Hola amigos de Taringa!, les traigo un post sobre leyendas mayas. Estas leyendas me las proporciono el dueño (de origen belga) de una empresa que realiza tours en mi ciudad (Valladolid, Yucatán) a la cual yo le estoy desarrollando el sitio web. Y se me ocurrió postearlas para que todos conozcan sobre algunas de las leyendas de nuestra localidad.

LA LEYENDA DE LOS ALUXES(

Aluxes se pronuncia literalmente como "alushes"

Leyendas Mayas

Estos míticos seres son constantemente comparados con los duendes por ser pequeños y traviesos. Las antiguas poblaciones mayas creaban a estos seres con barro virgen y en algunos casos se cuenta que se le derramaban algunas gotas de sangre para que este tenga un vinculo mas fuerte con su creador, el cual debía elaborarlo durante 7 semanas ya que solamente se podía hacer los viernes y no debían medir más de dos palmos, se le hacían oraciones y ofrendas, para que cobrasen vida y se dejaban en lugares ocultos, el cual debían proteger, estos eran usualmente puestos en las milpas para cuidar la cosecha de los animales y los ladrones, a los cuales les tiraban pedradas al entrar sin permiso en esos lugares, cuidado por aluxes. Y cuando la cosecha no era buena o estaba en malas condiciones, estos cambiaban las cosechas con las más bonitas que encontraban.

Al morir su creador estos traviesos hombrecitos quedaban al servicio de yum-kaax dios del maíz y cuando aquella propiedad era reconocida por otro dueño los aluxes les hacían maldad a las personas y a sus cultivos, bromas tan pesadas como apedrear su casa para no dejarlos dormir, maltratar a sus animales como sus perros o sus gallinas e incluso hacerse visibles para asustar a los niños, el nuevo propietario debía ofrecerles una comida tanto como oraciones, de las cuales la miel y el pozol de maíz eran sus favoritas, aceptando asi al nuevo amo al cual debían servir estos podían vivir cientos de años e incluso aun siguen por ahí esperando a alguien con quien jugar.

Se cuenta que en la actualidad en pueblos mayas no tan desarrollados todavía crean a estos seres, para que cuiden sus tierras. Aunque es muy raro hoy en día encontrar aluxes en su forma de barro que sean auténticos.
Todavía podemos encontrar dos ejemplares en los cenotes de dzitnup cerca de Valladolid, estos cuidan el cenote de Samulá y están en una pequeña cueva a la cual es imposible llegar. Pero se pueden observar. Estos podrían tener cientos de años.

LA LEYENDA DE LA XTABAY

Xtabay se pronuncia literalmente como "ishtabay"

Mayas

Esta es la historia de dos hermanas de gran belleza, una de ellas era Xtabay conocida como XKEBAN (la pecadora), por que se entregaba al amor. Las personas del pueblo la despreciaban y le huían como algo desagradable, aunque su cuerpo y su pasión la maldecían su corazón la redimía, ya que curaba a los enfermos, y amparaba a los más desprotegidos, así como amaba a los animales. Su hermana conocida por el mismo pueblo como UTZ-COLEL (mujer buena), era todo lo contrario, pura, justa, y jamás había hecho algo malo que disgustara o juzgara el pueblo, la gente la apreciaba. Pero en su interior era rígida, y dura de corazón, incapaz de amar a sus semejantes por considerarlos inferiores. A los enfermos los consideraba repugnantes, dura como piedra, estricta así era esta hermosa mujer.

Un mal día la gente no vio salir a la XKEBAN de su casa. Así pasaron días. Los pobladores acudieron a su casa de la cual salía un aroma agradable. En el interior descubrieron su cuerpo sin vida en el suelo el cual aun se conservaba gracias a los animales que velaban el cuerpo inerte de XKEBAN a lo cual UTZ-COLEL lejos de sentir dolor solo expreso esto es cosa del diablo y añadió si el cadáver de una pecadora puede desprender aromas tan agradables, mi cadáver destilara un perfume mucho más agradable y sonrió. Al entierro solo fueron los enfermos que había sanado, al día siguiente su tumba amaneció cubierta de flores hermosas llenas de color y de sutil aroma.

