Un juez permitió a Sony saber quiénes buscan cómo piratear la PS3

La decisión es parte de la demanda que la empresa japonesa mantiene contra el hacker George Hotz, quien dio a conocer cómo pirateó su “propia PlayStation 3”. Google, YouTube y twitter también deberán entregar datos vinculados a las acciones del acusado

Un juez permitió a Sony saber quiénes buscan cómo piratea

La decisión del juez de San Francisco Joseph C. Spero vuelve a poner en discusión la privacidad de los usuarios en la web.

El mencionado magistrado concedió a Sony su deseo de saber las direcciones IP de las personas que se conectaron alguna vez a Geohot.com, la página del hacker en donde se mencionaban métodos sobre cómo vulnerar el sistema de seguridad de la PS3.

La empresa que aloja el sitio web deberá entregar a Sony los datos de las visitas realizadas desde enero de 2009 hasta marzo de 2011.

Hotz logró en enero de 2010 hackear la consola para que los usuarios puedan jugar títulos copiados e incluso ejecutar otros sistemas operativos. Anteriormente, el hacker logró liberar el iPhone, el celular de Apple.

Al ingresar en la web de Hotz se aprecian diversos mensajes de este muchacho, sobre todo, solicitando ayuda para enfrentar a la multinacional en la demanda. “Sony me demanda por hackear mi propia PS3”, explica en uno de los mensajes.

Hacia dónde va Sony
Durante febrero la empresa japonesa ya había pedido a YouTube que identificase a los autores de un video en donde se explicaba cómo vulnerar la seguridad de la PS3 para ejecutar programas copiados.

El juez Spero también le dio la razón a Sony sobre ese punto y además avanzó sobre Google y twitter: la primera por alojar el blog original de Hotz en Blogger y poder ofrecer datos sobre la actividad del usuario y la segunda para conocer todos los mensajes del usuario y los datos vinculados a la cuenta del hacker.

La intención de Sony es demostrar cómo se distribuyeron los archivos ofrecidos por Hotz entre diversos usuarios y al mismo tiempo forzar a que la demanda tenga una jurisdicción definitiva: Nueva Jersey, donde vive el hacker, o California, donde Sony considera que hubo mayor impacto en la distribución de los archivos para hackear la PS3.