Qué tal? Hoy posteo estos cuentos porque me impresionaron mucho, en especial el primero. Lo que más me llamó la atención del segundo fue la simpleza de la historia y lo excelentemente narrada que está. El tercero es un clásico, es la adaptación que hizo Borges al cuento de la noche 351. Éste último "sirvió de inspiración" al seudo escritor Paulo Coelho para escribir el alquimista. Sin más, los dejo con los cuentos. Son muy buenos, recomiendo más que nada el primero.

Intemperie. Yo viví la crisis del 2001 (IVAN MOISEEFF)

Si el mes que viene no consigo trabajo,
me compro un rifle de aire comprimido.
Mi balcón da al contrafrente de un edificio abandonado,
ocupado por las palomas .
Entran. Salen. Se quedan en las ventanas. Miran.
Todavía me queda algo de plata.
*
Envié ochenta y dos currículums.
No me llaman.
Odio que no respondan.
Ni siquiera para decir "no".
Ahora llamo por teléfono a las empresas amenazándolos
con que hay una bomba en el edificio.
"Hay una bomba en el edificio", digo.
*
Las cuentas se deslizan por debajo de la puerta
como suaves amenazas.
Y cada vez que escucho ese sonido,
me tiembla el corazón,
esperando una carta con una buena noticia,
alguien olvidado
que me recuerde.
*
Ayer, pocos segundos después de cortar, el teléfono
repiqueteó.
Horror.
Del otro lado, una voz femenina dijo:
"Usted acaba de llamar amenazando con
que había una bomba. Tenemos su número de teléfono".
Silencio.
Me aterré.
Pero después la imaginé esperando, satisfecha y
excitada por su pequeño atrevimiento ,
con un tailleur ajustado...
Una empleadilla,
pero con un sueldo seguro por mes y las cuentas
pagas.
Y de pronto me di cuenta de que yo no tenía nada,
no me podían quitar mucho.
Y mi tía me pide que deje su departamento.
La voz me interrumpió: "Tenemos su número telefónico y podemos
conseguir su dirección". Se sentía fuerte. Estallé:
"Puta de mierda, la concha de tu madre hija de puta
te voy a cortar
en pedazos..."
*
Hace un mes que le vengo diciendo:
la semana que viene dejo el departamento,
no te preocupes.
Sospecha que le miento.
Tengo miedo.
No, miedo no. Difícil. Problemas.
*
Por la noche, en la tele, veo reportajes
y me imagino cómo respondería yo a esas preguntas
-tan íntimasque
les hacen a las celebridades.
Me imagino contestando sobre esta etapa de mi vida.
"Fue un tiempo difícil", diría con nostalgia
y un poco de orgullo
por haberlo superado
y después cuando la señal deja de trasmitir y apago el
televisor
el loro de madera que está colgado en la pared en
penumbras
me recuerda lo triste que soy.
*
No me estoy lavando los dientes porque en diez días tengo una
entrevista laboral
no quiero lavarme porque le quiero escupir la cara
*
Envié un currículum diciendo que sabía Agronomía
estaba desesperado
cuánto pueden tardar en descubrir
mi ignorancia para la Agronomía
Si soporto un mes tienen que pagarme ese sueldo
No es una locura
*
Él me vio
no va a tomarme
pero igual empieza con su "buen día"
y todo su discurso sobre la empresa
la cabeza me late y
junto saliva

fuente: http://noiseart.blogspot.com/

4 cuentos breves de escritores argentinos

Mas sobre IVAN MOISEEFF:

Argentina, 1975 Nació en Buenos Aires y estudió Letras en la Universidad de dicha ciudad. Es poeta, narrador y editor del sello de literatura Clase Turista: www.edclaseturista.com.ar. Ha publicado la plaqueta de poesía ¡Adiós, pomeranian! en la antología Horny Housewife Kidnapped (2005) y la novela Falling (2006). Se encuentra corrigiendo su próxima novela: Huitzilopochtl.


Cuento por encargo (DAMIANI MARCELO)

El barco pirata estacionó frente a mi casa. Los marineros engancharon el ancla en el árbol del vecino y se apostaron a lo largo de la calle mirando hacia adelante con cara de desalmados. Al rato bajo el capitán y golpeó mi puerta; le abrí, él entró sin ningún tipo de preámbulos y se acomodó en el bar destrozado que me quedó de un fallido cuento de vaqueros. "Usted es escritor, ¿no?", me interpeló en un idioma desconocido; por suerte los dos manejábamos el mismo código literario. "Sí; así es", respondí. "Bien, dijo, necesitamos alguien con mucha imaginación". "Los críticos dicen que yo no tengo ni una pizca", señalé. "Bien, murmuró pensativo, ése es un buen signo". Hizo una pausa; tomó un vaso de whisky que había por ahí, y me miró. "Mi tripulación y yo tenemos un problema. No encontramos una buena aventura desde hace años. Nadie nos quiere dar lugar en sus historias; dicen que ya no servimos para nada porque estamos pasados de moda... Así que decidimos tener nuestro propio escritor". Lo único que faltaba, pensé: Piratas con problemas existenciales. "Mire, le dije, los relatos de aventura no son mi especialidad." "Eso no nos importa, masculló, pónganos en el género que quiera." Se puso de pie bruscamente, se dirigió a la puerta y agregó: "Le damos una semana. Y no intente traicionarnos. Los dos escritores que lo intentaron ya no pueden escribir más". Y se fue.
Entonces, por las dudas, empecé a escribir este cuento.

