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Baradero

LOS DIAS LIMINARES
Los documentos de la época indican que fue fundada en el año de 1615, por la voz y orden de Hernando Arias de Saavedra, el primer gobernador criollo. Su origen fue una reducción de indios, reunidos para establecer una Encomienda Real a cargo de franciscanos. Los primeros aborígenes fueron trasladados por el franciscano Francisco de Arena, desde las proximidades de Buenos Aires, a unas siete leguas. Otras versiones indican que pertenecían a la zona de islas o del Paraná arriba y se trataba de los grupos guaraníticos: Chanáes y Mbiguays. El Fray Arena fue designado el día de la fundación por Hernandarias y seis meses después fue sustituido por Fray Luis de Bolaños.


EL NOMBRE
Por todos los documentos hallados se testimonia que Santiago del Varadero fue creada en el año de 1615, bajo la advocación de Santiago Apóstol, por ello se ha consagrado como día de su fundación el 25 de julio, aunque no haya documentos que lo certifiquen. En todos los testimonios documentales se cita a la reducción como pueblo, con el nombre de Santiago y el militante de Varadero, Baradero y también "Barradero", en pocos casos. Sin duda, tomó su nombre del hecho que en su río se "varaban las naves, sin peligro de avería", debido a su lecho barroso; tal cual lo dicen las crónicas españolas.


UN LUGAR PARA LOS ABORIGENES
Para que poseyeran sus propias tierras, el gobernador Hernandarias, les asignó una legua de campo con frente al río, que se podía medir desde la conjunción del Río Arrecifes con el Paraná (así le decían al Río Baradero, brazo del mismo) hasta contar 6.000 varas sobre su costa. Desde allí, medir otras leguas de fondo, pero descontando los bañados, hasta dar con las tierras que se le concedieron al encomendero Don Gaspar de Godoy, provistas por el propio Hernandarias desde los primeros días de la fundación de esta Encomienda Real.





PRIMERAS NOTICIAS
Como se ha dicho, la población de Baradero tiene origen en una reducción de indios, que a la vez era encomienda real. Es de suponer que la primera obra que se hizo fue construir las chozas para vivienda y de inmediato edificar la iglesia para erigir el altar al Santo Patrono, que era y sigue siendo Santiago Apóstol.
El curato del Baradero existía desde 1620. La primera referencia que se tiene es la del primer obispo de Bs.As., don Pedro de Carranza, que estuvo en Baradero en 1622, en visita pastoral, por poseer una esmerada organización y buen orden, aprovechando esa oportunidad para confirmar a los indígenas, que por entonces eran 219.
En 1628, el curato estaba a cargo de Diego de Valdivia y en 1629 tenía sólo 23 indios tributarios y en total 60 ó 70 vecinos. En 1717, sólo existían en campaña dos curatos de indios, los del Baradero y Santa Cruz de los Quilmes y ninguno de españoles.
Más tarde, el obispo don Pedro de Fajardo anexó al de Baradero el pago de los Arrecifes y parte de Areco, pero más adelante esta disposición quedó sin efecto.


PRIMERAS PARROQUIAS DE ESPAÑOLES
El Cabildo de Bs. As., el 23 de octubre de 1730, creó las primeras parroquias de españoles que hayan subsistido y fueron las de Magdalena, Matanza y parte de Las Conchas, Costa o Monte Grande, Luján, Areco y Arrecifes. Este último comprendía desde el Río Areco hasta el arroyo de Las Hermanas (en las proximidades de Ramallo) y comprendía los actuales partidos de Baradero, San Pedro, Arrecifes y Pergamino, pero la iglesia interina del curato estaba en Baradero.


NACE SAN PEDRO
El cura de Baradero, Francisco Antonio de Goycochea, el 7 de junio de 1748, pidió autorización para fundar el convento de San Pedro, alrededor del cual se formó la actual ciudad del mismo nombre.


LOS PRIMEROS REGISTROS
En 1756 (octubre) se inician en la iglesia las anotaciones archivadas del movimiento demográfico de la población. En este archivo se encuentran los nombres de los indios bautizados desde 1756, ,lo mismo que los esclavos que llevaron el nombre de sus amos. En 1780 se designaron los primeros Alcaldes de la Santa Hermandad y se nombró en nuestra parroquia a Justo Sosa.


