Mariano Grondona vocero de dictadura y abuso de menores

Mariano Grondona

Mariano Grondona vocero de dictadura y abuso de menores
GRONDONA JUNTO A SU AMIGO MASSERA, VIOLADOR DE MENORES, TORTURADOR, ASESINO Y LADRON DE BEBES.

La jugó de copiloto de Neustadt en la televisión estatal de los militares. Pero el sostén brindado a ellos, con quienes compartía ideología y crímenes desde los ‘60, se concretaba en las revistas Carta Política y en diversos diarios.

En alguno de ellos (El Cronista Comercial) usaba el sinónimo de Guicciardini. Para Grondona, apoyar a los dictadores era cuestión de piel.

Profesor de la Escuela de Guerra, abrazador oficial de Martínez de Hoz y de los liberales, su catedrática pluma lanzaba párrafos como estos: “Nuestra revolución consiste nada menos que en la aparición de un orden en medio del desorden (...). Sólo los que han bebido hasta el fondo el cáliz del desorden sabrán apreciarla”.

O aquellos del 12 de septiembre de 1979, mientras la Comisión Interamericana de Derechos Humanos visitaba cárceles y tomaba denuncias: “Por creer que el derecho a la seguridad es un derecho humano que el Estado debe proteger, los argentinos recibimos hoy la visita de la CIDH. Esto es lo malo. Que están aquí precisamente porque somos derechos y humanos”.
Su coherencia se exponía también en la revista Visión, financiada por el dictador nicaragüense Tachito Somoza.


MARIANO GRONDONA: “VIDELA ES UN HOMBRE HONESTO”


El director de la orquesta del periodismo antinacional se llama Mariano Grondona. Durante la dictadura genocida, Grondona se constituye en cómplice de tanta crueldad y tanta muerte y llegará a sostener que -en determinadas circunstancias, la tortura se justifica.


Por Norberto Galasso

Hoy son muchos los periodistas que se han convertido en sirvientes del establishment, desplegando una beligerancia permanente contra el actual gobierno.

Pero entre todos ellos, el director de la orquesta de ese periodismo antinacional se llama Mariano Grondona.

Él es el intelectual orgánico de la reacción.

Su pensamiento oligárquico no proviene de un acuerdo por 100.000 pesos mensuales como en otros casos, ni en la fama que pueden otorgar los poderosos.

Él es la oligarquía, la vieja, la nueva, y su socio imperial.

Por su boca y por sus artículos se expresan los intereses que quieren volver nuevamente al coloniaje y a la explotación más inicua de los trabajadores.

Él diseña y desarrolla la táctica que luego aplican el resto de sus colegas que se han entregado, cada uno con su estilo particular, pero perfectamente orquestados bajo su orientación.

Por eso no es casualidad que el diario La Nación sea su trinchera, allí donde sobrevive aún el alma oligárquica y antinacional de los antepasados que encadenaron el país al Imperio y cometieron el genocidio del Paraguay hace 150 años.
Su rechazo a lo popular y su veneración a los poderosos intereses internos y externos le vienen de muy lejos.

De quien lo crió, su abuelo José, ganadero exportador que fue vicepresidente de la Bolsa de Comercio, -porque los Grondona somos de campo, dice él, con campos en Pehuajó, y los Poggio, por vía materna, que también tienen campos en Carlos Casares.

Le viene también de su niñez cuando aprendió a hablar bien en inglés, antes que en castellano, del secundario en el aristocrático colegio Champagnat, de su mujer Elena Lynch -dada la estrecha amistad de los Lynch con los Mitre que lo convierte en el periodista mimado de La Nación-, de su campo en Pehuajó, su casa de dos plantas en Palermo Chico, de su finca de tres mil metros cuadrados en Punta del Este.

Y se ratifica en su hijo Marianito, aquel que junto al hijo de Joe Martínez de Hoz escapó con documentación comprometedora cuando una comisión de diputados allanó el estudio Klein-Mairal en 1984.

En todos estos elementos se nutre su foja de servicios, que se inicia como comando civil gorila en 1955 donde su veneración por la democracia lo conduce a atentar contra un gobierno apoyado por más del 60 por ciento del padrón electoral.

