la segunda guerra mundial, campaña guadalcanal (parte 2)

guadalcanal segunda parte


Acciones a lo largo del Matanikau


Vandergrift y su personal estaban al tanto de que las tropas de Kawaguchi se habían retirado al área oriental del Matanikau y que numerosos grupos de rezagados japoneses estaban aislados en el área entre el perímetro de Lunga y el río Matanikau, por lo que decidió llevar a cabo varias operaciones con pequeñas unidades a lo largo del Valle Matanikau. El propósito de estas acciones era terminar con los grupos que se encontraban aislados así como mantener al cuerpo central de los soldados japoneses fuera de balance para evitar que éstos consolidaran su posición cerca de las defensas de Lunga Point.

La primera operación e intento de atacar a los soldados japoneses al oeste del Matanikau por parte de los Marines tuvo lugar entre el 23 y 27 de septiembre, cuando soldados de tres batallones fueron repelidos por las tropas de Kawaguchi bajo el mando de Akinosuke Oka. Durante la acción tres compañías de Marines se vieron rodeados por soldados japoneses cerca de Point Cruz, al oeste del Matanikau, por lo que sufrieron severas bajas y apenas pudieron escapar gracias al apoyo de un destructor estadounidense y naves de desembarco tripuladas por personal de la Guardia Costera.

Durante la segunda acción, entre el 6 y 9 de octubre, una fuerza mayor de Marines cruzaron exitosamente el río Matanikau, atacaron a los recién desembarcados soldados japoneses de la 2ª División de Infantería, bajo el mando de los generales Masao Maruyama y Yumio Nasu, e infligieron graves bajas al 4º Regimiento de Infantería. Esta segunda acción obligó a los japoneses a retirarse de sus posiciones al este del Matanikau y dificultó las preparaciones japonesas para el ataque planeado a las posiciones aliadas en Lunga.

Entre el 9 y 11 de octubre el Primer Batallón del Segundo Regimiento de Marines atacó dos pequeños puestos japoneses ubicados a 48 kilómetros al este del perímetro de Lunga, en Gurabusu y Koilotumaria, cerca de la Bahía de Aola. Durante el ataque 35 soldados japoneses murieron, mientras que en el bando de los estadounidenses murieron 17 Marines y 3 miembros de la Armada.

Batalla del Cabo Esperanza


Durante la última semana de septiembre y la primera de octubre, el Tokyo Express desembarcó tropas de la 2ª División de Infantería en Guadalcanal. La Armada Imperial Japonesa prometió además apoyar al ejército en la ofensiva planeada no sólo mediante el transporte de tropas, equipo y suministros a la isla, sino mediante ataques aéreos al Campo Henderson y además enviar buques de guerra para bombardearlo.
Mientras tanto, Millard Harmon, comandante de las fuerzas de la Armada de los Estados Unidos en el Pacífico Sur, convenció a Ghormley de que la fuerza de marines en Guadalcanal necesitaba reforzarse inmediatamente si querían defender la isla exitosamente ante el próximo ataque japonés, por lo que el 8 de octubre 2.837 soldados del 164º Regimiento de Infantería de la División Americana abordaron barcos en Nueva Caledonia para viajar a Guadalcanal con fecha de arribo probable del 13 de octubre. Para proteger los transportes, Ghormley ordenó que la Task Force 64 o (TF64), que consistía en cuatro cruceros y cinco destructores al mando del Contraalmirante Norman Scott, interceptara y combatiera los barcos japoneses que se acercaran a Guadalcanal, amenazando el arribo del convoy de transporte.

Personal de la 8ª Flota de Mikawa programó un importante envío para la noche del 11 de octubre. Dos portahidroaviones y seis destructores trasladarían 728 soldados, además de artillería y municiones, a Guadalcanal. Al mismo tiempo, pero en una operación separada, tres cruceros pesados y dos destructores al mando del Contraalmirante Aritomo Gotō bombardearían el Campo Henderson con proyectiles explosivos especiales con el objetivo de destruir al CAF, así como las instalaciones del campo. Debido a que los barcos de la Armada de los Estados Unidos no habían intentado anteriormente interceptar las misiones del Tokyo Express a Guadalcanal, los japoneses no esperaban oposición alguna esa noche.

Justo antes de medianoche, los barcos de Scott detectaron en el radar la fuerza de Gotō cerca de la entrada al estrecho entre la isla de Savo y Guadalcanal. La flota de Scott se encontraba en posición para «cruzar la T» de la formación de Gotō. Al abrir fuego, los buques de Scott hundieron un crucero y un destructor japonés, además de que dañaron severamente otro crucero. Gotō resultó gravemente herido y el resto de la flota japonesa se vio obligada a abandonar la misión de bombardeo y retirarse. Durante el intercambio de disparos, uno de los destructores aliados fue hundido, mientras que otro destructor y un crucero fueron dañados severamente. Mientras tanto, el convoy de abastecimiento arribó exitosamente a Guadalcanal y comenzó su viaje de regreso sin ser descubierto por la fuerza de Scott. Más tarde, durante la mañana del 12 de octubre, cuatro destructores japoneses del convoy de abastecimiento regresaron a auxiliar la retirada de los barcos dañados de la flota japonesa. Ataques aéreos por parte de aviones del Campo Henderson hundieron dos de esos destructores ese mismo día. El convoy de la Armada de los Estados Unidos llegó a Guadalcanal al día siguiente como se había planeado, descargando exitosamente y desembarcando los hombres en la isla.