Después de un tiempo falleció UTZ-COLEL. Aun virgen seguro alcanzaría la gracia de dios. Tan rápido como falleció su cuerpo empezó a desprender un olor fétido. Enseguida la enterraron y todo el pueblo estuvo presente. Le adornaron la tumba con hermosas flores, que al amanecer habían marchitado y su olor era desagradable. Los pobladores dijeron entonces esto es cosa del diablo.

En la tumba de la XKEBAN brota una flor tan singular llamada FLOR DE XTABENTUN. El néctar de esa flor embriaga dulcemente como una vez lo hizo su amor y su pasión. Mientras que en la tumba de UTZ-COLEL broto una FLOR DE TZACAM la cual es un cactus con espinas que al tocarla es muy fácil punzarse y de la cual brota una flor hermosa sin perfume alguno. Así como fue en vida una hermosa mujer sin alma sin esencia. Era tanto su odio a su hermana que después de su muerte logro regresar con la ayuda de los malos espíritus, enfadada por el desigual destino que habían tenido UTZ-COLEL se convirtió en la mala Xtabay la cual surge del TZACAM para imitar a su hermana en vida, ofreciendo su mundano amor a los hombres, la cual los aguarda en las ceibas, peinando su larga cabellera con un trozo de TZACAM erizado de púas. Sigue a los hombres hasta que consigue atraerlos, los seduce luego y al fin los asesina en el frenesí de un amor infernal.

LA LEYENDA DEL CENOTE ZACI

Zaci se pronuncia literalmente como "zaqui"

leyendas

Antes de la llegada de los españoles existía un cacicazgo, asentado en la antigua ciudad maya “Zaci” (nombre maya de Valladolid que significa gavilán blanco), el imperio de los “Cupules” y los “ Cocomes”. Dentro de la ciudad se encontraba este cenote que llevaba el mismo nombre Zaci, desde mucho antes de la llegada de los españoles.

Sobre su bóveda estaba la vivienda de la “x-men” (curandera y hechicera) del pueblo. Era la patrona de la familia cocom, anciana poderosa e influyente de la familia. Desde siempre había existido en Valladolid (Zaci) dos familias que se disputaban permanentemente el poder. El cacique Halach-Huinic del pueblo (el hombre verdadero) era el que gobernaba en ese tiempo y tenía un hijo llamado Hul-Kin (rayo de sol), perteneciente a la familia de los Cupules. La nieta de la hechicera al nacer había quedado huérfana, y por ello la abuela la quería doble, ya que en ella cifraba sus dos amores su hija y su nieta, que le habría de alegrar su vida cansada: la hermosa “Sac-Nicte” (flor blanca).

Al principio Hul-Kin y Sac-Nicte se odiaban y peleaban por el poder de la antigua Zaci. Al llegar a su juventud, surgió entre ellos una amistad que más tarde se convirtió en un apasionado amor, siendo más grande y avasallador el sentimiento de ella hacia al príncipe, pues Sac-Nicte era inocente y pura. A través del tiempo, sin saberlo la hechicera y el cacique, ellos se veían a escondidas. Al paso de los meses ella entrego su virginidad y pureza. A pesar de que guardaban en secreto su amor el cacique se enteró y envió a su hijo a vivir en un pueblo del sur de la península con cuyo cacique, ya había tratado una alianza, casar a Hul-Kin con la princesa de aquel lugar. Desde su separación, la alegría escapó del alma de Sac-Nicte. Sus ojos perdieron el brillo de la ilusión y entre llantos le narró a su abuela el secreto. Estaba embarazada y no quería vivir más. La abuela afligida y preocupada, le prometió que con la ayuda de los dioses y sus hechizos le traería de vuelta a Hul-Kin.