A partir de allí, desde 1958, emite sus consejos desde La Nación, tribuna a partir de la cual brega contra los avances populares e incursiona como alto funcionario en el gobierno títere de José María Guido, manejado por sus amigos militares.

Luego, se ocupa de debilitar al gobierno de Arturo Illia, para después brindar enormes elogios al golpe militar del ’66, pues Juan Carlos Onganía era -su príncipe largamente esperado que venía a -restablecer el orden y la autoridad.

Ya por entonces había celebrado su vínculo periodístico con Bernardo Neustadt para defender los viejos tiempos en nombre de Tiempo Nuevo. De los años setenta se recuerdan su desmedido elogio al brujo José López Rega y al rector fascista de la Universidad de Buenos Aires

(Alberto Ottalagano), desde Carta Política.

Durante la dictadura genocida, se constituye en cómplice de tanta crueldad y tanta muerte.
Después dirá: -Videla es un hombre honesto, recto… (Página/12, 11/9/1990).
Y llegará a sostener que -en determinadas circunstancias, la tortura se justifica (Página 12, 14/10/90).
Años después, intentará cínicamente deslindarse de aquella época siniestra: -¿Yo maté niños? ¿Cuál es la comisión del pecado? Yo pequé de omisión porque no investigué más, no critiqué más… Yo no supe…. (Clarín 9/8/98).
A su vez, en junio de 1989, cuando se aproximaba el final de la presidencia de Raúl Alfonsín, proponía, desde la pantalla televisiva, la -colocación de tanques de guerra en las calles para prevenir o amedrentar a los saqueadores. (2/6/89).

Consecuentemente con esta historia, se dedica ahora fervorosamente a esmerilar al gobierno.
Siguiendo la nueva táctica imperial, ya no predica el golpe militar sino el golpe institucional como se lo ha dicho con un guiño cómplice al estanciero Hugo Biolcatti: -¿Durará el gobierno? Hay un señor Cobos, ¿no es cierto?

Esta es la expresión máxima del llamado periodismo independiente… de los intereses populares, y expresión auténtica del interés oligárquico imperialista.



El “doctor” Mariano Grondona

En este adelanto de su libro sobre el comentarista televisivo, el periodista Martín Sivak reproduce declaraciones del brigadier Basilio Lami Dozo donde el ex miembro de la Junta de Comandantes asegura que convocó a Grondona para que lo asesore durante la dictadura. “Convoqué a Grondona –dice– porque lo veía un hombre de Estado Mayor, hombre de asesoramiento.”