Bombardeo del Campo Henderson


A pesar de la victoria de los Aliados durante la batalla de Cabo Esperanza, los japoneses prosiguieron con el plan y los preparativos para efectuar una gran ofensiva durante ese mes de octubre. Los japoneses decidieron arriesgarse y hacer un solo viaje, a diferencia de su modo habitual de utilizar barcos rápidos para transportar a sus hombres y material en la isla. El 13 de octubre, un convoy compuesto por seis barcos de carga con ocho destructores de exploración salió de las islas Shortland hacia Guadalcanal. El convoy transportaba 4.500 soldados de los regimientos 16º y 230º, algunos marines, dos baterías de artillería pesada y una compañía de tanques.Para proteger al convoy del ataque de aeronaves, Yamamoto envió dos acorazados desde Truk para bombardear el Campo Henderson. A las 01:33 horas del 14 de octubre, los acorazados Kongō y Haruna, escoltados por un crucero ligero y nueve destructores, llegaron a Guadalcanal y abrieron fuego en contra del Campo Henderson desde una distancia de 16.000 metros. Durante la siguiente hora y veintitrés minutos los dos acorazados dispararon 973 proyectiles de catorce pulgadas hacia el perímetro de Lunga, muchos de las cuales cayeron en un área de 2.200 metros cuadrados sobre el aeródromo. Gran parte de las municiones eran de fragmentación, específicamente diseñadas para destruir los objetivos en tierra. El bombardeo dañó severamente ambas pistas de aterrizaje, incendió casi todo el combustible disponible, destruyó 48 de los 90 aviones disponibles y mató a 41 hombres, incluyendo seis pilotos. La flota de acorazados regresó inmediatamente a Truk después del ataque.A pesar de los daños, el personal del Campo Henderson fue capaz de restaurar una de las pistas en pocas horas para volverla nuevamente operable. Siete SBD y 20 Wildcats ubicados en Espíritu Santo rápidamente volaron al Campo Henderson y barcos de transporte comenzaron a enviar combustible desde Espíritu Santo a Guadalcanal. Utilizando combustible que drenaron de los aviones destruidos así como de un alijo que se encontraba en una jungla cercana, los aviones restantes despegaron desde el aeródromo y atacaron el convoy en dos ocasiones durante el día 14, pero no lograron ocasionar ningún daño.

El convoy japonés llegó a Tassafaronga, en Guadalcanal, la medianoche del 14 de octubre y comenzó a descargar. Durante el día siguiente, una serie de aeronaves provenientes de Henderson bombardeó y ametralló al convoy, destruyendo tres de los buques de carga. El resto del convoy partió esa noche después de haber desembarcado a todas las tropas y las dos terceras partes de los suministros y equipo. Varios cruceros pesados también bombardearon el Campo Henderson durante las noches del 14 y 15 de octubre, destruyendo algunos aviones más, pero fallando en el objetivo de hacer más daño al campo de aviación.

Batalla por el Campo Henderson


Entre el primero y el 17 de octubre, los japoneses enviaron 15.000 soldados a Guadalcanal, con lo que Hyakutake contó en total con 20.000 soldados para utilizarlos en la ofensiva planeada. Debido a que habían perdido la posición al este del Matanikau, los japoneses concluyeron que un ataque a las defensas a lo largo de la costa sería sumamente difícil, por lo que Hyakutake decidió que la fuerza principal del ataque previsto fuera al sur del Campo Henderson. Su 2a División (aumentada por las tropas de la 38ª División), al mando del Teniente General Masao Maruyama y compuesta por 7.000 soldados divididos en tres regimientos de tres batallones cada uno, recibió instrucciones de marchar a través de la jungla y atacar las defensas estadounidenses desde el sur, cerca de la ribera este del río Lunga. La fecha del ataque se fijó para el 22 de octubre, aunque más tarde se cambió para el 23. Para distraer a los estadounidenses del ataque desde el sur, la artillería pesada de Hyakutake más cinco batallones de infantería (alrededor de 2.900 soldados) a cargo del Mayor General Tadashi Sumiyoshi atacarían las defensas del oeste a lo largo del corredor costero. Los japoneses estimaban que alrededor de 10.000 soldados estadounidenses se encontraban en la isla, cuando en realidad había cerca de 23.000.

El 12 de octubre una compañía de ingenieros japoneses comenzó a trazar un camino, llamado «Camino Maruyama», desde el Matanikau hacia la parte sur del perímetro. Los 24 kilómetros de camino atravesaban algunos de los terrenos más difíciles de Guadalcanal, incluyendo ríos, arroyos, barrancos profundos y lodosos, crestas empinadas y densa jungla. Entre el 16 y el 18 de octubre la 2a División comenzó a marchar por dicho camino.

Para el día 23, las tropas de Maruyama aún luchaban por avanzar entre la jungla para alcanzar las líneas enemigas. Esa misma tarde, después de enterarse que sus tropas aún no llegaban a sus posiciones de ataque, Hyakutake pospuso el ataque para las 19:00 del día 24. Los estadounidenses desconocían el avance de las fuerzas de Maruyama.

