Diego Capusotto


Si tienen un buen rato al pedo, usenlo acá... esta bueno saber acerca de este capo, que es argentino.

Diego Capusotto es un conductor, actor y humorista argentino que se ha destacado por su participación en programas televisivos como Cha Cha Cha y Todo por dos pesos.
Diego Capusotto nació en Castelar, Provincia de Buenos Aires, el 21 de julio de 1961, pero a los 7 años se mudó al barrio de Villa Luro, donde vivió por tres décadas.
Capusotto se encuentra casado con María Laura, con la que tiene dos hijas llamadas Elisa, de 8 años y Eva de 4 años. Es hincha fanático de Racing Club (como yo ). Actualmente, reside en el barrio de Barracas, Ciudad de Buenos Aires

Diego Capusotto

Empezó a estudiar actuación en el teatro Arlequines a los 25 años. Lleva 6 películas filmadas. La primera, Zapada, una comedia beat (1999) no fue estrenada comercialmente. Siguió con Mataperros (2001), India Pravile (2003), Soy tu aventura (2003) y Dos ilusiones (2004). Su última película es Regresados (2007).

Peter capusotto
(Depaso le hago propaganda xD, mirenlo! está bueno...)

Su trayectoria en televisión empezó en 1992 con De la cabeza, ciclo en el que trabajaba con actores y comediantes como Alfredo Casero, Roberto Pettinato, Fabio Posca, Mex Urtizberea y Fabio Alberti. Tras la finalización del programa a causa del alejamiento de Posca y otros actores, Capusotto acompañó a Casero y Alberti en un nuevo proyecto humorístico, Cha Cha Cha, que se emitió, con interrupciones, entre 1992 y 1997. La relación laboral con Alberti se reanudaría en 1999, cuando vio la luz Todo por dos pesos, programa que terminaría de consolidar a Diego Capusotto como un referente del humor argentino. Por este ciclo, en el que logró delinear algunos de sus mejores y más reconocidos personajes, como "Irma Jusid", "El Hombre Bobo" y "Peter Conchas", Capusotto obtuvo en el 2001 el premio Martín Fierro en el rubro Labor Humorística.

biografia capusotto

Las emisiones de Todo por dos pesos concluyeron en el año 2002. En el 2003, Capusotto personificó a un enfermo mental en la serie Sol Negro, producida por Sebastián Ortega, con las actuaciones de Rodrigo de la Serna y Carlos Belloso, entre otros. En el 2006 comenzó Peter Capusotto y sus videos, programa en el que, junto a la proyección de videos clásicos de rock, Capusotto parodia las diferentes facetas de la cultura rockera en distintos sketchs, entre los que se destacan "Luis Almirante Brown (Artaud para millones)", "Pomelo, ídolo de rock" y "Perón y el rock".

El 25 de marzo de 2004, Capusotto regresó al teatro junto a Fabio Alberti para presenter el show cómico Una noche en Carlos Paz (con autoría de Pedro Saborido y dirección de Néstor Montalbano), donde continuaban la estética de Todo por dos pesos. Esta obra fue sucedida por Qué noche Bariloche, estrenada en el 2006.

Diego Capusotto

Trabajos en TV
De la cabeza
Cha cha cha
Delicatessen
Todo por dos pesos
Tiempo Final
Sol Negro
Peter Capusotto y sus videos

Trabajos en Cine
Tiempo de Descuento (cortometraje)
Zapada, una comedia beat
Mataperros
India Pravile
Soy tu aventura
Dos ilusiones
Regresados

