Historia de Rodrigo Diaz de Vivar, el Cid Campeador


Destacable figura de la historia de ESPAÑA



El Cid Campeador ( Historia Completa )



El nacimiento del Cid

Sobre el lugar de nacimiento de Rodrigo Díaz no hay ninguna duda: Vivar. El Cid es de Vivar. Sin embargo no existe ninguna referencia a la fecha de su nacimiento:

- Menendez Pidal propone 1043
- Ubieto Arteta habla de 1054-1060
- Gonzalo Martínez Díaz, 1048

La juventud de Rodrigo


Rodrigo, pertenece a una alta clase sócial, la familia materna suscribe varios títulos o diplomas con el Rey Fernado I, lo cual explica que el Cid pasará su juventud en la Corte del Rey Fernando I, formando su cuerpo, su espíritu y su mente.
Parece ser que Rodrigo fue criado junto a Sancho I, aunque este era unos 10 años mayor que él, y fue el mismo Sancho quien armó caballero a nuestro Cid.
En 1063, aparecen referencias a la primera batalla en la que participó Rodrigo, junto al, todavía infante Sancho. Los caballeros Castellanos acudieron en ayuda del tributario de Castilla, Moctadir y se batierón con el Rey Aragonés Ramiro I, que se encontraba atacando Graus , donde resultó muerto.
El 27 de Diciembre de 1065, muere Fernando I, el reino se divide y Sancho pasa a ser Rey de Castilla, y Rodrigo jefe de su ejercito.



Parece ser que la victoria de Rodrigo sobre el caballero Navarro Jimeno Garcés, le sirvió a Rodrigo para ganarse el título de Campeador, aunque no está claro el motivo de tal batalla, posiblemente se debió a la incursión de las tropas Castellanas en Navarra para cobrar algún tributo en tierras Navarras allá por el año 1067.

Y en ese mismo año, Medinacelli, que formaba parte del reino musulman de Zaragoza, se niega a pagar tributo a Castilla. Lo que provoca la intervención de Rodrigo y los Castellanos.

Ambos confictos generan la Guerra de los tres Sanchos, donde Rodrigo se vuelve a enfrentar al Navarro Jimeno Garcés. Parece ser que en estas fechas, Rodrigo ya era alferez del Rey.

Desde la muerte de Fernando I, sus hijos Sancho y Alfonso, se disputan los reinos, y Sancho gana terreno, hasta que en 1072 en Golpejera, Rodrigo llevó a la victoría a las huestes Castellanas. Esta victoria condujo a Sancho a ser coronado Rey de León y Galicia el dia 12 de Enero del 1072.

Tan sólo quedaba por tomar la plaza de Zamora. Sancho partió a sitiar a Zamora y junto a él, el alférez real Rodrigo Díaz de Vivar. De este sitio la Historia Roderici cuenta: "Casualmente Rodrigo Díaz luchó el sólo con 15 caballeros contrario, 7 de los cueles vestián loriga (cota de malla), uno resulto muerto, dos heridos y caídos en tierra y todos los demás puestos en fuga".

El día 7 de Octubre de 1072, el rey Sancho es asesinado por Bellindo Dolfos, durante el sitio de Zamora. No parece que el Cid tomara parte alguna en este acto.

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El Cid y el Rey Alfonso VI

Según el Cantar del Mio Cid, Rodrigo hizo jurar a Alfonso en Santa Gadea, que nada había tenido que ver con la muerte de su hermano Sancho, sin embargo nada de esto parece cierto, por el contrario según la Historia Roderici: "el rey Alfonso lo recibio con todo el honor como vasallo y lo conservó a su lado con todo amor y respeto".

Todo hace pensar que Rodrigo tenía una alta posición en la Corte de Alfonso VI. Según los títulos que se conservan Rodrigo figura entre los magnates más importantes de Castilla, suscribiendo numerosos titulos o diplomas en calidad de senior. Este titulo, senior, indica que Rodrigo era poseedor de algunos castillos y sus correspondientes alfoces.

El 19 de Julio de 1074 Rodrigo contrae matrimonio con Jimena Díaz

ste matrimonio, es un testimonio más de que el Cid gozaba de los favores de su nuevo rey Alfonso, puesto que era obligación de este buscar una buena esposa a sus vasallos.

Doña Jimena, pertenecia a la mas alta nobleza del reino, era biznieta del rey de León Alfonso V, sobrina de Alfonso VI, hija del Conde Asturiano Diego, y hermana de dos Condes de Asturias y uno de León y Astorga.

En su matrimonio Rodrigo hace gala de su gran caballerosidad, al dotar a sus esposa de las arras (parte de los bienes del esposo). Según la costumbre jurídica el fuero Castellano limita las arras al 10%, mientrasque el fuero Leones lo hace en el 50 %. Jimena pertenecía al fuero de León y Rodrigo al fuero de Castilla, por tanto podía acojerse a este, pero Rodrigo seguió el fuero de León, según se puede ver en su carta de arras conservada en el archivo catedralicio de Burgos. En ella se enumeran 39 villas, lo que hace pensar que el patrimonio de Rodrigo era de unas 80 villas, cantidad que hace de él una de las primeras familias de Castilla.