Sumiyoshi fue informado por personal de Hyakutake de que la ofensiva se había pospuesto para el 24 pero fue incapaz de contactar a sus tropas para informarles del cambio, por lo que al crepúsculo del 23 dos batallones del 4º Regimiento de Infantería y nueve tanques de la Primera Compañía Independiente de Tanques atacaron las defensas en la boca del Matanikau. Artillería, cañones y armas ligeras se utilizaron para repeler la agresión, destruyendo todos los tanques, matando a muchos de los soldados japoneses y recibiendo pocas bajas.Finalmente, el 24 las tropas de Maruyama llegaron al perímetro de Lunga, donde por dos noches consecutivas llevaron a cabo numerosos e infructuosos ataques frontales a las posiciones defendidas por el Primer Batallón del Séptimo Regimiento de Marines al mando del Teniente Coronel Chesty Puller y el 3er Batallón del 164º Regimiento de Infantería, al mando del Teniente Coronel Robert K. Hall. Para repeler el ataque japonés se utilizaron fusiles, morteros, artillería, así como proyectiles antitanque de 37 mm, lo que causó «una carnicería terrible» en las tropas japonesas. Algunos pequeños grupos de soldados japoneses pudieron atravesar las defensas, pero todos fueron encontrados y muertos durante los días siguientes. Más de 1.500 soldados de las tropas de Maruyama murieron durante los ataques, mientras que en el bando estadounidense fallecieron 60. Durante esos dos días los aviones del Campo Henderson respondieron el ataque de barcos y aeronaves japonesas, destruyendo 14 aviones y hundiendo un crucero ligero.

Más ataques posteriores fueron repelidos cerca del Matanikau el 26 de octubre, lo que también ocasionó severas bajas al bando japonés. Como resultado, a las 08:00 horas de ese día, Hyakutake ordenó cesar los ataques y pidió a sus tropas que se retiraran. Cerca de la mitad de los sobrevivientes de las tropas de Maruyama recibieron instrucciones de replegarse hacia el valle del Matanikau, mientras que al 230º Regimiento de Infantería, bajo las órdenes del Coronel Toshinari Shōji, se le ordenó dirigirse a Koli Point, al este del perímetro de Lunga. Los guías de la 2a División arribaron a los cuarteles generales del 17º Ejército en el área de Kokumbona el 4 de noviembre. El mismo día, la unidad de Shoji llegó a Koli Point y montó un campamento allí. Diezmados por las muertes durante la batalla, las lesiones, malnutrición y enfermedades tropicales, la 2a División fue incapaz de efectuar más acciones ofensivas, por lo que actuaría a la defensiva el resto de la campaña. En total, los japoneses perdieron entre 2.200 y 3.000 soldados, mientras que alrededor de 80 estadounidenses resultaron muertos.

Batalla de las Islas Santa Cruz


Al mismo tiempo en que las tropas de Hyakutake atacaban el perímetro de Lunga, portaaviones japoneses así como otros buques de guerra, bajo la dirección de Isoroku Yamamoto, se movilizaron cerca de las Salomón del sur. Desde esta ubicación las fuerzas navales esperaban encontrarse y derrotar a las fuerzas navales estadounidenses, especialmente portaaviones, que habían respondido al ataque terrestre de Hyakutake. Portaaviones que se encontraban en el área bajo el mando de William Halsey, Jr. también esperaban encontrarse con la flota japonesa.

Las dos flotas de portaaviones se enfrentaron la mañana del 26 de octubre en lo que se conoce como la batalla de las islas Santa Cruz. Después de un intercambio de ataques aéreos, los buques aliados se vieron obligados a retirarse después del hundimiento del portaaviones USS Hornet y después de que el USS Enterprise fuera seriamente dañado. La flota japonesa también decidió retirarse debido a la gran cantidad de bajas de aeronaves así como importantes daños sufridos en dos portaaviones (el Shōkaku y el Zuihō). Los portaaviones japoneses no volvieron a tener un rol protagónico durante la campaña después de esta derrota.

Acciones en tierra durante noviembre


Con la finalidad de aprovechar la victoria durante la batalla del Campo Henderson, Vandergrift envió seis batallones de Marines, a los cuales después se les unió un batallón del Ejército, a una ofensiva al oeste del Matanikau. La operación fue comandada por Merritt Edson y su objetivo era capturar Kokumbona, cuartel del 17º Ejército, al oeste de Point Cruz. Defendiendo el área de Point Cruz se encontraban las tropas del 4º Regimiento de Infantería al mando de Nomasu Nakaguma. Este regimiento se encontraba severamente diezmado debido a los estragos de la batalla anterior, enfermedades tropicales y malnutrición.
El ataque estadounidense comenzó el 1 de noviembre y después de cierta dificultad tuvieron éxito en terminar con las tropas japonesas que defendían el área de Point Cruz para el día 3, incluyendo tropas en la retaguardia que habían sido enviadas para reforzar el batallón de Nakaguma. Todo parecía indicar que las tropas estadounidenses romperían las defensas japonesas y tomarían Kokumbona, pero descubrieron tropas que acababan de desembarcar cerca de Koli Point, en el lado occidental del perímetro de Lunga, por lo que Vandergrift detuvo temporalmente la ofensiva el 4 de noviembre. Durante estos enfrentamientos los japoneses perdieron alrededor de 400 soldados, mientras que los estadounidenses contaron 71 muertos en sus tropas.

