

Nombre Leonardo Henrichsen
Lugar y fecha de nacimientoArgentina, 1940.
EspecialidadCamarógrafo, corresponsal de la televisión sueca y Canal 13 de Buenos Aires.
Lugar y fecha de muerteSantiago, 29 de junio de 1973, mientras reporteaba la sublevación militar del regimiento Blindados 2, conocida como "El Tanquetazo", sofocada por el general Carlos Prats González.
Los hechos
El día que mataron a Leonardo Henrichsen Chile amaneció de golpe. En la fría y soleada mañana del 29 de junio de 1975 se escucharon gritos, tiros, frenazos de autos y la corrida angustiosa de mucha gente por calle Agustinas, a sólo dos cuadras de La Moneda. Era el «Tanquetazo». El tiro fatal vino después.
Para Leonardo Henrichsen, periodista argentino de ascendencia irlandesa y 55 años, que cubría los hechos para la televisión sueca y el Canal 13 de Buenos Aires, fue el último golpe que pudo filmar. Además fue su golpe periodístico. Leonardo sorprendió al mundo por haber mostrado, en seis minutos y medio de filmación, que Chile se desgarraba para dolor de toda América Latina y que él, ajeno a cualquier militancia política, mas no al mundo que lo rodeaba, era parte del sacrificio. Y lo fue: la saña calculada con que lo mataron por el simple hecho de reportear, signaba el rumbo que condujo a la barbarie del 11 de septiembre.
Quienes lo acompañaban esa mañana en el hotel Crillón de Santiago cuentan que, como el resto de los corresponsales, saltó desde la mesa en que desayunaba, manoteó la cámara y salió corriendo, se puso la batería cinturón marca "Cine 60" que alimentaba la energía, bajó a la calle y se instaló... Así lo relató el cronista de la televisión sueca Ian Sandrich, según testimonio de Juan «Mono» Flores, uno de los mejores amigos de Henrichsen. Allí en Agustinas filmó el rostro de la muerte, que lo sorprendió mirándola de frente. La cinta recorrió el mundo en los ' 70 y todavía impresiona mirar detenidamente cada cuadro, cada movimiento, cada acto y al camarógrafo invisible que filmó los últimos minutos de su vida.
Su personalidad
Un tipo arriesgado
Leonardo Henrichsen sabía de asonadas militares, las había vivido a través del lente en su país, desde que se hizo camarógrafo, a mediados de la década del 60. Por eso tenía la piel curada de temores: la muerte no era su problema. ¿Su deber?: mostrar la realidad. "En aquellos años de mediados del 60 y comienzos del 70, cuando las peleas entre militares argentinos generaban permanentes sucesos de mucha envergadura política y valor informativo, Henrichsen era de los que no tenía miedo para meterse entre los balazos y sus compañeros le decían: "pero che, para qué te metes así, es muy peligroso; pero no, el quería fumar, el buscaba la información para publicarla, el se arriesgaba por eso, en ese sentido era incorruptible, amaba su oficio de periodista: (Raúl Tortosa, testimonio, Buenos Aires, marzo 1996).
Uno de sus más cercanos amigos y colaboradores, el "Mono" Flores, conocido director de la televisión argentina y compositor, ex socio profesional de Henrichsen, con quien se había formado como camarógrafo, nos relató su visión de Leonardo como un tipo arrojado: "...por ejemplo, un día decidió irse a Bolivia a filmar al Che Guevara cuando la guerrilla se instaló allá. Por eso es sorprendente su final, porque era un tipo de mucha clase para filmar disturbios sociales, así como otros eran especialistas en filmar moda o fauna, pero este hombre era de un comportamiento practiquísimo y hábil frente a un hecho de violencia, sabía ubicarse, sabía lograr la mejor imagen, tenía sangre fría, era un periodista de sangre, en ese tipo de hechos él nos sacaba ventaja a nosotros".
Para precisar su relato, apoyándose en uno de los sucesos más violentos que compartieron juntos en Argentina, el «Mono» Flores, hace memoria: «Yo recuerdo el día del famoso tiroteo en el puente 16 de Ezeiza (aeropuerto internacional de Buenos Aires), cuando venía Perón; en aquella masacre estábamos juntos, recuerdo que nos tiramos al suelo porque era una balacera impresionante, caía la gente y no veíamos las balas, todos tiraban contra todos, en los árboles había francotiradores y nosotros estábamos en el palco donde caían las balas. ¿ Y Leonardo? Estaba sentado, esbelto, filmando esa escena cuando todos estábamos cuerpo en tierra. Fue una locura total, después se lo recriminé, pero él no se daba cuenta. Vivía lo que hacía y en función de lo que hacía. Todos los golpes de estado los vivimos juntos con Leonardo, pero él se arriesgaba demasiado... Cuando yo viajé a Santiago de Chile, después de su muerte, pude darme cuenta que en el lugar donde lo mataron había un muro y una escalera de cemento donde pudo refugiarse para filmar, y no lo hizo».
