La "Calle del Terror" de Aguascalientes.

Aguascalientes, como todas las ciudades del país, tiene sus leyendas. Es rica en ellas y muchas de ellas hablan de muertos, espantos y de terror.

Una de las calles que incluso aun conservan el nombre con las que se les llego a conocer es la llamada “Calle del Terror”. ¿Por qué ese escalofriante titulo se le da a la céntrica calle hoy llamada José González Saracho?

Buena pregunta y mejores las respuestas. Varias son las leyendas que rodean el nombre de esta arteria, y una de ellas la comenta “Don Panchito” el velador de la primaria Francisco de Rivero y Gutierrez, ubicada sobre esa ruta.

Cuenta la historia que hace muchos años, en los terrenos donde ahora se encuentra esa escuela, estaba un cementerio, y que con el paso de los años empezaron a fincar sobre las ruinas de ese camposanto la escuela, y se dice también que abajo de ella se encuentran varios túneles que no saben a donde conduzcan. Esta leyenda la comenta María a de los Dolores, que lleva habitando casi 40 años por el rumbo, y dice que anteriormente había a una casa de mala nota (ahora la escuela) en la cual se reuní a “pura gente popof”, y para evitar que las personas pasaran por ahí y no se dieran cuenta de sus reuniones, se vestían de fantasmas por la noche, asustando a todo aquel que caminara por ese lugar, razón por la cual la misma gente le nombro la Calle del Terror.

Posteriormente ese lugar quedo abandonado y tiempo después fue habitado por soldados, nombrándolo Cuartel Cetamena, esto durante la persecución religiosa. La misma vecina comenta que en ese lugar estuvo preso el Señor Cura Morones, quien desgraciadamente ahí falleció.

Otro habitante de esta calle, un vecino de nombre Mauricio, que tiene medio siglo viviendo por esta arteria; dice que ese singular nombre se le dio porque durante tiempos de la Revolución había a un cuartel en donde los soldados torturaban y fusilaban a sus presos de distinta creencia política, por lo que el sacerdote del templo de San José de aquel tiempo trataba de confesarlos para saber la verdad de las cosas, pero no hacían caso, no importándoles lo que decí a el Padre y seguí an torturándolos dejando de cabeza a sus presos para tirarlos posteriormente al pavimento.

Otra versión sale de la boca de otra vecina, Ana María, quien coincide con los comentarios de María de los Dolores y Maurilio Elizondo, pero agregó que ese lugar pertenecí a a los religiosos “Juaninos”, quienes se dedicaban al cuidado de los enfermos, y que años mas tarde dejaron ese lugar sin saber el por qué razón, por lo que ese lugar quedó abandonado durante mucho tiempo tomándolo como cuartel los soldados.

Agrega que por la década de los 40’s, todavía estaban aquellas personas armadas y al poco tiempo se construyo la escuela primaria. Cree que tal vez el nombre de la Calle del Terror también pudo ser porque esa arteria fue un lote baldío muy oscuro, razón suficiente para que a la gente le diera miedo pasar por ahí , con el justificado temor de ser objeto de un buen susto. Pero esta vecina no coincide con lo de los fantasmas o por el cuartel, y dijo que muchísimo tiempo antes de que esto sucediera, ya era mencionada como la Calle del Terror.

Pues sin duda, es una historia muy interesante sobre una de las calles mas misteriosas de nuestra ciudad.

De hecho, hoy en día se puede ver en la esquina de J. González Saracho y Cosío el letrero que nombra a la calle como: “La Calle del Terror”.



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Historias de Terror Vol.One


La LLORONA (Leyenda en Aguascalientes)

La Llorona, la mujer fantasma que recorre las calles de las ciudades en busca de sus hijos, también llego a la Villa de la Asunción de las Aguas Calientes.

En nuestra tierra, la fábula cuenta que una mujer de sociedad, joven y bella, se caso con un hombre mayor, bueno, responsable y cariñoso, que la consentía como una niña, su único defecto… que no tenia fortuna.

