Estas son las cosas que me indignan de la historia Argentina, mejor dicho, de quienes la escribieron, pareciera que si no fue San Martin el protagonista, estas batallas no existieron.
Esta es una opinion personal... ahora lean lo importante.


CERRO DE LA CABALLADA
Una batalla olvidada

Otra batalla olvidada.

Carmen de Patagones es uno de los pueblos más interesantes y con inmenso patrimonio histórico del sur de la Provincia de Buenos Aires.
Hace casi 180 años fue escenario de una trascendente batalla por la soberanía Argentina.
Invadida por el Imperio del Brasil fue resistida con coraje por sus habitantes.
Argentina disponía del puerto de Buenos Aires, aunque en la zona de la Ensenada de Samborombón operaban los contrabandistas. Hacia el sur, Carmen de Patagones era el único puerto y último poblado que disponía la Argentina.
Es fácil comprender cuán distinta pudo ser nuestra geografía si la invasión hubiese prosperado.


Carmen de Patagones
Se encuentra sobre la margen izquierda del Río Negro a pocos Km. de su desembocadura en el Atlántico. En 1827, Patagones era un caserío que apenas superaba a los 500 habitantes, donde convivían, no más de cuarenta milicias regulares, indios mansos, gauchos matreros y presos deportados por las más variadas razones, negros capturados por los corsarios, en las costas de Brasil y luego librados a su llegada a patagones, una nobleza pueblerina compuesta por hacendados, comerciantes y marinos extranjeros de los más diversos orígenes.
Año tras año Patagones, festeja su victoria contra el Imperio, no se lamenta por estar olvidada por la historia nacional, aquella fue una gesta patriótica, alcanzada por un pueblo que se defendió solo, con héroes tal vez no tan prolijos para los libros oficiales, eran corsarios, negros, gauchos perseguidos.



Circunstancias
El Imperio, Brasileño se apropió del territorio de la Banda Oriental en el año 1817. La flota brasileña una de las potencias navales más poderosas de la época, bloquea el puerto de Buenos Aires. Argentina para equilibrar esta ofensiva, entrega patentes de corso, para hostigar el tráfico naval en las costas brasileras. Para esto los corsarios encuentran un refugio seguro en El fuerte del Carmen. Allí desembarcan, sus botines de guerra, descansan y se abastecen de comestibles.


Los Bandos
La escuadra imperial, al mando del capitán de fragata James Shepherd (inglés), estaba constituida por los buques: “Duqueza de Goyas”, el bergantín “Escudeiro”, la goleta “Constanza” y la corbeta “Itaparica”. 613 eran los hombres que venían en ellas, de los cuales 250, no eran brasileños.
El fuerte estaba comandado por el coronel Martín Lacarra quien ante la eminente invasión de la escuadra imperial, logra reclutar, entre los vecinos, un centenar hombre de infantería, unos ochenta gauchos de a caballo, un piquete de artillería, unos doscientos corsarios, y un grupo de negros voluntarios.
Lacarra, pone en movimiento su defensa y ordena al coronel Pereyra emplazar una batería en la desembocadura.
Los médanos costeros son ocupados por la caballería.
Lacarra se quedan en Patagones y prepara el Cerro La Caballada que se encuentra a 1 Km. Los pobladores en su mayoría mujeres, provistas de palos, usando gorros rojos y vestimenta de milicianos, trataban de simular una poderosa retaguardia.
Frente al puerto del Carmen se hallaban fondeados el bergantín “Oriental Argentino” y las balleneras “Hijo de Julio” e “Hijo de Mayo”, además de tres naves recientemente capturadas a los brasileños: “Bellaflor” y las goletas “Emperatriz” y “Chiquinna”
El ataque era esperado y la ayuda pedida a Buenos Aires no llegaba, ya que se necesitaban los recursos para la lucha en la Banda Oriental. El Gobierno llegó a decir que se pida ayuda a los indios y que se compre pólvora a los corsarios.



Las acciones
El 25 de febrero de 1827 es vista una goleta en extraños y sospechosos movimientos frente a la barra (zona muy peligrosa sobre la desembocadura del Río Negro).
Los brasileños consiguieron franquear la entrada. El 3 de Marzo pierden de la nave “Duquesa de Goyaz”, que tocó fondo en un arrecife de la barra del Río Negro y se perdió (y con ella 38 hombres).
Ingresan al río la “Escudeiro” y la “Itaparica”
Las defensas son desbordadas.
En la madrugada del 7 de marzo de 1827, luego de una marcha nocturna las tropas brasileñas extraviaron el camino al aventurarse por el desierto en vez de costear el río.
A las 6:30 se hallaban a la altura del Cerro de la Caballada. Allí, se realizó el encuentro entre las fuerzas invasoras y las locales comandadas por el Coronel Felipe Pereyra, poderosamente auxiliada por la artillería de los buques, los cuales, abandonando la anterior posición contemplativa y con sus cañones a bordo, concentraron el fuego sobre los invasores. En uno de esos disparos, el jefe brasileño cayó herido de muerte. La situación de los brasileños se agravaba momento a momento, en función del cansancio, la sed y las bajas que sufrían en sus filas por la acción de las fuerzas defensoras, que no le daban tregua.
El incendio de los campos resecos, la falta de agua y la muerte de Shepherd decidieron la rendición de los invasores.
Se abrió fuego sobre el bergantín “Escudeiro” que se resistió hasta el instante en que su esforzado capitán cayó mortalmente herido. Tomado ese buque, los argentinos atacan la goleta Constancia que se había separado de aquella para unirse a la corbeta “Itaparica”, nave a la cual no se tardaría en reducir.
En resumen se obtienen 28 cañones, 20 oficiales y 217 soldados y marineros fueron el botín de la jornada. La tropa de desembarco había perdido 40 de los suyos y se rindieron en las naves 10 oficiales y 306 hombres de tropa
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Consecuencias
Patagones salió victorioso, a pesar de la escasez y la pobreza de medios. Con esa victoria se fortificó la soberanía de la Nación en el sur argentino. El Gobierno Central y el pueblo argentino comprendieron que el sur era parte de la Nación. Aun así, la deuda con nuestro sur es inmensa.

Fuente: ACA

Espero que les interese.