Con el tiempo se olvido de Sac-Nicte. Su nuevo amor y prometida también era muy bella. La hechicera con muchas fuerzas, todas las noches de luna llena, quemaba copal y pedía ayuda a los dioses. Hacia sortilegios y suplicaba a la vez exigiendo la presencia de Hul-Kin para devolverle la alegría al corazón de Sac-Nicte, la que en la noche como parte del ritual, se bañaba desnuda en el cenote siendo los animales nocturnos testigos mudos de su dolorosa esperanza.

El tiempo paso y un día Sac-Nicte se enteró que Hul-Kin se casaba. Tomo una decisión y una noche antes de la boda amarro una piedra en su larga cabellera, arrojándose al cenote. Hulkin sintió un fuerte dolor en el pecho que lo hizo regresar a zaci esa misma noche, para descubrir lo que había ocurrido. La hechicera lloraba y maldecía. Hul-Kin se arrojo al cenote dejándose morir en el nombre del amor que le tenía a Sac-Nicte. La hechicera se acerco al borde de la bóveda, tirando una flor de mayo blanca. Grito “Sac-Nicte. te he cumplido, te he traído a Hul-Kin y está contigo para siempre”. La hechicera puso una maldición en el cenote en la cual cada año cuando el manto verde del agua se torne oscura, el cenote cobrara una vida en nombre de ese amor.

LA LEYENDA DEL MAQUECH

Yucatan

Ésta es la leyenda de una bella princesa que tenía los cabellos como las alas de las golondrinas. Por eso se llamaba Cuzán, que es el nombre maya de este ave. Las historias de la belleza de Cuzán se contaban en todo el reino, más allá de los muros de la ciudad sagrada de Yaxchilán. Cuzán era la hija preferida de Ahnú Dtundtunxcaán, el Gran Señor que se sumerge en el cielo. Era alegre y feliz, y su rostro brillaba como el sol cuando su padre ponía a sus pies lo más bello de sus tesoros de guerra. Cuando Cuzán tuvo edad para el matrimonio, su padre concertó la unión con el hijo del Halach Uinic de la gran ciudad de Nan Chan, el príncipe Ek Chapat, el futuro Señor del Reino. Cuzán aceptó la elección de su padre.

Un día, al regresar de la guerra, el rey envió los tesoros del botín a Cuzán. Cuando la princesa fue a la sala del Gran Palacio para agradecerle a su padre el rico presente, lo halló acompañado de un hermoso joven llamado Chalpol, Cabeza roja, porque su cabello era de color encendido. Sus almas quedaron atrapadas en un lazo de fuego. El corazón desbocado de la princesa sólo hallaba sosiego en el nombre de Chalpol. Juraron no olvidarse nunca y se amaron con locura bajo la ceiba sagrada, donde los dioses escuchan las plegarias de los mortales. Todos en la ciudad sabían que Cuzán estaba prometida al príncipe Ek Chapat de la ciudad de Nan Chan. Por eso cuando el rey supo que Chalpol era el amante de su hija, ordenó que fuera sacrificado. Cuzán le suplicó que le perdonara la vida, pero todo fue en vano. El día señalado Chalpol fue pintado de azul para la ceremonia del sacrificio. Hasta el atrio del templo llegaba el aroma del copal que se quemaba para expulsar los espíritus. Con los ojos llenos de lágrimas, Cuzán volvió a pedir a su padre que no lo sacrificara, prometiendo que jamás lo volvería a ver y que aceptaría con obediencia ser la esposa del príncipe de Nan Chan. Después de consultar con los sacerdotes, el Halach Uinic le perdonó la vida, bajo la única condición de que su hija se encerrara en sus habitaciones. Si salía, Chalpol sería sacrificado.

