Maria Fernanda Aldana

foto de la mano de la mas dulce de todas


11 de Octubre de 2002 - pagina12
Por Rosario Bléfari

Todo vibra, y todo el tiempo
María Fernanda Aldana canta y toca el bajo en El Otro Yo, una banda familiar con una larga historia que empezó cuando ella tenía apenas once años. Su imaginería personal sigue mezclando signos punk con una mística lunar que le inculcó su mamá.


El tren va hacia el sur. Es la hora de la salida del colegio. Los chicos y chicas se arremolinan en los andenes de las estaciones, suben y bajan del tren. Llevan mochilas negras escritas con borrador blanco indeleble y entre las inscripciones se distingue una: “El Otro Yo”, el nombre de la banda de María Fernanda Aldana, a quien estoy yendo a ver en su casa de Adrogué. María Fernanda apenas tenía 11 años cuando empezó a tocar el bajo con Cristian, su hermano mayor. Ella tocaba el piano, pero fue aprendiendo a entenderse con ese instrumento de cuerdas gruesas y timbres graves. La resistencia y velocidad con la que hoy lo ejecuta contrastan con su dulzura y su sensibilidad tenaz. Su voz maduró con el paso del tiempo, esencialmente la misma –un registro agudo, un terciopelo de armónicos vibrantes–, ya no es la de una niña ingobernable sino la de una mujer terrible. Ahora también es mamá. Su infancia y su adolescencia de precoz música de rock encontraron sustento en la fantasía punk: energía rebelde vuelta estridencias melódicas y una mística lunar que su madre le inculcó. A punto de salir “Colmena”, el nuevo disco de la banda y con un disco propio de piezas para piano en vistas, recuenta sus pasos:
–¿Antes que la música fue la pintura?
–Desde chica dibujo, más que pintar. Cuando iba al secundario me di cuenta de que no me gustaba mucho estudiar, me cambié un par de veces de colegio hasta que me anoté en la escuela de Bellas Artes y estuvo bueno, aprendí muchas cosas, conocí gente con las mismas inquietudes que yo. Pero igual con la música también empecé desde chica, porque mi viejo siempre cantó, canta muy bien y mi vieja tocaba el órgano, el piano; en la casa había un órgano, que es el que está ahora en mi casa. Mi mamá tocaba ahí, y después tocábamos nosotros, mi hermano y yo; ya desde los 7 u 8 años estábamos ahí con la música; yo creo que es un poco de herencia. La música es la pintura también, y viceversa, todos los sonidos tienen colores, y los colores tienen sonido.
–¿Y después la música siguió relacionada con ese tipo de emociones?
–A está altura ya creo que el ser humano es un instrumento, que a veces se da cuenta y otras no, pero que en él están todas las vibraciones del universo; la música es lo primero que llega al espíritu, y resuena en todos los seres humanos. Y de acuerdo a las inclinaciones de cada uno, lo desarrolla o no. Como emisor y como receptor también porque todo vibra todo el tiempo. Porque si uno piensa que un sonido o un ruido pueden ser música, todo es música, porque todo vibra, todos los planetas, cada uno,vibra en una nota distinta. Cuando leí un par de libros de metafísica no hace tanto tiempo encontré esas mismas ideas, por supuesto mucho más desarrolladas, pero pude ver que otras personas habían reflexionado sobre algo que yo tenía de cierta forma asimilado.
–Siempre hablás de lo espiritual, es algo muy importante para vos, ¿cuáles son las primeras impresiones ante lo inmenso que recordás?
–Mi mamá cuando era chica me enseñaba a hablar con la luna. Yo siempre me quedaba a ver las estrellas. Con mis amiguitas del barrio poníamos una toalla en el pasto en verano y nos quedábamos mirando el cielo; y mi mamá entonces me dijo un día que a la luna le podés hablar, pedir deseos. Y siempre lo hice. Dicen que la luna representa a la mamá. Siempre me sentí parte de la naturaleza.
–¿Cómo convive todo eso con los “por mayores” insalvables de la vida cotidiana?
–Y ahora trato, por ejemplo, cuando escribo una canción, de pensar en algo para que esa canción tenga cierto fin. Antes, cuando me ponía a escribir, escribía automatismo, imágenes placenteras o tristes o algo que me había pasado; ahora cuando escribo, una letra sobre todo, trato de dar un mensaje, con todo lo que a uno le va pasando o cómo ves que está todo. El mensaje sería sacudirse, tratar de no bajar los brazos, con la música llegar a esos lugares que le hacen bien a la gente. Ahora estoy en esa etapa, capaz que después me sale otra cosa. Hay que aprender a convivir con el cuerpo, estás en esta vida, en esta realidad, por algo estás acá, parado, pisando la baldosa. Nos rodea un mundo que ya en sí mismo es re loco, tan real, tal cual como es, que ya de por sí es impresionante. Hasta el átomo más chiquito, las células, cómo van trabajando, como se agrupan, es increíble.
