Los Murcielagos - Seleccion Argentina de Futbol para Ciegos

Yo que no puedo patear una pelota ni con los ojos abiertos...la verdad, para admirar a esta gente, a pesar de la adversidad, salen adelante y hacen cosas que gente sin discapacidades no hacen.
Espero les guste, saludos!

La FADEC (Federación Argentina de Deportes para Ciegos) comienza en el año 1989 si bien desde unos años antes ya se trabajaba para que los ciegos hicieran deportes. Se organizaron los primeros campeonatos panamericanos y a partir de allí se dio un intercambio que llega hasta hoy.
En 1995 nos juntamos con un grupo brasilero, un técnico español y yo, y elaboramos un reglamento que fue aprobado en 1996 por IBSA (International Blind Sports Federation ). Después FIFA también lo aprobó porque se lo considera “deporte adaptado”, que quiere decir que es lo más adaptado al deporte común.
Se adecuaron la pelota, las vallas, el área restringida del arquero. La cancha en lugar de líneas laterales, antes tenía una tela adhesiva en el piso para que ellos la percibieran con el pies, pero lo que pasaba era que el juego así se hacía mucho más monótono y aburrido porque la pelota se iba afuera. Antes la pelota era igual que una cualquiera a la que se le cosía un ojal con un llaverito o un manojo de chapitas de gaseosa. El problema era que se trababa y no tenía una línea regular. Así eran las pelotas hasta que en Brasil fabricaron la primera que emite el sonido a través de seis cápsulas sonoras internas con municiones de rulemanes ubicadas entre el cuero y la cámara. A la vez esto permite que la pelota tenga una trayectoria como cualquier otra. El fútbol sala para ciegos es un deporte de mucha comunicación, de mucha confianza en el cual los jugadores tienen que escuchar tu voz y además pueden tocarse. Se eligió el fútbol sala porque es un deporte mucho más seguro.

¿Cuál es el reglamento?
- La duración del partido es de dos tiempos de 25 minutos cada uno.
- Todos juegan con gafas que les tapan los ojos: antes había muchas ventajas deportivas porque había gente que divisaba bultos.
- Hay cuatro jugadores por equipo en un espacio de 20 X 40 metros para manejar la pelota, más el arquero que debe ser vidente.
- El arquero se mueve en un área restringida, es decir, no puede salir de su arco.
- Los jugadores deben decir “voy”, que es un palabra internacional, para ir a pelear una pelota y evitar choques.
- La líneas laterales de la cancha están marcadas por vallas que sirven de orientación a los jugadores y evitan que la pelota se vaya afuera.
- La cancha se divide en tres tercios imaginarios para indicar quién guía a los jugadores, desde fuera de la cancha, diciéndoles por ejemplo “por aquí viene la pelota”, “tenés uno al costado”:en el tercio defensivo el único que lo puede hacer es el arquero; en el tercio medio, que es el más grande, el que puede guiar es el técnico; y en el otro tercio, detrás del arco contrario, el que puede hablar es el guía que va repitiendo la palabra “arco” para orientar al goleador. Se entiende que los que guían son videntes y todo esto se reglamenta para que no haya tanta locura de voces que mareen a los jugadores. A nivel internacional hay un cuarto arbitro que sanciona si se está guiando bien o mal, al cual hay que ayudar para que lea cuál es la intención de cada jugada.

Los Murciélagos juegan al fútbol con los ojos cerrados
Seleccionado argentino de fútbol para ciego