Pero él sabiendo que su joven mujer le gustaba alternar en la sociedad y ” escalar alturas “, trabajaba sin descanso para poder satisfacer las necesidades económicas de su esposa, la que sintiéndose consentida despilfarraba todo lo que le daba su marido y exigiéndole cada día mas, para poder estar a la altura de sus amigas, las que dedicaba tiempo a fiestas y constantes paseos.

Marisa López de Figueroa, tuvo varios hijos; estos eran educados por la servidumbre; mientras que la madre se dedicaba a cosas triviales. Así pasaron varios años, el matrimonio Figueroa López, tuvo cuatro hijos y una vida difícil, por la señora de la casa, que repulsaba el hogar y nunca se ocupo de los hijos.

Pasaron los años y el marido enfermó gravemente, al poco tiempo murió, llevándose ” la llave de la despensa “, la viuda se quedó sin un centavo, y al frente de sus hijos que le pedían que comer.

Por un tiempo la señora de Figueroa comenzó a vender sus muebles. Sus alhajas; con lo que la fue pasando.

Pocos eran los recursos que ya le quedaban, y al sentirse inútil para trabajar, y sin un centavo para mantener a sus hijos, lo pensó mucho, pero un día los reunió diciéndoles que los iba a llevar de paseo al río de los pirules. Los chamacos saltaban de alegría, ya que era la primera vez que su madre los levaba de paseo al campo. Los subió al carruaje y salió de su casa a las voladas, como si trajera gran pisa por llegar.

Llegó al río, que entonces era caudaloso, los bajo del carro, que ella misma guiaba y fue aventando uno a uno a los pequeños, que con las manitas le hacían señas de que se estaban ahogando. Pero ella, tendenciosa y fría, veía como se los iba llevando la corriente, haciendo gorgoritos el agua, hasta quedarse quieta.

A sus hijos se los llevo la corriente, en ese momento ya estarían muertos. Como autómata se retiro del lugar, tomo el carruaje, salió como “alma que lleva el diablo “, pero los remordimientos la hicieron regresar al lugar del crimen.

Era inútil las criaturas habían pasado a mejor vida. Cuando se dio cuenta de lo que había hecho, se tiro ella también al río y pronto se pudieron ver cuatro cadáveres de niños y el de una mujer que flotaban en el río.
Dice la leyenda que a partir de esa fecha, a las doce de la noche, la señora Marisa venia de ultratumba a llorar su desgracia: salía del cementerio (en donde les dieron cristiana sepultura) y cruzaba la ciudad en un carruaje, dando alaridos y gritando ¡ Aaaaay mis hijos ¡ ¡ Donde estarán mis hijos ¡ y así hasta llegar al río de los pirules en donde desaparecía.

Todas las personas que la veían pasar a medianoche por las calles se santiguaban con reverencia al escuchar sus gemidos y gritos. Juraban que con la luz de la luna veían su carruaje que conducía una dama de negro que con alaridos buscaba a sus hijos.

Las mujeres cerraban los visillos, y al trasnochador que venia con copas, hasta la borrachera se le quitaba al ver aquel carro que conducía un espectro, donde iba la llorona, del carruaje salían grandes llamaradas y se escuchaba una largo y triste gemido de una mujer, un esqueleto vestido de negro, el que guiaba el carruaje, jalado por caballos briosos.

Un día, cuatro amigos, haciéndose los valientes, quisieron seguir al carruaje que corría a gran velocidad por céntrica calle de Aguascalientes, tomaba por Carrillo Puerto (ahora la Merced) después por Guerrero para luego seguir por la calle de Nieto, que directamente daba al río pirules.

Ellos la seguían, temblando de miedo, pero dándose valor con las copitas. Al finalizar la arteria de Nieto, dio un ultimo grito de tristeza y dolor ¡ Aaaay mis hijos ¡ y desapareció con todo y carruaje.