Rodrigo en Asturias

Meses despues de su boda, parece ser que Rodrigo fue a Asturias por mandato Real a solucionar algunos problemas de gobierno.

En esta etapa de Rodrigo hace gala de su preparación intelectual actuando como Juez en varios procesos de los que se conservan los diplomas.

Destaca de esta etapa el litigio entre el Obispo de Oviedo y el Conde Vela Ovéquiz y se hermano Veremundo Ovéquiz sobre la propiedad del monasterio de San Salvador de Tol, donde Rodrigo junto con otros jueces falla a favor del Obispo con citación expresa en forma abreviada de leyes del "Libro Juridico in titulo per Leges Goticas"



El Cid Campeador




Rodrigo en Castilla

En esta etapa, Rodrigo se dedica a su esposa. Son tiempos tranquilos.

La fecha 28 de Julio de 1075 es de especial relevancia para Rodrigo. Recibe de Alfonso VI, el señorío jurisdicional con caracter hereditario de Vivar y todas sus priedades, dotando así a Rodrigo de autoridad pública.

A fecha 12 de Mayo de 1076, Rodrigo y su esposa hacen una rica donación al Monasterio de Silos. Donación suscrita por el propio rey Alfonso.

Parece ser que en estos años nacieron sus dos hijas y su hijo.

Embajada a Sevilla

Hacia finales de 1079, Alfonso VI envió a Rodrigo al frente de una embajada a cobrar las parias de los reyes de Sevilla y Cordoba, pués ambos reyes retrasaban el pago.

Motamid, rey de Sevilla se hallaba en pugna con Al Mudaffar, rey de Granada. Y junto al rey de Granada, se encontraban García Ordoñez, Fortún Sánchez, García (yerno del rey de Pamplona), Lope Sanchez, Fortún Sanchez y Diego Pérez (grande de Castilla), todos estos con su sequito armado.

Al llegar Rodrigo a Sevilla, Motamid le notifica que Al Mudaffar y los demás venían contra él. Rodrigo reacciona enviando carta a todos ellos rogando cesen en su empeño por respeto al rey Alfonso. Según parece los de Al Mudaffar se burlaron de sus ruegos. Saquearon el reino de Sevilla, hasta llegar al castillo de Cabra.

Fue entonces cuando Rodrigo salió al frente de sus huestes y entabló una batalla que duró más de tres horas, haciendo prisioneros al Conde García Ordoñez, Lope Sánchez y Diego Pérez, y causando estragos entre las filas del enemigo de Motamid.

Llevó Rodrigo a Castilla, las parias y numerosos regalos a su rey Alfonso.

Aqui nacen los problemas de Rodrigo con su señor, bien aliñados por los envidiosos y amigos de los vencidos en Cabra y supongo acompañados por la ignorancia, por parte de Rodrigo, del entramado politico de Alfonso.

Según parece Alfonso VI, formentaba el enfrentamiento entre las taifas o reinados musulmanes, con el fin de debilitar sus fuerzas. No se conoce si los aliados cristianos de Almudaffar (donde había grandes de Castilla) eran consentidos, o no, por Alfonso. Si así fuera, Rodrigo habría desbaratado los planes de Alfonso VI, aunque tampoco se conocen muestras de disgusto por parte del rey.

Lo que si queda claro en este episodio es el nacimiento de una rivalidad entre Rodrigo y el Conde García

El primer destierro

En el año 1081 se encontraba Rodrigo gravemente enfermo, mientras Alfonso VI se hallaba en plena campaña de Toledo.
Según parece, la política de Alfonso VI había conseguido que el reino de Toledo se dividese en dos partes, quedando al borde de la desintegración. Los partidarios del entendimiento con Castilla al frente de Alcadir, eran considerados amigos de Alfonso VI y Alfonso se encontraba en tierras toledanas ayudando a Alcadir.
Mientras tanto, los musulmanes lanzarón un ataque con éxito sobre Gormaz. Rodrigo reaccionó, ya repuesto de sus heridas, recuperando Gormaz y adentrandose en tierras toledanas. Con un gran botín y más de siete mil priosioneros volvió a Castilla.

Una vez más parece ser que Rodrigo no estaba al tanto de los entramados políticos de Alfonso, o bien hizo caso omiso de ellos, puesto que ataco el reino de toledo sin diferenciar amigos de enemigos, poniendo en peligro a su rey que se encontraba en tierra musulmana.
Y así opinaron los miembros del consejo, y el propio rey desterrando a Rodrigo.
Si bien, parece lógico pensar que la ira de Alfonso fue avivada por las envidias y celos cortesanos y el resentimiento de García Ordóñez.

