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El Holocausto Armenio

El genocidio armenio (en armenio: Հայոց Ցեղասպանություն; en turco: Ermeni Soykırımı), a veces también llamado holocausto armenio, Մեծ Եղեռն, gran calamidad o masacre armenia, fue la deportación forzosa y masacre de un número indeterminado de civiles armenios, calculado aproximadamente en la muerte de entre un millón y medio y dos millones de personas, durante el gobierno de los Jóvenes Turcos, en el Imperio otomano, desde 1915 hasta 1917, durante la Primera Guerra Mundial.

El Holocausto Armenio

Se caracterizó por su brutalidad en las masacres y la utilización de marchas forzadas con las deportaciones en condiciones extremas, que generalmente llevaba a la muerte a muchos de los deportados. Otros grupos étnicos también fueron masacrados por el Imperio otomano durante este período, entre ellos los asirios y los griegos de Ponto. Algunos autores consideran que estos actos son parte de la misma política de exterminio.

La fecha del comienzo del genocidio se conmemora el 24 de abril de 1915, el mismo día en que las autoridades otomanas detuvieron a unos 250 intelectuales armenios que eran líderes de la comunidad de armenios en Estambul. Posteriormente los militares otomanos expulsaron a los armenios de sus hogares y les obligaron a marchar cientos de kilómetros -por el desierto de lo que hoy es Siria- privados de alimentos y agua. Las masacres no respetaron la edad o el sexo de las víctimas, y las violaciones y otros tipos de abusos sexuales eran frecuentes.

Aunque la República de Turquía, sucesora del Imperio otomano, no niega que las masacres de civiles armenios ocurrieran realmente, no admite que se tratase de un genocidio, arguyendo que las muertes no fueron el resultado de un plan de exterminio masivo dispuesto por el Estado otomano, sino que se debieron a las luchas interétnicas, las enfermedades y el hambre durante el confuso periodo de la Primera Guerra Mundial. A pesar de esta tesis, casi todos los estudiosos -incluso algunos turcos- opinan que los hechos encajan en la definición actual de genocidio

Es generalmente considerado el primer genocidio sistemático moderno; de hecho, es el segundo caso más estudiado de genocidio, después del Holocausto. Hasta la fecha 22 Estados han reconocido oficialmente el genocidio.

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Los armenios en Anatolia


La población armenia en el Imperio otomano

En 1914, antes de estallar la Primera Guerra Mundial, en el Imperio otomano había una importante población armenia, aunque no hay acuerdo en cuanto a las cifras. Según el informe aportado por la comisión armenia al congreso de Berlín, en 1878, la cifra era de 3.000.000. Por su parte, las autoridades otomanas mencionaban en 1867 la existencia de una población de 2.400.000 armenios dentro de sus fronteras, si bien tras el Tratado de San Stefano, cuando la "cuestión armenia" empieza a considerarse como un problema para el Imperio, la cifra se rebaja por los turcos a entre 1.160.000 y 1.300.000. Otras estimaciones oscilan entre 1.325.000 (la cifra más baja) y 2.100.000 (la más elevada). Aunque se concentraba principalmente en el este de Anatolia, había también una comunidad armenia considerable en el oeste, especialmente en la capital, Estambul, donde todavía hoy habita una importante minoría armenia.

Primeras razones para el genocidio armenio

La primera razón por la que ocurre el genocidio en Armenia es porque los armenios eran cristianos y los turcos eran musulmanes. En 1915 el Imperio otomano entra en guerra junto con los Imperios Centrales (Alemania y Austria-Hungría), debido a que Alemania ofrece todos los territorios rusos que conquisten y así Rusia tendría que luchar en dos frentes a la vez, lo cual debilitaría su ejército y causaría su colapso. Pero esto no se produjo. En 1916 se comete el genocidio armenio por los turcos en plena guerra. Se secuestraba a los armenios y al día siguiente eran ejecutados. Al principio se ejecutaba a los varones de edad militar, entre 16 y 45 años. Sólo tenían de 15 a 30 minutos para abandonar sus hogares. Eran deportados hacia Iraq y Siria. Lo que básicamente convirtió la deportación de los armenios en genocidio fue las condiciones en las que se llevó a cabo la deportación. Por ejemplo, una gran parte de la población fue enviada al desierto para morir de hambre y sed. Otros eran asesinados por el ejército turco. Mujeres y niños fueron raptados y brutalmente abusados. Toda la riqueza del pueblo armenio fue expropiada.