Sería un error concluir que Leonardo Henrichsen tenía vocación de suicida o cargaba con alguna frustración irremediable. No. Todos coinciden en que amaba la vida, que era su oficio, su familia y sus amigos. Leonardo no andaba buscando la muerte con una cámara al hombro, pero su amor por la noticia, que a cada tanto convertía en historia, le imponía, como una maldición, llevar el riesgo a cuestas. Murió en su ley, como el mejor.
Un joven con «madera»
No caeremos en la trampa de mitificar a los muertos por lo que no fueron. Sería una burla. Nuestro mejor homenaje es mostrar a Leonardo tal como fue. Antes de comenzar su carrera periodística trabajaba en una tienda comercial y llevaba una vida sin desafíos. Era un tipo «común». No había hecho estudios universitarios, aunque conservaba el buen nivel cultural y la disciplina laboriosa de su familia irlandesa. Dominaba el inglés oral y escrito, no se le conoció militancia partidaria y nadie recuerda que tuviera inclinaciones ideológicas precisas. Sin embargo, de las declaraciones de amigos, allegados y colegas me permito apuntar que Leonardo Henrichsen amó el reportaje con ese tipo de pasión sólo encontrable en un artista honrado, un científico sin precio o un revolucionario no converso: esos tres bichos de la fauna de lo sublime.
Al ingresar a Sucesos Argentinos, el famoso noticiero de cine que hizo escuela por décadas, Tadeo Bartnowsky, su maestro, descubre que era un tipo bien dotado para el reportaje de campo, eso que en la jerga tradicional de los medios denominamos periodismo en vivo. Según sus allegados, los reportajes de Leonardo muestran a un joven amante de la acción y lleno de ambiciones, con suficiente talento para destacarse. No por casualidad, como recuerda el «Mono» Flores, la televisión sueca lo había contratado precisamente por esas dotes para el reportaje ágil y por su inglés fluido, en una época de nuestra América en que los avalares políticos estaban «de moda». Nuestro personaje ya era corresponsal de la TV sueca desde Miami hasta el Cono Sur.
Un testigo de excepción es Tadeo Bartnowsky. Este hombre de origen polaco radicado en Buenos Aires desde comienzos de esta postguerra, fue el maestro formador de una generación de fumadores argentinos; a ella perteneció Leonardo Henrichsen. Bartnowsky había sido corresponsal en la n Guerra Mundial y se destacó en Argentina como uno de los más importantes directores fílmicos, con documentales premiados nacional e internacionalmente.
En aquel momento, comienzos de los 60, yo era director de cámaras de Sucesos Argentinos. Henrichsen comenzó a venir a ver sí había posibilidades de aprender. Al final entró y empezó a trabajar como ayudante de cámara, después llegó a camarógrafo y para mí fue uno délos mejores que tuvimos. Como ya no podía escalar más, se había casado y quería hacer algo más en la vida, se unió con el «Mono» Flores y Reynaldo Peralta en una compañía propia de producciones. Después consiguió la corresponsalía déla televisión sueca, pero él no fue a Santiago a filmar los hechos que lo condujeron a la muerte, nadie sabía que venía un golpe: él se lo encontró», comentó con precisión el viejo Tadeo.
El Video
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=G-PgxRaJQ5E
Un homenaje
La UTPBA, la Asociación de Familiares de Argentinos Desaparecidos y Ejecutados Políticos en Chile (AFEPOC) y la Presidencia de la Comisión de Derechos Humanos y Garantías de la Cámara de Diputados convocaron a participar del acto “Todas las pruebas, nada de Justicia. El caso de Leonardo Henrichsen, el periodista que filmo a su propio asesino”, en el marco del golpe de Estado en Chile contra Salvador Allende, que se realizará hoy, jueves 6, a las 18:00, en Rivadavia 1851, 1er subsuelo, ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Hablaran Alejandro Pairone (UTPBA), corresponsal del diario Reforma de México; Ernesto Lejderman (AFEPOC), Josephine Henrichsen, hija del periodista, y los documentalistas Andrés Habegger y Pablo Espejo, quienes están trabajando en dos documentales sobre los hechos sucedidos en los días anteriores del golpe del 11 de septiembre de 1973 (ANC-UTPBA).
33 años después...

Nombre William Bradley Roland (Brad Will)
Lugar y fecha de nacimientoEstados Unidos, 1970.
EspecialidadCamarógrafo, voluntario de la red mundial de medios independientes Indymedia.