La mañana del 3 de noviembre, cinco destructores desembarcaron a 300 soldados en Koli Point con la finalidad de que éstos auxiliaran a Shōji, quien se encontraba en camino hacia allí después de la batalla en el Campo Henderson. Al enterarse del desembarco planeado, Vandergrift envió un batallón de Marines al mando de Herman H. Hanneken para que interceptaran a los japoneses. Poco después de desembarcar, los soldados japoneses lograron que los Marines se replegaran, por lo que Vandergrift ordenó que el batallón de Puller, dos batallones de la 164ª de infantería y el batallón de Hanneken avanzaran hacia Koli Point para atacar nuevamente a los japoneses.

Al momento en que las tropas estadounidenses comenzaron a avanzar, Shōji y sus hombres comenzaron a llegar a Koli Point. Comenzando el 8 de noviembre, las tropas aliadas intentaron rodear a las fuerzas de Shōji en el arroyo Gavaga. Mientras tanto, Hyakutake le ordenó a Shōji que abandonara su posición y se reintegrara a las fuerzas estacionadas en Kokumbona. Entre las líneas enemigas existía un hueco por el que se podía pasar, un lago pantanoso por el que Shōji y entre 2.000 y 3.000 soldados escaparon hacia la jungla. El 12 de noviembre los soldados estadounidenses atacaron a los soldados que se habían quedado atrapados entre sus líneas. Después del combate se contaron entre 450 y 475 cuerpos de soldados japoneses, además de que capturaron la mayoría de las armas pesadas y provisiones de los japoneses. Por el bando de los aliados 40 soldados murieron y 120 resultaron heridos.
El 4 de noviembre dos compañías de asalto de los Marines (Marine Raiders), comandados por el Teniente Coronel Evans Carlson, arribaron en bote a la bahía Aola, a 64 kilómetros al este de Lunga Point. Los Raiders, junto con tropas pertenecientes al 147º Regimiento de Infantería, tenían por objeto proveer seguridad a 500 Seabees en su intento de construir en ese lugar un campo de aviación que Hasley, por recomendación de Turner, había aprobado construir. La construcción fue abandonada para finales de noviembre debido a lo inconveniente del terreno.

El 5 de noviembre, Vandergrift ordenó a Carlson que marchara junto con sus hombres en búsqueda de las fuerzas de Shōji que habían escapado a Koli Point. Junto con el resto de las compañías de su batallón, las cuales llegaron poco después, Carlson y sus hombres partieron hacia un patrullaje de 29 días desde Aola hacia el perímetro de Lunga. Durante los patrullajes lucharon en varias batallas con las fuerzas de Shōji, matando a cerca de 500 soldados y sufriendo 16 bajas. Las bajas sufridas en combate, enfermedades tropicales, así como la falta de comida, enfermaron a muchos de los hombres de Shōji. Cuando las fuerzas de Shōji alcanzaron el río Lunga a mediados de noviembre, sólo 1.300 hombres quedaban en el cuerpo principal, y para cuando llegaron a la posición del 17º Ejército al oeste del Matanikau, sólo quedaban entre 700 u 800 sobrevivientes. La mayor parte de ellos se unieron a otras unidades que defendían el monte Austen y el área superior del río Matanikau.

Transportes Tokyo Express del 5, 7 y 9 de noviembre desembarcaron tropas adicionales pertenecientes a la 38ª División de Infantería, incluyendo la mayor parte del 228º Regimiento de Infantería, en Guadalcanal. Las tropas recién llegadas rápidamente fueron enviadas a Point Cruz y al área del Matanikau con la finalidad de resistir los ataques estadounidenses, los cuales se produjeron entre el 10 y 18 de noviembre. Ambos bandos se continuaron enfrentando a lo largo de la línea de combate justo al oeste de Point Cruz durante seis semanas.

Batalla naval de Guadalcanal


Después de la derrota durante la batalla del Campo Henderson, el Ejército Imperial Japonés planeó retomar el campo de aviación en noviembre pero se necesitaban más refuerzos para poder continuar con la operación. Por tal motivo, el ejército solicitó a Yamamoto que hiciera los traslados pertinentes a las islas así como su apoyo durante la ofensiva. Yamamoto proveyó 11 grandes barcos de transporte para llevar los 7.000 soldados restantes de la 38ª División de Infantería, sus municiones, comida y equipo pesado desde Rabaul a Guadalcanal. También envió una fuerza de buques de guerra, que incluía dos acorazados. Los dos acorazados, el Hiei y el Kirishima, equipados con munición especial de fragmentación, bombardearían el Campo Henderson el 12 y 13 de noviembre con el objetivo de dejarlo inoperante y destruir sus aviones para permitir que los lentos barcos pudieran llegar hasta Guadalcanal y desembarcar al día siguiente. La fuerza naval estaba comandada por el recién promovido Vicealmirante Hiroaki Abe.[106]

A comienzos de noviembre, la inteligencia aliada tuvo conocimiento de que los japoneses estaban preparando un nuevo intento por retomar el campo de aviación, por lo que la TF67 fue enviada a Guadalcanal el 11 de noviembre. Los refuerzos incluían dos batallones de infantería, municiones y comida. Los barcos de suministro fueron protegidos por dos grupos especiales al mando de los contraalmirantes Daniel J. Callaghan y Norman Scott, además de aviones provenientes del Campo Henderson.[108] Los barcos fueron atacados en varias ocasiones entre el 11 y 12 de noviembre por aviones japoneses que salían de Rabaul y hacían escala en la base aérea de Buin, Boungainville, aunque la mayoría de ellos pudo descargar sin daños serios.

