Mitos, Leyendas y Historias de Terror

Hola Taringa hoy estaba buscando historias de terror y leyendas, que son muy ineteresantees, entonces, encontré esto. (Leanlo, la verdad esta muy bueno).

Niñito moro
Cuentan que en cierto lugar en la región cuyana existía, hace muchos años, un bosque impenetrable donde habían hecho su guarida unos temibles bandoleros.

Un día, pasó por las cercanías del bosque un matrimonio de paisanos que iban haciendo un largo viaje a caballo y llevando consigo un niñito de pocos meses. El niñito era moro, es decir, todavía sin bautizar.

De improviso, fueron sorprendidos los viajeros, por cuatro forajidos, los que sin hacer caso a las súplicas del matrimonio, dieron fin con ellos asesinándolos bárbaramente. En los últimos instantes la madre les había rogado que respetaran la vida del niño, pues era moro, sin lograr conmoverlos. Al contrario, tomando uno de ellos al niño por las piernitas lo estrelló contra un árbol. Entonces se oyó desgarrador, un ¡ay! que lanzó al expirar el niñito.

Internáronse los bandoleros en el bosque y al comenzar a repartirse el botín, vieron aparecer entre las sombras de la tarde que caía un enorme pájaro negro, totalmente desconocido para ellos y el que, luego de describir enormes círculos sobre sus cabezas, lanzó un grito que era como el de un ser humano, repitiendo por tres veces el ¡ay! desgarrador del niñito que acababan de ultimar.

Paralizados de espanto quedaron los bandoleros. Y cuando quisieron reaccionar, ya el pájaro había desaparecido.

Cuentan que los bandidos ya no tuvieron sosiego: que a toda hora los perseguía el ¡ay! del niñito moro. Y que, enloquecidos, fueron muriendo uno tras otro, agotados por la sed, el hambre y los remordimientos sin atinar a otra cosa que a taparse los oídos con sus manos para no oír el grito del niñito sin bautismo al que, junto con sus padres, tan bárbaramente asesinaron.

La Viuda


Es el alma de una señora que murió al enterarse de que su marido le era infiel y firmó un contrato con el diablo para vivir eternamente y poder vengarse.

Por lo general sale de noche y sube a las ancas de los caballos de los hombres que vuelven a sus casas.

Sólo se la puede combatir con un crucifijo o un rosario y sin tener miedo. En la zona de los Valles Calchaquíes se dieron varios casos de paisanos que fueron "espantados" por la viuda.

El palo borracho
A este extraño árbol, con forma de botella, ciertas tribus de la zona del río Pilcomayo, lo llaman "Mujer" o "Madre pegada a la tierra" y esto viene porque...

.En una antigua tribu que vivía en la selva, había una jovencita muy linda, a la cual codiciaban todos los hombres, pero ella sólo amaba a un gran guerrero. Y se enamoraron profundamente... hasta que cierto día la tribu entró en guerra. El partió a la contienda y ella quedó sola prometiéndole amor eterno... Pasó mucho tiempo y los guerreros no volvían... mucho tiempo después, se supo que ya no lo harían.

Perdido su amor... la joven cerró todo sentimiento pues la herida abierta en su corazón ya no podría sanar... Se negó a todo pretendiente... Una tarde se internó en la selva, entristecida, para dejarse morir...

Y así la encontraron unos cazadores que andaban por allí... muerta en medio de unos yuyales. Al querer alzarla para llevar el cuerpo al pueblo, notaron, asombrados que de sus brazos comenzaron a crecer ramas y que su cabeza se doblaba hacia el tronco. De sus dedos florecieron flores blancas. Los indios salieron aterrados hacia la aldea.

Unos días después, se internaron los cazadores y un grupo más al interior de la selva y encontraron a la joven, que nada tenía de muchacha, sino que era un robusto árbol cuyas flores blancas se habían tornado rosas. Comentan que esas flores blancas lo eran por las lágrimas de la india derramadas por la partida de su amado y que se tornaban rosas por la sangre derramada por el valiente guerrero.

