado de la capital se abrió un debate sobre la eventualidad de que la Ciudad de Buenos Aires retornara a la jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires, lo que se resolvió con el artículo 6º de la ley 23.512, el cual establecía la provincialización de la ciudad una vez que las autoridades federales estuvieran radicadas en su nueva sede y que se debería convocar a una Convención Constituyente para organizar sus instituciones.

La Ley 23.512 aún está vigente ya que nunca fue derogada por el Congreso. El 31 de julio de 2009 dos diputados nacionales por la provincia de Misiones, Lía Fabiola Bianco y Miguel Angel Iturrieta, presentaron un proyecto de resolución en el Congreso argentino en donde se solicita al Poder Ejecutivo de la Nación que cumpla con lo establecido en la ley 23.512 y materialice el traslado de la Capital Federal.
Toponimia y denominaciones

En la primera fundación Pedro de Mendoza llamó al sitio Real de Nuestra Señora Santa María del Buen Aire para cumplir la promesa que hiciera a la Patrona de los Navegantes que se hallaba en la Cofradía de los Mareantes de Triana y de la que él era miembro. En efecto, “Buen Aire” es la castellanización del nombre de la Virgen de Bonaria, es decir, de la Virgen de la Candelaria a quien los padres mercedarios habían levantado un santuario para los navegantes en Cagliari, Cerdeña, y que era venerada también por los navegantes de Cádiz, España.

Por muchos años se le atribuyó el nombre a Sancho del Campo, de quien Ruy Díaz de Guzmán en su obra La Argentina manuscrita recogió la frase: ¡Qué buenos aires son los de este suelo!, que pronunció al bajar. Sin embargo en 1892 Eduardo Madero tras realizar exhaustivas investigaciones en los archivos españoles terminaría por concluir que el nombre estaba íntimamente relacionado con la devoción de los marinos sevillanos por Nuestra Señora de los Buenos Aires.

En la segunda fundación, Juan de Garay le da al nuevo asentamiento el nombre de Ciudad de la Santísima Trinidad. La razón sería que la festividad más importante cercana a la fecha había sido la de la Trinidad o, según algunos historiadores, porque la nave ancló el día de dicha festividad. Pero para el puerto Garay conservó el nombre dado por Pedro de Mendoza, lo siguió llamando Puerto de Buenos Aires. Sin embargo los designios del vizcaíno no tuvieron éxito ya que a pesar de que jamás hubo disposición oficial alguna que cambiara su nombre, el uso inapelablemente consagró desde el primer momento el nombre de Buenos Aires para la ciudad.

En la Argentina suelen referirse a la ciudad con distintas denominaciones además de Buenos Aires. El nombre de Capital Federal ("Cap. Fed." es uno de los más utilizados —sobre todo para diferenciarla de la provincia homónima—, en alusión a la condición de distrito independiente que adquirió con la ley de Federalización que promulgara Julio Argentino Roca. Muchas veces también se utiliza el término "Ciudad de Buenos Aires", o sencillamente "Buenos Aires", aunque este último se presta a confusión con la provincia lindante.

El nombre de Ciudad Autónoma de Buenos Aires ("CABA" es uno de los títulos que oficialmente le dio la Constitución de la Ciudad sancionada en 1996. Informalmente suele denominársela Baires, apócope de la forma original, común dentro de la ciudad (especialmente entre los jóvenes) pero poco utilizado en el interior del país. Poéticamente también se le han atribuido numerosos nombres, como la París de Latinoamérica por su belleza arquitectónica y su carácter cultural, o Cabeza de Goliat según una novela de Ezequiel Martínez Estrada, por su tamaño e influencia desproporcionada sobre el resto del país y también la Reina del Plata.
Geografía
Artículo principal: Geografía de la Ciudad de Buenos Aires
Ubicación de Buenos Aires en el globo.
Vista del Gran Buenos Aires. La ciudad forma parte de uno de los mayores aglomerados urbanos del mundo.

La Ciudad de Buenos Aires se encuentra en Sudamérica, a 34° 36' de latitud sur y 58° 26' de longitud oeste. La ciudad se encuentra en el margen del Río de la Plata, y su clima es templado.

