los sueños lucidos que son

Los sueños lúcidos son aquellos sueños en donde sabemos que estamos soñando mientras vivimos la experiencia. Esta realización, saber o "darnos cuenta", nos permite actuar deliberadamente en nuestros sueños, con la confianza de saber que nada nos puede ocurrir dado que estamos soñando. Por este motivo es que también son conocidos como "sueños conscientes".

Generalmente pasamos por la vida sin cuestionarnos acerca de la naturaleza de la realidad que experimentamos, y reaccionamos mecánicamente según nuestros condicionamientos previos a los desafíos que se nos presentan. Durante la noche cuando dormimos y soñamos, continuamos con esta rutina y reaccionamos ante los hechos y objetos oníricos como si fueran absolutamente "reales", perdiéndonos la oportunidad de disfrutar y explorar todo el potencial del mundo de los sueños con completa libertad.

Mediante la concentración y la atención, es posible cambiar estos patrones, para vivir nuestros sueños completamente "despiertos", dándonos cuenta de que estamos soñando mientras lo hacemos. La sensación de este "despertar" es imposible de describir, hay que vivirlo. Las posibilidades que se abren son enormes, y el potencial para crecer y enriquecer nuestras vidas es de un enorme valor, como veremos más adelante.

Esto no es una fantasía esotérica ni tampoco una forma de visualización o imaginería que se confunde con un sueño; como iremos viendo en los artículos del sitio, es una realidad demostrada por la ciencia, un fenómeno, que si bien es considerado como algo paradójico ya aún extraño para los científicos, ha sido demostrado en laboratorios del sueño.

El objetivo del post es compartir con ustedes las técnicas que permiten desarrollar esta habilidad, la cual es todo un arte en si misma; de esta manera, podemos acceder despiertos al disfrute de la totalidad de la vida, durante el día y la noche...

Los niveles de lucidez onírica
Primero que nada, ¿qué es la lucidez? Bueno, se podría definir como la claridad, nitidez y distinción que se tiene de la experiencia consciente. En términos sencillos, viene a ser la "claridad" de nuestro estado mental.

La única gran diferencia entre un sueño común con un sueño lúcido viene a ser la clara percepción de que estamos soñando, lo cual nos da una completa libertad de acción dentro del sueño; y no solo eso, sino que como veremos más adelante, en los sueños lúcidos se producen una serie de fenómenos que definitivamente no se presentan en sueños normales, lo que da bastante para especular.

Regresando al asunto de la lucidez, se distinguen diferentes etapas o niveles de lucidez mientras dormimos, lo que a su vez está asociado con un diferente grado de control en nuestros sueños. Incluso si nos encontramos completamente lúcidos, en algunos casos es posible que no tengamos control significativo sobre el sueño, pero de todas maneras se puede disfrutar enormemente la experiencia "sabiendo" que estas soñando y seguros en nuestra cama durmiendo.

Estado pre-lúcido

Hay algo en el sueño que sentimos que definitivamente no esta bien; algo le ocurre a la "realidad" pero no sabemos con certeza qué es. Estamos al borde de un sueño lúcido, pero aún no llegamos a el. Esta etapa es buena para despertar y reconocer esas cosas que debieron habernos "despertado" en el sueño.

Bajo nivel de lucidez

Por unos momentos nos damos cuenta de que estamos soñando, pero antes de poder disfrutar de la realización, nos sentimos "absorvidos" por algún acontecimiento en el sueño y perdemos la oportunidad. Regresamos a soñar normalmente.

Alto nivel de lucidez

Estamos completamente conscientes de que estamos soñando, y de que todo lo que nos rodea es parte de un sueño. Las percepciones son increíblemente claras; podemos incluso interactuar con el entorno y las personas a nuestro camino, sin perder la conciencia de que nos encontramos en un entorno onírico. Podemos alterar "mágicamente" en cierto grado nuestro entorno, y realizar cosas que en la vigilia serían imposibles, como volar.

Lucidez absoluta

Permanecemos conscientes en todo momento, incluso mientras nos quedamos dormidos; no hay saltos o "vacíos" en la continuidad de la conciencia. Este nivel de lucidez está asociado a casos de un control total en los sueños, como el que dicen tener algunos maestros de meditación budistas.


Con la práctica, en teoría todos podemos llegar a tener lucidez absoluta en nuestros sueños.

Cómo recordar los sueños
Uno de los primeros pasos en el camino de la lucidez onírica, consiste en el recordar lo soñado durante la noche. Esto porque de partida, ¿de qué serviría tener un sueño lúcido si después no vamos a recordar la experiencia?.

Comúnmente las personas no recuerdan casi nada de lo que ocurre durante la noche, a pesar de ser tremendamente significativo, no porque sea algo extremadamente difícil, sino que porque nuestra atención está enfocada en las actividades diurnas y externas que realizamos. Esto es normal al comienzo, y esta "traba" al mundo de los sueños puede ser fácilmente superada enfocando nuestra atención un poco más hacia adentro.

Antes de dormir, lo primero que debemos hacer es aclarar un poco la mente. Esto lo puedes lograr enfocando por unos minutos tu atención en la respiración, dejando que los pensamientos pasen por tu cabeza sin retenerlos o elucubrar sobre ellos, como si fueran nubes que pasan por el cielo de tu conciencia. Esto es una técnica clásica de meditación. Si lo anterior no te resulta cómodo puedes intentar visualizar algún lugar agradable e intentar disfrutar y relajarte en ese lugar mental, o puedes rezar de acuerdo a tu credo religioso. Todas estas cosas ayudan a despejar la mente.

