Palabras de rey

¡BANG! ¡BANG!!... ESTÁS LIQUIDADO

Hablemos de monstruos una vez más. Según se lee en los diarios, el Monstruo de la Isla Maciel se está comiendo una familia aquí, otra allá (ojalá no tenga nada en tu contra). Esta vedette no es de esas bestias que aparecen en las grandes películas. Tampoco pertenece a la jauría plástica de Taiwán. Es feo, feo y muy distinto. Es un monstruo que ha ganado con los años.
Hoy me siento un buen chico y por eso me arriesgo a prevenirte. ¿Cuánto falta para que tu calle se haga salvaje? Me esfuerzo en hacerte ver a nuestro devorador masticando sus dietas exóticas o ajustando el velcro de sus zapatillas que fueron de un
bacán del pabellón octavo (juraría que es un trozo de publicidad). Deberá preocuparte ese bicho pseudomona que no cree en la justicia. Ese al que se le hace imposible creer en tipos a los que se les paga para que sean honestos.
El monstruo de la isla, repito, es muy distinto. Tiene la piel llena de mordeduras negras y frecuenta las librerías del "Pastor Maravilloso" confirmando leyendas fuera de moda. Lo han visto pasar a todo gramo, perdiendo su pelo quebradizo mientras su boca, helada por la locura, lanzaba un ¡chau queridosss! a una rica familia que pretendía huir con la pobre velocidad de un pollo.
Esa familia, dicen, fue alcanzada y destripada con un electrodoméstico. Todo un lunes negro para nuestro monstruo de pobreza rabiosa, para ese depredador que te va a llenar la boca de moscas porque es de la barra sucia. Un monstruo así sólo es capaz de acechar en la ciudad cuando ésta ya es un moribundo. Su voracidad no es la de un Rock - Valentino Standard a sueldo de salchichas. No le alcanza con perder los estribos en un hotel. Si no anda sin freno no está a gusto. Dale un buen par de bolas y te mostrará un truco (una familia aquí, otra allá... ¡Chuip!). Una vez uno de esos trucos tensó mi arco al máximo y me mandé a la calle armado con una motosierra. Una vez bastó. Ver con los ojos del monstruo te hace la risa más breve pero también más convincente. Te dibuja la boca de un tipo inocente. Inocente como un huevo de Monstruo de la Isla Maciel recién puesto.
¡Ojo!, la bestia nos ve en blanco y negro. Para ella la sangre es nada más que esas manchas grises que son su especialidad. Lo han herido con balas olvidadas en los ríos del Delta. Le dieron justito cuando se aprestaba a comer de esos brutos peliblancos que no son más que unas bestias (y las bestias, después de todo, son comestibles). Horrore humanum est. Fue una cena deliciosa y luego ¡Bang! ¡Bang!!... Estás liquidado.

Carlos Solari

¿CUANTO TE PAGAN POR IZAR LA BANDERA?

Somos el miedo de los gobiernos que mienten en nombre de la verdad. El miedo del poder militar, económico y jurídico que impide la comunicación humana de pueblo a pueblo.
Somos el miedo de la soberanía de los piratas del mundo que mutilan el estado de ánimo e impiden la emociones reveladoras.
Somos el miedo del poder de los déspotas que reside en mecanismos impersonales. El miedo de las estructuras burocráticas que desalientan las conductas exploratorias. El miedo de las grandes fortunas que se robaron de los derechos naturales. El miedo de los centros de poder que amenazan con la destrucción total . El de esos varones sensatos y "prácticos" que desean dejar su huella en la historia y creen solamente en lo que pueden forzar y controlar.
Somos el miedo de quienes nos adiestran a ser corteses cuando alguna institución nos pisotea. El miedo de quienes temen a los cambios pues su status depende de la rutina y del tiempo de otras personas. El miedo de las tecnologías caprichosas que
nos obligan a valorarlas adoptando siempre sus supuestos básicos.
Somos el viejísimo miedo agazapado en todos los rincones del Imperio y estamos encantados ¡encantados!

