el zorro caballo argentino

hola gente de T!


bueno el otro dia mi mama me mostro un articulo en una revista muy interesante..y me gustaria compartilo con ustedes..
sin mas aca se lo dejo..


el zorro caballo argentino


La leyenda de "El Zorro"

El gran caballo de las jineteadas envejece tranquilo en un campo de Cascallares. Tiene 28 años, andar cansino, le faltan los dientes y evidencia, producto de los golpes de la carrera, alguna dificultad en el tranco. Está todo blanco, con el cuerpo cubierto de canas, pero aún se muestra con estampa de invencible, la que justifica con números que apabullan. Al cabo de 158 domas no hubo un solo jinete que pudiera permanecer sobre su lomo; en los 82.067 kilómetros que recorrió por siete provincias, incluida la de Buenos Aires, ningún montador fue capaz de someterlo. "El Zorro", el mejor flete de todos los tiempos, a quién ahora llaman cariñosamente "El Abuelo", aguarda gallardo, valiente, la llegada de la muerte, único jinete ante el que se rendirá. Pero cuando se vaya quedará su leyenda, aquella que lo acredita como "el mejor tordillo de la historia". La evocación de "El Periodista"
Oscura jornada de invierno. Alrededor del mediodía salimos para un campo que queda "pasando Cascallares", según la explicación que me dio Hugo Lelouche, fotógrafo de "El Periodista", quien tenía a su cargo la conducción del vehículo con el que llegaríamos hasta la "chacra" de Omar Passarotti, el "Negro", que pasó a la fama por ser propietario del caballo más importante de la historia de las jineteadas, el "Zorro", quien acaba de cumplir 28 años, una edad que en humanos representa más o menos 112, y se ha convertido en una leyenda viviente. Nos acompaña Mario Ferreti, fotógrafo especialista en domas, conocido de Passarotti y el nexo para la entrevista. Llegados al lugar, después de un complicado viaje por el barro que se había formado tras las lluvias de junio, que dificultó y por momentos hizo peligrar la marcha del vehículo, nos recibió en el campo el mismo Passarotti. "Andan rompiendo el camino", abrió el fuego, medio en broma, medio en serio. Adentro de la casa, al lado de un hogar que calienta la cocina, un matrimonio visita a los dueños del campo. En la pared, decenas de fotos del "Zorro" en distintas jineteadas, acompañadas de versos en su homenaje. También hay de otros caballos destacados de la tropilla de Passarotti, apodada "Los tigres de la llanura", pero del que más hay es del tordillo oscuro que nació de una yegua del finado Bordaliza, en ese mismo establecimiento, un 12 de marzo de 1972. "Pensamos que 'El Zorro' era un tonto. Lo atamos para palanquearlo y, como no se asentaba ni nada, lo hicimos enganchar con espuelas para que se avivara. Y ahí se avivó de más y fue, como hasta ahora, un indomable", refiere Passarotti, sentado en la cocina, al calor del hogar a leña, mientras circula el mate entre el matrimonio amigo y los componentes del equipo de este periódico.


caballo

Comienza la carrera

Tenía dos años y medio, casi tres, cuando intentaron subirlo por primera vez. Al poco tiempo ya haría su presencia en los campos de doma. Primero lo echaron a "las clinas", experiencia que repitió en cinco oportunidades, hasta que en 1975 debutó con los bastos, montado por Hugo Campos, de Tres Arroyos. Ahí comenzaría a ser reconocido, un reconocimiento que la misma gente le tributó, hasta que comenzaron a reservarlo para la final y, cuando ya nadie quería subirlo en contiendas decisivas, se transformó en exclusivo "premio especial" y el desafío de todo jinete que se precie de tal, no sólo por la hazaña que ello significaba, sino también por las abultadas recompensas que se ponían en juego cada vez que el cartel anunciaba la presencia del "Zorro". Durante 19 años fue "reservado premio especial". Al cabo de casi dos décadas, según Passarotti, mantuvo el invicto. En 157 jineteadas nadie pudo con el caballo nacido en "La Susana" de Cascallares. En ese tiempo el flete recorrió 82.067 kilómetros por siete provincias argentinas, incluida Buenos Aires. "Al 'Zorro' nunca vinieron a montarlo a la casa de él, sino que fue el 'Zorro' a la casa de los montadores", se ufana el tordillero de su caballo. El debut como "reservado premio especial" lo hizo con un gran jinete, "Tucuta" Schan. El de San Manuel, reconocido hombre de doma, no aguantó la fuerza del animal, sus 640 kilogramos de músculo y en el segundo salto ya estaba volando hacia arriba, por el aire como a cinco metros, para caer sentado y perder hasta los tacos de la bota. Al desafío, con el correr de los años, se sumaron montadores de la talla de Ismael Santamaría, "Chito" Maldonado, Luis Romero y hasta el "Coti" Iparraguirre, porfiado si los hay, que lo subió tres veces y en la última "salió dando rulos por el aire".

