hola a todos, les dejo una informacion muy interesante sobre historia de Mexico, habia leido algo de esto hace tiempo y me parecio bueno para compartirlo con ustedes

FUENTE http://groups.msn.com/UNAHISTORIASINHISTERIA/guerradelospasteles.msnw

saludos king69 desde Montevideo

"Guerra de los Pasteles" Mexico con Francia, en 1838

A partir de la consumación de la Independencia en 1821, los franceses, que profesaban la misma religión, que se decían enemigos del absolutismo y partidarios de la libertad y además pertenecían a una cultura que influía grandemente en la mexicana, pudieron radicarse en el país con gran facilidad, consagrándose al comercio, la pequeña industria, el artesanado e ingresando en el ejército nacional. La colonia francesa era próspera y bien vista cuando Francia reconoció en 1830 la Independencia y en el momento en que se firmaron los acuerdos comerciales de 1831 y 1832, que otorgaron a la nación francesa y sus ciudadanos el tratamiento de nación más favorecida.

Las rebeliones y asonadas ocurridas en las primeras décadas afectaron tanto a los mexicanos como a los extranjeros, al igual que los préstamos forzosos que el gobierno impuso a la población para salir de sus apuros económicos. De esa suerte se iniciaron las reclamaciones de los ciudadanos franceses al gobierno mexicano, las cuales fueron apoyadas por sus representantes comerciales y diplomáticos. Uno de estos representantes, el barón Deffaudis, de ingrata memoria por su desprecio a los nuevos países, a sus instituciones y por su inoportuna intervención en los asuntos domésticos, extremó a tal grado las reclamaciones de sus conciudadanos y tan mal informó al gobierno francés, que provocó la crisis de 1838-1839.

Deffaudis, en un comunicado a su gobierno le indicaba que había que actuar con energía "pues estos países sólo entienden el lenguaje de los cañones". Al responder el Ministerio de Relaciones a las reclamaciones francesas y no estar de acuerdo Deffaudis, pidió sus pasaportes y abandonó México. Sus pretensiones las apoyó Francia, que envió el mes de marzo una escuadra al mando del comandante Bazoche.

Deffaudis redactó el 21 de ese mes un ultimátum al gobierno exigiéndole el pago de seiscientos mil pesos para cubrir daños ocasionados a los franceses, entre otros a un pastelero Remontel, quien reclamaba treinta mil pesos por pasteles consumidos y destruidos. Esta reclamación fue la que originó que a este conflicto se le titulara la "Guerra de los Pasteles". Exigía además en su ultimátum que fueran retirados varios oficiales del ejército y se exceptuara a los franceses de los préstamos forzosos expidiendo una ley especial.

En París, el ministro de Negocios Extranjeros, M. Molé, entrevistado por Don José María Gutiérrez de Estrada manifestó a éste que Francia exigía indemnización por lo cual se había enviado al contra-almirante Baudin como jefe de una escuadra, la cual sólo bloquearía los puertos del Golfo, que no tenía pretensiones de intervenir en un cambio de gobierno y que no estaba en peligro la soberanía ni la independencia mexicana. Para llegar a un acuerdo, nuestro ministro de Relaciones, Luis G. Cuevas, se reunió con Baudin en Jalapa y se negó a exceptuar a los franceses de préstamos forzosos y de ventajas comerciales. Aceptó pagar la indemnización de seiscientos mil pesos en un plazo de seis meses. Inconforme, Baudin amenazó con iniciar las hostilidades el 27 de noviembre, lo cual realizaron 26 navíos con cuatro mil hombres, que atacaron San Juan de Ulúa causando graves daños y gran número de muertes.

Retirado desde su regreso de Estados Unidos en su vecina hacienda de Manga de Clavo, Santa Anna observó los movimientos de la escuadra enemiga e inflamado de patriotismo decidió actuar. Se entrevistó con Rincón y ante la grave situación aceptó el consejo de los oficiales de rendir la fortaleza para evitar mayores males. Los franceses obligaron a Rincón a reducir la guarnición de Veracruz a mil hombres, a recibir a los expedicionarios e indemnizarlos ofreciendo terminar el bloqueo en ocho meses. El Congreso desautorizó a Rincón y nombró a Santa Anna defensor de Veracruz. Éste llamó a Mariano Arista, quien unido a las fuerzas que Rincón llevaba marchó a Veracruz a donde llegó en la noche del día 4, lo cual observaron los franceses y para no darles tiempo de prepararse, desembarcaron el día 5 en la madrugada en Veracruz, habiendo sorprendido a Santa Anna y a Arista cuando dormían. Santa Anna logró escapar, pero Arista fue hecho prisionero.

Las tropas francesas atacaron varios puntos fuertes y cuando se retiraban, Santa Anna, que había recibido refuerzos, intentó atacar en el muelle al contra-almirante Baudin, al príncipe de Joinville y a escasas tropas, las cuales contraatacaron utilizando un cañón que mató al caballo en que iba Santa Anna destrozándole a éste la pierna izquierda, forzado el ejército nacional a abandonar Veracruz, este hecho provocó en la capital descontento, culpándose al presidente Bustamante de esos hechos.

La intervención de Santa Anna en la defensa de Veracruz le sirvió para recuperar su prestigio, lo que capitalizó muy bien, habiendo logrado que sus amigos le propusieran para ocupar la presidencia en tanto Bustamante salía a combatir un alzamiento federalista en Tampico. Como presidente interino Santa Anna se dio cuenta de que resultaba conveniente llegar a un arreglo con Francia para evitar males mayores, ya que Baudin había levantado el bloqueo de los puertos controlados por los federalistas. Por otra parte, el ministro inglés Pakenham intervino con el fin de evitar daños al comercio británico; y la presencia de una escuadra inglesa al mando del comodoro Douglas influyó para que se iniciaran pláticas entre el gobierno mexicano y los franceses para llegar a un acuerdo.

El 9 de marzo de 1839 el gobierno mexicano accedió a entregar a Francia seiscientos mil pesos "en plazos cómodos y del modo que menos podía perjudicar al erario nacional"; a someterse al arbitraje de una tercera potencia en el caso de la devolución de los buques mercantes secuestrados durante el bloqueo; y a pagar puntualmente los créditos franceses que ya estaban reconocidos y en vías de pagarse. Las fuerzas francesas devolvieron San Juan de Ulúa el 7 de abril habiéndose llevado como trofeo la campana del fuerte y varios cañones que se conservan en el Museo de la Marina en París. Esta guerra no impidió que Francia siguiera ejerciendo gran influencia en el desarrollo cultural de México, y sirvió para que Santa Anna volviera a convertirse en el centro de la política mexicana.