La famosa ''Llorona''
'La llorona' es una mujer alta y estilizada cuyo atuendo es de color blanco, aunque no es posible distinguir sus rasgos faciales. Los relatos populares, la describen también como una mujer sin pies, en efecto, parece desplazarse por el piso sin rozarlo.

El mito de 'la llorona' afirma que su eterno penar se debe a que busca a un hijo recién nacido que asesinó arrojándolo al río para ocultar un pecado. Y en esta línea, es parte de su penitencia, castigar a los muchachos que andan de amores prohibidos: se sube a sus caballos y puede llegar a matarlos en un helado abrazo mortal.

Se la llama 'la llorona' porque sus gemidos son tan insistentes que hasta enloquece a los perros, mientras deambula por las noches (sobre todo cuando es noche de plenilunio).

La mayoría de los relatos, la consideran señal de malos presagios, un indicador de mal agüero: puede acercarse para enfermar a las personas, empeorar a los enfermos o traer desgracias a los seres queridos.

En otros relatos, 'la llorona' se presenta como un ser inofensivo que necesita consuelo y ayuda, despertando piedad en la gente que, cuando se acerca a consolarla, les roba todas sus pertenencias.

La Luz Mala, con consecuencias malignas

La luz Mala destella surgiendo del suelo figurando al demonio. Se le teme porque podría estar relacionada con algún alma en pena.
Esta luz aparece en las quebradas de los cerros tucumanos y es consecuencia de gases que emana de objetos enterrados en alguna época determinada.
Quienes cabaron para descubrir de dónde viene la luz, encontraron objetos de metal, huesos o urnas con restos humanos, pero el temor a este gas mortal mantiene a los curiosos alejados.

El anillo de boda de la muerta

En Joachimstal, en la región de Angermünde, murió una mujer casada. El marido tuvo gran sentimiento, le hizo un buen entierro y la llevó al camposanto. Mas antes de meter el féretro en la tumba, y al descubrirla, tomó el anillo de boda de la mano de la muerta para conservarlo. Una vez hecho esto y dado tierra al cadáver, regresó a su casa. Guardó el anillo en una caja y se dispuso a acostarse, porque ya se había hecho de noche. Sin embargo, el dolor no le dejaba reposar y estaba completamente desvelado. Tenía las ventanas de su habitación abiertas y en un momento vio, lleno de sorpresa, que a través del jardín venía una forma blanca, que pronto reconoció como su mujer. No se atrevió a moverse y vio cómo la aparición entraba en la casa y andaba por las habitaciones, como buscando algo. Después desapareció.

El campesino, a la mañana siguiente, atribuyó lo que viera a un sueño o a una fantasia. Por la noche, sin embargo, volvió a suceder lo mismo: llegó la mujer, entró en la casa, y buscaba y buscaba. Creyó el asustado hombre oír como suspiros y una voz entrecortada que decía lastimeramente: "¡Mi anillo! ¡Mi anillo!"

Esto se repitió una noche más. Hasta que el campesino, creyendo que fuera el anillo de boda lo que la muerta buscaba, lo sacó de la caja en donde lo había guardado, fue al cementerio y lo metió junto a la tumba de su mujer, todo lo hondo que pudo.


Una Campana de espejos


Hace muchos cientos de años que los sacerdotes de Mugenyama, en la provincia de Totomi, necesitaban una gran campana para su templo. Pidieron, por lo tanto, a los feligreses que les ayudasen a recoger el bronce, entregando ellos sus espejos para fundir, y así poder fabricarla. (Esta es una vieja costumbre japonesa que sigue aún hoy en día).