Los armenios eran tradicionalmente conocidos como Millet-i Sadıka ("Nación leal" ) por los turcos, puesto que vivían en armonía con los otros grupos étnicos del Imperio, sin conflictos de importancia con la autoridad central, a pesar de las diferencias étnicas y religiosas y de tener menos derechos que los súbditos musulmanes del Imperio, ya que eran considerados dhimmi por las leyes islámicas.

Primeras masacres


Durante la segunda mitad del siglo XIX comenzaron a difundirse, entre los armenios, movimientos de orientación nacionalista. El Imperio otomano, que había debido aceptar en el Tratado de San Stefano la independencia de Rumania, Serbia y Montenegro, además de la semiindependencia de Bulgaria, quería evitar a toda costa la creación de un Estado armenio, previsiblemente favorable a Rusia, en el este de Anatolia.

Masacres Hamidianas

Entre 1894 y 1897 se produjeron las llamadas "Masacres hamidianas", llamadas así por el nombre del sultán otomano bajo cuyo mandato se perpetraron, Abdul Hamid II, conocido por esta razón como el "Sultán Rojo". El número de víctimas armenias en las matanzas hamidianas fue calculado por el etnógrafo William Ramsay en unas 200.000, aunque actualmente muchos señalan como más acertada la cifra de 300.000.

Hamid nunca fue directamente implicado en la orden de las matanzas, pero se sospechó su aprobación tácita por no actuar para ponerles fin. Frustrados por la indiferencia europea ante las matanzas, los armenios del partido político Dashnaktsutiun se hicieron con el control de las gestiones del Banco Otomano el 26 de agosto de 1896. Este incidente trajo la simpatía y compasión por los armenios a Europa y fue alabado por la prensa europea y americana, que denominó a Hamid como "el gran asesino" y "el Sultán sangriento."

Masacre de Adana

Un contragolpe tuvo lugar el 13 de abril de 1909. Algunos elementos militares del Imperio otomano, con la colaboración de los estudiantes de teología islámica, quisieron devolver el control del país a manos del Sultán y al imperio de la ley islámica. Proliferaron los disturbios y combates entre las fuerzas reaccionarias y las fuerzas de CUP hasta que el CUP fue capaz de sofocar la sublevación y detener a los dirigentes de la oposición.

El movimiento dirigido inicialmente por el naciente gobierno de los Jóvenes Turcos se percibió como un apoyo para sofocar la violencia y restablecer el orden y el gobierno. Sin embargo, distintas fuentes afirman que las tropas otomanas tomaron parte en el saqueo de los enclaves armenios de la provincia de Adana. 15.000 a 30.000 armenios fueron asesinados en el curso de la "Masacre de Adana."

La guerra en Turquía oriental


El Imperio otomano entró en la I Guerra Mundial el 29 de octubre de 1914. A finales de ese año, el gobierno aprobó el servicio militar obligatorio, según el cual todos los hombres adultos menores de 45 años y aptos para las armas debían alistarse en el ejército o pagar un impuesto especial para ser excluidos del servicio militar. A causa de esta ley, la mayoría de los hombres en edad militar fueron alejados de sus casas y quedaron sólo las mujeres, los niños y los ancianos.