El Cid al servicio de Moctádir, rey de Zaragoza

El destierro del Cid nada tenía que ver con su familia, ellos podían quedarse en cualquiera de sus posesiones. El Cid salió por tanto de Castilla, únicamente con su ejército.
Ofreció sus servicios a los Condes de Barcelona Ramon II y Berenguer II y al no llegar a una acuerdo con ellos, partió para Zaragoza.
Moctádir, rey de Zaragoza, acogió al Cid con los brazos abiertos, pensando en las parias que había estado pagando durante mas de 20 años a Castilla, Aragón o Barcelona y que ahora se ahorraría acogiendo a Mio Cid.
Al poco de llegar Rodrigo a Zaragoza, muere Moctádir y el reino se divide en dos, Mutamin hereda el reino de Zaragoza y Alfagit el reino de Denia (que incluía Tortosa y Denia).
Al igual que ocurrió años atrás con Sancho y Alfonso, los dos hermanos comienzan una lucha por la soberanía absoluta. El Cid aún en Zaragoza goza del favor del rey Mutamin y lucha junto a él contra su hermano el rey de Denia.
Alfagit, al ver peligrar su reino, pide ayuda al rey de Aragón Sancho Ramirez, mientras el Cid toma Monzón, a la vista del ejercito de Sancho Ramirez y de Alfagit.
Mutamin y Mio Cid avanzan hasta Almenar a tan sólo 20 km de Lérida, y Alfagit amplia su coalición, contratando al Conde Berenguer de Barcelona, al Conde de Cerdeña para sitiar la recién perdida plaza. La batalla se hace inevitable cuando el castillo siente la falta de agua.

Victoria sobre el conde Berenguer

Sitiada la ciudad de Almenar, parte el Cid desde Tamarite para enfrentarse y vencer a las huestes de Alfagit y a las de los condes catalanes.
El botín fue grande, la lucha feroz y los muertos cuantiosos. El conde de Barcelona fue apresado y enviado a Zaragoza, donde Mutamin, lo dejó libre a los cinco de días.
Esta soberbia victoria le sirvió al Cid para gozar de muchos regalos y favores por parte del rey Mutamin, durante todo un año de calma.

Reconciliación con Alfonso VI
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En el año 1082, el castillo de Rueda debía obediencia al rey de moro de Zaragoza, y el alcaide la plaza solicitó ayuda a Alfonso VI. En respuesta a esta petición, Alfonso envia ayuda comandada por García Salvadorez y el infante Ramiro hijo del rey de Navarra. Una vez allí se solicita la presencia del rey para tomar posesión del castillo y este acude.
Alfonso envía parte de sus tropas delante y estas caen al entrar al castillo fruto de una traición.
Alfonso VI se libró de la muerte debido a las precauciones que tomo en este episodio de su vida. El Cid se entera de la traición y corre en ayuda de su rey. Alfonso agradecido le ordena regrese a Castilla con él.
El Cid lo acompaña, pero al no llegar a un acuerdo sobre su nueva incorporación a las huestes Castellanas, a mitad de camino regresa a Zaragoza.
Sin embargo, se produce un importante cambio en la situación del Cid, ahora ya no es un desterrado, sino un Capitán de Castilla que alquila sus servicios (en este caso al rey Mutamin de Zaragoza).
De nuevo al mando de Mutamin, este le ordena saquear Aragón. Y así lo hace durante cinco días, donde la expedición de castigo consiguió un gran botín, sin oposición alguna del rey Sancho de Aragón.
La siguiente campaña que ordena Mutamin al Cid es, contra su hermano Alfagit rey de Denia, hasta llegar a Morella, donde despues destruir el castillo, el Cid reconstruye otro, por orden de Mutamin, de nombre Alolala.



Derrota de Sancho Ramírez

Las incursiones efectuadas por el Cid en el reino de Aragón y en el de Denia, provocan la alianza del rey de Sancho de Aragón y del rey Alfagit de Lérida.
Las tropas de esta alianza acampan cerca de Mio Cid y le invitan a retirarse del lugar donde se encuentra a lo que el Cid, parece ser que respondio: "Si el rey, mi señor, quiere pasar en paz por aquí, yo le ayudaré con mucho gusto, no sólo a él sino a todos sus hombres; además, si lo tiene a bien, le daré cien de mis caballeros, que le sirvan y le acompañen en su camino"
La batalla se produjo y el Cid hizo numerosos presos (más de 2.000), entre los que se encontraban numerosos nobles. Conquistado el botín, se permite volver a cosa sin rescate a los prisioneros, excepto a los 16 mas importantes, en espera del rescate.
La victoria del Cid, tuvo una enorme resonancia en la España musulmana, y fue recibido en Zaragoza con todos los honores.
En 1085, muere Mutamin y le sucede su hijo Mostain II, el cual muestra hacia Rodrigo el mismo respeto y favor que su padre.

El Cid vuelve a Castilla

No parece que Mostain II, encargara al Cid campañas dignas de mención, por lo que, posiblemente, el Cid gozaría de una etapa de descanso. En estos años (1081 - 1087), la dificil politica de Alfonso VI, que había costado el destierro al Cid, consiguió que Toledo se rindiese al rey de Castilla.
El dia 25 de Mayo de 1085, Alfonso VI tomo posesión del reino de Toledo.
La perdida del reino de Toledo, provoca la alarma entre los reinos musulmanes, y los reyes moros de Badajoz, Sevilla y Granada, piden ayuda al emir africano Ben Yusuf.
El dia 30 de Junio de 1086 las tropas almoravides cruzan el estrecho y Alfonso VI se enfrenta a ellas en Sagrajas, donde sale derrotado y gravemente herido.



