¿Por qué es tan fuerte el nacionalismo en Alemania y como se ve reflejado en la tipografía y carteles?


Nacionalismo alemán [ Hipótesis ]



Índice:


• Historia de Alemania

• La unificación de Alemania
• La unificación de la mano de Bismack
• La primera guerra mundial
Espíritu nacionalista


• El diseño grafico y la tipografía en relación a la historia
• Los principios del cartel en Alemania



• Los padre del cartel alemán
• Lucian Berhand
• Ludwig Holhwein


• Renner vs Tschihold


• Breve biografía de Renner
• Breve biografía de Tschichold
• La nueva tipografía
• Diferencias entre Renner y Tschichold
• Unificación de dos pensamientos



• La Futura


• Nacionalista y universal
• El reflejo del proyecto moderno


• El cartel y el nazismo

• Carteles anti nazis

• Conclusión
• Bibliografia




La unificacion de Alemania:


alemania


El presente mapa político representa los Estados que acabaron formando el II Imperio Alemán en un proceso histórico que se desarrolló entre 1863 y 1871 y del que no acabó formando parte el Imperio Austríaco, a partir de 1867, Imperio Austro-Húngaro. Aparecen señaladas las fronteras de Prusia y de la Confederación Germánica en 1815 tras la celebración del Congreso de Viena y las fronteras del Imperio Alemán en 1871 cuando concluyó el proceso histórico que analiza el mapa. En la leyenda aparecen también las fronteras de la Confederación Alemana del Norte tras las dos primeras fases de la unificación. Asímismo se señalan las principales batallas que se produjeron en este periodo: Sadowa y Sedán.
El mapa es posterior a los hechos representados y su objetivo es didáctico, al pretender reflejar con la mayor exactitud y claridad posibles el proceso histórico que llevó a la unificación de Alemania.
En cuanto al contexto histórico podemos analizar:

• Causas de la unificación de Alemania: las raíces del nacionalismo alemán son culturales y económicas. En 1834 se constituyó el Zollverein o unión aduanera de los Estados del norte de Alemania, sin incluir los Estados del Noroeste ni las ciudades comerciales de la Hansa. Prusia se hizo con la hegemonía, la población de la zona aumentó rápidamente, se industrializó el Rhur y los industriales comprobaron las ventajas de la unificación. Otro factor importante fue la extensión del ferrocarril desde 1835. Ante el éxito del Zollverein, Austria suscitó un órgano rival, la Unión Tributaria, que no llegó a tener la importancia del primero.

Las raíces culturales están en las obras de:


Herder: publicó en 1784 Ideas para la Filosofía de la Historia de la Humanidad. Pensaba que la imitación de los modos extranjeros hacía a los pueblos triviales y artificiosos y que los modos alemanes eran distintos pero no inferiores a los franceses. Creía que cada pueblo tenía su propio volk, su propio carácter nacional. Los alemanes llegaron a sentirse fascinados por la idea de unidad política y grandeza nacional porque no tenían ninguna de las dos.
Fichte: se hizo nacionalista cuando los franceses invadieron Alemania. Acogió la idea del volkgeist y en 1808 pronunció sus Discursos a la nación alemana en los que defendía la idea del carácter nacional alemán.
Hermanos Grimm y sus Cuentos populares. Viajaron por toda Alemania estudiando los dialectos y recogiendo los cuentos que durante generaciones habían circulado entre el pueblo.
Hegel: para él un pueblo no podía ser digno y libre si no poseía un Estado fuerte e independiente. El motor del cambio era la dialéctica o irresistible tendencia del espíritu a avanzar mediante la creación de contrarios. A la tesis y a la antítesis sucede la síntesis o fusión de las dos. Por tanto, la propia desunión de Alemania, mediante la producción de la idea de unidad, hacía posible e inevitable la creación del Estado alemán.
Ranke: pensaba que los alemanes habían recibido de Dios la misión de desarrollar una cultura y un sistema político distinto a los franceses. Consideraba muy dudoso que los principios constitucionales, parlamentarios e individualistas occidentales fueses adecuados al carácter nacional alemán.
Federico List: este economista sostenía en su obra Sistema nacional de economía política (1841) que la economía política tal y como se enseñaba en Inglaterra sólo era conveniente para Inglaterra. La economía política no era una verdad abstracta sino un cuerpo de ideas desarrollado en un determinado momento histórico en un Estado determinado. Decía que la doctrina del libre comercio había sido ideada para hacer de Inglaterra el centro industrial del mundo manteniendo a los demás Estados en la situación de abastecedores de materias primas y de alimentos. List sostenía que si un Estado quería desarrollar una cultura nacional, debía tener ciudades, fábricas...Para ello debía establecer una política proteccionista de aranceles elevados.
El nacionalismo alemán pasa por el derrocamiento de todo el STATUS QUO de Viena. Un primer intento de unificación se produjo en 1848 en la Asamblea de Francfort. Los delegados de toda Alemania quisieron crear una Alemania liberal y federal. Como Austria era hostil a todo movimiento nacionalista, la corona le fue ofrecida a Federico Guillermo IV de Prusia, pero la rechazó por una serie de motivos:
• debía imponerse por la fuerza a los pequeños Estados a los que la Asamblea no podía obligar y que eran los que detentaban el poder real.
• Podían surgir problemas con Austria.
• Un Hohenzollern debería aceptar limitaciones constitucionales.
Rechazó la corona y dijo que debía serle ofrecida por sus iguales, los soberanos de Alemania.
Desarrollo del proceso de unificación:
El intento definitivo tuvo como agente principal a Prusia, se hizo recurriendo a la guerra y lo liberal se quedó en una mera apariencia. La unificación tuvo tres fases:

1ª FASE: los ducados del sur de Dinamarca (Schleswig, Holstein y Lauenburg) eran de población alemana en su gran mayoría pero estaban gobernados por príncipes daneses. El rey danés Federico VII no tenía hijos y le sucedió su primo por línea femenina, Cristian de Glusksburgo. Sin embargo, en los ducados existía la Ley Sálica y los derechos pasaban a un príncipe alemán.
Bismarck buscó el apoyo austríaco porque la incorporación de los ducados suponía una alteración del estatuto territorial puesto en marcha en Viena en 1815. En 1863 un ejército prusiano-austríaco invadió los ducados:
• Shlewig y el puerto de Kiel bajo administración prusiana.
• Holstein bajo administración austríaca.