Diego Capusotto

Trabajos en Teatro
Una noche en Carlos Paz
Qué noche Bariloche

Peter capusotto

ENTREVISTAS

Diego es historia por todos lados. Con los botines embarrados en el potrero, lleva en la camiseta el barrio, la familia, el fútbol, la banda de garage y las promesas incumplidas de la democracia en ese tufillo de derrota de la clase media baja porteña.
El Día de la primavera, Diego cumplió 39 años. Casado con María Laura, de 38, y padre de Elisa, de 2, está refaccionando la enorme casa que compró en Barracas, al sur de la Capital Federal. Sus padres continúan viviendo en Villa Luro y los hermanos, el mayor y el menor, fallecieron. El más grande, de una peritonitis, y el más chico padeció hasta hace 2 años el síndrome de Prader-Willi, un trastorno genético que provoca retraso en el crecimiento combinado con obesidad.
Empezó a estudiar actuación en el teatro Arlequines a los 25 años, después de haber intentado, sin demasiada convicción, ser futbolista o formar parte de una banda de rock. La secundaria duró hasta 1º año y el trabajo comenzó pronto, como cadete en una fábrica de corpiños y después junto a su papá en el taller de fotoduplicación, luego de hacer la colimba.
–¿Sos la alegría de tus viejos?
–Nunca me pusieron objeciones en mi carrera y en este momento viven la alegría de “M’hijo el do’tor”, o actor, en este caso.
–Los dos ejes en los que se sustenta tu discurso en Todo x $ 2 son el código de la cancha y la burla a cierta militancia de izquierda. ¿Qué relación tiene esto con vos?
–Son cosas de las que me agarro porque conozco de cerca. Uno se burla de ciertas convenciones, de cosas que parecen serias.
–Se adivina que sos peronista. ¿Militaste en política?
–Tengo cierta simpatía por el peronismo. En el ’83 estuve a punto de meterme en el Partido Intransigente y después lo descarté, pero siempre tuve una mirada curiosa hacia la política, me interesa.
–Irma Jusid (uno de sus personajes) se ríe de los jóvenes bienintencionados y les aconseja quedarse en su casa.
–Sí, es totalmente reaccionaria. La idea es mostrar a una actriz de reparto horrible contratada por algún ministerio para dar mensajes a los jóvenes. Pero también puede ser el consejo de un tipo de 50 años que, tomándose una ginebra en un bar, le dice al pibe de 20: ‘Mirá, nene, si te vas a Brasil no te vas a coger a todas las minas. Vas a tener que pagar’.
–Pero detrás subyace la crítica al pseudointelectual que quiere cambiar los códigos populares
–Sí. Yo creo que hay actitudes nobles de gente que mantiene un discurso y otras que no, que son grandes disfraces y grandes actuaciones. Y uno se burla de eso porque lo intuye, lo huele, y de esa gente estamos llenos. No es una crítica a todo aquel que elabore un discurso sino a aquellos pretendidamente serios pero sin nada por debajo.
–Lo que está claro es que vos te identificás más con un barrabrava que con un chico de facultad que va a las villas.
–Es que estoy más cerca de una cosa que de la otra por vivencias. A priori, no tengo ninguna crítica hacia alguien que va a hacer trabajos a la villa, me parece muy noble y yo no lo he hecho. Pero tengo un arraigo futbolero muy grande desde que mi viejo me llevó a la cancha de chico.
–¿Seguís yendo a la cancha a ver a Racing?
–Hace 6 meses que no voy porque me agoté de la derrota. Nunca me gustó hacer la gran Porcel: soy de Racing y me pongo a llorar. Mi actitud es: soy de Racing ¿y qué?, que es como afrontar la derrota.
–¿De perdedor pasaste a ganador?
–Nunca me sentí un gran perdedor como para tener ahora síntomas de victoria. El privilegio es que los programas en los que participé siempre fueron proyectos propios.
–¿Argentina es Todo x $ 2?
–En gran medida, sí. Hasta el blindaje parece que fuera Todo x $ 2 ¿me entendés? Es como el “¡Está bien!” de Beto Tony (el ventrílocuo que cuenta chistes malos)... No está bien, pero dejalo así, dejalo todo a mitad de camino. Es como una postura, como una corriente política.
–¿Qué te pasa como padre?
–Es hacerse cargo de alguien y ver cómo crece y cómo va formando su propia personalidad. Es algo fuerte que se te va de las manos y que yo disfruto, mirando a través de los ojos de mi hija.
–Una opinión de Fabio.
–Es un amigo. Un tipo con quien elijo trabajar, pero sobre todo alguien con quien me gusta estar, reírme, sumamente inteligente, sensible y noble.

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Pantalones y botas de cuero negro, pullover con infinitos colores y la almohada marcada en la cara, Diego Capusotto, un referente consolidado del humor absurdo en la TV, charló con Sudestada sin maquillaje.
Luego de varios llamados telefónicos y de otros tantos desencuentros, acordamos la entrevista con el creador del Hombre bobo, momentos antes de la grabación de su programa, Todo x dos pesos. En un reportaje distendido, Diego Capusotto reflexionó sobre diferentes aspectos de su trayectoria, su pasión por el fútbol, el singular presente de la televisión, su pasado militante y opinó sobre el humor de los argentinos. Las siguientes líneas pintan a un Capusotto auténtico, de barrio, lejos de sus excéntricos personajes.

¿Cómo fue el inicio de tu carrera actoral? ¿Empezaste con formación teatral?

Arranqué tomando clases y estudiando teatro, y al año ya comencé a hacer cosas con público, en fiestas. Hacíamos scketchs con un compañero en cualquier espacio que nos dieran. Así es como se empieza a trabajar en esto. Lo de la televisión fue una casualidad, porque de tanto trabajar en boliches conocí a Alfredo Casero y un día me dijo que había una posibilidad de hacer algo en América y así surgió lo de la televisión. Yo una vez sola dejé un currículum en televisión porque se quería hacer un programa de humor con gente nueva en canal 9, pero al final ese programa no se hizo nunca. Al mes, producto de la casualidad supongo (más de la casualidad que de la magia o al revés, no sé), salió lo de América con los programas De la cabeza y después Cha cha cha, y después todo lo que hemos hecho en diez años que estamos en TV. Y teatro empecé a estudiar porque había descartado algunas cosas que me parecían interesantes, como tocar en una banda o jugar al fútbol. El teatro era algo que yo no tenía pensado hacer en la adolescencia, ni mucho menos.