Por Marcela Depiera

No me acuerdo de quien era el cumpleaños pero no era el mío. Cuando terminó la fiesta me quedé con uno de los chicos jugando a la mancha. Al querer escaparme me llevé por delante la punta de la mesa y me la di en el ojo. Me la inserté. Cuando salí, a los 6 meses de la operación, me raspé el otro ojo con una púa de alambre. Eso hizo que fuera disminuyendo la visión. En una palabra, digamos que de chico yo era hiperkinético, tenía que estar constantemente jugando y saltando. En aquel momento yo tenía seis años. Hoy, Antonio Mendoza tiene 34 y es uno de los Murciélagos que juega para la Selección Argentina de fútbol para ciegos.
En la Salta donde nació, alterna el deporte con la docencia enseñando a hacer escobas y cepillos a chicos en una escuela para no videntes.
Pasó mucho tiempo desde aquel cumpleaños y las imágenes ya casi desaparecieron. Queda el recuerdo del rostro de sus padres, todos los colores, las frutas, lácteos, víveres, fideos, arroz.. También los árboles, la tierra, el agua, el cielo cuando está nublado y cuando está con sol, ¿no sé si escuchaste nombrar al arco iris?, bueno, todo eso. Me acuerdo que cuando me miraba en el espejo yo decía que del color del árbol o de la tierra era más o menos el color de mi pierna. Claro, era medio morocho. También me pasaba en los primeros años que soñaba viendo, y cuando me despertaba, la realidad era que ya no veía. Ahora sueño como soy, lo que escucho, sueño tal cual es la vivencia, sin imágenes.
Mientras toma la merienda en el buffet del CENARD luego del entrenamiento, Antonio habla, con una sonrisa plácida en la cara, siempre preparada para estallar en risa.

Eludir las bromas que Los Murciélagos hacen sobre su ceguera, no es tarea fácil. ¿Cómo escribir sobre ellos sin nombrar estos chistes negros, sin hablar de la oscuridad?
El primer día que llegué al CENARD con la cámara de fotos, Enrique Nardone, el entrenador del equipo, era el único que sabía de mi presencia y había aceptado sin inconvenientes que registrara en imágenes todo lo que sucedía en la cancha. Sabía que los jugadores tampoco tenían problema y así, todos contentos. El ruido del disparo de cada foto, el lente acomodándose para enfocar, y algo más, atrajeron la atención de Silvio Velo: “¿Estás filmando?”, me descubre mientras espera escuchar la pelota para gritar voy, y salir a correrla. “No, estoy sacando fotos. ¿Todo bien?”. Esta no era una pregunta sino un pedido de disculpas. “Sí, todo bien. Quería saber qué hacías.”
Una semana después, Oscar Moreno lo presentaría a Silvio como el mejor jugador del mundo y yo me presentaría como la que les había estado sacando fotos. Diego Cerega, no desperdiciaría la oportunidad para obsequiarme el primer chiste de bienvenida: “Ah, no te vimos”. La risa de todos festejando la ocurrencia, me autorizó a hacer lo mismo. De ahí en más, Silvio quiso saber qué pensaba hacer con las fotos, y yo queriendo reparar de algún modo la imposibilidad que tendrían de verlas, ofrecí describirles minuciosamente lo que habrían registrado las imágenes. Lo que vino esta vez no fue un chiste: “¿Para qué? Yo ya se lo que pasa en la cancha. Mostráselas a la gente que ve, para difundir lo que hacemos. Si me decís que me vas contar qué se ve en Las Cataratas del Iguazú, ahí acepto”. Glup.