“El Ejército y la Marina concentraban mayor poder que la Aeronáutica, y cuando rápidamente comenzaron las disputas entre ellos, la Fuerza Aérea laudó por lo general en favor de los primeros. Podía ser el arma más débil, pero participaba tanto en la represión ilegal como en la toma de decisiones. Para esto último, trabajo intelectual, los brigadieres procuraron el asesoramiento de algunos civiles. Fue así como Mariano Grondona empezó a trabajar para la Fuerza Aérea.
”–Convoqué a Grondona –recordó el brigadier Basilio Lami Dozo– porque lo veía, como decimos nosotros, un hombre de Estado Mayor. Hombre de asesoramiento. El ni decide ni ejecuta: el Estado Mayor le aporta todos los elementos para que pueda tomar decisiones. Y él es muy preparado, con muchos conocimientos de política.
”Todo empezó con la revista (Carta Política) de Piñeiro Pacheco. La portada del Nº 40, de febrero de 1977, mostraba una canilla y un dedo que intentaba, en vano, detener el agua que insistía en correr, con el título “Vuelva la política”. La carta del director, “Las dos líneas”, desarrollaba la tesis de una división entre duros y blandos en la dictadura. “Nadie diría que el presidente Videla, por ejemplo, sea un ‘duro’; todos lo pensamos, por el contrario, como un hombre naturalmente abierto para el diálogo y el entendimiento”, escribió Grondona. “Así como el ‘imperativismo’ caería en el destino de Onganía, la ‘politización’ repetiría la experiencia Lanusse. El país no quiere ni lo uno ni lo otro”, argumentó, sin pronunciarse así por ninguna de las facciones. “Tenemos dos líneas. Queremos dos líneas, puesto que el país necesita sus sutiles intercambios.”
“Después de leer Carta Política, Lami Dozo comentó a Juan José Güiraldes: “Grondona, en algún momento, podría ayudarnos a preparar un plan político.” Todavía no había llegado el momento, pero el cadete fungía como el nexo, ya que era un gran amigo de ambos. Con un año en el poder, los militares discutían ya tímidos intentos de apertura y planes políticos. Los supuestos blandos, Videla y Viola, proponían avanzar muy lentamente en esos propósitos, y recibían la feroz resistencia de los llamados duros, Emilio Eduardo Massera, Carlos Guillermo Suárez Mason y Luciano Benjamín Menéndez, entre otros. En una posición intermedia, el ministro Albano Harguindeguy no quería que se incluyera a los partidos en los diálogos.
”(...) En los tres meses que Lami Dozo y Grondona se reunieron en el Cóndor pesaron otros temas, como el sindicalismo y la relación con los Estados Unidos. “La idea era colocar al sindicalismo en su lugar, que no tuviera tanta preponderancia en las decisiones políticas del más alto nivel”, explicó el brigadier. “Con respecto a los Estados Unidos, yo siempre decía: `No lo elegí, lo encontré. Tengo que conversar y negociar’. Guste o no, era el gran referente. Ya que tengo que negociar, lo haré de la mejor manera. En temas políticos no hay amigos, hay aliados circunstanciales.”
”El documento “Bases Políticas para la Reorganización Nacional” –cuarenta y nueva páginas escritas a máquina, con fecha 26 de julio de 1978– resultó el único programa de gobierno que Grondona hizo en su vida, con detalles de cómo debería ser la Argentina del postaniquilamiento. En una cena de camaradería de las Fuerzas Armadas, en julio de ese año, Agosti intentó formularlos en términos acordes al ámbito: “Así como en marzo de 1976 constituyó un punto de inflexión histórica que termina con una etapa política, en la cual se asume con plenitud el combate contra el terrorismo subversivo, julio de 1978 constituye un nuevo punto de inflexión en el que, terminado el combate armado, debemos enfatizar la construcción de los fundamentos de la nueva sociedad argentina.”
Con membrete de la Fuerza Aérea, “Bases Políticas para la Reorganización Nacional” llevaba la firma de Agosti y un destinatario expreso: el comandante en Jefe Videla. “Las bases elaboradas –señalaba– tienen como propósito contribuir al logro de una situación que haga factible lainauguración de una ‘Nueva República’ al término del Proceso de Reorganización Nacional, atravesando las etapas de reordenamiento sin actividad política partidaria, consolidación con actividad y, por último, transición con gobierno cívico-militar.” La marca de Grondona se advertía en la introducción: respetaba los supuestos de una tesina, enunciaba los temas, destacaba la correlación armónica de las sociedades familiares, intermedia y estatal, y reivindicaba la “nacionalidad actuante”.
“El texto enumeraba sus “criterios rectores”:

- “Fin de los partidos políticos tradicionales y surgimiento de nuevos movimientos consustanciados “con el ideario del PRN”.

- “Proceso político gradual con varias etapas y creciente incorporación ciudadana, “acompañada por un sistema de realimentación que permita introducir correcciones al Proceso”.

- “Elección indirecta para los cargos ejecutivos, con excepción de los intendentes.

- “Régimen de elección gradual y no simultáneo.
“La Fuerza Aérea pretendió que esas bases políticas fueran aprobadas con “carácter de imperio” y que las deliberaciones se extendieran, además de a las otras armas, a notables del país. Pero no quería que se incluyera a los partidos políticos. Las Fuerzas Armadas no tienen necesidad de efectuar una consulta formal, dado que podría transmitir la idea de una falta de convicción.
”El cierre de la introducción al documento contenía una aclaración curiosa: “Con relación a su difusión, estimo conveniente que sea sin restricciones la primera parte y muy restrictiva la segunda”. La primera parte, obviamente general, se refería a la legitimidad del Proceso de Reorganización Nacional y “al mundo geopolítico actual” y citaba ideas de Grondona –sin nombrarlo– expuestas ante la Conferencia Atlántica. En cambio, la segunda y práctica, guardaba lo mejor: “Condiciones de un plan político”. Entre otras, detallaba: minimizar las “interferencias internacionales”; “realizar una campaña de acción psicológica”, “excluir de la actividad política o gremial a ciertas personas, y hacerlo de manera temporaria o de por vida”, generar “nuevos partidos que reemplacen los existentes, promover nuevos líderes naturales”.