2ª FASE: guerra austro-prusiana:
Inmediatamente, Bismarck comenzó a aislar a Austria:
• Apoyó a Rusia en el levantamiento polaco.
• Utilizó Venecia para atraerse a Italia.
• Cautivó a Napoleón III en la entrevista de Biarritz en la que se hicieron vagas alusiones a la expansión francesa. Además, la derrota de Austria favorecería la unificación italiana, protegida por los franceses.
Austria planteó la cuestión de Schlewig-Holstein en la Dieta Federal Alemana, una de cuyas funciones era impedir la guerra entre sus miembros. Bismarck declaró que la Dieta no tenía autoridad, acusó de agresión a los austríacos e invadió Holstein. Los austríacos formaron una fuerza pangermánica frente a Prusia pero el ejército prusiano preparado con gran precisión, equipado con el nuevo fusil de aguja que permitía 5 disparos/minuto venció a los austríacos en Sadowa (3-julio-1866) y luego al resto de los Estados alemanes. Bismarck se anexionó Holstein, Hannover, ducados de Nassau y Hesse-Cassel y la ciudad libre de Francfort.
Desapareció la Dieta Federal y en 1867 se creó la Confederación Alemana del Norte de la que quedaron fuera los Estados alemanes al sur del Main: Austria, Baviera, Baden, Württemberg y Hesse-Darmstadt. Era la realización de la “pequeña Alemania” dominada por Prusia: la presidencia correspondía al monarca prusiano, el canciller federal era el propio Bismarck y el poder legislativo tenía dos cámaras (el Reichtag de representación popular por sufragio universal con 240 diputados prusianos de un total de 290 y el Bundesrat integrado por plenipotenciarios de los Estados).

3ª FASE: guerra franco-prusiana:
El detonante fue la sucesión a la corona de España. Se ofreció el trono a Leopoldo de Hohenzollern, primo del rey de Prusia. Tras la cuarta invitación, aceptó en 1870. El embajador Benedetti se reunió con el rey exigiéndole que retirara la aceptación y fue retirada. Francia fue más lejos y exigió que nunca hubiera un Hohenzollern en el trono español. Ante la negativa prusiana, en julio de 1870 Francia declaró la guerra. Bismarck había aislado previamente a los franceses:
• Los italianos querían apoderarse de Roma.
• Los rusos querían anular la claúsula de la paz de 1856 que les prohibía tener barcos de guerra en el mar Negro.
Tras la derrota de Sedán (1-septiembre-1870), los alemanes proclamaron en Versalles el Imperio Alemán. Alsacia y Lorena fueron anexionadas y Francia pagó una indemnización de guerra de 5 millones de francos-oro. El Imperio Alemán recibió la Constitución de la Confederación Alemana del Norte, basada como hemos visto antes en el predominio de Prusia.

Consecuencias: Alemania se convierte en una nueva potencia europea y mundial pero con un sistema político autoritario y centralizado. El II Imperio se definió como un Estado FEDERAL, DEMOCRÁTICO y CONSTITUCIONAL, pero en la práctica:
• El federalismo era sólo aparente ya que no hubo unión entre Estados. Muchos autores piensan que fue un mecanismo para exaltar el poder de Prusia, de su ejército y de su aristocracia para poder influir en los asuntos mundiales.
• Aunque se estableció el sufragio universal para elegir al Reichtag, los poderes legislativos de esta cámara eran muy restringidos, predominando la cámara alta que representaba a los príncipes de cada Estado.
• Tampoco hay un sistema parlamentario porque los ministros no son responsables ante las cámaras sino ante el Kaiser.
• No es una monarquía constitucional porque no hay un contrapeso real de poderes.

La unificación de la mano de Bismack:

