El Fascismo y el Nazismo como movimientos de Izquierda
El Fascismo y el Nazismo como movimientos de Izquierda
Orígenes históricos del Fascismo.
Las palabras Fascismo, Fascio, proceden de la expresión latina fasces, “haz”, que hace referencia a la gavilla de cañas que portaban los soldados que precedían al Lictor y que era el símbolo de su autoridad. El “haz” representaba la fuerza de la unión, un símbolo que con el tiempo se demostraría muy adecuado para las ideologías holistas, negadoras de la supremacía del individuo y partidarias de la atribución de características antropomorfas a una entidad supraindividual: la raza, la nación o la clase social.
No será hasta el s. XIX que el término Fascio sea utilizado para designar un movimiento político. El primer Fascio de que se tiene noticia en los tiempos modernos es el de los llamados Fasci Siciliani dei Laboratori (es decir, Fascio Siciliano de los Trabajadores), un movimiento de campesinos fundado en 1891 en Catania por el sindicalista y diputado de izquierda Giuseppe de Felice Giuffrida. Los Fasci Siciliani se formaron como reacción contra la estructura social feudal que aún persistía en Sicilia y abogaron por la eliminación de las llamadas Gabelas, por la redistribución de la tierra y por la emancipación de las clases humildes, en una forma muy semejante a los grandes movimientos revolucionarios europeos de la época, el más importante de los cuales, desde luego, daría lugar a la Revolución Rusa.
A los Fasci Siciliani sucedieron en Italia rápidamente otros movimientos análogos hasta que, sólo un año después, se fundó dentro de la misma corriente general y con una participación muy activa de los Fasci, el llamado Partito dei Lavoratori Italiani que en 1893 cambiaría su nombre por el de Partito Socialista Italiano, de transparente traducción castellana. De hecho, este partido se concibió al principio como una especie de federación de los diferentes partidos de inspiración marxista y anarquista que habían surgido por toda Italia al hilo de la formación de los Fasci.
Los Fasci Siciliani protagonizaron, en aquel mismo año de 1893, un violento alzamiento campesino en Sicilia y el Gobierno italiano les reprimió con dureza. En los años siguientes, los Fasci se integraron dentro del Partito Socialista.
El Partito Socialista Italiano tuvo unos primeros años muy convulsos, como la mayor parte de los partidos izquierdistas europeos, debido a las luchas internas entre liberal-reformistas por un lado y anarcosindicalistas por otro. Hasta el año 1904 los reformistas de Filippo Turatti mantuvieron el poder dentro del partido, pero será en 1912, en el congreso de Reggio Emilia, y coincidiendo con la anexión de Libia por Italia (a la que los radicales se oponían con ardor), cuando el ala más radical del partido se haga con el control del mismo, ala radical donde militaba un personaje que iba a hacerse después bastante famoso: Benito Mussolini.
Su extremo radicalismo y su creciente belicismo hicieron de Mussolini un tipo bastante impopular entre sus compañeros de partido de modo que, coincidiendo con la declaración de neutralidad de Italia en la Primera Gran Guerra y visto que Mussolini defendía con vehemencia, desde las páginas del periódico que dirigía, el Avanti! (órgano oficial del PSI) la entrada de Italia en la Guerra, de forma coincidente con las tesis del ala radical, la dirección del partido decidió expulsarlo. Mussolini, que se sentía llamado a mayores metas, fundó con un grupo de leales del ala radical su propio partido, los Fasci Italiani di Combatimento, retomando ese histórico término, tan ligado a los orígenes fundacionales del Socialismo transalpino. Los Fasci se colocaban en el arco político, por tanto, a la izquierda de sus antiguos compañeros del PSI, a quienes consideraban unos posibilistas, unos blandos y unos vendidos a la burguesía y al capitalismo; ellos, por el contrario, basaban su estrategia de actuación política en un desmedido populismo que trataba de capitalizar el descontento de los italianos más humildes con la situación de crisis económica planteada tras la Gran Guerra, así como en el uso de la coacción violenta a través de las Escuadras de los Fasci, las luego célebres Camisas Negras. Su programa abogaba por la intervención total del Estado en el funcionamiento de la sociedad, por la nacionalización de las Empresas públicas, por la recuperación del orgullo nacional y, siguiendo la declaración fundacional de los Fasci di Combatimento (el llamado Programa de Sansepolcro), por un imperialismo que se manifestaba en el propósito de anexionarse el Fiume y la Dalmacia (objetivos italianos desde el final de la Primera Gran Guerra que, sin embargo, fueron rechazados en el Tratado de Versalles, dando lugar a eso que los Fascistas llamaron la Victoria Mutilada). Como puede verse, se trataba de un programa netamente izquierdista y revolucionario, aunque con esas particularidades nacionalistas que, según veremos más adelante, fueron (y siguen siendo) la seña de identidad de cierta forma de radicalismo de izquierda.