Salta la alarma entre los cristianos, pues la derrota de Alfonso hace temblar el reino de Toledo y empuja a las taifas a no pagar las parias, viendo el poder cristiano debilitado. En momentos tan críticos el Cid, ante todo cristiano, acude en ayuda de su señor y rey Alfonso VI, aunque no fue necesario entablar combate, pues los de Ben Yusuf regresaron a Africa.

Alfonso VI, esta vez, da muestras de autentica satisfación y le otorga la tenencia de los castillos de Dueñas, Gormaz, Ibia, Iguña, Campoó, Briviesca y Langa. Además le entrega un diploma, donde le concede el dominio a él y a sus descendientes de los castillos y tierras musulmanas que conquiste.

El acuerdo satisfizo a Rodrigo y volvió a Castilla junto a su rey, recobrando plenamente su status social, como lo certifican varias diplomas que suscribe en esa época.

El Cid en Levante

A mediados de 1088 el rey moro de Lérida, Denia y Tortosa cerca Valencia con ayuda de los condes de Barcelona. Alcadir, rey de Valencia solicita el auxilio de Alfonso VI y del rey moro de Zaragoza. Alfonso VI envía al Cid y sus huestes hacia Levante.
El Cid unió a su fuerzas, al rey Mostain de Zaragoza y su ejercito y partió para Valencia donde los catalanes y el rey moro de Denia huyeron.



Debilitada Valencia por el sitio, y con gran cantidad de tropas en las puertas de la ciudad, Mostain rey de Zaragoza, quiso tomar para sí la ciudad. Pero el Cid se lo impidió alegando que Valencia era de Alcadir gracias a Alfonso VI, y Valencia era por tanto de este.
Según parece, el Cid seguía, de alguna manera, al servicio del rey moro de Zaragoza, puesto que, aunque no le hizo gracia lo que hizo Rodrigo en Valencia, le envió a cercar el castillo de Jérica, perteneciente al rey de Denia.
Pero todos quieren Valencia y este parece un buen momento para conseguirla. El rey Mostain de Zaragoza, rompe con el Cid y junto al conde de Barcelona Ramon Berenguer, parte hacia Valencia.
El Cid vuelve a Castilla donde discutirá los detalles de su nueva actuación y la actitud de los distintos reyes frente a Valencia, con el rey Alfonso VI. Allí reune más de 7.000 hombres y parte hacia Valencia.
En su camino, el rey moro de Albarracin se convierte en tributario de Alfonso VI.
Llegado el Cid a la ciudad de Valencia, los moros y catalanes se retiran sin lucha armada y el Cid hace a Valencia tributaria, así como a Sagunto y Alpuente.

El segundo destierro del Cid

En el castillo de Aledo, recientemente tributario de Castilla, se instala el ejercito de García Jiménez, desde donde realiza insistentes incursiones al reino de Sevilla.
Moctadir, rey de Sevilla, pide de nuevo auxilio a Ben Yusuf, que desembaraca de nuevo en Junio del 1089 y marcha hacia el ejercito de García Jiménez, junto a los ejércitos de los reyes de Sevilla, Granada, Málaga, Almería y Murcia.
Ante la gravedad de la situación, Alfonso VI acude en ayuda de García, no sin antes pedir al Cid que se una a él, en su marcha.

De nuevo, se produce un extraño episodio en la vida del Cid:

* El Cid translada su campamento de Requena a Játiva, para acercarse al camino que seguira Alfonso VI, donde recibe un mensaje del rey comunicandole que se encuentra en Toledo.
* El Cid se translada a Onteniente esperando el paso del rey.
* Alfonso VI, espera al Cid en Villena.
* El Cid se translada a Felín y envia exploradores a Villena y Chinchilla, donde se entera de que el rey ya ha pasado camino de Aledo.
* El Cid corre hacia su rey y se adelanta a Molina de Segura, pero Alfonso ya había llegado a Aledo y levantado el asedio.



El rey Alfonso VI, acusa de traidor al Cid por no haber ido a su encuentro y ordena le sean confiscados todos sus bienes y que arrojen a su mujer y a sus hijos a prisión.
Esta actitud arroja interrogantes sobre los hechos, Alfonso VI muestra una extraña actitud ante tan notable capitán. No obstante Alfonso accedió a que Jimena, su mujer, y hijos lo acompañaran en su destierro.
Ante esta situación, cualquier ser humano, incluso el Cid, se ofendería. Si hasta ahora había servido a su rey y alquilado sus servicios al rey moro de Zaragoza, a partir de ahora forjaría un señorío para el y los suyos.

El Cid derrota y apresa al conde Berenguer

El destierro y humillación a que se vio sometido Mio Cid,hizo que inmediatamente lanzara sus huestes sobre el rey moro de Denia a quien había combatido numerosas veces.



