La Prehistoria
Desde el comienzo de la historia e incluso desde mucho antes, en las perdidas sombras de la prehistoria, existen múltiples conocimientos de la existencia de extrañas y misteriosas formas discoidales luminosas que surcaban los cielos de la antigüedad sembrando el pánico - en muchas ocasiones- y la curiosidad en las poco evolucionadas mentes de los primates que evolucionarían en la actual raza humana. Sería en esos instantes cuando surgiría la necesidad de encontrar una explicación a dichos sucesos, que en el caso de nuestros antepasados recaería ,como casi todo lo que no lograba comprender, bajo el tópico de lo divino y sería digno de adoración.

De esta forma es fácil encontrar que algunos arqueólogos se remonten a
45.000 años de antigüedad ( otros incluso avanzan hasta los 100.000 años)
para hablar de descubrimientos en Siberia, China, Japón, y la India, al igual
que en América y África, de dibujos encontrados en cuevas y de múltiples
trazados realizados en rocas de manera rudimentaria que representan
claramente y sin duda alguna platillos voladores trazados por artistas de la
edad de piedra.
No es, por lo tanto, sorprendente ver cómo el notable divulgador de temas
extraterrestres en la antigüedad, Von Daniken, nos describe en uno de sus
libros la sorprendente imagen que vio en el desierto de Gobi, y que
corresponde a un ser maravillosamente dibujado en la roca, con todo tipo de colorido y que flota en el aire por efecto, sin duda, de la antigravedad. Es fácil comprender lo impresionado que estaría este hombre de la Edad de Piedra cuando observó la presencia de este humanoide u hombre de otro mundo que lograba flotará volar.
En el desierto del Sahara, en la cordillera de Tassili, Argelia, se encontraron más de cinco mil pinturas rupestres en las cuevas de la región, y donde se
aprecia de forma notable las figuras de seres pequeños de grandes cabezas
ovoides y con un sólo ojo.
Los Ovnis en la historia del hombre

Dos de las extrañas pinturas rupestres de la llanura de Kimberley en Australia
Occidental que hacen pensar que extraños visitantes estuvieron allí.







América Prehispánica

También en América, especialmente en la región de México y en el Perú, se encuentra un notable número de testimonios de que nuestros antepasados
recibieron las visitas de extraterrestres. Tal vez el más notable sea la famosa
lápida del dios-astronauta de Palenque, en el estado de Chiapas (Méjico).
" parte central de la lápida representa un hombre que maneja el tablero de
mandos de su «platillo», de la misma manera que lo hace hoy en día un
astronauta camino de la Luna. Es realmente asombroso ver la semejanza que existe entre ambas imágenes. Es la primera vez que no está representado el difunto en «pose» de guerrero, pongamos por ejemplo. Su postura indica
claramente que está manejando un panel o un tablero de mandos
seguramente el de su nave...
Los Ovnis en la historia del hom
No podemos dejar pasar las misteriosas figuras de Nazca, que algunos
investigadores las afirman que pudieron haber sido verdaderas pistas de
de aterrizaje para naves extraterrestres, hoy convertidas en los vestigios
de un imponente aeropuerto espacial.





Los libros sagrados de la India

Si seguimos profundizando en las investigaciones realizadas sobre los ovnis en los últimos diez mil años, nos encontramos con la sorprendente «Siflala»
una colección de escrituras caldeas que datan de nada menos que siete mil años antes de nuestros días. El dato, una vez descifrado, resulta casi
increíble.
Contiene instrucciones exactas para la construcción de lo que llamamos hoy un «platillo volador». Incluye también informaciones sobre ángulos de
aterrizases bobinas con hilo de cobre, estabilidad en el aire, indicadores de
cristal y equilibrio. Se indica además que las superficies de los cristales
cambiaban de color durante el vuelo, fenómeno observado por casi todas las personas que han visto ovnis actualmente.
A continuación vamos a poner varios ejemplos de libros sagrados que nos
muestran claramente la Intervención de seres superiores. A veces los vemos intervenir en las vidas de los hombres. Otras, son éstos lo que cuentan
cómo los veían en sus carros y fortalezas. Así, en el Ramayana, libro sagrado de Oriente, se encuentra el siguiente pasaje:

"Rama subió en el carro que va a cualquier sitio
a voluntad y se parece a una brillante nube en el cielo.
Bajo el mando de Raghira, el excelente carro se elevó a lo
más alto del espacio, y Rama, desplazándose a su placer,
halló gran deleite".