Un joven terrateniente, Otto de Bismack, había observado con alegría el fracaso del parlamento de Francfort, por que lo que él quería era la hegemonía de Prusia sola y de su rey, sin ningún parlamento. Prusia hallo en Bismack un jefe cínico, genial, seductor y realista. Es el quien realizara la unidad alemana.
Bismack desde 1861 era el consejero mas escuchado del nuevo rey de Prusia. En 1862, llego a ser primer ministro y ministro de asuntos exteriores. No le gustaban los parlamentos liberales. Para él solo contaba el interés prusiano, y puesto que Austria era en Alemania la vieja rival de Prusia deseaba debilitar a Austria. Prusia más feudal, mas militar, estaba dispuesta a aceptar la ambición política de Bismack. La derrota de los liberales en 1862 marca el principio del ocaso de Occidente y la transformación de Europa como campo de batalla. Y para hacer aceptar a las masas su duro sistema, eran precisas victorias, y por lo tanto, se necesitaban guerras.
Así empezaron a generarse numerosas batallas para hacer real el objetivo de Bismack, dicho por sus propias palabras, “Nuestro objetivo es absorber Alemania en Prusia y así, hacer de Prusia, Alemania”.
Primero se da la invasión a Dinamarca y luego la guerra con Austria, con victoria en ambas. Para Bismack, el objetivo siguiente es completar la unidad de Alemania con los Estados del Sur. La manera más rápida para conseguir esto fue con una guerra con Francia.
Alemania logra su independencia recién en 1871, tras varias guerras. Durante veinte años aun, Bismack iba a gobernar Alemania. Ya no deseaba guerras, las que hizo tenían por objetivo crear el Imperio. Ahora imperio hecho no se necesitaban más guerras.
Podemos decir entonces, que el Congreso de Viena (1815) ignoró la fuerza del nacionalismo y al final éste acabó por desmontar el mapa que se construyó en dicho congreso. La aspiración de hacer coincidir Estado y nacionalidad fue progresivamente desarticulando el status dinástico-territorial de Viena: en algunas zonas como el Imperio Austríaco y el Otomano actúa como una fuerza disgregadora (autonomía de Serbia en 1817, de los principados rumanos de Moldavia y Valaquia en 1829 y las independencias de Bélgica y Grecia en 1830) y en otras zonas empuja hacia la integración como en Italia y Alemania.
Muy especialmente la unificación de Alemania alteró el equilibrio de poderes en el continente europeo. La eficaz burocracia alemana, la poderosa máquina de guerra prusiana y el progreso industrial de muchos Länder centroeuropeos hicieron que Alemania quisiera hacerse un hueco en un reparto colonial al que había llegado tarde y en el que el resto de potencias no estaban dispuestas a darle entrada. Esto, unido a la falta de respeto a las pretensiones nacionales en todo el continente pero especialmente en el Imperio Turco y Austro-Húngaro serán las causas remotas del estallido de la I Guerra Mundial.


La Primera Guerra Mundial

El asesinato del heredero del trono austriaco, el 28 de junio de 1914, provocó el estallido de la Primera Guerra Mundial. La cuestión acerca de la culpa en esta guerra sigue siendo controvertida. Ciertamente no fue querida conscientemente ni por Alemania y Austria de un lado, ni por Francia, Rusia e Inglaterra, por el otro; pero todos estuvieron dispuestos a asumir el correspondiente riesgo. Todos estos países tuvieron desde el comienzo metas bélicas claramente delimitadas para cuya realización un enfrentamiento militar al menos no parecía rechazable. La rápida derrota de Francia, prevista en el plan de ataque alemán, no se logró. Por el contrario, después de la derrota alemana en la batalla del Marne, la lucha en el oeste se convirtió en una guerra de trincheras que culminó en un absoluto disparate militar que ocasionó inmensas pérdidas para ambas partes. Desde el comienzo de la guerra el Káiser pasó a segundo plano y a lo largo de la misma los débiles cancilleres del Reich tuvieron que someterse cada vez más a la presión de la conducción suprema del ejército con el mariscal de campo Paul von Hindenburg como jefe nominal y el general Erich Ludendorff como jefe efectivo. Finalmente, el ingreso de los Estados Unidos en la guerra, en 1917, trajo consigo el resultado que hacía ya tiempo se preveía y que no pudo ser modificado ni por la revolución en Rusia ni por la paz en el este. A pesar de que el país estaba totalmente desangrado, Ludendorff, con desconocimiento de la situación, insistió hasta septiembre de 1918 en una 'paz victoriosa', para terminar pidiendo sorpresivamente un armisticio inmediato. A la catástrofe militar siguió el descalabro político. Sin ofrecer resistencia alguna, en noviembre de 1918, el Káiser y los príncipes reinantes abdicaron a sus tronos; nadie movió un dedo para defender una monarquía totalmente desacreditada. Alemania se transformó en República

Adolfo Hitler:

En 1920, Adolf Hitler se hizo socio del 'Partido Nacionalsocialista de los Obreros Alemanes', conocido de NSdAP o partido nazi. El objetivo de los nazis fue unificar a todos los alemanes en un una nación, hasta a los que vivieron en paises extranjeros. Quisieron instalar un gobierno central y fuerte, y pidieron la anulación de los Pactos de Versailles, que habían terminado la primera guerra mundial.
Requerido para cumplir el servicio militar, Hitler se escondió en Viena durante tres años para así eludirlo. El motivo de su actuación no era otro que su deseo de no formar parte de un ejército que consideraba débil y propio de un país en decadencia, alejado de pasadas glorias. Por el contrario, admiraba a la pujante Alemania y su carácter orgulloso, lo que le hizo trasladarse a Munich en 1913. Desde allí envió una carta en la que se excusaba de no hacer el servicio militar, alegando que no tenía medios para subsistir y vivía en la pobreza. En realidad, disfrutaba de una pensión de orfandad, al mismo tiempo que la venta de algunos dibujos le procuraban ingresos adicionales. Sin embargo, aunque no fueron admitidas del todo sus excusas, el tribunal que juzgaba su caso se avino a realizarle un examen médico para poder declararle no apto para el servicio militar, lo que realmente sucedió.
Durante su convalecencia, puede apreciar que está asistiendo a un mundo en profunda transformación. La revolución ha triunfado en Rusia, instalando allí una doctrina política que personalmente detesta. El viejo y decadente Imperio Austro-húngaro ha desaparecido como consecuencia de la derrota en la Gran guerra, mientras que su admirada y orgullosa Alemania ha sufrido una humillante derrota.
Su análisis de la situación alemana le hace pensar que la derrota se debe a una conjunción de factores, entre los cuales el más destacable es la propia división interna, fruto del régimen de partidos, y la pérdida de los valores tradicionales que encumbraron a Prusia tan solo hacía algunas décadas. Además, el bolchevismo y los "no arios" amenazaban con extenderse por Alemania y el resto de Europa, subvirtiendo el orden "natural" y despreciando todo lo que Hitler valoraba. Por si fuera poco, el final de la guerra le dejaba en una situación de desamparo: en el ejército, en combate, era valorado y se sentía identificado con sus compañeros, con sus mandos y con una causa; fuera de él, se convertía en alguien sin rumbo, anodino.