Una vez que sientas que la actividad "frenética" de la mente ha decantado un poco, y sientes cierta claridad interior, el siguiente paso es proponerte recordar tus sueños cuando despiertes, o más bien, proponerte "recordar" que tienes que "recordar" tus sueños al despertar; suena bastante extraño, pero es así - al comienzo es típico proponerse recordar los sueños pero al despertar se nos olvida, y después de un rato después de haber despertado es muchísimo más difícil el procedimiento.

Un "tip" muy útil es que al despertar, intentemos por unos momentos permanecer completamente inmóviles mientras recordamos nuestros sueños. Está demostrado que de esta manera los cambios que se dan en nuestros cuerpos y cerebros al pasar del sueño a la vigilia se dan de manera más gradual, lo que facilita el acceso a la memoria de los sueños; los cambios bruscos en la química de nuestro cerebro hacen difícil recordar nuestros sueños, tal como se ha visto en los laboratorios del sueño.

Por último, un consejo importante es no decepcionarse con los primeros resultados. Es normal al comienzo solo recordar pequeños fragmentos o sensaciones. Con el tiempo y la práctica es posible recordar no solo sueños completos, sino que varios sueños durante la noche, hasta cuatro o cinco, con todos los detalles. Es un arte que requiere de práctica y disciplina.


Escribe un diario de los sueños
Ahora ya sabemos lo básico y seguramente ya podrás recordar algunos sueños con más facilidad si sigues los consejos del artículo anterior. El siguiente paso es sumamente útil para la mayoría de las personas; llevar un diario con tus sueños estimula al subconsciente haciéndole saber que los sueños son importantes - el mismo hecho de saber que debes llevarlos al papel estimula su memoria.

Entre las opciones que debes barajar para ir registrándolos, está la clásica libreta o diario, y también una grabadora; hay las hay digitales y son muy fáciles de usar. Otra opción es el escribir los sueños directamente en la computadora. Algunas personas los graban primero con su voz, para luego con más tiempo pasarlos a la computadora. No importa el método que uses, lo importante es que seas consistente para que este verdadero entrenamiento de la memoria onírica tenga efectos acumulativos en el tiempo.

Si usas una libreta o grabadora, lo ideal es que las mantengas al costado de tu cama, siempre en el mismo lugar, para tener la comodidad de alcanzarlos al despertar sin mayor esfuerzo ni tiempo perdido; las memorias de nuestros sueños suelen ser bastante "volátiles", se desvanecen con facilidad.

Entonces el procedimiento es así de sencillo: nos despertamos, recordamos nuestro sueño, y luego lo escribimos o grabamos. Si al comienzo solo recordamos vagas sensaciones o sentimientos, eso está bien, entonces escribimos eso. Con el tiempo y la práctica es posible alcanzar una gran maestría en esto de recordar los sueños, como lo comentamos en el artículo anterior. Practicantes avanzados, incluso son capaces de mantener la lucidez onírica durante toda la noche, a través de todos los sueños y fases del dormir, pero vamos paso a paso...

Reconoce los signos, ¡estás soñando!
Ahora que ya sabemos como recordar nuestros sueños, y además llevamos un diario o registro de los sueños que vamos teniendo, podemos seguir con el primer gran paso hacia la lucidez onírica, el reconocer los signos que más adelante nos van a decir de que estamos soñando, liberándonos de la ilusión, o más bien dicho liberándonos a la ilusión.

Revisa tu diario frecuentemente, y comenzarás a detectar temas y experiencias recurrentes en los sueños. A medida que los encuentres, anótalos en un listado aparte, y comienza a clasificarlos. Cada persona tiene sus propios signos y temas que se repiten, por lo que debes prestar total atención al contenido de tus sueños para reconocer estos patrones.

Te puedo ayudar compartiendo mi propia clasificación que he catalogado con el tiempo de práctica; la mayoría de estos temas por lo que he investigado son bastante recurrentes en muchas personas. De todas maneras debes buscar los tuyos propios:

Lugares del pasado

Es común que los sueños tengan lugar en escenarios prestados de tu pasado, por ejemplo la casa de tu infancia o el lugar al que visitabas en los veranos durante tu juventud. También es posible que la trama se desarrolle en tu antiguo colegio o universidad. Al subconsciente le encantan estos lugares, sobretodo si tienes buenos recuerdos de ellos.

Personas del pasado

El encuentro poco probable con personas que no has visto hace demasiado tiempo es otros elemento típico. También puede ser con algún ser querido que haya fallecido ya en el pasado - este último caso te permitirá, cuando seas capaz de alcanzar la lucidez, de entablar conversaciones y disfrutar junto a ellos de un buen rato en el mundo de los sueños...

Situaciones del pasado

Es común encontrarse en situaciones típicas de otros momentos en tu vida, que a veces pueden ser incluso apremiantes; por ejemplo si estuviste en la universidad cursando una exigente carrera por muchos años, es muy probable que de tanto en tanto te encuentres dando algún examen; esto también le ocurre a los escolares. En este caso imagínate, la lucidez te libra de tener que dar un examen demás en tu vida, que podría ser mejor...