El ejército otomano atacó a las fuerzas rusas que rodeaban la ciudad de Kars, en lo que entonces era territorio ruso. A comienzos de 1915, los turcos fueron derrotados en la batalla de Sarikamis, y las fuerzas rusas comandadas por el general Vorontsov contraatacaron, internándose en territorio turco, en una zona en la que ya se habían producido fricciones interétnicas entre armenios y musulmanes. Numerosos militantes de organizaciones armenias de corte nacionalista (Dashnak y Hunçak) colaboraron con las tropas rusas con la intención de atacar el frente oriental otomano y el sureste de Anatolia. Las organizaciones nacionalistas de combatientes armenios buscaban la formación de un Estado independiente en el extremo oriental de Anatolia con el favor de los rusos. Aprovechando la religión común y el reciente malestar de los armenios dentro del Imperio otomano, Rusia promovió el nacionalismo armenio (se debe tener en cuenta que había también ruso-armenios entre las filas del ejército zarista). Al mismo tiempo, los armenios habían comenzado a defender la creación de un Estado armenio independiente. Al acercarse el ejército ruso, el 20 de abril de 1915 se produjo una revuelta armenia contra los turcos y a favor de los rusos en la zona del Lago Van, concretamente en la ciudad homónima Van, en la que masacraron a un gran número de musulmanes de su población y se estableció una corta república armenia independiente. Los rusos tomaron Van en mayo de 1915. En agosto, el ejército ruso se retiró y los turcos reconquistaron la ciudad. En septiembre, Van volvió a ser conquistada por los rusos.

Entre febrero y abril de 1916, las fuerzas rusas, a las órdenes del general Yudenich, se apoderaron de las ciudades de Erzurum y Trabzon. Los turcos, al mando de Abdul Kerim, intentaron recuperar estas ciudades en la ofensiva de verano, pero fueron derrotados, a pesar de los éxitos de Mustafa Kemal. Rusia ganó otra batalla en Erzincan, en julio. Los combates alrededor del lago Van continuaron durante el verano y el otoño, y ciudades como Mush y Bitlis fueron conquistadas y perdidas de nuevo.

En 1917, debido al caos posterior a la revolución rusa, ambos bandos cesaron las operaciones militares en la zona. Los turcos enviaron a la mayoría de sus fuerzas al Sur para combatir a los británicos en Palestina y Mesopotamia. El ejército ruso también fue perdiendo interés lentamente.

A comienzos de 1918, el ejército ruso de la región se había desvanecido prácticamente y las fuerzas turcas recuperaron fácilmente todo el territorio perdido, sobrepasaron las fronteras arrebatando a los británicos Bakú, en el Mar Caspio, en septiembre de 1918. Cuando terminó la guerra, los turcos controlaban sólidamente Anatolia oriental.

El genocidio


Enver Pasha reaccionó ante su aplastante derrota en la batalla de Sarikamis culpando a los armenios. Ordenó que todos los reclutas armenios del ejército otomano fuesen desarmados, desmovilizados y destinados a campos de trabajo. La mayoría de ellos fueron ejecutados o convertidos en peones camineros.

El 24 de abril de 1915, cuatro días después del estallido de la revuelta de Van, el gobierno de los Jóvenes Turcos consideró que afrontaba una sublevación popular de corte nacionalista dentro de los límites de su imperio siguiendo el modelo eufemístico de Grecia, Serbia y Bulgaria, y optó por deportar a sectores importantes de la población armenia hacia el sureste de Anatolia. Según fuentes armenias, ese mismo día se ordenó el arresto de 250 intelectuales armenios, de los cuales la mayoría fueron ejecutados de inmediato. A esto siguieron poco después -a partir del 11 de junio de 1915- órdenes para la deportación de cientos de miles -tal vez más de un millón de armenios de todas las regiones de Anatolia (excepto zonas de la costa oeste) a Mesopotamia y lo que actualmente es Siria. Muchos fueron a la ciudad siria de Dayr az Zawr y el desierto circundante. El gobierno turco no puso los medios para proteger a los armenios durante su deportación, ni en su lugar de llegada.

Tras el reclutamiento de la mayoría de los hombres y los arrestos de ciertos intelectuales, tuvieron lugar masacres generalizadas a lo largo de todo el Imperio. En Van, el gobernador Cevdet Bey ordenó a tropas irregulares cometer crímenes para forzar a los armenios a rebelarse y justificar así el cerco de la ciudad por el ejército otomano. Según el mercenario venezolano Nogales, que sirvió en el ejército turco, Cevdet Bey mandó asesinar a todos los varones armenios de la ciudad. Según los autores turcos, en Van lo que aconteció no fue sino una revuelta armenia y la posterior represión de la misma por las tropas otomanas durante las mismas fechas.