Una nave de reconocimiento detectó el acercamiento de la fuerza de bombardeo de Abe, por lo que envió una señal de alerta a los mandos aliados. Turner decidió utilizar todos los barcos de combate disponibles para proteger a las tropas que se encontraban en la playa así como las que estaban desembarcando del ataque naval japonés. Además, ordenó que los barcos de suministro que se encontraban en Guadalcanal salieran la noche del 12 de noviembre.

Alrededor de la 01:30 del 13 de noviembre, la flota de Callaghan (compuesta por dos cruceros pesados, tres cruceros ligeros y ocho destructores) interceptó el grupo de bombardeo japonés entre Guadalcanal y la isla de Savo. Además de los dos acorazados, la flota de Abe incluía un crucero ligero y once destructores. En una oscuridad total, ambas flotas se entremezclaron antes de abrir fuego a una distancia inusualmente corta. Como resultado todos los barcos de Callaghan resultaron hundidos o severamente dañados salvo por un crucero y un destructor, además de que tanto Callaghan como Scott murieron en el combate. Los dos destructores japoneses fueron hundidos, mientras que el Hiei y otro destructor resultaron severamente dañados. A pesar de la derrota de la flota aliada, Abe ordenó a sus barcos que se retiraran sin bombardear el Campo Henderson. El Hiei se hundió más tarde ese mismo día después de repetidos ataques de aeronaves del portaaviones USS Enterprise. Debido a que el Campo Henderson no había sido neutralizado, Yamamoto ordenó al convoy de transporte, al mando de Raizo Tanaka y ubicado cerca de las islas Shortland, que esperara un día más antes de salir hacia Guadalcanal. Ordenó también a Nobutake Kondo que armara otra fuerza de bombardeo utilizando los barcos que se encontraban en Truk y los de Abe para que atacaran el aeródromo el 15 de noviembre.

Mientras tanto, alrededor de las 02:00 del 14 de noviembre, un crucero y un destructor procedentes de Rabaul y al mando de Gunichi Mikawa llevaron a cabo un bombardeo sobre el Campo Henderson. El bombardeó causó algunos daños pero falló en su objetivo de dejar inoperante el campo de aviación o la mayoría de los aviones. Al retirarse Mikawa nuevamente a Rabaul, el convoy de transporte de Tanaka comenzó su viaje a Guadalcanal confiando en que el aeródromo había sido severamente dañado. Durante ese día, aviones del Campo Henderson y del Enterprise atacaron tanto a la flota de Mikawa como la de Tanaka, hundiendo un crucero pesado y siete barcos de transporte. La mayoría de las tropas pudieron ser rescatadas de los barcos hundidos gracias a los destructores que los iban escoltando y fueron regresados a las Shortland. Después de anochecer, Tanaka y los cuatro transportes restantes continuaron su camino a Guadalcanal mientras que la flota de Kondo se aproximaba a bombardear el Henderson.Con el afán de interceptar la flota de Kondo, Halsey, quien contaba con pocos barcos no dañados, se desprendió de dos acorazados, el USS Washington y el USS South Dakota, así como cuatro destructores de la fuerza especial Enterprise. La flota estadounidense, al mando de Willis A. Lee (quien se encontraba a bordo del Washington) llegó a Guadalcanal y la isla de Savo justo antes de la medianoche del 14 de noviembre, poco antes de que la fuerza de bombardeo japonesa arribara al lugar. La flota de Kondo consistía en el Kirishima, dos cruceros pesados, dos cruceros ligeros y nueve destructores. Después de que ambas flotas hicieron contacto, los japoneses rápidamente hundieron tres destructores estadounidenses y dañaron severamente un cuarto. Posteriormente, la flota japonesa divisó, abrió fuego y dañó al South Dakota. Mientras que esto sucedía, el Washington se acercó a los barcos japoneses sin ser visto y abrió fuego contra el Kirishima, disparándole repetidamente y causándole daños fatales. Después de perseguir infructuosamente al Washington rumbo a las islas Russell, Kondo dio la orden de retirarse sin haber bombardeado el Campo Henderson. Además, durante el combate otro destructor japonés resultó hundido.

Mientras la flota japonesa se retiraba, los barcos japoneses de transporte se embarrancaron cerca de Tassafaronga a las 04:00 y rápidamente comenzaron a descargar. A las 05:55 aviones y artillería estadounidense comenzaron a atacar a los transportes, destruyendo a los cuatro junto con casi toda la carga que llevaban. Sólo alrededor de 2.000 a 3.000 soldados pudieron desembarcar. Debido al fracaso de esta acción, el ataque planeado para ese mes al Campo Henderson tuvo que ser cancelado.