En la soledad de su alcoba, la princesa entró en la senda del misterio. En el silencio de la noche, fue llamada a presentarse ante el Halach Uinic. Cuando llegó a los patios del templo sus ojos buscaron los de su amado. Tembló al pensar que lo hubieran sacrificado. Le preguntó a su padre, quien sólo sonrió. Un hechicero se le acercó ofreciéndole un escarabajo y le dijo “Cuzán, aquí tienes a tu amado Chalpol. Tu padre le concedió la vida, pero me pidió que lo convirtiera en un insecto por haber tenido la osadía de amarte. La princesa Cuzán lo tomó y le dijo: “Juré nunca separarme de ti y cumpliré mi juramento”. El mejor joyero del reino lo cubrió de piedras preciosas y le sujetó una de sus patitas con una cadenita de oro. Ella lo prendió a su pecho y le dijo: “Maquech, eres un hombre, escucha el latido de mi corazón, en él vivirás por siempre. He jurado a los dioses no olvidarte nunca”. “Maquech, los dioses no han conocido nunca un amor tan intenso y tan vivo como este que consume mi alma”. La princesa Cuzán y su amado Chalpol, convertido en Maquech, se amaron por encima de las leyes del tiempo, con un amor colmado de eternidad.

LA LEYENDA DE SAC-NICTE Y CANEK, ÚLTIMO REY DE CHICHÉN ITZÁ

aluxes

Sac-Nicté, que significa Blanca Flor, nació en la orgullosa ciudad de Mayapán, cuando la paz unía como hermanas a las tres grandes ciudades de la tierra del Mayab: Mayapán, Uxmal y Chichén Itzá, altar de la sabiduría. No había ejércitos, porque sus reyes habían hecho el pacto de vivir como hermanos.
El príncipe Canek que significa Serpiente Negra, era valeroso y tenaz de corazón. Cuando tuvo 21 años fue levantado a rey de la ciudad de Chichén Itzá. En aquel mismo día vio el rey Canek a la princesa Sac-Nicté y aquella noche ya no durmió. Solo pensaba en aquella hermosa mujer. Tenía la princesa Sac-Nicté 15 años cuando vio al príncipe Canek que se sentaba en el trono de Itzá. Su corazón al verlo palpitaba cada vez más rápido. Sac-Nicté había sido destinada por su padre, el poderoso rey de Mayapán, para el joven Ulil, príncipe heredero del reino de Uxmal.

Vinieron mensajeros de Mayapán ante el joven rey de Chichén Itzá y le dijeron “Nuestro rey convida a su amigo y aliado para la fiesta de las bodas de su hija.” Respondió el rey Canek con los ojos encendidos: “Decid a vuestro señor que estaré presente”. Vinieron mensajeros de Uxmal ante el rey Canek y le dijeron: ”Nuestro príncipe Ulil pide al gran rey de los Itzaes que vaya a sentarse a la mesa de sus bodas con la princesa Sac-Nicté.” Solo respondió ahí estaré. Vino un enanillo oscuro y viejo y le dijo al oído: La Flor Blanca está esperándote entre las hojas verdes, ¿vas a dejar que vaya otro a arrancarla? Y se fue el enanillo, por el aire o por debajo de la tierra. Nadie lo vio más que el rey y nadie lo supo.

Toda la ciudad estaba adornada de cintas, de plumas de faisán, de plantas y de arcos pintados de colores brillantes. Todos danzaban y estaban alegres. Era ya el día tercero y la luna era grande y redonda como el sol. Era el día bueno para la boda. De todos los reinos, de cerca y de lejos, habían llegado a Uxmal reyes e hijos de reyes. Llegaron embajadores con ricos presentes, menos el rey Canek de Chichén Itzá. Ya no esperaban los que no sabían. Vestida está de colores puros y adornados de flores la princesa Blanca Flor, frente al altar. Pero, el rey Canek llegó a la hora en que había de llegar. Saltó de pronto en medio de Uxmal, con sesenta de sus guerreros principales y subió al altar donde ardía el incienso y cantaban los sacerdotes. Llegó vestido de guerra y con el signo de Itzá sobre el pecho ¡Itzalán! ¡Itzalán! gritaron como en el campo de combate. Nadie se levantó contra ellos. Todo sucedió en un momento. Entró el rey Canek como el viento encendido y arrebató a la princesa en sus brazos delante de todos. Cuando quisieron verlo ya no estaba allí. Como un relámpago. Sonaron los címbalos y gritó el príncipe Ulil para convocar a sus guerreros. Se afilan las armas, se levantan los estandartes de guerra. ¡Uxmal y Mayapán se juntan contra el Itzá!