Se calcula que existieron unos 26 campos de concentración para confinar a la población armenia (Dayr az-Zawr, Ra's al-'Ain, Bonzanti, Mamoura, Intili, İslahiye, Radjo, Katma, Karlik, Azaz, Akhterim, Mounboudji, Bab, Tefridje, Lale, Meskene, Sebil, Dipsi, Abouharar, Hamam, Sebka, Marat, Souvar, Hama, Homs y Kahdem), situados cerca de las fronteras con Siria e Irak. Según fuentes armenias algunos de ellos pudieron haber sido únicamente lugares de emplazamiento de fosas comunes y otros lugares de confinamiento donde morían de epidemias e inanición.

La fuerza de ocupación británica estuvo implicada activamente en la creación de una contrapropaganda en tiempos de guerra (durante la Primera Guerra Mundial el Imperio otomano luchó integrado en la coalición de las "Potencias Centrales", compuesta por Austria-Hungría, Alemania y Bulgaria). Por ejemplo, Eitan Belkind fue un espía británico y un miembro de la Nili (red de espionaje judía que apoyaba a Gran Bretaña frente al Imperio otomano durante la Primera Guerra Mundial), que se infiltró en el ejército otomano como funcionario. Fue destinado a la oficina central de Hamal Paşa. Asegura haber presenciado la incineración de 5.000 armenios en tal campo. Según fuentes armenias, entre el 24 y el 25 de abril de 1915 fueron apresadas unas 650 personalidades, escritores, poetas, abogados, médicos, sacerdotes, políticos; luego fueron deportados y asesinados en los meses siguientes.

Testimonios occidentales acerca del genocidio


En 1918 se publicó serializada en periódicos, y en 1919 en libro, el Relato del embajador Morgenthau, obra de Henry Morgenthau, quien fue embajador de Estados Unidos ante el Imperio otomano entre 1913 y 1916.

El reconocido escritor austríaco Franz Werfel conoció a varios supervivientes del genocidio armenio y plasmó sus relatos en el libro Los cuarenta días del Musa Dagh, que fue publicado en 1933.

El mercenario venezolano Rafael de Nogales Méndez, que fue oficial del ejército otomano durante la Primera Guerra Mundial, dejó también testimonio de las masacres en su obra Cuatro años bajo la Media Luna.

El historiador inglés Arnold J. Toynbee y el jurista, político e historiador británico James Bryce publicaron una obra conocida como El Libro Azul. Este libro incluye relatos de testigos oculares estadounidenses -tanto diplomáticos como misioneros-, alemanes, italianos, daneses, suecos, noruegos, griegos y armenios.

La perspectiva del gobierno turco en relación al genocidio


Turquía niega que las muertes acaecidas en 1915 fueran el resultado de un plan organizado por el Estado para eliminar a la población armenia bajo su soberanía, requisito para considerar un delito de genocidio, y defiende una postura que se basa en que el Imperio otomano luchó contra la sublevación en su territorio soberano de la milicia armenia, respaldada ésta por el gobierno ruso.

Turquía también critica las semejanzas con el Holocausto indicadas por ciertos sectores, afirmando que, a diferencia de los armenios, la población judía de Alemania y Europa no hizo campaña en pro de una separación ni se rebeló aliándose con potencias extranjeras. Además señalan el hecho de que la sola mención de un genocidio armenio en cualquier parte del mundo puede encontrarse únicamente con una queja formal de los embajadores turcos, mientras que la mención de la misma en Turquía puede acarrear la posibilidad de la apertura de un procesamiento judicial y la condena a prisión, como en el caso del escritor turco y ganador del Premio Nobel Orhan Pamuk.

El gobierno de Ankara también ha criticado la exigencia del Parlamento Europeo de que Turquía reconozca la existencia del genocidio armenio. En un comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores turco, Ankara niega la existencia del genocidio y afirma que "las controversias históricas deben ser evaluadas por los historiadores''

Hubo una reciente oferta por parte del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, en marzo de 2005, a los historiadores turcos, armenios y del resto de las naciones, para que formaran una comisión que estableciera la verdad de los acontecimientos de 1915. La oferta fue aceptada por el Estado armenio pero con la condición de entablar primero buenas relaciones con el Estado turco.