Por mucho tiempo la llamada Llorona, tuvo atemorizados a parroquianos de esta villa, los que se encerraban a piedra y lodo, y nunca salían a la medianoche a la calle…

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La historia de "La Llorona (México Colonial)"

Este era el lamento que continuamente se escuchaba en la ciudad de México: ¡Ay de mis hijos, que será de mis hijos!

Se daba el toque de queda en la catedral y todos los habitantes de la ciudad cerraban las puertas de sus casas con cuanto tuvieran a la mano. Se encerraban a piedra y lodo, pues nadie quería ni siquiera asomar los ojos hacia fuera.

Dicen que hasta los viejos soldados conquistadores, que demostraron su valentía en la conquista de México, no querían salir a la calle, al llegar esa hora terrible.

Los hombres se encontraban cobardes y a las mujeres les temblaba todo el cuerpo; los corazones se sobresaltaban al oír este gemido terrible, largo, que penetraba hasta los huesos.

¿Quién podría ser el valiente que se atreviese a salir a la calle ante ese llanto que causaba profunda lástima y que se escuchaba noche a noche por la ciudad entera? ¡La llorona! Clamaba la gente y del puro susto apenas podían murmurar una pequeña oración y con la mano temblorosa hacían la señal de la cruz. Las mujeres oprimían sus rosarios con el corazón, cruces o imágenes que llevaban colgando de sus cuellos.

Cuando se escuchaban los gemidos de esta mujer, más de algún valiente quiso salir a ver quien era la persona que emitía esos gritos tan angustiosos, costándole en ocasiones a unos la vida o a otros el juicio que veían perdidos por el susto. Se decía que esto era cosa de ultratumba, pues si se tratara de gritos humanos, éstos no se escucharían a más de tres calles de distancia y sin embargo estos lamentos se oían por toda la ciudad; traspasaban paredes y todos los habitantes los escuchaban.

Hubo algunos envalentonados por el vino, que al salir de las tabernas pretendían ir a su encuentro, encontrando en esta hazaña la muerte. Otros quedaron locos de la impresión y los menos, no volvieron a intentar esta aventura y preferían quedarse encerrados en sus casas.

La llorona era una mujer que flotaba en el aire, con un vestido blanco y cubría su descarnado rostro con un velo muy suave, que permitía verle la calavera de su cara. Cruzaba toda la ciudad con mucha lentitud; unas noches por unas calles o plazas y otras por distintas callejuelas; dicen los que la vieron que alzaba los brazos y emitía aquel quejido angustioso que asustaba a todos los que la escuchaban: ¡Ay, ay de mis hijos, que será de mis hijos! Luego se desvanecía en el aire y se trasladaba a otro sitio a emitir sus quejidos.

De una calle a otra, recorría plazas diversas, hasta llegar a la Plaza Mayor; allí se ponía de rodillas, besaba el suelo y se ponía a llorar con mucha desesperación, terminando con un largo ¡Ayyy!

Se levantaba y se encaminaba hacia la orilla del lago caminando lentamente y ahí se perdía, se vaporizaba en el aire y se perdía de vista, no se sabe si se sumergía en las aguas o se disolvía, puesto que los que la llegaron a seguir, dicen que en este sitio se perdía de vista.

Esto pasaba todas las noches en la ciudad de México y verdaderamente tenía inquietos a los habitantes de la ciudad, pues nadie podía explicarse quien era esa mujer y cual era la razón de sus lamentos.

Muchas eran las versiones que se daban en torno al suceso.

Unos decían que esta mujer había fallecido lejos de su esposo a quien amaba profundamente y que venía de ultratumba a verle y a llorarle, pues no podía estar con él, pues se decía que dicho caballero había vuelto a contraer nupcias con una bella dama y que ya la había olvidado completamente. Otras lenguas afirmaban que la mujer nunca pudo desposarse con el caballero, pues la sorprendió la muerte antes de que le diera su mano y la razón por la cual venía del más allá, era para volverle a ver, pues resultaba que el tal caballero se encontraba perdido en vicios que perturbaban su alma.