En el Mahabharata, la gran epopeya hindú, leemos la siguiente narración:

"Obedeciendo la voz del espíritu, Narayana convoca a Danaba
el disco destructor .Danaba surgió del cielo con armas como
trompas de elefantes, despidiendo relámpagos espantosos,
capaces de destruir las ciudades enemigas. Y este disco,
resplandeciendo con fuegos destructores que salían por todas
partes, destruyó a los Daltyas a millares".

Este pasaje del Mahabharata, palabra sánscrita que significa "gran guerra"
parece describirnos precisamente eso: una guerra con mayúsculas en la que se emplearon armas muy poco convencionales, cuyo poder destructor puede equipararse al de cualquiera de las peligrosas armas letales que las naciones más importantes del mundo albergan en sus arsenales.
En otro importante libro hindú, el "Drona Parva", encontrarnos estas
interesantes líneas, refiriéndose también a una encarnizada lucha:

"Lanzó el arma que se echó en remolino contra
la Tierra. Se levantó un viento terrible; la
Naturaleza enloqueció y el Sol giró sobre sí mismo.
Los enemigos caían como briznas de hierba quemada
hervían las aguas de los ríos y los que quisieron salvarse
también murieron sin remedio. Ardían los bosques;
caballos y elefantes corrían desesperados entre el fuego.
Cuando el viento disipó la humareda de los inmensos
incendios, se vieron millares de cuerpos calcinados
por el rayo terrible".

En el "Bhisma Parva" hallamos el siguiente párrafo.-

"Es un rayo desconocido-, gigantesco, mensajero de la muerte
que redujo a cenizas a los Vrishnis y a los Andhakas. Los
cadáveres quemados no eran reconocibles. A los muertos
se les caía el cabello y las uñas... Cukra, volando en una
"vimana" de gran poder, lanzó sobre la triple ciudad un
objeto único cargado con la fuerza del Universo. Una
humareda incandescente, parecida a diez mil soles, se elevó
esplendoroso. Cuando la "vimana" descendió del cielo, se
vio como un reluciente bloque de metal posado en el suelo".

El texto anterior, habla de los famosos "vimanas" que, al parecer, no eran
otra cosa que naves voladoras que, según los textos, viajaban a la velocidad del rayo. La descripción que el periodista de la época nos hace del aterri-
zaje de la vimana, "Cuando la vimana descendió del cielo, se vio como un
reluciente bloque de metal posado en el suelo"
¿No se parece mucho, a los cientos de relatos sobre los aterrizajes de Ovnis de hoy?



La Biblia
Los Ovnis en la historia del hombre
También la Biblia nos conduce a la creencia de visitas procedentes del espacio, y es sumamente fácil encontrar numerosos testimonios que avalan esta hipótesis. Quizás el ejemplo más notable lo encontremos en el relato correspondiente al Génesis, donde Jacob cuenta un «extraño» sueño: «Jacob salió de Berseba y fue a Jaran. Llegando a cierto lugar, se dispuso a hacer noche allí, porque ya se había puesto el sol. Tomó una de las piedras del lugar y se la puso como cabeza, y acostóse en aquel lugar. Y tuvo un sueño; soñó con una escalera apoyada en tierra
y cuya cima tocaba los cielos, y he aquí que los ángeles bajaban por ella. Y vio que Yahvéh estaba sobre ella ... »
Además podemos encontrar a dos personajes bíblicos que fueron arrebatados y llevados al cielo, y que según el texto sagrado no volvieron nunca más
Ell patriarca Henoc (Génesis 5,18-24), y el profeta Elías (2 Reyes 2, 1-13).
en el caso de Elías se lee que fue raptado al cielo por un carro de fuego con cuatro caballos de fuego'. La especulación no tarda en aparecer ¿estarían
describiendo la presencia de un ovni?