Vibraciones en el cuerpo o en el entorno

Este es un signo útil para esos momentos en que nos estamos quedando dormidos o justo al despertar. Incluso puede que te encuentres completamente paralizado, ya sea en algún escenario en tus sueños, o tendido en tu cama, sin poder ni hablar. Paradójicamente, si reconoces este signo, es el mejor momento para comenzar un sueño lúcido o una experiencia fuera del cuerpo (OBE, "Out of Body Experience", lo que por supuesto es una tema que debe ser estudiado por la ciencia para ser validado apropiadamente; esto lo discutiremos más adelante), dado que en estos momentos nuestro cuerpo permanece dormido pero nuestra mente está "despierta" - todas las noches durante nuestros sueños nuestro cuerpo naturalmente se paraliza, para que no actuemos nuestros sueños; a veces nuestra mente o conciencia "despierta" un poco antes, y puede ser aterrador el no poder moverse ni hablar - por el otro lado, para un soñador lúcido es una espectacular oportunidad para comenzar un gran viaje.

En ocasiones se pueden percibir vibraciones en el entorno, como si lo que nos rodeara estuviera "vivo". Esto también puede ocurrir en sueños, e incluso una sensación de profunda comunión con lo que nos rodea; este puede ser otro signo onírico.

Cambios bruscos de escena

Es típico de la realidad onírica, que sigue sus propias reglas; estamos en un lugar, haciendo lo que sea, y de pronto nos encontramos en un lugar completamente diferente, haciendo otra cosa, y "algo" no calza, pero no sabemos exactamente que es. No tenemos un claro recuerdo de como llegamos al lugar donde estamos. Excelente signo para despertar.

Objetos o situaciones bizarras

Al mundo onírico le encanta ser "extremadamente" creativo. Es posible que nos encontremos intentando abrir una puerta usando como llave una hermosa pintura que acabamos de terminar, o que un amistoso o también temible dinosaurio nos acompañe al trabajo. En los sueño, todo puede ser. Estas situaciones "imposibles" pare le mundo de la vigilia, son también un muy útil despertador.

Estos temas son los más recurrentes en mis sueños, pero también es común para muchos el encontrarse cayendo sin parar, el funcionamiento bizarro de electrodomésticos (por ejemplo los relojes en los sueños suelen mostrar extraños símbolos en vez de la hora), encontrarse desnudo.... Debes buscar por tus propios "despertadores".

Este paso es más que una simple práctica preliminar. Es bastante común comenzar a tener sueños lúcidos después de haber reconocido algunos temas claves en nuestros sueños. Esta forma de lucidez recurre a la memoria y al reconocimiento de situaciones externas; en etapas más avanzadas, es posible alcanzar o más bien mantener constantemente la lucidez a través de la "eseidad" de la realidad que se experimente - un concepto difícil de explicar, pero es el reconocer un sueño "porqué si" - sencillamente sabes que estás soñando cuando duermes. Esto sobrepasa el alcance del artículo, pero es un interesante tema relacionado con la meditación y la penetración en la esencia de la realidad.

Consejos y tips antes de comenzar
Ahora que ya puedes recordar tus sueños, y eres capaz de reconocer tus propios signos oníricos (este reconocimiento es en si mismo ya un método para tener sueños lúcidos), estás en condiciones de dar el próximo paso: escoger alguna técnica o set de técnicas para finalmente lograr la lucidez en los sueños.

Al respecto, hay una máxima espiritual que aplica muy bien a esta disciplina:

Si funciona para otros, no significa que funcione para ti.
Si funciona para ti, no significa que funcione para otros.
Incluso si crees que funciona para ti, no significa que en realidad esté funcionando


Por lo mismo debes experimentar y practicar con disciplina y también mucha paciencia; al respecto es importante ser objetivo con las experiencias, los avances, y no auto-convencernos de cosas.

A la mayoría de las personas les toma bastante tiempo el poder obtener el control de sus sueños, varios meses o años, por lo que no debes desesperar; piensa que estás intentando profundos cambios en tu forma de mirar y enfrentar la realidad, cambios que no tan solo afectarán tu vida onírica, sino que también durante la vigilia permitiéndote una "atención" más potente y refinada.

No intentes con demasiadas ganas o fuerza; lo más seguro es que de esta manera termines agotado y no descanses bien por las noches. Deja que tu intención sea natural y gradual, para que con el tiempo sea algo instintivo para ti. Si de pronto te sientes cansado o frustrado, deja la práctica por un tiempo para retomarla en otro momento.

Es ideal que comiences con esto de la lucidez onírica durante algún período tranquilo en tu vida, donde efectivamente dispongas de suficiente tiempo para dedicarle a tus sueños y vida interior. Las vacaciones son un momento especialmente indicado para esto.


Técnica MILD
La técnica MILD (Mnemonic Induced Lucid Dream, o en español, Inducción Mnemónica de Sueños Lúcidos), fue desarrollada, o más bien dada a conocer al público general por Stephen Laberge, de la universidad de Stanford.

Es sencilla de aplicar, y se usa cuando despiertas de un sueño y te vuelves a dormir. Mientras esto ocurre debes:

Recordar el sueño reciente

Antes de quedarte nuevamente dormido, recuerda lo mejor que puedas el reciente sueño.

Desarrolla la intención

Mientras te quedas dormido, repite la frase para ti mismo : "Me voy a quedar dormido y voy a soñar. Voy a recordar esto y me voy a dar cuenta cuando esté soñando", o algo por el estilo con el mismo significado. No basta con repetirlo mecánicamente, debes verdaderamente "quererlo"; tienes que poner mucha intención en lo que dices.

Visualiza

Una vez que sientas que intención está bien "fijada", visualiza el sueño del cual acabas de despertar, e imagina que dentro del mismo te das cuenta de que estás soñando. También ayuda imaginar que cuando te das cuenta, realizas alguna actividad "onírica" de tu especial gusto, como por ejemplo volar.

