Buenos Aires está en riesgo por el cambio climático
Buenos Aires está en riesgo por el cambio climático
La capital argentina es una de las ciudades más vulnerables a las catástrofes por las modificaciones del clima. Las consecuencias
Buenos Aires es una de las 21 ciudades que están en mayor peligro de sufrir un aumento en los niveles del mar. Esto será uno de los efectos que provocarán los cambios que se avecinan.
Según reportó el instituto Worldwatch, entre las ciudades más vulnerables al cambio climático se destacan: Nueva York, Los Ángeles, Tokio, Bangkok, Jakarta, Buenos Aires, Río de Janeiro, Shanghai, Cairo, Mumbai y Karachi.
Según el informe "El estado del mundo 2007: nuestro futuro urbano", los niveles del mar subieron entre 9 y 20 centímetros en la última década. Los especialistas predicen que este aumento perdurará, llegando a los 88 centímetros en el 2100.
La investigadora Zoe Chafe destacó la importancia de prestar atención a los pequeños eventos.
Los desastres naturales ya se presentan como algo cotidiano, dejaron de ser "extrañas e impredecibles tragedias", según subrayó el diario All headline news.
"Esto representará una bisagra para que se tome conciencia, actúen correctamente los gobiernos y se les dé poder a quienes están en riesgo", explicó la especialista.
alguien leyo que coenzo un proceso de desalinizacion del agua similar al mismo registrado en la anterior era glaciar europea?
que las algas, productores de 2/3 del oxigeno de nuestro planeta, estan desapareciendo?
y que el nivel del mar aumentaria ya se sabe hace años pero nada se ha hecho?
es necesario, que en un par de años la gente de la costa venga a zonas mas del centro y altas para escapar del aumento del nivel del mar a nivel global
alguien leyo que coenzo un proceso de desalinizacion del agua similar al mismo registrado en la anterior era glaciar europea?
que las algas, productores de 2/3 del oxigeno de nuestro planeta, estan desapareciendo?
y que el nivel del mar aumentaria ya se sabe hace años pero nada se ha hecho?
es necesario, que en un par de años la gente de la costa venga a zonas mas del centro y altas para escapar del aumento del nivel del mar a nivel global
Timo Mandale un mensaje! dijo:
Buenos aires está en riego por los habitantes que tiene ¿y se merece?
Que lindo un nene que le gusta el foro bardo
:GET A LIFE:
Buenos aires está en riego por los habitantes que tiene ¿y se merece?
Que lindo un nene que le gusta el foro bardo
Filprafa Mandale un mensaje! | 22.10.2007 15:04:24 dijo:
Según Un verdad incómoda ese proceso podría ser muchísimo más rápido
sii...puede ser
Acarrion! tenemo\' tanta mala leche los lanusenses que viene una ola gigante y nos aplasta a todos y quedamo flotando en el medio del pacifico ¿? jajaja
Filprafa Mandale un mensaje! | 22.10.2007 15:04:24 dijo:
Según Un verdad incómoda ese proceso podría ser muchísimo más rápido
sii...puede ser
Acarrion! tenemo\' tanta mala leche los lanusenses que viene una ola gigante y nos aplasta a todos y quedamo flotando en el medio del pacifico ¿? jajaja
[b] Esa gente no sabe nada, son todas mentiras. Por empezar las ciudades mas vulnerables son la de los paises bajos (Belgica y Holanda) y ahi ni siquiera aparecen. BASOFIAS[/b]
Esa gente no sabe nada, son todas mentiras. Por empezar las ciudades mas vulnerables son la de los paises bajos (Belgica y Holanda) y ahi ni siquiera aparecen. BASOFIAS
no por dios, no puede ser!!! noooo me voy a morir, dios santo noooo!!!.....
huy, cierto que vivo en Córdoba... ^^
no por dios, no puede ser!!! noooo me voy a morir, dios santo noooo!!!.....
huy, cierto que vivo en Córdoba...
Buenos Aires 2055, Apocalipsis 2055*
Si las políticas energéticas no toman nuevo rumbo así amaneceremos en el 2055:
Hace un calor infernal, no para de llover. Desde el 2005 las precipitaciones aumentaron en un 50%, y la temperatura dos grados y pico. Por clima y lluvia Buenos Aires podría ser el Amazonas, y la zona amazónica se convirtió en un horno, está cada día más árida. La Argentina en general está perdiendo sus recursos más productivos. La gente del sur de la provincia de Santa Fe y del Norte de la provincia de Buenos Aires ya se resignó a buscar opciones distintas a la actividad agropecuaria por las constantes inundaciones que sufren; pescan más de lo que cosechan. Y en el noreste del país se multiplican las tormentas severas con grandes vientos e intensa precipitación que no sólo destruyen la producción sino también las casas.