Otro testimonio lo obtendriamos del profeta Ezequiel, quien contempló, en el cielo un extraño carro con cuatro seres. Estos, aunque tenían forma humana, poseían cuatro a las cada uno y cuatro caras: de hombre, de león, de toro y de águila. De en medio de ellos salían brasas incandescentes, fuego y relámpagos (Ezequiel 1,5-23).

Así también, el Nuevo Testamento nos ofrece pruebas de esta «visita». En este caso a través de los numerosos relatos de referencias a «nubes» en un continuo ir y venir. Unas en las que se desplaza Jesucristo, y otras en las que viajan sus ángeles y personajes bíblicos como «pasajeros»...





La Civilizaciones Antiguas

En el papiro de Tulli, que se encuentra en el museo del Vaticano y que
formó parte de los anales reales de Tutnosis III - hace unos tres mil cuatrocientos años -, interpretado por Boris Rachewiltz, se encuentra este apasionante relato, relativo al tema que estamos tratando: "En el año 22, tercer mes de invierno, a la sexta hora del día, los escribas de la Casa de la Vida notaron la llegada de un círculo de fuego en el cielo, su cuerpo tenía una vara de largo por un quinto de ancho; aunque no tenía cabeza, su boca despedía un aliento de olor fétido". Continúa el papiro con más descripciones y acaba diciendo: "...Cayeron del cielo peces y aves, una maravilla jamás vista desde que este país existe".
En el cantar IV de Akenatón leemos: "Y así sucedió que estando el faraón
de caza del león, y siendo en pleno día, sus ojos se fijaron en un disco
refulgente posado sobre una roca... y su brillo era como el oro y la púrpura;
el faraón cayó de rodillas delante del disco".


Andreas Faber-Kaiser, en su interesante libro "Las nubes del engaño",
presenta la siguiente cita de la obra china "Ciencia Natural": "Bajo el reinado
de Yia ji, hace unos cuatro mil años, se vieron dos soles en la ribera del río
Feichang, uno ascendiendo en el este y el otro descendiendo en el oeste,
que rugian como el trueno".
Ke Yang, un profesor de Ititeratura china que se dedicó a recopilar datos
sobre estas extrañas luces de la antigüedad, nos dice: "Un día de enero
del año 2 - año 314 de nuestra era - bajo el reinado del emperador
Jianxing, el sol se precipitó a tierra y otros troes soles surgieron juntos por
encima del horizonte.
Y otro día, el sol descendió rápidamente hacia el suelo, y otros tres soles
volaron uno junto a otro .."

XVIII Alexandre Guy Pingré, que publicó en París, en 1783, su célebre
obra «Cometographie», obra que trata de cometas y de naves
extraterrestres, narra en sus dos tomos que el primer avistamiento de
ovnis debe fijarse según sus investigaciones históricas, basándose en
testimonios de observadores del acontecimiento, en el año 2296 antes de
jesucristo, o sea, hace cuatro mil doscientos setenta años, fecha en que fue visto un ovni en China y Japón; es decir, hace cuatro mil doscientos años
el emperador Tschón, que reinaba en aquella época en China, consiguió de
un invitado de honor, un «extraterrestre» los planos y la enseñanza técnica
que le permitieron construirse un «vehículo volador», en el cual hizo viajes
al espacio. En el libro (manuscrito) «Viaje a lo Ilimitados cuenta el gran
pensador chino Tschuang Tzu, en el tercer siglo antes de jesucristo cómo
voló sobre las espaldas de un gigantesco pájaro hasta una altura de unos
52.000 m. adentrándose en el espacio...