–¿Cómo que es para vos ser madre?
–Para mí es algo muy natural, y hermosísimo. Te conecta directamente con el amor más puro, es vivir la realidad al lado de un niño, es como un encantamiento también, los nenes son muy fantasiosos, hablan con algo que no existe. Es mágico, para mí es un lujo haber tenido esa experiencia. Pero por ahora no voy a tener más.
–¿Te imaginabas, antes, que iba a ser así?
–No, antes me causaban una sensación de mucha fragilidad los bebés, veía un bebé y pensaba que nunca lo iba a poder cargar, no sé, me daba miedo su fragilidad y después cuando tuve a mi bebé fue tan natural, fue como ser una perrita y amar a tu cachorrito, y a medida que va pasando el tiempo y va creciendo eso va cambiando también, van pasando un montón de cosas nuevas. La mujer, para mí, es la creadora por excelencia, la encargada de dar a luz, junto al hombre por supuesto, pero su misión es muy importante.
–¿Siempre te sentiste cómoda con eso?
–Siempre fue muy distinto, cuando fui niña, cuando fui adolescente y ahora que soy mujer es distinto también. Está buenísimo ser mujer, siempre me gustó.
–Imaginando que existiera una parte masculina, ¿cuál sería si tuvieras que reconocerla?
–Creo que mi parte más trabajadora tiene que ver con lo masculino, puede aparecer cuando trabajo intensamente en algo y olvido mi sensualidad; se me ocurre que la mujer es sensual por excelencia, el hombre también, pero la mujer mucho más, y bueno, cuando salgo de esa sensualidad femenina y me concentro mucho en algo... No sé, se me ocurrió ahora, no lo había pensado antes. Yo soy búfalo de agua en el Horóscopo chino, el animal más fuerte de ese zodíaco y me siento búfalo. Voy y hago las camas, lavo los platos, no sé, no me gusta ver todo desordenado, hay momentos en que estoy haciendo muchas cosas a la vez: sirviendo agua, poniendo un plato acá, pensando en música, apagando la hornalla y me gusta porque la mente se transforma en algo como ese juego Tetris, donde se me van acomodando todos los pensamientos, las acciones, y a la vez eso creo que de alguna manera debe acomodar parte del inconsciente. Lo uso para relajar la mente.También por eso me gusta mucho nadar desde chica, siempre voy a una pileta de barrio, me encanta. En el agua me encuentro en otro mundo, me gusta nadar con los ojos cerrados. También me gusta tomar agua y hasta escribir sobre eso. Mi viejo había hecho una pileta en mi casa, a los tres años ya me metía y nadaba y a esa edad también leía y escribía. Aprendí de muy chiquitita, mi mamá me enseñó, era maestra. En realidad le estaba enseñando a Cristian, mi hermano, porque le costaba un poco, y aprendí así, de escuchar cuando le enseñaba a él.
–Y con tu hermano, ya que lo mencionaste, ¿se produce esa especie de “telepatía” que vos decís que se produce con algunas personas?
–Y sí, bastante. El tiene una vibración que a mí me hace re bien, cuando él está me siento muy bien, me da energía para hacer las cosas también, no sé, tiene mucho empuje, será porque es de Tauro. El tiene mucho de toro y me lo contagia y me hace bien. Yo soy más volada. Justamente el otro día hablábamos de eso, que la realidad es la que está acá, y las cosas hay que hacerlas ahora.
–¿El es el encargado de que sucedan, de que se hagan realidad?
–Yo le doy algo que en su química le hace bien, toda la cuestión femenina, viste cómo es una chica que toca en una banda con hombres, le aporta un lado femenino que hace que se complemente, algo que sale desde el timbre de la voz. De todas maneras en estas épocas todo lo relacionado con lo femenino está muy deformado, con el tema de los travestis, por ejemplo y cómo está todo tan explotado.
–¿Cómo es eso?
–El que alguien se haga las tetas, por ejemplo, aunque está bien que se las haga si le gusta y que las disfrute, me hace pensar si esa plata y ese tiempo no podría usarlos en algo mejor. Lo femenino aparece como exacerbado, como el hecho de cortarse el miembro masculino, me causa mucha impresión. Es demasiado, si igual podés hacer lo que quieras sexualmente. En general me parece que hay una baja grande de espiritualidad, si se profundiza más en lo espiritual, en los estudios, quizás mejoraría todo. Sentir piedad por la gente que sufre, la gente que tiene el poder para cambiarlo; una revolución espiritual nos podría salvar.
–¿Y el arte?
–El arte puede poner su granito de arena.
–¿Vos preferirías que la revolución fuera por ese lado?