El resto es Historia bien conocida: Mussolini formó gobierno en 1922, después de haber lanzado a sus Fasci a una campaña permanente de actos violentos; consolidó su poder y su enorme popularidad en las elecciones de 1924 gracias fundamentalmente a los votos de las clases proletarias; en 1925 instauró formalmente la dictadura; y en 1939 metió a Italia en la Guerra Mundial contra las perversas naciones liberal-burguesas, Inglaterra y Francia, por medio de la firma con Hitler del “Pacto de Acciaio”.
Mussolini y Hitler
Orígenes históricos del Nazismo.
En el mes de enero de 1919, Anton Drexler, de profesión herrero, y otros líderes de los incipientes movimientos obreros alemanes fundaron el Deutsche Arbeiterpartei (Partido de los Obreros Alemanes). La fundación de este partido se encuadraba en la corriente general de movilización de los trabajadores europeos que había comenzado ya en el siglo XIX y que había experimentado un auge muy notable a partir de la Revolución Rusa de 1917; igualmente, y en clave ya más doméstica, la fundación del Partido de los Obreros Alemanes era una respuesta a la situación planteada tras el humillante armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial y la subsiguiente y fallida República de Weimar, que habían sumido a Alemania en una crisis económica de monstruosas proporciones.
Anton Drexler
Un joven cabo del Ejército Alemán que llegaría después a hacerse incluso más famoso que Benito Mussolini, llamado Adolfo Hitler, simpatizó en seguida con las ideas del Deutsche Arbeiterpartei y entró a militar en el mismo como su afiliado nº 7 (fuentes más fiables afirman que era el afiliado 555, aunque al parecer la cuenta de afiliaciones se iniciaba en el 500 para simular que eran muchos, cuando en realidad eran sólo un puñado). Gracias a su habilidad política y a su magnetismo personal, el joven Hitler escaló rápidamente posiciones en el incipiente Partido Obrero hasta que, en 1925, fue elegido jefe del partido, que fue refundado con el nuevo nombre de Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores.
Afiliado al Deutsche Arbeiterpartei
Cinco años antes, en el primer mitin del partido, que tuvo lugar en Munich, Hitler había leído el Programa del Partido, escrito por Drexler y por él mismo, programa basado en el völkisch, un nacionalismo etnicista y extremado que intentaba, como el fascismo italiano, pescar en las aguas del descontento popular con las condiciones de Versalles; y en un izquierdismo intervencionista y radical de corte marxista. He aquí algunos de los puntos del programa, referidos a la intervención del Estado en la economía:
dijo:10. El primer deber de todo ciudadano debe ser el de ejercer una actividad intelectual o física. La actividad de los particulares no debe contrariar el interés general, sino que debe acomodarse dentro del marco del conjunto y para el provecho de todos.
He aquí porqué reivindicamos:
11. La supresión de los ingresos [obtenidos] sin trabajo ni esfuerzo. La abolición de la servidumbre de los intereses.
12. En vista de los enormes sacrificios que toda guerra impone al Pueblo, tanto sobre sus bienes como sobre su sangre, debe considerarse como un crimen cometido contra el Pueblo el enriquecimiento personal debido a la guerra. Por esta razón, Reivindicamos la confiscación total de todos los beneficios de guerra.
13. Reivindicamos la estatización de todas las empresas que han existido hasta el presente bajo la forma de Sociedades (Trusts).
14. Reivindicamos la participación [de los asalariados] en los beneficios de las grandes empresas.
15. Reivindicamos un generoso sostenimiento para los ancianos.
16. Reivindicamos la creación y protección de una sana clase media. La transferencia a las comunas de todos los grandes almacenes y el alquiler a precios bajos de sus locales a pequeños industriales, la rigurosa atención de todos los pequeños industriales por la provisión por parte del Estado, de los Länder o de las comunas.
17. Reivindicamos una reforma agraria adaptada a nuestras necesidades nacionales, la promulgación de una ley que sustente la expropiación sin contrapartida de los bienes raíces en provecho de empresas de utilidad pública. La abolición de la renta territorial y la prohibición de toda especulación con bienes raíces.