Espiritu nacionalista

Antes de remitirnos específicamente a Alemania, debemos tener en cuanta al Nacionalismo, durante la historia moderna, como movimiento que considera la creación del Estado nacional como indispensable para realizar las aspiraciones sociales, económicas y culturales de un pueblo. El nacionalismo se caracteriza ante todo por el sentimiento de comunidad de un pueblo, sentimiento basado en un origen, un lenguaje y una religión comunes. Antes del siglo XVIII, momento en que el nacionalismo se conformó como un movimiento específico, los Estados estaban basados en vínculos religiosos o dinásticos: los ciudadanos debían lealtad a su Iglesia o a la familia gobernante. Inmersos en el ámbito del clan, la tribu, el pueblo o la provincia, la gente extendía en raras ocasiones sus intereses al espacio que comprendían las fronteras estatales.
Desde el punto de vista histórico, las reivindicaciones nacionalistas se generaron a raíz de diversos avances tecnológicos, culturales, políticos y económicos. Las mejoras en las comunicaciones permitieron aumentar los contactos culturales más allá de su pueblo o su provincia. La extensión de la educación en lenguas vernáculas a los grupos menos favorecidos les permitió conocer sus particularidades y sentirse miembros de una herencia cultural común que compartían con sus vecinos, y empezaron a identificarse con la continuidad histórica de la comunidad.
El nacionalismo alemán integraba, así, la gloria de Prusia y de su ejército con ideas de superioridad racial y con una especie de irracionalismo mesiánico y biológico que creía en un destino singular para Alemania y la raza germánica. El anti-semitismo -que tenía en Alemania y, en general, en todo el centro y este de Europa viejas raíces históricas y religiosas- era, en esa concepción, inevitable, porque los judíos aparecían como una minoría religiosa no nacional y como un grupo étnico no germánico, impuro e inferior. Folletos y novelas antisemitas de calidad ínfima habían circulado con profusión en Alemania a todo lo largo del siglo XIX. El ideal de la pureza racial alentaba ya en los escritos de los precursores del nacionalismo alemán -Arndt, Jahn-, y los judíos habían sido excluidos de algunas de las asociaciones estudiantiles nacionalistas que surgieron antes de 1848.
Pero lo decisivo fue que conocidos artistas e intelectuales, como Richard Wagner (1813-1883) o Heinrich von Treitschke (1834-1896), profesaran abiertamente en el antisemitismo, porque ello dio a las ideas antisemitas una respetabilidad sin precedentes. Wagner, en concreto, -liberal y revolucionario hasta el 48 pero cuya última y formidable obra, El anillo de los Nibelungos, Parsifal y hasta el festival de Bayreuth que creó en 1876 fueron una exaltación del nacionalismo alemán- dedicó una intensísima actividad a la difusión del antisemitismo. En su artículo El judaísmo en la música (1850) decía que la "emancipación del yugo del judaísmo era la mayor de nuestras necesidades y no daba más razón de ello que nuestro sentimiento involuntario de instintiva repugnancia hacia el carácter esencial del judío", que se derivaba, en su opinión, de su apariencia y, en el caso de la música, de su condición foránea, que le hacía ajeno a toda tradición artística occidental. Wagner terminaría por afirmar en otros escritos que consideraba a la raza judía como "el enemigo nato de la Humanidad"; incluso la Alemania de Bismarck le parecía demasiado liberal y democrática, poco germánica y en exceso judaizada. Treitschke tituló uno de sus más resonantes artículos Los judíos son nuestra desgracia: escrito en 1879, se convirtió en uno de los eslóganes preferidos del antisemitismo antes y después de 1914.