Carlos Solari

EL CABALLO DE LA EVOLUCIÓN

Normalmente las formas humanas están rigidizadas, acorazadas. Al calor de las emociones se pueden poner nuevamente plásticas y son posibles de remodelar. Los encuentros de rock tienden a producir ese calor emocional pero esto es azaroso. Nosotros estamos suscritos a ese espíritu del rock pero no adherimos a ningún tipo de ideología. Ese espíritu surgido en tres generaciones de seres humanos manifiesta un descontento hacia la cultura, hacia las ciudades en que se vive, a las costumbres, y la música fue la expresión de ese descontento. Ese espíritu no se puede traducir con ningún dogma ni se puede incorporar con ninguna ideología que tienden a justificar los medios para alcanzar los fines y que funciona hacia un "después". Para nosotros cada medio es un fin en sí mismo y el tiempo es siempre el "ahora, y". Se termina confiando más que en las ideas, en esa necesidad de relación que hay en las células, en los nervios. Uno trata de subirse al caballo de la evolución y trata de salir a dar unas vueltas. Pero luego no dictamina cómo debe ser el paso del caballo, que el trote debe ser al estilo holandés del siglo XV, ni obliga a los demás trabajos a marchar con ese paso. Nosotros no somos un grupo de protesta porque el músico de protesta necesita los medios de comunicación para que su mensaje se conozca y resulta que esos medios están sustentados en ese mismo sistema que se combate. A los medios les interesa los fenómenos que crecen dramáticamente: El sistema tiene planes para cada persona, para cada cosa, para cada pensamiento. No le pide permiso a las cosas, las relaciona. Deja que el grabador copule con la caja de fósforos y de esa manera se genera una realidad avasallante en la cual el individuo se experimente como perdido en un mundo laberíntico.
No es de extrañar entonces que un joven reaccione violentamente en un recital de rock, (si además los medios de comunicación le informan que ese es el ámbito de la violencia) porque están reaccionando contra toda esa asfixia, toda esa coraza, toda esa mierda con la que hay que vivir todos los días.
Ni siquiera es ideología esto que estamos diciendo porque no sabemos si mañana estaremos de acuerdo con lo que dijimos hoy.
Hablamos y afirmamos como preguntando para ver si alguien en alguna parte, se responde estas preguntas afirmando nuevos interrogantes.