Al decir de otras gentes, se creía que la mujer era viuda y que se lamentaba de esta forma, porque sus hijos huérfanos estaban sumidos en la más honda desgracia, sin que ningún corazón se moviese por ayudarlos. También se corría la versión de que la mujer era una pobre madre a quien le asesinaron a todos sus hijos y que su salir de la tumba era para llorarles.

Otros afirmaban que había sido una esposa infiel y que como no hallaba paz en la otra vida, venía del mundo de los muertos, con el fin de alcanzar el perdón por sus faltas cometidas en vida. Algunos decían que la mujer había sido asesinada por un marido celoso; se comentaba también que la famosa llorona era la célebre Doña Marina (“la Malinche”), quien de todos es sabido que vivió amancebada con el conquistador Hernán Cortés y que venía a este mundo con permiso del Cielo, a llenar el aire de lamentaciones, en franca señal de arrepentimiento, por haber traicionado a su pueblo, al ponerse del lado de los conquistadores españoles y que cometieron tantas brutalidades contra su pueblo.

Esta pobre alma viajaba por todo el país de México, llegando a cada ciudad en donde; en las noches de luna se veía pasar su silueta blanca y profiriendo sus espantosos lamentos que asustaban al ganado; se le llegó a ver hincada al pie de cruces; salía con gran misterio de las cuevas, donde habitaban salvajes fieras emitiendo siempre su lamento ¡Ay, ay de mis hijos, que será de mis hijos!

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Los peligros de las experiencias PARANORMALES

¿ Haz jugado a la Ouija ?, ¿ no ?, ¿ te gustaría ?
Piensalo dos veces antes de aventurarte a realizar cualquier tipo de experimento paranormal. En la actualidad existen registros de una gran cantidad de casos donde estos juegos y experimentos han terminado trágicamente.


La ouija es uno de los juegos más populares entre las personas ansiosas por adentrarse en el mundo paranormal o que desean pasar una noche de diversión. Sin embargo la historia y los registros policiacos no son muy alentadores para este tipo de “juegos”.

Los riesgos en que se puede caer son varios, el primero de ellos es el fraude. Es común escuchar a personas contar como han perdido grandes cantidades de dinero y pertenencias a manos de estafadores que supuestamente los ayudarian a contactar con seres queridos ya fallecidos.

El distanciamiento de la realidad, la obsesión y los problemas familiares son sintomas comunes que deben prender un foco de alerta.

El origen de estos disturbios mentales puede discutirse ampliamente, desde la teoría metafísica acerca del peligro al establecer contacto con el plano astral hasta la explicación psiquiatrica médica. Cualquiera que sea la explicación los resultados son los mismos y deben atenderse con cuidado.

Otros experimentos como la grabación de psicofonías han producido cierta obsesión en los principiantes al obtener los primeros resultados positivos e intentar buscar cada vez más. En otros casos las personas tienen fé ciega en lo que dicen las “voces” y con el tiempo esto les produce depresión y autosugestión si los mensajes son negativos.

terror
La Ouija es un juego utilizado para la supuesta comunicación con espíritus. Su nombre proviene de la palabra francesa “Oui” que significa “Si” y la palabra alemana “Ja” con el mismo significado.

Su patente se registró el 28 de mayo de 1890 por Elijah J. Bond, lo más probable es que simplemente se patentó una de las tantas tablas que circulaban por Europa y América.

Consta de un tablero con letras y una flecha o plancha de madera, aunque en un principio el juego era conocido como el juego de la copa o del vaso por utilizar estos utensilios en lugar de la plancha de madera.

La teoría más fuerte acerca de su funcionamiento es el de la acción ideomotriz por parte de las personas que estan en contacto con la plancha o el vaso, las personas pueden producir el movimiento a través de pulsasiones imperceptibles guiados por el subconsciente.

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Casos entre niños

En agosto de 2008, en Colombia, el Colegio Miguel Samper en Guaduas se reporte un caso de crisis nerviosas de hasta 30 alumnos de 9 a 17 años que habian jugado a la ouija clandestinamente.