El diseño grafico y la tipografía en relacion a la historia

El diseñador gráfico ha sido, alternativamente a través del tiempo, un humanista, un artista o un funcionario. Y por detrás de esas definiciones es posible encontrar una sólida cosmovisión que da sustento a la actividad del tipógrafo. Sustento e ideas. Porque casi siempre el diseño de tipos está acompañado de una meditada fundamentación. El diseñador gráfico ha reunido en sí a la figura del teórico y el pragmático. En raras ocasiones una tipografía obedece a imperativos puramente estéticos: la necesidad de montar un aparato racional que explique el invento es notoria. Cada nueva forma ensayada para dar forma a un alfabeto parece necesitar de las más delicadas operaciones silogísticas. Tal vez así Occidente obligue a pagar tributo sobre su bien más preciado: la razón sustentada en el poder del texto escrito. Cada uno de los diseñadores que han inscrito su nombre en la historia de la tipografía ha sido a su vez un polemista, un pensador y un gran diseñador. Y el resultado es una rica historia en polémicas, sistemas lógicos y excelentes diseños. Para recorrer muy someramente esa historia elegimos el camino del debate provocado en torno a pares de ideas opuestas. Que así se polemiza. Uno tiene una idea y alguien más tiene otra. Cuando se habla de "modernidad", unos evocan lo "clásico". Cuando otros hablan de experimentar, los de más allá piden que el asunto sea legible. Una primera y muy reciente dicotomía podría muy bien establecerse entre lo digital y lo analógico. Tras siglos de diseño de tipos de manera analógica (dibujando, grabando, fundiendo), el formato digital (algunos ceros, algunos unos) introduce nuevas posibilidades y también nuevas limitaciones. Pero tal vez lo más apropiado sea comenzar antes. Mucho antes. Una vez, lo escrito frente a lo hablado fue una innovación tecnológica de fundamental importancia. Entendida en sus comienzos como una simple traslación de un universo de los sentidos a otro, aún en tiempos cercanos se registran intentos de crear un alfabeto de diseño fonético. El resultado, más anecdótico que práctico o eficiente, incluye fiascos nunca fundidos de algunos de los más racionalistas diseñadores del siglo, como Jan Tschichold, destacado integrante del movimiento de la Nueva Tipografía en la década del veinte. El objetivo de lograr una tipografía fonética sólo puede alzarse como imperativo del movimiento moderno y sin embargo el empeño culmina en una inviabilidad similar a algunos edificios de Le Corbusier demolidos por inhabitables. Si ha sido particularmente difícil a la tipografía recrear un símil de sensaciones fonéticas, sí ha podido expresar dogmas o ideologías. En el siglo xv la diferencia entre mayúsculas y unciales reflejaba la diferencia entre clases sociales, además de introducir un matiz propio del lenguaje escrito. Por otra parte el régimen nazi condenó las tipografías secas como un "invento judío". Exabruptos aparte, la tipografía utilizada en la potente cartelería alemana del período, apela al nacionalismo, utilizando las germánicas y puntiagudas Fraktur. De difícil lectura y reproducción, aunque de indudable valor ideológico y sentimental, algunos diseñadores como Lucian Bernhard diseñan su propia versión de los tipos góticos. Claro que no hay reich que dure mil años y las dicotomías demuestran su escasa duración. De hecho, Hitler manchará de sangre la tipografía Futura, habilitándola como tipografía oficial durante la segunda guerra. Al aséptico diseño de Paul Renner (autor de la Futura) le costará unas cuantas décadas limpiar su pasado, para volver sobre los ochenta con renovadas fuerzas.

Los principios del cartel en Alemania

Las circunstancias de que en Alemania se solapaba la Revolución Industrial y el establecimiento del joven Imperio, proporciono una dimensión política a la burguesía industrial Alemana distinta a la del resto de Europa. La tesis de que el modernismo se convirtió en un estilo homogéneo y pupilar por que así lo quiso una burguesía europea con aspiraciones estéticas y objetivos comerciales semejantes, tendría en la actitud Alemana su correspondiente corolario. El desarrollo de la industria alemana alrededor de la idea de nacionalidad tardíamente surgida precisaba de una imaginería comercial y publicitaria propia, sin encuadrarla en os estilos adoptados por el resto de burguesías europeas de aquel momento, tan ajenas al ideal colectivo germano.
Este esfuerzo se manifestara claramente en el cartelismo. NI la tipografía, ni los colores, ni la composición recuerdan el estilo que privaba todavía en la mayor parte de Europa para principios del siglo XX.


Los padres del cartel alemán

Se pueden nombrar varios cartelistas alemanes de principio de siglo como Otto Fischer, Ludwig Sutterlin, Hans Rudi Erdt, Louis Oppenheir, pero queremos destagar dos que nos parecieron de gran importancia para Alemania, que son Lucian Bernhard y Ludwig Holhwein.
Lucian Berhard, establecido en Berlín en 1905, donde diseña sus primeros carteles en los cuales la retórica icónica se reduce al producto y a su nombre. Potenciando en él los datos informativos mínimos, sin ornamentos, figuras ni motivos compositivos de ningún tipo. El cartel auténticamente moderno se inicia en Bernhard. El afán integrador de su refinado estilo lo lleva a diseñar sus propios alfabetos, densos y potentes, para lograr así la total armonía formal entre texto e imagen.
Alemania no consideraba ya el cartel como arte, sino como “un medio de comunicación entre el anunciante y el público, semejante a un telegrama”. No debe contener información detallada y solo se exige de él que establezca una clara y exacta conexión entre emisor y receptor.

Algunos de sus trabajos:



tipografia

Cartel ganador del concurso patrocinado por los cerillos Priester, hecho por Bernhard, 1905. El color se convirtió en el patron principal que le permitio proyectar una imagen vigorosa con un minimo de información.


carteles

Cartel para los zapatos Stiller, año 1912. Bernhard logro impactar con el color al reducir el mensaje a una presentación plana del producto y el nombre de la marca escrito solo una vez


nacionalismo


En este cartel para Bosch-licht, ya no solo aparece el nombre de la marca y el producto, si no que también lo asocia a un objeto en que puede ser usado. Así se puede ver la luz relacionada a un auto y la conexión establecida en este.

Ludwig Holhwein, considerado como el más prolífico de los cartelistas alemanes, se convierte, en esta época, en uno de los más imitados dentro y fuera de su país. Sin plantearse la estricta síntesis objetual que Bernhard impone a sus carteles, Hohlwein trata sus composiciones de corte tradicional desde una celebrada sofisticación, reduciendo formas, líneas y sombreados al mínimo esencial, y enfatizando la vitalidad del cartel figurativo a través de "inesperadas combinatorias de color, puntos de vista inusuales, y una cultivada y personal atmósfera de conjuntos".
La revista londinense The Studio, escribía en 1912: "Esos carteles se caracterizan, en su mayor parte, por la sobria elegancia y la fina armonía de sus tonos. Lejos de atentar sobre el ciudadano con la crudeza del color, atraen por su indudable buen gusto y su excelente colorido".
Él no perteneció a ninguna escuela o grupo, su arte y personalidad son un fenómeno sin precedente en la historia del arte alemán del cartel.


Algunos de sus trabajos:



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Nacionalismo alemán [ Hipótesis ]

Publicado en el período 1906 a 1914, es notable por ese tiempo.


alemania

Un cartel de la cerveza a partir de los años 20. El diseño y la ilustración son armoniosos y de gran alcance. La simplicidad de un estilo altamente desarrollado deja mucho a la imaginación del espectador y por lo tanto aumenta el interés y el aprecio de un cartel espléndido.