Carlos Solari


EL MONSTRUO DE PANAMÁ

Su nombre clave es El Monstruo de Panamá. Es el verdadero comepecados de la Agencia. Se presenta como una carta interesante para los jóvenes agentes que se rebelan contra la autoridad. El Monstruo de Panamá sabe de los crímenes que existen solamente para cierta calidad humana. La calidad humana de los Servicios de Seguridad disfruta del más alto cociente de secreto permitido en las naciones.
El Monstruo, alcahuete que aviva a los suscriptores de la Agencia:
- La autoridad miente. La autoridad opera en tu cerebro.
Opera mintiendo por los labios de los funcionarios en todos los sobornos. Te mienten los directores de las agencias de noticias y de las agencias de publicidad. Todos los días las pequeñas mentiras institucionales en las ondas de TV y en los periódicos devoran nuestro estado de ánimo.
Así las cosas, estoy bebiendo con moderación. Durante días no he recibido ninguna señal de extinción y he logrado poner algunos kilómetros entre los negocios gubernamentales y el refrigerador de mi oficina privada.
La extinción me ha llevado lejos. Antes de la aparición del puto monstruo jugaba al tenis en el Casino al mediodía, mientras mi sensatez bajaba en picada y mi reputación decaía. Pero el muy bocón puso la boca en el trombón y filtró por los paneles:
- Para quienes no pueden sentir la vida, la muerte no es una tragedia.
Los líderes hablan de tu muerte sin remordimientos. Yo lo escuchaba mirando sus ojitos de pequinés mientras me zampaba una lata de atún frío y un vaso de vodka con agua tónica. Lo escuchaba mientras me adormecía y aceptaba el ensueño sin vacilar. Visiones de blindados que estallaban como uvas (como dijo luego el mayor general, era sin dudas el chispear del agua tónica). Yo lo escuchaba mientras pasaban camiones y las horas se incendiaban (parece mentira que una simple lata de gaseosa, colocada en el justo lugar...). Los altavoces emiten la conferencia con los observadores y... ¡El Monstruo en los altavoces! con gritos catedrales:
- Cuando una información es "estrictamente confidencial" esto significa "su revelación disminuirá nuestro poder".
Arroyo de agua tónica. Un corto trozo de alambre marca el reloj en la lata. Con mi navaja abrí el agujero en la caja ordenadora.
Así de fácil. El fuego acometió y los blindados saltaron por los aires. Los depósitos fueron explotando en muecas horrísonas que escupían metralla. El personal procuraba escapar con esa sonrisa desdichada que queda en el rostro cuando se han quemado
las cejas y las pestañas.
Todo el sector quedó a oscuras y la escena era alumbrada por el fuego y los cortocircuitos.
Un tango con Páez Montra, editor del programa de noticias de la Agencia y durante la cena jugamos con las imágenes registradas en vídeo. El hombre me hizo ver lo mucho que estaba yo bebiendo. Lo hizo en el mismo instante en que la cámara se detenía en un gran pozo humeante congestionado de carne para contrapicar, luego, en las luces intermitentes y en los infantes limpiando el área. Esos jóvenes guardias con sus chaquetas anaranjadas de siniestro, haciendo un trabajo asqueroso en medio de mis bromas. Son muy jóvenes, no han visto nunca nada semejante. Un helicóptero sobrevuela. Páez insiste en los detalles, no le hago ningún caso, hipnotizado por lo que veo...¡el Monstruo vivito y coleando!:
- Para destruir el objetivo político de la nueva cultura es que la difusión del poder, la revolución será televisada.-
Las pericias comenzaron antes de que se apagaran los fuegos. Me acerqué al cordón protector convencido de que mi embriaguez sería aceptada con mi jerarquía, y así fue que tuve a la vista mi talento. El helicóptero despegó haciendo volar una mortaja de plástico negro por sobre las ambulancias estacionadas. Integrantes célebres de la Agencia se acercaron en un Buick Le Sabre, atravesaron sin declaraciones la valla de la prensa. Arrastrada por el viento, la mortaja volvió a cruzar la carretera unos seis metros delante de mí para aterrizar en un matorral todavía encendida y consumirse. Y allí estaba yo,un figurón borracho por el éxito, apretándose un granito. Sintiendo con resignación como la aventura penetraba poco a poco en mi cerebro.
Comenzaron a dolerme los pies. Miré hacia el coche, Páez ya no estaba... Subí a una colina para redondear desde allí la escena.
Al caer la noche me eché sobre la hierba mirando las estrellas. Ahora estaba en conocimiento de los crímenes que existen solamente para cierta calidad humana. Ahora soy un monstruo. Estoy tumbado bajo el cielo estrellado con la misma impecable
actitud con que detuve la bala con la cabeza. Nunca fui golpeado tan duro por nada en la vida. La carne está casi lista cuando la conciencia suma:
- Los amateurs se hacen pegar, los profesionales no, pero se pueden ahogar con un hueso de pollo. Además me duelen los pies. Una de esas tonterías que nos requieren en el momento de la muerte. Una fracción de segundo antes de desorbitar los ojos...