Leyenda

La vez que ¿perdió el invicto?


Pero nadie pudo sostenerse en su lomo, salvo en una discutible ocasión en la que, según Passarotti, "voltearon el caballo a propósito" y en su criterio de ningún modo puede considerarse que ganó el jinete. "El caballo se cayó, porque cuando Alfredo Ramos estaba arriba, lo volteó. Las fotos muestran cómo se le echó al cogote para que no lo apriete el caballo. Entonces lo volteó, porque si se cae el caballo lo aplasta con todo el cuerpo", rememora indignado Passarotti la doma de Santa Rosa, en La Pampa, donde para algunos el "Zorro" perdió el invicto, afirmación que es desmentida por su dueño. Lo real es que, en aquella disputa, el caballo resultó seriamente herido. "Se abrió, quiso levantar las manos y ya no pudo, así que me abalancé sobre el jinete para apartarlo del caballo. Después todos venían a pedirme la revancha. ¿Y si lo habían andado, para que querían una revancha?", se pregunta el tordillero, el padre, el amigo del "Zorro". Las heridas demandaron una compleja operación que se extendió a lo largo de seis horas en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de La Plata. La recuperación alejó durante un año al "Zorro" de los campos de doma. Recién operado, en el traslado desde la capital provincial hasta el campo de Cascallares, el "Zorro" viajó parado los 500 kilómetros, anécdota que pinta de cuerpo entero la clase, estirpe y coraje del animal. Cuando retornó, al año, fue nuevamente Ramos el contrincante. Y vaya uno a saber si es porque quiso demostrar algo, el "Zorro" se negó a la doma y ni siquiera galopó. Quince días después, en Médanos, ante la monta de Luis Romero, el tordillo se volvió a mostrar en su plenitud. En el quinto salto "revoleó" a quien osó sentarse sobre él y la gente lloró al verlo de vuelta. "Después de la operación los bajó a todos, aún viejo. Los mejores jinetes no lo aguantaron". Si el "tordillo de la historia", como lo bautizaron en un verso, tenía una característica, esa era su baquía y fuerza. "Movía, los llamaba con las riendas, les aflojaba, les pegaba un ancazo y pasaban de largo", describe Passarotti la destreza del animal.

Aristegui, muerte y revancha



El 11 de setiembre de 1983, en Tres Arroyos, una doma que pintaba para fiesta, con el "Zorro" como protagonista principal, se transformó en triste experiencia. Aún hoy se recuerda amargamente aquella tarde en que perdió la vida quién intentó montarlo, el tandilense Carlos Aristegui. Cuenta Passarotti, que siempre siguió las domas de su caballo parado al lado del palenque, que Aristegui, jugado, dijo antes de subir al animal: "a este caballo lo ando o me mata". El hombre parecía no aceptar intermedios y, en terreno peligroso, se jugaba al todo o nada, se había llegado a Tres Arroyos para "jinetear o morir". El montador pidió al apadrinador unos 80 metros y, en esa distancia, cuando éstos llegaron en su auxilio, ya estaba muerto. "No lo mató el caballo, él se mató en el caballo, que es muy distinto", razona Passarotti. En el segundo salto el "Zorro" le quitó las riendas, quebrándosele una pierna, al siguiente salto impactó con su cabeza en el pecho de Aristegui, al que no le zafaron los estribos y quedó enganchado en la espuela, de la que no corrió la rodaja, siendo arrastrado en la carrera. "La familia mandó cartas pidiendo disculpas por si habían dicho alguna cosa de más, lo que muestra que no éramos nosotros los culpables". Lo cierto es que al poco tiempo, el hermano del difunto, Jorge Aristegui, pidió la "revancha". En realidad, según Passarotti, cuando se llegó hasta el campo para solicitar domarlo, no habló de ninguna revancha. El dueño del "Zorro" dudó en aceptar el desafío, intuía problemas, pero finalmente dijo que sí. La doma fue en Necochea, ante 25.000 personas, muchas de las cuáles estaban mal predispuestas contra el animal al que habían promocionado, creando un peligroso resquemor entre algunos de los asistentes, como "el caballo asesino".Passarotti revive aquella doma: "Les encerré el caballo para que vean el estado, las clinas que tenía, los bozales que lo ataban. Aristegui había dicho que, con un tiento del cogote, lo montaba de las clinas. Pero cuando llegué a Necochea tenía como 10 guardaespaldas -con cuchillos como asador-, y lo montaron con un ramplón, con la soga entre las paletas. La mano blanca se le ponía a Aristegui de tanto que lo apretaba. El caballo estaba como ahorcado. También le echaron algo en el lomo, hasta que le penetró. No sé que, un líquido. La mancha en el lomo le duró como 45 días y el caballo hasta perdió el penacho". En la ocasión hubo intentos de agresión contra el tordillo, pero afortunadamente no prosperaron y todo quedó en simple jineteada.