He aquí como los Itzaes dejaron sus casas y sus templos de Chichén y abandonaron la bella ciudad. Todos se fueron llorando. Una noche, con la luz de los luceros, se fueron en fila, para salvar las estatuas de los dioses y la vida del rey y de la princesa, Delante de los hijos de Itzá iba el rey Canek, caminando por senderos abiertos en medio de los montes. Iba envuelto en un manto blanco y sin corona de plumas en la frente. A su lado iba la princesa Sac-Nicté. Ella levantaba la mano y señalaba el camino y todos iban detrás. Un día llegaron a un lugar tranquilo y verde, junto a una laguna quieta, lejos de todas las ciudades y allí pusieron el asiento del reinado y edificaron las casas sencillas de la paz.

Se salvaron así los Itzaes, y el último rey de Chichén del castigo. Enfurecidos los ejércitos de Uxmal y Mayapán solo encontraron los ecos en los palacios y en los templos vacíos. La ira puso entonces el fuego del incendio en la hermosa ciudad y Chichén Itzá quedó sola y muerta como está hoy, abandonada desde aquel tiempo antiguo.

EL ENANO DE UXMAL

Uxmal se pronuncia literalmete como "ushmal"

Leyendas Mayas

Hace mucho tiempo vivía en una ciudad Maya llamada Kabah, una vieja y sabia mujer, que trabajaba en el oráculo de la ciudad. Ella no podía tener hijos, pero siempre rogaba al Dios Chic Chan le diera uno. Un día, se le apareció el Dios Chic Chan y le dijo que fuera todos los días al cenote y revisara los huevos de tortuga, hasta que encontrara uno verdaderamente grande. Así lo hizo la anciana y al poco tiempo encontró un huevo muy grande y se lo llevó a su casa. Allí lo mimaba y le hablaba. Sin esperarlo, unos meses después el cascarón se rompió y salió un enanito de color verde, muy feito, con el pelo rojo. Su madre lo adoraba, lo llamó Saiyawincoob, lo crió y educó. La anciana nunca lo dejaba solo, pues temía que se burlaran de él por ser feo, excepto cuando iba por agua al cenote.

Un día el enanito decidió fabricar una jícara más grande para que su madre tardara más de lo normal en regresar. De esa manera el pudo curiosear por los alrededores. Encontró un tunkul, que era una especie de tambor y una sonaja muy peculiar. Comenzó a tocar estos instrumentos y su sonido reverberó y pudo ser escuchado en todas las ciudades del Mayab. El rey de Uxmal, el Halach-Uinic escuchó también el sonido y tuvo miedo, pues recordó la profecía de que aquél que tocara esos instrumentos y su sonido reverberara en todas las ciudades, se convertiría en el nuevo rey. Para recordar la profecía, el Halach-Uinic había mandado construir una avenida desde Uxmal hasta Kabah. Cuando escuchó el tambor, el rey ordenó que buscaran a aquél que había tocado los instrumentos. Cuando descubrió que se trataba del enanito verde de Uxmal, lo retó a un duelo con el propósito de eliminarlo.

Primero el monarca le mostró al visitante un enorme árbol saturado de ricos frutos. Luego le pidió que le dijera el número de ellos. —Diez veces cien mil y dos veces sesenta y tres. Si no me crees, manda contarlos —contestó el sagaz enano. No hubo más remedio que aceptar la veracidad de la respuesta del muchacho, si bien el rey no se dio por satisfecho.

Después lo puso a prueba diciéndole que le llevara un guajolote macho que pusiera huevos. Al día siguiente, Saiyawincoob llegó ante el rey acompañado por un hombre con apariencia de estar embarazado, el Halach-Uinic se rió y dijo que cómo pensaba que un hombre fuera a estar embarazado. Entonces Saiya le replicó que entonces por qué le había pedido lo mismo pero con un guajolote. Así los jueces lo dieron por ganador de la prueba.