Los Murciélagos entrenan en el CENARD tres veces por semana a partir de las cuatro de la tarde. Desde el lugar de reunión, la escalera que está al lado del gimnasio, caminan hasta la cancha donde la pelota comienza a hacer ruido y los jugadores a escucharla.
Oscar Moreno, al que le dicen “el muro” por ser buen defensor, se cambia el calzado, minutos antes del entrenamiento, y en el momento en el que su pie derecho todavía muestra la zapatilla blanca de correr y su pie izquierdo ya tiene la roja para jugar al fútbol, hace su primer chiste: “Sacame una foto con una blanca y una roja así la gente piensa que este cieguito no se da cuenta de nada”. Click.
Diego Cerega toma la cámara, la toca, la estudia y le pide a Darío Lencina, uno de los arqueros, que pose. Darío posa, Diego enfoca a donde escucha su voz, y dispara. Click. La cámara hace lo que quiere y Darío sale borroso. Diego aporta una idea: “¿Por qué no haces las copias en relieve? Si hay cuadros en relieve, también puede haber fotos”. Buena idea.
Cuando el entrenamiento empieza, ya todos se mueven gritando la palabra “voy” que avisa en qué posición están cuando van a buscar la pelota. Las patadas son cortas para no perder la jugada de modo que pié y pelota van tocándose todo el tiempo hasta el momento en el que viene un pase, otro y a patear al arco. Los arqueros son videntes y coinciden en que no es fácil evitar un gol porque esta pelota, al contar con municiones de rulemanes dentro que garantizan el sonido, pesa mucho más que la convencional y, además, no es sencillo anticipar para qué área del arco va a salir lanzada. No hay dudas que para Los Murciélagos, dentro de la cancha, escuchar es mirar. Nunca pensé que iba a ser tan distinto ser arquero de Los Murciélagos. El área es más chica y uno tiene que esperarlos cubriendo el arco. Los chicos quizás van derecho y te pueden pegar un puntazo en la cara o en el cuerpo, entonces se trabaja mucho el miedo a chocar con ellos, a los pelotazos muy de cerca. Hay que tener bastante coraje. La pelota es más dura y pesa casi 200 grs. más que la del fútbol convencional. Al principio cuando empecé me metían 5 o 6 goles, cuenta Gonzalo Abbas Hachache, de Córdoba que además de jugar para la Selección desde el 2001, estudia Ingeniería en Sistemas en la Universidad Tecnológica de Córdoba junto con Lucas Rodríguez.
Enrique Nardone también tiene claro que para su equipo tocar es mirar: Una vez fuimos a jugar contra Corea y como los jugadores querían saber cómo era Silvio, enseguida lo vinieron a tocar. Cuando jugamos el mundial de España, yo le dije a mi equipo que fueran a tocar a los jugadores españoles. Ahí ya tenían información acerca de cómo estaban los triceps, si estaban flojitos, si estaban duros. Si les tocaban la cintura podían ver si estaban gordos y eso era muy valioso. El tacto dorsal, es decir el del dorso de la mano, es sumamente importante para ellos. Si les tocas las yemas de los dedos vas a ver que la nuestra es una lija al lado de la de ellos. Son sumamente cuidadosos para poder percibir. Cuentan con información que los videntes no tenemos.
Lucas no necesita de la vista para estudiar en la facultad ni para manejar la computadora. De chiquito ya jugaba al fútbol y nunca lo abandonó, ni siquiera cuando perdió la vista a raíz de una retinosis pigmentaria: Primero empecé con una pelota de plástico, le hacía un huequito y le ponía una piedrita así la escuchaba, o si no, a una pelota común le ponía una bolsa y lo mismo, hasta que me enteré que había un equipo de fútbol para ciegos. A los 12 años más o menos empecé a jugar y desde ahí en adelante nunca abandoné.

Después del entrenamiento en la cancha, Martín Demonte y Gonzalo Vilariño, los preparadores físicos, se encargan del trabajo en el gimnasio. Luego salen a correr alrededor de la pista de atletismo, tomados de un pañuelo o una vara de goma que los mantiene unidos junto a alguno de sus compañeros videntes que los guía. Se los ve divertidos.
Luego viene la merienda en la cafetería del CENARD donde toman café con leche, yogurt, cereales y frutas. Allí comparten un momento más de charla antes de regresar cada uno a su casa de la cual la mayoría vive lejos. Silvio es uno de los primeros en irse. Viaja todos los días desde San Pedro donde vive con su mujer y sus hijos.