Mariano Grondona trabajó para la destrucción de la democracia


En el escenario político de 1975, aparece Mariano Grondona: “descubre petróleo en Malvinas y señala que ‘había que pensar en el uso de la fuerza, mediante la invasión, que conlleva a una amenaza verosímil, capaz de producir un hecho consumado’. Y pregunta (ya en el 75): ¿hasta dónde llega la paciencia de las naciones?...¿cuánto tiempo puede protestar una nación, sin que se le arrebate la dignidad?”

“Ya en 1965, la prensa entera del país empezaba a publicar el pedido de un golpe de estado y, hasta tenían, como una visión unánime, quién sería el presidente golpista, apuntando al general Onganía. No sólo la prensa tenía participación en esto, sino, también, algunos conspicuos ciudadanos. El que más descolló en este pedido de golpe de estado, abiertamente, a través de Editoriales publicadas en los grandes diarios, fue Mariano Grondona. Este mismo doctor, que, actualmente, se llena la boca hablando con la palabra democracia, que la explica en griego, después de haber lamido las botas de todos los militares golpistas, simboliza la más vergonzosa caricatura del ser nacional. No estuvo sólo, lo acompañaban y se reunían en su casa, Timerman, Frondizi, militares – todos golpistas- los que, desde 1965, fagocitaban el golpe de estado, distinguiendo a Onganía como ‘El cóndor’ que planeaba la Argentina con sus alas abiertas, para cubrir con su manto el orden y el progreso (pertenece a una editorial de Mariano Grondona). Luego se asoció como aprendiz de Bernardo Neustad, que odiaba a los pobres nacidos en las villas… Lo insólito es que, hasta ahora, tienen cabida, como críticos, en nuestra sociedad”.

Grondona sobrevoló en helicóptero la Plaza de mayo pegado a su líder: Galtieri. Fue el 10 de abril de 1982. Mariano Grondona, se desempeñaba como profesor de la Escuela de Guerra. Su frase “¿hasta dónde llega la paciencia de las naciones?” anunciada en 1975, fue casi textualmente repetida por Galtieri el 1 de abril de 1982, al presidente Reagan: “también la paciencia del pueblo argentino tiene un límite”, al pedido de que no inicie la acción bélica.

“Grondona, convertido ya en vocero excepcional de la peor dictadura argentina, dice: ‘lo que vimos, junto con Galtieri, el 10 de abril (concentración en Plaza de mayo), no fue un acto partidista, sino un acto nacional…y, henos aquí, en la guerra, que ha venido a ajustar cuentas y reponer el escenario de los conflictos’”.

Luego de ello, el dictador “dirigió su mensaje bélico contra los ingleses”: “la dignidad y el honor de la nación no se negocian. Y, si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”.

Las editoriales del profesor de guerra, proponían la guerra: “Esta obsesión casi asnal, de la Junta de 1982, de no aceptar ninguna de las Resoluciones de las Naciones Unidas, ni las propuestas de varios países, ni la intercesión del Rey de España, ni la del Santo Padre, tiene un rancio olor a traición que viene desde 1976, con las editoriales del Profesor de Guerra, Mariano Grondona, quien desde 1975 proponía la toma, por la fuerza, de las Islas Malvinas”.

Un poco de historia

“El logro del canciller Dr. Zavala Ortiz, fue que en la presidencia de Arturo Illia, había concretado el primer gran triunfo diplomático con su Resolución 2065, ante la ONU, mediante el cual íbamos camino a lograr el gran sueño argentino: recuperar las Islas Malvinas”. Fue el Dr. Zavala Ortiz, quien incluyó a Malvinas como un caso de colonialismo, luego de un siglo y medio de lucha, consiguió el voto favorable de Naciones Unidas, lo que obligaba a Gran Bretaña a empezar las negociaciones con Argentina.