La gente está fóbica, se encierra en sus hogares y se embadurna en repelente para mosquitos sin descanso, por miedo a epidemias que han invadido al país hasta llegar a las puertas de la ciudad de Buenos Aires: el mal de Chagas, el dengue, la malaria y el hantavirus.
El último verano hubo una fuerte ola de calor y murieron cantidades de ancianos. A todo esto el paisaje parece lo de menos, pero el Perito Moreno está agonizando, y así todos los glaciares del globo, que se descongelan a simple vista. Por no hablar de las islas del sureste asiático, muchas dejaron de ser habitables y otras desaparecen bajo el agua de océanos que rebalsan.
El nivel del mar tiene 25 centímetros más que en el 2005. Cuando llega la sudestada la gente que vive en el Delta en el Gran Buenos Aires prefiere evacuar que nadar en su propia casa. La zona del Delta está constantemente inundada, y los ya no tan lujosos barrios cerrados que habitaban sus orillas están migrando uno a uno; ahora, comprar terreno ahí es prácticamente gratis, pero junto al terreno regalan salvavidas.
No hay casi personas por la calle, algunas están encerradas en sus cuartos u oficinas con climas condicionados, jamás se le ocurre a nadie abrir una ventana; y la gente de bajos recursos entre el barro y el calor. Para que los espacios cerrados sean habitables, el consumo de energía subió a números impensados cincuenta años atrás; lo que más incide es el aire acondicionado. Y en las villas y otras zonas donde no pueden pagarlo, es donde hay más muertes por las olas de calor y las epidemias. Los países desarrollados de Europa y Estados Unidos están gastando millones de dólares en la adecuación de la infraestructura a esta nueva situación ambiental. Y acá en Buenos Aires, como en el resto de Latinoamérica, ni hablar de África, “la infraestructura” es tema de campañas políticas, pero por ahora no está ni cerca de ser “adecuada”.
G.S.
*Aproximación basada en datos proporcionados por Juan Carlos Villalonga, director de campañas de Greenpeace.
Publicación: Diciembre 2005
fuente:http://www.myriades1.com/vernotas.php?id=105&lang=es
Buenos Aires 2055, Apocalipsis 2055*
Si las políticas energéticas no toman nuevo rumbo así amaneceremos en el 2055:
Hace un calor infernal, no para de llover. Desde el 2005 las precipitaciones aumentaron en un 50%, y la temperatura dos grados y pico. Por clima y lluvia Buenos Aires podría ser el Amazonas, y la zona amazónica se convirtió en un horno, está cada día más árida. La Argentina en general está perdiendo sus recursos más productivos. La gente del sur de la provincia de Santa Fe y del Norte de la provincia de Buenos Aires ya se resignó a buscar opciones distintas a la actividad agropecuaria por las constantes inundaciones que sufren; pescan más de lo que cosechan. Y en el noreste del país se multiplican las tormentas severas con grandes vientos e intensa precipitación que no sólo destruyen la producción sino también las casas.
La gente está fóbica, se encierra en sus hogares y se embadurna en repelente para mosquitos sin descanso, por miedo a epidemias que han invadido al país hasta llegar a las puertas de la ciudad de Buenos Aires: el mal de Chagas, el dengue, la malaria y el hantavirus.
El último verano hubo una fuerte ola de calor y murieron cantidades de ancianos. A todo esto el paisaje parece lo de menos, pero el Perito Moreno está agonizando, y así todos los glaciares del globo, que se descongelan a simple vista. Por no hablar de las islas del sureste asiático, muchas dejaron de ser habitables y otras desaparecen bajo el agua de océanos que rebalsan.
El nivel del mar tiene 25 centímetros más que en el 2005. Cuando llega la sudestada la gente que vive en el Delta en el Gran Buenos Aires prefiere evacuar que nadar en su propia casa. La zona del Delta está constantemente inundada, y los ya no tan lujosos barrios cerrados que habitaban sus orillas están migrando uno a uno; ahora, comprar terreno ahí es prácticamente gratis, pero junto al terreno regalan salvavidas.
