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El Sida [Yo no tengo,Creo] Parte 2

Parte 3 [El Día Mundial del SIDA. Luces y Sombras]

Profesor titular de Medicina Universidad de Valencia, España
La Tribuna

El 1º de diciembre se celebra el día mundial del sida, circunstancia que da pie para realizar algunas consideraciones sobre esta enfermedad. La primera es que el sida es una enfermedad infecto-contagiosa y como tal debiera fundamentalmente considerarse, pero determinados aspectos relacionados con sus vías de contagio le han dado una notoriedad social inusitada.

En este momento el cuadro que nos dibuja el sida es un muestrario de éxitos y fracasos. Los éxitos están fundamentalmente referidos a sus posibilidades de tratamiento. Hasta hace poco tiempo el sida era una enfermedad mortal; ahora, gracias a las nuevas pautas terapéuticas, especialmente con antirretrovirales, prácticamente se ha transformado en una enfermedad crónica de larga duración, aunque sin descartar su mortalidad a largo plazo. Esto es un gran logro del que toda la sociedad, y sobre todo los enfermos se felicitan.

También se ha avanzado en los tratamientos tempranos de las personas infectadas, lo que está contribuyendo a que el número de estas que desarrollan la enfermedad haya disminuido de forma notoria en los últimos años, circunstancia que puntualmente suelen recoger las estadísticas sobre la evolución del sida.

Otro logro importantísimo ha sido la drástica disminución de la transmisión de la infección entre la madre embarazada y su hijo recién nacido. Hasta hace poco tiempo aproximadamente el 20% de los niños nacidos de madre seropositiva eran a su vez seropositivos, y un porcentaje importante de estos niños desarrollaban el sida en un plazo breve de tiempo, siendo su expectativa de vida de pocos años. Sin embargo, hoy día, con los avances en el diagnóstico precoz del VIH en las mujeres embarazadas y con un tratamiento adecuado de las mismas, la transmisión vertical madre-hijo prácticamente ha desaparecido.

Las posibilidades de nuevas terapéuticas continúan investigándose, siendo la parte más gris de estas investigaciones la consecución de una vacuna eficaz, aspecto todavía distante de poder ser efectivo.

Sin embargo, todo lo hasta aquí considerado sobre el tratamiento del sida, se refiere a los países desarrollados, a los más ricos. En los países pobres, en donde se concentran el 90% de los enfermos, el sida sigue siendo una enfermedad mortal; el desarrollo de la enfermedad en las personas infectadas continúa siendo muy elevado y la transmisión vertical madre-hijo apenas se ha reducido, y todo ello, porque los habitantes de esos países, especialmente los subsaharianos, carecen de los recursos económicos necesarios para poder ser adecuadamente tratados. Sin duda, junto con la prevención de la infección, este es el más importante reto que el sida nos plantea a las ricas sociedades occidentales. Los recursos dedicados a tratar esta enfermedad en los países pobres, tienen que multiplicarse por cinco para que dichos tratamientos alcancen cotas de eficacia razonables; pero también hay que establecer cauces que garanticen que estos recursos lleguen a los enfermos y no desaparezcan en el camino. Es difícil que en el día mundial del sida la conciencia colectiva de occidente pueda descansar tranquila mientras contempla cómo millones de personas mueren al año por una enfermedad que de mortal podría pasar a ser crónica, si dedicáramos más recursos para vencerla.

El otro gran campo de actuaciones contra el sida es la prevención, campo donde las opiniones están más encontradas. No querría en este artículo dar ningún dato estadístico, sino realizar algunas reflexiones de orden general, pero no me resisto a comentar uno. Según los últimos datos (datos al 2003) de la OMS cada día en el mundo mueren más de 8.000 personas por causa del sida y se contagian más de 14.000, por lo que si no se logra invertir esta tendencia difícilmente se podrá erradicar esta gravísima enfermedad. En nuestro país pasa algo similar. Disminuyen los enfermos de sida, pero aumenta el número de los nuevos contagiados. Esto nos obliga a una inmediata reflexión. Así como, las políticas para tratar el sida han sido eficaces, las propuestas para prevenir la infección han constituido un serio fracaso. Por ello, conviene recordar una vez más que, aunque disminuyen las infecciones debidas al uso de drogas y a las conductas homosexuales, están aumentado, especialmente entre las mujeres, las infecciones derivadas de las relaciones heterosexuales. Es decir, sigue sin resolverse aquella causa de contagio hacia la que van dirigidas la gran mayoría de las campañas, que en los países ricos, y por supuesto en España, se realizan. Como es ampliamente conocido, estas campañas se centran fundamentalmente en promover la utilización del preservativo, difundiendo el mensaje de que su uso asegura unas relaciones sexuales sin riesgo de que exista posibilidad alguna de contagiarse por el VIH. Como ha sido demostrado con abundante bibliografía científica y datos epidemiológicos objetivos, nada más alejado de la realidad. El preservativo disminuye sustancialmente las posibilidades de contagio, pero no las elimina totalmente, por lo que al transmitir estas campañas el mensaje de que su uso asegura unas relaciones sexuales sin riesgo, favorece el que se multipliquen los contactos sexuales, por lo que el número absoluto de contagios no solo no disminuye sino que aumenta. Esto se puede constatar asimismo para las demás enfermedades de transmisión sexual, que igualmente han aumentado de forma significativa, coincidiendo con las campañas más intensas para promover la utilización del preservativo. No cabe ninguna duda de que las autoridades sanitarias deberían ampliar sus objetivos en las campañas realizadas para prevenir el sida, incluyendo en ellas mensajes para favorecer las relaciones sexuales en el contexto de una pareja estable y sana. Este es el único remedio, recomendado además por las más prestigiosas sociedades médicas internacionales, para de una forma definitiva tratar de erradicar el sida. Pero para promover estas campañas hace falta un coraje personal y colectivo que no todas las autoridades sanitarias lo tienen.

Estos son algunos aspectos del claroscuro panorama que ofrece el sida este 1 de diciembre de 2003.

Parte 4 [SIDA y Pobreza]

La epidemia está impulsando un implacable ciclo de empobrecimiento, y se ha erigido en índice de las injusticias sociales y económicas existentes. Las personas de todos los niveles de ingresos son vulnerables al impacto económico del VIH/SIDA, pero los pobres sufren más agudamente.

En Botswana, donde la prevalencia del VIH entre adultos es de más del 35%, es previsible que dentro de los próximos 10 años una cuarta parte de las familias pierda a un sostén económico. Es probable que los ingresos familiares per cápita de esa cuarta parte de hogares más pobres desciendan en un 13%, mientras que es previsible que cada sostén familiar perteneciente a esa categoría adopte cuatro personas dependientes más como consecuencia del VIH/SIDA.