Carlos Solari

EL BESO DE PANRAYADO

Allí estás, querido Panrayado, con las papelas de la cana. Todo encima, con cara de liebre muerta. Midiendo la calidad de tu revólver. Amenazando al cajero. Tartamudeando sin poder decirle qué debe hacer.
La nuca del "vigi" le justifica el sueldo, ¿qué tal un cohetazo en el culo?. Los clientes están con la cara pegada al suelo y Panrayado los atiende con el corazón hecho una piedra mientras escucha risas en el taller del diablo.
Panrayado, el chico de los astilleros, está por vengar sus sueños. Bailar como un pato mareado en una merienda de lobos. Bailar con un hueco en el lugar del corazón. Con la angustia más primitiva.
Zumban las primeras moscas. Una voz de megáfono grita que estás perdido. Ese pelituco picotibio, puto como un sol, es el secretario del juzgado. Tiene la piel tostada y es muy joven. ¿Un último pico para la relamida? ¿Podrás negociar con rehenes recién chutado?
El pelituco te mira las marcas en los brazos mientras su mambo te aprieta con severidad. Hace un discurso exhibicionista en el que baraja los minutos.
- "Pibe... la manteca ya no está en los Bancos". -
Y sigue haciendo tiempo y te relame con palabras y sobre todo te promete que va a soplar la brasa ahí afuera para que no te apaguen los federicos.
Panrayado baja el "seisluces" (un "perro" viejo y con el número mal limado). Imposible mayor desnudez. Mientras tanto la calle es una bolsa de ratas.
- A un perro se lo cura como se cura a un perro - dice el himno de Tangópolis. Robar la vida es el robo final. Unos guiños traidores te anuncian que la bella señora te espera en un baldío.
Te espera con el beso de Panrayado. El beso de todos nosotros.

Carlos Solari


EL COMIENZO

Los más viejos nos conocemos desde principio de los '60, calculo. Algunos de antes. Con el Mono Cohen, por ejemplo. Era un estar juntos nomás, los malucos, los descarriados, los solos. Estar juntos y buscar a otros descarriaditos. Habían los que andaban por el existencialismo, los que empezaban a formar comunidades, los que agarraban por el lado religioso, había esperanza. Ya para el '65 (yo para los años soy un desastre) éramos un montón; aparece el Indio, Guillermo, el hermano de 5kay, lsa Portugheis (una banda).
Para esa época el Mono empieza a jugar con el personaje de Rocambole, el personaje romántico de las sirvientas, que siempre era otro a través de las cerca de cuarenta novelas que se escribieron de él. Era una especie de Robin Hood de la lacra social; González Tuñon hablaba de él.
Es dificil explicar todo aquello del comienzo: es algo que quiero mucho y puede malinterpretarse. Sabemos como se usaron muchas actitudes sanas, honestas, pacíficas, para matar gente. Bueno, pero no hay nada "raro", nada misterioso, eran intentos por encontrar caminos alternativos de autosubsistencia. Intentos a partir de la solidaridad. Pero las cosas se distorsionaron tanto que hoy hablás de solidaridad y te miran como si fueses un pescado. Había mucho amor en toda esa manga de delirantes que no hacían otra cosa que buscar una familia. Una familia para los malucos, una búsqueda pacífica, donde la música expresaba la alegría de encontrarse. Se iba tomando conciencia y se exigía a los demás desde el propio ejemplo. Hubo muchas comunidades de todo tipo. A finales de los '60, La Plata era una bola gigante de gente que iba y venía por los caminos más diversos.
Nosotros éramos parte de esa bola. En el 70 nos fuimos con Skay y otros cinco. A Skay lo conocí un año antes, en el 69. Nos fuimos para la costa, para Gesell, Valeria, y de ahí encaramos para Tandil, finalmente recalamos en Pigüé, a orillas de un río, en el medio de un campo, los muchachos hicieron una choza y ahí vivíamos. Ellos salían a cazar con arco y flecha y los lugareños nos regalaron una vaca que nunca pudimos ordeñar. Lo único que comprábamos era aceite y harina, pero Skay tenía siete kilos más que ahora. Cortaban leña sin hacha. Un día nos invitaron a un asado en el campo de un amigo del padre de Skay y se pudrió todo. Nosotros charlábamos con los peones, les hablábamos de nuestra experiencia, de la solidaridad, de cómo así nos sentíamos todos dueños de todo y ¡zas! los peones se le dieron vuelta al patrón, le fueron a decir que todo era de todos porque ellos lo trabajaban... A los pocos días vinieron varios autos y médicos con el papá de Skay, nos acusaron de neurosis mística y nos llevaron de vuelta a La Plata. Los tipos se rompián la cabeza pero al final nos dejaron porque no nos podían separar... no podíamos dormir separados: si faltaba uno, los otros no pegábamos un ojo. Tres años vivimos así, juntos. En La Plata ya se había formado La Cofradía de la Flor Solar, con el Mono, Isa y un montón más. Anduvimos con ellos y después vivimos en Tolosa, en una casa con álamos plateados que llamamos La Casa de La Luna. Los vecinos no lo podían creer. En esa época conocimos al Hermano John, un yogui sudafricano que venia caminando desde Estados Unidos. Era la primera época de La Cofradía. Todo muy místico, muy ritual. Quemar, escuchar música, cantar, leer, se hacia en conjunto, reunidos, no cada uno por su lado. John nos enseño unos ejercicios con el cuerpo que nos recarajeaban. Pero no teníamos método ni maestro, íbamos creando un camino. Y no todo era místico solamente, también era racionalizar, leíamos una barbaridad. Formamos una empresa para cambiar al hombre a través de lo estético y nos autoabastecimos siempre. Skay y los otros laburaban como desconocidos: hacían jardines, arreglaban electrodomésticos, trabajaban en supermercados. Mi rol fue siempre el de reunir y nutrir, agrupar. Siempre intenté que el hombre no esté solo: sufre mucho.
(...) La cosa era estar todos juntos y la pelota seguía creciendo. En Buenos Aires pasaba otro tanto y tipos como Pipo Lernoud, Claudio Kleiman, Miguel Grinberg, Basabru, Rosso, empiezan a ir a La Plata. Al Mufercho se le ocurre lo de la materia blanda, modelante: la ricota y nacen los redonditos, unos bocaditos de ricota que cocinaba el doce y que repartíamos entre todos los presentes.
En el '74 el Mono tenía una deuda con una imprenta y le proponen que la pague comprando unos pasajes a Salta para ir a tocar a lo del Polaco, un boliche donde se reunían poetas y tangueros. Había que ponerle un nombre al despropósito y surge Patricio Rey, el que está y no está, el que se corporiza cuando nos reunimos. Pero para hablar de Patricio, mejor el Indio, nosotros los malucos, éramos los Redonditos de Ricota. Asi fuimos a Salta; como veinte, en colectivo. Después hubo uno o dos Lozanos más, con suelta de gallinas, efectos especiales que rara vez funcionaban y mucha locura, linda locura, mucho desparpajo.
Al tiempo, no es que nos separamos, nos dispersamos nomás, cada uno fue tomando su propio camino. Las cosas se ponían muy difíciles en La Plata, pero no fue ese el único motivo. Era tiempo de irse. Skay y yo, en el '75, nos fuimos al Chaco, el Indio a Valeria, Guillermo a Venezuela... Rocambole se quedó. (...)