[…]
20. Con el objeto de permitir a todos los alemanes capaces y diligentes alcanzar un nivel de formación superior y acceder a puestos de responsabilidad, corresponde al estado emprender el desarrollo sistemático del conjunto de la educación del pueblo. […]
21. Corresponde al Estado mejorar la sanidad pública protegiendo a la madre y al niño, y prohibiendo el trabajo de los jóvenes, […]
A la vista está que todos esos puntos del programa del Partido Nazi Alemán (aproximadamente la mitad) serían hoy suscritos sin vacilaciones por cualquier partido de izquierda radical. El resto de puntos que aquí no reproduzco sería suscrito también sin vacilaciones por el PNV, pero eso es otro tema que tal vez trataremos a su debido tiempo. El lector curioso puede leer el programa completo en castellano aquí:
http://usuarios.advance.com.ar/pfernando/DocsIglCont/PartObrAlem_Manifiesto1920.htm#_ftn1
El auge del Partido Nazi se explica, como el del Fascio italiano, por el descontento de las capas más pobres de la sociedad alemana, humillada tras el tratado de Versalles y sumida en una crisis que la fallida República de Weimar no había sabido atajar. El mensaje populista e inflamado de Hitler conectó con aquella población cansada de políticos a quienes se juzgaba aburguesados y comodones y, fruto de todo ello y de la campaña de violencia y extorsión desatada por los escuadristas de las SA y las SS, el Partido Nazi resultó el más votado en las elecciones de 1933 para vergüenza histórica del pueblo alemán, por lo que el anciano Presidente Hindemburg (que pertenecía a una coalición de partidos de derecha y era de condición monárquica) no tuvo más remedio que nombrar Canciller a Hitler. Con la muerte de Hindemburg en 1934, Hitler, ya convertido en Presidente y autoinstituido en Führer, encontró expedito el camino para proclamar el Tercer Reich e instaurar la dictadura en Alemania.
Recapitulación.
Como hemos visto, existen una serie de características comunes al Fascismo y al Nazismo en tanto que partidos de extrema izquierda que pueden resumirse así:
- Ambos fueron fundados por políticos formados en la militancia socialista, los cuales encarnaron el ala más extremista dentro de sus respectivos partidos. De hecho, el partido de Hitler conservó la denominación de Socialista durante toda su existencia.
- Ambos basaron su discurso en un nacionalismo exacerbado y en un izquierdismo radical, favorable a la nacionalización de la banca y la industria, la redistribución de la tierra y el intervencionismo total del Estado en el funcionamiento económico del país, exactamente en la misma línea marcada por la doctrina marxista.
- Ambos abogaron por la nacionalización de la educación al objeto de inculcar los valores de partido en los más jóvenes, punto programático que está en los genes ideológicos de la izquierda y que ya había sido teorizado, por ejemplo, por Gramsci.
- Ambos se manifestaron, por encima de todo, contrarios al parlamentarismo democrático burgués, visión en la que coincidían con las posiciones marxistas llevadas a efecto por los revolucionarios rusos del 17 y con las posiciones tradicionales de la izquierda radical, aún hoy sustentadas por los partidos comunistas de todo el mundo.
- Ambos explotaron el descontento creado en sus respectivos países por los tratados de Versalles, e identificaron a sus impulsores (fundamentalmente Inglaterra, Francia y los Estados Unidos) con la causa de los males de sus respectivos pueblos. Los fascistas y nazis compartían, por tanto, el mismo odio hacia los países de cultura liberal que ha sido una seña de identidad de la izquierda desde su misma fundación. La posición de las actuales dictaduras izquierdistas latinoamericanas (Cuba, Venezuela, Bolivia) parece un calco de las posturas de los fascistas y los nazis en los años 30.
- Ambos hubieron de desplazar, empleando medios generalmente violentos, al resto de partidos de izquierda de sus respectivos países, fenómeno que ha sido una constante en la historia de los partidos hegemónicos de izquierdas y que tuvo su máxima expresión en la eliminación de los mencheviques por los bolcheviques en el periodo 1912 – 1917. Otro ejemplo puede encontrarse en el exterminio del anarquismo español del POUM por el Partido Comunista de España con el apoyo de Stalin.
- Ambos ascendieron al poder aupados por el voto de las clases proletarias, con un mensaje violentamente antiburgués y cultivaron un populismo idéntico al populismo de la izquierda.
- Ambos, en fin, emplearon el escuadrismo, la violencia y la coacción para conseguir sus fines políticos, táctica teorizada por las grandes figuras del marxismo (fundamentalmente por Lenin) y empleada infatigablemente por los movimientos revolucionarios de izquierdas como pueda ser, a día de hoy, ETA.