La última prueba: a Saiya se le colocaría un cocoyol (una especie de nuez muy dura) sobre la cabeza y ésta sería quebrada con una punta de lanza, que sería golpeada con una piedra. El enanito aceptó, pero pidió que si sobrevivía a la prueba, el Rey también tendría que pasar por la misma. Para esto la madre de Saiya le fabricó un plato especial para protegerlo del fatal golpe, de esa manera salió triunfante. El rey tuvo que someterse al golpe, pensó que el también sobreviviría, pero el golpe fracturó su cabeza y murió en medio de agonizantes dolores. El enanito adivino fue proclamado rey y su primera resolución fue construir el templo llamado “La casa del gobernador”, una casa para su madre que llamó “La casa de la anciana madre” y un edificio para el mismo “El templo del adivino”.

EL HUAY BRUJO

Mayas

Los Huay Brujos son seres humanos como nosotros solo que ellos, tienen podrido el corazón, practican la magia negra de la maldad, le venden su alma al Kisín (Diablo) a cambio de favores malignos. Es por eso que tienen la facilidad de transformarse en mitad humano y mitad animal adoptando la forma del huay perro, huay chivo, huay gato, huay keken (Cochino), etc. También hay brujas de magia negra que adoptan la forma animal. Huay quiere decir espanto de la media noche. Estos mentados brujos adoptan cualquier forma animal para espantar a la gente o para hacer sus fechorías. Tiran las albarradas de las casas, matan animales. Después de hacerlo, le comen los sesos. Los brujos de magia negra son muy tramposos. A veces le dan brebajes a las mujeres para adormecerlas y así poder abusar de ellas. Para poderse transformar en Huay chivo, hacen un círculo con velas negras. Le arrancan el corazón a una cabra para luego beberse la sangre. Hacen la ofrenda a su amo del mal, rezan el padre nuestro nueve veces al derecho y al revés. Como quien dice de principio a fin y de final al inicio. Luego dan nueve volantines al derecho y al revés. Al último volantín se transforman en espanto, para luego salir a recorrer las calles de los pueblos. Extraños y inexplicables casos se pueden escuchar en la actualidad, acerca de estos míticos brujos mayas.

EL VENADO, EL FAISÁN Y LA SERPIENTE DE CASCABEL

leyendas

Hace mucho, pero mucho tiempo, el señor Itzamná decidió crear una tierra que fuera tan hermosa que todo aquél que la conociera quisiera vivir allí, enamorado de su belleza. Entonces creó El Mayab, la tierra de los elegidos, y sembró en ella las más bellas flores que adornaran los caminos, creó enormes cenotes cuyas aguas cristalinas reflejaran la luz del sol y también profundas cavernas llenas de misterio. Después, Itzamná le entregó la nueva tierra a los mayas y escogió tres animales para que vivieran por siempre en El Mayab y quien pensara en ellos lo recordara de inmediato. Los elegidos por Itzamná fueron el faisán, el venado y la serpiente de cascabel. Los mayas vivieron felices y se encargaron de construir palacios y ciudades de piedra. Mientras, los animales que escogió Itzamná no se cansaban de recorrer El Mayab. El faisán volaba hasta los árboles más altos y su grito era tan poderoso que podían escucharle todos los habitantes de esa tierra. El venado corría ligero como el viento y la serpiente movía sus cascabeles para producir música a su paso.

Así era la vida en El Mayab, hasta que un día, los chilam, o sea los adivinos mayas, vieron en el futuro algo que les causó gran tristeza. Entonces, llamaron a todos los habitantes, para anunciar lo siguiente: —Tenemos que dar noticias que les causarán mucha pena. Pronto nos invadirán hombres venidos de muy lejos. Traerán armas y pelearán contra nosotros para quitarnos nuestra tierra. Tal vez no podamos defender El Mayab y lo perderemos.- Al oír las palabras de los chilam, el faisán huyó de inmediato a la selva y se escondió entre las yerbas, pues prefirió dejar de volar para que los invasores no lo encontraran. Cuando el venado supo que perdería su tierra, sintió una gran tristeza, entonces lloró tanto, que sus lágrimas formaron muchas aguadas. A partir de ese momento, al venado le quedaron los ojos muy húmedos, como si estuviera triste siempre. Sin duda, quien más se enojó al saber de la conquista fue la serpiente de cascabel. Ella decidió olvidar su música y luchar con los enemigos, así que creó un nuevo sonido que produce al mover la cola y que ahora usa antes de atacar. Como dijeron los chilam, los extranjeros conquistaron El Mayab.