UNA IGLESIA HUMILDE
Del pobre estado de nuestra iglesia, dan cuenta diferentes documentos en el Juzgado de Paz. En una memoria de 1841 dice que la iglesia era un rancho de seis varas por ocho de largo, con una puerta y una ventana.
Muchos datos sobre la pobreza del edificio se encuentran en el archivo de la Provincia.
Al parecer, cada huracán que se presentaba, la hacía volar por su poca solidez y escasa protección. En una nota del 25 de mayo de 1780 (6.1.16) dice: ¨La iglesia era un ridículo galponcillo, con paredes de adobe cruzado y cubierto de paja, que como solemos decir, deja de llober fuera por llober dentro¨... (sic)


LA FAMILIA SE AGRANDA
A mediados del Siglo XIX, ya Baradero tenía 4500 habitantes y se había fundado la primera Colonia Agrícola, con inmigrantes suizos, que cada año aumentaba más, por lo que una cantidad de vecinos entusiastas comenzaron a elaborar la idea de ampliar la iglesia, ya que la mayoría de las veces se debía oír misa desde afuera.
Así fue que en 1857 se nombró una comisión, presidida por el Juez de Paz y Presidente de la Corporación Municipal don Martín de Gainza, vecino muy caracterizado y Jefe del Regimiento 3, con asiento en este pueblo. Lo secundaban en la comisión el Dr. Lino Piñeiro, los Sres. Pedro Alonso, Germán Frers, cura Domingo Frumento, el párroco Alfonso Raffaelli y Luis Villanueva.
Para construir la nueva iglesia sólo se contaban con los sueños y con la esperanza de poder reunir el dinero necesario mediante colectas.


MANOS A LA OBRA
La iglesia primitiva se demolió en dos días domingos (17 y 24 de enero de 1858) con vecinos de buena voluntad.
Los nuevos cimientos fueron bendecidos y colocada la piedra fundamental (en el centro de los cimientos de la pared que se encuentra detrás del altar mayor), nombrándose como patronos de la nueva iglesia a Santiago Apóstol y Nuestra Señora del Pilar, que lo eran antes)


POR FIN
Tres años de devastadora sequía retrasaron la construcción, ya que el principal aporte lo hacían los estancieros del lugar, acompañada de innumerables tropiezos. La iglesia nueva recién pudo inaugurarse el 30 de agosto de 1861, ante el alborozo de todo el pueblo y la comisión, que ese año estaba presidida por el Juez de Paz y Presidente de la Corporación Municipal, don Fermín Rosell.




OTRA VEZ A EMPEZAR
En sesión del 5 de abril de 1903, la Municipalidad, manifestó que la iglesia ofrecía la constante amenaza de derrumbarse, con grave peligro para los fieles que concurrían, por lo que se votó una partida de dinero, más el aporte de contribuyentes privados y se inició su refacción.
El edificio recién se reinauguró en 1907, y desde ese momento mantuvo su actual aspecto.


PRIMERAS REFERENCIAS
La reducción indígena de Santiago del Varadero, fue organizada de acuerdo a las ordenanzas de don Francisco de Alfaro, dictadas en 1611, pero aprobadas por el rey en 1618. Estas ordenanzas eran de protección al indígena, disposiciones muy humanitarias, que en esta reducción, la mayor parte de las veces no se cumplieron. La primera referencia a un autoridad civil fue don Bartolomé Pintos, aunque no se sabe mucho sobre su actuación. Este sucedió a Fray Francisco de Arenas y al excelente organizador Fray Luis de Bolaños.


LA NEBULOSA
Luego de los primeros tiempos fundacionales, la historia de las autoridades civiles se pierde en una nebulosa. Aunque numerosos documentos del Archivo de Indias de Sevilla certifican de la continuidad de este pueblo. Lo que si se puede deducir es que pasó por momentos de gran atraso y olvido, debido a la desaparición de las familias españolas encomenderas y el entrecruzamiento delos indios nativos. Un documento del Archivo de la Provincia (C.13-1-16) de 1780 dice: "El alcalde de este Real pueblo del Baradero, ya ni a la doctrina antigua asisten y aunque el indio alcalde quiere remediar no puede por no tener armas, ni prisiones, ni tampoco tiene seguridad de sí mismo". Otro documento: "Indios netos ya no hay ninguno. La maior parte de los ombres son mestizos, mulatos e indios de Córdoba, Santa Fe, Santiago y Tucumán, que se casaron con mujeres que no son indias legítimas fundadoras."



CÓMO ? NO EXISTIMOS? En un documento de 1801, dirigido al virrey por varios indios, encabezados por su cacique y alcalde Cornelio Aguirre, se le reclama por la usurpación de sus tierras por parte de los españoles. Esta petición genera sucesivas notas entre las reparticiones del gobierno central, pero no se aclara que se hizo con los terrenos de los indios de la reducción. Lo que sí se desprende de ellas es que algunos funcionarios no tenían noticias de que existiera este pueblo de indígenas.



LOS ALCALDES
Desde 1784 se comienzan a nombrar Alcaldes de la Santa Hermandad. Este cargo, mezcla de civil y religioso, era ejercido por españoles y su sede era en las propias estancias.


