Como complacerla a ella

Como complacer a una mujer en la cama

y aca van los consejos que tanto esperaban :

“Lo primero que debe existir en la pareja es, antes de cualquier cosa, la comunicación. Si yo no sé qué cosas le gustan y desagradan a mi mujer, es muy probable que meta las patas. Satisfacer una mujer en la parte sexual es sencillo: Primero una grata conversa. Dos, miradas y caricias. Tres, besos y manoseo. Obviamente con algo de gracias. Luego, prendas fuera. Una vez desnudos, recorrerse los cuerpos con lo que sea, léase plumas, hielo, lengua, labios. Y, obviamente, besar las partes íntimas y las zonas erógenas, y luego el coito mismo. En esta última parte va a depender de la chica. Es decir, amoroso si es que le gusta suave, o rudo y violento según quiera ella. Total hay para todos los gustos. Todo esto, en general, los hombres deberían conocer”. Esta es la receta de Mauro, un hombre de 32 años, soltero y profesional. Como él, varios hombres consideran que ésta es la receta de su éxito en la alcoba… Pero, ¿es esto lo queremos en la cama? He aquí una guía para hacer felices a sus mujeres. Pongan atención y, sobre todo, háganlo con tiempo y dedicación.

Caricias suaves. Para satisfacer a tu mujer, debes ser muy delicado en tus caricias. Nada de brusquedades o movimientos atarantados. Esos déjalos para el final o cuando ya estés en pleno acto. Además, recuerda que unas caricias con las yemas de los dedos son mucho más excitantes.
Atento a las reacciones. Si bien no todas las mujeres dicen lo que quieren o comunican sus emociones, el rostro habla por si solo. Si le gusta algo que le haces, su cara la delatará y sus ojos también. Así que ponle atención y descubre cuál bien lo estás haciendo. Si ella disfruta, su cuerpo se distenderá, sus ojos estarán cerrados e sus mejillas se mantendrán ruborizadas. Sus orificios nasales se dilatarán y su boca quedará entreabierta.
Labios apasionados. Luego de besar a tu mujer con ternura y pasión, baja tus labios por su cuello muy suavemente y llega a su escote. Haz lo que debas para descubrir sus pechos y bésalos delicadamente, lámelos y hasta muérdelos despacito.
Besos y más besos. Que tus besos absorban su cuello, humedezcan su vientre e incluso lleguen a sus piernas. Hay mujeres que disfrutan con besos en los pies y en los muslos. Son zonas especialmente delicadas y sensoriales.

Cuidado con las señales. Hay cosas que no es necesario hablarlas, pues nuestro cuerpo las manifiesta. Por ello, ojo con sus señales. Si ella levanta las piernas hacia ti, te está mostrando que desea ser acariciada en sus genitales. Y si tensa el vientre es porque desea ser penetrada cuando antes. Ahora bien, si ella cruza las piernas alrededor del hombre, es clara señal que desea penetraciones más profundas y fuertes.
El arte de estimular los senos. No todas las mujeres tienen la misma sensibilidad en los pechos, pero hay incluso algunas que son capaces de llegar al orgasmo a través de la estimulación de ellos. Y para que el hombre descubra hasta dónde la satisface, debe saber cómo hacerlo, además de ser constante, pues las terminaciones nerviosas en las glándulas mamarias existen en todas, sólo deben despertarse en algunos casos. Cada caricia o beso, debe ir alternando el seno periódicamente, para potenciar al máximo la sensibilidad de la zona.
Sexo oral. Cada día son más mujeres las que declaran sin la vergüenza de antes, que disfrutan mucho del sexo oral. Pero como todo, tiene su técnica y debe realizarse con delicadeza y tiempo. La lengua juega un papel fundamental en este juego y debe hacerlo primero lento y suave y luego con mayor intensidad. Las succiones también son ideales. Lo principal es ubicar el clítoris y luego de ellos la estimulación puede ser más rápida. Junto a esto, las manos deben complementariamente acariciar otras partes del cuerpo que queden al alcance. Y déjate guiar por ella si es que lo permite.
La importancia del ritmo. El hombre debe llevar el ritmo del contacto íntimo. Debe conocer los secretos de su compañera y saber hacer el ajuste en el momento exacto. Éste debe recordar que la mujer requiere de un tiempo estimado en 20 minutos para estar excitada en plenitud y lubricada además. Por ello, el cómo hacerlo y a qué ritmo, debe ir viéndolo el hombre en pro del placer de su pareja.
Posiciones a elección. A todas les gusta una diferente, pero la mayoría elige entre las mejores la posición tradicional de él encima de la mujer, y de ella encima de él. Sin embargo, existe un gran abanico de posiciones que podrían entregarle cierta chispa a la vida sexual de la pareja y que podría provocarle inimaginable placer a la mujer. Es el caso de él por detrás o las piernas de ella sobre los hombros de él. En ambos casos, por la postura, es probable que el pene toque o roce con frecuencia el punto G y más sensible de la mujer. La idea es que cada pareja vaya acomodándose según los gustos de cada cual, pero para ello es muy importante probar y experimentar siempre.
Dormir abrazados. No se les puede pedir a los hombres que no se queden dormidos después del sexo, pues hay un tema biológico de por medio. Sin embargo, los invitamos a hacer el esfuerzo de abrazar a su pareja, comentar tal vez lo que más gustó del encuentro y a finalizar la noche con un ‘te quiero’ o ‘te amo’… y si no es para tanto, por último, un ‘me gustas’. Con ello, un abrazo y un beso, sellarán una noche de ensueño.

espero que les sea de ayuda