En África subsahariana, las penurias económicas de los dos pasados decenios han dejado a las tres cuartas partes de la población del continente sobreviviendo con menos de US$ 2 diarios.
En las zonas gravemente afectadas, las familias se enfrentan a la situación reduciendo su consumo de alimentos y otros gastos básicos, y por lo general venden bienes para cubrir los costos de la asistencia sanitaria y los sepelios. Algunos estudios realizados en Rwanda señalan que, por término medio, las familias con un paciente con VIH/SIDA desembolsan anualmente 20 veces más en atención de salud que los hogares sin ningún paciente con SIDA. Tan solo una tercera parte de aquellas familias puede ingeniárselas para satisfacer esos costos suplementarios.
De acuerdo con un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), siete millones de trabajadores agrícolas han fallecido por causas relacionadas con el SIDA desde 1985 y se prevé que otros 16 millones fallecerán en los próximos 20 años. En esas circunstancias, la producción agrícola -particularmente de productos de primera necesidad- no puede sostenerse. Las previsiones de hambruna y escasez de alimentos generalizadas son reales.

Alrededor del 20% de las familias rurales en Burkina Faso han reducido su trabajo agrícola o incluso han abandonado sus tierras por causa del SIDA.

En Tailandia, las familias rurales están viendo reducirse a la mitad su producción agrícola. En el 15% de esos casos, los niños dejan la escuela para ocuparse de miembros de la familia enfermos y para recuperar la pérdida de ingresos.

A menudo las familias sacan a las niñas de la escuela para que cuiden de parientes enfermos o asuman otras responsabilidades familiares, poniendo en peligro su educación y sus perspectivas futuras.

En Swazilandia, la matriculación escolar se ha reducido en un 36% por causa del SIDA, siendo las niñas las más afectadas. Es indispensable hacer posible que los jóvenes -particularmente las niñas- vayan a la escuela y, a ser posible, que terminen su escolarización. Los sistemas de enseñanza primaria gratuita universal de Sudáfrica y Malawi señalan el camino. Los planes para ofrecer una segunda oportunidad de escolarización a las muchachas son otra opción.

Parte 5 [Con la droga, hacia el SIDA]

Para combatir la extensión de la drogadicción y sus consecuencias, en una sociedad permisivista, cultural y legalmente débil, con un segmento muy amplio de la población sin valores y expectivas trascendentes, solamente se aplica el "sanitarismo". Por ello las campañas contra la droga son solo parcialmente útiles pues no atacan el principal problema: ¿Que carencias personales empujan a la droga?

A más consumo de droga, directa o indirectamente, más sida. Por dos razones fundamentales debemos luchar contra la droga, por ser vehículo de transmisión del sida, y por ser elemento de degeneración personal y social. El sida, probablemente, de no haber sido por el consumo de droga, y por la extensión de otros hábitos degenerados del comportamiento humano, seguiría en estos momentos recluido en unas desconocidas y pequeñas aldeas africanas.

La extensión del problema

Analicemos el tráfico y consumo de droga, en cualquier continente o país del mundo, comparando lo que hay con lo que había, por ejemplo, hace sólo 30 años. Aquello que algunos consideraba moda pasajera de algunos melenudos, se ha salido de madre: desaparecieron las melenas, pero la droga siguió creciendo.

La prueba más escandalosa de lo extenso del problema es que además, hasta se escucha hablar de legalización, llevados por aquel sofisma de que cuando no puedes con un enemigo, debes pasarte a su bando.

Según el Observatorio Europeo de la Droga y la Toxicomanía en su informe anual sobre el problema de las drogas en la Unión Europea, difundido el 22-11-1999 en Berlín, España estaba a la cabeza de Europa en nuevos casos de SIDA por todas las vías de contagio, y ocupa también el primer lugar en incidencia de contagios entre los toxicómanos que se inyectan por vía intravenosa. Este informe revelaba que, en nuestro país, el 32 por ciento de los toxicómanos por vía intravenosa estaban infectados con virus del SIDA, registrándose notables diferencias entre los diferentes países de la UE, donde cada año mueren entre seis y siete mil personas por abuso de drogas. Así, y a considerable distancia de España, el país que nos seguía en número de infectados entre los toxicómanos era Francia, con un porcentaje que oscilaba entre el 15,5 y el 18,3 por ciento. En la otra cara de la moneda figuraban Irlanda, con el 0,9 por ciento y el Reino Unido, con el 0,1.

El informe de la UE señalaba de nuevo a España a la hora de subrayar el elevado comportamiento de riesgo detectado entre los toxicómanos que se inyectan y que se encuentran en las cárceles. Los datos decían que el 79 por ciento de ellos se inyecta en prisión, un 10 por ciento comenzó a hacerlo en la cárcel y el 32 por ciento compartieron material fuera de ella. A pesar de que las drogas sintéticas están en plena expansión y de que el cannabis es la sustancia más consumida en toda la UE (se calcula que más de 40 millones de personas podrían haberla probado), el informe señalaba que la heroína es la que produce más daños físicos, psicológicos y sociales. Se cree que entre 4 y 5 millones de europeos la han probado.

En Europa, desgraciadamente ya hay leyes permisivas con la droga, y así es varios países se persigue y penaliza la droga, sin embargo, el consumo es legal. Afortunadamente, siguen parándose los intentos de legalizar aún más la entrada de la droga en nuestras sociedades. Por ejemplo, a finales de Marzo del 2000 Gran Bretaña rechazaba la liberalización de las leyes sobre drogas. El gobierno inglés decidió rechazar las recomendaciones de una "investigación" que recomendó la liberalización de las leyes sobre la droga. Como informó el "Telegraph" (29/3/00) el informe recomendó mayor flexibilidad en las leyes que mandan a la cárcel a las personas culpables de poseer drogas como éxtasis, LSD y marihuana. El comité que investigó la cuestión opinó que la posesión de esas drogas debería ser castigada sólo con multas. Además, recomendó incluso que las penas por posesión de heroína y cocaína deberían reducirse drásticamente. Sin embargo, el gobierno declaró que no aceptaría las recomendaciones que algunos consideraban como el primer paso hacia la completa despenalización. Asimismo representantes de la policía comentaron que, al cambiar las leyes como el informe sugiere, se haría muy difícil arrestar a las personas por tenencia de drogas.

Desgraciadamente, la campaña de introducción de la droga no se desanima, y como siempre se ha hecho, primero lo intenta con algo aparentemente pequeño, la droga blanda, la marihuana. Desde hace unos años, todos podemos ver camisetas regaladas a los jóvenes, para que de forma gratuita difundan por las calles su afición a la hoja de cannabis.

Un servicio de la agencia de noticias Zenit, del 2 de Junio del 2001 hacía un fiel análisis de cómo en muchas partes del mundo, las campañas que promueven la legalización de la droga van en aumento.

En Canadá, el Diario de la Asociación Médica Canadiense sugería en un editorial que la posesión de cantidades limitadas de marihuana podría ser despenalizada. Según el «National Post» del 15 de mayo del 2001, el editorial mantenía que esta droga tiene un riesgo «negativo mínimo» para la salud cuando se usa con moderación. Además, la mitad de las detenciones por drogas en Canadá son por posesión de pequeñas cantidades de marihuana, indica el diario, y a menudo llevan a multas o periodos de cárcel y a un récord de delincuencia. Se estima que unos 600.000 canadienses tienen antecedentes delictivos por posesión de marihuana. Sólo en 1998, 19.200 adultos y jóvenes fueron acusados de posesión de marihuana.