Se precipita el retiro


En el año 1997, una lesión en la mano del caballo, precipitó el retiro del "Zorro" de los campos de doma. En San Cristóbal, Santa Fe, Miguel Ordina, campeón de Jesús María, lo hizo golpear contra el palo y, aunque lo bajó, quedó manco. "Los veterinarios no lo pudieron acomodar, le quedó la mano medio arqueada". Así, manco y todo, el 13 de abril de ese año, en Bragado, el "Zorro" daba por concluida su carrera. Lo montó Rufino Montiel, que también se despedía y, por supuesto, no pudo con el caballo. Fiel a su historia, sumando elementos a la leyenda, el "Zorro" se retiraba invicto, indomable, para ahora sí, envejecer tranquilo en el campo de Passarotti. Después de la charla, por fin pude verlo, ahora personalmente y no en fotografías. Passarotti fue a buscarlo y lo trajo hasta nosotros. A solo un metro, lo miré a los ojos y me respondió la mirada. Su dueño había dicho que el caballo, con sólo verla, distinguía a la gente buena de la mala y, la verdad, quería sacarme la duda. Le ofrecí una caricia y aceptó, aunque desconfiando. De frente al pequeño grupo que lo observaba, mientras se producía la sesión fotográfica que ilustra esta nota, el caballo recordó con su presencia que él no se dejó vencer, que nadie pudo doblegarlo, que no aceptó que ningún jinete se le posara sobre el lomo, porque nadie es su dueño, sino que es él amo y señor de si mismo. Hoy está ahí, sin dientes, rondando por los potreros cercanos a la casa, con el pelo blanco. En la chacra ya no le dicen el "Zorro", sino el "Abuelo". Cada día, cuando se acerca para comer su ración de trigo y avena, Passarotti le habla. El hombre, que no tiene esposa ni hijos, como es de suponer, guarda un entrañable amor por su gran caballo, el "Zorro", el mejor de todos los tiempos, que aguarda gallardo, valiente, la llegada de la muerte, único jinete ante el que se rendirá. Pero cuando el "Zorro" se vaya, quedará su leyenda, aquella que justificadamente lo ubica como "el mejor tordillo de la historia".



fuente: http://www.elperiodista3a.com.ar/5a/nota5.htm



espero q les guste la historia...ya q es una muy buena historia...

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5 comentarios - el zorro caballo argentino

@guachinango7 Hace más de 3 años
muy bueno y completo esta muy interesante mañana lo termino de leer
@diego_cuello Hace más de 3 años
hola soy diego tengo 32 años soy de mar del plata nacido en tres arroyos muy buena tu historia yo no soy del palo de los caballos pero me hiciste acordar cuando era chico y escuchaba la historia de este caballo que en ese momento era lo mas calculo que hoy en día o en las historias de las jineteadas no hay caballo igual de conocido o que resalte como este y eso que hoy en día hay muchos medios televisivos . me hiciste poner la piel e gallina cuando decís que lo tuviste al frente que emoción verlo viejito a un caballo con su historia que puso tanto respeto en tantos lados. saludos recién me entero que el es de tres arroyos
@jmartinpaez Hace más de 3 años
Muy bueno, ahora están proyectando "Montando al Zorro" un documental muy interesante sobre el tordillo
@fati1988 Hace más de 2 años
+ 10, muy buena historia, si sabes d algún lugar para descargar o comprar la peli avisa... suerte