LOS JUECES DE PAZ En 1822, durante el gobierno de Martín Rodríguez, toda la documentación indica que las órdenes eran enviadas al Juez de Paz. Las primeras referencias indican que ellos fueron:

1822 - Julián Castro
1828 - Alejo Matoso
1834 - Julián Lynch
1835 - Juan Antonio Magallanes
1838 - José Santos Gómez
Gerónimo Casco
1850 - Fermín Castex


LA COMISION MUNICIPAL
A partir de 1854, el superior gobierno creó la Comisión Municipal y fueron sus presidentes:
1854 - Julián Lynch
1855 - Luis Villanueva


LA CORPORACION MUNICIPAL Se crea el sistema de municipalidades electivas y los gobiernos locales toman la forma de Corporación Municipal, presididas por: 1856 - Lino Piñeiro (Durante su gestión se crea el 4 de febrero la primera Colonia Agrícola del país, con inmigrantes suizos)
1857 - Martín de Gainza
1858 - Félix Lynch
1859 - Juan de San Martín
1860 - Juan de San Martín
1861 - Francisco San Martín
1862 - Fermín Rosell
1863 - Luis Villanueva
1864 - Luis Villanueva
1865 - Carlos Lynch
Mariano Artayecta Castex
1867 - Manuel Gallardo
1868 - Manuel Gallardo
1869 - Fermín Rosell
1870 - Fermín Rosell
1871 - Fermín Rosell
1872 - Fermín Rosell
1873 - Germán Frers
1874 - Germán Frers
(Intervención Federal)
1875 - Félix Muñoz
1876 - Félix Muñoz
1877 - Félix Muñoz
1878 - Germán Frers
1879 - Germán Frers
1880 - Francisco Sánchez (Comisionado)
1881- Francisco Sánchez (Renuncia)
Julián O´Roarke
1882 - Julián O´Roarke
1883 - Julián O´Roarke
1884 - Fermín Rosell
1885 - Fermín Rosell
1886 - Fermín Rosell


LOS PRIMEROS INTENDENTES
Se modifica la estructura gubernamental con un Concejo Deliberante y el Departamento Ejecutivo a cargo de un Intendente Municipal.
1887 - Gregorio Fraga
1888 - Gregorio Fraga
1889 - Gregorio Fraga
1890 - Julián O´Roarke
1891 - Juan Brignardelli
1892 - Juan Brignardelli
1893 - Emilio J. Samyn
Carlos Frers
1894 - Julián O´Roarke
1895 - Norberto Bohle
Emilio B. Jeanmaire
1896 - José María Silles
1897 - José María Silles
1898 - Guillermo Lynch
Arturo Figueroa
1899 - Arturo Figueroa
1900 - Guillermo Lynch
Martín de Gainza
1901 - Martín de Gainza
1902 - Carlos Dollera
1903 - Carlos Dollera
1904 - Julián O´Roarke
El sistema de intendentes continuó en todo el siglo XX, con interrupciones en los años 1916, 1930, 1943, 1955, 1966 y 1976.


por el Prof. Daniel Alberto Chiarenza

Los primitivos habitantes de la zona pampeana, que en un primero momento se habían instalado en la región de los acantilados atlánticos, se adentrarían al piso más firme del interior de la inhóspita llanura, persiguiendo gliptodontes, ñandúes y gacelas. Sus huellas se hallan en Ensenada, Carcarañá, Baradero (piso ensenadense), o en Luján, Esperanza (piso lujanense).
Son los que podríamos llamar Hombres Pampeanos, sin por ello aspirar a invadir jurisdicción específica de los antropólogos.

Juan de Garay, poco tiempo después de fundada la ciudad de la Santísima Trinidad en el Puerto de Santa María de los Buenos Aires, iría a Asunción, luego a Santa Fe y cuando volvía a Buenos Aires, una noche -mientras descansaba- fue sorprendido y asesinado por los indios, emboscados cerca del río Baradero (1583).

En el siglo XVII, la zona poblada no llegaba más allá de Magdalena, al sur, y Baradero, al norte, que era una misión de guaraníes –por denominarlos genéricamente- del padre Luis de Bolaños ya en 1615. Formaban una estrecha franja junto al río.

Volviendo a Baradero, en 1615 nació una reducción aborigen (debe de haber sido la única, sino una de las pocas originadas de esta manera en toda la provincia de Buenos Aires) a pocas leguas de la ciudad de la Santísima Trinidad, donde –hasta ese momento- se desarrollaba una sociedad de broncíneas pieles, la que se encontró con los hispanoparlantes y se produjo el fenómeno de la transculturación.
Le tocó al cura Fray Francisco de Arenas comenzar con la práctica que los europeos llamaban de la “evangelización” y que sin eufemismos podemos llamar de catequización obligatoria de los aborígenes. Éstos eran mansos y nobles y fueron arcillas en manos del astuto religioso español.