El golpe de estado de Onganía no permitió la concreción de la Resolución 2065. En 1974, Gran Bretaña le propuesto a Perón como solución al conflicto que Las Malvinas fueran un condominio entre las dos naciones. Perón estaba de acuerdo y señaló: “no esperen ni un minuto más… después les demostraremos que los argentinos somos capaces para hacer realidad nuestros sueños..” En 1975, aparece en la escena Grondona…

“La dictadura que se caía a pedazos estaba conformada en Junta por Lami Dozo, Anaya y Galtieri. Y el canciller Costa Méndez”. Galtieri fue condenado a la pena de muerte en 1982 que nunca se cumplió por no estar resuelta la decisión de la Comisión Rattembach. Y años después, con el actual Ministro de Guerra, se obtiene media sanción para derogar el Código Militar. “La Cámara Nacional de Apelaciones que juzgaba a los militares del golpe de 1976 a 1983, condenó a Videla y Massera a cadena perpetua; Agosti a 4 años de prisión; Viola a 17 años y Lambruschini a 8 años, absolviendo de culpa y cargo a Galtieri, Anaya y Lami Dozo”.

Conocemos la historia del Indulto, también.

Pero todavía se puede juzgar a la Junta Militar aunque ellos señalen que prescribió, eso no es cierto. Se les puede aplicar el Código Penal en sus artículos 214 y 215 por Traición a la patria a favor del dominio extranjero y probar que el pueblo argentino no quería una guerra. El clamor del pueblo fue desoído.

La solución para el conflicto con Malvinas es “lograr que todos los componentes de las Juntas que se sucedieron de 1976 a 1982, sean acusados y juzgados por Infames Traidores a la Patria y ser condenados por aplicación de la Constitución y del Código Penal, en su artículo 215 inc. 2, que condena el sometimiento parcial de la nación al dominio extranjero”.

Al derogar el Código de Justicia Miliitar se acabó con la carrera militar con la estúpida excusa de eliminar la pena de muerte cuando en realidad eso pertenece o es dominio del Código Penal Argentino. Hay que recordar que Nilda Garré presentó el proyecto en el Senado, argumentó que con eso desaparece la pena de muerte y que estaba basado en concepciones militares y contradicciones con la Constitución de 1853. La Junta Militar que condenó al país a la derrota, se llevó 44 mil millones de dólares -entre otros montos que se echaron encima- que ingresaron a sus arcas. Les alcanza para pagar tribunales, sesiones, votos, derogaciones, etc. etc. etc.

Encuadre jurídico de los responsables

Galtieri, Lami Dozo y Anaya: mal desempeño en el ejercicio de sus funciones según art. 45 de la Constitución Nacional y según el Código de Justicia Militar art. 737, 740, entre otros. También Costa Méndez por mal desempeño en sus funciones.

La Junta Militar: condujo a la nación a la guerra, agravó la situación económica y social del país, condujo a las FFAA a un enfrentamiento para el cual no se hallaban preparadas ni equipadas, llevándolas a la derrota. Anaya entregó el dominio absoluto del mar, desmoralizó al personal, produjo descrédito; Costa Méndez no evitó la confrontación ni tuvo en cuenta la Resolución 502, propició el adelanto del desembarco el 2 de abril. El borracho de Galtieri desoyó al pueblo argentino, envió a la muerte a los soldados… etc. etc. etc.



El recuerdo de aquellos que comunicaban con compromiso mientras Grondona hacía reflexiones

En su libro "Los periodistas desaparecidos", la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba) recuerda a los 84 trabajadores de prensa desaparecidos y a los 17 que fueron asesinados, cuya lista publicamos a continuación haciendo mención de los lugares donde desarrollaron su actividad profesional.
Esto sucedía mientras Mariano Grondona y Bernardo Neustadt colaboraban con la dictadura y no tenían miedo.

