la nacion - carta de paula lambruschini-

Paula Lambruschini


la nacion - carta de paula lambruschini-


Señor Director:
"Es creencia generalizada que Dios elige las flores mas jóvenes y lindas para tenerlas muy cerca en su propio jardín.
"El 1º de agosto se cumplieron 29 años del asesinato de Paula Lambruschini. Hoy tendría 44 años de edad, seguramente un hogar con hijos y el cariño de toda su familia. No pudo ser. Dios otorgó a la conciencia de los hombres el albedrío de ejecutar libremente sus acciones, pero les prohibió matar.
"Ante el recuerdo de muy pocos y el silencio de muchos... ¿o de todos?... vaya mi homenaje a su memoria."
César Román

Publicada en el Diario La Nación el 13 de agosto de 2007.


Paula, una adolescente de 15 años asesinada por la organización terrorista Montoneros el 1-8-78. Su crimen continúa impune.

La noche del 1º de agosto de 1978, en que Paula murió asesinada también falleció una vecina, la Sra. Margarita Obarrio de Vila, una anciana de 80 años. Su casa junto con la de Paula recibieron el impacto más grande de la bomba colocada por la organización terrorista Montoneros. Más de 10 heridos y la demolición de 2 edificios de departamentos fue el saldo de este terrible atentado. No las olvidemos, esperan Justicia!

Por Victoria Villarruel
Para LA NACION

Un 1° de agosto, durante la noche y mientras la gente dormía, una poderosa bomba explotó en el corazón de Barrio Norte. Dos edificios fueron el centro de la locura terrorista, que ese día eligió una zona densamente poblada para infligir el mayor daño posible a una familia y a todos aquellos que vivieran cerca.

El atentado quedó en la memoria de la sociedad con nombre propio, ya que se lo conoce como el atentado a Paula Lambruschini, por ser ella, una adolescente de 15 años, la primera víctima fatal.

Esa madrugada Paula dormía. Se había acostado pensando en el colegio y en las tareas que debía entregar durante la mañana. Margarita, una vecina de 82 años, también estaba descansando. Ricardo otro vecino, dormía. El barrio estaba en silencio. Los tres no despertaron jamás. Una bomba depositada por la organización Montoneros terminó con sus vidas, sus aspiraciones y aplastó sus derechos humanos.

Los vecinos despertaron entre escombros, con vidrios rotos en sus camas. Los gritos desgarradores y el llanto se apoderaron de esa cuadra, que supo ser tranquila y que se había convertido en un escenario de la guerra. Pacheco de Melo entre Ayacucho y Junín se llenó de humo, sangre, escombros y automóviles destruidos. Dos edificios resultaron estructuralmente inestables y debieron ser demolidos.

Hace treinta años, Paula Lambruschini dejó de ser una adolescente llena de promesas para convertirse en una víctima del terrorismo. En ese mismo instante, la acompañaron Margarita Obarrio de Vila y Ricardo Alvarez, ciudadanos inocentes como todos los que fueron agredidos por las organizaciones terroristas responsables de más de 21.600 atentados.

Ese 1° de agosto comenzó el digno y silencioso dolor de varias familias que perdieron a sus seres queridos, que sufrieron heridas o perdieron sus bienes. Esperaron que el Estado les reconociera sus derechos humanos pero, lamentablemente, a más de 30 años de estos terribles sucesos, el Estado está empeñado en mostrar sólo una porción de la historia, ignorando a quienes como Paula, Margarita, Ricardo y tantos miles más, no optaron por el camino de las armas para obtener el poder. Sin embargo, la obligación primigenia del Estado de proteger a sus ciudadanos miembros de la población civil y no combatiente, se encontraría guiada por intereses e ideologías que impiden la Justicia en la Argentina para aquellos que fueron víctimas del accionar terrorista.

En los últimos lustros, el movimiento de los derechos humanos ha evitado deliberadamente asistir y proteger a las víctimas del terrorismo. En estos años, el Estado ha dictado varias leyes de reparación y diversos beneficios para los ex combatientes de las organizaciones armadas y sus familiares. Pero lo más lamentable es que se ha reescrito la historia reciente de los argentinos y en ella no existen Paula, Margarita o Ricardo. Es un relato donde los victimarios devienen en víctimas y, como tales, gozan de la impunidad que otorga el silenciamiento obligatorio al que están destinados estos miles de argentinos y extranjeros. Parecería que la sociedad aún no reparó detenidamente en el hecho de que los terroristas, antes de ser damnificados, fueron verdugos de la sociedad civil, pues ser ex terrorista no es lo mismo que ser víctima del terrorismo, aunque les asistan los correspondientes derechos humanos para aquellos que quebrantan el orden público.