Conquistadas numerosas fortalezas, Rodrigo se dirige a Valencia. Estando en Ondara, el rey de Denia firma la paz con el Cid y se refugia en Sagunto, mientras que el rey Alcadir de Valencia hace numerosos regalos al Cid, para mantener su amistad.
Aquellos castillos que no reconocían al rey moro, pagaban tributo al Cid. Este se instalo en Burriana, donde conoce la noticia de que el rey Alfagit de Denia, junto con el conde Ramón Berenguer se han aliado contra él.
El Cid se hace fuerte en Morella, mientras el conde de Barcelona desde Calamocha, intenta unir a su ejercito el de Alfonso VI y el del rey Mustain de Zaragoza. Ambos rehusan la alianza.
La batalla entre las tropas del Cid y su enemigo fue dura, pero se decantó a favor de Rodrigo, quien hizo cerca de 5.000 prisioneros, entre los que se encontraba el propio conde de Barcelona. En esta batalla, resulto Rodrigo gravemente herido.
La libertad de los cautivos fue pactada previo pago de un rescate. La cuantia del rescate del conde de Barcelona fue de 80.000 monedas de oro.
El Cid se retira a Daroca, a restablecerse de sus heridas, y desde allí firma un acuerdo de paz con el rey moro de Zaragoza y con el conde de Barcelona. Poniendo, este último bajo su protectorado Tortosa y Lérida (tierras del rey moro Alfagit).
A lo largo de este año el Cid puso bajo su protectorado, desde Tortosa hasta Orihuela, todos los reyes moros pagaban tributo al Cid. Tributo que en estos momentos se puede fijar en 104.000 dinares anuales:

* 50.000 dinares de Denia, Tortosa y Lérida.
* 10.000 dinares de Ben Razin, señor de Albarracín.
* 10.000 dinares de Aben Kacín, señor de Alpuente.
* 8.000 dinares del señor de Murviedro.
* 6.000 dinares del castillo de Segorbe.
* 3.000 dinares del castillo de Jérica.
* 3.000 dinares del castillo de Almenar.
* 2.000 dinares del castillo de Liria.
* 12.000 dinares de Valencia. (según la Primera Crónica General).


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El fracaso de Alfonso VI en Valencia

Una vez que las tropas de Ben Yusuf, habían tomado los reinos de Malaga, Granada y Sevilla, el avance hacia Levante, donde se encontraba el Cid era inevitable.
El Cid prevee el ataque y se fortifica al sur de Valencia en el castillo de Peña Cadiella, desde donde dirigirá su defensa.
Ofreciendole falsamente el castillo de Borja, el rey Mustamin de Zaragoza consigue de el Cid un tratado de paz y la ayuda diplomatica necesaria para que el rey de Aragón firme la paz con el de Zaragoza (pués ambos son amigos de Rodrigo), no sin antes colocar sus huestes entre ambos ejercitos.
A mediados de año 1092, Alfonso VI se decide a intervenir en Levante, y solicita para ello la ayuda del rey de Aragón Sancho Ramírez y la del conde de Barcelona. Ambos tienen acuerdos de paz firmados con el Cid y únicamente atacan Tortosa, posiblemente por que consideraban se encontraba fuera de la zona del protectorado del Cid.
Estando asuente el Cid, Alfonso VI se presenta en Valencia y exige cinco veces el tributo que solicita Rodrigo, atentando contra la supervivencia de su señorio.
El derecho nobiliario y vasallático de la época autorizaba al infanzón desterrado a hacer la guerra a la tierra del rey dañando cuanto pudiera la hueste, los castillos y el territorio de su antiguo señor.
El Cid antes de marchar contra las tierras de su rey le advierte de su malestar y partiendo con un gran ejercito desde Zaragoza, entró por Calahorra y Nájera, ocupando Alberite y Logroño y saqueando todas la comarcas de los alrededores. Estando en Alfaro, García Ordóñez, le pidió siete días para enfrentarsele.
Es importante conocer la magnitud de ambos enemigos, el Cid renombrado capitán castellano con experiencia en la batalla y la famalía de García Ordóñez, nobles castellanos gobiernan desde Zamora hasta Pamplona.
Pasados los siete dias el ejercito de Gracía Ordóñez no se atrevió a enfrentarse al de Mio Cid, y este volvió a Zaragoza.
Mientras tanto, Alfonso no reduce Valencia, y ni el rey de Aragon ni el conde de Barcelona se enfrentan al Cid, pues ambos conocen sobradamente su valía. Si añadimos a estos datos que García Ordóñez con todos su ejercito tampoco se atrevió a enfrentarse al Cid, comprendemos el sentimiento de impotencia que sintió Alfonso, el cual se apresuró a perdonar al Cid y a restablecerle todas sus tierras y privilegios, reconociendo su culpa y conminandole a regresar a Castilla. Sin duda, por medio a las represalias, no cabe otra explicación.
Pero le intervención de Alfonso VI en Valencia hacía necesaria su presencia en la ciudad.

El Cid y Alfonso VI luchan contra los almoravides

Mientras el Cid, se hacía cada vez más fuerte en Levante, el emir Ben Yusuf de Africa, desembarcó en la peninsula y se dirigió a sitiar Toledo. Como no consiguió su proposito, el 8 de Septiembre de 1091, toma el control del reino de Granada y comienza una ofensiva contra Motamid de Sevilla.
Ya hemos comentado la compleja política que Alfonso VI ejercía sobre los reinos moros. Posiblemente el rey Motamid de Sevilla, se encontraba entre los proyectos de Alfonso, para tomar el control de los reinos moros, y también posiblemente ese es el motivo de que Alfonso VI partiera en ayuda de Motamid en la primavera del 1091.
Rodrigo, recibe el consejo de sus amigos castellanos de unirse a las tropas de Alfonso y marchar contra Ben Yusuf, ganando así la gracia del rey y así lo hace. Se puede ver en este tipo de actos, el egoismo de Alfonso frente al Cid, que se permite aceptarlo o rechazarlo como amigo, según sus intereses.
Una vez se encuentran ambos ejercitos, el Cid acampa delante de Alfonso y este reconoce el gesto como una fanfarroneria de Rodrigo.