Frente a sus costas se encuentra Colonia del Sacramento, y más lejos Montevideo, la capital de Uruguay, a sólo 45 min en avión ó 2.30 h en barco. A 2 h en avión se encuentra Santiago de Chile y un poco más lejos, a 1720 km (3 h de avión), se encuentra São Paulo, la otra gran metrópolis de América del Sur.

El Río de la Plata y el Riachuelo son los límites naturales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hacia el este y el sur. El resto del perímetro está rodeado por la colectora externa de la Avenida General Paz, autopista de 24 km de extensión que circunvala la ciudad de norte a oeste; existe un pequeño tramo de no más de 2 km comprendido entre la Avenida Intendente Cantilo y el Río de la Plata donde el límite con la provincia de Buenos Aires en parte es la línea imaginaria de la prolongación de la Av. General Paz y otro tramo el arroyo Raggio, este sector corresponde al límite entre el Parque de los Niños y el Paseo de la Costa. Esto se debe a que la Av. General Paz no finaliza en la costa del río sino en la Av. Intendente Cantilo. Esta avenida enlaza de manera rápida la ciudad con el resto del Gran Buenos Aires, una franja de alta concentración de habitantes y fuerte actividad comercial e industrial. Excepto su límite oriental con el Río de La Plata, todos los otros límites indicados de la CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) separan su jurisdicción de la correspondiente a la provincia de Buenos Aires.

La ciudad se encuentra casi en su totalidad en la región pampeana, salvo algunas zonas como la Reserva Ecológica de Buenos Aires, la Ciudad Deportiva del Club Atlético Boca Juniors, el Aeroparque Jorge Newbery, o el barrio de Puerto Madero, que se hallan emergidas artificialmente mediante el relleno de las costas del Río de la Plata.

La región estaba antiguamente atravesada por diferentes arroyos y lagunas, algunos de los cuales fueron rellenados y otros entubados. Entre los arroyos de importancia están los Terceros (del Sur, del Medio y del Norte), Maldonado, Vega, Medrano, Cildáñez y White. En 1908 muchos arroyos fueron encauzados y rectificados, ya que con las crecidas causaban daños a la infraestructura de la ciudad. Fueron canalizados pero se mantenían a cielo abierto, construyéndose varios puentes para su cruce. Finalmente en 1919 se dispuso su canalización cerrada, pero los trabajos comenzaron recién en 1927, terminando algunos en 1938 y otros, como el Maldonado, en 1954.
Véase también: Llanura pampeana
Clima
Artículo principal: Clima de Buenos Aires
Climograma de Buenos Aires

El clima de la ciudad es templado húmedo. Considerando el período 1961-1990, normalmente empleado para designar los promedios climáticos, la temperatura media es de 17,6 °C y la precipitación anual es de 1147 mm. A lo largo del siglo XX las temperaturas de la ciudad han aumentado considerablemente debido a la isla de calor (desarrollo urbano), siendo actualmente 2 °C superior al de regiones cercanas mucho menos urbanizadas. Fundamentalmente las temperaturas nocturnas son las que han aumentado, lo que en verano suele dificultar el descanso nocturno de los porteños. Las precipitaciones también se han acrecentado desde 1973, como ya ocurrió en el anterior hemiciclo húmedo: 1870 a 1920.
Típica curva ascendente, con "ruido" en la termografía del aire, de 1880 a 2006, acompañando la cambiante y ascendente "firma térmica" de la urbe

Si bien los días cubiertos son más frecuentes en invierno, cuando más llueve es en verano, época en que se desarrollan tormentas a veces muy intensas, por lo que enormes cantidades de agua caen en poco tiempo. En invierno son más comunes lloviznas débiles pero continuas. De todos modos no puede decirse que haya estacionalidad de lluvias. Los veranos son cálidos, con un promedio de enero de 24,5 °C. La elevada humedad suele volver sofocante al tiempo. Los inviernos son suaves, con una temperatura promedio de julio de 11 °C. Raramente se dan temperaturas inferiores a 0 °C o superiores a 36 °C. Las nieblas, otra características de Buenos Aires, se han vuelto infrecuentes, con pocos días al año.
Vientos
Nevada caída el 9 de julio de 2007.

