Una lista de algunas de las muertes más extrañas que han sido documentadas en lo que va de siglo XXI. Crueles, impactantes, desafortunadas,... algunas son hasta difíciles de creer. Se advierte que algunas son muy desagradables.



1. Hitoshi Nikaidoh (2003)





Dr. Hitoshi Nikaidoh, cirujano, fue decapitado en el Hospital Christus St. Joseph de Houston, Texas, el 16 de agosto de 2003. Cuando Nikaidoh se disponía a entrar en un ascensor, según un testigo que estaba dentro del mismo, las puertas se cerraron en ese momento atrapando su cabeza dentro y dejando el resto de su cuerpo fuera. Hallaron su cabeza en el ascensor, seccionada justo por encima de la mandíbula inferior. La investigación del suceso reveló que el cableado eléctrico instalado por la empresa de mantenimiento varios días antes no era correcto y no ofrecía garantías.


2. Erika Tomanu (2006)





Erika Tomanu, una niña de 7 años de Saitama, Japón, murió al ser absorbida por un agujero de succión de la piscina de un parque acuático. La rejilla que cubría la entrada se había soltado y los bañistas habían avisado a los socorristas del hecho, pero estos consideraron en ese momento que permanecer en el agua era seguro. La pequeña fue succionada por la cabeza y quedó encajada a más de 10 metros de profundidad debido a la fuerza de la bomba. El equipo de salvamento tardó más de 6 horas en sacarla y se vió obligado a romper el hormigón para poder acceder a ella.


3. Bernd-Jürgen Brandes (2001)





Bernd-Jürgen Brandes, alemán, fue voluntariamente acuchillado y en parte comido por Armin Meiwes (más tarde conocido como el Caníbal de Rothenburg). Brandes había contestado un anuncio que Meiwes había colgado en Internet donde buscaba a alguien que estuviera dispuesto a hacerlo. Brandes explicitó en el contrato que deseaba ser asesinado y comido.


4. Gregory Biggs (2001)




Gregory Biggs, un sin techo de Forth Worth, Texas, fue golpeado por un coche que conducía Chante Jawan Mallard, que esa noche había estado bebiendo y tomando drogas. El torso de Biggs había quedado atrapado en el parabrisas del coche, ocasionándole graves heridas pero no mortales todavía. Mallard condujo hasta su casa y dejó el coche en el garaje con el cuerpo de Biggs incrustado en su parabrisas. Mallard visitaba a Biggs repetidamente y no paraba de pedirle perdón por haberlo atropellado. Biggs murió varias horas después. Chante Mallard fue sentenciada a 50 años de prisión. La película Stuck se basa en estos hechos.


5. Brian Douglas Wells (2003)





Brian Douglas Wells, un repartidor de pizzas de Erie, Pennsylvania, murió al detonarse un explosivo que tenía atado al cuello. Wells había sido atrapado por la policía tras robar un banco, y se defendió alegando que tres personas le habían obligado a hacerlo colocándole una bomba alrededor del cuello que detonarían si se negaba. Más tarde, la bomba explotó, matándole. En 2007, la policía comunicó que Wells estaba implicado en la planificación del robo junto con otras 2 personas.


6. Jennifer Srange (2007)




Jennifer Strange, mujer de 28 años de Sacramento, murió de hiperhidratación cuando intentaba ganar una consola Nintendo Wii en el concurso "Hold Your Wee for a Wii" ("Aguanta el pipí por una Wii" ) de la emisora de radio KDND 107.9. El concurso requería beber grandes cantidades de agua sin orinar. Según la autopsia, Strange bebió más de 7 litros y medio en un corto espacio de tiempo.


7. Doug McKay (2003)





Doug McKay, un operario estadounidense, murió en un parque de atracciones del condado de Island cuando su brazo quedó atrapado en uno de los vagones de una montaña rusa mientras ponía lubricante en uno de los raíles. La atracción se puso en marcha en ese momento y lo lanzó por los aires unos 12 metros antes de caer y aterrizar sobre un vallado.


8. Kenneth Pinyan (2005)




Kenneth "Mr. Hands" Pinyan, de Gig Harbor, Washington, murió de peritonitis aguda tras recibir voluntariamente penetración anal por parte de un semental, situación que ya había repetido en anteriores ocasiones sin sufrir heridas. Pinyan retrasó su visita al hospital durante muchas horas por la vergüenza de tener que explicar sus lesiones a los médicos. El caso provocó un proceso de criminalización de la zoofilia en Washington. Esta historia se narra en el premiado documental Zoo (2007).


9. Abigail Taylor (2008)





Abigail Taylor, de 6 años de edad, murió nueve meses después de que varios de sus órganos internos fueran parcialmente succionados al sentarse sobre un drenaje de piscina que bombeaba demasiado fuerte. Los cirujanos transplantaron sus intestinos y su páncreas. Lamentablemente, la pequeña sucumbió a un extraño cáncer relacionado con el transplante.


10. Phillip Quinn (2004)





Phillip Quinn, un joven de 24 años de Kent, Washington, murió cuando intentaba calentar la bombilla de una lámpara de lava en una estufa de su cocina mientras observaba de cerca. El calor aumentó la presión en la bombilla hasta que explotó, esparciendo trozos de cristal con la fuerza suficiente como para que uno le atravesara el pecho. El fragmento le alcanzó el corazón, matándolo. Las circunstancias de su muerte fueron analizadas en 2006 en un episodio de la popular serie científica MythBusters (Cazadores de mitos).