El padre Arenas, al hacerse cargo de la Iglesia, nombró como Corregidor al vecino Bartolomé Pinto y como cacique principal al indio Bartholomé (es inútil, en Baradero no tenías ninguna oportunidad de ser dirigente si no te llamabas Bartolomé).

Para ser específicos la reducción de indios estaba formada por chanás, mbiguays, querandíes y guaraníes, todos originarios del Delta. Sólo al retirarse el padre Arenas, quien estuvo aproximadamente seis meses, fue reemplazado por el nombrado más arriba Fray Luis de Bolaños.
Éste, efectivamente le dio forma de un verdadero pueblo, colonia, de España en medio de la pampa agreste.

La reducción fue fundada oficialmente el 25 de julio de 1615 (es decir, a solo 35 años de fundada la ciudad de la Santísima Trinidad, en el Puerto de Santa María de los Buenos Aires), a orillas del río que da origen a su nombre (Baradero), por el cual navegaron los conquistadores, quedando sus barcos varados en su lecho debido a la poca profundidad del mismo.
Como dijimos, entonces, su nombre fue –en una primera instancia: San Bartolomé, como no podía ser de otra manera- entonces, “Santiago del Baradero”; Santiago por el santoral del día (Santiago Apóstol) y Baradero por estar a orillas del río.
Fue mucho lo que hizo por experimentar este logro el entonces Gobernador Hernandarias, quien llegó a la zona para darle forma al primer poblado bonaerense el 16 de agosto.

Más tarde, con las estancias del siglo XVIII, empezaron a surgir los poblados o aldeas pampeanas. Fueron núcleos formados alrededor de un reducto de indios mansos (en Quilmes y Baradero), una capilla (San Isidro Labrador -1723) o un convento (el "Rincón" de San Pedro - 1750), un fortín de fronteras (Ranchos o General Paz, cuya fundación oficial fue en 1778) o una posta del camino (Monte de los Chingolos o Ministro Rivadavia).

A la vera de los caminos que unían el puerto de Buenos Aires con las ciudades importantes del Virreinato fueron surgiendo diversas poblaciones: cobra nueva importancia Baradero que, como se dijo, era una aldea rural en los alrededores de un reducto de indios mansos.

- El convento es anterior a la fundación del poblado, pues data de 1743 y ya contaba con 800 habitantes.

Participó de la defensa ante la Invasión Británica de 1806/1807 don Bernabé de San Martín, vecino de Baradero, que luego sería el jefe del Regimiento N° 4 con asiento en su pueblo natal.

A mediados de 1821, siendo Buenos Aires provincia autónoma, con el fin de darle un orden jurisdiccional se agrupó a la campaña en tres Departamentos:

1) San Vicente, Cañuelas, Quilmes, Ensenada, Magdalena, Monte, Chascomús y Ranchos.

2) Lobos, Morón, Villa del Luján, Guardia de Luján, Pilar, Capilla del Señor, San Antonio y Carmen de Areco.

3) Arrecifes, San Pedro, Baradero, Pergamino, Salto, San Nicolás y Rojas.

En su lucha contra Rosas –financiada por los franceses, como él mismo lo confiesa- un día de 1840, Baradero vio llegar al general Juan Lavalle.
No sólo quería aprovisionarse, sino también tomar contacto con algunos amigos, compañeros de causa. En esa situación cenó en casa de doña Balbina Morciego. Hoy, aquella casona fue convertida en Museo Municipal.
No es para menos, suponemos que aquel lugar sacrosanto fue de provecho para Lavalle que, en aquella etapa, nunca se olvidaba de ser excesivamente gentil con las propietarias de los lugares que lo cobijaron.

En la víspera del 20 de noviembre de 1845 y con motivo de producirse la agresión directa de la flota anglo-francesa en el paraje conocido como la “Vuelta de Obligado”, dos mil bonaerenses estaban detrás de las trincheras.
Aproximadamente 500 milicianos estaban al mando del coronel Ramón Rodríguez; cuatro cañoncitos de a 4 al mando del teniente José Serezo; 100 milicianos a las órdenes del teniente Juan Gainza, más 200 milicianos del norte que respondían al teniente coronel Manuel Virto.
Otros 200 milicianos de San Nicolás dirigidos por el comandante Luis Barreda, 2 cañoncitos de a 4 a cargo del teniente coronel Laureano Anzoátegui y el capitán Santiago Maurice. Los cuerpos rurales estaban al mando de Facundo Quiroga (hijo del “Tigre de Los Llanos” y vecino de San Pedro) y Julián del Río, los que respondían al coronel José Cortina.
A retaguardia los jueces de paz de San Pedro, de Baradero y de San Antonio de Areco. La escolta del general Mansilla, unos 70 hombres, al mando del teniente Cruz Cañete.
Por lo relatado anteriormente, no debe darse crédito a aquella versión histórica que decía que Baradero, en esa época, sufría un despoblamiento parcial, originado en “la persecución de los pobladores por la Mazorca”.