No hay casi personas por la calle, algunas están encerradas en sus cuartos u oficinas con climas condicionados, jamás se le ocurre a nadie abrir una ventana; y la gente de bajos recursos entre el barro y el calor. Para que los espacios cerrados sean habitables, el consumo de energía subió a números impensados cincuenta años atrás; lo que más incide es el aire acondicionado. Y en las villas y otras zonas donde no pueden pagarlo, es donde hay más muertes por las olas de calor y las epidemias. Los países desarrollados de Europa y Estados Unidos están gastando millones de dólares en la adecuación de la infraestructura a esta nueva situación ambiental. Y acá en Buenos Aires, como en el resto de Latinoamérica, ni hablar de África, “la infraestructura” es tema de campañas políticas, pero por ahora no está ni cerca de ser “adecuada”.
G.S.
*Aproximación basada en datos proporcionados por Juan Carlos Villalonga, director de campañas de Greenpeace.
Publicación: Diciembre 2005
17 comentarios
que las algas, productores de 2/3 del oxigeno de nuestro planeta, estan desapareciendo?
y que el nivel del mar aumentaria ya se sabe hace años pero nada se ha hecho?
es necesario, que en un par de años la gente de la costa venga a zonas mas del centro y altas para escapar del aumento del nivel del mar a nivel global
Buenos aires está en riego por los habitantes que tiene ¿y se merece?
Que lindo un nene que le gusta el foro bardo
Según Un verdad incómoda ese proceso podría ser muchísimo más rápido
sii...puede ser
Acarrion! tenemo\' tanta mala leche los lanusenses que viene una ola gigante y nos aplasta a todos y quedamo flotando en el medio del pacifico ¿? jajaja
huy, cierto que vivo en Córdoba...
Si las políticas energéticas no toman nuevo rumbo así amaneceremos en el 2055:
Hace un calor infernal, no para de llover. Desde el 2005 las precipitaciones aumentaron en un 50%, y la temperatura dos grados y pico. Por clima y lluvia Buenos Aires podría ser el Amazonas, y la zona amazónica se convirtió en un horno, está cada día más árida. La Argentina en general está perdiendo sus recursos más productivos. La gente del sur de la provincia de Santa Fe y del Norte de la provincia de Buenos Aires ya se resignó a buscar opciones distintas a la actividad agropecuaria por las constantes inundaciones que sufren; pescan más de lo que cosechan. Y en el noreste del país se multiplican las tormentas severas con grandes vientos e intensa precipitación que no sólo destruyen la producción sino también las casas.
La gente está fóbica, se encierra en sus hogares y se embadurna en repelente para mosquitos sin descanso, por miedo a epidemias que han invadido al país hasta llegar a las puertas de la ciudad de Buenos Aires: el mal de Chagas, el dengue, la malaria y el hantavirus.
El último verano hubo una fuerte ola de calor y murieron cantidades de ancianos. A todo esto el paisaje parece lo de menos, pero el Perito Moreno está agonizando, y así todos los glaciares del globo, que se descongelan a simple vista. Por no hablar de las islas del sureste asiático, muchas dejaron de ser habitables y otras desaparecen bajo el agua de océanos que rebalsan.
El nivel del mar tiene 25 centímetros más que en el 2005. Cuando llega la sudestada la gente que vive en el Delta en el Gran Buenos Aires prefiere evacuar que nadar en su propia casa. La zona del Delta está constantemente inundada, y los ya no tan lujosos barrios cerrados que habitaban sus orillas están migrando uno a uno; ahora, comprar terreno ahí es prácticamente gratis, pero junto al terreno regalan salvavidas.
No hay casi personas por la calle, algunas están encerradas en sus cuartos u oficinas con climas condicionados, jamás se le ocurre a nadie abrir una ventana; y la gente de bajos recursos entre el barro y el calor. Para que los espacios cerrados sean habitables, el consumo de energía subió a números impensados cincuenta años atrás; lo que más incide es el aire acondicionado. Y en las villas y otras zonas donde no pueden pagarlo, es donde hay más muertes por las olas de calor y las epidemias. Los países desarrollados de Europa y Estados Unidos están gastando millones de dólares en la adecuación de la infraestructura a esta nueva situación ambiental. Y acá en Buenos Aires, como en el resto de Latinoamérica, ni hablar de África, “la infraestructura” es tema de campañas políticas, pero por ahora no está ni cerca de ser “adecuada”.
G.S.
*Aproximación basada en datos proporcionados por Juan Carlos Villalonga, director de campañas de Greenpeace.
Publicación: Diciembre 2005
fuente:http://www.myriades1.com/vernotas.php?id=105&lang=es