–Y más vale, a mí la violencia no me gusta, la violencia entre los seres humanos es horrible, lo que pasa es que también entiendo a la gente desesperada que no tiene trabajo, ni en vista conseguirlo.
–¿Estás terminando un nuevo disco con El Otro Yo?
–Sí, estamos terminando de mezclarlo. Nosotros nos tomamos mucho tiempo para hacer los discos, tal vez más de lo que se espera. El disco anterior, “Contagiándose la energía del otro” que era en vivo, fue en el año 2000, y el anterior, en estudio, fue “Abrecaminos” en el ‘99.
–¿Cómo cambió la forma de trabajar con respecto a épocas anteriores?
–Ahora contamos con herramientas para llegar a un mejor sonido; en los discos anteriores grabábamos como podíamos, usamos desde portaestudios hasta DA88, y ahora estamos trabajando con Pro tools que es de lo mejorcito para grabar. Buscamos mejorar, desde la ejecución hasta los arreglos y sutilezas. Eso también porque desde el principio está Diego Vainer, que es el productor del disco.
–¿Y tenés material para un nuevo disco de vos sola?
–Sí. Estudié piano desde los 10 a los 13 años con una profesora concertista, después empecé el conservatorio y estudié hasta los 17. En ese ínterin estuve componiendo unas piecitas de piano y ahora las estuve compilando y las quería grabar para hacer un disquito. A lo mejor una voz que otra, pero en principio es piano. Yo no tenía piano en casa en esa época y siempre me gustaba tocar en el conservatorio, en todas las aulas había un piano, y me metía a tocar con la luz apagada. Pero cuando estaba el profesor no le gustaba, tenía que tocar lo que me daban, que estababueno igual. Después ya me fui del conservatorio. Igual me sirvió aprender música de esa forma, teoría, solfeo, me vino bien.
–¿Te sirve hoy en día?
–Sí, me sirve a full, creo que de todo lo que estudies, podés sacar algo bueno, es bueno seguir estudiando, siempre que puedas, algo, ya sea con un libro o en algún taller, es lindo, te hace bien porque te conectás con otra gente. Siempre es importante la comunicación con otros que hacen lo mismo que uno, pero desde otro lugar. ¿Y no me vas a preguntar por Capricornio? Mi plan más cercano es irme a Chile ahora, el 24 de setiembre, porque nos invitaron a tocar con el dúo que tenemos vos y yo. Antes era un trío porque estaba Daniela Cugliandollo también, pero se fue a vivir a España. Era la encargada de la imagen en vivo. En realidad fue la generadora de todo esto, quería que hiciéramos una obra de teatro.
–A nosotras a lo mejor no se nos hubiese ocurrido nunca, aunque una vez me dijiste que podríamos hacer algo, tocar juntas, hace mucho.
–Yo te dije porque Daniela me había dicho que quería hacer una obra de teatro con nosotras dos y que también fuera musical. Y al final terminó siendo una película y nosotras hacíamos la música mientras se proyectaba. Capricornio es como un momento de esparcimiento, muy lindo y cuando uno está muy agarrado a una cosa te abre otras puertas, otras ventanas. Así como la pintura.
–¿Y qué es lo que pintás?
–Pinto, no diría fantasías, porque me gusta pintar personas, pero me gusta darles un toque fantástico, como si no fueran humanos, como si fueran más bien ángeles o hadas. También pinto bastante pensando en los colores. Cuando pinto me gusta estar en silencio o poner música y poder sentir, como cuando meditás por ejemplo, que se unifica el cuerpo y el alma. Con el canto pasa eso, con el yoga también, incluso con la natación. Eso me gusta y me hace sentir bien. Los hermetistas dicen que todo es mente, que el universo es mental, que todos estamos conectados con las mentes de todos. Me gusta esa idea, es como cuando hacés conexión con alguien y sin querer tenés cierta telepatía, se piensa justo lo mismo, esas casualidades que son como confirmaciones de que las mentes y las almas aunque son invisibles están, tienen otra densidad que el cuerpo, pero están ahí y se pueden comunicar de otras maneras. Para mí hay una cuestión espiritual que no tenemos del todo desarrollada, no estoy segura si es a través del cerebro y si el espíritu tiene que ver con él, pero hay capacidades increíbles para desarrollar. A mí me gustaría poder viajar al futuro, pasar de una dimensión a otra, poder volver también. Siempre sueño con eso. También me gustaría vivir cuando se pueda viajar en nave espacial. Viste que antes no existía viajar a Europa en avión y sin embargo, hoy es posible. Si no destruyen antes el mundo, porque están todos a full con las armas, me gustaría viajar en una nave espacial para ir a otros planetas. Me gustaría que al llegar a vieja pasara eso.
Maria Fernanda Aldana
fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-382-2002-10-11.html




