Por que nos Persignamos?


Reseña:

Acerca de esto no encontraremos una base bíblica; Pero si indagamos un poco mas en la historia de la Iglesia veremos que la persignacion solo fue, por decirlo así, como una contraseña usada en las persecuciones del primer siglo. Luego que descubrieran el famoso Maranatha (Cristo viene), los cristianos comenzaron a usar diferentes formas de poder identificarse en medio del publico y así no ser descubiertos y formar una contienda que pudiera descubrirlos o descubrir su lugar de reunión, usaron la persignacion, un pescado, extensión de sus brazos, etc. La historia de la iglesia nos puede ayudar a entender varias cosas que otros practican mas no entendemos.

Es cierto y esto no se puede negar, que dicha practica ha sido totalmente desvirtuada y se le ha dado un matiz espiritual que no tiene, y esto no solo en el catolicismo sino también en el ambiente evangélico. Creo que la mayoría de las veces que ignoramos algo preferimos catalogarlo como, no de Dios, antes de esforzarnos un poco e investigar mas adentro, procurando así tener una mejor base y elemento de juicio antes de declarar esto es o no es de Dios.

Por lo general si no esta escrito en la biblia decimos esto no viene de Dios, viene de los hombres. Quiero referirlos a un pasaje biblico muy curioso por cierto.

Si abren sus biblias en 1 Corintios 7:10-12 encontraremos:
Al Apóstol Pablo impartiendo unas instrucciones y podemos notar que luego de escribir lo que dice el Señor, el también hace su aportación cuando dice,"Pero a los demás digo yo, no el Señor". Simple y llanamente el Espíritu de Dios esta activo en la Iglesia y de acuerdo a las épocas y sus necesidades El ha dado sabiduría y capacidad a su pueblo para resolver problemas del momento.

Lo que atestigua el texto de Tertuliano es que ya en el año 200 es costumbre cristiana persignarse. No sabemos de cuanto tiempo atrás los cristianos lo tienen por costumbre. Sobre el propósito, bueno, como decía Demócrito, la intención varía un poco en cada persona, pero yo diría que se podría decir en general que persignarse es un modo de pedir la bendición de Dios. Es también un modo de sentirse unido a Cristo a través del signo cristiano por excelencia: la Cruz

En la actualidad hay muchas personas las cuales se persignan al pasar frente a una iglesia y muchas que no, las que se persignan, se persignan generalmente por costumbre o porque sienten una obligación en realizar ese acto y las que no lo hacen es porque no sienten nada al hacerlo frente una iglesia y prefieren en muchos casos hacerlo luego de rezar o al visitar una iglesia que le tengan respeto.

Una breve explicación de como persignarse (para los que no sepan):
Para persignarse se emplea la mano derecha. Se coloca el índice doblado detrás del pulgar, para formar una cruz. Y los tres dedos restantes se dejan extendidos y juntos. Algunos liturgistas dicen que ponerlos en esta posición nos ayuda a tener presente a la Santísima Trinidad al persignarnos.

Entonces con los dedos en cruz, se trazan tres cruces pequeñas, dibujándolas imaginariamente, empezando por la parte superior del palo vertical, luego la parte inferior, luego el extremo izquierdo del palo transversal y luego el extremo derecho. Se traza una cruz sobre la frente, otra sobre los labios y otra sobre el pecho.

Algunas personas suelen persignarse diciendo para sí: 'por la señal de la Santa Cruz' (al trazar la cruz sobre la frente), 'de nuestros enemigos' (al trazarla sobre los labios), 'líbranos Señor, Dios nuestro' (al trazarla sobre el pecho).

Después de eso, se dejan los dedos extendidos y unidos entre sí, y se traza una gran cruz que va de la frente al pecho y del hombro izquierdo al hombro derecho. En los países hispanoamericanos solemos terminar este rito colocando nuevamente el dedo índice y pulgar en forma de cruz y besándola.

Al trazar esta gran cruz se dice: 'En el nombre del Padre' (al tocarse la frente), 'del Hijo' (al tocarse el pecho), 'y del Espíritu Santo' (al tocarse el hombro izquierdo y después el derecho), 'Amén' (al besar la cruz hecha con los dedos índice y pulgar).

El persignarse con las tres cruces pequeñas (sobre frente, labio y pecho) se suele emplear, por ejemplo, antes de la proclamación del Evangelio en Misa.

El otro modo de persignarse se emplea en forma más común (antes de orar, al terminar la oración, al inicio de la Misa, al final de la misma, etc.).

Es incorrecto persignarse apresuradamente, trazando una especie de garabato que no se entiende, como si diera pena trazarse la cruz; tampoco se deben trazar más cruces de las mencionadas ni más veces de las mencionadas, no se trata de un ritual supersticioso, sino de expresar lo que pide Jesús en el Evangelio que se proclama hoy en Misa, que somos apóstoles de Cristo, enviados a anunciar al mundo la Buena Nueva en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

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