En los tiempos a que se refiere esta leyenda había una mujer que vivía en Mugenyama, la cual entregó su espejo para la fundición de la campana. Luego, pensando en la donación que había hecho a los sacerdotes, se acordó de que aquel espejo había sido legendario en su familia, y empezó a lamentarse de haberlo hecho. La pobrecilla iba todos los días al templo, y allí, entre un montón que aumentaba paulatinamente, siempre vislumbraba su espejo. Muchas veces trató de recogerlo, mas fue inútil. Era una mujer pobre, pues de lo contrario hubiese podido entregar una suma de dinero a los sacerdotes y así haber rescatado su preciado espejo. De tal manera se amargó la vida, que se le hizo insoportable. Llegaba a pensar que el espíritu de su madre habitaba el espejo, acordándose del viejo dicho de su país: "el alma de una mujer está en su espejo".

Llegó el momento en que los espejos se amontonaron en tal cantidad, que fueron enviados a la fundición. Mas por mucho que trataban de fundirlos dentro del molde de la campana, todo era inútil. Una y otra vez trataron de fundirlo, en balde; no había manera. Los sacerdotes pensaron que una de las mujeres que había donado su espejo lo había heho de mala gana, y, por lo tanto, la frialdad de la donación no permitía la fundición. Naturalmente, en un pueblo tan pequeño todo el mundo se enteró de lo sucedido y por fin conocieron de quién era el espejo. La pobre mujer, no pudiendo aguantar tal afrenta, se quitó la vida, dejando una carta que decía: "Cuando esté muerta, no será muy difícil forjar la campana. Mas a aquel que llegue a romper la campana, sonándola, mi espíritu le recompensará con una gran fortuna".

Hay que saber que todos aquellos que mueren en cólera o se quitan la vida en este estado poseen una fuerza sobrenatural. Ahora bien, una vez que la campana estuvo fundida y colocada sobre el madero que se utiliza a guisa de campanario, el pueblo entero se acordó de las palabras de la suicida y a todas horas estaban al lado de la campana, sacudiéndola con gran fuerza, por si de esta manera conseguían romperla y ganar la fortuna que le carta prometía. Hasta tal punto llegó el escándalo, que los sacerdotes, hartos de oír la maldita campana, que traía de cabeza a todo el vecindario, la cogieron una noche y la hicieron rodar por la cuesta abajo, sepultándose en un gran pantano que allí había y de esta manera desapareció la campana, mas no así la leyenda, que la siguió llamando la Mugen-Kane o campana de Mugen.

Ahora bien: una de las cosas más curiosas de las costumbres japonesas es que el efecto mágico de un dicho o de una cosa sigue, aunque el acto u objeto antiguo haya desaparecido. Por ejemplo: hay que ser muy acaudalado para poder construir un templo a Buda; mas si un pobre hubiese de depositar una piedrecita delante del Buda en persona y ofrecérsela como un templo, el Buda lo tomaría como si se hubiese construido. Tampoco se puede uno leer los seis mil setecientos setenta y un tomos de los textos budistas; mas si se hubiese de leer un trocito con la fe firme de que se habían leído todos, esto serviría ante Buda de la misma manera.

Después que la campana había sido sumergida en el pantano, la gente seguía rompiendo cosas en memoria de la famosa campana. Y ocurrió una vez que Umegae estaba viajando con su marido, un famoso guerrero de la tribu de los Heike, llamado Kajiwara, y se encontraron con dificultades pecunarias muy estrechas. Umegae, acordándose de la campana de Mugen, formó una campana de bronce y comenzó a tañerla hasta que se rompió. Uno de los huéspedes, que estaba en el cuarto contiguo, preguntó a qué se debía tanto ruido, y al esplicárselo, le regaló a Umegae la cantidad de trescientos ryo.

De esta experiencia salió una canción que cantaban las bailarinas japonesas, que dice: "Si por romper la campana de Umegae pudiese yo ganar suficiente dinero, negociaría la libertad de todas mis compañeras".

Después de este hecho, la campana de Mugen se revistió de más fama y mucha gente siguió el ejemplo de Umegae, por ver si les pasaba lo mismo.