25 de septiembre de 2006 - reportaje la argentinidad al palo
por cecilia salas

“Nunca me haría solista”
De niña estudió piano. Compuso sus primeras canciones a los 13 años. Escuchaba New Order, y aprendió el bajo escuchando a Joy Division, mientras leía Rimbaud y Baudelaire. Pero “las mejores canciones van para El Otro Yo”, cuenta la flamante compositora de Dios te salve, María.


En la antigua Grecia, las hetairas eran damas de compañía algo especiales: no sólo proporcionaban placeres físicos sino que iluminaban con sus presencias y conocimientos a los hombres. Ellas se instruían en música, danza y pintura, y más de un filósofo famoso cayó rendido a sus pies. María Fernanda Aldana tiene a una hetaira tatuada arriba de la ingle. “¿Querés que te la muestre?”, dice, y se baja apenas el pantalón. “Es mi primer tatuaje, ya de grande. Leí sobre las hetairas cuando fuimos a México en mayo del año pasado y decidí hacérmelo allá. El dibujo lo saqué de un diccionario antiguo y le agregué las Tres Marías, que salen de la flauta que toca la hetaira.”

María Fernanda explica que se sintió identificada con esas “ninfas antiguas” por eso de abordar tantas disciplinas artísticas. Porque ella, además de ser la bajista y cantante de El Otro Yo, ha publicado un libro de poemas, expone y vende sus cuadros, estudió danza árabe y hasta hizo un intento con el violín con el fallecido maestro tanguero Antonio Agri. Y hace unos meses publicó su primer trabajo solista, Dios te salve, María, que reúne piezas compuestas para piano. “Necesito sacar afuera, si no, explotaría”, asegura. “Me ayuda poder editarlo para formatear mi disco rígido. Y encima está El Otro Yo, donde puedo aportar toda mi parte más salvaje. Pero necesito canalizar el costado experimental, y puedo darme el gusto y el lujo de editarlo.”

—En tu página web decís que el disco es como una banda sonora de tu vida. ¿Cómo es eso?

—Sí, porque empecé a hacer música desde muy chiquita. Cuando tenía 5 años, en mi casa ya había un órgano italiano divino, con ese sonido tipo The Doors, y una guitarra criolla. Así que desde chiquita agarraba los instrumentos y les hacía canciones a los colores. Después, con Cristian (su hermano, cantante y guitarrista de EOY) empezamos a estudiar música y nos juntábamos a componer. A los 10 empecé a estudiar piano clásico y a componer piecitas medio terroríficas. Muchas de las del disco son de esa época. Arabesco y Medieval las hice a los 13. En esa época ya tenía un look medio new romantic, todos los pelos parados y rojos. Me gustaban New Order, Cocteau Twins, Birthday Party, Jesus & Mary Chain, The Stranglers… Aprendí a tocar el bajo escuchando a Joy Division, mientras leía a Rimbaud y Baudelaire.

—¿Cómo llegabas a esos autores y a esas bandas?

—Porque era amiga de escritores, gente culta que me pasaba data. Y mi hermano era una influencia fundamental en la música. Después conocimos gente con la que nos pasábamos música. Por eso también las canciones me salían con esa onda. Je Dors, que está cantada en francés, la hicimos con Cristian antes de EOY: él tocaba el bajo; yo teclados y cantaba. Y Piano es una melodía que me surgió cuando pudieron comprarme un piano. Porque tocaba desde los 10, pero recién a los 17 pude tener mi primer piano. Mi papá se había ganado la quiniela o algo así. No era mucha guita, pero era algo. De sorpresa cayó un flete con un piano: no lo podía creer, me largué a llorar. Y aparte venía un Casio CZ3000, que es el sintetizador que diseñaron los Kraftwerk. Por supuesto que todavía los tengo. Y cuando me senté al piano me salió Piano, esa misma melodía. La había grabado también en el disco triple (El Otro Yo de El Otro Yo), pero volví a ponerla porque tuve la oportunidad de grabar en la Alianza Francesa, con un piano de cola.

—¿Cada tema te remite a algo especial?

—Me remiten a otra dimensión. A una vida en otra dimensión en la cual no hay tiempo. Cuando pude escucharlo terminado, apagaba la luz y flasheaba que era el disco de otra persona, de otra época.