El Cid Campeador ( Historia Completa )

Los de Ben Yusuf no se enfrentan a los cristianos y las tropas del Cid y Alfonso VI, se retiran hacia Toledo, donde encontramos, de nuevo, un incidente desagradable: Estando en Ubeda, el rey reprende a Rodrigo por su fanfarroneria e incluso ordena que lo apresen. Llegada la noche, el Cid huye a su campamento y repliega hacia Valencia, mientras que Alfonso se fortalece en Toledo.
Ben Yusuf prosigue con su avance y desde Málaga y Granada toma Sevilla en dia 7 de Septiembre de 1091, para despues tomar, al rey Alfonso, el castillo de Aledo.

El Cid recupera Valencia

El protectorado que ejercía el Cid sobre la ciudad de Valencia, era muy importante para su señorío en Levante, por no hablar de la cuantia de los tributos que pagaba la ciudad a Mio Cid. Era, por tanto, transcendental el ejercicío de una política inteligente.
Cuando en 1091 salió Rodrigo de Valencia, dejo gobernando la ciudad a Ben Alfaray y a un destacamento que custodiaba la ciudad, pero el asedio de Alfonso VI crece a los almoravides, que piden ayuda al general almorávide de Murcia, Ben Yehyah, el cual entra a la ciudad, y asesina al rey Alcadir.
El Cid camino de Valencia detiene a los almoravides en Yubella, que ya iban camino de Lerida y Zaragoza. Una vez tomada la fortaleza, en el verano de 1093 el Cid sigue hacia Valencia, asolando cuanto encuentra a su paso y exigiendo la expulsión de los almoravides de la ciudad. Ante este panorama, Ben Yusuf amenaza a Mio Cid y este lo desafía en batalla.
Durante un mes, tiempo que da el Cid a Valencia para recibir ayuda de las tropas almoravides, debasta Peña Cadiella y Albarracín, y durante esta última incursión recibe una lanzada en el cuello, que cerca estuvo de costarle la vida.
Las tropas almoravides de Ben Yusuf, no se atrevieron a atacar a las de Mio Cid, pero su presencia basto a Valencia para resistir el asedio, que durante 20 meses Rodrigo impuso a la ciudad.
Desde Noviembre de 1092, hasta Agosto de 1093 duro la toma de Valencia, que finalmente tuvo que rendirse sin condiciones.


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El Cid derrota a los almoravides

Era de esperar que la toma de Valencia, enfureciese a Ben Yusuf, y el Cid necesitaba contar con un buen ejercito. Para evitar problemas con los moradores de Valencia preparó una política que les satisfaciera:

* La guardia de las torres será realizada por mozarabes.
* Se tapiarían las ventanas y aberturas de las torres que dan al interior de la ciudad.
* Se reconoce a Ben Yehyaf como cadí.
* A los nobles moros de la comarca se les devuelben sus posesiones y se fijan sus tributos en el diezmo.
* Durante los lunes y jueves, el Cid actuara como juez y visir de los asuntos de gobierno.
* Los soldados cristianos no pueden entrar a comprar o vender, dentro de la ciudad.
* El Cid no vivirá en el Alcazar ni en la ciudad.

Los reyes musulmanes piden ayuda a ben Yusuf y conminan a los suyos a las armas, ante lo cual Mio Cid, expulsa de Valencia a los moros problemáticos, y les ordena entregar los elementos de hierro.
El dia 13 de Noviembre de 1094, desembarca en España el grueso del ejercito africano, que uniendose a las tropas de los reyes moros andaluces, acampan a unas cuatro millas de Valencia.
Mio Cid se refugia en Valencia, y solicita la ayuda de Alfonso VI, y del rey Pedro I de Aragón, aunque se decidió a atacar antes de que llegaran los refuerzos, empleando una espectacular táctica:

* La mitad de sus tropas sale furtivamente de Valencia y se coloca detrás del ejército moro.
* La otra mitad sale al encuentro del ejercito almoravide.
* El ejercito moro, ataca impetuoso y hace retroceder al Cid hacia las puertas de Valencia.
* La otra mitad del ejercito del Cid, ataca el campamento musulman, que estaba desguarnecido.
* El ejercito almoravide, creyendo que Alfonso VI y Pedro I habian llegado en socorro de Mio Cid, huyo despavorido y quedo totalmente inoperativo, sin apenas bajas pero con numeroso botín.

Despues de esta victoria, seguramente persiguiendo a los moros que huian, el Cid conquistó la ciudad de Serra y el castillo de Olocau, donde encontró la mitad del tesoro de Alcadir.
A la llegada de Alfonso VI en auxilio del Cid, ya estaba todo resuelto. Aún así, Rodrigo le dio parte del botín.