Las relaciones entre Turquía y Armenia siguen estancadas. Turquía ha cerrado sus fronteras terrestres con Armenia, debido al control armenio de Nagorno-Karabaj. Armenia ha declarado en varias ocasiones que está preparada para restablecer las relaciones diplomáticas y abrir la frontera sin condiciones previas, aunque Turquía demanda que abrir sus fronteras demostraría un respaldo a la ocupación armenia de Nagorno-Karabaj e ignorar su conflicto con Azerbaiyán.

El 10 de octubre de 2009 representantes de los gobiernos turco y armenio, firmaron en Zúrich (Suiza), un acuerdo para poner fin a las hostilidades. Los acuerdos firmados prevén la creación de una comisión mixta de historiadores para realizar "un examen científico imparcial de los archivos y documentación" sobre aquellos sucesos. Así mismo este acuerdo prevé el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos estados y la apertura de su frontera común.

El número de víctimas


Existe asimismo un desacuerdo en cuanto al número de muertes. Varios estudiosos como Justin A. McCarthy, profesor de la Universidad de Louisville o el historiador turco Omer Turan ofrecen una perspectiva alternativa en el sentido de que, según estudios demográficos de la época, eran menos de 1,5 millones los armenios que vivían en el Imperio otomano, insinuando, pues, que las cifras publicadas relativas a la muerte de millón de armenios pueden haber sido exageradas en demasía e incluso afirman que en ese periodo murieron 3 millones de turcos.

Si decir que ambas partes se mataron entre sí me convierte en un negador del genocidio, entonces soy un negador [...] el titular del documental "El Genocidio Armenio" es una falsa descripción de una historia complicada.


La posición del profesor Justin McCarthy ha sido duramente criticada otros historiadores tanto estadounidenses como de otros paises.
Medios oficiales turcos creen que el número de víctimas puede situarse entre 200.000 y 600.000. Más recientemente, cifras más bajas de víctimas armenias fueron presentadas por el profesor Yusuf Halaçoğlu, director de la Academia de Historia Turca (Türk Tarih Kurumu). En dichos cálculos, él estima que un total de 56.000 armenios fallecieron durante dicho período debido a las terribles condiciones derivadas de la Primera Guerra Mundial, y que menos de 10.000 fueron asesinados realmente. En otra de sus investigaciones, mantiene que cerca de 500.000 turcos fueron asesinados por armenios, sin fundamento ni identificación alguna. A pesar de que el gobierno turco ha publicado oficialmente en fechas recientes las cifras de los turcos supuestamente asesinados por los armenios, todavía otra de las investigaciones de Halaçoğlu, que aseveraba que menos de 10.000 armenios fueron asesinados, sigue estando ausente de las publicaciones oficiales turcas en el extranjero.

Armenia y el genocidio armenio


Armenia ha participado en un prolongado conflicto étnico-territorial con Azerbaiyán, un Estado turco que se independizó en 1991 después de la caída de la Unión Soviética. Este conflicto tiene la presencia de varios elementos como pogromos, matanzas y limpieza étnica, por ambos bandos. Algunos observadores internacionales e historiadores han sugerido que Armenia y la diáspora armenia han tratado de efectuar cambios a políticos modernos en el conflicto del Cáucaso, por lo que sugiere que este conflicto moderno es una continuación del genocidio armenio. De acuerdo con Thomas Ambrosio, el genocidio armenio proporciona "una reserva de simpatía pública y de legitimidad moral que se traduce en una significativa influencia política... con la finalidad de obtener el apoyo del Congreso para las políticas antiazeríes."Ambrosio señala que, mientras los armenios llegen a controlar más de 10% del territorio de Azerbaiyán en el conflicto, gran parte de la retórica del mundo occidental "desviará cargos de irredentismo y culparán por el conflicto de Nagorno-Karabaj a los azeríes."

La retórica que condujo a la aparición del conflicto, que se desarrolló en el contexto de varias matanzas de los armenios, fue dominada por las referencias al genocidio armenio, incluidos los temores de que sería repetido. Durante el conflicto, los gobiernos armenio y azerí regularmente acusados mutuamente de la intención de cometer genocidio, a pesar de estas reclamaciones han sido tratados con escepticismo por los observadores del exterior.