Dr. John Hoey, editor de la publicación, dijo que de todas las drogas que usa la gente por sus efectos «psicoactivos», la marihuana parece ser la menos perjudicial. Sin embargo, Hoey admite que hay alguna preocupación de que fumar marihuana puede conducir a otras drogas y que la inhalación del humo produce algún daño. De cualquier manera, según informa el «Globe and Mail» del 28 de mayo, la Asociación de la Policía Canadiense no está de acuerdo con la propuesta de legalizar la marihuana. El grupo, que representa a 30.000 policías, estará presente en la Comisión especial del Senado sobre Drogas Ilegales con una intervención que subraya los peligros de la despenalización de la droga. La Cámara de los Comunes votó que se creara la comisión, que tendrá un plazo de 18 meses para estudiar las leyes sobre droga, como parte de una revisión de la política canadiense sobre sustancias estupefacientes.

La asociación policial indica que hay «cada vez menor percepción del riesgo de daños en el uso de drogas, y una cada vez más débil desaprobación moral del empleo de estas sustancias». Pero, según Dale Orban, director de la Asociación de Policía Regina, «el coste de la liberalización de la droga será astronómico, no sólo en cuanto a atención sanitaria y servicios sociales, sino también en términos auténticamente humanos».

No existe un uso seguro de las drogas ilícitas, incluyendo la marihuana, añadió, porque la marihuana interrumpe la actividad cerebral, abarcando el razonamiento, la concentración y la memoria reciente. Canadá debería aprender de los errores de otros países, tales como Holanda, que -dijo- ha llegado a la conclusión de que el delito, la violencia y el uso de drogas van de la mano. Orban urgió a Canadá a seguir el ejemplo de Suecia, que adoptó una estrategia de erradicación de la droga después de políticas más permisivas en los años sesenta y setenta.

En Europa hay más facilidades. Las leyes contra el uso de la marihuana en Europa continúan relajándose. En Suiza, según el «New York Times» del 25 de marzo del 2001, las autoridades están haciendo la vista gorda al uso de la marihuana, al menos en algunas zonas. En la zona de Suiza que rodea a Berna, hay una actitud tolerante hacia la droga. Pero las leyes se aplican más estrictamente en la parte occidental francófona del país.

Un sondeo gubernamental de febrero del 2001 comprobó que uno de cada cuatro de los siete millones de habitantes ha fumado marihuana. Entre los 90.000 que se estima la fuman diariamente, cerca de un tercio son adolescentes. Otras 500.000 personas se piensa que la fuman de manera ocasional.

En marzo, los funcionarios anunciaron que había que inclinarse a la «realidad social» y que se deberían dar pasos para eliminar las penas por consumo de marihuana y hachís, y levantar algunas restricciones a su venta y producción.

La decisión está en el punto de mira de algunas agencias de la ONU, que eran ya críticas con el programa suizo que proporciona jeringuillas y heroína a algunos adictos endurecidos, en un esfuerzo por reducir la criminalidad y la difusión del sida.

Los cambios propuestos, que no es probable que entren en vigor hasta 2003, han despertado inevitablemente la comparación con Holanda, donde las «cafeterías» de marihuana se han convertido en parte de la identidad nacional. La apertura controlada en Suiza al mercado del cannabis, una vez que se apruebe por el Parlamento, podría ir más allá de la ley holandesa, donde el consumo de cannabis está despenalizado sólo en parte.

Pero la aprobación de la iniciativa por el Parlamento está lejos de ser segura. El Partido del Pueblo Suizo dice que luchará contra cualquier cambio en un referéndum nacional. En 1998, los votantes rechazaron una iniciativa más amplia para legalizar el consumo de droga.

En el resto de Europa, según un artículo de «El País» del 7 de mayo del 2001, sólo cuatro estados miembros de la Unión Europea -Suecia, Francia, Finlandia y Grecia-, siguen penalizando con cierta severidad el uso de marihuana. En otros países el uso de cantidades limitadas de marihuana para consumo personal no es materia de delito o las sanciones son desdeñables.

En España y en Italia hay multas por su uso, sin embargo no implican una decisión judicial que provoque antecedentes penales. Otros, como Bélgica y Luxemburgo, están en proceso de cambiar las normas con el fin de permitir el uso de la marihuana. En Irlanda sólo la posesión, y no el uso de la droga, está penalizado. Mientras que en Alemania, Austria y Dinamarca, las autoridades permiten la posesión y el uso de pequeñas cantidades de marihuana.

En Holanda, si las últimas propuestas van adelante, la venta de marihuana será estimulada con la apertura de negocios a los que se puede acceder conduciendo. Según el «New York Times» del 28 de mayo del 2001, la ciudad de Venlo desea abrir dos tiendas en las que los «turistas de la droga» puedan comprar pequeñas cantidades de marihuana y hachís sin tener que bajarse del coche. Venlo tiene cinco cafeterías con licencia en las que los clientes pueden servirse sus marcas favoritas de marihuana y hachís, y tiene una afluencia constante de compradores alemanes que cruzan la cercana frontera. Como resultado, la ciudad está ahora plagada de traficantes ilegales de droga.

Según Elke Haanraadts, el responsable del proyecto municipal, la idea es situar las tiendas de droga para conductores fuera de la ciudad, incluso más cerca de la frontera alemana, que está a media milla. La esperanza es que los traficantes se vayan también fuera de la ciudad.

En Estados Unidos las leyes siguen siendo más estrictas. La tolerancia al uso de marihuana con fines terapéuticos fue prohibida por el Tribunal Supremo el 14 de mayo del 2001. Según el «New York Times» del 15 de mayo, el Tribunal, en una decisión de 8 a 0, sentenció que la ley federal no permite una excepción por «necesidad médica» a la prohibición de la distribución de marihuana.

La sentencia no cambia las iniciativas en algunos estados para permitir el uso de marihuana con fines médicos. El tribunal sentenció que la inclusión de la marihuana por parte del Congreso en la lista de drogas "Schedule I" bajo la Ley de sustancias controladas significa que «no se acepta actualmente el uso médico en tratamiento en Estados Unidos». Alaska, Arizona, Colorado, Oregón y Washington, sumándose a California, Nevada y Maine, han aprobado iniciativas para el uso de la marihuana con fines médicos en los últimos años. Los partidarios del uso de la marihuana en medicina dicen que esta campaña podría continuar a pesar de la decisión del Tribunal Supremo.

Sanitarismo

Se está dando en llamar sanitarismo a aquella doctrina, hija del positivismo, que practican muchos médicos y políticos, consciente o inconscientemente, por la que consideran que todos los problemas en relación a la salud, los puede resolver un médico. ¿La gente se droga?: hagamos que se droguen sin aparentes riesgo a terceras personas, con "reducción de daños", etc. ¿qué los toxicómanos delinquen para poder comprar la droga?, se la damos gratis, llevándosela a casa, incluso.

