la muerte de un hermano

La muerte de un hermano


No importa que tipo de relación usted haya tenido con su hermano o su hermana, ya que cuando uno de ellos muere, duele mucho. Usted sufre la pérdida de su presencia, de futuras oportunidades, y se enfrenta a un gran cambio en el esquema familiar. Si hubo “peleas que nunca se arreglaron”, palabras para ser compartidas, o recuerdos para ser recreados, usted puede sentir que la finalidad de la muerte le arrebata la posibilidad de hacer todos esos cambios. Y ese dolor adicional puede intensificar su sufrimiento.


¿Qué estoy sintiendo?


El dolor es una reacción natural y normal a una pérdida. Es la respuesta física, emocional, espiritual y sicológica. Es un proceso complejo que efecta todos los aspectos de su vida. amor, ira, temor, frustracion, soledad y culpa son todos parte del dolor. Es importante comprender que el dolor no es un signo de debilidad ni una falta de fé. el dolor es el precio que pagamos por amar.

Usted puede experimentar irregularidades para dormir, cambios en el apetito, dolores de estómago, “dolor del corazón”, cansancio, llanto, irritabilidad o falta de aire. La aflicción muchas veces llega en “oleadas” y puede ser paralizante. Usted puede sentirse atontado, “helado por dentro” y exhausto. No se siente capaz de concentrarse o de recordar cosas.

Durante un tiempo, la depresión y los sentimientos de vacío pueden hacerlo sentir agobiado. Puede experimentar dolores de cabeza, opresión en la garganta o en el pecho, dolores musculares o una sensación de ardor en la boca del estómago. ¡el sufrimiento duele! Usted quiere alejarse de los demás y que lo dejen solo.

La ira y la culpa son emociones comunes.Usted se siente enojado con Dios, con su cónyuge, su familia, con el hermano que murió o con los demás. También puede sentirse enojado con usted mismo. Los “SI SOLO” y los “DEBERIA HABER” pueden provocar una gran duda. Los sentimientos de culpa a menudo acompañan o siguen al enojo. No importa lo fuerte que era la rivalidad o lo desagradables que fueron las palabras o los pensamientos entre ustedes, usted no provocó la muerte de su hermano.

Es normal resistirse a expresar los sentimientos que vienen desde la infancia con respecto a la relación que usted tuvo con su hermano o hermana. Usted no tiene porque cambiar esa relación porque su hermano haya fallecido. No dejamos de amar a alguien solo porque haya muerto. Aún cuando no puede llamar a su hermano por teléfono, lo mismo puede “hablar” con él o incluso puede escribirle una carta. Mantenemos vivos en nuestros corazones a todos aquellos a quienes amamos, transformando la relación en recuerdos saludables. Si tuvo una relación difícil con su hermano y desearía cambiarla ahora, puede hacerlo aprendiendo a perdonarse a usted mismo y a su hermano o hermana por las cosas que se dijeron o que hicieron. Usted está a cargo de esa relación ahora y puede cambiarla en la forma en que lo desee. Puede continuar manteniendo el enojo, la culpa o el reproche, o puede dejar que la relación sane. Es normal querer arreglar el pasado y pretender que el daño nunca existió. Pero es posible aprender a vivir con la realidad y no permitir que influya negativamente sobre el presente. Dejar ir los viejos sentimientos que no le sirven más, es una poderosa manera de sanar.

Las expectativas y responsabilidades que su hermano o hermana tuvieron, ahora deben ser distribuídas entre los miembros restantes de la familia. Estas nuevas responsabilidades a menudo son difíciles de manejar ya que no se “adaptan” a usted y a su manera de hacer las cosas. Trate de ser flexible mientras usted y su familia aprenden a adaptarse a un cuadro familiar alterado. Sea creativo en la forma en que realiza las tareas que alguna vez hicieron su hermano o hermana. Si se siente incapaz de manejar una determinada tarea o responsabilidad, sea honesto con usted mismo y con su familia. Sea compasivo con los demás, tanto como sea posible.


¿Qué puedo hacer?


Todos sufren de diferente manera. Así como cada uno de ustedes tiene una personalidad única, cada uno de ustedes encontrará su propia salida a través de este dolor. Ninguna forma es correcta o incorrecta. Trate de aceptar esas diferencias y apóyense los unos a los otros. Si usted se encuentra a si mismo criticando a otros miembros de su familia, recuerde que todos están bajo un gran estrés y cada uno de ustedes está tratando de controlar lo incontrolable de la mejor manera posible.

Muchas veces las familias tratan de protegerse los unos a los otros del dolor escondiendo sus sentimientos. No compartir su dolor puede aislarlo de los otros miembros de su familia y también puede crear incomprensión y un dolor adicional. Trate de mantener la comunicación abierta y sea paciente con los demás.

Puede sentirse ignorados por los demás miembros de la familia mientras tratan de adaptarse al lugar vacío en la familia. Usted tal vez se sienta invisible y piensa que debería convertirse en su hermano o su hermana con el fin de ser notado y amado. El dolor puede ser abrumador y parecer ser más fácil adoptar simplemente el rol de su hermano en la familia. Pero, recuerde su propia individualidad y su lugar especial en la familia y continúe siendo usted mismo.

Comience a desarrollar una nueva relación con su hermano o hermana. Recuerdos, fotos y prendas especiales, son importantes recordatorios de su ser querido. Negocie con los miembros de su familia para crear rituales relativos a las fiestas, días especiales y visitas al cementerio, que sean adecuados para todos. Trabajen juntos para decidir que hacer con los recuerdos importantes y las fotografías.

Si usted se convierte en el único hijo sobreviviente como resultado de la muerte de su hermano, puede experimentar sentimientos de soledad, vacío y desesperación. Puede descubrirse preguntando si usted todavía es un “hermano” o una “hermana”. ¡Pero si lo es! La relación que usted tuvo con su hermano ha cambiado de una relación de presencia a una relación de recuerdo.

Algunas familias se vuelven sobreprotectoras y usted puede sentir que lo afixian. El temor se hace presente en una familia que está de duelo y ¡todo el mundo se preocupa por los demás! Incluso llegar 5 minutos tarde pueden causar una crisis mayor. Es difícil caminar en puntas de pie alrededor de estos temores, así que trate de hablar sobre estos temas antes de que se conviertan en verdaderos problemas. Límites razonables, expectativas claras y comunicación honesta son necesarias para ayudar a sobrevivir a la familia.

Acérquese a otros. Involúcrese con su comunidad. Descubrirá que ayudando a los demás también se ayuda a usted mismo. Mucha gente ha encontrado uina nueva identidad y un nuevo camino en la vida haciendo trabajo voluntario o llegando a ser parte de algún grupo de trabajo social.

Usted no tiene que vivir a la sombra de su hermano o hermana. Tampoco tiene que tratar de llenar el espacio vacío dejado por ellos. Sea apacible en su desesperación y deje que el amor que compartieron lo reconforte ahora. Incluso cuando llega la muerte, el amor nunca se va.


la muerte de un hermano


DEDICADO A MI GRAN HERMANO CLAUDIO

FALLECIDO EL 23-01-2011

3 comentarios - la muerte de un hermano

@Josee_17 +1
Muy triste papu, te dejo mis 10 del día... te entiendo totalmente, sabelo.
Un besote y fuerza.