El 9 de Septiembre, día de la partida a los Juegos Paralímpicos en Atenas, Los Murciélagos no sabían aún que regresarían con la medalla de Plata colgada en el cuello. Oscar y Antonio salen del hotel del CENARD, donde han pasado los últimos cuatro días concentrados, con la idea de hacer algunas compras en el kiosco más cercano: galletitas, pilas para la cámara de fotos de Oscar y un repuesto para su afeitadora. El camino al kiosco viene conversado: “Ustedes no se tocan los gestos de la cara”, afirma compasivo. Tocar una sonrisa y enterarse de ella solo por lo que dicen los dedos; saber donde está el sol solo por su calor en la cara; imprimir una foto en relieve. Habrá que ensayar.
Oscar guía el rumbo hacia el kiosco: Cruzá la Av. Libertador y a una cuadra sobre la izquierda, en la esquina, está el kiosco. ¿Querés que maneje yo?, propone riéndose.
Kiosco. La elección de las galletitas lleva su tiempo: el necesario teniendo en cuenta que les van a servir para soportar las doce horas que deberán esperar en el aeropuerto de Frankfurt hasta embarcar el vuelo a Atenas. Comprémoslas acá que en Frankfurt nos van a arrancar la cabeza.
12.00hs. De vuelta en el CENARD. El paseo a comprar pilas duró más de que debía durar. Quince minutos mas tarde, el Secretario de Deportes les dio su saludo, posó para la foto de rutina y se fue.
13hs. El micro apuntando al aeropuerto, ya está listo. Empiezan las despedidas y los buenos augurios. Ya ha llegado la hora.
Que se apuren que el avión no espera.
El micro partió y por un mes, el CENARD se quedó un poco solo.
En ese momento no se podía pronosticar con certeza si ganarían alguna medalla, aún sabiendo que eran los campeones mundiales los que viajaban a Atenas. Aún sabiendo que Los Murciélagos juegan al fútbol con los ojos cerrados.

Los Murcielagos - Seleccion Argentina de Futbol para Ciegos
ciegos
futbol
murcielagos
no vidente
Los Murcielagos - Seleccion Argentina de Futbol para Ciegos
ciegos
futbol
murcielagos

Por ultimo, les dejo una fotito del que es considerado el mejor jugador de futbol para no videntes, Silvio Velo
no vidente

Fuente: www.con-versiones.com/textos/nota0366.doc
Las fotos las junte yo

EDIT: El usuario crisdaci me pidio por mp que agregue la siguiente pagina: www.silviovelo.com
Saludos

6 comentarios - Los Murcielagos - Seleccion Argentina de Futbol para Ciegos

@darkt +2
Que grosos los Murcielagos ellos los vacunaron a Brasil, muy buen post loco! te debo puntos.
@PanchoSJ +1
que pedazo de post, esots son los que valen la pena
son un espectaculo jugando una cosa de no creer, pero cada vez que veo un partido de ellos me da una pena poruqe muy poca gente los va a ver
ojala tuviera la oportunidad de verlos
muy buen post un abrazo!
@Dr_Juanete -4
JAJAJAJA LOS MURCIELAGOS, QUIEN FUE EL HIJO DE PUTA
@Dr_Juanete +1
PanchoSJ dijo:que pedazo de post, esots son los que valen la pena
son un espectaculo jugando una cosa de no creer, pero cada vez que veo un partido de ellos me da una pena poruqe muy poca gente los va a ver
ojala tuviera la oportunidad de verlos
muy buen post un abrazo!


ellos tambien desean verte.. pero hay un problema
@Lukitas1114
Dr_Juanete dijo:JAJAJAJA LOS MURCIELAGOS, QUIEN FUE EL HIJO DE PUTA


la verdad que si, no me cae bien el apodo q le pusieron
@agusk_22 +1
Lukitas1114 dijo:
Dr_Juanete dijo:JAJAJAJA LOS MURCIELAGOS, QUIEN FUE EL HIJO DE PUTA


la verdad que si, no me cae bien el apodo q le pusieron

pero no fue como una broma o chiste, es algo que los identifica, a los murcielagos se los conoce por su gran oido, pueden percibir cosas (que esten lejos o cerca) con solo escucharlas.

en todo caso es como un cumplido.

ademas, estan las leonas, los pumas... que animal le iban a poner a los ciegos? tigre de vengala?