Carmen Castro


EL ROCK NO ES IDEOLOGÍA

Lo que es difícil de entender es que gente que se ha nutrido de información totalmente contestataria y enfrentada con el sistema vaya hoy a pedir la bendición del sistema. Esa es una actitud que ahora suele verse entre los músicos, la de ir a pedir la aceptación, la de ir a buscar la recompensa. Hay circuitos que son inconmovibles y no hay que recurrir a ellos.
Lo mismo sucede con esa especie de defensa desesperada del "rock nacional". Tal cosa no existe. La cultura del rock es universalista y no localista, porque habla de cosas que le pasan a la especie. En el rock existía la voracidad cultural y se incorporaban filosofías o búsquedas de todas partes del mundo, incluyendo Oriente. Además el rock nunca fue música de nativos sino de inmigrantes. Nace con los negros en EE.UU. Hablar de un rock nacional es casi un disparate.
Tenemos que diferenciar bien aquello del rock contestatario, (por donde se desplazaba una serie de informaciones que el sistema tenía encubiertas o negadas) del rock "business" que tiene que ver más con decisiones personales o jubilaciones personales de algunos músicos pero que no puede involucrar al rock en su totalidad. El que conoce la diferencia va a preferir vivir marginado y no vender bocaditos Cabsha.
Existe una especie de tacto existencial que te permite registrar la verdad o falsedad de las cosas, no es algo intelectual, es más bien intuitivo. Ese tacto registra una impresión muy desagradable cuando alguien pregunta cómo anduvo el recital y le contestan: "Muy bien, metieron dos mil personas". No contestan fue un magnífico recital, hubo mucha emoción, fue una fiesta. Contestar con cantidad de personas parece como contar dinero.