Renner vs Tschichold

Paul Renner
Paul Renner nació en Alemania en el año 1878, proveniente de una familia adinerada y burguesa. Primero intenta ser artista plástico pero fracasa en esto por lo cual se dedica a trabajar en imprentas. Trabajó como diseñador gráfico, tipógrafo, pintor y maestro. Renner era un romántico y cuando comienza a trabajar cuestiona la tipografía de palo seco por romper con lo antiguo clásico. Renner publicó un folleto en el año 1932 en el que criticó la política cultural de los nazis y a raíz del mismo y por la consolidación en el poder del partido nazi, es despedido de la escuela pero consigue que su amigo y miembro del staff de la escuela George Trump asuma la dirección de la misma evitando así que el puesto fuera ocupado por alguien afín a los nazis. Su principal aportación al diseño tipográfico es el tipo Futura que diseñó durante los años 1924 y 1926. Esta tipografía se ofreció al público bajo el lema "La letra de nuestro tiempo" ya que sus formas estaban basadas en el círculo, el cuadrado y el triángulo, razón por la cual adoptaba los principales postulados del modernismo y en especial de los movimientos Stijl y Bauhaus., y pronto llegó a ser considerado un tipo de la Nueva tipografía.

Jan Tschichold
Nacido en Leipzig en 1902 e hijo de un rotulista, Jan Tschichold practicó la rotulación y la caligrafía desde muy joven a la vez que se interesaba por el diseño de libros. Su principal deseo era convertirse en un artista, pero sus padres, que deseaban para el un oficio más seguro le persuadieron para que se convirtiera en profesor de dibujo.
Poco a poco fue introduciéndose en el mundo de la caligrafía y el diseño de tipos. En 1921, a la edad de diecinueve años, el director de la Academia de Leipzig Walter Tiemann le propuso dar clases de caligrafía ahí; su carrera había comenzado. Pero la mecha que prendió la llama fue una visita a la primera exposición de la Bauhaus en Weimar en agosto de 1923. Allí fue el primer sitio donde pudo contemplar arte moderno y sobre todo un tratamiento de la tipografía que era más una forma de arte que un medio de comunicación. Aunque Tschichold nunca llegó a ser un miembro de la escuela fue el primero en racionalizar y formular sus nuevas ideas de forma sistemática y orientadas al trabajo diario del impresor. Su primer libro fue Die neue Typographie, 1928, obra capital sobre la tipografía, donde nos muestra el posicionamiento tanto ideológico como formal que llevó a Jan Tschichold a abanderar el movimiento conocido como La nueva tipografía.

La nueva Tipografia
La obra fundamental del pensamiento tipográfico del siglo xx, publicada en Berlín el año 1928, escrita por Jan Tschichold. Su propósito es demostrar su relación con todas las áreas de la creatividad y explicar sus consecuencias, exponer con claridad los fundamentos de la tipografía y exigir la creación de un estilo contemporáneo.

Diferencias entre Renner y Tschichold
Como ya dijimos, en sus principios, Renner era un romantico y la elección de no ejercer como artista de bellas artes, sino de dedicar su tiempo al diseño, podría verse en consonancia con la estricta educación protestante que recibió, pues se sintió atraído por un campo en el que podía dotar a sus habilidades estéticas de un propósito utilitario. Sin embargo, al parecer, no intentó con demasiado empeño salir del mundo de la tipografía y de la impresión, pues una vez y otra dejaba que éste lo sedujera con gran facilidad. Intentó que su trabajo fuese un buen ejemplo para las generaciones más jóvenes de tipógrafos.
En la figura de Renner puede verse un puente entre el diseño del siglo XIX y el del XX, debido no sólo al período en que vivió, sino también a la actitud que mantuvo ante la vida que lo rodeaba, pues siempre intentó caminar sobre una cuerda floja entre la tradición y la innovación. Renner intentó de un modo conservador asentar su sentido de una nueva sensibilidad moderna mediante un ejemplo histórico y firmemente alemán: la idea del ciudadano. Observó también que la sensibilidad colectivista era un aspecto, a su juicio esencial, de la modernidad. Estaba atrapado entre dos mundos, el antiguo y el moderno; entre lo que él llamaba «humanismo», una noción elitista de una cultura elevada, y el «materialismo», un planteamiento igualitario de la vida moderna.
En cambio, Tschichold se asocia convencionalmente con las corrientes de cambio y renovación que se agruparon bajo el nombre Movimiento Moderno. Tschichold es considerado como el principal iniciador de la nueva tipografía que pretendería romper con las normas clásicas del impreso en favor de una organización más libre y desestructurada, acorde con los nuevos tiempos.
Un concreto movimiento conocido en Alemania como die neue Typographie (La nueva Tipografia) tiene su origen en un libro de Jan Tschichold, publicado en Berlín en 1928, que recogía cuanto de innovador se estaba produciendo en Europa durante aquellos años y que, en cierta medida, era fruto de una actitud revolucionaria en consonancia con los movimientos políticos de principios de siglo, esencialmente la revolución soviética.
Tschichold fue el primero en formular estas teorías en un sistema y mostrar como el movimiento moderno iniciado en las artes podía ser aplicado al mundo del impreso.