Repite los pasos anteriores

Mientras te quedas dormido, tu mente comenzará a irse para todos lados; debes "traerla" de vuelta a tu objeto de atención, fijar la atención y visualizar, fijar la atención y ........ hasta quedarte dormido. Por este motivo es que se hace un paralelo entre la meditación y la lucidez onírica - todas las formas de contemplación practican el "traer de vuelta" la mente al momento presente.

Si tienes éxito, te encontrarás soñando y te darás cuenta de aquello. Personalmente, me he dado cuenta de que con práctica la técnica MILD incluso funciona al quedarte dormido por primera vez al irte a dormir por la noche, tomando para visualización algún sueño de la noche anterior o una visualización creada en el momento, pero es muchísimo más fácil practicar la técnica durante las últimas horas de sueño por la mañana, debido a la mayor densidad REM después de haber dormido varias horas.

Esto aplica a todas las técnicas; es muchísimo más fácil tener sueños lúcidos durante las últimas horas de sueño, por lo que te recomiendo dormir normalmente durante la primera parte de la noche, para comenzar tu práctica temprano justo antes de que amanezca.

WILD, o quedarnos dormidos conscientemente
Ahora veremos la técnica WILD para los sueños lúcidos (Wake Induced Lucid Dream, o en español Sueño Lucido inducido desde la Vigilia). Tal como su nombre lo indica, la técnica busca llevar al practicante directamente desde la vigilia al estado onírico manteniendo una continuidad en la conciencia.

Básicamente, la técnica consta de dos pasos, y como veremos, muchísimas variaciones.

Relajación

Existen muchas técnicas de relajación, y si ya conoces y dominas alguna, empléala en este paso. Si no, puedes intentar una forma de relajación progresiva que consiste en ir tensando y luego relajando los músculos del cuerpo desde los pies a la cabeza, tomando zona por zona (primero los pies, luego las pantorrillas, y vas subiendo por el cuerpo). La idea es tensar la musculatura al inspirar (tomar aire), y luego relajar la zona al espirar (botar el aire). Esta técnica además se usa en una forma de Yoga llamada "Nidra", con probados efectos de relajación en el cuerpo y la mente.

Otras alternativas son por ejemplo la respiración lenta y profunda (no funciona para todo el mundo), o la visualización de algún lugar agradable (esta última alternativa es muy efectiva pero tiene el problema de que te puedes quedar dormido sin darte cuenta). Busca tu propio método, y practica.

Atención

Cuando ya te sientas relajado (razonablemente, no seas demasiado exigente, porque además no es necesaria una relajación tan profunda), viene la parte más importante de la técnica, la atención. Es esta última la que nos mantiene conscientes, lo que nos da la continuidad mental para poder entrar lúcidamente en nuestros sueños.

Nuevamente hay varias técnicas. Si después de relajarte comienzas a ver puntos de colores, rayas, o imágenes que pasan por tu campo visual, entonces puedes aprovechar estas imaginería del "estado hipnagógico" (entre la vigilia y el sueño), y enfocar ligeramente tu atención en las imágenes que se te presentan. Como en todas las técnicas atencionales, debes adoptar el papel del "testigo", que observa en silencio pero no se involucra. Después de un tiempo estas imágenes o punto irán desarrollándose hasta formar escenas completas. Cuando se tornen extremadamente "sólidas" o "reales" esta escenas, sencillamente "entras" al sueño y de repente te encuentras en el mundo onírico. En mi experiencia te puedo decir que es una técnica muy efectiva.

Si lo anterior no funciona para ti (muchas personas no ven imágenes ni puntos), puedes contar mientras te quedas dormido, por ejemplo hasta 100, y cuando llegues a ese número, dices "estoy soñando", y verificas mirando a tu alrededor por si efectivamente lo estás. Si no estas soñando, repites, y verificas nuevamente. El sencillo "contar" es una técnica de meditación usada en tradiciones como el budismo zen.

Otra buena opción para mantener la atención es fijar la atención en las sensaciones del cuerpo. Después de un buen rato, comenzarás a sentir la sensación de estar "flotando", y puedes experimentar unas extrañas vibraciones por todo tu cuerpo; esta es la señal de que estás cerca. Relájate entregándote a estas vibraciones, y cuando la experiencia llegue a su "peak" de gran intensidad, te verás inserto en una escena dentro de un sueño, o puede que tengas una experiencia tipo OBE o fuera del cuerpo, lo que discutiremos en otro artículo; para el último caso intenta "salir" de tu cuerpo, hacia arriba o rodando hacia el costado para luego salir de la cama usando el cuerpo mental u onírico.

Otra manera de fijar la atención consiste en "mirar" la respiración. Cada vez que te distraigas de esta actividad, regresa a la tarea preguntándote si estás soñando.

Tips y consejos

Las instrucciones para la técnica de sueños lúcidos WILD siempre suenan incompletas, y surgen todo tipo de preguntas, ¿cómo voy a saber cuando ingresar en el sueño? ¿cómo ingreso, exactamente?. No te preocupes, sencillamente "lo sabes" cuando es el momento - con la práctica desarrollas una refinada intuición para reconocer las diferentes fases del quedarte dormido.

Busca un equilibrio entre atención y relajación. Si lo intentas con demasiada fuerza, te costará demasiado quedarte dormido. Si la intención es demasiado "floja", te quedas dormido perdiendo la conciencia. Encuentra el punto medio.

