El texto de este post es de elaboración propia. Lo hice corto y conciso para que no les aburra, al que le interese esta historia le recomiendo que lea "Los vengadores de la Patagonia Trágica" de O. Bayer. Usé como referencia este libro y uno de F. Pigna.

Federico Rauch, pionero del genocidio en Argentina



Federico Rauch, pionero del genocidio en Argentina


Rauch, nacido en Weinheim (en ese momento Prusia, actualmente Alemania), llega a la Argentina en 1819 contratado para extender la frontera de la "civilización" sobre la "barbarie"(si esto no signigica mercenario que alguien me lo explique por favor).
Al llegar al país fue contratado por el gobernador Martín Rodríguez, para realizar campañas contra los indios que estaban al sur de la frontera. Se destaca en su noble labor, al exterminar sin piedad a numerosos indios. Su táctica era simple: asesinaba a todo indio que se le cruzara, sin importar sexo ni edad. La oligarquía quedó encantada con la rápidez y efiacia con que Rauch "limpiaba" las tierras, es por eso que asciende rápidamente en la escala militar hasta llegar a teniente coronel.
En 1926 el presidente Rivadavia -tentado por la eficacia del genocida prusiano- le asigna la tarea de eliminar a lo nobles ranqueles de las pampas. Ni lerdo ni perezoso, Rauch parte de inmediato hacia el sur y en poco tiempo extiende la frontera de manera importante, favoreciendo así a mas de 500 terratenientes que recibieron grandes porciones de tierra arrebatadas a los ranqueles de manera gratuita.
Tan querido era por algunos, que hasta le han dedicado un poema de dudosa calidad literaria. En este poema Juan Cruz Varela lo llama "espanto del desierto". Rauch se andaba con menos vueltas para responder las loas con sus partes militares: "hoy ahorramos balas, degollamos a veintisete ranqueles". Osvaldo Bayer cuenta que en sus partes dice esto de los indios ranqueles: "los ranqueles no tienen salvación, por que no tienen sentido de la propiedad".
Tres años duró su excursión genocida a los indios ranqueles, que terminó como se lo merecía. En 1929, en la batalla de las Vizcacheras, Rauch como en todas las batallas va al frente de su tropa. Lo que no sabía era que esta vez era la última. Agazapado, Nicasio Maciel "Arbolito", lo espera y cuando se encuentra a tiro le bolea el caballo. El jefe ranquel se acerca e inmediatamente le corta la cabeza, que luego sería llevada y usada en los festejos.
El héroe Rauch, fue despedido en Buenos Aires con todos los lujos, y en su honor se nombro a una ciudad de la provincia de Buenos Aires. Osvaldo Bayer impulsó un proyecto en el que se proponía cambiar el nombre de la ciudad a Arbolito, en honor al valiente jefe ranquel que lo ultimó.
Para los que les interese y todavía no la conozcan, les recomiendo escuchar la banda Arbolito. Tiene unas letras excelentes y combina elementos del folklore y la música de los pueblos originarios con rock.