Así pues, llevados por esta forma de pensar, han ido apareciendo por diversos lugares del mundo, sobre todo por lo países que se autodenominan desarrollados, diversos sistemas de servicio a domicilio de la droga.

En Holanda comenzaron las narcosalas. En Amsterdam, el Ayuntamiento empezó a abrir en 1998 tres centros para drogodependientes sin hogar que podían consumir droga bajo el estricto "control" de un grupo de "asistentes sociales". Pero Holanda se está cuestionando la permisividad. Una agencia de prensa informaba que en Marzo del año 2000, los socialistas y liberales holandeses querían poner fin a los "coffeeshops", donde se puede comprar legalmente la marihuana. El Ministro de Justicia publicaba en abril del 2000 nuevas normas, más estrictas, sobre la política de venta y de consumo de las drogas blandas. "Primero empezamos tolerando centros de droga para jóvenes, después los criminales se adueñaron de ellos para enriquecerse y ahora prácticamente toleramos la organización de redes criminales", decía Rob Hessink, uno de los altos cargos de la embajada de Holanda en París, a sus compatriotas. Rob Hessink, antiguo jefe de policía de Rotterdam, luchador de primera hora por la legalización de las drogas, es actualmente diplomático en Francia, el país que más duramente ha criticado la política de drogas de los Países Bajos.

La experiencia en Suecia es clarificadora. Según señaló Eva Brannmark, responsable del departamento antidroga de Estocolmo, las investigaciones llevadas a cabo en su país por el siquiatra Nils Berejot demostraron que el número de consumidores de droga crecía o disminuía según el grado de permisividad de las leyes, y que la droga figuraba entre las primeras causas de delincuencia. El doctor Berejot, asesor de la policía sueca, llevó a cabo un trabajo único en su género que fue decisivo para que en Suecia, en las intenciones de sus gobernantes, pasar de ser un "paraíso de la droga" (1965) a un país "libre de droga" (1977). El doctor Ulf Rydlerg, toxicólogo del instituto Karolinska, subrayó por su parte que hoy está comprobado que "hacer difícil o penalmente arriesgado el acceso a la droga hace que renuncie a usarla el 50% de los consumidores, que lo son ocasionalmente".

Como resumen de las malas experiencias de distribución de droga, recomendamos el libro de reciente publicación, "Drugs Dilemma: A Way Forward" (ISBN 0-646-39664-1), el doctor Joseph Santamaria ofrece estudios sobre los programas aplicados en Suiza y otros países que ofrecen facilidades para inyectarse o cambiar jeringuillas. El volumen presenta artículos de expertos en el tratamiento de drogas.

Por lo que se refiere a la situación de Suiza, el libro ofrece las conclusiones de un grupo de médicos suizos que afirman que la política de liberalizar la droga en su país ha provocado el aumento del número de adictos, así como infecciones del virus VIH.

En la ciudad suiza de Zurich, por ejemplo, una clínica administra heroína proporcionada por el gobierno. Los doctores citan declaraciones del director general de la Organización Mundial de la Salud en las que expresa dudas sobre la falta de resultados proporcionados insuficientes para justificar el uso de heroína en lugar de otros sustitutivos. Además se constata que la clínica, que opera desde hace unos cinco años, no ha tratado de liberar de su adicción ni siquiera a un solo usuario.

Santamaria revela también que un programa de distribución de heroína aplicado en Merseyside, Gran Bretaña, no dio los resultados esperados. En 1994, las autoridades cerraron el experimento. El doctor Jonh Strang, jefe de la Unidad de Investigación Clínica y Tratamiento de la Dependencia de Drogas en el Hospital Maudsley de Londres, comentó que "es improbable que el simple hecho de proporcionar drogas y jeringuillas pueda lograr un adecuado y duradero cambio de conducta".

El intercambio de jeringuillas, o distribución de jeringuillas nuevas entre toxicómanos, pretende reducir las infecciones que se derivan de compartir jeringuillas con quienes están infectados con el virus VIH y otras enfermedades. Sin embargo, según Santamaria, este objetivo no se ha cumplido. Explica que en Australia, desde la introducción del programa de cambio de jeringuillas, ha habido un enorme aumento de infecciones de hepatitis C entre los toxicómanos. Aparentemente quienes reciben las jeringuillas limpias también las comparten con otros.

Escribiendo en la revista "Drug Dilemmas", la doctora Janet Lapley observaba que es difícil demostrar una relación causal entre programas de cambio de jeringuillas y una reducción en las infecciones del virus VIH. Es más, Lapley indica que un programa aplicado en Vancouver, Canadá, indica que las infecciones del VIH han aumentado con estas experiencias. Y esto sucede a pesar de que el programa de cambio de jeringuillas ofrece unos dos millones de jeringuillas al año.

Si el cambio de jeringuillas o la distribución de heroína no dan resultados, entonces, ¿qué hay que hacer? Santamaria sugiere que el modelo sueco podría tener más éxito. En los años sesenta los suecos adoptaron una política de liberalización de dogas, que consistía en la prescripción médica de droga a los usuarios de inyecciones intravenosas. Sin embargo en un par de años no solamente la población de adictos aumentó sino también el número de delitos.

Se abandonó así la política liberalizadora y el gobierno se propuso el objetivo de una sociedad libre de drogas. En vez de optar por el cambio de jeringuillas y el suministro de drogas, las autoridades ofrecieron servicios de desintoxicación y centros de tratamiento residencial.

Santamaría hace notar que uno de los mayores argumentos usados en favor de una política liberalizadora es que el mayor daño es producido por la criminalización del uso de drogas ilícitas. Sin embargo, indica, estas drogas no son dañinas porque son ilegales. Más bien son ilegales porque son dañinas y causan serios problemas sociales.

Varias entidades católicas se han visto tentadas a aplicar estas medidas de sanitarismo, de suministro de droga "controlada" a toxicómanos, y el Vaticano emitió un decreto según el cual ninguna organización católica debería participar en el ensayo de una sala de inyección legal de heroína, alegando que sería involucrarse en la cooperación con un "mal grave". La decisión fue emitida por la Congregación para la Doctrina de la Fe. "...la buena intención y la esperanza de buenos resultados no son suficientes para pasar por alto el hecho de que constituye una gran cooperación material al grave mal del abuso de drogas y sus previsibles malos efectos". El documento explicaba que "uno de los efectos nocivos más importantes de este servicio es el escándalo, del que las Hermanas de la Caridad son conscientes y sobre el que deberían tomar serias medidas. Sin embargo, la cercanía de la cooperación de una institución católica con un mal serio podría escandalizar a algunas personas, a quienes les parecerá que se trata de una cooperación formal".

El documento admitía que un servicio de inyección supervisada no es un caso de "explícita o implícita" cooperación formal en el mal, pero insistía en que "está fuera de duda" que implica "algún grado de cooperación material en el mal del abuso de drogas". Y mientras la cooperación con el mal puede no ser formal, esto no significa que sea "moralmente neutra". En todo caso es "en sí indeseable" y debería ser evitada.