Castigo del asesinato del rey Alcadir de Valencia

Cuando el Cid reconoció a Ben Yahyaf como cadí, lo hizo con la condición de que jurase no tener en su poder el tesoro de Alcadir. Esto es lo mas parecido a la jura de Santa Gadea que nos encontramos en la historia de Rodrigo Díaz.
Solucionados los problemas militares, el Cid, pasó a ocuparse de los temas políticos. El tema que le preocupaba era el asesinato de su amigo el rey moro de Valencia, Alcadir.
El Cid buscaba las pruebas que inculparan al asesino, una arqueta de joyas y el ceñidor de Zobeida, ambas cosas estaban en posesión de Alcadir el dia que fue asesinado, convencido de la culpabilidad de Ben Yahyaf, pide a los nobles moros de Valencia lo apresen. Esta acción provoca reacciones violentas entre algunos moros, y el Cid se instala en el Alcazar de Valencia, instalando en las casas proximas a su ejercito y su guardia en las torres y puertas de la ciudad.
El dia 10 de Febrero de 1095, ingresa en prisión de cadí. Asigna como nuevo a cadía al moro Al-Vacaxí, propuesto por la nobleza musulmana.
Continuando con la investigación del asesinato de Alcadir, son encontrados en poder de Ben Yahyaf, los tesoros sustraidos a Alcadir en el momento de su asesinato. El cadí , condeno al traidor a morir apedreado, según la ley musulmana, sentencia que modificó el Cid, condenandolo a morir en la hoguera.
Este cambio de sentencia provocó graves disturbios en la ciudad, sofocados a la fuerza por Rodrigo. Durante dos dias los cristianos que vivian fuera de Valencia en el Arrabal, ocuparon las casas de los moros rebeldes, que fueron expulsados de la ciudad por el Cid.

El Cid Campeador

Señorio del Cid en Valencia

Cuando el Cid reafirmó su señorio sobre Valencia, solo hizo la salvedad de su rey Alfonso VI, al que siempre colocaba por encima de sí mismo.
La situación de Cid, como capitán de Castilla, aunque con plena autonomía de gobierno para él y sus descendientes, convierte sus conquistas en conquistas de Castilla.
Ante los problemas surgidos en la última conquista de Valencia y las revueltas sofocadas por las tropas del Cid, éste actuando como señor absoluto de Valencia, cristianiza la mezquita mayor en este año 1096.

Derrota del ejercito almorávide en Bairén

El dia 4 de junio de 1094, en el sitio de Huesca, muere el rey de Aragón Sancho Ramírez, y le sucede su hijo Pedro I, quien parte hacia Valencia a renovar el acuerdo de paz que su padre tenía con Rodrigo, firmado éste, Pedro tiene el campo libre para continuar asediando Huesca.


En otoño de 1096, el rey Mostain de Zaragoza, pide ayuda a García Ordoñez y reune un gran ejercito, para levantar el asedio de Huesca. Este ejercito es destruido por Pedro I y Huesca es tomada para el reino de Aragón despues de 31 meses de cerco.
Una vez más vemos otra derrota de García Ordoñez, parece que no era un gran capitán este García Ordoñez.
El Cid recibe noticias de una nueva invasión del moro africano y solicita de su aliado Pedro I, ayuda para combatirlo, el cual antes de los doce dias previstos, acude junto al Cid con su hermano Alfonso (futuro rey Batallador).
Estas tropas parten hacia Peña Cadiella, bajo el señorío del Cid, y se encuentran con un ejercito de 30.000 hombres al mando del sobrino de Ben Yusuf, el mismo que fue derrotado en el asedio de Valencia.
Llega a Peña Caiella sin problemas, y fortalece los castillos de la región sin encontrar resistencia.
En el camino de vuelta a Valencia los almoravides, se fortifican en el monte de Bairén, para atacar a las tropas cristianas cuando éstas se encontraran pasando entre el monte y los marjales encharcados de la playa.
A su paso por el monte, las tropas cristianas, se encuentran a la izquierda, los moros fortificados en el monte de Bairén y a la derecha la flota almorávide que cerraba el paso con una lluvia de saetas.
El Cid se puso al mando de las desconcertadas tropas, y se lanzó a la batalla animando a su ejercito, los almorávides encerrados en el estrecho, son derrotados. Las bajas del ejercito almorávide son cuantiosas y el botín conseguido por las tropas cristianas, grande.
A su llegada a Valencia, Pedro I recibe noticia de que el castillo de Montornés le había negado obediencia, y el Cid parte junto a Pedro I a sitiarlo. Parece ser que la amistad surgió entre ambos guerreros.
El desembarco de tropas africanas siempre provoca revuelo entre la población musulmana, y al llegar a Valencia expulsa a centenares de rebeldes.

El Cid conquista Sagunto

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El 15 de Agosto de 1097, Alfonso VI sufre una terrible derrota en Consuegra, donde muere el hijo del Cid, Diego. Y en ese mismo año, el rey de Murcia Ben Ayixa, derrotó a Alvar Fañez, capitán castellano en Cuenca.
Estando el Cid en Almenar, donde expulso a los moros de la ciudad, ordena a las tropas partir para Valencia, pero a su paso por Sagunto, decide a sitiarla, dando un mes de plazo los moros de Sagunto, para pedir ayuda, y solicitan la ayuda de Alfonso VI, de Mostain rey de Zaragoza, del rey de Albarracin, y del conde de Barcelona. De todos ellos, solo Ramon III, conde de Barcelona, acampa cerca de Oropesa, con la intención de distraer al Cid. Esta batalla la gana Rodrigo, con tan solo hacer correr la voz de que sus tropas van hacia alli. Rodrigo amplia el plazo de socorro, y finalmente, como nadie socorre la plaza, se rinde el dia de San Juan 24 de Junio, expulsando Rodrigo a los moros de la ciudad.