¿Después del secundario descubriste que querías actuar?

No, ni lo terminé, yo seguí la línea conservadora de cualquier joven de mi generación, que era estudiar o trabajar, y yo me puse a laburar, que por otro lado me parecía mejor que quedarme en mi casa sin hacer nada, aunque no sé cual de las dos cosas es mejor.

¿De qué laburaste?

Laburé de todo, en una fábrica de corpiños, en una casa de repuestos de autos, con mi viejo haciendo fotoduplicación. Y mientras hacía teatro seguía laburando, obviamente. Dejé de laburar cuando arranqué en la tele, es una realidad. Yo me quería meter de lleno en esto porque la tele me daba una entrada mayor que en el laburo con mi viejo.

¿Ya desde el principio te pudiste mantener con la guita de la tele?

Sí, cuando empezamos con el tema de Cha cha cha desde el principio yo ahorraba la mitad del sueldo y con la otra parte empecé a tomar taxis y a tomar mejores vinos de los que tomaba. Nunca sabíamos si en TV íbamos a durar tres meses o diez años. Lo que hemos hecho siempre no es muy televisivo, en cuanto al tema del negocio. Los programas tanto Cha cha cha como Todo x dos pesos se han instalado en la gente, se hicieron conocidos dentro del medio, pero no funcionan como negocio. Quiero decir que no son los super éxitos de los 30 puntos de rating, porque sino probablemente estaríamos haciendo otro programa y no éste. Estamos en el aire producto de nuestra insistencia y porque a la productora le gusta tenerlo en el aire porque si no, no lo produciría más.

¿Influyó el regreso de Tinelli a la TV con el de Todo x dos pesos?

No, nosotros ya habíamos arreglado, y Tinelli de todas manera iba a volver. Esas son internas entre ellos que a nosotros nos exceden y no nos importan. Nos puede interesar el hecho de dónde esté parado Tinelli en cuanto a la relación que tiene él con nuestro programa. También si mañana viene Tinelli y nos dice: "Muchachos no los produzco más", está todo bien. Nosotros en la productora somos una cosa muy chiquita comparado a lo que es Video Match, que es lo que le da de comer a todos, lo que mantiene a la productora. Por eso nos damos el lujo de estar haciendo este programa y no Rebelde way, aunque quizás mañana labure en Rebelde way, pero hoy te diría que no.

¿A Fabio Alberti y al gordo Casero cuando los conociste?

En el Parakultural nuevo, yo venía laburando más o menos desde el ’87 y ahí conocí a Alfredo. Incluso habíamos hecho un casting en el Parakultural viejo de la calle Venezuela que no entramos porque estábamos haciendo un espectáculo bastante malo, ingenuo, sinceramente.

¿Qué hacían?

Monólogos con un pibe que yo trabajaba, pero realmente hoy me pongo pensar lo que hacíamos hace quince o dieciseis años y algunas cosas eran buenas y otras espantosas. Es más, las cosas que habían en el Parakultural eran mucho mejores. Algunas no tanto, esa cosa de ir al Parakultural a quemar una Biblia no me sorprendían mucho que digamos. Creo que lo que hacíamos nosotros era mucho más interesante que eso, pero también lo que hacían los Melli, las Gambas al ajillo y Urdapilleta era mucho mejor que lo nuestro.

¿Siempre laburaste el absurdo desde lo cómico?

Hice cosas que no tienen que ver con la comicidad, pero la mayor parte de las cosas eran cosas de humor y comicidad, era lo que más me gustaba y sabía. Contar cosas a través del humor, provocar, exorcizar, pero a través de ese lenguaje, no sé, a mí siempre me gustó reírme. Me divierte estar en un escenario provocando hilaridad, risas. A veces se genera un rito festivo, a veces no, depende de la noche. Uno se ríe por la tragedia misma que significa vivir. (En ese momento pasa el productor y hace un comentario de los pantalones de cuero de Capusotto al cual él le responde "El peronismo de cuero"

¿Tenés al humor como una especie de militancia?