—¿Eso te pasa también con los temas que hacés para EOY?

—No, me pasó con este disco. En los de la banda, las letras son más directas, cuentan historias; éste es más abstracto, las letras cobran distintos significados.

—Hace más de dos años, en una nota con EOY dijeron que podía haber un cuádruple. ¿Este iba a ser tu disco para el cuádruple?

—No, iba a grabar otro. Las mejores canciones van para EOY. Tengo como 50 canciones, o más. Algunas son demasiado intimistas… Quizá después grabe otro disco, pero ahora estamos a full componiendo para el grupo.

—¿Por qué titulaste el disco con el comienzo de una oración católica?

—Entre líneas, el título habla de la perdición. Y hay como una perdición mundial en este momento. Es todo caótico. Ojalá podamos zafar un poco… El disco juega un poco con el delirio místico: hay un tema que se llama Juana de Arco. En los últimos años estuve involucrada en un estudio de esoterismo, de metafísica, de ocultismo oriental… En este disco termino mostrando una fantasía de delirio místico que me gusta.

—¿Era algo que querías expresar o simplemente surgió?

—Creo que quería expresarlo, por eso le puse ese nombre. Tuve un momento medio catastrófico en el que me pasaron muchas cosas y de verdad sentí ese “Dios te salve, María” dirigido hacia mí misma. Pero en términos artísticos me encanta cómo quedó el concepto porque tiene un tinte espiritual, que es la búsqueda en la cual estoy. Más allá de estos estudios, estoy haciendo instructorado de yoga.

—¿Estás buscando una religión o un conocimiento?

—No busco una religión, para nada. Mi religión es la música, el arte. En realidad, estoy buscando. No sé, a algunos les gusta estudiar administración de empresas; a mí me gusta estudiar distintas culturas, astronomía… Me interesa a lo que llegó la cultura de los egipcios, de los mayas, de los atlantes, saber qué tienen en común.

—Bueno, no se sabe si existieron los atlantes…

—Para mí sí existieron. ¿Sabés lo que me pasó? Hice varios cuadros con personajes que tienen determinadas características y después, leyendo un libro, me di cuenta de que los atlantes eran parecidos a los que yo pintaba. En el mismo libro dice que en el lugar donde estuvo la Atlántida se encontraron ataúdes como de dos metros, pirámides hundidas… El libro se llama La profecía de Orión. Y encima yo ya había hecho una canción llamada Orión…

—Y también hay una canción escrita por tu mamá, Para qué soñar.

—Es como un homenaje a ella, me parecía importante cerrar el disco con esa canción. Mi mamá componía sus canciones y la letra de Para qué soñar es muy poética. Además, dice “Amiga de mil estrellas” y ella siempre me decía que era mi mejor amiga. El disco tardó casi tres años en salir y justo salió el 25 de julio, que es el aniversario de la muerte de mi mamá. En el calendario maya es el día de los artistas y también el día fuera del tiempo. Y ella falleció de una forma muy particular: se le paró el corazón mientras dormía y no tenía ninguna expresión en el rostro, como si hubiera pasado a otro tiempo, a otra dimensión. Y bueno, si el disco tenía que tardar tanto para que saliera ese día… A mí me sirvió mucho haber podido sacar este disco, porque tiene un tinte melancólico y me hace bien poder sacar eso afuera.

—¿Estabas muy melancólica?

—Tengo un alma un poco melancólica. Me encanta hacer temas como los del disco y publicarlo fue como un exorcismo, pero lo que más me gusta es tocar rock con EOY, con la adrenalina y la alegría que le da a mi vida. Nunca me haría solista: una de las cosas por las que vinimos a este mundo es aprender a relacionarnos y a amar. Y trabajar en grupo es un desafío diario en el que compartís y te divertís más.

Maria Fernanda Aldana
fuente: http://luchadores.wordpress.com/2006/09/25/reportaje-a-la-hetaira-de-maria-fernanda-aldana-2/



30 de marzo del 2007 - pagina12
por Por Victoria Lescano

Pinta tu aldea
Cultora del punk elegante, ya sea en acordes del piano o en el bajo, María Fernanda Aldana –socia fundadora de El Otro Yo– muestra por primera vez su obra pictórica, en la que refleja mundos oníricos y optimistas, bastante lejanos de su Temperley natal


Cuando pinto, dibujo los vestidos que me gustaría usar y hago ropa surrealista”, dice María Fernanda Aldana, bajista de El Otro Yo, mientras se desliza entre la docena de sus cuadros que exhibe la galería Sonoridad Amarilla hasta el 6 de abril y en esta ocasión va vestida con un jean customizado con tipografia afín al logo punk de la banda, una gatita rosa impresa en el trasero, extraña superposición de remeras y su ya clásico pelo carré que supo pasar del azulvioláceo al rojo y ahora admite tintes rubios dignos de una bombshell.

