19 versiones del cuento del tío, recopiladas de diferentes fuentes

1) Lo primero fue la bronca. Descubrir que al coche le faltaba una de sus ruedas justo en el momento en que se disponía a usarlo. Después fue la sorpresa, al encontrar una carta en la que el ladrón de la rueda atribuía su acción a una urgencia, se disculpaba y prometía devolverla. A la mañana siguiente la sorpresa fue mayor. La rueda estaba en su lugar como si nunca hubiera sido robada, acompañada por una carta de agradecimiento y entradas de regalo para ver un espectáculo, como una forma de compensación por las molestias causadas. Sorprendido, el dueño de casa no pudo evitar que se le dibujara una sonrisa ante el curioso accionar del anónimo ladrón. Y junto a su mujer decidieron usar las entradas. El problema fue cuando regresaron. La casa, que había quedado vacía, había sido totalmente desvalijada.

2) Derramar sobre las ropas de un transeúnte algún alimento (en estos días el más frecuente es un helado) e inmediatamente montar una escena en la que varios desconocidos, entre ellos una mujer atractiva, rodean al afectado preocupados e interesados en limpiar su ropa. La escena es un distractivo para permitir que otra persona robe la billetera de la víctima.

3) El de la mujer embarazada que finge estar descompuesta, pide entrar en una casa para usar el baño y una vez que está adentro, generalmente acompañada por otra persona, aprovechan una distracción del dueño de casa para robar.

4) Las empresas de servicios públicos, suelen advertir sobre el accionar de algunos de estos "cuenteros del tío". Empleado falso que va casa por casa pretendiendo cobrar facturas del servicio y que elige como víctimas a ancianos que viven solos.

5) Inescrupulosos que al ver una pérdida de agua en la vereda se presentan como empleados de la firma, anuncian que van a reparar la falla, pero le piden al vecino que pague el costo de los materiales. Una vez que el vecino lo hacen, desaparecen.

6) La lista de "cuentos del tío" es interminable, aunque algunos prefieren ser catalogados en ámbitos policiales como verdaderas estafas. Entre ellas se cuentan la venta de presuntos decodificadores de TV por cable que en realidad consisten en artefactos sin ninguna utilidad, la oferta de cursos y trabajos inexistentes y hasta la oferta de planes de vivienda "truchos".

7) Otra de la modalidad es a través del teléfono. Los delincuentes llaman diciendo pertenecer a una entidad bancaria que tiene que proporcionarle un supuesto pago retroactivo de una jubilación. Luego, concurren a la casa y cometen el acto delictivo.

8) “el cuento del tío” para robar computadoras portátiles.
El periodista Gerardo Rozín fue víctima hace unas semanas de esta modalidad en un bar de Av. Corrientes y Maipú. Mientras cenaba con un colega, un hombre bien presentado se sentó en la mesa contigua y lo saludó, tras reconocerlo por sus trabajos televisivos. Adoptando una actitud simpática y “cholula”, el individuo se mostró torpe dejando caer varias cosas al piso. En un descuido, le cambió el maletín de la notebook al periodista sin que éste lo notara. Minutos después, se dio el gusto de saludarlo y partir del lugar. Cuando Rozín levantó su maletín vio que la notebook había desaparecido y que ese modelo de estuche era levemente diferente al que tenía.

Esta modalidad de delito es definida como “descuidistas” por la Policía Federal, y consiste en que el ladrón se mezcle con el público y aproveche una distracción de la víctima para apoderarse del objetivo, aunque en este caso también se utilizó la técnica del “cuentista”.

9) En las últimas horas, el gerente comercial de un grupo de medios caminaba llevando la notebook en su estuche, a la altura de Florida y Av. Corrientes. Una chica le advirtió que la ropa estaba manchada con mostaza y le ofreció un pañuelo de papel para que se limpiara. El ejecutivo puso por un instante su notebook en el piso para abocarse a limpiar la mancha, cuando otro joven le señaló el lugar donde habitualmente “ensucian” a la gente. Cuando éste se dio vuelta para ver, se generó un instante de confusión y alguien le dijo “te afanaron la computadora, el tipo se fue para allá” y le señalaron el sentido contrario al que había partido el ladrón.

El caso sufrido por el joven gerente está catalogado como el de “mostaceros”, una práctica muy vieja que floreció con el turismo internacional que se incrementó desde el 2002. Por eso, las autoridades suelen advertir a los turistas sobre estas modalidades delictivas.

10) Hay cuentos que llegan vía e-mail: los estafadores envían correos masivos como si fueran de un banco y le preguntan al cliente si quieren cambiar su contraseña o actualizar sus datos. Así obtienen la clave y vacían la cuenta. “En algunos casos investigan a los clientes. En otros, actúan al voleo porque saben que alguien va a caer en la trampa”, sostiene Ezequiel Sallis, especialista en seguridad informática de la consultora I Sec.

11) Otra forma es enviar un mensaje de texto dando un número 0800 y pidiendo que llamen. Graban el mensaje original del banco y una opción pide el número clave.

12) Hay otros que requieren otro tipo de organización. Una mujer encontró, para su sorpresa, que su terreno estaba publicado para la venta en una inmobiliaria. Se descubrió que una banda buscaba terrenos baldíos y casas vacías y conseguía copias de las escrituras. Con un documento falso y con la complicidad de un escribano, fraguaban una venta a un integrante de la banda.Después publicaban en una inmobiliaria la propiedad y esperaban que apareciera un comprador, que sólo compraría una escritura fraguada.