Recuerda practicar esto durante las últimas horas de sueño por la mañana, como ya conversamos con anterioridad. Es posible practicar con éxito WILD al comienzo de la noche, pero es muchísimo más difícil.

Es normal demorarse bastante en quedarse dormido mientras practicas; no desesperes. Si el asunto se torna demasiado cansador, déjalo por un tiempo.

Esta técnica es muy difícil de dominar, por lo que la mayoría de los soñadores lúcidos prefieren MILD. Un buen motivo para desarrollar WILD es que eventualmente permite tener sueños lúcidos a voluntad. Las contadas experiencias de conciencia constante durante toda la noche que he tenido, han comenzado con un sueño consciente desde el comienzo de la noche usando esta técnica; hace algún tiempo leí que Paul Tholey, uno de los primeros investigadores de los sueños lúcidos, también opinó lo mismo sobre esta técnica, y pudo experimentar noches completas de "lucidez". (esta continuidad en la lucidez es un tema que sobrepasa el alcance del artículo, pero con la práctica es como montar sobre una ola, y una vez que estás sobre la ola de la lucidez puedes concadenar una serie de sueños lúcidos pasando por breves períodos de vigilia)


Chequeo de la realidad
La verificación o el chequeo de la "realidad" es una técnica de una potencial gran efectividad, sobretodo al mediano y largo plazo. Consiste en realizar periódicamente durante el día pruebas para determinar si estamos soñando o no. Lo primero que se te vendrá a la cabeza es "bueno, eso es obvio", pero la verdad es que no lo es; a tal punto, de que cuando estás soñando no te das cuenta, y crees que la experiencia es parte del mundo de vigilia. Siempre asumimos, por "default" dirán los aficionados a la computación, que lo que experimentamos es "real" - eso es cierto, claramente, pero hay diferentes tipos de realidades o estados de conciencia: la realidad de la vigilia tiene reglas diferentes a la realidad onírica.

Puedes comenzar ahora mismo: "¿Estás soñando?"..... Te puedo contar que más de alguna vez me he encontrado trabajando o leyendo algo en el computador en mis sueños, para luego darme cuenta de que estoy soñando. Intenta mantener una alerta sutil pero constante durante el día sobre tu estado de conciencia - nunca estás 100% seguro de que no estas en un sueño.

Cómo aplicar la técnica de chequeo de la realidad

El método favorito de muchos es el de usar un reloj de muñeca digital, y ajustarlo para que la alarma suene cada2 o 3 horas. Cada vez que suena, realizamos una verificación de la realidad.

Aplica tu verificación favorita. Por ejemplo, puedes intentar volar (personalmente no me gusta demasiado esta verificación porque a veces en sueños sencillamente no puedes volar). Te recomiendo intentes mirar la hora en tu reloj digital, luego mirar unos momentos a otro lugar y vuelve a ver la hora; es común en sueños que los relojes digitales marquen extraños símbolos, u horas inexistentes. Otro buen chequeo consiste en apagar y prender luces; en los sueños los interruptores de la luz funcionan de manera errática. Intenta leer algo, mirar hacia el lado, y luego volver a leer; en sueños los libros tienden a "mutar" y cambiar su contenido. También puedes intentar introducir tu mano en un muro o un espejo (suavemente, por supuesto); si lo consigues, estás soñando.

Realiza varias verificaciones hasta convencerte; nunca asumas que estás soñando si no estás realmente seguro (así no te vas a lanzar por el balcón a volar durante el día). Para alguien que no ha experimentado la lucidez onírica, esto parece extraño, ilógico o poco probable, pero por experiencia personal, he tenido sueños en los que definitivamente me ha costado atreverme a volar por la "intensidad" de la "realidad" - a veces la experiencia en sueños es tanto o incluso más real que la vigilia; con el tiempo desarrollas una especie de intuición, o conciencia sobre tu estado de conciencia, aunque suene redundante, que te dice directamente si estás soñando o no.

Si realizas de manera rutinaria los chequeos de la realidad, en poco tiempo te encontraras dentro de un sueño realizando la verificación, y si realizas las pruebas, te darás cuenta de que estás soñando. Debes ser constante, y esta técnica la puedes combinar con otras aplicables durante el sueño o el quedarse dormido.

Para los que no gusten de los relojes digitales, pueden por ejemplo realizar una verificación o chequeo de la realidad cada vez que pasen por el marco de una puerta; tocas el costado, y realizas una prueba; el secreto es que las verificaciones se conviertan en un hábito; los hábitos tienden a extenderse al mundo onírico.


WBTB, o de vuelta a la cama...
WBTB son siglas que quieren decir "Wake back to bed", o en español "despierta y de vuelta a la cama". Este es un método muy efectivo para comenzar a tener sueños lúcidos.

El método consiste en:

1- Programa tu despertador para dormir 6 horas aprox.

¿Y por qué? Es porque durante esas últimas dos horas de sueño de la mañana (esas dos que faltan para completar el común promedio de 8 horas de sueño) cuando nuestros sueños son más activos; tal como conversamos anteriormente, la mayor cantidad de actividad REM se concentra en las últimas horas de la mañana.

2- Levántate, y lee sobre los sueños lúcidos

Una vez fuera de la cama, lee un libro sobre los sueños lúcidos, o visita páginas como esta y repasa las técnicas y tips para poder tener sueños despiertos. Lo importante no es el tema en cuestión sino que te rodees de pensamientos relativos a la lucidez onírica.