Durante el último tercio del s. XIX y primer tercio del s. XX, Europa asistió a la articulación de las ideas de izquierda en forma de grandes movimientos campesinos y obreros que condujeron a dos tipologías muy claras de partido: los partidos socialistas nacionalistas y los partidos socialistas internacionalistas. Tras arduas luchas intestinas, en Alemania e Italia salieron triunfantes los partidos socialistas nacionalistas, mientras que en Rusia se impusieron los socialistas internacionalistas. Ambas formas de izquierda, afines por naturaleza y opuestas al liberalismo burgués de los países anglosajones y de la Francia de principios de siglo, se enfrentaron entre sí en la Segunda Guerra Mundial a causa de un suceso concreto y coyuntural: el ataque inopinado de un Hitler cada vez más arrebatado por su propia megalomanía contra la Unión Soviética, con la que mantenía un pacto de no agresión, con lo que el coloso del Este quedó incorporado, muy a su pesar, a la nómina de los enemigos del Eje, liberales y democráticos. El resultado final de la contienda situó al socialismo internacionalista en el bando de los vencedores y al socialismo nacionalista en el de los perdedores, por lo que se identificó a éste, ya caído e inerme, con todos los males, mientras que aquél gozó del tiempo y los recursos para revestirse de una gruesa capa de propaganda que, aún hoy, pugna por mantener oculta ante los ojos de la sociedad occidental su condición totalitaria, sustancialmente idéntica a la de los partidos socialistas nacionalistas derrotados en la Gran Guerra. Para los países que quedaron bajo la dominación soviética después de los tratados que pusieron término a la contienda, pocas diferencias hubiera significado la victoria de unos o los otros, puesto que ambos regímenes eran en realidad el mismo y operaban bajo idénticos principios, aquellos que les mantuvieron en la miseria y la opresión hasta la caída del Muro de Berlín hace apenas un puñado de años. Ambos regímenes, ambas ideologías son sustancialmente lo mismo; no son los extremos opuestos y distales de la escala política sino que son apenas dos manifestaciones casi iguales del mismo, pavoroso extremo, el de la tiranía; en el otro extremo se encuentra únicamente la democracia liberal.
Fuente:
http://www.freelancecorner.net/2007/03/27/el-fascismo-y-el-nazismo-como-movimientos-de-izquierda-respuesta-a-etologo-de-profesion-ignorante/
-
0Seguidores
-
11.420Visitas
-
18Favoritos
¿Quieres recomendar este post a tus seguidores?
¿Seguro que deseas bloquear a este usuario?
Global
Argentina
Chile
Colombia
España
México
Perú
Uruguay
Venezuela
22 comentarios
Muy buen post, dado que la concepcion popular de \"facho\" para los ignorantes que tanto ululan es una persona ultraderechista.
Aca se demuestra que el fascismo es una forma extrema de izquierda.
Cada vez que salte un boludo a decir \"sos un fascista\" le voy a colar este post
van puntos
Una muestra de las contradicciones entre lo que dicen y lo que hacen los nazis fue la propia historia del nacional socialismo alemán.
El partido de Hitler se llamó Partido Obrero Nacional Socialista Alemán, escogieron una bandera de fondo rojo (como la socialista y comunista), en sus primeros años decían condenar el capitalismo y hasta llegaron a utilizar alguna vez la hoz y el martillo en sus símbolos... Trataban así de atraer a los trabajadores.
Cuando los nazis llegaron al gobierno en 1933, Hitler no tardó en anunciar el \"fin de la revolución\" depuró, y hasta mandó asesinar, a los dirigentes nazis de origen obrero (SA), puso al frente de su partido a los burgueses y aristócratas (SS), recibió el apoyo entusiasta de las jerarquías de la mayoría de las iglesias cristianas, prohibió los sindicatos, los partidos y las huelgas, aumentó la jornada laboral, estableció la Libreta de Trabajo obligatoria (que permitía a los patronos anotar las faltas de los obreros en ella), empeoró las condiciones de trabajo, mientras los beneficios de sus \"mecenas\" batían records. Apenas llegado al poder, Hitler aclaró que su programa encararía \"la necesidad de la propiedad privada y de un orden económico basado en el sistema de utilidad, en la iniciativa privada y en la desigualdad de riqueza e ingresos\". Lo que cumplió privatizando la Banca, las empresas municipales, etc. y convirtiéndose él y los principales jerarcas nazis en grandes accionistas de las compañías privatizadas, en las que la nueva oligarquía nazi convivía con la vieja oligarquía (Hitler en las editoriales, Goering en el hierro y el acero, etc.). También impulsó la concentración del capital en grandes corporaciones, contribuyó a arruinar a la pequeña industria, disolvió las cooperativas en 1941, etc.