Unificación de dos pensamientos
Podemos decir que el pensamiento moderno de Tschihold finalmente resulto muy influenciable en el diseño y la manera de pensar del romántico Renner, ya que, al conocer por estos años a Tschihold, y escuchar sus ideas y fundamentos, Renner comienza a cambiar su postura y piensa entonces en crear una tipografía que tenga rasgos de esa modernidad propuesta por su compañero pero que incluya siempre características alemanas para mantener el espíritu nacionalista, preocupándose entonces así, en crear una tipografía “moderna y nacionalista”. De esta manera, basándose en las góticas y las geométricas, crea, en 1926 la conocida tipografía FUTURA.

La Futura

La pasión por la nueva tipografía creo un torrente de estilos sans serif durante los años veinte. En Alemania fueron creados varios tipos de letras sans serif construidos geométricamente, pero la mas exitosa fue la Futura diseñada por Paul Renner.
Renner como profesor y diseñador lucho incansablemente por la idea de que los diseñadores no solo debían preservar y entregar intacta, a la próxima generación, la herencia que les había dado a ellos; cada generación debía tratar de resolver los problemas que le fueron heredados e intentar crear una forma contemporánea fiel a su propia época.


Nacionalista y universal
Renner comienza a pensar que Alemania necesita una tipografía que tenga las características modernas de la sans serif pero que a su vez tenga características alemanas, para que no pierda su nacionalidad. Así basándose en la gótica y en la geometría crea la Futura en 1926.

El reflejo del proyecto moderno
Por aquellos años. Tschihold, comenzó a sentirse impresionado por la ruptura que representaban los movimientos de vanguardia. Hacia 1923 se interesó por el Suprematismo y el constructivismo y conoció la primera gran exposición de la Bauhaus en Weimar y el catálogo que para la ocasión había diseñado Herbert Bayer. El giro radical de su concepción tipográfica quedará en evidencia en un cartel para el editor de Varsovia Philobiblon en el que aplica las nuevas ideas del Movimiento Moderno con una composición asimétrica e inclinada. Poco a poco estas ideas le van separando de la tipografía tradicional y en octubre de 1925 publica en la revista de Leipzig, Typographische Mitteilungen, una especie de manifiesto bajo el título de Elementare Typographie que recogía una serie de principios:
1. La nueva tipografía está orientada hacia la función.
2. La función de cualquier pieza de tipografía es la comunicación [a partir de los medios que le son propios]. La comunicación debe aparecer en la forma más breve, simple y urgente.
3. Para que la tipografía pueda atender fines sociales, se requiere la organización interna de su material [ordenación del contenido] y su organización externa [los medios de la tipografía configurados en relación los unos con los otros].
4. La organización interna es la limitación a los medios elementales de la tipografía: letras, números, signos y corondeles obtenidos de la caja o las máquinas de composición. En el mundo actual, la imagen exacta [la tipografía] también pertenece a los medios elementales de la tipografía [typo-foto]. La forma elemental de la letra es la grotesca o sans serif en todas sus variantes: fina, medium y negrita; desde la estrechada a la expandida [...] Se puede economizar extraordinariamente a partir del uso exclusivo de letras minúsculas; eliminando todas las mayúsculas. Nuestra escritura no pierde nada escribiendo sólo en caja baja, al contrario, resulta más legible, fácil de aprender, más económica: Un sonido, un signo. [...] A través del uso altamente diferenciado de cuerpos y tipos, y sin consideración estética previa alguna, la composición lógica del texto impreso se hace visible. Las áreas no impresas del papel son elementos perceptibles de diseñar tanto como las formas verbales impresas.
5. La organización externa es la búsqueda compositiva de los contrastes más intensos [simultaneidad] a través de formas, tamaños y pesos diferenciados [los cuales deben corresponder con los valores de su contenido] y la creación de relaciones entre los valores formales positivos y los valores negativos [blanco del papel].
6. El diseño elemental tipográfico consiste en la creación de la relación lógica y visual entre las letras, las palabras y el texto, la cual queda determinada por las características específicas de cada trabajo.
7. Con el fin de incrementar el carácter de urgencia de la nueva tipografía, se pueden utilizar líneas verticales y diagonales como medios de organización interna.
8. La práctica del diseño elemental excluye el uso de cualquier tipo de ornamento. El uso de corondeles y otras formas elementales inherentes [cuadrados. círculos, triángulos] deben estar fundamentados convincentemente en la construcción general. Su uso decorativo-artístico no está en consonancia con la práctica del diseño elemental.
9. El orden de los elementos en la nueva tipografía debería basarse en el futuro en la estandarización del formato en los papeles según las normas DIN. En particular DIN A4 [210 x 297] debería ser el básico para los papeles de cartas y otros impresos comerciales.
10. El diseño elemental no es, tanto en tipografía como en otros campos, absoluto ni excluyente. Ciertos elementos varían a partir de nuevos descubrimientos, como, por ejemplo, la fotografía, por lo que el concepto mismo de diseño elemental cambiará necesaria y continuamente.
Tschichold fue el único difusor de las corrientes de vanguardia cuyo mensaje podía ser entendido por los impresores y la gente de las artes gráficas. Sus ideas que tuvieron difusión en Alemania fueron objeto de lógica polémica. Aquel año se fue a Berlín y se estableció como diseñador free-lance para Insel Verlag y se casó con Edith. En junio de 1926, por recomendación de Paul Renner, fue a Munich para enseñar en la Escuela de Artes Gráficas, donde, hasta 1933 impartiría unas 30 horas semanales de clase a grupos de al menos 25 alumnos. Podemos entender entonces que en esta época, el diseño estaba íntimamente ligado con las características del proyecto moderno, por la tipografía, colores, disposición en el plano, entre otras cosas. De esta manera se busca entender al país como prospero y moderno, donde el buen diseñador se debe adaptar a los progresos tecnológicos
Es claro que toda esta ola de la nueva tipografía y el proyecto moderno guarda un estilo un tanto particular y diferente de otras épocas. No debemos olvidar que la corriente de las vanguardias artísticas juega un papel muy importante en la elección y/o características del diseño de esta época en Alemania.
Diremos entonces que las vanguardias que están mas íntimamente relacionadas con estos diseños son especialmente aquellas más racionales, como el futurismo que quiere entender a la tipografía como formas, le importa la semantizacion de las palabras –como en los comics-. El constructivismo en donde se da una geometrizacion en el espacio, uso de colores para enfatizar ideas, legibilidad mas sencilla –todo mayúscula-, utilización de fotografía, no solo por la fácil legibilidad, sino por ser sinónimo de progreso, modernidad y tecnología.