3- De vuelta a la cama a dormir

Una vez que sientas que estás completamente despierto, y que haz leído bastante sobre el tema, regresa a la cama proponiéndote tener un sueño lúcido. Puedes visualizar algún sueño que hayas tenido durante la noche, e imagina que te das cuenta de que estás soñando; repite esto hasta quedarte dormido - para mi es lo más efectivo que hay, con esta actividad tengo un sueño lúcido prácticamente garantizado.

Emplea esta técnica WBTB siempre que tengas tiempo. No duermas menos por practicarla; como todo arte, la lucidez onírica toma tiempo y paciencia, que son verdaderas pruebas que el practicante debe superar.

Más allá de las técnicas...
Un consejo muy importante: no obsecionarse con las técnicas, y la infinitud de detalles y preguntas que puedan surgir al practicar. O sea, siempre tener en cuenta de una técnica no es más que una ayuda para comenzar, y no una vía definitiva o rígida, sobretodo en el ámbito de las prácticas y disciplinas espirituales o psicológicas.

Si bien la técnica en el ámbito del mundo de la "vigilia" es de suma importancia para todo lo que hacemos, y por supuesto la tecnología que nos rodea en el diario vivir, es común el extrapolar este uso a otros ámbitos donde sencillamente la técnica se encuentra subordinada a otros principios más importantes. Por ejemplo en la práctica contemplativa, como en la meditación y el sueño lúcido, lo importante es la conciencia, y todo lo demás es un medio para alcanzarla. El mismísimo Buda les recomendaba a sus discípulos: la técnica es una balsa para cruzar un río; cuando lo haz cruzado, dejas la balsa atrás, no vaya a ser que sigas cargando con la balsa.

Por lo mismo hay que tomarse el asunto con calma y paciencia. Hay algunas pocas personas a las que sencillamente les basta "querer" despertar en los sueños para lograrlo, mientras que hay otras que requerirán de más ayuda, como las técnicas que les brindo en este sitio.

La búsqueda de la "técnica perfecta" es algo que puede no tener fin, por lo que es mejor encontrar alguna que nos acomode, después de probar razonablemente, y practicar. El fin no es la técnica, sino que la lucidez.

Con el tiempo y la experiencia, es común para practicantes más avanzados el lograr sueños lúcidos de manera espontánea y natural, y en ciertas etapas sencillamente un permanece completamente lúcido de manera continua durante la vigilia, el sueño, e incluso el sueño profundo. Tal como dicen los grandes maestros, el "despertar" es nuestra naturaleza fundamental, y la práctica solo nos ayuda a descubrirla.




Volar en los sueños, la actividad favorita
Voy a comenzar esta sección con la actividad favorita de la mayoría de los soñadores lúcidos: el vuelo. Desde el comienzo de los tiempos, el hombre ha soñado con poder volar, fantasía que seguramente comenzó observando la libertad en el vuelo de los pájaros; por otra parte el vuelo siempre ha sido un símbolo de libertad y expansión.

Durante un sueño lúcido, con algo de práctica es posible volar, cosa por supuesto imposible de hacer durante la vigilia sin algún aparato, como un aeroplano, que nos asista; lo impresionante del vuelo durante la lucidez onírica, es que se siente completamente real, tal como si en este preciso momento fueras capaz de levantarte de tu asiento y volar por tu habitación y luego por tu ventana hacia el cielo.

Personalmente no tengo palabras para describir lo que se siente volar en los sueños; el viento en tu cara, la velocidad y la libertad para ir donde quieras. Luego al despertar, esa sensación de expansión sigue conmigo y me acompaña durante todo el día.

Llendo al grano, el cuerpo onírico o mental también requiere de cierto "entrenamiento", parecido pero no igual al del cuerpo físico. Cuando comiences con los sueños lúcidos es posible que no tengas mucho control, tanto sobre la movilidad de tu cuerpo como sobre el entorno.

La primera vez que pude volar en sueños lo hice extendiendo mis brazos hacia el costado, y relajando mi cuerpo onírico con toda la intención de levitar. Tras unos momentos sentí una corriente que me recorría entero y comencé a flotar, solo a unos cuantos centímetros del suelo. La excitación fue tan grande que desperté de inmediato, impresionado por la experiencia.

Otras personas cuentas que no han podido volar de inmediato solo con su cuerpo, y lo han podido hacer subiéndose a algún aparato u objeto; recuerda que en tus sueños existen las alfombras mágicas y las escobas voladoras. Piensa que eres "Superman", extiende tu brazo derecho y da un salto para salir volando. Prueba para ver que te sirve. Cuando te sientas listo y con confianza, intenta levantar el vuelo tan solo con tu fuerza de voluntad. Nunca te olvides de realizar suficientes "chequeos" o verificaciones de la realidad antes de emprender tu vuelo; es bastante sano y te puede salvar los dientes si es que te dispones a lanzarte por el balcón... Se que suena divertido e imposible, pero el nivel de "realismo" que se puede experimentar durante la lucidez onírica es impresionante - muchas veces dudas de hacer cosas que desafían las reglas de la vigilia sencillamente porque no puedes creer que estés soñando, dado el completo "realismo" del mundo onírico que te rodea, a pesar de que todo indique de que estás soñando... asegúrate muy bien.

Las primeras veces te vas a sentir auténticamente como Neo en "The Matrix", cuando Morpheus le enseñaba a liberar su mente. En sueños es lo mismo, debes aprender a dejar de lado las "reglas" de la vigilia como la gravedad y el peso por ejemplo; al comienzo, tu mente se aferrará a estos modos de comportamiento, pero con la práctica descubrirás una increíble flexibilidad en tu cuerpo y mente oníricos, lo que además te dará creatividad y llevarás algo de esa flexibilidad mental a tu mundo de vigilia.