En Roma, ya llegado el año 192 después de jesucristo, ocurrió durante el
imperio de Pertinax un hecho alarmante. Roma fue visitada por un globo-disco extraterrestre. Pertinax dejó acuñar una moneda en honor a tal visita. Se ve
en semirrelieve a la diosa Providencia que levanta los brazos en señal de
bienvenida. Otra prueba irrefutable -para algunos investigadores muy avanzados - de que- los extraterrestres repitieron sus visitas también en el segundo siglo de nuestra Era son las pilas eléctricas que fueron descubiertas en 1936 en Juyot Rabu, cerca de Bagdad. Otras diez fueron halladas más tarde en Catesifonte. Una de estas pilas o baterías eléctricas, se encuentra en el Museo de Bagdad. Produce 1,5 voltios.






La Edad Media

Los Ovnis en la historia del hom
Igualmente en la Edad Media proliferaron
los avistamientos de ovnis, y gracias sobre todo a los
«diarios» de los monasterios y a los propios monjes
que pasaban gran parte de tiempo mirando el cielo,
son innumerables los testimonios. Así, asegura el
venerable San Gregorio de Tours en su «Historia
Francorum» lo siguiente: «Un globo muy luminoso
sobre voló el territorio de Francia, en el año 853.»
También extraído de la «Historia Eclesiástica gentis
anglorum» existe un relato muy interesante de un
hecho acaecido el año 664 :
«Una noche, mientras algunos monjes estaban orando en el cementerio anexo al monasterio de Barkong, al lado del Támesis, una gran luz bajó del ciclo, los iluminó y se dirigió al otro lado del monasterio, hasta que por fin se perdió en las profundidades del espacio. La luz era tal que haría parecer pálida la luz del sol de mediodía.» El autor de este informe es nada menos que el famoso historiador padre benedictino de la abadía de Wearmouth, conocido en toda la Iglesia con el nombre de San Beda el Venerable (672-735).
Un hecho ciertamente muy curioso lo relata el secretario de Carlomagno
Eginardo, en su libro diario, donde dice que cabalgando un día del año 810
Carlomagno hacia Aquisgrán, se vio un gran globo descender del cielo
vertiginosamente y luego dirigirse de repente hacia occidente; esta repentina aparición, junto con el enorme resplandor que emitía, espantaron al monarca
pero sobre todo a su caballo, que se encabritó y derribó a su jinete
malhiriéndolo. Precisamente, antes de la muerte de Carlomagno (814) aterrizó como relata el obispo Agobardus, una «nave, envuelta en una nube, con cuatro personas» ante la ciudad de Lyón. Estos visitantes, llegados de un modo extraño, lograron escaparse para no ser agredidos por la multitud enloquecida.
Y ya en plena Edad Media son abundantes las efemérides de relatos de
avistamientos; veamos algunos: Pascuas, 1344: En la Villa de Feldkirch,
Austria, cerca de la frontera con la colonia suiza, «un tronco envuelto en
llamas» cayó sobre la plaza del mercado y, después de reposar allí un rato, se levantó y, en su vuelo en las alturas, desapareció de la vista de la gente...

Precisamente, con Colón empieza la Edad Moderna, donde también se siguen acumulando numerosos rastros de ovnis, y donde en pleno siglo XVIII nos encontrarnos con una narración directa sobre un hombre procedente de otro planeta que descendió de una nave voladora. El hecho se registró en 1790 en la localidad francesa de Alencon. Varios informes de la época lo
recogen. En resumen, el texto dice lo siguiente: «Un enorme globo envuelto
en llamas se posó en la cima de una colina. Un hombre vestido con un atuendo muy ceñido salió del mismo y se perdió en los bosques cercanos.
Cuando los campesinos acudieron a comprobar el extraño fenómeno, el globo estalló silenciosamente ante ellos, sin dejar rastro ninguno.»
Los Ovnis en la historia del hombre