El cartel y el nazismo

La revisión de las circunstancias que significaron la perdida de la guerra en Alemania alcanza también al diseño grafico y al juicio condenatorio global que sobre su supuesta ineficacia a descargan los partidarios de la venganza, el conglomerado radical que formara al partido nacionalista.
El propio Adolf Hitler, directo responsable de la imagen grafica que cuajara el la esvástica, el símbolo de la enfebrecida prepotencia étnica, militar y exterminadora del Tercer Reich, escribe a propósito de la función del cartel político que “debe atraer la atención de la masa, sin tratar de educar a aquellos que están ya formados o a aquellos que se esfuerzan en saber. En su mayor parte, sus efectos deben apuntar a las emociones y solo de forma limitada al llamado intelecto”.
El futuro poder nazi recela desde el principio de la razón. La vigilancia, la agresión y la persecución contra las formas intelectuales se refleja, en el campo del diseño grafico, en la particular guerra que sostuvo contra la institución pedagógica Bauhaus, a la que consiguió rendir incondicionablemente en 1931.
Del mismo modo, la brutal represión ejercida sobre la izquierda alemana propicio la creación de un tipo de diseño no solo político sino también clandestino. Al potencial de lucha, de agitación, de conocimiento y de compromiso que puso de relieve el diseño gráfico al servicio de los entusiastas y racionales componentes del Constructivismo ruso, añade, en la década de los veinte en Alemania, la condición de instrumento subversivo.
En estos dos ejemplos podremos ver la elección del estilo tanto tipográfico como de la imagen y los colores, según la conveniencia a la hora de dar un mensaje. Para atraer la atención del pueblo Aleman, Hitler utilizaba tipografías góticas tradicionales para que el pueblo se sienta “conmovido”, mientras que para el exterior utiliza la tipografía futura para hacerse ver moderno y progresista.

Estos sos los carteles de la campaña de Hitler, utilizados para mostrarse en Alemania y en al exterior


tipografia


Este fue el cartel hecho para Hitler que llevo a Renner a defenestrar su mayor creación y no volver a usarla más.
Con este cartel Hitler se daba a conocer al mundo, era un cartel internacional y por eso utilizaba la Futura para mostrar esta universalidad pero a su vez su nacionalidad.

carteles

Este era el cartel que publicaba en Alemania, mostrando bien su nacionalismo, usando para esto una letra gótica bien nacionalista.


Carteles clandestinos contra Hitler y el nazismo
otomontajes de John Heartfield:


nacionalismo

nacion

Nacionalismo alemán [ Hipótesis ]

alemania

tipografia

carteles


En estos carteles se puede ver la oposición que se ejercía contra el nazismo y contra Hitler. El pueblo estaba dividido. Como hemos hablado en este trabajo, el espíritu nacionalista era muy fuerte pero al ver las acciones de Hitler, con una mirada muy nacionalista y despiadada, surgieron las corrientes contra anti nazistas.
Un claro ejemplo son estos fotomontajes de Johnm Heartfield, donde quiere mostrarle al pueblo los horrores causados por Hitler y el nazismo, y que solo lo que trae esto es muerte y un pueblo devastado.


Conclusión

El nacionalismo se caracteriza ante todo por el sentimiento de comunidad de un pueblo, sentimiento basado en un origen, un lenguaje y una religión comunes. Alemania por su tardía independencia, y por llegar a ella a través de muchas y sangrientas guerras, formo su espíritu nacionalista muy fuerte. Este nacionalismo se vio reflejado en todos los aspectos de la vida, y por eso también en sus carteles.
Ya desde principio de siglo estos carteles tomaron características diferentes a los del resto de Europa, separándose de ellos para mostrar su patria y su propio diseño. Así comenzaron a surgir nuevos artistas como Lucian Berhand, por ejemplo, con nuevas ideas para diseñar, con la síntesis y el uso de tipografías hechas por el mismo para sus carteles, alejándose de las ideas usadas hasta el momento. Este proceso fue evolucionando con el paso del tiempo y con la aparición de las vanguardias con las cuales compartía muchas ideas (como el constructivismo o el de stijl) y con la aparición de personajes como Tschichold, Renner y Bayer, entre otros.
El caso de Renner, quien creo la tipografía Futura, fue un ejemplo de un fuerte espíritu nacionalista, ya que al crear una nueva tipografía, lo primero que pensó fue que no se pierda la nacionalidad, que todos al verla sepan cual es su origen, quería una tipografía moderna y nacional al mismo tiempo y así surge la Futura.
Este pensamiento de Renner es claramente el ejemplo de lo que pasaba en Alemania y hacia donde apuntaba su diseño, y como sus tipografías y carteles mostraban su nacionalismo.


Bibliografía

• “Historia de Alemania” Editorial Blume, André Maurois
• “Historia del Diseño Grafico” editorial Trillas, Philip B. Meggs.
• “El diseño grafico desde los orígenes hasta nuestros días” Editorial Alianza

www.unostiposduros.com
www.wikipedia.com
www.heraldo-berlin.de