Es una historia que, ante la reapertura de una causa judicial, como la Causa Larrabure, da origen a la resolución 158/07, por la cual se ordenó a los fiscales excluir de la categoría de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra a los asesinatos, secuestros y torturas realizados por la guerrilla. Su autor fue el procurador general de la Nación y ex ministro del Interior durante el gobierno de Cámpora, Esteban Righi, un funcionario que al menos debería haberse excusado por su participación en la firma de la generosa amnistía a los terroristas en 1973. O el fallo de la jueza Servini de Cubría sobre un dictamen del fiscal Berlanda, que sobreseyó a reconocidos combatientes montoneros, acusados de integrar la célula que puso la bomba en el comedor de la Policía Federal, donde perdieron la vida 24 argentinos y más de 60 resultaron heridos, bajo la excusa de que no fue un delito de lesa humanidad y, por ende, estaba prescripto.

Todas estas acciones de los tres poderes del Estado parecen apuntar al otorgamiento de impunidad para los culpables de aberraciones como las que se cometieron contra Paula Lambruschini, Margarita Obarrio de Vila y Ricardo Alvarez, negando lo que el Estatuto de Roma, ratificado por la Argentina, establece respecto de los delitos de lesa humanidad.

Las víctimas del terrorismo no reclaman venganza, no cortan calles ni hacen escraches, no ocupan cargos públicos, no pontifican. Sólo quieren verdad, justicia, reparación y paz, para poder vivir en un país donde la impunidad no se muestre por televisión, donde el rostro del terror no sea vocero interesado de los derechos humanos, donde quienes tienen sus manos manchadas de sangre respondan ante la sociedad por los crímenes cometidos.

A treinta años del asesinato de estos tres inocentes, la Argentina no es defensora de los derechos humanos, ni está a la vanguardia del respeto de los mismos; sólo ha trucado las armas por la acción política y judicial, que siguen impidiendo a las víctimas del terrorismo el goce de sus derechos.

La autora es abogada, presidenta del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas.


Publicado el 1º de agosto de 1978 en el 30 Aniversario del asesinato de Paula Lambruschini por terroristas montoneros.

Soledad Guzmán :Hola, soy chilena, pero vivía muy cerca de la casa de Paula, en Beruti y Pueyrredón. Tenía más o menos su edad, y nunca he podido olvidar ni el ruido, ni como quedó la que fue su casa, ni como se llenó de banderas argentinas a los días después. Nunca he podido olvidarlo, no sabía que habían muerto dos personas más. Solo sé que el gran pecado de esta niña fue ser hija de su padre, y creer en esta "pseudo" amiga que solo la busco para poder entrar a su casa, y matar, con una sed de muerte que ningún animal posee. Me llamó la atención el otro día saber que era feriado porque era el día de los derechos humanos, y que vergüenza que nadie recuerde ya un hecho como ese. O acaso por ser inocentes perdieron la calidad de humanos.....?

Por ese me hice fan de esta página, porque sin conocer a Paula la sentí muy cerca mío, y espero dar a conocer este caso en mi país. Ojalá publiquen fotos de como quedó la que fue su casa.... Y ojalá algún día las autoridades sean capaces de reconocer que no solo se debe indemnizar a los que murieron con un arma, o una bandera, sino también a la gente inocente que murió en esta guerra no reconocida. Ellos sí que tienen derecho a ser tratados como VICTIMAS, pues el terrorismo no tuvo ningún tipo de argumento para terminar con sus vidas.

31 años del artero y cruel asesinato, perpetrado por la banda terrorista Montoneros, que le costó la vida a Paula Lambruschini, una adolescente de tan solo 15 años de edad. Con ella, cayeron también la Sra. Margarita Obarrio de Vila y Ricardo Álvarez. Son tres víctimas inocentes, al igual que muchas más, lamentablemente olvidadas que claman por la verdad total, la memoria completa y la justicia imparcial.

Aquel 1ro. de agosto de 1978, aproximadamente a las 01:40 Hs. de la madrugada, una bomba de gran poder estalló en un edificio ubicado en Pacheco de Melo entre Ayacucho y Junín de la ciudad de Bs. As., contiguo al que vivía el Sr. Alte. Armando Lambruschini. El artefacto explosivo fue colocado en la medianera de ambas construcciones. Dicho edificio aledaño al de la Flia. Lambruschini quedó destruido en sus tres o cuatro primeros pisos y hubo que derribarlo.