En Villarica, Tolima, Colombia; 9 niños del Colegio Francisco Pineda sufrieron de desmayos y ataques de agresividad espontánea después de confesar que habian jugado a la ouija escondidos en las escales del Colegio.
Casos en expedientes policiacos

En 1972 Joan Turo y Jose Rodriguez fueron encontrados decapitados por el tren en España después de estar practicando la escritura automática y supuestos contactos telepáticos con extraterrestres.

El peligro se ha extendido incluso con seres queridos de las personas afectadas, tal fué el caso de Manuel suarez en Galicia, cuando en 1949 fué sentenciado por intento de homicidio contra sus propios padres después de recibir supuestos mensajes telepáticos por parte de extraterrestres.

Por su parte Raquel Cortes e Iria Suarez de 17 y 16 años respectivamente conmocionaron a España después de asesinar a Clara Garcia de 16 años el 27 de mayo del 2000. Las niñas confesaron estar en contacto con el más allá a través de la ouija, escritura automática y practicar el tarot.

Alvaro Bustos en Córdoba, España se obsesionó tanto con los temas paranormales que terminó clavando una estaca en el corazón a su propio padre.

Uno de los casos más graves fué el de Rosa Gonzálvez en Almansa, España quien fué sentenciada por el asesinato brutal de su hija supuestamente para sacarle el demonio.

¿ Y el peligro paranormal ?

Hasta ahora se han enumerado algunos ejemplos de problemas psicológicos propiciados por experiencias paranormales en ciertas personas pero no es el único peligro, también debemos recordar los innumerables casos de posesión real asi como la atracción de entidades molestas que permanecen en los lugares o con las personas que realizaron alguno de estos experimentos.

En las historias antiguas de vampiros aquellos seres necesitaban ser invitados para entrar a los hogares de las victimas, de la misma manera cualquier juego que implique un contacto con otro plano como el astral se convierte en una puerta abierta e invitación a un gran número de entidades.

Al cuidado de nuestros hijos

Al igual que cualquier arma las experiencias paranormales pueden ser sumamente peligrosas en manos equivocadas donde influye la ignorancia y la fe ciega. Los padres de hoy en dia deben establecer una vigilancia sobre las actividades de sus hijos, ya no basta con alejarlos de las drogas y el alcohol, también es necesario cuidar el acercamiento de los jovenes a los temas paranormales para que lo hagan con un alto sentido de responsabilidad.

Siempre será recomendable informarse antes de realizar cualquiera de estas practicas y hacerlo bajo supervisión de expertos en el tema.

***Comentario: Hola soy Jose Antonio y hace hoy mismo estoy pensando en hacer una Ouija pero tengo un cierto miedo ya que tengo 12 años , hemos hecho varios juegos de mano y no he pasado miedo hasta que un dia , estaba haciendo un trabajo en casa de un amigo , antes de empezar jugamos a un juego llamado "Cupido" Cuando empezamos le dije: Cupido , ¿Estás ahí? Dijo que si. Mi amigo le pregunto: Cupido, ¿estás en este mundo? . Dijo que si . Mi amigo tuvo bastante miedo y quitó las manos sin preguntarle si podíamos salir del juego. Se fué al baño y desde ese momento se abrieron 2 puertas , la de la habitación de sus padres (La que teniamos al lado) y la del patio que estaba abajo
5 minutos mas tarde el tiro la puerta abajo y lo vi llorando con 4 velas en el espejo y diciendo que nose podia mover , le dije No me gastes bromas!!!! y el se calló no dijo ni una palabra , cuando le di un bofetazo ya me respondio y de repente empezamos a escuchar gritos abajo los dos salimos por la ventana pidiendo ayuda tuvimos que salir trepando por las rejas y desde ese instante no he hecho mas un juego de manos. Ahora me he mudado , ya no tengo miedo y quiero hacer una ouija para preguntarle por mi abuelo, fallecido hace unos años.

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