Sí, como una necesidad. Nadie tiene porque reírse también, yo trabajo con esa contradicción, nadie tiene porque reírse con lo que hago ni con lo que digo, es humor. A mí me gusta lo que hago, lo disfruto de la misma manera que si voy a ver una película de Buster Keaton. Después, como todo lo que uno hace, una vez que el programa sale, de alguna manera deja de pertenecerte. Son momentos de placer que creo necesarios, a veces creo que es nada más que eso, una hora de placer y listo. Y otras veces creo que eso tiene más magia. Desde la joda siempre hay una bajada de línea. El humor siempre se burló de la autoridad y de la convencionalidad, por eso el humor siempre fue y es atacado. La sensación de que alguien se esté burlando de tu autoridad no es muy fácil de aguantar.

¿Con la experiencia de Cha cha cha, Delicatessen y Todo x dos pesos crées que le abrieron el espectro a otros que intentan hacer otro humor diferente?

No dependerá de nosotros sino de la generación que venga. Creo que lo que hicimos nosotros ya se hizo hace muchos años, seguimos una especie de corriente que podemos plasmar en formas de humor o de contar. Eso ya lo hizo Telekataplum. Hubo un momento en que la TV se abrió a programas como los que hacemos nosotros para que puedan entren y se instalen. Después, si puede haber más programas como el nuestro dependerá de la TV. A lo mejor podemos abrir una brecha a una generación que está debajo de nosotros, a los pendejos que puedan tomar como referencia a Cha cha cha o Todo x dos pesos, como nosotros tomamos a un montón de cosas de nuestra época. Por ejemplo yo miraba los Monthy Pithon antes de hacer teatro. Pero uno lo hace desde acá, hablando desde acá y no haciendo humor sajón, como nos pasó en Delicatessen que pasó de ser un programa lindo a querer hacer Sony en la argentina. Estaba rodeado de una mariconería estética que le comenzó a quitar brillo a un programa que tenía un elenco bárbaro y unas buenas ideas.

¿Por eso duró nada más que tres meses?

No, se levantó porque aparentemente no vendía publicidad. Es como Todo x dos pesos, que siempre tiene 3 puntos de rating pero vos salís a la calle y parece que tuviera más. Mientras siga en el 7 va tener 3 puntos de rating siempre.

De todos los personajes que hiciste,¿te quedás con alguno?

No, me divertían hacer todos, uno siempre recibe los estímulos de la gente. Hay personajes que te dan placer desde ése lugar. A lo mejor hay personajes que tenés ganas de no hacerlos más pero a la gente le gusta y lo hacés desde ahí. No lo hacés de mala gana. Yo sentía que en Cha cha cha los que más había pegado eran Fatigatti y Sidartha Kiwi, y en Todo x dos pesos pasa lo mismo. Yo a Irma Jusid no lo quería hacer más el año pasado pero había gente que quería seguir viéndolo. Entonces uno no insiste en todos los programas. Algún placer te tiene que dar porque si querés lo matás al personaje y ya está. Yo no haría Sidartha Kiwi de nuevo ni en pedo. No porque ahora estoy en una etapa más superadora sino porque ya murió para mí. Es más, en realidad, yo ahora hago personajes que se parecen a ése, y están disfrazado de gente nueva, como Irma Jusid, que es un Sidartha Kiwi vestido de mujer. Ya no me pondría el pañal en la cabeza y diría "enyoguizate". Igual, cuando sos actor te tiene que gustar de vez en cuando disfrazarte, sino dedicate a otra cosa.

¿Cuánto de improvisación y de guión tienen los programas?

Los guiones los escribe Pedro Saborido. La mayoría del programa está guionado, y algunas cosas están dejadas al libre albedrío. Cuando Fabio hace Boluda Total varias cosas las tiene él en la cabeza y otras surgen entre todos. En las ideas estamos Pedro, Fabio, Montalbano y yo, con la colaboración que podamos tener de la producción y de gente amiga. Muchas veces da la sensación que estando en un asado escabiando y algunos de ustedes tira una idea y queda ¿puede ser? Sí, alguna vez estamos en un asado y nos dedicamos nada más que a escabiar y, otras además de escabiar nos ha salido alguna cosa interesante. Y después tenemos reuniones todo los días para ir armando el programa.

Algunos videos para ganarle el aburrimiento:

Irma Jusid Musica Dance

link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=http://www.youtube.com/watch?v=-SGr-26nCCU

Irma Jusid Pepino sin culpa

link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=http://www.youtube.com/watch?v=2z66wA9_ScQ

Irma Jusid en "Que noche Bariloche" PARTE 1

link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=http://www.youtube.com/watch?v=xVHup_pi5ks

Irma Jusid en "Que noche Bariloche" PARTE 2

Peter Capusotto Pomelo

link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=http://www.youtube.com/watch?v=W__FrK-_Flk

Peter Capusotto Bobby Mc Ferrum

link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=http://www.youtube.com/watch?v=vFqYjSwFdAc

Peter Capusotto Beto Quantró

link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=http://www.youtube.com/watch?v=PKD_PuRqBJw