Buenos Aires recibe la influencia de dos tipos de vientos zonales: el pampero y la sudestada. El primero proviene del sudoeste, suele iniciarse con una tormenta corta que rápidamente da paso a un aire mucho más frío y seco. Aunque puede darse en cualquier época del año, se da con mayor intensidad en verano; se lo espera cuando refresca luego de un calor sofocante. La sudestada, más infrecuente que el anterior, se da principalmente en otoño y en primavera. Consiste en un viento fuerte del sudeste, fresco y muy húmedo, que dura varios días y va muchas veces acompañado de precipitaciones débiles y constantes. El viento continuo hace subir las aguas del Río de la Plata, llegando a veces a producir inundaciones en las zonas más bajas de la ciudad, como el barrio de la Boca.
Nevadas
Artículo principal: Nevadas extraordinarias en Buenos Aires

Las nevadas en la ciudad no son habituales. La última nevada importante tuvo oportunidad el 9 de julio de 2007, ésta comenzó en forma de aguanieve y terminó cubriendo gran parte de la ciudad. En las zonas suburbanas la misma llegó a tener un espesor mucho mayor. Ocurrió a consecuencia de un gran viento polar que afectó a la Argentina y a Chile.

Desde que se han obtenido registros sistemáticos del clima, en el año 1870, sólo se sabe de otra nevada considerable en 1918. En 1912, 1928 y 1967 se vio caer aguanieve.
Gobierno y administración
Artículo principal: Organización Política de la Ciudad de Buenos Aires
El actual Jefe de Gobierno, Mauricio Macri.

El Poder Ejecutivo de la Ciudad está compuesto por el Jefe de Gobierno, que es elegido mediante el voto de los ciudadanos locales para ejercer el cargo durante cuatro años. Su reemplazante natural es el Vicejefe de Gobierno, quien es además el presidente de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. El jefe de Gobierno de la Ciudad es Mauricio Macri desde el 10 de diciembre de 2007. Obtuvo el cargo al imponerse en las elecciones del 24 de junio de 2007 en una segunda vuelta con Daniel Filmus, luego de la ronda inicial el 3 de junio del mismo año donde se presentó además el saliente Jefe de Gobierno Jorge Telerman. La vicejefe electa era Gabriela Michetti quien renunció el 9 de abril de 2009,para ser primera Candidata a Diputada Nacional por la Ciudad de Buenos Aires.

El Poder Legislativo está formado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, integrada por sesenta diputados. Cada diputado dura cuatro años en sus funciones, y la legislatura se renueva por mitades cada dos años mediante el voto directo no acumulativo en base a la Ley o al Sistema D'Hondt.

De acuerdo a la Ley 24.588, la Justicia de la ciudad sólo tiene jurisdicción en temas de vecindad, contravencional y de faltas, contencioso-administrativa y tributaría locales. El Poder Judicial se encuentra conformado por el Tribunal Superior de Justicia, el Consejo de la Magistratura, el Ministerio Público y los diferentes Tribunales de la Ciudad. Sin embargo, su organización en términos de autonomía legislativa y judicial, es menor -en términos jurídicos- que la de cualquiera de las provincias que componen la República Argentina. La Justicia en asuntos de derecho común que se imparte en la ciudad está regida por el Poder Judicial de la Nación.

En cuanto a las fuerzas de seguridad, la Ley Nº 24.588 indica que el gobierno porteño ejerce las funciones de seguridad en todas las materias no federales, las cuales son ejercidas por la Policía Federal Argentina, a cargo del Poder Ejecutivo nacional. Para estas tareas fue creada en el mes de octubre de 2008 la Policía Metropolitana de Buenos Aires, que comenzó a ejercer sus funciones en febrero de 2010. La Policía Metropolitana comparte las funciones de policía de seguridad con la Policía Federal Argentina y -en la zona portuaria- con la Prefectura Naval Argentina.

