Martin Coronado (Localidad)(Info)

Las tierras que hoy ocupa la localidad de Martín Coronado fueron propiedad en el siglo pasado de Mariana Boubner de Kratzenstein mientras que el triángulo limitado por las actuales calles Pte. Perón, Antártida Argentina y la Av. Márquez lo fue de Leonardo Pereyra, quien las había heredado de su padre Simón. Entre las actuales calles Panamá, A. de la Vega, Pte. Perón y E. Bazzini, se había efectuado una pequeña urbanización compuesta de 16 manzanas, a las que se conoció como Villa Federico Lacroze, la que no debe confundirse con Villa Lacroze, situada donde hoy se halla la estación de Lourdes.

Hacia 1880 el Padre Magandis de la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús de Betharrán, más conocida como los "bayoneses" por ser originarias de Bayonne, la Capital del País Vasco Francés, la mayoría de sus componentes, adquirió una faja de tierra comprendida entre las actuales Río Negro y Pte. Perón, con frente a la actual Av. Márquez (Camino de Cintura) donde en un comienzo levantaron una modesta edificación con techo a dos agua y un palomar, el que fuera demolido en 1974. Esta edificación tenía por finalidad dar albergues a los sacerdotes de la Congregación durante los meses de verano, mientras realizaban su retiro espiritual.

Por entonces, se estaba tendiendo la vía del Tranway Rural de don Federico Lacroze, la que pasaba a escasos 1.000 metros del predio; en razón de que los hijos el Sr. Lacroze eran alumnos del Colegio se solicitó a éste que construyera una parada a fin de facilitar a los concurrentes al campo del Colegio un acceso más rápido y seguro; paralelamente a la Congregación decidió adquirir los terrenos comprendidos entre las actuales Pte. Perón y Leandro N. Alem, en los que se levantaba un bosquecillo de ombúes, cuyo último ejemplar fue talado en 1980. En un extremo de esta lonja, el padre Pommés, que había estudiado en Francia, planificó una construcción que semeja un castillo francés, de dos pisos, sala interior rodeada de celdas y una capilla. El plano fue presentado el 19 de abril de 1980 y en la Navidad del mismo año, el padre Etchecopar, máxima autoridad de la Congregación, inauguró la Iglesia.

En ésta se levantaron diez altares, llegándose a programar cuatro turnos de misas, es decir, cuarenta oficios diarios. En 1912 se habilitó la pileta y dos años después se adquirieron las tierras del Sr. Pedro Seré, con lo que la propiedad alcanzó hasta la calle Suipacha a sólo tres cuadras de la estación, que por entonces era un talud de unos ocho metros de largo, recubierto de carbonilla, el que era conocido por "Los Padres" o "De los Padres", en el que únicamente se detenían los trenes cuando había pasajeros que subieran o bajaran.

Pasan los años y desaparecen las quintas y con ello la vida rural; aparecen en la zona diversos hornos de ladrillos, siendo los más conocidos "Eureka", propiedad de la familia Amianot y el perteneciente a la firma Goggi, los que utilizaban para el despacho de sus productos la línea del Ferro Carril Central Buenos Aires. Paralelamente se van fraccionando las tierras y aparecen nuevos propietarios: Francisco Lagorio, el ya mencionado Pedro Seré, Domingo Arcos, R. Poggio, P. Giraud y Martín Coronado.

Por entonces se autoriza por decreto del 21 de diciembre de 1912 la construcción de una vía de intercambio de carga con el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, la que fue habilitada por resolución del 2 de mayo de 1913. La estación se llamaba por entonces Caseros, pero en 1921 el padre Etchemendigaray a iniciativa de los vecinos, comienza un trámite a fin de ponerle el nombre de un caracterizado vecino fallecido en 1919, este era Martín Coronado, se logró concretar gracias a la inverción de un ex alumno del Colegio San José, el Dr. Hipólito Yrigoyen, quien era entonces Pte. de la Nación.

En la década del '30 da comienzo a los loteos. Así con el establecimiento de los compradores surgen los problemas urbanos: pasos de piedras, alumbrado público deficiente, veredas y pavimentos inexistentes. En julio de 1943 el periódico "Martín Coronado", cuyo primer número vió la luz en enero de 1942, anunciaba a sus lectores "que se colocarán más focos de luz y cuya distribución será la siguiente: Lado sur de la vía, uno en Castelar y Buenos Aires; uno en Belgrano y Agustín de Vera; uno en Belgrano entre Buenos Aires y Alem; uno en Alem entre Belgrano y Matienzo y dos en Humberto I entre Buenos Aires y Matienzo". "Lado Norte de la vía (Villa Barbosa), en Alem en sus cruces con Camilo Crotto y del Kaiser; uno en San José y calle de la Estación; uno en San José y San Guillermo; uno en Castro y San Guillermo y uno en calle de la Estación y Castro".

En 1943 se funda la biblioteca "Bartolomé Mitre", a mediados de 1944 los 20 volúmenes iniciales se habían multiplicado sobrepasando los 750, debido a donaciones y compras. Por entonces la población de M.Coronado sobrepasaba los 2.500 habitantes que residían en 500 viviendas. Hacia 1950 el Hon. Concejo Deliberante de Gral. San Martín aprueba una ordenanza que dispone no autorizar la instalación de industrias en la zona lo que es recibido con beneplácito por la población. Así el área limitada por las calles Humberto I, Sto. Díaz, Pueyrredón, Av. Márquez y Av. Antártida Argentina fue sector de parques y chalets. Por ordenanza Nº420 el Concejo Deliberante de San Martín unificó, bajo el nombre de Martín Coronado diversas villas provenientes de loteos y fraccionamiento, entre ellas Pueblo Nuevo, Villa Barbosa, Villa Amianot, Villa Lacroze, etc.

Llegan los pavimentos; los vecinos contrataron la realización de 40 cuadras y cuando se llevaban hechas 13 se debieron suspender las obras ya que se detectaron fallas estructurales. En 1958 se crea, conjuntamente con las de Billinghurst y Churruca, la parroquia de M. Coronado. En el aspecto de la fe diremos que la Santa Patrona de la localidad es Ntra. Sra. de Betharram.

El Club Social y Depotivo "Martín Coronado" se fundó en 1936, y en 1939 se aprobó la transformación en la Sociedad de Fomento "Martín Coronado". En 1945 los vecinos crearon una sala de primeros auxilios, el primer almacén de la zona fue el instalado por don Ignacio Murguiondo y a comienzo de 1924 don Severino Prósperi abrió las puertas del segundo. La plaza que se encuentra junto a la estación se la designó con el nombre de "3 de febrero" en recuerdo de la fecha de la batalla de Caseros.

Para finalizar diremos que el 2 de mayo de 1967 fue inaugurada la planta de tratamiento de efluentes cloacales pertenecientes a la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos Martín Coronado (COMACO). Contaba por entonces con 7 pozos de agua potable en la zona de Martín Coronado.

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