fuente: http://eloficio.blogspot.com/2007/08/cuento-por-encargo.html

cuentos

Mas sobre DAMIANI, MARCELO:

Nació en la ciudad de Córdoba en 1969, pero en 1981 se mudó a Buenos Aires. Es egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. En 1995 publicó su primera novela: Adiós, Pequeña. También ha colaborado en la revista Espacios, los diarios Clarín y Página/12 de Argentina y El metropolitano de Chile. Sus cuentos han aparecido en la revista Yagrumal de Puerto Rico y Lateral de Barcelona. El sentido de la vida obtuvo el Premio del Fondo Nacional de las Artes en 1998.


Historia de los dos que soñaron, Jorge Luis Borges

El historiador arábigo El Ixaquí refiere este suceso:

"Cuentan los hombres dignos de fe (pero sólo Alá es omnisciente y poderoso y misericordioso y no duerme), que hubo en el Cairo un hombre poseedor de riquezas, pero tan magnánimo y liberal que todas las perdió menos la casa de su padre, y que se vio forzado a trabajar para ganarse el pan.
Trabajó tanto que el sueño lo rindió una noche debajo de una higuera de su jardín y vio en el sueño un hombre empapado que se sacó de la boca una moneda de oro y le dijo: "Tu fortuna está en Persia, en Isfaján; vete a buscarla." A la madrugada siguiente se despertó y emprendió el largo viaje y afrontó los peligros de los desiertos., de las naves, de los piratas, de los idólatras, de los ríos, de las fieras y de los hombres. Llegó el fin a Isfaján, pero en el recinto de esa ciudad lo sorprendió la noche y se tendió a dormir en el patio de una mezquita. Había, junto a la mezquita, una casa y por el Decreto de Dios Todopoderoso, una pandilla de ladrones atravesó la mexquita y se metió en la casa, y las personas que dormían se despertaron con el estruendo de los ladrones y pidieron socorro. Los vecinos también gritaron, hasta que el capitán de los serenos de aquel distrito acudió con sus hombres y los bandoleros huyeron por la azotea. El capitán hizo registrar la mezquita y en ella dieron con el hombre de El Cairo, y le menudearon tales azotes con varas de bambú que estuvo cerca de la muerte.
A los dos días recobró el sentido en la cárcel,. El capitán lo mandó buscar y le dijo: "¿Quién eres y cuál es tu patria?. El otro declaró: "Soy de la ciudad famosa de El Cairo y mi nombre es Mohamed El Magrebí." El capitán le preguntó: "¿Qué te trajo a Persia?". El otro optó por la verdad y le dijo: "Un hombre me ordenó en un sueño que viniera a Isfaján, porque ahí estaba mi fortuna. Ya estoy en Isfaján y veo que esa fortuna que prometió deben ser los azotes que tan generosamente me diste".
"Ante semejantes palabras, el capitán se rió hasta descubrir las muelas del juicio y acabó por decirle: "Hombre desatinado y crédulo, tres veces he soñado con una casa en la ciudad de El Cairo en cuyo fondo hay un jardín, y en el jardín un reloj de sol y después del reloj de sol una higuera y luego de la higuera una fuente, y bajo la fuente un tesoro. No he dado el menor crédito a esa mentira. Tú, sin embargo, engendro de una mula con un demonio, has ido errando de ciudad en ciudad, bajo la sola fe de tu sueño. Que no te vuelva a ver en Isfaján. Toma estas monedas y vete".
"El hombre las tomó y regresó a la patria. Debajo de la fuente de su jardín que era la del sueño del capitán) desenterró el tesoro. Así Dios le dio bendición y lo recompensó y exaltó. Dios es el Generoso, el Oculto."
(Del libro de las 1001 Noches, noche 351)

fuente: http://www.actilingua.net/portal/index.php?option=com_content&task=view&id=143&Itemid=46

coelho

La dicha de vivir de Leopoldo Lugones/b]

Poco antes de la oración del huerto, un hombre tristísimo que había ido a ver a Jesús, conversaba con Felipe, mientras concluía de orar el maestro.
–Yo soy el resucitado de Naim –dijo el hombre-. Antes de mi muerte, me regocijaba con el vino, holgaba con las mujeres, festejaba con mis amigos, prodigaba joyas y me recreaba en la música. Hijo único, la fortuna de mi madre viuda era mía tan sólo. Ahora nada de eso puedo, mi vida es un páramo. ¿A qué debo tanto atribuirlo?
–Es que cuando el maestro resucita a alguien asume todos sus pecados –respondió el apóstol- Es como si aquel volviese a nacer en la pureza del párvulo.
–Así lo creía y por eso vengo.
–¿Qué podrías pedirle, habiéndote devuelto la vida?
–Que me devuelva mis pecados- suspiró el hombre.


A la comunidad taringuera tambien le recomiendo mi anterior post http://www.taringa.net/posts/info/892258/Cúando-es-bizarro-lo-bizarro.html