Paula (15 años), David Kraiselburd (bebé de meses), María Guillermina Cabrera Rojo (3 años), María Cristina Viola (3 años), Juan Barrios (3 años), Guillermo Capogrossi (6 años), Claudio Yanotti (9 años), Gladys Medina (13 años), Laura Ferrari (18 años), constituyen los niños/as y jóvenes adolescentes inocentes, víctimas del despiadado y atroz accionar de la guerrilla que pretendía transformar a la Argentina en un estado totalitario comunista al más puro estilo cubano.
Kirchner

Atentado Casa De Almirante Lambruschini




Un método utilizado por el terrorismo para sus asesinatos fue el de la utilización de explosivos. Muchísimos son los atentados realizados con esta técnica. Algunos de ellos de una ferocidad difícil de describir objetivamente.



La familia del entonces Vicealmirante Armando Lambruschini vivía en la calle Pacheco de Melo al 1900. En la madrugada del 1 de agosto de 1978 una poderosa explosión conmovió a un importante sector del barrio Norte de Buenos Aires, causando tres muertos, 10 heridos y cuantiosos daños materiales.




Un cable de la agencia de noticias TÉLAM informaba: “La banda de delincuentes subversivos montoneros en un comunicado que envió a la delegación local de una agencia internacional de noticias, se adjudicó el bárbaro atentado perpetrado el día 1 del actual contra el domicilio del vicealmirante Armando Lambruschini, jefe del Estado Mayor de la Armada, que costó la vida a tres personas, entre ellas una hija del alto jefe militar, de tan sólo 15 años de edad.


Con el reconocimiento de la autoría de esta brutal acción, repudiada unánimemente por todo el país, se pone una vez más de manifiesto la catadura moral de estos elementos, cuyo único objetivo es el crimen indiscriminado”.

Según los expertos que actuaron en la investigación del atentado, los explosivos fueron colocados en un departamento vacío cuyas paredes lindaban con la vivienda de los Lambruschini. La magnitud del estallido fue impresionante, causando el derrumbamiento de prácticamente los primeros cuatro pisos del edificio de Melo 1937. Varios edificios de las cercanías sufrieron sus efectos directos, mientras en otros, un poco más lejanos, debido a la onda expansiva, se rompieron los vidrios de ventanas y puertas.

Desgraciadamente la habitación de Paula Lambruschini, hija del vicealmirante, estaba pegada al lugar donde los terroristas colocaron los explosivos. El departamento donde fueron instalados los artefactos utilizados por los subversivos se hallaba en esos momentos desocupado, efectuándose allí diversas reparaciones para poder alquilarlo.

Dos días antes de ocurrir el trágico atentado dos hombres que invocaron ser policías insistieron en visitarlo, pretextando buscar rastros de drogas que supuestamente hubieran dejado los anteriores inquilinos. Todo hace deducir que estos individuos fueron los que colocaron los explosivos. La Policía Federal pudo confeccionar un identiki de los terroristas.

La repulsa a este vandálico atentado fue general, tanto en nuestro país como en el extranjero. El diario brasileño “O Estado de Sao Paulo” señaló en esa oportunidad: “La joven de 15 años destrozada en su dormitorio, donde coleccionaba fotos de artistas, ha sido, también instrumento de lucha política para los terroristas. Para ellos, todo es instrumento de lucha política, comen zando por las vidas inocentes segadas brutal y cobardemente”.

PARTE DE GUERRA.

Se atribuyó la responsabilidad del atentado la banda de delincuentes terroristas montoneros, emitiendo el siguiente parte de guerra:

“El día 31 de julio a las 23 horas el Pelotón de Combate Especial “Eva Perón” procedió a colocar una carga explosiva (de fabricación montonera), en el Barrio Norte, zona oligárquica donde vive el Asesino y Torturador vicealmirante Armando Lambruschini, Jefe del Estado Mayor y futuro Comandante en Jefe de la Armada, por consecuencia, Jefe del mayor centro represivo en la Argentina, la Escuela de Mecánica de la Armada”.

“Unas horas antes la cúpula militar había estado en el Congreso proclamando que la “Subversión” había sido aniquilada y que ahora el proceso de “Reorganización Nacional” entraba en una nueva etapa con presidente “Civil”. Todas estas no son más que mentiras porque el pueblo sabe ver aunque se saque el uniforme. Todos los crímenes cometidos por la Dictadura que conduce no se olvidan”.