El primer entierro de un Extraterrestre

Y ya, como preludio al siglo XX, tres años antes de su comienzo, ocurrió en
los Estados Unidos un hecho sin precedentes. En el pueblo de Aurora, en el
Condado de Wise, Estado de Tejas, se vivía aún la vida sencilla y sin
complicaciones del Oeste, tan conocida por las películas. El calendario
acusaba la fecha de] 16 de abril de 1897. Aún no existían coches y faltaban
seis largos años para que los hermanos Wright inventaran el avión (en 1903); sólo existían globos no dirigibles. Estaban en lo que hoy se llama «losbuenos tiempos de antaño». Aquel día, a las seis de la mañana, comenzó el futuro.
Un disco monoplano, dirigido por un solo hombre, sufrió un accidente. Error
de pilotaje, accidente de motor, ¿quién sabe? El artefacto «cayó del cielo»
como decían los testigos que madrugaban en este pueblo. Trazaba círculos
para poder aterrizar. No lo logró. Intentando sobre volar el campanario de la
Iglesia, chocó con la torre del suministro de agua y se desplomó, cayendo
el disco monoplano a tierra, completamente destrozado el vehículo y suúnico ocupante, al que se enterró al día siguiente en el cementerio del lugar.
El «Dallas Morning News» del día 19 publicaba el hecho en un artículo con
todo lujo de detalles. Fue el primer dato de un extraterrestre enterrado en la
Tierra. A partir de este momento se repitieron los hechos más extraños en
distintas partes del mundo. En 1903 un artefacto sufrió un accidente en Siberia explosionando en el aire. Cayeron miles de pedazos del cielo. En 1908 se produjo «la gran explosión», al parecer de tipo atómico, también en Rusia.
Y ya en plena guerra europea (1914-18) fueron vistas las famosas «bolas
de fuego» en los frentes germano-franceses (semejantes a las que aparecieron posteriormente en la guerra de 1934-1945). Al poco tiempo de la explosión atómica de Hiroshima ( 6 de Agosto de 1945) fue visto allí un gran número de ovnis sobre volando las ruinas de la ciudad.

Nace la Ufología
Los Ovnis en la historia del hom
El 24 de junio de 1947, Kenneth Arnold, un piloto
particular avistaba desde su avioneta en vuelo sobre
el estado de Washington, cerca de la frontera del
Canadá, encima del monte Rainier, nueve discos.
Los describió a los periodistas y dijo que le
parecieron «platillos volantes». Esta descripción
tan llamativa y sugerente se pegó en los oídos y
dio la vuelta al mundo. Así, de está forma tan
simple, los ovnis empezaron a ocupar sitios en las
páginas de los periódicos de todo el mundo, convirtiéndose en uno de los
enigmas que hoy más apasionan a la opinión pública mundial.



Conclusiones

¿Qué eran esas naves voladoras que surcaban los cielos en la Antigüedad?
¿Qué eran esos disco que viajaban a la velocidad del rayo? ¿Quiénes eran
esos emisarios que aparecían y se esfumaban dejando estupefacto al contacto?
La respuesta es fácil para los partidarios de lo convencional: son alegorías,
patrones literarios y maneras de escribir de las gentes de la época, Pero
curiosamente esas mismas apariciones de soles, discos y emisarios siguen sucediendo hoy en día, y los defensores del "no pasa nada" tratan de explicarlo con Venus, nubes ionizadas, fenómenos térmicos, imágenes idénticas y hasta alucinaciones individuales y colectivas; explicaciones mucho menos literarias, pero igualmente absurdas.

a pedido de..... la fuente
Bibliografía
- "Las ciudades Pérdidas de Lemuria" - David Hatcher Childress
- Revista Conozca Más (R) Año 6 N* 12
- Revista Conozca Más (R) "El libro secreto de los Ovnis" - Edición especial Año 5 N*3
- "Los Habitantes Ocultos del Planeta" - Magdalena del Amo - Salvador Freixedo
- "Ufología: Todo sobre los Ovnis" Biblioteca básica de las Ciencias Ocultas
Dr. Jimenez del Oso
http://orbita.starmedia.com/~proyecto_orion/index.htm