TIBURONTIBURONTIBURON


Robert Shaw no soportaba a Richard Dreyfuss. Shaw era un actor serio y profesional y Dreyfuss, además de abusar de las drogas, era indisciplinado e impuntual. Sus peleas constantes influyeron notablemente en sus interpretaciones, contribuyendo a crear la tensión que se refleja entre sus personajes.


Peter Benchley, presente durante todo el rodaje en calidad de "asesor", no estaba de acuerdo con la interpretación que hacía Steven Spielberg de su novela y se pasaba el día interfiriendo y quejándose ante el director. Mientras se rodaban las escenas finales, que difieren netamente del final del libro, las protestas de Benchley fueron tan subidas de tono que Spielberg hizo que lo expulsaran del plató.


La terrible historia del "USS Indianápolis", además de rigurosamente cierta, no estaba en el guión original. Fue John Milius quien se la sugirió al escritor Peter Benchley, autor de la novela "Jaws" en que se basa el film. El problema era que Benchley y el guionista Carl Gottlieb no se ponían de acuerdo sobre la manera de narrar la historia y encajarla en la película. El actor Robert Shaw, que era el que tenía que declamar el texto, apareció una mañana con unas hojas que había escrito él mismo esa noche. Su interpretación de la tragedia del "Indianápolis" gustó a todo el mundo y es la que finalmente aparece en el film.


La productora ofreció el papel de Quint a Charlton Heston, el cual mostró mucho interés en hacerlo. Sin embargo, Steven Spielberg, que gozaba de plena libertad de acción, vetó a Heston porque no quería estrellas en la película, dado que estaba convencido de que, con una estrella en el reparto, el film se convertiría en uno más de aventuras y no en la obra más personal que el director quería. Charlton Heston se tomó muy mal el rechazo del entonces joven y semidesconocido director y juró que nunca trabajaría con él. De hecho, Spielberg le ofreció un papel en su siguiente película, la fallida comedia "1941", y Heston se tomó su tiempo antes de darle un "no" rotundo.


Varias escenas supuestamente en mar abierto tuvieron que ser repetidas porque al fondo aparecían barcos o pequeños veleros.


A pesar de que fue una de las películas más taquilleras de todos los tiempos, a Steven Spielberg se le negó hacer la secuela por que al estudio le pareció "Arriesgado, además de que podría caer en lo repetitivo".


La película con un presupuesto de 12 mill. de dólares, consiguió recaudar en todo el mundo 471 mill. de dólares.


En 1987 la compañía LJN sacó al mercado el videojuego basado en este filme, se titulaba: "Tiburón".


Cuando a Hooper lo meten en la jaula y lo sumergen, en la mayoría de las imágenes es un especialista el que está metido en la jaula y el tiburón es real.


Cuando Richard D. Zanuck le enseñó el guión de esta película a Spielberg, este creyó que era una broma de mal gusto pues pensó que trataba sobre dentistas (Jaws - Mandíbulas).


El libro de Peter Benckley y su posterior pelicula "Tiburón" está inspirado en un caso real ocurrido en 1916 en Nueva Jersey (Matawan creek). Uno o varios tiburones atacaron a cinco personas matando a cuatro de ellas. Aunque todavía se discute si fué obra de un tiburón blanco o de un tiburón toro (mas común en aguas dulces), este evento todavía causa motivos de investigación, libros y documentales en la actualidad.


En los estudios de Universal en Hollywood todavía se conserva el cartel espectacular de la isla Amity así como una atracción en la cual el tiburón mecánico salta de un lago hacia los turistas.


Al principio Zanuck tenía la idea de realizar esta cinta para la televisión, pero gracias a la calidad lograda por Spielberg se estrenó en 400 salas de EU.


Spielberg, que gozó de gran libertad por parte de la productora, pidió que no se mostrara el tiburón hasta haber transcurrido una hora de película, aseguró que así mantendría el miedo en el espectador y el suspense en general ya que el espectador no tendría una imagen o figura a la que temer, cosa que según el propio Spielberg (gran experto en miedos y temores tanto de jóvenes como de no tan jóvenes) da muchísimo más miedo.


Susan Backlinie, la primera víctima de Tiburón, repitió destino en una escena de "1941".


Varias escenas fueron alteradas antes de que editaran la película definitiva, de manera que asustaran a la mayor cantidad de personas, Spielberg realizaba pruebas de pantalla y donde la gente saltaba de miedo, esas las dejaba, mejorando el suspenso de la película de la forma que la conocemos.


El final de la película difiere con el libro, en el cual el tiburón simplemente moría enredado en los cables, Spielberg cambió el final por la soprendente explosión con el balón de oxígeno.


Contó Spielberg, en una entrevista en el Actor's Studio, que durante el estreno de la película el se encontraba en el lobby del cine y una persona salió corriendo de la sala, cayó arrodillada ante sus pies y se puso a vomitar. Steven pensó: "la hice demasiado violenta, que voy a hacer", luego la persona se paró fue al baño y volvió a la sala, entonces Spielberg pensó: "Es un éxito".


Poco después del estreno de la película, bajó la afluencia a las playas a nivel mundial. Mucha de la gente que iba aseguró ver escualos mientras nadaban.


En el rodaje, la primera vez que introdujeron al tiburón mecánico "Bruce" en el agua, este se soltó de los cables que lo sujetaban y se fue al fondo del mar. No supieron nada de hasta 2 semanas después que consiguieron sacarlo a flote.


La razón de las escenas de ataques de Tiburón, en las cuales se ven solamente las piernas de los bañistas (que a la larga se convierten en la parte más importante del film ya que dio a la película ese toque de angustia) se realizaron porque el tiburón mecánico que se usó, no flotaba cuando debía y se les hundía. A Spielberg se le ocurrieron esas tomas para dar la sensación de que el tiburón estaba ahí sin tenerlo que mostrar.


En una escena, una estrella fugaz pasa por detrás de la cabeza de Brody, que está ocupando todo el encuadre de la cámara, volvemos a ver otra en un plano general nocturno del barco.


Una vez contratado, cuando John Williams vió esa maravilla que es "Tiburón", a la que iba a tener que poner música, dijo con esa humildad que le caracteriza: "Dios mío, Steven. Necesitas un compositor mucho mejor que yo..." A lo que éste le dijo: "Sí, lo sé... Pero están todos muertos..."

En el plató, Spielberg llamaba al tiburón "Bruce", en referencia a su abogado.