“El explosivo que detonó a la 1.40 en el mencionado barrio produjo la destrucción de la casa del asesino Lambruschini, la muerte de uno de sus custodios y graves heridas a otro. Lamentablemente también murieron la hija y una anciana, víctimas inocentes de esta guerra declarada por la dictadura y heroicamente enfrentada por nuestro pueblo”.

“Una vez más el Ejército Montonero demuestra que no hay barco, avión, lancha, cama o pared donde los enemigos del pueblo puedan esconderse. Las Armas Montoneras siempre los alcanzan”.

“Los milicos se preguntan cómo esto es posible”.

“La respuesta es sencilla: Cuando una minoría basándose en el poder de sus armas intenta dominar a un pueblo y le declara la guerra, el pueblo es su enemigo. Entonces no pueden evitar estar rodeados; sus choferes, sus servicios domésticos, los almaceneros, el empleado, el colimba, el obrero de una fábrica….”Son los ojos del Ejército Montonero”.

“Esta y no otra es la razón por la cual el EJÉRCITO montonero seguirá llegando a los principales reductos del enemigo. En ningún lugar estarán seguros porque nadie puede esconderse del pueblo y es el pueblo quien los denuncia”

“LAS ARMAS MONTONERAS ATACAN A LA DICTADURA DE VIDELA”

Ejército MONTONERO

¡VENCEREMOS!



¿ después de esto? ¿alguien sigue apoyando a los comunistas y guerrilleros? comenten, y si quieren dejen puntos!!!!!!!!!!!!!!!!!

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7 comentarios - la nacion - carta de paula lambruschini-

@shadowsson Hace más de 4 años -1
Un guerrillero no es un terrorista.
@Tony_B Hace más de 4 años -1
Son muchos factores que hay que tener en cuenta a la hora de apoyar o no algo. Por ejemplo ser comunista y guerrillero son dos cosas distintas aunque los guerrilleros compartan ciertas ideas de los comunistas. Está bien vos te concentraste en la muerte de esas personas, producida por el daño colateral de un grupo de guerrillero, pero en realidad no hiciste un analisis profundo del contexto de la época. El terrorismo de estado en el país, la abolición de todos los partidos, la desaparicón de personas, hizo que muchos grupos guerrilleros y montoneros se pusieran a la defensiva. Yo no mido la vida de las personas en una balanza, sean 5 o 300000 mil, si pasó eso fue porque hubo un estado que se dedico a perseguir y asesinar a sus ciudanos por el simple hecho de pensar distinto, eso dejaría de manifiesto que el asesinato de esos niños fue más accidental que intencional, ya que por el simple hecho de que si los militares hubieran mantenido su rol de proteger a la patría y a los ciudadanos en vez de querer usurpar el poder y abolir la democracía en todo sentido, nada de eso que escribiste en tu post hubiera pasado.
@KennyM Hace más de 4 años
+10
@zeppeduardo Hace más de 3 años
Excelente documento +10
@nestamarley84 Hace más de 2 años
Tony_B dijo:Son muchos factores que hay que tener en cuenta a la hora de apoyar o no algo. Por ejemplo ser comunista y guerrillero son dos cosas distintas aunque los guerrilleros compartan ciertas ideas de los comunistas. Está bien vos te concentraste en la muerte de esas personas, producida por el daño colateral de un grupo de guerrillero, pero en realidad no hiciste un analisis profundo del contexto de la época. El terrorismo de estado en el país, la abolición de todos los partidos, la desaparicón de personas, hizo que muchos grupos guerrilleros y montoneros se pusieran a la defensiva. Yo no mido la vida de las personas en una balanza, sean 5 o 300000 mil, si pasó eso fue porque hubo un estado que se dedico a perseguir y asesinar a sus ciudanos por el simple hecho de pensar distinto, eso dejaría de manifiesto que el asesinato de esos niños fue más accidental que intencional, ya que por el simple hecho de que si los militares hubieran mantenido su rol de proteger a la patría y a los ciudadanos en vez de querer usurpar el poder y abolir la democracía en todo sentido, nada de eso que escribiste en tu post hubiera pasado.


@Tony_B Más claro imposible

Y justamente es a esa URSS a la que los milicos le pidieron ayuda en Malvinas... No era que luchaban contra el comunisimo? Masacraron un pueblo, se fueron los cientificos, artistas, etc... la gente que DE VERDAD HACE A UNA SOCIEDAD y quedaron "ellos" (policias, agentes infiltrados, batallon 601, militares que deshonraron el uniforme)
@liquid712 Hace más de 11 meses
alguien sabe el nombre de la pelicula que trata sobre el atentado?