Carlos Solari


LEYES TÓXICAS
(Para las chicas del Hotel Luxor que tienen el culo dulce como la miel)

- La primera ley para la angustia tóxica dice que: si no podés admitir la realidad, por lo menos debés intentar montarte un sueño decente.
El diputado cruza la línea de la cordura legal y apasiona a la prensa un par de semanas. Un tipo mentolado de saco espigado. Se llama como se llama (no importa).
El diputado piensa que ciertas cosas sólo suceden en el cine. Nada como un buen crimen en el Hotel Luxor para darle realce a su vanidad. Tarde o temprano la película termina.
- La droga siempre es la droga; son las personas las que varían entre sí. Esta segunda ley se proclama en una canción sanguinaria.
El diputado elige unos bellos palmitos. Las piernas más bellas del mundo. Las más lindas que ha visto. La contemplación de la belleza le lleva a la calma. Pero la belleza no abunda ni dura. La modelo es una modelo bastante vulgar. Sonríe desde la tapa de una caja de alimentos para perros y se rompe el corazón con el "Crucero del amor" mientras traga unas pocas moneditas. Aceptaría dinero del propio diablo. Esta vez la víctima no adopta la máscara de la virtud. Sólo se pregunta: cómo actúan las tipas felices? cómo se comportan?
Tipas felices, personas blandas y paredes blancas. Blancas como la leche, como las rayas finas. Sucias como la leche sucia. Drogas duras como la violenta lascivia y el puto amor que da miedo. Nariz dilatada y labios entreabiertos, implorando no estallar cuando se cruzan los pensamientos cargados de espectros que se revelan.
- Determinadas alteraciones químicas que se dan en el cerebro estimulan ciertas reacciones que se vinculan con la supervivencia del individuo.
La cocaína del diputado le estimula las zonas cerebrales más poderosas, las más vigorizantes. Con la bragueta hinchada por la excitación conduce el taladro, una y otra vez, hacia los muslos de su preferida. La martiriza. Empuja con la mecha ensangrentada unos ojos desorbitados de cordero de frigorífico. Atraviesa toda resistencia y comienza a hurgar íntimamente con la herramienta. No se puede ir más adentro?, se pregunta. Cambia por una hoja curva y comienza a pelar a la modelo con suaves movimientos. Ahora, la piba, es una formidable masa de carne roja que se bambolea sobre un sillón. Está horrible. Con su estúpida sonrisa frotada por el aplicado esmeril del diputado, entrega con brusquedad sus regiones más blandas (que el cielo le ampare!). Los huesos parecen de cera.
Después de una hora de batalla, el diputado yace jadeante. La muchacha está dispersa y en total exhibición. Cubierta aquí y allá por pequeñas cascadas de semen. Todavía exuda. Todavía algunos de sus líquidos se mueven. Nuestro matador abandona. De su boca brota un diluvio de vómitos que cubre los rostros, emulsiona con la sangre y termina anegando todo.
Ahora, el pobrecito duerme mordisqueando un dedo y sueña que está totalmente adentro de una de las chicas del Hotel Luxor que le ama locamente.