Si bien la flota invasora pasó por el Paraná fue a un costo muy alto, por lo cual se recuerda aquel día como el de la “Soberanía Nacional”, puesto que a partir de ese momento la opinión pública internacional se pondría del lado de la Confederación Argentina.

Pocos años después, en Baradero se observó un rápido crecimiento, el que se concretó con la fundación de escuelas: la primera de ellas fue la Escuela Rural Argentina, más conocida como Escuela Auxiliar “La Bellaca” (y que actualmente lleva el nombre de Nicolás Avellaneda).
Además, en el mismo pueblo, en el antiguo atracadero de carretas se diseñó una Plaza.

A partir de 1856 llegarían a Baradero los primeros colonos suizos, agricultores, para dar impulso a esta actividad, decaída en esos momentos.
Se les donaron los terrenos de un paraje denominado “El Rincón”, en el cual hasta hoy (año 2000) pueden observarse las callejas arboladas de casuarinas, eucaliptos, araucarias, además de ser un excelente mirador hacia el Puerto de San Pedro (en el cual en la actualidad pueden adquirirse productos regionales).
Habían transcurrido doscientos cuarenta y un años desde su “creación” (la de Baradero). Para algunos historiadores, esta fue la primera colonia agrícola del país. No sólo la agricultura fue la actividad predominante, también la explotación de granjas con el consiguiente desarrollo en la implementación de las herramientas para alcanzar las metas productivas descriptas.
Así, se instalaron también herrerías y talleres, entre los que se destacaron los de Sabino Ormezano, Cristian Eschler, Viale, León Currat, etc. Ellos fueron los primeros fabricantes de arados a mancera, guadañas y otros objetos aptos para la actividad agrícola.

En 1857 se estableció lo que podemos considerar la primera industria: un molino de harina, impulsado por el viento por enormes aspas. La piedra del mismo se conserva en el museo histórico “Juan Lavalle”.
Es en este museo donde, actualmente, se exhiben restos arqueológicos, objetos y documentos referidos al pasado local, así como yacimientos de otro orden hallados en el cementerio aborigen, el cual fue descubierto en una barranca cercana al puerto local.

Desde 1864, llegaron a Baradero habitantes de otras latitudes: franceses, españoles, italianos, irlandeses, alemanes, vascos y austríacos. Este hecho impulsó en la región la fabricación de carros y chatas, las cuales permitirían el transporte de cereales.

En 1869, se erigía el edificio donde habría de funcionar el Colegio Nacional Normal Superior “Marcos Sastre”.

El periódico “La República” comentaría en 1871, haciendo alusión al ministro de guerra del presidente Sarmiento: “El ministro Gainza -larga fama el hombre, entre gauchos y milicos- consiente lo que se consiente a sí mismo en tanto personaje y personero de una clase que vive rapiñando tierras, fondos públicos, préstamos bancarios, mano de obra, vidas humanas. La rapiña es su modo normal de apropiación: la ejerce con mortificante regularidad desde las más altas instancias del Estado: es la violencia legal, la que autoriza a fusilar al soldado que deserta haciendo caso omiso de las razones que lo han impulsado. Pero, en definitiva: ¿cómo amedrentar al milico, cómo disuadirlo y persuadirlo? Y, además, ¿hay alguna otra manera que amarrarlo a la milicia y a la servidumbre?”.

El emérito vecino de Baradero, el recientemente aludido general Martín de Gainza fue precisamente en su pueblo natal Juez de Paz y Presidente de la Corporación Municipal.
Como vimos, el latifundista don Martín fue, también, ministro de la Nación, diputado y senador.

Ya que se citó a Baradero se puede explicar que el servicio de correo, si bien se había brindado desde los primeros tiempos, en ese 1871 se complementó con el servicio de telégrafo.

Catriel refiriéndose a la derrota infligida a Calfucurá en San Carlos de Bolívar nos informa: “Entonces vino el general Rivas, todo sudado y ensangrentado, y echó pie a tierra y me abrazó delante del correntino Ocampo, de Conesa, Levalle, Leyría y otros así, y me dijo que me había portado como un general argentino y que me había ganado sobre el campo de batalla las presillas de oro".

Precisamente el general Emilio Conesa era un vecino ilustre de Baradero.