El obispo de Valencia

La conquista de Sagunto, afianzó aún más el dominio del Cid sobre Levante, momento que decide Rodrigo, para nombrar un obispo en Valencia.
Con el asesinado rey Alcadir, simpatizante de Castilla, existía un obispo en Valencia, pero durante la revolución de Ban Yehyaf, las tropas de Rodrigo, que custodiaban el tesoro, sacaron a este de la ciudad, para evitar fuera prendido o asesinado.
En este año de 1098, decide Rodrigo dotar de bienes y riquezas a la iglesia de Santa Maria, antigua mezquita principal, se conserva el manuscrito de la dotación de puño y letra de Rodrigo, donde dice:
"Tras casi 400 años de dominio musulmán, suscitó el Señor al príncipe Rodrigo Campeador como vengador del oprobio de sus siervos y propagador de la religión cristiana, el cual después de múltiples y extraordinarias victorias belicas alcanzadas con la ayuda divina conquistó Valencia, ciudad opulentisima por el número de habitantes y el esplendor de sus riquezas; y habiendo vencido un ejercito innumerable de moabitas y bárbaros de toda España sin daño suyo mas allá de todo lo imaginable, procedió a convertir en iglesia la misma mezquita que los musulmanes tenian como casa de oración; y habiendo sido designado, egún los prescrito en especial privilegio, aclamadoy elgido concorde y canónicamente y consagrado obispo por manos del romano pontífice el venerable presbítero Jerónimo, enriqueció a la citada iglesia con esta dote de sus propios bienes. Año de la Encarnación del Señor de 1098" y a continuación enumera las donaciones de Rodrigo al obispo don Jerónimo.

El Cid muere el dia 10 de Julio de 1099

Después de las gloriosas victorias obtenidas por el Cid, nadie, ni moro ni cristiano, se atreve a cuestionar su señorio sobre Levante, y desde la conquista de Sagunto, solo hay constancia de varias donaciones que hizo a la iglesia, murió Mio Cid en la cúspide del éxito.
Sobre su muerte, no se conoce enfermedad, aunque destaca un testimonio del moro Ben Abduz, que en ocasión de la prisión del asesino del rey Alcadir, dijo:
"En fin, las cosas de este mundo se pasan muy presto, y el corazón me dice que no durará mucho la premia en que nos tienen los cristianos, porque el Cid anda ya hacia el cabo de sus días, y después de su muerte, los que quedemos con vida, seremos señores de nuestra ciudad"
Si datamos la fecha de nacimiento del Cid en el año 1048, este comentario fue en Febrero de 1095, y el Cid muere en Julio de 1099, el Cid moriría a la edad de 50 años, y de ese comentario, podemos intuiur que el especto físico de Rodrigo era el de una persona mayor, ya con 46 años.

Epílogo

Según el diploma otorgado por Alfonso VI, las conquistas de Mio Cid, las heredarían sus sucesores. El único hijo varón de Rodrigo murió en batalla, junto a su rey Alfonso VI, por tanto doña Jimena gobierna Valencia a la muerte del Cid.
A su muerte, María, una de las hijas del Cid, se casó con uno de los condes de Barcelona, Ramón Berenguer III, sin duda, en busca de un guerrero varón que ayudase a doña Jimena a mantener el señorío de Levante.
Dos años despues de la muerte del Cid, el viejo emir africano, Ben Yusf envía un gran ejercito al mando de Mazdalí a sitiar Valencia. Jimena y el ejercito aguantan, siete meses el sitio de Valencia, momento en que llegan las tropas Castellanas con Alfonso VI en cabeza y los de Ben Yusuf se retiran a Cullera.
Alfonso VI permaneció en Valencia durante algo más de un mes buscando un caballero que ayudase a Jimena a mantener el señorio de Levante a salvo del acecho musulmán.
A primeros del mes de Mayo, viendo que no hay caballero capaz de gobernar el señorio del Cid, Jimena decide abandonar Valencia, llevando consigo el cadaver de Mio Cid, para darlo sepultura en Cardeña.



El ejercito de Alfonso VI, incendia y destruye Valencia, como era costumbre en la época al abandonar una ciudad, y las tropas de Mazdalí ocuparon las ruinas.
De la descendencia del Cid, podemos decir que las hijas del Cid, se casaron con la más alta nobleza cristiana, engendrando en uno de los nietos del Cid, a García Ramirez rey Navarro.
El nieto del Cid García Ramirez, rey de Navarra, tuvo un hijo varón, Sancho IV el Sabio y una hija, que tomo esposo a Sancho III de Castilla, de cuya unión nació Alfonso VIII.
A partir de ese momento la sangre del Cid, corre por los monarcas de Castilla.


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El Cid Campeador ( Historia Completa )

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