Entre la mucha gente que creía en esto se encontraba un campesino que se había gastado toda su fortuna en juegos y en mal vivir. Este sujeto hizo una campana de arcilla y la tocó hasta que se rompió, diciendo que era la campana de Mugen. No había hecho más que romperse, cuando del suelo surgió la forma de una mujer que llevaba en las manos un jarrón tapado. La mujer se dirigió a él, diciéndole:

- He venido a contestar a tu ruego tan ferviente; toma este jarrón, en justo pago por tus rezos.

Diciendo esto, desapareció de la misma manera que había aparecido.

El hombre, dando grandes gritos de alegría, entró corriendo en el cuarto de su mujer con el jarrón en las manos, que pesaba mucho. Entre los dos lo destaparon muy cuidadosamente, encontrando que estaba lleno hasta arriba de...
La aparición no volvió a la casa y el marido comprendió que la mujer había alcanzado ya el reposo.ç

La isla del Diablo
No ha sido la de San Brandán o San Borondón la única isla viajera; sólo ha sido la más famosa. En la costa argentina, a una legua poco más o menos al este de la ciudad de Goya, existe una isleta que antiguamente cambiaba también de situación, si bien no llegaba a desaparecer como aquélla: es la Isla del Diablo.

Según la tradición, esta isla fue, en otra época, un islote fantasma. Unas veces aparecía más al Norte, otras más al Sur, y nunca se estaba fija en el mismo punto. Este cambio constante de situación no constituía, sin embargo, la principal dificultad para desembarcar en ella. El mayor obstáculo para el viajero que pretendiese poner la planta en la movediza tierra consistía en la ferocidad de sus habitantes: unos espíritus infernales capaces de amedrentar con sus gestos y gritos extraños al corazón más decidido y valiente.

Sometida a estos cambios de lugar y señoreada por tan horripilantes huéspedes, estuvo la isla durante muchísimo tiempo. Al cabo, estas condiciones cambiaron radicalmente. Un fraile misionero fue el autor de la benéfica variación.

Enterado de los fenómenos que en la isleta se daban e informando de la extraña naturaleza de los habitantes, concibió un proyecto para librar de maléficas influencias aquella porción de tierra. Su plan era un verdadero plan de conquista. Sin embargo, la expedición que organizó no presentó ningún aparato bélico. Su tropa estuvo constituida por fervorosos fieles que se dirigieron a la isleta rezando la más adecuadas preces; llevaba como enseña la más alta de todas -la de la Cruz- y como única arma, la del exorcismo.

Bendecida la tierra maldita, pudieron todos desembarcar en ella sin ninguna dificultad. Y desde entonces, la isla ya no ha vuelto a moverse.

Casa misteriosa

En Valparaíso, Playa Ancha, había una casa muy bien tenido cuyos moradores nadie conocía. Los vecinos por más que se empeñaban por verlos no los veían. Nadie entraba ni salía. Las flores del jardín, todas de cuidado, se mostraban bellas y atendidas por el mejor jardinero. Los árboles se destacaban hermosos. En general, se apreciaba una limpieza como si se estuviera esperando alguna visita. Aumentaba más el misterio que la casa quedara en el camino al cementerio.

Un día vino el progreso e hizo que la casa misteriosa fuera demolida para levantar un edificio moderno y nadie vió a sus residentes...


La mujer del cementerio

Todo empezo un día común y corriente en la capital de Colombia (Bogota). Un señor taxita, estaba haciendo su recorrido, y paso casualmente cerca del sector correspondiente al cementerio central ubicado por la 26, el señor al pasar por la puerta principal, recogio a una joven, que le pidio que la llevara.

El señor la recogió y la llevo al sitio que le indicó dicha mujer. Al llegar al lugar, la mujer se bajo sin pagarle al hombre, dejando la puerta abierta y sin mencionar ninguna palabra, por lo cual le dió a entender al hombre del taxi que ya volvería.