Bajo el título Viajes astrales, la muestra admite retratos coloridos, homenajes a planetas reales y otros ficticios como el que ideó su hijo Bambu, siete años, en honor a un planeta cuyos habitantes festejan los cumpleaños de los árboles. Además hay siluetas inspiradas en las fotografías de Lewis Carroll. También recurre a técnicas pictóricas que emulan vestidos bordados con hojas y la cita rockera emerge en una guitarrita de cotillón aplicada a un retrato de joven en una isla inspirado en el músico Ray Fajardo.

Porque la front girl de El Otro Yo, mítica banda indie formada a comienzos de los noventa en Temperley, es además maestra nacional de dibujo (dio clases en escuelas públicas hasta que la banda empezó a hacer giras internacionales).

Más datos que hacen a su vasto perfil arty: antes de ingresar a las filas del punk, María Fernanda estudió música clásica en un conservatorio barrial: ese background le dio el oficio para descollar ejecutando el órgano y poder sorprender a su hermano Cristian (actual guitarrista de EOY) cuando sacó a relucir sus versiones libres de cadencias de bandas darkies. Ese fue el disparador para que con apenas once años, vestida con un suetercito blanco, jeans y su pelo largo y muy lacio, la niña diera su primer concierto de rock en la Escuela Número Dos de Temperley, acompañando a la banda de su hermano.

Y en 2007, ya con una decena de discos editados junto a EOY, el viernes 23 presentó de modo oficial y en el auditorio de la Alianza Francesa el disco Dios te salve María, una docena de bellas canciones en piano con elegante pulso punk y donde la acompañaron la cantante Analía Hoermechea (con vestido de soiree y brillos dignos de una gala barrial retro), Maximiliano Shoenfeld ejecutando el oboe y Diego Vainer como regisseur y también una insólita aparición de su hermano Cristian vestido con traje y corbata para la ocasión, en lugar de las galas rockeras y su emblemático mameluco.

La puesta admitió proyecciones non stop filmadas para cada canción por las colaboradoras en dirección de arte, diseño y vestuario, Marisa Scicio y Melina Britos.

¿Considerás que las pulsiones por el dibujo y la pintura empezaron en simultáneo?

–Desde muy chica la expresión artística, tanto la música como el garabato en el cuaderno o las paredes de toda la casa, me dio bienestar. Recuerdo que cuando mis padres se separaron y nosotros éramos muy chicos, mamá nos llevó a vivir a una iglesia en Villa Elisa y en la que el cura era su padrino. Allí tuvimos una casita, y además de jugar con las estatuas e ir a la escuela de enfrente, mi hermano Cristian y yo jugábamos con el órgano de la iglesia. Después nos mudamos a Palermo, también a otras casas en Belgrano y en Caballito, pero todos los fines de semana mi papá nos buscaba para llevarnos a Temperley y allí estaban el órgano y la guitarra criolla. Porque mi viejo es cantor de oído, tiene una voz muy grave, canta tango y bolero y en una época vivió de ello. (El padre de los Aldana hizo coros en una canción del disco Espejismos.)

¿Y cuándo la música dejó de ser un juego de niños y se profesionalizó?

–A los diez años empecé a estudiar piano con una concertista llamada Edith Casina y así entré en la música clásica, que considero es la que tiene más vuelo, y en simultáneo Cristian que es mayor se quiso independizar de vivir con las mujeres de la familia y se fue con papá a Temperley, allí armó su primera banda de punk rock llamada Los Apáticos. Finalmente cuando yo tenía trece nos fuimos a vivir todos juntos a Temperley, ahí ya estaba rockeada, llevaba corte punk, me vestía de negro con remeras rotas. No tardé en inscribirme en el conservatorio de música de Banfield, por consejo de mi maestra de música. Iba a un secundario que no aguantaba más, mis compañeros me peleaban y, por un tiempo, me cambié a otro de Adrogué con más tolerancia por la diversidad de estilos, recuerdo que al menos había ¡un fan de los stones y otro del reggae!, pero supe que con tercer año cursado me podía anotar en bellas artes en la Belgrano, lo hice y allí encontré un mundo gigante, que con sus clases de escultura, grabado o dibujo me resultaba muy provechoso ir cada mañana.

¿Cuál era tu información de moda en ese momento vinculada a la música?