El 26 de noviembre el Teniente General Hitoshi Imamura tomó el mando del recién formado 8° Ejército de Área en Rabaul. El nuevo mando abarcó tanto al 17º Ejército de Hyakutake como al 18º que se encontraba en Nueva Guinea. Una de las primeras prioridades de Imamura tras asumir el control fue el de continuar con los esfuerzos para retomar el Campo Henderson y Guadalcanal, sin embargo la ofensiva de los aliados en Buna, Nueva Guinea, cambió sus prioridades. Ya que el intento de los Aliados de tomar Buna fue considerado como una amenaza más seria a Rabaul, Imamura pospuso el arribo de más refuerzos a Guadalcanal con el objetivo de concentrarse en la nueva situación de Nueva Guinea.

Batalla de Tassafaronga


Los japoneses continuaron teniendo dificultades al enviar suficientes suministros para mantener a sus tropas en Guadalcanal. Intentos de utilizar solamente submarinos durante las dos últimas semanas de noviembre fallaron pues no podían enviar suficiente comida para las tropas de Hyakutake. Otro intento por establecer bases en las islas centrales de las Salomón desde las cuales pudieran enviarse barcazas en convoy también falló debido al ataque aéreo aliado. El 26 de noviembre, el 17º Ejército le informó a Imamura que estaban enfrentando una crisis debido a la falta de alimentos. Algunas unidades del frente de batalla no habían sido reabastecidas en seis días, incluso algunas tropas ubicadas en la retaguardia se encontraban a la tercera parte de raciones. Esta situación obligó a que nuevamente se utilizaran destructores para enviar los suministros necesarios a Guadalcanal.

Personal de la 8a Flota desarrolló un plan para ayudar a que se redujera el riesgo para los destructores que hacían las entregas. El plan consistía en utilizar bidones de combustible o aceite, los cuales serían limpiados y rellenados con suministros médicos y alimentos, pero con suficiente espacio vacío para que el aire interior permitiera que el bidón flotara, siendo además atados entre sí. Cuando los destructores llegaran a Guadalcanal harían un viraje brusco y se soltarían los bidones, que caerían al mar por la borda. Después, un nadador o un bote irían a la boya del extremo de la cuerda que unía los bidones, para remolcarlos a la orilla, donde los soldados podrían transportar los suministros.La Unidad de Refuerzo de la 8a Flota en Guadalcanal, en ese momento comandada por Raizo Tanaka, recibió la tarea de hacer la primera de las cinco entregas de suministros utilizando el método de los bidones, la cual se realizaría la noche del 30 de noviembre. La unidad de Tanaka contaba con ocho destructores, seis de los cuales llevarían entre 200 y 240 bidones cada uno. Vía reportes de inteligencia, Hasley se enteró del intento de los japoneses de llevar suministros, por lo que giró instrucciones para que la TF67, que comprendía cuatro cruceros y cuatro destructores al mando del Contraalmirante Carleton H. Wright, interceptara a la flota de Tanaka. Dos destructores adicionales procedentes de Espíritu Santo se unieron a la fuerza de Wright durante su viaje a Guadalcanal.

A las 22:40 del 30 de noviembre las fuerzas japonesas arribaron a Guadalcanal y se prepararon a descargar los bidones. Mientras tanto, la flota norteamericana se acercaba al Estrecho del Fondo de Hierro desde la dirección contraria. Los destructores estadounidenses detectaron en el radar a los japoneses, por lo que el comandante del destructor pidió permiso para atacar con torpedos. Wright esperó cuatro minutos antes de conceder el permiso, por lo que los barcos de Tanaka pudieron salir de una posición donde los estadounidenses podían atacar de forma óptima. Todos los torpedos lanzados fallaron, pero los cruceros abrieron fuego, destruyendo un destructor escolta japonés. El resto de los buques abandonaron la misión de suministro, aumentaron la velocidad, viraron y lanzaron un total de 44 torpedos en dirección a los cruceros estadounidenses. Los torpedos hicieron contacto y hundieron al crucero USS Northampton y dañaron seriamente a los cruceros USS Minneapolis, USS New Orleans y USS Pensacola. El resto de los destructores japoneses escaparon sin daño alguno, pero fallaron en su intento de entregar las provisiones

Para el 7 de diciembre, las tropas de Hyakutake perdían en promedio cincuenta hombres debido a la malnutrición, enfermedades, así como ataques en tierra y aéreos por parte de los estadounidenses. Durante los días 3, 7 y 11 de diciembre se realizaron intentos por entregar las provisiones necesarias pero todos fallaron en aminorar la crisis. Durante dichos intentos un destructor japonés fue hundido debido al impacto del torpedo de una PT Boat.

Operación Ke


El 12 de diciembre la Armada Imperial Japonesa propuso que Guadalcanal fuera abandonado. Al mismo tiempo, varios oficiales del Ejército en el Cuartel General Imperial también sugirieron que los esfuerzos por retomar Guadalcanal serían imposibles. Una delegación encabezada por el Coronel Joichirō Sanada visitó Rabaul el 19 de ese mismo mes y consultó la situación con Imamura y su personal. A su regreso a Tokio, la recomendación de Sanada fue que se abandonara Guadalcanal, con lo que los líderes del Cuartel General estuvieron de acuerdo. El día 26 de diciembre se ordenó al personal que comenzaran a desarrollar los planes para la evacuación de Guadalcanal, se estableciera una nueva línea defensiva en las Salomón centrales y que se cambiara la prioridad a la campaña en Nueva Guinea.