Claudio Adur (11-11-76), diarios Crisis y El Cronista Comercial, revista Arte Hispanoamericana. Fundador del Centro de Estudios e Investigaciones Artísticas. Docente.
Ricardo Emir Aiub (09-06-77), periodista de Coronel Dorrego. Alejandro Martín Almeida (17-06-75), agencia de noticias Telam.
Lucina Alvarez de Barros (07-05-76), revista Barrilete. Docente. María Elena Amadío (30-03-76), revista Discusión.
Andrés Lucio Ariza (22-07-76), periodista de Córdoba. Juan José María Ascone (18-05-77), diario La Opinión, revistas Primera Plana y Competencia. Corresponsal extranjero.
Jorge Alberto Asenjo (12-06-76), periodista de Cinco Saltos, Río Negro. Oscar Osvaldo Barros (07-05-76), revistas Crisis y Barrilete. Escritor.
María Bedoian (12-06-77), revista Dinamis y radio Municipal. Horacio Félix Bertholet (01-10-76) Canal 2 de La Plata y docente en la Escuela de Periodismo de La Plata.
Alicia Raquel Burdisso Rolotti (21-06-77), periodista de Tucumán. Miguel Angel Ramón Bustos (30-05-76), diario El Cronista Comercial y revista Panorama. Poeta. Juan José Capdepón (04-78).
Roberto Carri (24-02-77), diario La Opinión, revistas Primera Plana y Extra. Sociologo, escritor y docente.
Aldo Néstor Casadidio (07-12-76), periodista de la Casa de Gobierno de Mendoza. Conrado Guillermo Ceretti (27-07-76), revista Panorama, diarios Clarín y La Opinión. Licenciado en Letras, traductor, ensayista y docente.
Jaime Colmenares (02-01-77). Haroldo Pedro Conti (05-05-76), revista Crisis. Como escritor obtuvo el Premio Barral, Casa de las Américas, Life, Municipal de Buenos Aires, Fabril Editora y Universidad Veracruzana.
Daniel Alberto Danquen (15-05-77), diario Clarín. Eduardo Defieri (1977), periodista independiente de Buenos Aires. Julián Delgado (04-06-78), revista Mercado y diario El Cronista Comercial.
Héctor Ernesto Demarchi (05-08-76), diario El Cronista Comercial. Delegado sindical. Carlos María Denis (27-03-77). Pablo Hermes Dorigo (20-08-76), empleado de Canal 9 de Buenos Aires.
Dardo Sebastián Dorronzoro (25-06-76), colaborador de los diarios Alberdi de Vedia, El Civismo de Luján y La Gaceta de Tucumán. Escritor. Alicia Graciana Eguren de Cooke (26-01-77), revista Nuevo Hombre.
Guillermo José Espinosa (18-01-76). Rodolfo Jorge Fernández Pondal (05-08-77), director adjunto de la revista Ultima Clave.
Claudio Arnoldo Ferraris (30-07-77), poeta y trabajador gráfico del diario La Opinión. Ernesto Luis Fossati (26-11-76), revista Panorama.
Jorge Horacio Foulkes (17-03-78). Gerardo Francisco Gatti Acuña (09-06-76), trabajador gráfico.
Raymundo Gleyzer (27-05-76), revistas Panorama, Life, Parabrisas, Time, Georama, Editorial Códex y Alexoraft. Cineasta. Célica Gómez (03-01-78), agencia de noticias Télam.
Alberto Jorge Gorrini (03-06-78), periodista y fotógrafo. Profesor de Filosofia. Luis Rodolfo Guagnini (21-12-77), diarios La Opinión, Clarín y El Cronista Comercial, corresponsal de Interpress Service, El País de España, Latin American Political Report y Latin American Economic Report de Londres.
Diana Griselda Guerrero (27-07-76), diarios El Cronista Comercial y La Opinión, revista Discusión. Norberto Habbegger (08-78), subdirector del diario Noticias, revistas Panorama y Primera Plana. Escritor.
Jorge Rodolfo Harriague (12-77). Mario Hernández (11-05-76), codirector de la revista Militancia y director de El Descamisado. Abogado.
Mario Herrera (24-05-76), revista Confirmado. Juan Carlos Higa (17-05-77), diario japonés Akoku Nippo. Poeta.
Daniel Saúl Hopen (17-08-76), periodista y sociólogo. Ignacio Ikonicoff (12-06-77), diarios La Opinión, El Mundo y Noticias, revista Panorama, agencia Interpress Service. Dirigente del Sindicato de Prensa de Resistencia. Doctor Honoris Causa de La Sorbona.
Santiago José Illa (12-05-76). Maurice Jaeger (08-07-75), corrector y crítico literario de La Gaceta de Tucumán.
Alfredo Kolliker Frers (15-12-76), diario alemán La Plata Ruff y Prensa Libre. Miguel Francisco Lizaso (14-09-76), revista La Causa Peronista.
Susana Lugones (24-12-77), diario La Opinión, revistas Siete Días y Crisis. Francisco Eduardo Martín (14-05-77), diario La Nación, ex delegado sindical en esa empresa. Mario Martínez (23-01-77).
Elsa Martínez de Ramires (30-05-78). José Mario Martínez Suárez (23-12-77), periodista uruguayo.
Heraldo Juan Marucco (03-05-77), editorial Atlántida, secretario Adjunto de la Asociación de Periodistas de Buenos Aires (Apba). Nebio Ariel Melo Cuesta (08-02-76), periodista uruguayo. Liliana Molteni (21-06-76), periodista, cofundadora del Centro de Estudios Pampeano.