Ya que nos referimos a Baradero en aquel 1872, digamos que a la Corporación Municipal se le impuso como tarea fundamental vender solares de 10 varas de frente, cuya escritura se entregaba cuando el vecino acreditaba haber construido –como mínimo- una habitación y haber cercado el predio. La medida resultó, finalmente, progresista, dado que extendió al pueblo y requirió de mano de obra, haciendo –como consecuencia- que se establecieran en forma permanente varias familias cuyos jefes eran, obviamente, albañiles.
Asimismo se impulsó el desarrollo de hornos de ladrillos. También se creaba en la litoraleña localidad la primera biblioteca, a la que se reconoció con el nombre de “Popular”. Esta entidad persistió hasta la actualidad con la denominación de Biblioteca Popular Municipal “Fray Luis de Bolaños”.

Algunos aseguran que, a pesar del optimismo con que tratamos aquella inmigración suiza, lamentablemente, en Buenos Aires nunca pudo arraigar la colonización agrícola por la resistencia de los terratenientes y el elevado precio de la tierra. Se dieron varios intentos colonizadores -colonias de Baradero, Chivilcoy, Pigüé, entre otras- aunque, en general, fracasaron o no alcanzaron la importancia y el significado de la colonización que entonces se daba en Santa Fe.

Aunque lo que se acaba de decir es bastante relativo para el caso de Baradero, que en 1887, gracias a los hermanos Genoud Perrotet, los cuales siendo propietarios de grandes extensiones sembradas con maíz se animaron a establecer una fábrica de alcohol para industrializar su producción, pero necesitando de otros productores, debieron conformar la sociedad comercial Genoud Benvenuto Martelli & Cía.

Si nos referimos al tema salud en 1890, aunque más no sea en infraestructura hospitalaria, pues ese año se inauguraba el nosocomio de Baradero denominado “San José”, el cual atendió a la población durante sesenta y dos años, ya que sería reemplazado recién en 1952.

En 1897 se instalaba la Usina de Luz Eléctrica.

Al año siguiente se creaba la Estación Agronómica, dependiente de la Escuela Rural, aquella que fuera fundada en 1864. Posteriormente sería el Vivero Regional “Angel Gallardo”.

Y desde el gobierno nacional (orientado por el general Roca), hasta casi sin proponérselo, la Provincia –gobernada por Bernardo de Irigoyen- se vio beneficiada por la política llevada adelante en Obras Públicas por el Ministro Emilio Civit. Pues se efectuó el dragado y la canalización del río de la Plata, los ríos Capitán, Brazo del Paraná de las Palmas, Baradero y Paso de Martín García. Se iniciaron innumerables obras en los puertos fluviales y nuestra Provincia se vio favorecida por la construcción del de San Nicolás y el de Quequén (1901).

En Baradero, también en 1901, se inauguraba el alumbrado público en algunas calles; en el mismo sitio, si nos referimos al periodismo podemos dar testimonio de la aparición de la primera edición del periódico “El Comercio”, al que siguieron –hasta nuestros días- alrededor de un centenar de publicaciones diversas.

En 1905, se creaba el parque de “El Bajo”, que es el actual Parque Sarmiento, escenario del popular Festival que adquiriría ribetes internacionales.
Ese mismo año fue fundada la Escuela N° 14, a la cual asociaron inmediatamente con los colonos suizos.

En los primeros días de 1908 se iniciaba la construcción de una fábrica de glucosa (actualmente, transformada en una Refinería de Maíz), cuyo principal accionista fue don Francisco Serp. Para ese entonces, también existían en la zona fábricas de velas de sebo, de fideos, de jabón, de cerveza, de licores, etc.

No resultó menor que en la Capital Federal el brillo de los festejos del Centenario (1910) en ciudades como Baradero o Necochea.

Ya que hablamos de la localidad de Baradero. Precisamente hasta allí llegaban muchos de los inmigrantes recién arribados para aprovechar la temporada de cosecha. El trabajo lo realizaban por contrato.

En la rebelión agraria conocida como Grito de Alcorta, en 1912, incluimos en esta recorrida del norte bonaerense y sur santafesino, a Baradero, Capitán Sarmiento y varios pueblos más.

El 21 de octubre de 1918 se fundaría la Liga de Fútbol de Baradero, la cual integraría clubes de nacimiento anterior o posterior a la conformación de la Liga amateurs como el Alsina, el Club Atlético Baradero (3 de abril de 1905), el Club Atlético Bernardino Rivadavia (12 de diciembre de 1930), el Fundición Fútbol Club, el Portela, el Club Regatas de Baradero, el Club Deportivo Domingo Faustino Sarmiento (2 de enro de 1952) y el Club Sportivo Baradero (28 de abril de 1923). Precisamente éste ultimo, con el correr de los años se transformaría en un magnífico Polideportivo, con piletas de natación, camping y campos deportivos para varias especialidades.

Por una Ley provincial fechada el 4 de julio de 1939, Baradero se transformaba de pueblo en ciudad, siendo el sitio poblado más antiguo sobreviviente en la provincia de Buenos Aires.