Existe en Buenos Aires una forma de descentralización administrativa compuesta por los Centros de Gestión y Participación Comunal, que serán reemplazados a partir de 2009 por un nuevo sistema de comunas. Cada comuna tendrá su propio patrimonio y presupuesto, y estará gobernada por una Junta Comunal. Esta Junta estará integrada por siete miembros, que durarán cuatro años en sus funciones.
Barrios
Artículo principal: Barrios de la Ciudad de Buenos Aires

Oficialmente la ciudad se encuentra dividida en 48 barrios o unidades territoriales que derivan de las antiguas parroquias establecidas en el siglo XIX. Aunque se habla de 100 barrios porteños, esta expresión tiene origen en una canción popular y no en la cantidad real de barrios. Cada barrio tiene su propia historia y características poblacionales que le imprimen color, estilo y costumbres únicas; y son un reflejo de la variedad cultural que subyace en la ciudad. Algunas de estas unidades territoriales existen desde hace décadas, sin embargo existen otras que fueron determinadas recientemente. Éste es el caso de Parque Chas, cuyos límites fueron establecidos el 25 de enero de 2006 cuando fue publicada en el Boletín Oficial la Ley 1.907. Sin embargo, siempre existió una gran cantidad de denominaciones no oficiales para algunas zonas de la ciudad, como Barrio Parque y Abasto, cantidad que en la actualidad se encuentra en aumento debido a motivos puramente comerciales. Los barrios del norte y noroeste se han convertido en el centro de la riqueza, con tiendas exclusivas y varias áreas residenciales de la clase alta como Recoleta, Palermo, Belgrano así como también Puerto Madero, ubicado al sur de la ciudad. En otro barrio del sur como Barracas, emerge una población de clase media y media alta gracias al auge inmobiliario en la zona. Exceptuando estos dos últimos barrios, la zona sur es la que ostenta los menores indicadores socio-económicos de la ciudad. El sistema de descentralización de gobierno por comunas, retomará los límites interbarriales, ya que habrá una comuna por cada barrio o barrios vecinos.
Demografía
Artículo principal: Demografía de la Ciudad de Buenos Aires
Evolución demográfica de la Ciudad de Buenos Aires.

En el último censo nacional realizado en noviembre de 2001 por el INDEC, en la Ciudad de Buenos Aires se contabilizaron 2.776.138 habitantes de los cuales las mujeres son el 54,7% y los varones representan el 45,3%. Así mismo, la ciudad cuenta con una importante densidad demográfica que asciende a 13.679,6/km2.
Pirámide de población de la ciudad de Buenos Aires (2008). Fuente: INDEC.

Sin embargo, un informe posterior publicado por este organismo, destinado a subsanar los errores cometidos en el censo establecía que la población de la ciudad era de 2.995.805 habitantes en el mismo período. La proyección del INDEC al 30 de junio de 2009 es de 3.050.728 habitantes.

A inicios del siglo XXI, debido al envejecimiento (por escasa fecundidad de los estratos de clase media) de la población nativa porteña, a la emigración al extranjero y a la substitución demográfica en gran medida provocada por las crisis económicas, un 40% de los porteños no nació ni en la ciudad ni en los partidos del Gran Buenos Aires, sino que se trata de población que migró desde las provincias del norte argentino y de otros países (se calcula que 316.739 de sus habitantes, nacieron en el extranjero). Según la Dirección General de Estadística y Censos (pertenciente al Gobierno de la C.A.B.A.), en 2008 la tasa global de fecundidad fue de 1,94 hijos por mujer (por debajo del nivel de reemplazo generacional de 2,1 hijos por mujer).
Salud
Estadísticas
Atención Primaria[32]
Centros de Salud 44
CMB 38
Médicos de Cabecera 286
Odontólogos de Cabecera 57
Mortalidad infantil[33]
Año TMI Prenatal Postnatal
1990 16,0 10,7 5,3
1991 13,6 8,5 5,1
1992 14,4 10,2 4,2
1993 15,4 10,4 5,0
1994 14,0 9,6 4,4
1995 12,5 8,3 4,2
1996 14,3 9,6 4,7
1997 11,8 8,1 3,7
1998 12,6 8,7 4,0
1999 10,3 7,1 3,2
2000 9,0 5,9 3,1
2001 9,1 6,2 2,9
2002 9,9 6,3 3,6
2003 10,1 6,4 3,7
2004 8,5 5,7 2,8
2005 7,8 5,2 2,6
2006 7,9 4,9 3,0
2007 7,9 5,0 2,9
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