El mundo entero, sin distinción de naciones, razas, ni credos, celebra como primer día de cada año el 1 de enero, fecha que sin embargo fue fijada hace apenas cuatro siglos por un Papa para los países católicos.

¿Por Qué El 1 de Enero Es El Comienzo Del Año?

El Papa Gregorio XIII tuvo un gran logro: la instauración, hoy universal, del calendario Gregoriano, que reemplazó al Juliano, utilizado desde los tiempos precristianos de Julio César


Nacido Ugo Buoncompagni y doctor en Derecho, ese Papa pasó a la historia como Gregorio XIII y se hizo famoso a raíz de dos obsesiones: volver a "catolizar" a la protestante Inglaterra (propósito frustrado) y tratar de que la Pascua no se "disparara" en el almanaque (propósito logrado).

Su gran frustración fue morirse sin haber podido destronar a la reina Isabel I de Inglaterra, contra quien utilizó todo el oro de las arcas de la Iglesia, las armas de quien estuvo dispuesto a ofrecerlas y hasta sicarios asalariados por Roma para asesinarla.

Su gran logro fue la instauración, hoy universal, del calendario Gregoriano, que por algo lleva su nombre, que reemplazó al Juliano, utilizado desde los tiempos precristianos de Julio César.

El nuevo calendario vino a solucionar un grave problema: el año juliano tenía 11 minutos y 14 segundos más que el año solar y la diferencia acumulada hacía que el equinoccio de primavera en el Norte se adelantara en diez días, lo que complicaba la celebración de la Pascua, que ya nadie sabía cuándo caía.

Gregorio XIII, asesorado por el astrónomo jesuita Christopher Clavius promulgó, el 24 de febrero de 1582, la bula Inter Gravísimas en la que establecía que tras el jueves 4 de octubre de 1582 seguiría el viernes 15 de octubre de 1582 y que el año 1583 comenzaría el 1 de enero, supuesto día de la circuncisión de Jesús.

Con la eliminación de estos diez días desaparecía el desfase con el año solar, y para que no volviera a producirse, se eliminaron en el nuevo calendario tres años bisiestos cada cuatro siglos.

Pero hasta allí y durante miles de años, había habido coincidencia en el mundo en festejar el año nuevo el 21 de marzo o el 1 de abril, excepción hecha de algunos pocos pueblos, entre ellos, el judío, el chino, el musulmán y los originarios de Sudamérica, que hasta hoy, además del 1 de enero, festejan su propio comienzo de año en función de sus tradiciones.

Los judíos lo hacen en una fecha variable entre septiembre y octubre, próxima al equinoccio de primavera en el Sur: su Rosh Hashaná (cabeza de año) ocurre entre el 1 y el 2 de Tishri, primer mes del calendario hebreo, día en que habría sido creado Adán, "cabeza" de la especie humana.

Los chinos festejan el suyo cuando se forma la primera Luna Nueva en el signo de Acuario, entre fines de enero y mediados de febrero.

Los musulmanes, cuyo almanaque lunar comienza en 622, año de la huida de Mahoma a Medina, lo reciben en su mes de Muharram, que puede caer en cualquier mes gregoriano.

Por otra parte, los pueblos originarios de Sudamérica festejan su año nuevo el 21 de junio, con el solsticio de invierno.

Fuera de estos pueblos, los primeros en el mundo en cambiar la tradición del 21 de marzo fueron los países católicos y sus colonias, en nombre de su obediencia al Papa, a partir del 1 de enero de 1583; pero los restantes hicieron caso omiso y continuaron durante varios siglos más festejando su año nuevo en aquella fecha.

Fue el caso de Gran Bretaña, que recién en el siglo XVIII adoptó el calendario gregoriano; y también el de Rusia, donde curiosamente, la Revolución Bolchevique que abolió los cultos, fue la que recién en 1917 impuso el calendario de la Iglesia católica.

A pesar de esto, el comienzo del año astronómico o natural continúa siendo el equinoccio de primavera en el Norte (de otoño en el Sur), esto es, entre el 20 y el 21 de marzo, cuando el Sol "toca" el punto vernal y la rueda de las estaciones recomienza su vuelta.

En igual fecha comienza también el año astrológico: entre el 20 y 21 de marzo el Sol "toca" el cero grado de Aries (o punto vernal) primer signo del zodíaco, para luego ir avanzando, cada treinta días, sobre cada uno de los restantes once signos.

Entonces, ¿cuándo realmente empieza el año nuevo? Los astrólogos dicen que el año nuevo es personal y que empieza y se renueva el día del cumpleaños.

Pero aún si se acepta la norma gregoriana -y hoy universal- de recibirlo el 1 de enero, cabría preguntarse qué año nuevo es el que se festeja: ya que ahora se admite que Jesús nació siete años antes de lo que se creía, no cabría saludar al 2011, sino el Año Nuevo 2018.

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