Carlos Solari


MUJERES IMPERIALES

Mis rayos X. La de las indecentes burbujitas de saliva y los ojos helados por el orgullo. Todo un puto desbarajuste montado en un tórax radiante. Una rana rubia de vientre danzarín y un culo de los años cincuenta que se lleva bien con mi sofá. En un momento parece borracha, muerta y despatarrada con la blusa abierta. Luego, en un instante, le come a uno. Va con anfetaminas y cosas finas y mucha cerveza en la cocina. Sin embargo, sus tetas siempre están tibias. Con lo que están dicho el amor...
En cambio "la capitana" es mierda pura. Sus riñones están hechos puré y es una cobarde. Tiene miedo de morir como una perra en la calle. Cuando no mea sangre puede hasta ser una tipa divertida (esto cada vez es menos frecuente). Sabe herir los sentimientos. Cree que solamente por eso le gusta a la gente. Con lo que está dicho el amor...
Tenemos por último a "la cieguita de la Stratocaster", una violera que dilea y es el "cuco" de los taxis. Lleva los pedales en una bolsa de supermercado (en el fondo le da un poco de vergüenza). No es de gastar saliva y parece inofensiva pero toca con manos de mala y jala de lo peor. Una sola vez tiró unos tiros y nunca habló de los detalles. La "cieguita" es una mina bastante hostil pero es el pedazo de carnada que yo estaba esperando. Un artículo de mi gusto. Una flaca seca de piragua pero fácil de empalar. Tiene la bocha en un Sony y le gusta fanfarronear del palo. Con solo llorarle un poco da de la mejor calidad y afloja el blindaje cuando logra diversión. Eso si, no le vuelvas con el mismo cuento. Es bueno cambiar los trucos, morder en otro lugar. Con lo que está dicho el amor...

Carlos Solari

P.D.: Tengo miedo de morir de sed lejos de mi linda fugitiva. Sin esa estúpida estoy perdido. Esa judía magnética de corazón ligero, que se metió en mi cuerpo como cuchillo mientras reía en la oscuridad. Ni el diablo puede mejorar mi amor. Con lo que está dicho todo.

NUEVA ROMA

Toda civilización elige una "fidelidad". Esta ha elegido a Nueva Roma. Va a ser más fácil así. Además, ¿estás preparado para otra cosa?.
Nueva Roma sabe que la comunidad televisiva se ve atrapada por la desesperación cuándo ésta es incompleta. Cuando aún conserva una mínima porción de esperanza ilusoria. Nueva Roma atrapa esa desesperación en redes conceptuales cada vez más grandes.
A través de Nueva Roma conocerás la ciencia de la bella gente (cosa más que curiosa). Los hologramas de los chicos de oro, con sus orgías robotizadas. Escenas que roban su tiempo de la eternidad. Chinas chatas de ojos azules, negros funestos, judías carnales. Ricos puritanos imperiales de cabeza cuadrada y los infaltables germanos feroces con las pupilas encendidas.
Nueva Roma tiene la imagen del futuro. Un estado de ánimo fragante se eleva desde sus medios. Es la nueva conciencia temporal para tus nervios.
Nueva Roma te ofrece una confortable vida de simulaciones, invariables por toda una tecno-eternidad. ¡Bienvenidos, entonces, a los telejuegos chamánicos! Nuestro servicio personalizado bajo lámparas que vuelven estéticos los tumores de piel. Con la puesta en cámaras del distorsionador del destino de los telespectadores y el Bingo Final que nos resta por tres minutos el ordenador Vega para cometer actos arbitrarios a escala mundial y obtener al fin de cada jornada televisiva un descansado sueño blanco. Un bien merecido sueño de pescado.
¡Buenas Noches Comunidad!
Brzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz...

Carlos Solari


POLVO NEGRO INSTAMATIC

Ahora, cuando nos patrullás con tu mirada parecemos los limones más agrios de la frutera, no podés creer que fuimos sus únicos amores.
No te es fácil imaginar a esa hija del rocanrol en este club hiriente del centro, entre botellazos.Pero el invierno fue muy frío para el amor y para los enamorados. No es fácil imaginarla en este caos infantil, pero el invierno fue helado para la esperanza, helado desde siempre. Sí, hay una piba hermosa que nadie besa tirada en la plancha de la morgue.

Carlos Solari

fuente: http://www.webricotera.com.ar

1 comentario - Palabras de rey

@nanomoko
“Si Africa no es libre, nosotros no seremos libres”. Bob lo tenía muy claro desde el principio. Por eso añadió esa frase a su habitual salutación refiriéndose a Haile Selassie y presentando “Positive vibration”.