Reconocimiento internacional del genocidio


Como respuesta a la continua negación del genocidio armenio por el gobierno turco, muchos activistas de las comunidades en la diáspora armenia han presionado para conseguir el reconocimiento oficial del genocidio armenio a través de varios gobiernos de todo el mundo. 20 países y 42 Estados de EE.UU. han aprobado mediante resolución de carácter formal de buena fe, el reconocimiento del genocidio armenio como un acontecimiento histórico.

En general, los historiadores occidentales coinciden en que el genocidio tuvo lugar La "International Association of Genocide Scholars" (Asociación Internacional de Estudiosos del Genocidio), una comisión formada por dos miembros de Estados Unidos, uno del Reino Unido y uno de Israel, afirma oficialmente la existencia del genocidio armenio.

Los países y territorios que han reconocido oficialmente el genocidio armenio son: Argentina, Armenia, Bélgica, Canadá, Chile, Chipre, Francia, Grecia, Italia, Líbano, Lituania, Holanda, Polonia Rusia, Eslovaquia, Suecia, Suiza, Uruguay, El Vaticano y Venezuela. También las regiones de Escocia, Irlanda del Norte y Gales (Reino Unido), País Vasco y Cataluña (España), Ontario y Quebec (Canadá), Australia Meridional y Nueva Gales del Sur (Australia) , Crimea (Ucrania), Ceará y São Paulo (Brasil) han reconocido la existencia del genocidio.

En algunos países se han llegado a tomar medidas legales contra aquellos que nieguen la existencia del genocidio. Dos ejemplos recientes son Francia y Suiza. En octubre de 2006, el parlamento francés presentó un proyecto que prevé condenar hasta con un año de prisión y 45.000 euros de multa a los que nieguen la existencia del genocidio. La ley fue aprobada por un total de 106 votos a favor y 19 en contra. De esta manera se completa el precepto dictado en 2001 que reconoce oficialmente el holocausto armenio por parte del Imperio otomano. En Suiza, el historiador turco Yusuf Halacoglu fue acusado de violar las leyes sobre negación del Holocausto en una conferencia que pronunció en Winterthur en 2004.

Monumentos conmemorativos del genocidio


La idea de crear un monumento conmemorativo surgió en 1965, en recuerdo del 50º aniversario del genocidio. Dos años más tarde, el monumento conmemorativo fue realizado por los arquitectos Kalashian y Mkrtchyan en la colina de Tsitsernakaberd sobre el desfiladero de Hrazdan, en la capital armenia, Ereván. La estela de 44 m simboliza "el renacimiento nacional de los armenios". Doce losas se colocan en un círculo, representando las 12 provincias perdidas en el actual territorio de Turquía. En el centro del círculo, a una profundidad de 1,5 metros, se halla una llama eterna. A lo largo del parque y alrededor del monumento, existe una pared de 100 m con los nombres de las ciudades y las aldeas en las que tuvieron lugar las masacres. En 1995 se inauguró en el otro extremo del parque un pequeño museo circular subterráneo, en el que se muestra información básica sobre los acontecimientos de 1915.

holocausto

Cada 24 de abril se conmemora en Armenia, así como en todas las comunidades dispersas por el mundo (diáspora armenia), el Día de la Conmemoración del Genocidio Armenio, en el cual cientos de miles de personas caminan hacia el monumento del genocidio desde su creación y depositan las flores (claveles o tulipanes normalmente rojos) alrededor de la llama eterna.

En 2010 se erigió en Mislata (Valencia) el primer monumento en España conmemorativo del genocidio armenio. La escultura, de tres metros de altura, se encuentra en los jardines del huerto de Sendra, en pleno casco antiguo. La estatua es obra del escultor Dzhivan Mirzoyan

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Arte


El primer ejemplo del genocidio armenio interpretado a través del arte fue una medalla emitida en San Petersburgo, Rusia, que significa simpatía por el sufrimiento armenio. Se acuñó en 1915, como las matanzas y las deportaciones hasta el día de hoy, siguen haciendo estragos. Desde entonces, decenas de medallas de distintos países se han encargado de conmemorar el evento.