El 28 de diciembre, el General Hajime Sugiyama y el Almirante Osami Nagano informaron personalmente al Emperador Shōwa la decisión de retirar las tropas de Guadalcanal, decisión que fue apoyada formalmente por él el día 31.

En secreto se comenzó a preparar la evacuación, llamada «Operación Ke», programada para que diera comienzo a finales de enero de 1943.

Batalla del Austen, Galloping Horse y Seahorse


En diciembre la Primera División de Marines fue retirada para su recuperación y en el transcurso del mes siguiente el XIV Cuerpo de Ejército de los Estados Unidos tomó el control de las operaciones en la isla. Además, el General Mayor Alexander Patch reemplazó a Vandergrift como comandante de las fuerzas aliadas en Guadalcanal, que para enero sumaban 50.000 soldados.

El 18 de diciembre tropas aliadas (principalmente del ejército de los Estados Unidos) comenzaron a atacar las posiciones japonesas en Mount Austen. Una posición fortificada llamada Gifu detuvo el ataque de los Aliados, por lo que tuvieron que suspender temporalmente la ofensiva el 4 de enero.

Los Aliados reanudaron la ofensiva el 10 de enero, atacando nuevamente a las tropas japonesas que se encontraban en Mount Austen, así como en dos crestas cercanas conocidas como «Seahorse» y «Galloping Horse». Después de algunas dificultades, los aliados capturaron las tres el 23 de enero. Al mismo tiempo, Marines de los Estados Unidos avanzaron a lo largo de la costa norte de la isla. Durante ese avance alrededor de 3.000 soldados japoneses fueron muertos, por el lado estadounidenses hubo 250 fallecidos.

Evacuación


El 14 de enero, un buque del Tokyo Express desembarcó un batallón con la finalidad de que éste sirviera como retaguardia para la evacuación, denominada «operación Ke». Con ellos además se encontraba un oficial procedente de Rabaul, quien notificó a Hyakutake la decisión de retirarse. Al mismo tiempo, acorazados y aviones japoneses se pusieron en posición alrededor de Rabaul y Boungainville para llevar a cabo la operación de retirada. Inteligencia aliada detectó los movimientos enemigos, pero los malinterpretaron como un nuevo intento por retomar el Campo Henderson y Guadalcanal.Patch, seguro de que se enfrentarían a un inminente ataque japonés, envió sólo a un pequeño grupo de soldados para que continuaran con la ofensiva en contra de las tropas japonesas. El 29 de enero, Halsey, pensando del mismo modo que Patch, envió un convoy a Guadalcanal para resurtir suministros acompañados por una flota de cruceros. Torpederos avistaron el convoy esa misma tarde y atacaron el crucero USS Chicago, dañándolo severamente. Al día siguiente más torpederos atacaron al crucero, hundiéndolo. Halsey ordenó que el resto del convoy regresara a la base y posteriormente se dirigiera con el resto de las fuerzas al Mar de Coral, al sur de Guadalcanal, para que se mantuvieran listos para contraatacar la supuesta próxima ofensiva.

Mientras tanto, el 17º Ejército japonés se retiró de la costa oeste de Guadalcanal mientras tropas en la retaguardia respondían la ofensiva aliada. La noche del 1 de febrero 20 destructores de la 8ª Flota de Mikawa al mando de Shintaro Hashimoto exitosamente retiraron del lugar a 4.935 soldados, la mayoría perteneciente a la 38ª división. Durante la misión de evacuación tanto japoneses como estadounidenses perdieron un destructor cada uno a causa de ataques aéreos y navales.

Durante las noches del 4 y 7 de febrero, Hashimoto completó la evacuación de la mayoría de las tropas restantes por medio de sus destructores. Salvo algunos ataques aéreos, las fuerzas aliadas -aún anticipando una gran ofensiva japonesa- no hicieron ningún intento por interceptar a los destructores que estaban evacuando al personal. En total, alrededor de 10.652 soldados fueron evacuados de Guadalcanal. No fue hasta el 9 de febrero que Patch descubrió que los japoneses habían abandonado la isla, por lo que la declaró segura. De este modo concluyó la campaña.

Consecuencias e importancia


Consecuencias


Después del retiro japonés de Guadalcanal, tanto ésta como Tulagi se convirtieron en las bases más importantes para apoyar el avance aliado a lo largo de la cadena de las islas Salomón. Además del Campo Henderson se construyeron dos pistas más en Lunga Point y un aeródromo para bombarderos se construyó en Koli Point. Se construyeron gran cantidad de puertos e instalaciones logísticas en Guadalcanal, Tulagi y Florida. El anclaje alrededor de Tulagi se convirtió en una importante base avanzada para los buques de guerra aliados así como para los barcos de transporte que apoyaron la campaña de las islas Salomón. Además, Guadalcanal sirvió para alojar en cuarteles una gran cantidad de unidades terrestres antes de que partieran hacia las Salomón.