13) Otra organización decía vender maquinaría agrícola y camionetas doble tracción a muy buen precio antes de que fueran rematadas por la Aduana. Publicaban avisos en Internet, tenían línea telefónica y una secretaria. Establecían contactos con dueños de campos. Cuando la víctima llegaba a Buenos Aires, para ganar su confianza, le ponían un custodio para que se sintiera protegido. La compra, afirmaban, había que hacerla en efectivo. Los estafadores les decían que tenían que ingresar al Congreso con el dinero a terminar unos papeles para “destrabar” la maquinaria. El comprador esperaba en el bar junto al custodio, quien al rato iba a comprar cigarrillos. Nadie aparecía nunca más.

14) También hubo casos de oficinas instaladas para búsquedas laborales. Los interesados en conseguir trabajo debían pagar 30 pesos para “gastos administrativos”. Llamaban una y otra vez esperando tener la suerte que nunca llegaba. Hasta que un día ya nadie respondía. La oficina estaba vacía.

15) A la hora de alquilar hay que estar muy atento. Una modalidad de estafa frecuente es que una persona con documento falso alquile un inmueble, pero en vez de habitarlo tome varias señas para subalquilarlo. Se hace humo con el dinero de muchos y no hay nadie a quien reclamar.

16) Esta versión ocurre en un taxi.
Alguien llama al taxista al celular y escucho que él le dice que no van a poder operar a la nena porque aún no terminaron de juntar la plata para pagar el stent y que perderían el turno del garraham. al tipo se lo veía bastante alterado, como era lógico en esas circunstancias. la cuestión es que antes de bajarme le pedí sus datos, le prometí publicar en la mayor cantidad de sitios posibles la historia para que terminara de una vez de juntar la plata y le dí $15 más el importe del viaje que, por suerte, era todo lo que tenía en ese momento
Finalmente el celular en cuestión no existía, y era todo una farsa

17) Mujer en apuros: Un hombre y una mujer se conocen en una web de citas por Internet. En el 80 por ciento de los casos, el timador juega el papel de ella, y además se convierte en una mujer espectacularmente atractiva, hasta el punto de que las fotos pertenecen a modelos profesionales (“¿ésta eres tú? ¡Soy el hombre más afortunado del mundo!”, dice una de las víctimas). Después de semanas de cortejo, la pareja queda en verse. Sin embargo, poco antes de la cita, ella se ve obligada a viajar a Nigeria por motivos de trabajo. Al llegar sufre un atraco, le roban el dinero y el pasaporte, y resulta herida. Ingresa en un hospital privado, pero no puede pagar la factura. Tampoco puede costearse el hotel. La embajada de Estados Unidos le exige demasiados papeles o se niega a ayudarla. Sola y desvalida en un país extraño, ella se desahoga con su novio, aunque, en principio, sólo le pide apoyo sentimental: “¿De verdad quieres que te lo cuente? No creo que puedas ayudarme”, dice, con astucia, un estafador en uno de los mensajes. El novio no sólo le da apoyo moral, sino que le ofrece ayuda financiera. A partir de aquí, ella empieza a pedir: 500 dólares para la factura del hotel, otro tanto para el hospital, más de mil para el billete de vuelta, otros mil para un supuesto impuesto nigeriano por salir del país sin pasaporte... Cuanto más paga él, más promete ella, incluido el matrimonio. Y si él empieza a sospechar, ella recurre al envío de supuestas pruebas (como un pasaporte escaneado) o al chantaje sentimental: “Si no me crees tendré que decirte adiós”.

18) - El heredero: Un abogado contacta con el internauta para informarle que heredó una sustanciosa fortuna (cercana al millón de dólares) de un pariente muy lejano, el señor X, que ha muerto fuera de su país de origen (habitualmente, y de nuevo, en Nigeria) en un aparatoso accidente. El heredero tiene que pagar 200 dólares para que el dinero le sea transferido, y entre 500 y 1000 para la factura del letrado. Si la víctima recela, el abogado asegura que no le importa si el fallecido es su pariente o no; sólo quiere entregar el dinero y cobrar su minuta. Aparentemente, a las víctimas les parece una actitud lógica en un abogado. Lo más curioso del caso es que cuando el timador menciona la historia del señor X, las víctimas dicen recordar haber leído sobre el caso. “El poder de sugestión”, menciona el informe.


19) Fraude en ebay: A diferencia de la mayor parte de los timos nigerianos, el reclamo de éste no es el dinero fácil, sino la empatía: el timador consigue que la víctima se ponga en su lugar. El estafador compra un objeto en una subasta on line a través de una orden de pago internacional, pero paga por él mucho más de lo que el vendedor pedía originalmente. El comprador explica entonces a su vendedor que se ha equivocado y reclama la devolución del dinero. La víctima asegura entonces que entiende perfectamente el problema y devuelve la cantidad. Semanas después, el banco le informa que la orden de pago no es válida, así que el vendedor se queda sin su producto y sin el dinero de la devolución.



Fuentes:
www.eldia.com.ar
www.perfil.com
www.infobae.com
www.pagina12.com.ar