Susana Beatriz Medina de Bertholet (01-10-76). Luis Carlos Mónaco (11-01-78), periodista de Córdoba.
Toni Agatina Motta (11-80), periodista estadounidense corresponsal del Dailly News de Roma. Daniel Moyano Vega (1976), diario Los Andes de Mendoza.
Paulo Alberto Nazar (23-04-77). Héctor Germán Oesterheld (06-77), guionista de historietas, creador de El Eternauta y Sargento Kirk, entre otros.
Carlos Alberto Pérez (08-05-76), director del suplemento literario del diario Clarín y gerente de Producción de Eudeba. María José Perrier (30-10-76)
Rafael Perrota (07-77), director y propietario del diario El Cronista Comercial. Horacio Norberto Poggio (23-07-76), dirigente del Sindicato de Prensa de Córdoba.
Enrique Raab (16-04-77), diarios La Opinión, Clarín y El Cronista Comerical, revistas Primera Plana, Siete Días, Confirmado, Visión y Análisis. José Eduardo Ramos (01-11-76), diario Noticias de Tucumán y Canal 10 de Tucumán.
Edgardo Sajón (11-04-77), diario La Opinión. Roberto Jorge Santoro (01-06-77), director de la revista Barrilete. Poeta y escritor. Premio Fondo Nacional de las Artes. Colaborador en diarios y revistas de la Argentina y del exterior.
Juan Miguel Satragno (26-02-78), diario La Nación. Víctor Eduardo Seib (30-07-77), trabajador de prensa de la sección circulación del diario La Nación.
Santiago Servín (07-09-76), director de la revista La Voz de Solano, Quilmes. Escritor. Roberto Juan Carmelo Sinigaglia (11-05-76), revista Nuevo Hombre. Abogado.
Juan Marcelo Soler Guinard (29-04-77), revista Confirmado, diario El Mundo. María Cristina Solís de Marín (11-08-78), diario La Nación. Delegada sindical. Docente.
Horacio Rodolfo Speratti (06-06-76), periodista, miembro de asociaciones automovilísticas. Eduardo Suárez (12-08-76), revista Siete Días, diarios La Opinión, El Mundo y el Cronista Comercial, agencia Interpress Service, integrante de la Asociación de Periodistas de Buenos Aires (Apba).
Patricia Villa (14-08-76), correctora del diario La Calle, diario La Opinión. Agencia Interpress Service. Enrique Juan Ricardo Walker (17-07-76), revistas Gente, Semana Gráfica, Extra, Nuevo Hombre y El Descamisado.
Rodolfo Jorge Walsh (25-03-77), escritor y dramaturgo, periodista en los diarios La Opinión, Mayoría y Noticias. Cofundador con Gabriel García Márquez y Jorge Massetti de la agencia Prensa Latina. Tilo Wenner (26-03-76), director de El Actual de Escobar y de revistas literarias. Escritor. Periodistas asesinados Pedro Leopoldo Barraza (13-10-74), ex director de Radio del Pueblo de Buenos Aires.
Cristina Bettanín (02-01-77), fotógrafa de las revistas Ya y El Descamisado, diarios Noticias, El Diario. Guillermo Bettanín (05-76), diario Noticias.
Leonardo Bettanín (02-01-77), revistas Confirmado, Primera Plana, El Descamisado, Editorial Siglo XXI. Diputado nacional. Mario Bonino (11-11-93), diarios Popular, Sur y La Razón, coordianador de la secretaría de Prensa de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba).
José Luis Cabezas (25-01-97), reportero gráfico revista Noticias. Dardo Cabo (06-01-77), director de la revista El Descamisado. Diputado nacional. Fue detenido el 17-4-76 y asesinado durante un traslado de cárceles. José Domingo Colombo (03-10-73), diario El Norte de San Nicolás, Buenos Aires.
Ana María Estevao (20-10-75), diario La Voz de Solano, Quilmes. Julio César Fumarola (06-02-74), fotógrafo, revista Siete Días y colaborador en otras publicaciones.
Marcelo Ariel Gelman, revista Gente y diario Noticias. Hijo de Juan Gelman, fue secuestrado el 24-08-76, desaparecido y posteriormente asesinado, su cuerpo fue entregado a la familia el 05-01-90 y por pedido de ésta fue velado en la sede de la Utpba. Héctor Gutiérrez Ruiz (21-05-76), parlamentario y periodista uruguayo asesinado en Buenos Aires junto a Zelmar Michelini.
Zelmar Michelini, diarios La Opinión y Noticias, agencia Interpress Service. Periodista y parlamentario uruguayo detenido por las fuerzas armadas el 17-03-76, su cadáver apareció el 22-03-76. Rodolfo Ortega Peña (09-73), director de la revista Militancia. Diputado nacional. Francisco Urondo (17-06-76), revistas Todo, Confirmado y Panorama, diarios Noticias, La Opinión y Clarín. Poeta y escritor. Fue asesinado en Mendoza.
María Victoria Walsh (29-09-76), diario La Opinión, revista Primera Plana. Miguel Angel Zavala Rodríguez (12-76), director de El Auténtico. Diputado nacional (ANC-Utpba).