Prolongar la lucidez
Sobretodo al comienzo, una de las cosas que tienen en común las experiencias de lucidez onírica son su corta duración. Las primeras experiencias están marcadas por la excitación producto de la notable vivencia, lo que lleva a despertar rápidamente.

Esto puede evitarse, e incluso se puede emplear la lucidez para prolongar más o menos a voluntad los sueños, de tal manera de aprovechar al máximo este increíble estado de conciencia; el truco está en mantener la interacción con el mundo de los sueños:

Interactuar con el medio

Y lo vuelvo a repetir: el secreto está en la interacción. Esto es incluso válido para el mundo de vigilia; si retiramos la atención del mundo externo, y cerramos nuestros ojos, al rato nos quedamos dormidos. Por lo mismo, una buena y efectiva manera de prologar un sueño lúcido consiste en mantener un activo contacto con nuestro cuerpo onírico (sentirlo al moverse, ser conscientes del "peso" de nuestro cuerpo mental al caminar,...) y el entorno (mirar activamente el detalle de las cosas que nos rodean, tocar objetos, etc...). Una de las cosas que he notado en mi experiencia personal, es que si me encuentro volando y siento que voy a despertar, es útil "aterrizar" para sentir el contacto del cuerpo con el "piso" - todas estas sensaciones de interacción ayudan.

Girar y girar

Una de las técnicas consiste en comenzar a girar cuando uno se da cuenta de que el sueño está por acabar; esa sensación de ligero "mareo" y liviandad ayuda a mantenernos dormidos. ¿Y cómo sabe uno esto? Bueno, la escena comienza a perder nitidez y a desvanecerse; la sensación del cuerpo onírico comienza también a perderse. Al notar esto, si uno enfoca la atención sobre el propio cuerpo, y comienza relajadamente a girar, es posible por un lado prologar el sueño lúcido, y por otro, es común que este acto de girar como un derviche nos traslade a otro escenario, otro lugar con sus propias características y personajes. Pruébalo.

Frotarse las manos

Esto da una muy clara "percepción" onírica que despierta nuestros sentidos de ensueño. Puede ser muy útil.

Mirarse las manos

En este caso la relación está con lo de la interacción con el entorno, en este caso nuestro cuerpo, pero la ventaja de las manos es que su percepción se mantiene clara incluso después de que el resto del mundo onírico comienza a desvanecerse. Es un punto de referencia relativamente "fijo".

La conciencia "testigo"

Mantener la calma es uno de los tips más importantes para mantener la lucidez. Lo ideal es tener una actitud contemplativa o meditativa, de percepción completamente desapegada, y al mismo tiempo intensamente atenta, como si fueras un testigo de todo lo que ocurre, incluso dentro de nosotros. Este "desapego" de la atención incluso permite mantener la lucidez en aquellos sueños donde esta se tiende a perder debido a una re-absorción en el contenido onírico, lo cual es bastante común - te das cuenta de que estás soñando, pero al rato te olvidas, y el sueño te envuelve en sus redes.

Salir y entrar

Me he dado cuenta que es posible ingresar rápida y fácilmente a otro sueño si se pone la atención y la intención en esto justo al despertar de un sueño lúcido; es decir, se toma la conciencia del entorno "físico" que nos rodea, sentimos nuestro cuerpo en la cama, pero con práctica podemos de inmediato "saltar" rápidamente dentro de otro sueño, aprovechando una cierta "inercia" que tiene el cerebro (no sabría como llamar de otra manera al fenómeno) cuando se despierta de un sueño lúcido de alta intensidad. En mi caso he podido entrar una y otra vez a un sueño lúcido, repitiendo este procedimiento por horas a voluntad.



Enfrentar los miedos, conquistar las pesadillas
Si tienes pesadillas recurrentes, o deseas comprender e integrar los contenidos de aquellos sueños donde prevalece el miedo, puedes emplear la lucidez onírica para enfrentar directamente esta clase de sueños, integrarlos, comprenderlos y transformarlos.

Pesadillas recurrentes

Irónicamente, este caso es especialmente auspicioso para desarrollar la lucidez. Anteriormente, conversamos que una de las claves para despertar en un sueño consistía en reconocer los signos que nos dicen que estamos soñando; los signos muchas veces no son tan fáciles de reconocer, por su variedad e infinita creatividad al presentarse. Si tienes una pesadilla que se repite, tienes tu signo personal en frente tuyo para poder reconocerlo y convertir esos momentos de terror en un sueño lúcido.

Cómo enfrentar las pesadillas

Lo principal, una vez que adquieres la lucidez en medio de uno de estos sueños, es enfrentar al enemigo en la forma que se presente, ya sea un monstruo, una persona temida, una situación o "fuerza" que se nos muestra amenazante. En términos prácticos, esto significa en vez de huir, quedarnos donde estamos, y mirar de frente aquello que nos amenaza.

El siguiente paso, consiste en integrar ese contenido; lo primero es darnos cuenta de que es una manifestación o "materialización" de nuestros propios miedos y trabas. Puedes pensar esto o decirlo en voz alta mientras miras al enemigo onírico. La mayoría de las veces basta esta actitud, para que nuestros monstruos se "transformen" milagrosamente en formas amables e inofensivas.