La oposición de la Iglesia a los medios permisivos de tratamiento de drogas fue confirmada en un discurso de Juan Pablo II. El pasado 19 de octubre del 2000, hablando en una audiencia ante 35.000 ex adictos, miembros de la Comunidad Encuentro, afirmó que la "droga no combate con la droga". En su intervención, publicada en la edición semanal de "L'Osservatore Romano" (3 noviembre), el pontífice explicaba que "la Iglesia ha dicho en muchas ocasiones que las drogas nunca son una solución". Indicó que la Iglesia continuará oponiéndose a la liberalización de las restricciones o la legalización de las drogas. Juan Pablo II dijo a los ex toxicómanos que "la droga no se supera con la droga sino que es necesario un amplio trabajo de prevención para reemplazar la cultura de la muerte con la cultura de la vida. Se debe ofrecer a la gente joven y a sus familias razones concretas con las comprometerse y un apoyo efectivo en sus problemas diarios".

Campañas contra la droga

La lucha contra la droga requiere medidas políticas, legislativas, sociales, educativas o incluso militares, como es el caso de Colombia. Cada nación debe convencerse que este es uno de los principales problemas que pueden minar las bases de cualquier civilización y cultura. Si nadie cede en la lucha, desde los padres a los más altos gobernantes, esperando que otros hagan el trabajo sucio, no acabaremos nunca con la droga, o al menos, no detendremos su continuo avance.

Nos detenemos ahora en unas consideraciones basadas sobre todo, en los aspectos educativos, en los aspectos que se han dado en llamar campañas contra la droga. Concretamos también al caso español, aunque será muy extrapolable a la situación educativa de cualquier nación.

El Plan Nacional sobre Drogas es el órgano oficial en España de lucha contra la droga. Sus aciertos y defectos pueden ser analizados por cualquiera. Pensamos que de lo que pueden presumir actualmente es del gran número de detenciones de alijos de droga realizados, aunque este mérito corresponda más al Ministerio del Interior. Pero una cosa es la droga interceptada, y otra cosa es la droga que pasa, y esta última parece que sigue en aumento también.

Con respecto a la educación y prevención de los jóvenes es de felicitar a este Plan Nacional en los aspectos divulgativos. Sin embargo, desde el momento que quiere aprovechar las campañas para luchar también contra el tabaco y el alcohol, lo que se acaba recomendado, y el mensaje que cala es la moderación. El mensaje que con la droga habría que transmitir sería el de la droga ni tocarla, y con el alcohol y tabaco moderación. Desde el momento que con una táctica envolvente, querida o no, se añade al concepto de droga al alcohol y al tabaco, las campañas de prevención no dan la eficacia deseada.

Se reconoce que las muchas campañas informativas para evitar que los adolescentes caigan en el consumo de drogas no están consiguiendo el efecto deseado. Se pretende informar al joven sobre la droga, pero se olvida el formarle sobre la droga, lo que es más importante. Según datos de la Unión Española de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD), de Mayo de 1999, el 27% de los 27.000 toxicómanos que han pasado por los programas de atención de alguna de las 300 asociaciones que la componen se inicia en el consumo de drogas antes de los 15 años, y el 49% entre los 15 y los 19.

Además, por primera vez, un porcentaje significativo, aunque pequeño (1,36%), de drogodependientes cuya principal sustancia adictiva la componen las drogas de síntesis, se ha hecho un hueco en sus programas. Desde UNAD se pide el apoyo de las familias para prevenir la drogadicción, y quizá lo que habría que haber hecho es que los valores familiares no se hubieran ido disolviendo como un azucarillo en el caos de la modernidad. Ahora tocará reconstruir muchas cosas que llegaron a parecernos ñoñas.

Ha habido campañas contra la droga realizadas en España que han sido muy positivas, recordamos por ejemplo, aquella en la que un joven respondía continuamente que no a sugerencias de amigos o colegas. Otras campañas han sido más desafortunadas.

La campaña ministerial contra la droga en España, en el verano de 1999 llevaba por lema : "¡ a tope sin drogas !". Parece bueno el mensaje, ¿por qué drogarse?, ! vamos a vivir a tope sin drogas ¡. Pero esta campaña contiene la doctrina propia de los tiempos modernos, a la que no se sustrae : el hedonismo, ante él hay que arrodillarse. El catecismo del hedonismo dirigido a los jóvenes les enseña que vivan a tope, que nada les frene, que disfruten todo lo que puedan y no se priven de nada, como si la vida acabara a los 30 años con la juventud. Solamente hay un árbol del que no deben comer : el árbol de la droga.

¿Con esta doctrina hedonista sabrán los jóvenes distinguir ?, ¿y si nos responden que lo que verdaderamente les pone a tope es la droga?, ¿qué se les podría decir entonces ?. Los jóvenes habrán cogido parte del mensaje, el a tope ; y bueno, de la otra parte, ya se sabe..., nadie es perfecto, hay que probar de todo, y experimentarlo todo. Deben experimentar hasta situación límite y próximas al suicidio, como lamentablemente mostraba un spot televisivo. La traducción que se hizo de esta campaña quería en el País Vasco quería decir más bien, a tope, sin que falte la droga.

Lo que necesitan los jóvenes es que alguien les diga, sin censuras, que la vida es como un buen vaso de vino, que deben saborear a lo largo de la vida, a lo largo de la comida. Si alguien quiere tomarlo todo de un trago, con intención de gustarlo más, no lo consigue, y lo que sí es más probable que consiga es una borrachera que le trastoque todo el sentido de la comida, todo el sentido de la vida.

¿Por qué no enseñar a los jóvenes el disfrutar, pero no a tope, sino con responsabilidad ?. ¿Por qué no enseñarles que tienen muchos años por delante para disfrutar, y no hay prisa?. ¿Por qué no enseñarles que como verdaderamente se disfruta en cuando uno es dueño de sus actos? . Se disfruta con el saber, con la cultura, con un buen libro, con la música, con la amistad, con el amor, con la familia, con las artes, con la naturaleza, con el deporte, etc. Tampoco son muy positivas esas otras campañas en las que el lema principal es "tu eliges", como si el drogarse o no fuera una cuestión de gustos. Es cierto que la campaña presentaba alguna cierta imagen de lo negativo que es consumir, pero el lema de "tu eliges" es incompleto, habría que haber añadido : ..."pero elige bien".

La campaña de finales del 2000 del Ministerio de Sanidad en España, contra la droga, "entérate", sí que fue positiva en general. Nos parece muy adecuado tratar de atajar "la primera vez", o el "consumo esporádico", ya que muchas personas engañadas por aquello del "no pasa nada" se introducen en un círculo en el que, al poco, descubren que no pueden salir. Eran muy gráficos los ejemplos de lo irracional que es introducir un teléfono móvil en una trituradora, o echar lejía a una motocicleta en lugar de combustible: son ejemplos que mueven a no probar la droga ni una vez. Otras campañas, dependientes de otros organismos, realizadas en meses anteriores, eran decepcionantes, pues sólo decían al joven: "Tu decides", o "tu controlas", considerando la libertad como valor supremo, por delante de la salud y de la vida, o creyendo que los jóvenes siempre tienen la capacidad de "controlar", cuando ni siquiera los adultos la tenemos.