–Recuerdo que conocí a los Cocteau Twins gracias a que llamé a un concurso de la radio Rock & Pop y me gané su disco luego de cantar una canción por teléfono. Con mi hermano empezamos a hablar de armar banda propia, yo le conté que estaba leyendo a Rimbaud, y que una de las cartas que él escribió de muy joven y decía, “Yo, el otro”, y así surgió el nombre del grupo. Al principio yo tocaba el órgano y cantaba y teníamos amigos que pasaban por la guitarra, bajo y batería. Cuando vino Ray Fajardo como baterista, un dibujante amigo de él, hizo el logo de la banda. A los diecinueve años seguí un tiempo en el conservatorio y ya no concordaba con mi dedicación por completo al rock, ¡siempre les cambiaba algo a las partituras de música clásica!

¿Qué música escuchás para pintar?

–Me gusta mucho Prokofiev que es casi un maremoto, música de películas...

¿Y cuál es tu método para la pintura?

–Es un proceso muy lento, no tengo el tiempo para hacerlo todos los días, pero sí en mis ratos libres, nunca usaría la palabra hobby. Por lo general, desde que terminé bellas artes cada dos años junto y acumulo material y luego se transforma en una muestra. Muchos de los cuadros surgen de bocetos hechos en las giras. Considero que si bien el futurismo es un tema presente y también la búsqueda de colores estridentes, hay un cambio en mis obras, mis cuadros de principio de los noventa reflejaban temáticas más oscuras, con casas embrujadas o familias de vampiros, y ahora cambiaron hacia algo más luminoso, con un toque de fantasía.

¿Cómo resumís tu galería de influencias estéticas?

–Me gusta mucho la ropa de la serie Star Trek, el vestido de cisne que llevó Björk, y la estética de Kraftwork, pero en simultáneo me encanta la estética de lo simple que reflejan Pixies, Yo la Tengo y Stereolab.

¿Qué mujeres de la historia de la música funcionan como referentes?

–Debbie Harry, Siouxsie, Patti Smith, Nico, y Johanna Newson.

¿Cómo te plantás para salir al escenario con los imperativos de lucir sexy que se supone de rigor en una mujer del rock?

–Prefiero decir que soy una soldada del rock a una diva, tampoco pienso en un tema de género cuando estoy en algo artístico, sí hay mucha sexualidad implícita en los recitales en vivo y trato de dar un toque femenino en algún detalle que me distingue, pero no busco explotar ese lado.

La autogestión funciona como marca de fábrica de EOY, desde el sello Besótico, ¿que destacás de la edición indie de discos propios y ajenos?

–Cuando empezamos tocamos en lugares de zona sur junto a las bandas que estaban surgiendo, de Juana la Loca a Babasónicos, Copiloto Pilato. Fue un gran paso empezar a tocar en Capital. En esa época nos quedamos sin bajista y yo dije ahora toco el bajo, o una guitarra de dos cuerdas que usaba como bajo, hasta que Cristian se puso a laburar y me compró un bajo. Las primeras grabaciones caseras del disco Los Hijos de Alien fueron hechas con dos caseteras y las vendíamos tambien de modo casero y hasta en el colectivo. En el ’94 empezamos a vivir de la música y no nos quedábamos quietos, editamos a bandas como Sugar Tampaxx, un disco de Victoria Mil, que ya estaba grabado, pero luego aparecieron muchos sellos indies y se fue haciendo más fácil, y Cristian fue uno de los fundadores de la Unión de Músicos Independientes.

Tu vestuario aún refleja los postulados de autogestión, ¿qué prendas y gestos permanecen de los días en que te cosías a mano atuendos para tocar en los conciertos?

–Tengo un costado muy austero, no me gusta la superproducción y por regla general uso cosas que me regalan amigas, tengo suerte, así me llegó un vestido como de hada rosa que me trajo una amiga y lo usé en videos, y un vestido de novia que me puse para tocar en el último concierto de El Otro Yo en Obras.

Maria Fernanda Aldana
Maria Fernanda AldanaMaria Fernanda Aldana
fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-3268-2007-04-02.html


21 de abril de 2007 - diario clarin
por silvina marino

El otro yo de María Fernanda Aldana
Con su banda El Otro Yo, es un emblema del rock independiente. Ahora sacó un disco sola, de piano y voz.


"DIOS TE SALVE MARIA!". "ES UN CD SIN PRETENSIONES, MI VIDA ESTA DEDICADA A EL OTRO YO", DICE.

Te quiero comer pero soy tu cena". Si la frase suena a antropofagia, habría que aclarar que fue escrita por María Fernanda Aldana en un largo poema. Y que, como casi todo en ella, lo que supone perversión es sencillamente candidez. En este caso, porque está hablando de cuando amamantaba a su bebé.