Después de la campaña de Guadalcanal los japoneses claramente asumieron un rol defensivo en la guerra. El constante esfuerzo por reforzar la isla debilitó el avance japonés en otros frentes, lo que además contribuyó a que australianos y estadounidenses pudieran contraatacar exitosamente en Nueva Guinea, lo cual culminó en la captura de las bases de Buna y Gona a principios de 1943. Los Aliados lanzaron en junio la «Operación Cartwheel», la cual, después de una modificación en agosto de 1943, formalizó la estrategia de aislar Rabaul y cortar sus líneas de comunicación marítimas. La subsecuente neutralización exitosa de Rabaul, así como las fuerzas que se encontraban allí, facilitó la campaña en el suroeste del Pacífico a cargo del General Douglas MacArthur y la campaña del Pacífico central a cargo del Almirante Chester Nimitz, ambas exitosas en su esfuerzo por acercarse a Japón. Las tropas que permanecieron en el área del Pacífico sur fueron posteriormente derrotadas o neutralizadas por los Aliados mientras la guerra se acercaba a su conclusión.

Importancia


Muchos escritores consideran la batalla de Midway como un punto de inflexión en el frente del Pacífico debido a que fue la primera victoria decisiva de los Aliados en contra de los japoneses, quienes se encontraban aún invictos, además de que detuvo la expansión del Imperio del Japón hacia el este, hacia Hawái y la costa oriental de los Estados Unidos. A pesar de esto, Japón continuó con su expansión hacia el sur del Pacífico. Por otro lado, la política «Europa primero» de los Estados Unidos sólo había permitido acciones defensivas ante la expansión japonesa debido a que los recursos se habían enfocado en derrotar a Alemania. Sin embargo, la propuesta del Almirante King de invadir Guadalcanal, así como su implementación exitosa, convenció al presidente Franklin Roosevelt de que en el frente del Pacífico también se podía tomar la ofensiva. Para finales de 1942 estaba claro que Japón había perdido la campaña de Guadalcanal, lo que constituyó un duro golpe a los planes estratégicos japoneses de defender el imperio, así como una derrota inesperada frente a los Aliados.

Guadalcanal fue la primera campaña prolongada del Pacífico junto con la simultánea campaña de las islas Salomón. Ambas campañas forzaron las capacidades logísticas de las naciones beligerantes. Para los Estados Unidos significó el desarrollo de un transporte aéreo de combate por primera ocasión. El fracaso de los japoneses de establecer la supremacía en el aire los forzó a confiar el envio de refuerzos por medio de barcazas, destructores y submarinos, con resultados desiguales.
Al inicio de la campaña los estadounidenses vieron entorpecida su misión debido a la falta de recursos al sufrir la pérdida de cruceros y portaaviones, y cuyos reemplazos provendrían de programas para aumentar la construcción que aún estaban a meses de concretarse. La Armada de los Estados Unidos sufrió bajas tan severas de personal durante el conflicto que se rehusó a publicar totalmente el número de bajas durante años. Los japoneses por otro lado se vieron superados en la capacidad industrial, la cual nunca pudo igualar la de los Estados Unidos. Al ir avanzando la campaña, los japoneses fueron perdiendo unidades que no eran capaces de reemplazar, mientras que los estadounidenses más tarde adquirieron la capacidad de reemplazar e incluso aumentar las unidades.

La campaña en la isla fue sumamente costosa para Japón, no sólo en cuanto a daños materiales, sino en cuanto a hombres. Alrededor de 25.000 soldados experimentados fallecieron durante la campaña. La pérdida de recursos contribuyó directamente al fracaso de Japón de lograr sus objetivos en la campaña de Nueva Guinea, además de que perdió el control de las Salomón del sur y la habilidad de interceptar los envíos aliados a Australia. La mayor base japonesa en Rabaul quedó entonces amenazada directamente por las fuerzas aéreas de los aliados. Las aeronaves y buques japoneses destruidos o hundidos en esta campaña fueron irremplazables, ya que estaban tripulados por veteranos sumamente entrenados. Por lo tanto, se puede considerar que la victoria de los aliados en este conflicto supuso el primer paso de una cadena de sucesos que eventualmente llevarían a la rendición de Japón, así como la ocupación del país.

Quizá tan importante como la victoria militar lo fue la victoria psicológica. Los aliados habían derrotado a las mejores fuerzas marítimas, aéreas y terrestres de Japón. Después de Guadalcanal las tropas estadounidenses se enfrentaron con menos temor e intimidación a su contraparte. Adicionalmente, los Aliados comenzaron a ver el desarrollo de la campaña en el Pacífico con un creciente optimismo.

Varios líderes políticos y militares de Japón, incluyendo Naoki Hoshino, Osami Nagano y Torashirō Kawabe, aseguraron poco después de que Guadalcanal había sido un punto de inflexión decisivo en el conflicto. Kawabe aseguró: «Como punto de inflexión [de la guerra], cuando la acción positiva cesó o incluso se volvió negativa, fue, siento yo, en Guadalcanal.

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Fuentes de Información - la segunda guerra mundial, campaña guadalcanal (parte 2)

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4 comentarios - la segunda guerra mundial, campaña guadalcanal (parte 2)

@ArrElOcoO_965 Hace más de 3 años
la segunda guerra mundial, campaña guadalcanal (parte 2)
@ArrElOcoO_965 Hace más de 2 años
nah se logico quien va a leer todo eso
@sonambulo9 Hace más de 2 meses
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