Muy negativa fue la página web de la BBC informando sobre la droga. En Agosto del 2000 se criticó mucho la información que se les daba a los jóvenes en esa dirección de internet. Venía a decir, que como en verano hay mucha fiesta, como tendrán la droga a la vista, si se drogan, que sea entre amigos..., que nos consuman a la vez de distintos tipos, etc. se indicaban las sensaciones con distintas drogas, etc. ¿Son informaciones y campañas estas contra la droga, o a favor de la droga ?

De igual forma, la Comunidad de Baleares, en su página web, en el 2002, informaba a los jóvenes a cómo consumir drogas, "sin riesgo".

Con la droga, como en muchos otros temas, la buena campaña será aquella que eduque. Es la lenta tarea de la educación la que dará sus frutos. La educación enseñaría a los jóvenes a disfrutar con el saber, con la cultura, con los libros, con la amistad, etc. incluso les debería enseñar a disfrutar con el trabajo bien hecho.

Para hacer buenas campañas contra la droga hay que hacerse las siguientes consideraciones. La pregunta clave no es ¿qué hacer para que un individuo deje de drogarse ?, sino ¿por qué necesita drogarse? Existe un retrato robot de un posible adicto a las drogas ; conociéndole bien y atajándole, podremos hacer una buena política contra la drogadicción. Es el que sigue :

-Suele tener autoestima baja.
-Se mueve por impulsos más que por deliberación.
-Tolera mal la frustración y busca satisfacciones inmediatas.
-Le falta realismo : se plantea objetivos sin comprender el esfuerzo que exige conseguirlos.
-No sabe enfrentarse a los problemas : los rehuye.
-Tiene poco desarrollado el sentido de la responsabilidad, no ha aprendido a cargar con las consecuencias de sus actos.
-Está acostumbrado a las soluciones fáciles.
-Es una persona inmadura, que tapa con la adicción su falta de recursos interiores para tomar las riendas de su propia vida.
-Es una persona que abandona los estudios o sobrevalora el ocio.
-Viene de familias conflictiva o desestructuradas, que no les da la atención que necesita; o por el contrario, viene de familia superprotectora, que envuelve al hijo entre algodones, pero que no le enseña a administrar su libertad.

Todos deberían hacer sus campañas contra la droga ; los políticos, los jueces y la policía, liberándose de décadas de tolerancia. Las autoridades deben aplicar medidas educativas, pero también medidas lejanas a la complicidad, y coercitivas. Fue como respirar un soplo de aire puro el saber que a primeros de Mayo del 2000 el Ayuntamiento de Plasencia (España) decidiera suspender un concierto de Dover previsto para julio, porque incitaba al consumo de drogas. "La actuación de un grupo de rock duro o heavy metal como éste puede distorsionar la vida diaria de la ciudad y lleva a un consumo mayor de alcohol y estupefacientes del que ya existe". Bien.

La lástima es que los buenos ejemplos no se contagian igual de rápido que los malos. En Febrero del 2002 habían muerto unos jóvenes en Málaga (España) por consumo de pastillas de éxtasis en macrofiestas, donde, de todos es conocido, se consume droga en cantidades industriales. El fin de semana siguiente doce macrofiestas continuaban haciendo furor en otros puntos de España, con los mismos planteamientos que las que habían originado las muertes.

Parte 6 [La buena prevención del SIDA es la educación]

Cada dia se contagian en el mundo del virus del SIDA 14.000 personas, y mueren 8.000 de SIDA. La Humanidad lleva enfrentada a esta pandemia mas de 20 años, y la enfermedad no deja de propagarse.

Se piensa que con más fondos internacionales, y Conciertos de música se podrá vencer al sida, pero como no se quiera reconocer que es una enfermedad del comportamiento y se usen los métodos propios de la educación del individuo...

Ante los problemas a los que el hombre se enfrenta al inicio del siglo XXI, los sanitarios, como la pandemia del sida, parecen querer derribar siglos de civilización desarrollo y cultura. Siempre se ha dicho que prevenir es mejor que curar; y entre las prevenciones, a ser posible, la primaria, que elimina todo riesgo y preocupación.La epidemia del sida sigue en aumento. El mundo la ha visto crecer y crecer, confiando en que alguien hará algo y conseguirá frenar el sida. Alrededor de 45 millones de personas se han contagiado en el mundo, pero aun no parece una cifra suficiente para ponernos a luchar en serio.

En una sociedad cuyo tótem es el dinero, se confía en que él debe ser quien nos salve. Y en una sociedad donde siempre es imperativo disponer de amplias autopistas de libertad, esta sociedad no es capaz de impedir que por esas mismas autopistas, el virus del sida corra veloz contagiando a miles de personas todos los días.Ante problemas como los accidentes de tráfico, consumo de drogas, maltrato doméstico, etc. siempre pensamos en la educación como remedio. Educa al niño y no tendrás que encarcelarlo de adulto, decían los filósofos griegos. Ahora bien, ¿sabemos todos que es educar? Educar no es simplemente conducir, enseñar o guiar, y por ello nunca podremos decir de alguien que se educó para delincuente. Educar es descubrir y hacer brotar en un individuo todo lo mejor que tiene una persona.La prevención del sida requiere de educación; pero no simplemente el concepto de educación sanitaria normalmente en uso, sino el concepto de costumbres saludables. Así por ejemplo, la prevención contra el tabaquismo no es aconsejar cigarros light o saber expulsar el humo sin tragarlo, sino que es advertir que el tabaco mata. En la lucha contra el sida hay todavía mucho miedo a decir las cosas con claridad.Afortunadamente la neumonía asiática parece bajo control, y ha requerido de damas de hierro, y miles de personas y locales puestos en cuarentena.

