Este "vino" (no esta echo con uva por lo que creo que no es un vino) es muuuy rico , nunca lo preparé (tarda dos años en estacionarse!), pero es casi imposible de conseguir. Yo lo tome en España, capaz que ahí es mas fácil de conseguir.

Si alguien lo prepara.. En 2 años me invita un vasito!!!!

La receta:

Vino de miel según antigua receta de convento

Para comprender a cabo los diferentes puntos del procedimiento de la preparación de este vino hay que mencionar con anticipación ciertos puntos de gran importancia:

Es de gran importancia utilizar agua blanda, agua de lluvia o agua destilada, pero de ninguna manera agua del grifo debido a los sedimentos de oxidación que puede contener.
El tipo de miel determina el sabor y el buquet. Miel suave de trébol o tilo reune mejor las cualidades, una miel más bien de sabor fuerte, aparte de la miel de brezal, no es muy apta. No se utiliza miel de panal de incubación antiguo, sin embargo la miel proveniente de la limpieza del panal es también apropiada.
La levadura utilizada sigue determinando el caracter de vino de miel. Sólo levadura de vino pura da los mejores resultados. Nosotros utilizamos levadura de vino Maury, pero otras variedades como Málaga o Madeira son muy buenas levaduras. Levaduras de cerveza le dan al vino un sabor a cerveza.
La solución de miel y agua debe estar estéril, así como los recipientes que se utilizarán para la fermentación, este punto es muy importante.
No deben usarse productos químicos de ningún tipo.
La temperatura debe permanecer constante durante todo el proceso de fermentación, alrededor de 20°c.
La fermentación debe tener lugar en los meses de verano, de mayo a julio, porque las condiciones de temperatura y aire son las más favorables, para la variedad de vino perlado, el mejor mes es octubre.
Para obtener una bebida que supere incluso a los mejores vinos, tiene que depositarse el vino de miel en barriles sanos de roble para que pueda madurar por lo menos siete años antes de ser embotellado.
La proporción de miel y agua

Un vino de miel, que contenga menos de 1 kg de miel por 5 litros de agua, no resultará bien. La mayor concentración que fermenta es de 3 kg de miel en 5 litros de agua. Para un vino perlado y seco yo recomendaría 1,25 - 1,5 kg, para uno medianamente dulce vino de postre 2,25 - 3 kg.

Preparación del mosto de miel

Nuestro método se basa en miel de brezo. La solución de miel de brezo debe ser previamente filtrada para poder eliminar todos los componentes extraños. Después debe ser esterilizada, es decir, cocida, luego enfriada y colada con una bolsita de filtro. 10 litros de solución necesitan algo de 24 horas para que esté filtrada. Cuando está bien filtrada, la solución debe tener un color cristalino y un intenso dorado. Depués de la filtración debe volver a ser esterilizada (cocer 1-2 minutos en loza de esmalte, estaño, acero o aluminio). Debe tomarse un barril sano, que ya haya contenido vino o jeréz y se lava con agua caliente, sin jabón. Tampoco se le incorporan aditivos químicos, a menos que se desee un vino muy seco, 14 gramos de cristales de ácido cítrico en 45 litros de mosto. Se vierte el mosto mientras esté caliente en el barril sin llenarlo a tope y se dejan aproximadamente 5 cms, ya que se agregará la levadura y el mosto se extenderá cuando comience a fermentar. El caño será cerrado con una pelotita de algodón de tal manera que quede herméticamente cerrado para alejar los microorganismos.

Añadición de la levadura

Una vez que el mosto se haya enfriado a una temperatura de 23°C se le agrega la levadura de vino, no debiera ser menos de 1% de la masa total. Ahora debe colocarse de inmediato el tapón para evitar cualquier tipo de contagio. Es de gran importancia que el barril se mantenga a una temperatura constante de 20°c durante el proceso de fermentación.


Fermentación

Una vez agregada la levadura comenzará una tormentosa fermentación dentro de las próximas 38 horas. Al cabo de algunos días comienza a calmarse, pero dura en total 6 a 8 semanas. Después de este periodo, una vez que esté claro, el vino deberá ser colocado en un barril limpio. Si no está completamente lleno, puede agregarse agua destilada. El barril deberá ser fuertemente taponado y de ahí trasladado a un sótano; aquí deberá madurar el vino por lo menos 2 años. Mientras tanto es posible paladear vinos más suaves y dulces los que pueden beberse ya después de seis meses, una vez claros. Uno se podrá percatar que vinos más fuertes realizan una vez más una calmada fermentación posterior.

Autor especificado en la página: Hermano Adam Kehrle