Pero aún así, un famoso adivino maya anunció que los tres animales elegidos por Itzamná cumplirán una importante misión en su tierra. Los mayas aún recuerdan las palabras que una vez dijo: Mientras las ceibas estén en pie y las cavernas del Mayab sigan abiertas, habrá esperanza. Llegará el día en que recobraremos nuestra tierra, entonces los mayas deberán reunirse y combatir. Sabrán que la fecha ha llegado cuando reciban tres señales. La primera será del faisán, quien volará sobre los árboles más altos y su sombra podrá verse en todo El Mayab. La segunda señal la traerá el venado, pues atravesará esta tierra de un solo salto. La tercera mensajera será la serpiente de cascabel, que producirá música de nuevo y ésta se oirá por todas partes. Con estas tres señales, los animales avisarán a los mayas que es tiempo de recuperar la tierra que les quitaron. Ése fue el anuncio del adivino, pero el día aún no llega. Mientras tanto, los tres animales se preparan para estar listos. Así, el faisán alisa sus alas, el venado afila sus pezuñas y la serpiente frota sus cascabeles. Sólo esperan el momento de ser los mensajeros que reúnan a los mayas para recobrar El Mayab.

EL RESCATE DE LA SEMILLA DE MAÍZ

Yucatan

Hace mucho tiempo, un día, Chaac, el Dios de la lluvia, vio que la tierra del campo ya no era muy fértil y decidió arreglar ese problema. Entonces pensó quemar el campo para después sembrarlo nuevamente con todas las semillas de los árboles y las plantas que había. Llamó a todos los pájaros para que lo ayudaran en este trabajo, y les dijo: vayan y que cada uno de ustedes rescate la semilla que más les agrade. Quiero que la conserven para que la sembremos otra vez, ya que se haya apagado el fuego. Ustedes tienen la tarea de salvar las semillas, hagan bien este trabajo pues de ello depende la existencia de la Tierra. Entonces todos los pájaros se fueron a rescatar las semillas de los campos que ya estaban incendiados, pero el pájaro Toh, o reloj, que vive en las cuevas o cerca de los cenotes, era muy flojo y cuando llegó dijo: Voy a dormir un rato y luego agarro la semilla.

Se acostó y puso su cola atravesada en el camino, para que cuando los demás pájaros pasaran, se la pisaran y se despertara. Pero, se durmió mucho tiempo y no sintió cuando pasaron. Cuando despertó, el fuego ya casi se había apagado y la parte de su cola que estaba en el camino quedó pelada, porque todos los pájaros pasaron sobre ella. Sin embargo, el Toh entró al campo donde hubo el incendio y agarró la única semilla que quedaba: la del tomate verde. Por eso el Toh, tiene los ojos verdes. Pero hubo muchos pájaros que entraron a los campos cuando las llamas estaban muy grandes y, arriesgando su vida, salvaron distintas semillas.

Uno de esos pájaros fue el Dziú, quizá el más valiente, pues él entró cuando el incendio estaba muy fuerte, y salvó la semilla más valiosa: la del maíz. Él logró rescatar varios granos que cuidó mucho y después sirvieron para las nuevas siembras. Sin embargo, sus plumas se quemaron y se quedaron grises, sus ojos también se le enrojecieron por el humo, y ahora el pájaro Dziú, tiene la punta de sus alas del color de las cenizas.