Varios testigos presenciales de los acontecimientos han hecho publicaciones, en particular el misionero sueco Johansson y embajador de los EE.UU., Henry Morgenthau. El médico alemán Armin Wegner escribió varios libros acerca de los acontecimientos que fue testigo durante su estancia en el Imperio otomano. Años más tarde, después de haber regresado a Alemania, Wegner fue encarcelado por oponerse al nazismo, y sus libros quemados por los nazis. Probablemente, la más conocida obra literaria sobre el Genocidio Armenio es de Franz Werfel, titulada "Los cuarenta días de Musa Dagh", 1933. Se convirtió en un best-seller popular, particularmente entre los jóvenes de los guetos judíos durante la era nazi.

Kurt Vonnegut escribió en 1988 la novela "Bluebeard" que describe las características del genocidio armenio como un tema subyacente. Otras novelas que incorporan el genocidio armenio incluyen Louis de Berniéres "Pájaros sin alas", Edgar Hilsenrath, en idioma alemán The Fairytale of the Last Thought, y el polaco Stefan Żeromskiescribió en 1925 "La primavera por venir". Una historia de Edward Saint-Ivan, antología de 2006, "El Caballero Negro de Dios" incluye un personaje de ficción, sobreviviente del genocidio armenio.

La primera película sobre el genocidio armenio apareció en 1919, una producción de Hollywood titulada "Ravished Armenia", del aclamado director Atom Egoyan, que influyen en su film "Ararat" en el 2002. También hay referencias en el Elia Kazan "América, América", o Henri Verneuil con su film "Mayrig". En el Festival de Cine de Berlín de 2007, los directores italianos Paolo y Vittorio Taviani presentaron otra película acerca de los acontecimientos, basada en el libro de Antonia Arslan, La Masseria Delle Allodole (La Granja de las alondras). un juego de Richard Kalinoski, "Bestia en la Luna", acerca de dos supervivientes del genocidio armenio. Las obras de Arshile Gorky, un armenio expatriado cuya madre falleció de hambre en el genocidio, a menudo se especula que ha sido informado por el sufrimiento y la pérdida de la época. Gorky era una figura seminal del expresionismo abstracto.

En 1975 el famoso cantante franco-armenio Charles Aznavour escribió la canción "Ils sont tombés" ("Caído" ), dedicada a la memoria de las víctimas del genocidio armenio.

El compositor y cantante estadounidense, Daniel Decker, ha logrado reconocimientos por sus colaboraciones con el compositor armenio Ara Gevorgyan. La canción "Adana", el nombre de la provincia de un pogromo de 1909 del pueblo armenio, y que cuenta la historia del genocidio armenio. "Adana" se ha traducido a 17 idiomas y grabado por cantantes de todo el mundo.

La banda System of a Down, que está compuesta por cuatro descendientes de los supervivientes del genocidio armenio, ha promovido la toma de conciencia del genocidio armenio a través de sus letras y conciertos.

A fines de 2003, Diamanda Galás edita el disco "Defixiones, Will and Testament: Orders from the Dead," un homenaje de 80 minutos al monumento a los armenios, griegos y asirios víctimas del genocidio en Turquía. "El desempeño es una enojada meditación sobre el genocidio y la negación de la política de cooperación, en particular la negación de Turquía y América del genocidio de los armenios, asirios y griegos de Anatolia entre 1914 y 1923".

Música


El grupo armenio-estadounidense System of a Down tiene númerosas canciones a favor de la aceptación por parte del gobierno turco del genocidio, asi como canciones que publicó en 2005, "Holy mountains" en su disco "Hypnotize" o la canción llamada "P.L.U.C.K" en el álbum System of a Down. Estas tienen versos como "Reconocimiento, Restauración, Reparación" o "El plan fue preparado y llamado Genocidio". Aparte de estas dos canciones, System of a Down lleva varios años presionando al gobierno turco para el reconocimiento del genocidio, asi como participaciones en diversas manifestaciones de susodicho tema, concentraciones, etc etc...

El propio nombre de la banda viene de un poema escrito por Daron Malakian, guitarrista del grupo, llamado "Victims of a Down" que refleja el dolor sufrido en este Genocidio. Tambien cabe destacar que el vocalista de System of a Down, Serj Tankian ha manifestado su desprecio hacia el genocidio en general a traves de sus canciones.

2 comentarios - El Holocausto Armenio

Ylonen +1
si no fuera x SOAD nadie se enteraba de que esto pasó