Al estar en frente de la casa, timbro o golpeo en la puerta y entró, cerró la puerta, el hombre quedó estrañado y fijo su mirada en aquella casa. Al dirigir su mirada al segundo piso la vió pasar de un cuarto a otro, por lo cual le hizo pensar que ya bajaría a pagarle. Pero luego de un largo rato de espera, aquel hombre se canso y decidió bajar a preguntar a la mujer, que lo tenía esperando hace varias horas, que le pagara la carrera del cementerio central hasta dicha casa. Se bajo, timbro y le habrió una señora, pero no era la misma que el había traido hasta esa casa, al sentirse un poco estrañado, pregunto por una mujer que había traido hacía unos instantes y cual sería su sorpresa que aquella señora le dijo que ella era la única que vivía ahí después de la muerte de su hermana. Aquel hombre le dijo que hace pocos minutos que había visto a la señora que el había traido pasar por el segundo piso y que el la había visto por la ventana.

La señora quedo asombrada y lo invito a verificar que ellos dos eran los únicos en ese momento en la casa. El señor no salía de su asombro cuando al entrar vió una foto de la señora, con la misma ropa, no dudo un minuto en identificarla, era ella, repetía y repetía sin cesar, la mujer no lo creía, ella es mi hermana y falleció hace unos cuantos años, le dicía, pero el señor no entendia, sólo decía, era ella... era ella... era ella...

La señora fué con dicho hombre hasta el cementerio central, para que él pudiera comprobar que aquella mujer estaba muerta.

La sombra del desierto

Esto sucedio en Arabia hace 500 años. En la época en la que toda la gente en su mayoría eran ladrones y muy poca gente honesta quedaba. Un día un anciano cansado de que le robaran sin cesar hizo un echizo en el cual invoco a Anubis el Dios de la muerte y le pidió una solución. Nada sucedió durante unos meses y el mismo hombre invoco nuevamente a Anubis pero en este intento despareció.

Nadie sintió su falta puesto que no tenía familia, pero cada vez que los ladrones luego de un ataque se iban al interior del desierto estos eran decapitados. Una vez un grupo de ladrones se lanzó a averiguar que sucedía, entre su equipo había un joven niño el cual jamás había robado. Esperaron hasta la noche y cuando estaban dispuestos a irse todos fueron decapitados a una velocidad impresionante. Sólo el niño sobrevivió y cuando le preguntaron que sucedió el afirmó tan solo ver una sombra y por esta razón la bautizaron "La sombra del desierto".

El Encadenado

Este espectro malevolo sale a asustar siempre en los campos de un pueblo colombiano del departamento del Cuaca, llamado Timbio. Allí en las viejas y desoladas fincas, alguna vez estubieron los españoles atormentando a los pobres esclavos. Se escuchan lamentos y el rechinar de las cadenas, parece que esto ocurre todos los días, más todo por la mañana, cuando no hay nadie en las estrechas calles de este pueblito.

Fuentes de Información - Mitos, Leyendas y Historias de Terror

Dar puntos
18 Puntos
Votos: 5 - T!score: 4/10
  • 0 Seguidores
  • 23.214 Visitas
  • 3 Favoritos

7 comentarios - Mitos, Leyendas y Historias de Terror

@Alexis95 Hace más de 3 años +1
No seria " Mitos, Leyendas e Historias de Terror" ?
@Alexis95 Hace más de 3 años +1
Si deps te bardean no es mi culpa, yo te avise xD
@viktor91 Hace más de 3 años
Nyckolasxz dijo:si... pero lo que importa es las leyendas mitos E historias de terror, no?

@luisgunner Hace más de 2 años
viktor91 dijo:
Nyckolasxz dijo:si... pero lo que importa es las leyendas mitos E historias de terror, no?


jajajajajaja... capo, es leyendas, mitos e historias!!! ajajajaaj... ignorante JAJAJAJA AJJAAJAJJAA AJJAAJAJ AJAJAJAJ AJAJAJ BURRO
@diegoasalazar581 Hace más de 1 año
@johanXD18 Hace más de 1 año
vcgdgcjcgbjvhihvcdsfuhghcjnoilmm,kmgbffxfnhghhhhhhhcgvfjhcim fgtrfjchbkcgihuci9guggrevdgf