La epidemia del sida sigue sin control, pero para esta epidemia, además de investigación se precisa educación, pues se trata de una enfermedad de costumbres. ¿tenemos el sistema educativo necesario?Con el SIDA no nos encontramos sólo un problema estrictamente sanitario, como querrían algunos, también es un problema ético. En este caso, es "La consecuencia de un abuso práctico de la sexualidad en modalidades incorrectas de frecuencia y lugar, y en sus combinaciones con circunstancias de drogadicción o promiscuidad".Pero el capítulo de la prevención no es sencillo, es multifactorial, pues se trata de una enfermedad del comportamiento. Además de la investigación, las otras soluciones al SIDA deben ya venir de mano de la educación sanitaria, de la educación sexual, y de la transmisión de una serie de valores humanos como la responsabilidad personal que motive a las personas al rechazo de drogas y de otras conductas de riesgo. Y la mejor forma de prevenir, de educar comportamientos, es comenzar por llamar a las cosas por su nombre, por decir las cosas claras, sin dobles interpretaciones, aunque nos ganemos los abucheos de muchos que no quieren oírlo. De George Orwell es la frase de : "Hemos caído tan bajo, que atreverse a proclamar lo obvio se ha convertido en el deber primordial de todo hombre inteligente".Educar los valores del sentido de la vida"La estrategia fundamental de prevención a la hora de enfocar el problema del SIDA se apoya básicamente en un trípode de objetivos que son: disminución del riesgo de contraer infecciones por VIH en los usuarios de drogas por vía parenteral, información a la población general y educación para la salud y en valores para los jóvenes y adolescentes". Estas son frases de Don Francisco Parras, que era secretario del Plan Nacional contra el SIDA, y estamos de acuerdo con él en la educación en valores para los jóvenes, pero, ¿qué han hecho en esa dirección hasta ahora?.En unas sociedades heterogéneas con respecto a las costumbre, es difícil encontrar valores comunes en todas las personas, como para que el Estado eduque en ellos a todos los ciudadanos, sin demasiados problemas. Las autoridades quizá conocen cuales son los valores necesarios que se deberían inculcar a los jóvenes para una autentica prevención del SIDA, pero no los divulgan . Quizá espera que sean otros agentes sociales los que se movilicen en esta línea, para no mancharse ellos las manos en lo que podría suponer un descenso electoral.Hay que decidirse por los auténticos valores, aunque no sean compartidos por todas las personas; de hecho, si lo fueran, no sería casi necesario el difundirlos. No son válidas las opiniones que consideren como un valor el "amor libre". No, eso no es valor, es un contravalor, y no se debe respetar, entre otras cosas, porque son los contravalores que nos conducen a todos al SIDA, y no sólo a ellos.El médico psiquiatra C. Gómez Lavín recuerda la necesidad de formar a los jóvenes en lo que son los auténticos valores, y en este caso del SIDA, en lo que es el verdadero amor, "en ese amor del ser humano en que se compromete a todos los planos de la personalidad, también los afectivos y espirituales. Porque sólo cuando se vive bien el matrimonio y la fidelidad, es decir, el auténtico amor, se dignifica y se libera a la persona, se la enriquece y se la hace madurar" .(Lavín G.C., Campaña anti-sida, se miente al ciudadano,en "La Rioja", Logroño, 7-XI-90.)En palabras de Kanga "la primera prevención, el primer preservativo de esta vía de transmisión sigue siendo el preservativo moral, que consiste en la educación de los jóvenes inculcándoles el respeto a la vida, su propia vida y la de los demás". ( KANGA, J.B., SIDA : Causas, remedios, propuestas. "Dolentium Hominum" 1995 ; 29 : 58. )Educación sexual y afectivaEsta si que es la asignatura pendiente: la educación sexual. Se habla mucho de educación sexual, y realmente es necesaria para una sociedad pansexualizada en la que desde hace unas décadas todo es sexo. Ahora bien, hay que ser crítico con la idea de que a todo lo que se llame educación sexual, realmente lo sea. En muchas ocasiones podríamos quedarnos simplemente con instrucción sexual, cuando no se debería calificar realmente de corrupción sexual.

Muchos libros sobre educación sexual no lo son, ya que sólo cubren la parcela informativa, pretendiendo ser neutros en la vertiente formativa. Suele ocurrir que esa presunta educación sexual se imparte de modo colectivo y termina siendo una especie de clase de anatomía y fisiología a la vez, en donde se relata como se realizan las relaciones sexuales, las distintas técnicas y estilos que existen, pero no hay un fondo moral o ético adecuado.No hay educación sexual neutra. Es imposible. La educación sexual será marxista, freudiana, conductista o inspiradas en el humanismo cristiano. Que el lector analice ahora cual de ellas lleva a un equilibrio personal y social, a menos delitos y problemas sanitarios.Entramos entonces en analizar cuál es el verdadero sentido de la palabra educación. Traemos aquí dos definiciones del catedrático de Siquiatría Enrique Rojas.Educar es instruir, formar, guiar, sacar lo mejor que hay dentro de una persona; irla puliendo y limando para hacerla más dueña de sí misma.Educar es convertir a alguien en persona más libre e independiente, con más criterio. Ser individuo capaz de pilotar la propia vida con arreglo a unas normas humanísticas. Por eso toda educación positiva humaniza y libera al hombre, llenándolo de amor.

Resumiendo: educar es promover el desarrollo de una persona para que alcance un cierto nivel de conocimientos teóricos, que le lleven poco a poco a una actitud práctica que le conduzca a su mayor bien posible.En todas las partes del mundo se sabe que si se quiere detener el SIDA hay que educar la sexualidad de las personas. Una escritora sudafricana, Nadine Gordimer, Premio Nobel decía : "En los países occidentales, las relaciones sexuales ocasionales se dan entre jóvenes que, desde el punto de vista material, son unos privilegiados a los que, sin embargo, la sociedad ha sido incapaz de transmitir los auténticos valores de la sexualidad humana, la noción de que la relación sexual no se limita a una función puramente física, como la evacuación, que es a lo que algunos activistas pretenden reducirlo todo." (...) "Hay aspectos sutiles, que tienen su importancia, relacionados con cualquier campaña en contra del VIH y del sida que quiera llegar a influir en un cambio de actitudes hacia las costumbres sexuales. Porque sí, se descubrirá un remedio, y se descubrirá una vacuna, pero ¿y luego? ¿Cómo vamos a recuperar la calidad de unas relaciones humanas que han caído en la degradación y en la vergüenza, reducidas a la consideración de mero foco de una enfermedad mortal ?"No es un asunto banal el que se precise una verdadera educación sexual. La promiscuidad sexual se ha revelado como factor de gran importancia, no en el origen de la enfermedad, pero sí en el momento de la aparición de la epidemia del SIDA y en su progresiva extensión. Deberíamos pensar seriamente sobre el sentido de la sexualidad que, a través de nuestro comportamiento y manifestaciones "culturales", estamos transmitiendo a las generaciones venideras. Es una gran responsabilidad que, en parte debido a nuestros esquemas de comportamiento sexual, dejemos a las generaciones venideras la herencia de un virus tan letal suelto por la calle.Nuestra indefensión sicológica y moral ante el SIDA refleja las limitaciones de una mentalidad acostumbrada a confiar sólo en la técnica para problemas que exigen un cambio ético. Lo malo es que en este caso, el remedio técnico es muy precario, y el riesgo es mortal. Aunque sólo fuera por la precariedad de esta defensa, valdría la pena insistir en la importancia del esfuerzo educativo para promover, entre jóvenes y menos jóvenes, una visión de la sexualidad más acorde con la dignidad humana, como requisito necesario para una conducta sexual responsable.La educación sexual debe referirse a la formación integral de hombres y mujeres. Abarca todas las dimensiones de la sexualidad: biológica, psicológica, dialógica, sociocultural, existencial, trascendental y ética. Es decir, la finalidad de la educación sexual es reconocer el valor de la persona humana, en el plano espiritual y corporal, para formar una comunidad de amor orientada a la unión y a la fecundidad. Y así, necesariamente repercutirá en una mejor sociedad.Por naturaleza existen dos sexos que se complementan: hombre y mujer Sin embargo, por desgracia, corrientemente, la educación sexual se confunde con información sobre el proceso de reproducción humana, resaltando los aspectos puramente biológicos de la relación sexual y en la actualidad, complementándola con la instrucción sobre métodos de anticoncepción o control de la natalidad. Así, se suele afirmar que el uso del condón es sinónimo de ejercicio responsable de la sexualidad, lo que refuerza el mensaje de utilitarismo y desvalorización de las relaciones sexuales y de la dignidad de la persona.Esta orientación actual de la "educación sexual" se deriva de las características de la sociedad actual, que junto a grandes avances científicos y tecnológicos, añade un retraso humano y espiritual. Hay que elevar el concepto de sexualidad a nuestra altura como seres humanos.Los padres de familia son los primeros agentes educativos del niño y los más indicados para educar a sus hijos en y para el amor deben asumir la responsabilidad de orientar convenientemente también la parte relativa al contenido de la información sexual que éstos reciben y la forma de hacerlo, generando una conciencia moral y el predominio de la inteligencia, la voluntad y la pureza en el ejercicio de su sexualidad y su aspecto genital.A los niños hay que iniciarlos a medida que avanza su edad. Son explicaciones sencillas y conformes a su psicología, pero sin falsear la verdad. Sabiendo servirla como algo normal, natural, positivo. Buenos programas de educación sexual Pero hay programas de buena educación sexual.