Lugar y fecha de muerteOaxaca, 27 de octubre de 2006, mientras reporteaba la sublevación popular en Oaxaca y los enfrentamientos entre las fuerzas paramilitares y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca.
Los hechos
Brad viajó a Oaxaca a principios de octubre para documentar los hechos en Oaxaca. Al respecto el portal “The Narco News” publica las conversaciones que Brad tenía con uno de sus reporteros:
“Era mi amigo y colega desde 1996, cuando trabajamos juntos en la emisora 88.7 FM Steal This Radio (Roba esta radio) en el Lower East Side de Nueva York. Me encontré con él otra vez en Bolivia en 2004, durante una recepción pública de la Escuela de Periodismo Auténtico de Narco News, y nuevamente en la península de Yucatán el pasado enero, donde llegó para informar sobre los inicios de La Otra Campaña Zapatista. Brad murió para dar a conocer la auténtica historia al mundo."
“Fue en Oaxaca a principios de octubre sabiendo, asumiendo y compartiendo los riesgos que implicaba informar sobre esta historia. Su último artículo, publicado el 17 de octubre (en inglés) y titulado “Muerte en Oaxaca”, reportó el asesinato de Alejandro García Hernández en las barricadas instaladas por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).”
Bradley Will falleció con su cámara de video en las manos luego de recibir un balazo en un costado y otro en la boca del estómago, cuando policías ministeriales y preventivos respaldados por presuntos militantes del PRI atacaron a balazos una de las barricadas de la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca) instaladas en la colonia Calicanto, cercana al municipio de Santa Lucía del Camino. El 28 de octubre de 2006 fueron consignados ante el Ministerio Público cuatro funcionarios y Pedro Carmona, un ex presidente vecinal del municipio de Santa Lucía del Camino, por su presunta participación en el homicidio del reportero. Medios locales señalaron que Pedro Carmona fue quien disparó en contra de Brad Will.
El video
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=quq4zoeZaqU&mode=related&search=
Fuentes: Derechos.org, Wikipedia, ANC.
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Creado el: 07.09.2007 a las 10:20:02 hs.
Categoría: Info
Tags: Muerte, terrorismo, chile, allende, militar, will, Oaxaca, periodista, brad, leonardo, filmar, henrichsen, tanquetazo, prats
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#1 -
astorbando
| 07.09.2007 10:35:48 dijo:
Realomente es admirable lo del camarografo Leonardo Henrichsen, ojala todos puedan copiar su forma de llevar el trabajo en la sangre, Excelente post, mis 10 son para vos
#2 - wasil | 07.09.2007 10:49:56 dijo:
Coincido con astorbando plenamente. +3
#3 - Ferdinand80 | 07.09.2007 11:49:40 dijo:
A veces me arrepiento de decir todo lo que pienso y hasta reclamar en los organismos del estado. Te miran con una cara como diciendo, "te vamos a reventar" Hay que tener muchos cojones para dar la cara en estos tiempos de barbarie.
#4 - DarthSabaleiro | 10.09.2007 18:39:36 dijo:
Interesante, lastima que no se ven las fotos
#5 - ErniePike | 20.09.2007 21:39:02 dijo:
Yo las veo bárbaro Darth...
#6 - tarimetal | 20.09.2007 21:45:34 dijo:
+7
#7 - rockdrigo | 04.10.2007 21:03:01 dijo:
+5
#8 - deaki | 05.08.2008 00:12:19 dijo:
La muerte no es en vano, es un despertar. Morir para despertar en otros, un atisbo de conciencia, un lenguaje que se traduce en denuncia.
Realomente es admirable lo del camarografo Leonardo Henrichsen, ojala todos puedan copiar su forma de llevar el trabajo en la sangre, Excelente post, mis 10 son para vos
#2 - wasil | 07.09.2007 10:49:56 dijo:
Coincido con astorbando plenamente. +3
#3 - Ferdinand80 | 07.09.2007 11:49:40 dijo:
A veces me arrepiento de decir todo lo que pienso y hasta reclamar en los organismos del estado. Te miran con una cara como diciendo, "te vamos a reventar" Hay que tener muchos cojones para dar la cara en estos tiempos de barbarie.
#4 - DarthSabaleiro | 10.09.2007 18:39:36 dijo:
Interesante, lastima que no se ven las fotos
#5 - ErniePike | 20.09.2007 21:39:02 dijo:
Yo las veo bárbaro Darth...
#6 - tarimetal | 20.09.2007 21:45:34 dijo:
+7
#7 - rockdrigo | 04.10.2007 21:03:01 dijo:
+5
#8 - deaki | 05.08.2008 00:12:19 dijo:
La muerte no es en vano, es un despertar. Morir para despertar en otros, un atisbo de conciencia, un lenguaje que se traduce en denuncia.