El poema es parte del booklet de su curioso disco solista Dios te salve María!, donde la bajista de El Otro Yo (grupo que integra junto a su hermano Cristian) se dedica a su gran amor desde chica: el piano. El resultado es tan original como perturbador. Gran parte del recomendable disco fue hecho de manera instrumental (y experimental).

El CD, grabado en la Alianza Francesa, tiene 12 canciones compuestas e interpretadas por ella (excepto una que hizo su mamá, Para qué soñar). Participaron Diego Vainer, Raymundo Fajardo y Ezequiel Araujo (su ex pareja, papá de su hijo, ex miembro de El Otro Yo y actual novio de Deborah de Corral).

"Fue un proyecto sin ningún tipo de pretensión", dirá María Fernanda después de cambiarse el vestidito con el que posó para las fotos. "Me tomé mi tiempo para hacerlo porque mi vida está dedicada a El Otro Yo, además de mis otras actividades, como pintar. Y mi vida personal", agrega. Pero, de esa "vida personal" no quiere hablar: sólo dirá que su hijo, Bambú, tiene siete años y que no vive sola con él.

No sólo parte de su música solista puede remitirnos a Björk, también los postulados. Como cuando habla de "toda esa música que andaba dando vueltas en mi cabeza" y que necesitaba plasmar en un disco. Aunque, en este caso, sus influencias femeninas son otras: Joanna Newsom, PJ Harvey, el dúo CocoRosie.

Pese a que su banda es convocante —llegó a Obras 3 veces—, el panorama para el El Otro Yo cambió después de Cromañón. "Quedaron menos lugares para tocar. Y los que hay, se limitó la capacidad", dice. Y recuerda los viejos tiempos, cuando empezaron a ganar dinero tocando en Cemento. "Eran feos los baños, pero el recital ahí era rock puro: estaba buenísimo tocar en Cemento". En las antípodas, para su proyecto solista, enfatiza la intimidad: Dios te salve... fue presentado en la Alianza.

¿Por qué un disco de piano?

Yo al piano lo deseé mucho. Empecé a estudiar a los diez años pero no teníamos la posibilidad de comprar uno. Cuando tenía 17, mi papá ganó la quiniela o la lotería y me dieron la sorpresa: apareció un flete con el piano.

Aldana, que tocaba música clásica, se remonta a esa época para la composición de este disco. Aunque, en el medio, haya editado los discos con El Otro Yo y otro solista, Entresueños. Y, aunque, también en el medio, le hayan pasado cosas, como su separación o la muerte de su mamá. Con la constante de la redención en la música: "Van pasando novios, amigos, todo y la música te salva. Te contiene, te salva de todo".

fuente: http://www.clarin.com/diario/2007/04/21/espectaculos/c-01402.htm









fotos de ella, algunas pinturas y un poema muy lindo









Maria Fernanda Aldana


Maria Fernanda Aldana


Maria Fernanda Aldana


Maria Fernanda Aldana


Maria Fernanda Aldana


Maria Fernanda Aldana


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Maria Fernanda Aldana


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Maria Fernanda Aldana


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Maria Fernanda Aldana


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Maria Fernanda Aldana


Maria Fernanda Aldana


Maria Fernanda Aldana
LA MUJER MAS DULCE DE TODOS LOS TIEMPOS,
MARIA FERNANDA ALDANA





VIDEOS (los pongo xq esta mina se merece mas)


entrevista much music1



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=EZvOvNevpOk&mode=related&search


entrevista muchmusic2



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ZIAq23E2JtU&mode=related&search


entrevista much music3



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=8Di3pTdo0SI


el otro yo - autodestruccion



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=FDm4_8_rr4A


el otro yo - virus



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=hk8QT6E2RQU&mode=related&search


el otro yo - violet



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=c8mVakT959Q&mode=related&search


el otro yo - luz (homenaje a ataque)



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=i4TVozahAsY&mode=related&search


el otro yo - ola salvaje



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el otro yo - la-ra-la



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=_BZUvW37WYA&mode=related&search


el otro yo - alma gemela



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=yMm7EGWG7YE&mode=related&search


el otro yo - orion



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=amgkDPYXwBs&mode=related&search


el otro yo - filadelfia



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ZpaORz66E9A


el otro yo - cometa



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=98xLbcuJYOw&mode=related&search


maria fernanda



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Ql9uXLt_eeg&NR




algunos videos de su disco solista Dios te salve Maria




maria fernanda aldana - noche



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=guQDvNxCiuE


color=red]maria fernanda aldana - esponja[/color]



link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=related&search




este video no se quien lo hizo pero me encanto se merece un 10







link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=P5SQHXvCKtU&mode


HERMOSA MARIA FERNANDA