Pero Chaac decidió premiarlo, y de acuerdo con los demás pájaros, le dieron el derecho para toda la vida, de depositar sus huevos en los nidos de otros pájaros sin tomarse el trabajo de empollar sus huevos, ni cuidar, ni alimentar a sus hijitos, quedando todo eso a cargo de los otros pájaros. Así fue como todos premiaron al pájaro Dziú, por haber salvado la semilla del maíz. En la actualidad Sólo grita su nombre cuando elige un nido y los pájaros miran si acaso fue el suyo el escogido, dispuestos a cumplir su promesa.

LA LEYENDA DEL TUNKULUCHÚ

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En el Mayab vive un ave misteriosa, que siempre anda sola y vive entre las ruinas. Es el tecolote o tunkuluchú, quien hace temblar al maya con su canto, pues todos saben que anuncia la muerte. Algunos dicen que lo hace por maldad, otros, porque el tunkuluchú disfruta al pasearse por los cementerios en las noches oscuras. De ahí su gusto por la muerte. Y no falta quien piense que hace muchos años, una bruja maya, al morir, se convirtió en el tecolote. También existe una leyenda, que habla de una época lejana, cuando el tunkuluchú era considerado el más sabio del reino de las aves.

Por eso, los pájaros iban a buscarlo si necesitaban un consejo y todos admiraban su conducta seria y prudente. Era un ave que no se podía domesticar y veía como los hombres sacrificaban a otros hombres con tan crueldad, en nombre de los dioses. Entonces, decidió vengarse de la crueldad del maya. Estuvo días enteros en la búsqueda del peor castigo. Era tanto su rencor, que pensó que todos los hombres debían pagar por sus injusticias. Así, buscó en sí mismo alguna cualidad que le permitiera desquitarse y optó por usar su olfato. Luego, fue todas las noches al cementerio, hasta que aprendió a reconocer el olor de la muerte.

Eso era lo que necesitaba para su venganza. Desde ese momento, el tunkuluchú se propuso anunciarle al maya cuando se acerca su hora final. Así, se para cerca de los lugares donde huele que pronto morirá alguien y canta muchas veces. Por eso dicen que cuando el tunkuluchú canta, el hombre muere. Y no pudo escoger mejor desquite, pues su canto hace temblar de miedo a quien lo escucha. Hoy en día cuando se escucha a esta ave cantar, la gente tiembla de miedo, ya que huele la muerte. Se dice que es el emisario de la muerte maya, quien disfruta de presagiar la muerte de los hombres.

LA LEYENDA DEL MAÍZ

Leyendas Mayas

Cuentan que antes de la llegada de Quetzalcóatl, los aztecas sólo comían raíces y animales que cazaban. No tenían maíz, pues este cereal tan alimenticio para ellos, estaba escondido detrás de las montañas. Los antiguos dioses intentaron separar las montañas con su colosal fuerza pero no lo lograron. Los aztecas fueron a plantearle este problema a Quetzalcóatl. Yo se los traeré- les respondió el dios.

Quetzalcóatl, el poderoso dios, no se esforzó en vano en separar las montañas con su fuerza, sino que empleó su astucia. Se transformó en una hormiga negra y acompañado de una hormiga roja, marchó a las montañas. El camino estuvo lleno de dificultades, pero Quetzalcóatl las superó, pensando solamente en su pueblo y sus necesidades de alimentación. Hizo grandes esfuerzos y no se dio por vencido ante el cansancio y las dificultades. Quetzalcóatl llegó hasta donde estaba el maíz.

Y como estaba transformado en hormiga, tomó un grano maduro entre sus mandíbulas y emprendió el regreso. Al llegar entregó el prometido grano de maíz a los hambrientos indígenas. Los aztecas plantaron la semilla. Obtuvieron así el maíz que desde entonces sembraron y cosecharon. El preciado grano, aumentó sus riquezas, y se volvieron más fuertes, construyeron ciudades, palacios, templos,... Y desde entonces vivieron felices. Y a partir de ese momento, los aztecas veneraron al generoso Quetzalcóatl, el dios amigo de los hombres, el dios que les trajo el maíz.

*El significado del nombre Quetzalcóatl es Serpiente Emplumada.
*Para los mayas este mismo era Kukulcán que significa exactamente lo mismo