ALGUNOS VIDEOS:

ESCRACHADO EN LA UNIVERSIDAD DE LA MATANZA

link: http://www.youtube.com/watch?v=loUMMhXY6h4


link: http://www.youtube.com/watch?v=5dgvGJbc2QM

JP Feinmann sobre el dictador Grondona

link: http://www.youtube.com/watch?v=33BAY8Pr8Rg

PIDIENDO UN GOLPE DE ESTADO

link: http://www.youtube.com/watch?v=SChjvbf5rZY

DEFENDIENDO A PINOCHET

link: http://www.youtube.com/watch?v=Esw-xCSocY8



Fuente:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-55950-2005-09-02.html
http://www.revistaelemilio.com.ar/?p=8038
http://www.salta21.com/Mariano-Grondona-trabajo-para-la.html
http://informeurbano.com.ar/Noticia/1033/Los-10-periodistas-Top-de-la-Dictadura/



SE BORRARAN INSULTOS, BARDO Y COSAS QUE NO TENGAN NADA QUE VER CON EL POST.
EL POST NO ES PARA GENERAR BARDO ES PARA INFORMAR A LA GENTE, CUMPLE 100% CON EL PROTOCOLO DE TARINGA.

12 comentarios - Mariano Grondona vocero de dictadura y abuso de menores

@dysmb
sin comentarios, huelgan las palabras, te dejo mis 10
@Mathurin_Milan
como puede ser que este hdp no se haya muerto...para se hdp hay que tener buena salud!
@Kerbeos +3
mira vos...
se acuerda cuando timmerman estaba en el programa de grondona?
@gleri +3
terrible documento! Muy bueno! Recomendado!
@Kerbeos
INFINIT0 dijo:
Kerbeos dijo:mira vos...
se acuerda cuando timmerman estaba en el programa de grondona?


Igual no te preocupes, queso Pino como panelista.

no me interesa pino solanas a mi :S asi q nose a q te referis
@renegado_2011 -1
Existen post basura en T! Pero este creo que es uno de los top!
Cómo balan al pedo che!!!
@exe_tecla1 +2
renegado_2011 dijo:Existen post basura en T! Pero este creo que es uno de los top!
Cómo balan al pedo che!!!

Sos Grondona?

+10 muy buen post,por la memoria