Carancho: La realidad que supera la ficción

Carancho: La realidad que supera la ficción

Los Caranchos:


Captación Ilegítima de Clientes.
Fuente: Revista del Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires. (Edic. XXX. Año.XIV.)


La película de Pablo Trapero puso en evidencia una realidad que desprestigia el ejercicio de la Abogacía.
informe
Carancho es el nombre de un quebrantahuesos, "mucho más hermoso y elegante que los buitres", según Trapero, que lo eligió como sinónimo de la manera en que se gana la vida el abogado Sosa (Darín): un abogado que vive de estafar a las víctimas de accidentes de tráfico y a las aseguradoras que los cubren. "El error es tomar el tema de la corrupción por las instituciones y no por las personas. La corrupción no depende de otros, depende de cada uno de nosotros. Y eso no sólo vale para Argentina", precisa Trapero. En ese escenario de fondo, se cruza una historia de amor, que recorre los hospitales públicos buscando clientes, y la doctora Luján (Gusmán, pareja de Trapero en la vida real), que trata de salvarles la vida. "La película, en su origen, es un drama romántico", explica su director.

Esta práctica, sobre todo en el marco de los accidentes de tránsito, no es nueva, sino que se realiza desde hace varios años por los abogados llamados popularmente "Caranchos", quienes estafan a víctimas de accidentes viales y Compañías de Seguros con la complicidad de médicos, enfermeros, camilleros y trabajadores de Casas Fúnebres.
En tal sentido, es importante dar a conocer a la ciudadanía cuales son los derechos con los que cuenta a la hora de elegir quien lo asesore y represente en un eventual proceso legal.-

Abogado


Como funciona el negocio de los juicios por accidentes viales:
Los caranchos, también conocidos como "bolseros" "cuervos" "mayoristas" "aves negras", "punteros" o "rompehuesos", estafan a las víctimas y empresas aseguradoras, captando los juicios de manera ilegítima y logrando cobrar grandes sumas de dinero de las que los damnificados no reciben prácticamente nada.
Según se ha probado en distintos casos, los letrados que realizan estas maniobras ilegales no trabajan en forma individual, sino que integran bandas de las que participan enfermeros policias, y pompas fúnebres , que son quienes la mayoría de las veces proporcionan el "dato" sobre el accidente. De este modo, una vez que se ha "identificado" una víctima de accidente de tránsito, los caranchos se acercan para ofrecer sus servicios o los mismos cómplices "tarjetean" o recomiendan al accidentado un abogado para que lo asista.-
La trampa: Cuando la persona accede a firmar un poder de representación total, (letrado apodeado) los abogados van a las aseguradoras y negocian o van a juicio; pero como siempre sucede es que una vez que cobran, le dan un exiguo porcentaje a las víctimas.
Esto que suena como argumento de una película mafiosa, es algo que sucede en muchos hospitales e instituciones de salud del país y existen variadas y numerosas denuncias sobre las prácticas violentas, extorsivas e ilegales que se aplican para obtener finalmente los casos.-
Hay antecedentes en los cuales se ha denunciado que una persona designó a un abogado para que lleve adelante su caso y cuando los caranchos de la zona se enteraron, no sólo intentaron convencer a la víctima para que cambie de representante, sino que amenazaron y hasta golpearon al profesional que había tomado la causa legitimamente.-
Un circuito delictivo en aumento: Además de ser una práctica moral y éticamente condenable, como lo es aprovecharse de la debilidad y el estado de indefensión de quienes han sufrido un accidente, es ante todo un flagelo que van en aumento.
Los métodos de intimidación y boicot abarcan desde empleados de hospitales que se niegan o retrasan la entrega por ejemplo de una historia clínica, hasta punteros que persiguen a los letrados o a los clientes ofreciendose a "comprarles" el caso o amenazándolos para que lo dejen directamente.-
Los clientes son contactados generalmente en los cementerios, en las pompas fúnebres, en las comisarías; habiendo todo un circuito instalado, donde trabajan los "punteros" de los estudios jurídicos .
Los distintos Colegios de Abogados han instado multiples denuncias penales para culminar con esta práctica y aplicando las sanciones disciplinarias pertinentes, entre otras medidas afines.


Algunos consejos útiles para evitar estas prácticas:

En primer término se debe tener en cuenta que la premura, el apuro, la impaciencia es el peor enemigo. En tal sentido es recomendable no apurarse en la elección del letrado que tome la causa. En general la prescripción para reclamar por daños y perjuicios en ocasión de un accidente de tránsito, opera a a los dos años del día del hecho.

En segundo lugar no es recomendable firmar un poder ya que dicho instrumento faculta al letrado a actuar como si fuera el propio damnificado y percibir asimismo el monto reclamado. Por ello si firma un poder , debe tener suma confianza en el letrado a favor de quien lo suscribe.-

Los Colegios de Abogados prestan a los ciudadanos asesoramiento gratuito a quienes lo soliciten.-

Tampoco delegue todo en manos del letrado. Póngase al tanto de los reclamos que este haya instado, como se desarrollan las tratativas y si existe juicio no está de más ver la causa y consultar en todo caso en el Juzgado, quienes tienen la obligación de atender las consultas de las partes.-

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