Hitler, Mussolini y Franco perseguían a los de izquierda no para matarlos, sino para invitarlos a hacer la revolución, no?
Creo que sería más honesto de tu parte decir que directamente despreciás a todo lo que sea de izquierda, en vez de intentar asociar a estos genocidas con la Izquierda...
Lo de rusia fue asi.. en medio de la guerra civil y crisis economica, lenin impuso el comunismo de guerra. El estado se apropio de todos los factores de produccion. Pero como los campesinos se negaron a entregar la produccion (consumieron mas, quemaron cosechas, mataron ganado) se fue todo al carajo y hubo un desabastecimiento en las cuidades y el ejercito. Aparecio un mercado negro, y la moneda perdio su valor(hiper). Entonces lenin implanto \"la nueva politica economica\" en la cual se permitia una suerte de mercado, se privatizaron algunas empresas y se dieron algunas conseciones para impulsar al sector privado por que si no la gente se moria de hambre. Igual el poder central seguia controlando todas las variables economicas mas importantes. Lo llamo \"1 paso hacia atras para dar 2 hacia adelante\". Ahi te das cuenta que las cosas no funcionan como Marx pensaba o no?? lo increible es que hay gente que sigue defendiendo esas ideas pelotudas.
Lo del facismo y el nazismo yo creo que es asi.. si vos sos de un movimiento que defiende los derechos sociales por sobre los individuales sos de la izquierda y si no sos de la derecha. Y dentro de la derecha tenes muchas lineas de pensamiento muy distintas, como es la doctrina social de la iglesia, los \"fachos\" con su estado por sobre los individuos, o los liberales que defienden los derechos individuales o personales.
totalmente de acuerdo con foucault
PD: y ya que estamos, la pobreza, la delincuencia y la drogadiccion es todo lo mismo para los que no sabian
Es verdad que el origen de Mussolini fue en un pasado socialista, es verdad que explotaron demagogicamente la propaganda socialista. Pero claramente son el ala MAS DERECHISTA que existió ya que en la práctica aspiraban a un control total de la burguesía y explotación, en un delirante mundo totalitario dominado por la Raza Aria y los dictadores del capital.
Los que toman este artículo como su \"SALVACIÓN\" para dar explicaciones de que ahora si, la izquierda es buena, entonces \"somos fachos pero como somos de izquierda somos buenos\" no me extrañaría eso. Mientras los imbeciles estan defediendo su nazismo con un articulo burgués con el fin de ensuciar al socialismo revolucioanrio intentandola asociar con el nazi/fascismo.
Hace falta igual varias cosas en la teoría actual, en principio tendriamos que escribir mucho sobre Nietzsche, Hitler, Mussolini, el liberalismo, etc... Hace falta respuestas teoricas a esta nueva oleada de propaganda antirevolucionaria.
Sí es que me hace acordar a los idiotas que comparan a Hugo Chavéz con Adolf Hitler, intenadolo denigrar.
Y despúes estan los otros derechistas, burguesitos, liberales que defienden el nazi/fascismo, diciendo que son \"los verdaderos revolucionarios\"... PFF</b>
FALTA ACLARAR ALGO, LA FUENTE: Artículos Liberales
Es verdad que el origen de Mussolini fue en un pasado socialista, es verdad que explotaron demagogicamente la propaganda socialista. Pero claramente son el ala MAS DERECHISTA que existió ya que en la práctica aspiraban a un control total de la burguesía y explotación, en un delirante mundo totalitario dominado por la Raza Aria y los dictadores del capital.
Los que toman este artículo como su \"SALVACIÓN\" para dar explicaciones de que ahora si, la izquierda es buena, entonces \"somos fachos pero como somos de izquierda somos buenos\" no me extrañaría eso. Mientras los imbeciles estan defediendo su nazismo con un articulo burgués con el fin de ensuciar al socialismo revolucioanrio intentandola asociar con el nazi/fascismo.
Hace falta igual varias cosas en la teoría actual, en principio tendriamos que escribir mucho sobre Nietzsche, Hitler, Mussolini, el liberalismo, etc... Hace falta respuestas teoricas a esta nueva oleada de propaganda antirevolucionaria.
Sí es que me hace acordar a los idiotas que comparan a Hugo Chavéz con Adolf Hitler, intenadolo denigrar.
Y despúes estan los otros derechistas, burguesitos, liberales que defienden el nazi/fascismo, diciendo que son \"los verdaderos revolucionarios\"... PFF