Las avispas y abejas sólo pican en defensa propia o del nido. La mayoría de las picaduras se producen entre mayo y septiembre, particularmente en los días más calurosos.

Las picaduras de estos himenópteros produce una reacción local que consiste en una hinchazón dolorosa de tamaño variable que se mantiene durante varias horas. Si las picaduras son múltiples puede llegar a desencadenarse una reacción general con dolor de cabeza, vómitos, diarreas e incluso colapso.

Si le ha picado uno de estos insectos y no lo ha visto, se puede deducir cuál ha sido porque la abeja deja el aguijón clavado en la piel, mientras que la avispa lo conserva y puede volver a picar.

El veneno del himenóptero contiene unas sustancias llamadas feromonas que atraen a otros individuos de la especie, por lo que no es raro que tras una picadura se produzcan otras, si no se abandona el lugar en el que se ha producido la primera.

Qué hacer en caso de picadura.

· Si el aguijón está clavado, quitarlo raspándolo hacia fuera con el borde de una tarjeta de crédito o similar. No utilizar pinzas ni presionarlo con los dedos, ya que se puede apretar el saco de veneno y aumentar la cantidad inoculada.

· Lavar bien la zona afectada, con agua y jabón.

· Aplicar, sobre la picadura, hielo envuelto en un trozo de tela durante 10 minutos, retirarlo durante otros 10 minutos y repetir el proceso.

· Si fuera necesario, tomar un antihistamínico o aplicar una crema que calme el picor.

· Observar la picadura durante los días siguientes para asegurarse de que no presenta señales de infección: aumento del enrojecimiento, hinchazón, o dolor.

· No aplicar torniquetes ni tomar ningún medicamento para el dolor, a menos que lo prescriba un médico.

Las personas que saben que tienen alergias severas a las picaduras de insectos, deben llevar consigo un botiquín de emergencia (cuyo contenido indicará el médico), y sus amigos y familiares deben saber utilizarlo en caso necesario. Igualmente se debe llevar puesto un elemento de identificación médica.

Se debe requerir asistencia médica, acudir a un centro de urgencias, o llamar al 112, si tras la picadura la persona tiene una reacción severa con alguno de los síntomas siguientes:
· Dificultad para respirar, respiración entrecortada o sibilante.
· Erupción generalizada; picor general.
· Hinchazón de la cara y/o de la lengua.
· Sensación de opresión en el pecho y/o la garganta.
· Sensación de debilidad.
· Arritmias.
· Coloración azulada de la piel y/o mucosas.
· Náuseas, dolores abdominales, vómitos.

Fuente: http://ecofield.com.ar/blog/?p=481