Si la amenaza sigue ahí, tienes varias opciones: puedes intentar conversar con aquello que te atemoriza, preguntándole qué hace ahí, y qué es lo que desea. La respuesta que te va a dar tu monstruo personal por lo general te va sorprender, y te va a enseñar cosas sobre tu persona que no conocías o ignorabas. También puedes sencillamente abrazar a tu enemigo con el conocimiento de que es una parte tuya que te niegas a integrar. Cualquier acto que surja espontáneamente orientado a terminar con la agresión del "malo" está bien, y cumple el objetivo de terminar con ese miedo y superarlo. Los efectos de esta transformación te seguirán hasta la vigilia, al despertar.

Si al comienzo definitivamente no te sientes listo para integrar directamente aquello que te atemoriza, y prefieres una manera alternativa de enfrentar tus pesadillas, puedes tomar el papel del "héroe", y enfrentar en una batalla al agresor para vencerlo; puedes usar tus "poderes" desarrollados en los sueños como ayuda. Una vez vencido el enemigo, puedes pedirle que te entregue algo a cambio, un regalo, o hacerlo tu aliado para otras sueños; es posible convertirlo en un consejero espiritual para otros sueños, como lo hacían los aborígenes australianos y los chamanes alrededor del mundo.

Otra opción, más apropiada para cuando tengas más experiencia y confianza, es entregarte y dejar que el enemigo sencillamente te ataque y termine contigo. Esto lo usaban los monjes tibetanos y chamanes (los últimos decían descender al "mundo de los espíritus" en sueños, y voluntariamente buscaban demonios para dejarse "destrozar" por aquellos). La experiencia es liberadora y puede llevar a una intensa experiencia transpersonal de "no-yo", de vació o conciencia sin forma; este tipo de experiencias las analizaremos en detalle en otro artículo.



Explorar y divertirnos
Una vez que adquieres la lucidez dentro de un sueño, es decir, te das cuenta de que estás soñando, tienes básicamente dos caminos: 1- Seguirle la "corriente" al sueño, disfrutar naturalmente de lo que se presente y ver donde te llevan los acontecimientos que naturalmente van surgiendo, y 2- Decidir explorar libremente el nuevo mundo saliendo del "hilo" o argumento que se te presenta.

Ambas opciones tienen sus beneficios, ayudan en la práctica de lucidez y te permiten desarrollar la flexibilidad en el mundo onírico; te recomiendo te familiarices con ambos acercamientos, para obtener todos los beneficios que cada enfoque tiene para ofrecerte:

Seguir con la trama de los sueños

Este enfoque es especialmente recomendado para el desarrollo de la atención "meditativa", a veces referida como la "conciencia testigo", que disfruta libremente de los acontecimientos sin apegarse a ellos ni a su desenlace; esto es especialmente fácil de hacer en sueños, ya que sabes que lo que experimentas no es "real" - esto te permite tener una actitud positiva frente a las más radicales y amenazantes situaciones, actitud que luego puedes ir llevando a la vigilia, la vida "despierta". En el largo plazo esta actitud se puede mantener espontáneamente durante el día y la noche, llevando a una lucidez permanente e ininterrumpida, una continuidad de la conciencia.

Por otra parte, seguir con la trama de nuestros sueños nos lleva frecuentemente a lugares y encuentros que nos revelan importante información y conocimiento de nosotros mismos, nuestros deseos, anhelos, frustraciones y alegrías, lo que nos permite entrar en contacto directo con todos estos principios y trabajar sobre ellos.

Romper con la trama, explorar y divertirnos

Este enfoque consiste básicamente en liberarnos del argumento en el cual nos encontramos, y hacer del mundo de los sueños un enorme parque de diversiones; puede parecer un enfoque algo superficial, pero en realidad no lo es. Los seres humanos aprendemos jugando desde que somos pequeños, de esta manera desarrollamos nuestra creatividad y desarrollamos nuevas habilidades.

Por ejemplo puedes decidir salir del cuarto donde te encuentres en sueños, e ir a la calle para ver con quien te encuentras; conversar con los personajes que pasen por allí, o entrar a algún edificio o casa que te llame la atención. Puedes intentar volar y viajar lejos para ver que llegas a descubrir - los sueños siempre te van a sorprender con escenarios fantásticos y encuentros inesperados, hay infinitos bosques, lagos, montañas y cavernas secretas por descubrir.

Puedes intentar "entrar" en un espejo, y ver donde llegas al otro lado, o tele-transportarte donde desees. Otras prácticas interesantes son la materialización de objetos o personas por medio de la voluntad (esto suele ser bastante difícil, lo que es un buen desafío como habilidad a desarrollar), o la transformación del cuerpo onírico o mental en algún animal, real o mítico; la experiencia de las transformaciones es increíble - si logras tener el control como para transformarte en un perro o lobo, por ejemplo, puedes sentir el contacto de tu nuevo cuerpo con el suelo, y percibir la realidad desde otro ángulo, junto con una movilidad y sensación completamente diferente de la musculatura y demás partes del cuerpo. Todo esto entrega una gran flexibilidad, tanto en los sueños como en la vigilia.

Uno de los efectos notables de estas actividades, es la profunda sensación de liberación y descanso que se mantiene luego durante el día, por lo menos lo que yo he podido notar; la sensación de haber realizado un largo y maravilloso viaje a tierras inexploradas, todo sin sacar la cabeza de la almohada, sin atochamientos de tráfico y sin hacer colas en los aeropuertos para tomar nuestro avión. ¿No suena mal, eh?