En 1952 se inauguraba en Baradero el Hospital Regional.

Dentro de la temática hidráulica digamos que hasta 1958, la Provincia sólo explotaba servicios de aguas corrientes en 23 localidades y de cloacas, aún menor, en seis. Para 1961, año en el cual el Gobernador Alende emite su último mensaje, el Gobierno había finalizado obras para provisión de agua corriente en 11 ciudades y de servicios cloacales en otras seis (hay que aclarar que, prácticamente, estamos hablando del interior provincial, ya que numerosas localidades del Gran Buenos Aires estaban incorporadas al régimen nacional).
Las obras más importantes fueron los acueductos Paso Piedras, Grümbein-Bahía Blanca y Nueve de Julio-Carlos Casares-Pehuajó. Es decir, con la construcción de estos complejos de hidráulica se pudo aprovisionar de agua corriente a: Bahía Blanca (también desagüe cloacal en esta ciudad), Balcarce, Baradero, Berisso, Campana, Carlos Casares, Colón, Chacabuco, Chascomús, Chivilcoy, Coronel Dorrego, Ensenada, General Villegas, La Plata (también desagüe cloacal), Lincoln, Miramar, Necochea (también desagüe cloacal), Nueve de Julio, Olavarría (también desagüe cloacal), Pedro Luro, Saladillo, Salto, Ramallo, Rojas, Tres Arroyos (también desagüe cloacal).

En febrero de 1965, en un escenario levantado en la Plaza Colón, nacía el Festival de Música Popular Argentina, uniendo –de esta manera- las dos más grandes expresiones de nuestra música: el folklore y el tango.

Por aquellos días, junio de 1966 –antes del desalojo compulsivo del gobernador Anselmo Marini- en la provincia de Buenos Aires, se realizaban los primeros tendidos de cables coaxiles en Baradero, San Pedro, etc., en lo que iba a producir una revolución en las comunicaciones.

En tiempo del Interventor, general Francisco Imaz, se creó un Fondo Permanente (y cada Municipio podía constituirse en junta local) para la promoción del desarrollo industrial, fijando para ello seis zonas: 1) Bahía Blanca y Coronel Rosales; 2) General Pueyrredón, Lobería y Necochea; 3) Azul, Olavarría y Tandil; 4) Área Metropolitana; 5) Baradero, Berisso, Zárate, Campana, Ensenada, La Plata, Ramallo, San Nicolás y San Pedro; 6) Centro y Noroeste de la Provincia.

En el predio en el cual había estado, por muchos años, instalada la Estación Agronómica –también considerada la primera Escuela de la Colonia Suiza-, en 1968 se levantaba una nueva reserva natural y la Unidad Penal N° 11, cárcel-modelo pensada con el criterio moderno de puertas abiertas. Allí se pueden comprar plantas y miel.

También es importante, zonalmente, la Escuela de Educación Técnica N° 1, la que lleva la denominación de “Batalla de la Vuelta de Obligado”

El Festival de la Música Popular Argentina se había realizado durante cuatro temporadas en la Plaza Colón. Pero como su éxito fue ascendente, en 1969 se debió realizar su apertura en otro ámbito: el anfiteatro “José Hernández”. El mismo estaba enclavado sobre las mismas barrancas del Paraná que le dan un marco de belleza geográfico al suceso estrictamente musical.
El Festival continuó hasta 1975, inclusive, momento en el cual fue llamado a cumplir un obligado silencio. En intervalo dura hasta 1986, fecha en la cual un grupo de jóvenes revitalizan al recuerdo de lo que había sido una bandera para la cultura nacional y popular. Los entusiastas jóvenes proclaman: ¡Baradero está vivo...!.
Desde 1986 a 1991 se lo reconocería en el ámbito nacional y bonaerense con el nombre de “Festival del Reencuentro”. El 28 de julio de 1991 se inauguraba, en la rotonda, el Monumento al Indio, como merecido homenaje a las primeras tribus aborígenes que habitaron suelo baraderense en la época fundacional.