La Fundación Solidaridad Humana FSH, que trabaja en España, propone una "sexualidad alternativa".Los patrones de conducta sexual que se imponen a los ciudadanos son los del "sexo seguro" con la interpretación oficial del haz lo que te pida el cuerpo. Muchos jóvenes, sin embargo, comienzan a interesarse por aprender a vivir una sexualidad más plena, una sexualidad de forma integrada con el amor. A lo que conducen las campañas oficiales es al un sexo infeliz . No existe ningún método que nos prevenga de las consecuencias psicológicas y emocionales del sexo seguro . No se ha inventado una píldora para los efectos que producen las relaciones sexuales precoces; uno no se queda igual cuando es abandonado por aquel que sólo deseaba su cuerpo, se producenheridas difíciles de curar. Los testimonios de muchos jóvenes son tal como : "creías que eras importante para alguien, te has entregado, has tenido momentos íntimos, has compartido tu cuerpo y de repente se acaba, como si nada de lo anterior hubiera sido cierto... te sientes engañado, abandonado. Estos sentimientos duelen, se gravan en la memoria y en el cuerpo. La desconfianza se apodera de nosotros y nos hacemos más incapaces para volver a una relación con alguien. Experimentamos que nuestra sexualidad no es algo de quita y pon, no es un juego".La FSH busca transmitir otra forma más sana y feliz de vivir la sexualidad, «una política de salud sexual debe ir a la raíz y no a la emergencia y al parche. Hay que educar para lo único que podría protegernos: ponerse el preservativo en la cabeza . Es decir: más que de sexo seguro se trata de vivir un sexo inteligente, que consiste en saber cuándo estoy preparado para mantener relaciones sexuales y puedo asumir todas sus consecuencias. Es hacer de mi vivencia sexual, expresión de todo mi amor personal, de sus significados, dimensiones y consecuencias, también las emocionales». Esta fundación realiza multitud de talleres de educación afectivo-sexual en toda España ya que los problemas de aborto, sida, rupturas y desengaños no son sino el final de un camino, por lo que hay que llegar antes para educar en el verdadero amor.Afortunadamente hay muchos otros buenos programas de educación sexual integral y respetuosa con la persona que suponen el consejo ponderado de la continencia. Uno de los más recientes es El programa SABE del Instituto Valenciano de Fertilidad.Stop al hedonismoFrente a la necesidad de educación, toda una corriente impera a la contra: el hedonismo. El hedonismo es la corriente que busca el placer a cualquier precio, identifica el bien con el placer. Aristóteles, dice que el placer no es ni malo ni bueno en sí mismo, y que es malo en cuanto "hace al hombre brutal o vicioso". Y después, en la Etica a Nicómaco comenta que "este peligro es mayor en la juventud, porque el crecimiento pone en ebullición la sensibilidad, y en algunos casos produce la tortura de los deseos violentos".

El siglo XX se caracterizó, en estos aspectos, por haber intentado repetidamente la justificación racional del hedonismo de la mano del siquiatra Sigmund Freud, de quien el gran filósofo de ese siglo K. Popper decía que nadie había hecho tanto daño a la humanidad como Freud. Freud parece que encuentra en la sicología humana lo que previamente ha decidido que quiere encontrar. Con toda claridad lo declaró a su discípulo Jung : "tenemos que hacer de la teoría sexual un dogma, una fortaleza inexpugnable" (Jung, Memorias). La propuesta freudiana es de una sexualidad tan libre como cualquier otro placer. Pero, si la razón no domina sobre los sentidos, es dominada por ellos. Las ideas de Freud han conquistado amplísimos sectores culturales y sociales.Como herramienta del hedonismo se encuentra la pornografía. Por ejemplo, la creciente ola de pornografía que baña Internet supone un grave problema de educación sexual. La doctora Donna Woods, siquiatra de la Universidad de Michigan decía en un congreso(Congreso anual de la Asociación Americana de Psiquiatras. CNN en español el 16 de Mayo del 2000) , decía que "Se va a presentar un gran problema de salud social (...) para explicar a los niños lo que no es el sexo". La doctora dijo que se calcula que dos millones de adictos al sexo merodean la Internet en Estados Unidos y que el 20 por ciento del comercio electrónico está relacionado con la pornografía.Y para hacernos otra idea, y en España, se ha estudiado las opiniones de alumnos, entre 13 y 16 años, se han estudiado recientemente. Los chicos españoles establecen como sus máximas preocupaciones el trabajo, la amistad y el sexo.Del análisis de su preocupación por lo sexual, se deduce que la educación es más necesaria que nunca. Los resultados son consecuencia de una propaganda que machaconamente inunda con sus imágenes pornográficas la tv. y el cine. Si ocho de cada diez chicos piensan que hay que mantener relacione sexuales fuera del matrimonio, es que no saben lo que es amor, que para ellos es pura genitalidad. Los chicos piensan que amor es sexo.Hay una obsesión por el contacto carnal bajo la presión de una sociedad erotizada. La pornografía inunda las aulas porque inunda las calles. Quizás haya que explicar en los centros de enseñanza qué es amor y qué no es amor. Que amor no es solo sexo, que amor no es solo placer carnal, que el sexo no es algo orientado al la búsqueda de este placer, sino donación de sí que se orienta a dar vida y que implica delicadeza y respeto en el noviazgo, conocimiento mutuo, y un sabio saber esperar mientras el amor, como el buen vino, va madurando por dentro, durante los años adolescentes. Bonito y limpio amor el de un adolescente que sepa mantener su dignidad de ser humano a salvarse de la basura medioambiental, pero ¿procuramos explicar lo que es el amor verdadero y lo que ello implica, o reducimos las clases de educación sexual a una burda exposición pornográfica o a una clase de zoología más?



y aca mi post desde las 3:51 asta las 6:28

2 comentarios - El Sida [Yo no tengo,Creo] Parte 2