Volviendo al Festival, en 1992 se lo volvería a denominar con la nominación original: Festival de la Música Popular Argentina. Es uno de los eventos de la cultura popular más importantes del país. Desde, prácticamente, los comienzos el nombre del escenario de la capital nacional del Encuentro es Abel Figueroa.
El del año 2000 fue la edición número veintiséis del afamado evento cultural. Comenzó el 16 de febrero y duraría 5 noches.
Por ello, hoy a Baradero se la conoce como “La Ciudad del Encuentro”. En esta manifestación cultural nada tuvieron que ver las autoridades, sino que fue el producto de las inquietudes de un grupo de caracterizados vecinos. Por sus palcos pasaron las más aclamadas figuras artísticas.
El Festival del Encuentro ´2000 contó en su apertura con Horacio Guarany y las figuras procedentes del Pre-Baradero. Al día siguiente, jueves 17, se presentaron Los Nocheros –en realidad más baladistas que folkloristas- acompañados por Lelia Sosa y Carlos Cabral. La noche posterior fue “copada” por Cuti y Roberto Carabajal, el “Chaqueño” Palavecino, Rosendo y Ofelia y Zamba Quipildor.
El sábado, día central en todo sentido, fue dedicado a Los Chalchaleros, los que comenzaban a cumplir cincuenta años con el canto –de allí, luego se popularizaría el dicho “largo, como despedida de Chalchalero”-, también pasarían por el escenario: César Hernán, María Itatí, Pablo y los del Tuyú, y Rubén Patagonia.
La espectacular noche de cierre fue para Soledad, siendo los “soportes” Los Sacha y Gastón Barral. Noche tras noche, la apertura del espectáculo estuvo a cargo del Ballet Brandsen –dirigido, como siempre, por Mabel Pimentel y Oscar Murillo-, con una coreografía particular para cada día. La conducción general del Encuentro estuvo a cargo del veterano Julio Maharbiz.
La difusión del evento estuvo a cargo de Azul TV (ex canal 9); en diferido (por cable) por Argentinísima Satelital. También flashes de los mejores momentos en vivo fueron transmitidos por Crónica TV y como siempre la FM 96,9 LS2 Radio Santiago del Baradero (la radio local).

En este momento Baradero cuenta con una diversidad estupenda de recursos turísticos como, por ejemplo, el Establecimiento “El Varadero” (jugando un poco con el nombre de la famosa playa cubana, la cual se escribe con “V”). Aquí se pueden adquirir un gran surtido de dulces y productos regionales, también hay Casa de Té, paseos en sulkys y bungalows.
Lo de “Chabela”, donde se pueden adquirir productos regionales y artesanales elaborados por su propietaria. La Hostería Baltimore, que es un lugar muy pintoresco, rodeado de una inigualable belleza natural e histórica; son sus propietarios los anfitriones que invitan al turista a pasar un lindo rato entre amigos y disfrutar de sus comidas caseras. No solamente puede configurar un excelente lugar de reuniones, sino que también se puede pernoctar, donde también se hallan huertas orgánicas.

Se encuentra, además, en Baradero un Vivero, consistente en una instalación modelo para la producción de kiwi; donde también hay venta de plantas ornamentales, frutales y forestales. Hasta da una nota de preciosismo el Hogar San Francisco de Paola, residencia geriátrica rodeada de una frondosa naturaleza, canchas para practicar deportes, huertas, animales, etc.
Hay un restaurante de campo denominado La Ponderosa. En cuanto a los innumerables atractivos con que cuenta la zona costera, nombraremos sólo a algunos: el Aero Club, lugar excelente para romper la rutina ciudadana practicando aeromodelismo, vuelos de turismo y paracaidismo; hay juegos infantiles y confiterías, sin desdeñar el Museo aeronáutico.
El Museo Aeronáutico lleva el nombre de “Un lugar en el Cielo”, el mismo presenta una exposición estática de motores y dos aeronaves, un Douglas DC3 y un C47 Dove. La recorrida incluye una explicación sobre historia aeronáutica y la posibilidad de realizar un vuelo de bautismo asistido.

Está también el Auto Club que posee una pista natural enclavada en las barrancas del río Baradero; allí se practica motocross, carretas de karting y automovilismo deportivo. En el Tiro Federal hay un camping, también posee una conserjería, un restaurante no exclusivo para socios, pileta, canchas de tenis, fútbol, paddle y práctica de tiro.
El Club de Pesca, que cuenta con camping propio, proveeduría, pluma náutica y sector estricto de pesca. El Club de Regatas también posee restaurante de atención al público en general.
No debemos olvidar el Paseo del Puerto. Sobre la costa se encuentra la Dirección de Turismo, donde no solamente se ofrecen informes, sino que también es lugar de adquisición de artesanías lugareñas.
Luego, el Camping La Mutua, con conserjería, restaurante abierto al público, camping, pileta, alquiler de kayacs y piraguas.
Además, y por si fuera poco, el Camping de Luz y Fuerza, las excursiones de la Zona de la Barranca y el fabuloso Balneario: se trata de un lago artificial con agua de napa clorada, con servicios de proveeduría, camping, asistencia médica, paseo artesanal deltiano, bajada de lanchas, sector de pesca, taxis y juegos infantiles.

En cuanto a lo industrial, se encuentran en Baradero los Talleres de Metalúrgica Persol, en los cuales se realizan proyectos e instalaciones, construcciones metálicas, industriales, tornería, calderería y equipos compactadores y envasadores de granza.

Profesor DANIEL ALBERTO CHIARENZA

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